Los datos oficiales indican que este año hubo un importante crecimiento en la producción de las principales carnes, que permite mantener muy bien abastecido al mercado interno pese al salto que también dieron las exportaciones.
La producción de carne vacuna creció 8%, la de pollo 4,6% y la de cerdos 8,6%. También mejoraron las exportaciones: las del sector vacuno 30% y las de carne aviar 11%. En tanto, el sector productor de cerdos comenzó a dar sus primeros pasos en el emrcado internacional.
En este contexto, de todos modos, “el mercado interno alcanza un nivel de abastecimiento que supera por poco al registro de 2015, pero hay que tener en cuenta que nos falta computar la alta faena vacuna de diciembre”, comentó el analista Matías Sara.
Esa mayor oferta interna tiene su contracara en el retraso en los precios. “En el caso del ganado para faena y más específicamente en la categoría novillos la pérdida del valor real fue del 13%, mientras que la caída del precio en la góndola restada la inflación ronda el 10%”, señaló Sara.
Con respecto a la mayor producción de carne vacuna, el consultor destacó que se debe al mayor aporte de las hembras a los n´’umeros de faena. En el último mes alcanzaron el 45% del total, con especial participación de las vaquillonas, cuyo incremento en la oferta fue en torno al 20%.
“La mayor faena de estas categorías se debe a que los productores ya repusieron lo que necesitaban y no quedan campos por poblar ni oferta forrajera suficiente, lo que implica menos interés en la reposición y estancamiento de los valores de las vaquillonas”, estableció Sara.
