Por Jeremías Drobot (@JereDrobot).-
El mantenimiento y mejoramiento de un campo deportivo, ya sea de fútbol, rugby, polo, golf u otra especialidad, requiere del asesoramiento de un ingeniero agrónomo, que no es precisamente el canchero, el cual se dedica a realizar las tareas y poner en práctica lo que el asesor define.
Un asesor en césped tiene la mirada puesta en las especies vegetales que componen el campo, donde generalmente se utiliza el pasto bermuda o gramón (Cynodon dactylon) como especie predominante de verano (primavero estival) y raigrás (Lolium multiflorum, o mejor si es Lolium perenne) o festuca (Festuca arundinacea, la enana, no la forrajera) como especie otoño invernal. “Lo paradójico es que en la agricultura tratamos al gramón como una maleza a combatir y aquí lo promovemos” señala el ingeniero en producción agropecuaria Daniel Sposito, especializado en canchas de fútbol.
Este ingeniero asesor en campos de juego no conocía nada sobre césped hasta que se enteró de un posgrado que se hacía en la Facultad de Agronomía (FAUBA), dictado por el especialista Jorge Gestoso. Hoy es el asesor de la cancha de San Lorenzo, considerado el mejor campo de juego de la Argentina, y también trabaja en varias canchas de rugby.
“Gestoso me dijo: ‘esto tiene un gran futuro y no hay casi nadie que se dedique en el país’. Y así fue. Con la televisación en HD y viendo cada vez más el fútbol europeo con grandes céspedes, se ha puesto mucho foco en la actividad desde hace un tiempo. La verdad que aquel curso de Gestoso me cambió la vida”, señala Sposito.
Comparando ambos sistemas, el experto define: “El sistema rotativo desgarra y esto provoca el amarronamiento en la punta de la hoja. Claramente el sistema helicoidal es mejor, pero yo recomiendo tener las dos máquinas en el taller, y si estamos hablando de un club joven y humilde cabe empezar por una rotativa. Hay que tener en cuenta también que una máquina helicoidal mal mantenida, desafilada, puede trabajar hasta peor que una rotativa” explica.
Daniel Sposito sobre las características del manejo de un campo de juego:
En cuanto al riego, el agrónomo de los santos indica que “hay épocas del año en las que es mejor regar de noche y otras no. También se puede regar al mediodía a pleno sol y si hay que regar durante un período largo, es mejor a la mañana, para que el campo no permanezca con mucha agua durante la noche. Un riego excesivo no es aconsejable. Para lograr un buen anclaje de las plantas al suelo, las raíces deben tener que buscar el agua unos centímetros para su crecimiento”.
“También existen riegos de germinación (cortos y frecuentes), de aplicación de productos (luego del fertilizante), de refresco (en verano al mediodía) y antes de los partidos, como se suele hacer ahora en el fútbol. Por otro lado, la calidad de agua es muy importante: si el agua es salada será muy difícil mantener un campo. Regás y las plantas se deshidratan en lugar de hidratarse”, advierte.
Un equipo de mantenimiento está constituído por el asesor y el canchero, funcionando a la par y con los roles bien definidos. El asesor es quien decide cuándo y cómo sembrar, fertilizar, regar, cortar a determinada altura; y tiene la capacidad de sortear los problemas que puedan llegar a ocurrir. Además el asesor está empepado de la investigación y las novedades en la materia.
El canchero, sin embargo, es quien lleva a cabo las tareas dadas por el asesor y es el que está día a día pisando el campo. También debe comentarle al asesor cómo viene todo. “Hoy resulta muy útil la tecnología de poder mandar una foto, audio y recibirlo al instante” comenta Sposito.
Daniel Sposito sobre el equipo canchero y asesor:
En el galpón de un club pueden existir diferentes tipos y cantidades de máquinas, según la economía del deportivo. Pero el asesor cuenta que es fundamental contar con un tractor, por encima de 20 HP de potencia, un distribuidor de fertilizante y semillas, un recolector (que puede ser de barrido o el que va enganchado atrás del tractor) y una cortadora, ya sea rotativa o helicoidal.
Después existe una gama de herramientas que se usan pocas veces al año, que se pueden tener o bien contratar su servicio a terceros, como es el caso de descompactadoras, aireadoras o desparramadoras de arena.
Sposito aconseja a los agrónomos interesados a volcarse hacia esta disciplina a la que le ve mucho futuro. “Lamentablemente hoy no encuentran cursos o posgrados universitarios como el que hice. Yo doy un curso a la distancia de la Universidad de Morón con la ingeniera Alejandra Blanco. Y después, les aconsejo acercarse a empresas de producción de semillas forrajeras, donde pueden aprender de ahí los conceptos básicos del césped”, sugiere a los aprendices.
Daniel Sposito sobre el trabajo en otros lugares del mundo en comparación con la Argentina:
