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Matias Longoni – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Sun, 09 Jan 2022 13:09:12 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png Matias Longoni – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 La Mesa de Enlace cerró otra etapa de diálogo frustrante con el gobierno: La caída duró seis meses y dejó al agro de nuevo desnudo, como en pampa y la vía http://wi631525.ferozo.com/la-mesa-de-enlace-cerro-otra-etapa-de-dialogo-frustrante-con-el-gobierno-la-caida-duro-seis-meses-y-dejo-al-agro-de-nuevo-desnudo-en-pampa-y-la-via/ Sat, 08 Jan 2022 18:03:28 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=90088 Tras la asamblea de productores realizada este sábado en Armstrong, la novedad política es que la Mesa de Enlace, de nuevo maltrecha y medio dividida, decidió dar por concluida una etapa en la que probó sin nada de suerte negociar con el gobierno de Alberto y Cristina: esta apuesta al diálogo salió definitivamente mal, porque […]

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Tras la asamblea de productores realizada este sábado en Armstrong, la novedad política es que la Mesa de Enlace, de nuevo maltrecha y medio dividida, decidió dar por concluida una etapa en la que probó sin nada de suerte negociar con el gobierno de Alberto y Cristina: esta apuesta al diálogo salió definitivamente mal, porque se mantuvieron las retenciones y el comercio de productos agropecuarios se llenó de cepos e intervenciones, mientras fueron empeorando las condiciones económicas en las que los productores producen.

Esa etapa conciliadora duró exactamente seis meses, medio año, y tuvo un elevado costo para todos. Se inició el pasado 9 de julio, en ocasión de un masivo acto en San Nicolás que reunió a nada menos que unas 50 mil personas. Y concluyó este 8 de enero, con una nueva convocatoria que pudo atraer apenas a una mínima expresión de aquello. El cielo y el infierno en un semestre: en este segunda protesta la gente no alcanzaba ni para llenar la rotonda de acceso a la localidad de Armstrong, en Santa Fe. Con suerte y buen humor, se convocaron apenas unos 200 productores.

-Ché Matías, ¿cómo vas a titular tu nota?- me preguntó de entrada uno de los “autoconvocados” que participó tanto en la organización de aquel masivo acto del 9 de julio como en esta pobrísima convocatoria del 8 de enero.

-Este es un concierto de debilidades- le contesté improvisando. Pero con el transcurso de la reunión también fui advirtiendo que no sería un mal título, pues resumía bien la situación.

Los dirigentes nacionales del agro, débiles frente a sus bases tras el fracaso de la etapa negociadora que encararon con el gobierno (y que se potenció sobre todo a partir de la llegada al gobierno de Julián Domínguez al Ministerio de Agricultura), concurrieron a una asamblea donde se suponía que los productores los escarmentarían por haber creído que frente al kirchnerismo existían otras alternativas más que la lucha franca, cuerpo a cuerpo, como en 2008. Pero los productores que iban a retar a sus dirigentes finalmente fueron tan pocos que tampoco tuvieron autoridad suficiente como para hacerlo.

Entonces, unos y otros, quedaron de nuevo en pampa y la vía: desnudos, débiles, repletos de internas y reproches, sin poder visible de fuego, declamando una intensificación de la protesta agropecuaria que no parece por ahora tener cauce.

“Si lo que hemos hecho hasta ahora no dio resultados, vamos a corregir el rumbo e ir hacia lo que ustedes proponen”, dijo Jorge Chemes, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) que soportó estoico junto a sus pares de Federación Agraria, Carlos Achetoni; y de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, no solo los fuertes rayos de sol sino además muchos reproches de una veintena de productores -sobre todo de los grupos de autoconvocados- que se fueron pasando el micrófono para tener su minuto de caótica catarsis.

¿Por qué fueron tantos productores al acto de San Nicolás? “Hartazgo”, fue la palabra más escuchada

Pero el que peor lo pasó fue el representante de Coninagro, Lucas Magnano, un dirigente de una cooperativa agrícola de Santa Fe que cubrió con hidalguía la ausencia tanto del presidente de esa entidad, el mendocino Carlos Iannizzoto, como de su vicepresidente Elbio Laucirica, quien quedó aislado por un contacto estrecho de Covid.

Es que muchos productores llegaron a pedir la expulsión lisa y llama de Coninagro de la Mesa de Enlace, pues la consideran funcional a los intereses del gobierno y de sectores más concentrados de la cadena agrícola. Es otra postal de lo maltrecho que quedó el bloque agropecuario en solo seis meses, porque la confederación cooperativa decidió no seguir a las otras tres en la abrupta salida de la Mesa de Enlace del Consejo Agroindustria Argentino (CAA), el conglomerado de 64 entidades y cámaras del sector (ahora quedaron 61) que ha venido negociando con el gobierno en torno a una ley agroindustrial que mucho se promete pero todavía no prospera.

Todos necesitados: los unos y los otros: los dirigentes de la Mesa de Enlace necesitados de recuperar algo de confianza de sus dirigidos y los pocos productores que los enjuiciaban necesitados de señales concretas para creer que la etapa de diálogo había llegado a su fin y renacía aquella epopeya agropecuaria que como en 2008 sería capaz de hacer retroceder al kirchnerismo y de convocar a miles de personas, como había sucedido hace unos pocos meses, escasos seis, en el acto de San Nicolás.

En ese concierto de necesidades se escucharon entonces todo tipo de propuestas para reanudar la temporada de protestas agropecuarias. Algunas eran racionales, como la que hizo Nicolás Pino, el líder de la SRA, para reclamar al gobierno o a la justicia por la supuesta “inconstitucionalidad” de las retenciones vigentes, ya que el 31 de diciembre -y con la frustrada ley de Presupuesto 2021- se cayó la cesión hecha por el Congreso al Ejecutivo para fijar unilateralmente las alícuotas de ese tributo.

Otras fueron mucho más pasionales: desde un nuevo paro agropecuario que incluya la no venta de granos y ganado, hasta reanudar los piquetes y cortes de ruta, hasta no sembrar cultivos de invierno -como el trigo- a mediados de 2022 para que el gobierno sienta el impacto.

En todo caso lo que la Mesa de Enlace logró a pesar de los reproches es seguir al mando del conflicto y un poco más de tiempo para ordenarse en cuanto a fechas y modalidades. Fue Achetoni, de la FAA, el que propuso a los asistentes volver a hacer una asamblea en febrero, para allí si votar una suerte de ultimátum para el gobierno antes de iniciar las medidas de fuerza concretas. El lugar elegido está cargado de simbolismo: se propuso la localidad de Alcorta, donde en 1912 se produjo el histórico Grito, la primera rebelión de los chacareros.

-¿Irá gente ese día?- se preguntó uno con buen tino, en función de la escasa convocatoria lograda en Armstrong por los productores.

Varios se envalentonaron pensando en repetir un acto multitudinario como el del 9 de julio o todavía más grande. Evalúan que ahora que la Mesa de Enlace decidió volver a ponerse al frente de la protesta, más y más productores se irán sumando porque la situación no da para mucho más: en materia ganadera, sigue firme el cepo a la carne, y en materia agrícola persisten las retenciones y una fuerte presión fiscal, mientras que se limitan las exportaciones de trigo y maíz y la brecha cambiaria hace todavía más estragos en los márgenes de los productores, que venden sus granos al dólar oficial pero están pagando insumos al valor del dólar blue.

“Y si la sequía aprieta y comienza a provocar daños severos a los cultivos, ni te cuento. Los gringos van a empezar a aparecer de todos lados”, agregó un dirigente entusiasmado con el regreso a la protesta.

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La Metamorfosis según Lestani: De criticar fuerte el cierre de las exportaciones de carne a ser parte de un “acuerdo” con Julián Domínguez para regular el comercio hasta 2024 http://wi631525.ferozo.com/la-metamorfosis-segun-lestani-de-criticar-fuerte-el-cierre-de-las-exportaciones-de-carne-a-ser-parte-de-un-acuerdo-con-julian-dominguez-para-regular-el-comercio-hasta-2024/ http://wi631525.ferozo.com/la-metamorfosis-segun-lestani-de-criticar-fuerte-el-cierre-de-las-exportaciones-de-carne-a-ser-parte-de-un-acuerdo-con-julian-dominguez-para-regular-el-comercio-hasta-2024/#comments Thu, 06 Jan 2022 16:30:04 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89827 Matías Lestani, el asesor de CRA que asumirá como nuevo secretario de Agricultura de la Nación, venía experimentando un proceso de acercamiento al gobierno que no debería haber sorprendido a nadie, pues llevaba varios meses cocinándose. Esta metamorfosis puede notarse con mucha claridad con solo volver a escuchar algunas de las entrevistas que el técnico […]

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Matías Lestani, el asesor de CRA que asumirá como nuevo secretario de Agricultura de la Nación, venía experimentando un proceso de acercamiento al gobierno que no debería haber sorprendido a nadie, pues llevaba varios meses cocinándose.

Esta metamorfosis puede notarse con mucha claridad con solo volver a escuchar algunas de las entrevistas que el técnico concedió a diferentes medios. Resulta evidente que el ingeniero agrónomo que asesoraba al ruralismo y reclamaba el fin de las restricciones a la exportación de carne vacuna terminó -bajo el influjo del ministro de Agricultura, Julián Domínguez-, convalidando la continuidad del cepo cárnico hasta fines de diciembre de 2023.

En mayo de 2021, el presidente Alberto Fernández había dispuesto el cierre intempestivo de las exportaciones de carne. En declaraciones a CNN Radio y otros medios, Lestani se mostraba muy crítico de este tipo de intervenciones en los mercados de productos agropecuarios y recordaba que ya se habían llevado a cabo cierres semejantes en tiempos del kirchnerismo. “En 2006 con la excusa de la mesa de los argentinos, el resultado fue que el asado en 2006 costaba 2,70 dólares y en 2012 costaba 8 dólares″, rememoró.

“Este tipo de políticas ya se hizo en 2006 y el resultado lo vimos: fue un cierre de exportaciones por 180 días y luego -por varios años- subieron los derechos de exportación que sacaron a la Argentina de los mercados internacionales de carne y cerraron frigoríficos, toda la cadena perdió puestos de trabajo y entre 2006 y 2012 se perdieron 12 millones de cabezas, el equivalente al stock bovino de Uruguay”, insistió el técnico, en sintonía con las criticas generalizadas de todo el arco agropecuario frente a esa medida.

En junio de 2021, el gobierno reemplazó la prohibición total por cupos a la exportación de carnes del 50%. Sucedió luego de una negociación en la que los dirigentes rurales fueron excluidos y la voz cantante la llevó el ministro Matías Kulfas junto al Consorcio ABC. En varios reportajes, Lestani siguió mostrándose crítico.

Hasta ahí, el sistema de cupos tenía como fecha de vencimiento el 31 de agosto, aunque se flexibilizó algo con la apertura de un cupo especial para carne kosher. Luego el gobierno lo extendió hasta el 31 de octubre, pero en el medio sucedió la derrota electoral en las PASO, que desató una crisis de Gabinete.

Domínguez, el nuevo ministro designado en Agricultura, se manifiesta a favor del diálogo y de entrada cambió de interlocutores, recibiendo a los técnicos de la Mesa de Enlace. Lestani, que participó de esas reuniones, comenzó a mostrar un evidente cambio en el tono de su discurso.

En Agrolink lo entrevistaron por esos días:

-¿Qué pasó en la reunión?- le preguntaron a Lestani.

-Domínguez apenas se sentó en el cargo dijo que lo que ve en el horizonte es que hay que destrabar el tema de la carne, lo ve como una piedra en el zapato. y analiza en función de su Ministerio y de su rango cómo resolver el tema.

Como sucedió con otros dirigentes rurales, que a partir de allí comenzaron a negociar con Agricultura una mayor flexibilización de los cupos de exportación, en especial de las vacas conserva para China, Lestani modificó notablemente su tono crítico por otro más conciliador y de oportunidad. Se refirió a la posibilidad concreta de “destrabar aspectos negativos del decreto de restricción” que había instrumentado Kulfas.

Aquella primera reunión con Domínguez había sido suficiente como para llamar la atención del técnico agropecuario, que destacó que tras tres horas de reunión el ministro mostró “una gran vocación de diálogo”, ya que “sentó a todos sus cuadros de decisión técnica”. Incluso esbozó un elogio a Luciano Zarich, a cargo de la ex ONCCA y de la administración de los permisos de embarque (DJEC): “Es el mejor jugador que tiene”. Ahora Zarich responderá a Lestani en la nueva estructura de Agricultura.

“Nosotros no damos mensajes políticos sino posicionamientos técnicos”, aclaró en todo momento, como para dejar claro que esa negociación se hacía en base a números y escenarios, y no desde posiciones ideológicas.

De estas negociaciones, salió en octubre la creación de un nuevo cupo especial para exportar la carne de 140 mil vacas conserva de la categoría D y E, algo que habían reclamado las entidades, pero que quedó “a mitad de camino”, porque lo que se exigía inicialmente era la liberación total de esa categoría. Al mismo tiempo, el gobierno agregó la prohibición de los siete cortes de consumo popular y estiró la vida útil del sistema de cupos hasta el 31 de diciembre. Una de cal y una de arena.

De todos modos, el técnico de CRA se mostraba conforme con los avances. En una entrevista con Radio Colonia, incluso ya reconocía que había una negociación compartida con Domínguez.

Lestani explicaba al mismo tiempo que el daño al productor por el cierre de las exportaciones de vaca conserva ya había sido hecho. “Yo no le veo sentido a que la exportación de la vaca vieja esté restringida y tampoco que tenga un cupo, porque no se un producto que se consuma en el mercado local. El daño ya se hizo porque el productor se tuvo que deshacer con los animales antes del inverno y percibió muy poco valor por ellos”.

A principio de diciembre, el ministro Domínguez comenzó a dar información sobre cómo continuaría el cepo en 2022, al parecer sin cupos, con la vaca conserva liberada pero con la continuidad de los siete cortes populares prohibidos. Lejos de enojarse porque una vez más se corría la fecha de vencimiento de la intervención oficial sobre el mercado de la carne vacuna, el asesor de CRA recibió de muy buen ánimo los anuncios que realizó Agricultura sobre el denominado Plan GanAr e incluso se hacía corresponsable del mismo.

-¿Tuviste oportunidad de ver el plan concreto?- le preguntaron en FM MIllenium.

-En realidad el plan fue una negociación conjunta tratando de buscar consensos entre los técnicos de la Mesa de Enlace y los del INTA, el INTI, el Ministerio, tratando de  corregir los problemas negativos que tenía el decreto original de regulación de la exportación de carnes. Se llegó a los consensos técnicos para poder abrir aquellos cortes y categorías que no afectan el consumo del mercado interno, que son los cortes parrilleros: ninguno de nosotros ponemos en una parrilla un garrón, un brazuelo o una vaca vieja.

Lestani, a esa altura, ya se mostraba como coautor del nuevo cepo a la exportación de carne vacuna, muy lejos ya de la prédica inicial de las entidades rurales que pedían su desmantelamiento.

https://twitter.com/DominguezJul/status/1477980634593181696?s=20

Finalmente, el lunes pasado se instrumentó la medida que dispuso la continuidad de esa intervención hasta el 31 de diciembre de 2023, luego del final incluso de la actual gestión de gobierno. Al mismo tiempo, en sus redes sociales, el ministro Domínguez difundía una fotografía tomada unos días antes, que lo mostraban hablando amablemente con el ex técnico de CRA. Todavía no se conocía formalmente la designación de Lestani como nuevo viceministro del área, y por eso los medios preguntaron con toda razonabilidad cuál había sido el motivo de la reunión.

Esto decía Lestani a Agrolink:

“El encuentro fue netamente técnico. El ministro tenía consultas técnicas de la reglamentación que se iba a anunciar. Puntualmente como Mesa de Enlace trabajamos en los artículos técnicos de esa reglamentación, particularmente en la flexibilización de los cortes y categorías que estaban consensuadas con la Mesa de Enlace. Así que fue un encuentro de consulta técnica”, respondió el flamante funcionario, que elogió una vez más que siempre hubo “un diálogo fluido con el ministro a través de las mesas de técnicos de la Mesa de Enlace”.

A esa altura, el ex asesor del ruralismo ya ocultaba a propósito la principal razón de aquella reunión, que era que Domínguez le había ofrecido ocupar un alto cargo en su gabinete, lo que se confirmó a las pocas horas de esta última entrevista.

La metamorfosis había concluido. Lestani había dejado de ser larva para transformarse en mariposa. Ahora vuela libre del ruralismo y sus pesadas cargas ideológicas, que reniegan de cualquier tipo de intervención en los mercados. Ya forma parte de un gobierno que mantendrá el cepo a la carne, más allá de algunas flexibilizaciones.

Poco importaba la verdad a esa altura de los acontecimientos.

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No es sencillo el arte de gobernar mal: Para evitar el “doble estándar” entre frigoríficos, podrían volver a revisar la norma sobre la media res http://wi631525.ferozo.com/no-es-sencillo-el-arte-de-gobernar-mal-para-evitar-el-doble-estandar-entre-frigorificos-podrian-volver-a-revisar-la-norma-sobre-la-media-res/ Wed, 05 Jan 2022 11:57:32 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89546 En la Argentina parece hacer una escuela de funcionarios especializados en hacer una mala política pública, que de tan mala que es provoca múltiples trastornos en el sector privado, deje abierta la puerta a la discrecionalidad, nos hace involucionar como sociedad en vez de evolucionar, porque provoca finalmente más perjuicios que los beneficios que se […]

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En la Argentina parece hacer una escuela de funcionarios especializados en hacer una mala política pública, que de tan mala que es provoca múltiples trastornos en el sector privado, deje abierta la puerta a la discrecionalidad, nos hace involucionar como sociedad en vez de evolucionar, porque provoca finalmente más perjuicios que los beneficios que se buscaban inicialmente. Parece haber funcionarios especializados en el arte del mal gobernar.

El lunes, pero también ayer martes y seguramente hoy miércoles, en la mayoría de los frigoríficos de bovinos que tienen un pie en el negocio exportador había ejecutivos agarrándose la cabeza porque no se entendían bien los alcances del decreto y las resoluciones emitidos por el Ministerio de Agricultura en las primeras horas de 2022 y que justamente determinaron un nuevo esquema para las exportaciones de carne vacuna. “Van a hacer falta varias resoluciones aclaraciones, porque hay muchos puntos grises”, decían en una de esas plantas. “Cuando llamás a Agricultura a preguntar te dicen que lo vemos la semana que viene”, contó otro empresario preocupado.

Pero donde la mala calidad de la política pública se expresó a sus anchas fue en la Resolución Conjunta 10 firmada por los ministros de Agricultura, Julián Domínguez, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Dispone sucintamente que habrá más tiempo para implementar la decisión argentina de dejar de comercializar la carne vacuna (el productos emblemático del país) en medias reses. Sí, algo tan trascendental también viene muy mal parido.

En la reunión que el lunes se realizó en Agricultura varias cámaras de la industria frigorífica (UNICA, Cadif y FIFRA, para empezar) y también la Cámara Argentina de Matarifes (Camya) expresaron sus reparos con lo que establece esa resolución, que básicamente dispuso una prórroga en la fecha de aplicación del cuarteo o troceo obligatorio de la media res de seis meses o un año dependiendo del tipo de frigorífico. Los de matrícula nacional (es decir, auditados por Senasa y con tráfico federal) tendrán ahora seis meses más para adaptar sus instalaciones a las nuevas exigencias del negocio. Los de habilitación municipal o provincial, hasta un año de plazo.

¡Qué suerte que a partir de ahora ya no se puede bajar al hombro la media res en la carnicería! ¿Ah, no?

Es decir que el primer grupo de plantas podría seguir mandando medias reses al mercado hasta por lo menos el 1° de julio mientras que el segundo conjunto extendería el periodo de gracia hasta el 1° de enero de 2023.

Todo el mundo dice querer dar el demorado salto de un sistema a otro y avanzar en las reformas necesarias en la industria frigorífica (más capacidad de frío o salas para el troceo) para dejar atrás la comercialización de la media res y comenzar a sacar de las plantas de faena piezas de no más de 32 kilos de peso. El problema es cómo, cuándo y quiénes.

En la reunión del lunes los frigoríficos y matarifes más enfocados en el mercado interno (que absorbe el 75% de la carne vacuna producida) pidieron rever el diferente tratamiento otorgado a los distintos tipos de plantas (las federales versus las de habilitación provincial/municipal), porque advierten que podría suceder un corrimiento de operadores desde un tipo de matrícula a otra, de modo de ganar tiempo y hasta de evitar las nuevas exigencias.

Esto, en la jerga del negocio frigoríficos, podría acentuar el “doble estándar” sanitario entre los lugares habilitados para faenar vacunos en el país, que suman 400, ya que muchos podrían recurrir a matrículas provinciales o municipales justamente para esquivar las nuevas exigencias nacionales. Esto ya sucedió en los años 90 y tomó más de veinte años repararlo. Fue cuando Felipe Solá, el ex secretario de Agricultura del menemismo, impulsó un programa llamado “Corte por lo Sano” que justamente impulsaba el cuerteo de la media res: muchos matarifes y plantas del conurbano tomaron matrícula de la provincia de Buenos Aires, donde el ex gobernador Eduardo Duhalde se mostraba mucho más permisivo.

“Advertimos que esta medida no será viable por cuanto introduce una profundización en el doble estándar sanitario al fijar plazos diferentes de adecuación a las plantas de tráfico federal en relación con las provinciales y municipales. Adecuar las plantas requiere inversiones tanto en las plantas industriales como en la logística de distribución que impactan en los costos y requieren plazos de amortización razonables, que si son desiguales ponen en distintas condiciones de competencia a los actores del mercado”, avisó la Cámara de Matarifes.

CAMyA, al igual que otras organizaciones de frigoríficos consumeros, pidió unificar y estirar los plazos para la entrada en vigencia del troceo, y al parecer las autoridades de Agricultura aceptaron que debían hacerlo, porque lo que habían hecho estaba mal.

Según los matarifes, la nueva resolución 10 “facilita la competencia desleal a favor de las plantas provinciales y sus operadores comerciales, ya que inevitablemente el sistema ajustará para abajo y actores inescrupulosos del sector, seguramente minoritarios pero con fuerza suficiente para alterar el normal funcionamiento el mercado, buscarán sacar ventaja mediante la desinversión y la especulación sobre nuevos plazos y prórrogas, lo que podría llevar al fracaso de la medida y la afectación de la actividad y fuentes de trabajo de los sectores vinculados al circuito federal”.

Los únicos que quedaron fuera de este reclamo, según los testimonios, fueron los grandes frigoríficos exportadores del Consorcio ABC, históricamente los mayor impulsores del troceo obligatorio de la media res, tanto en tiempos de Solá como ahora. Es que fueron ellos los que negociaron a mitad de año pasado con el ministro Kulfas esta imposición y propusieron la fecha de entrada en vigencia para el 1° de enero de 2022, que ahora ha sido postergada.

Este de la media res es un claro caso de cómo se hacen las cosas en la Argentina: de mal modo, sin consensos necesarios, siempre entre tironeos de intereses cruzados.

La discusión comenzó como una imposición del Ministerio de Trabajo, que a pedido de los sindicatos del sector legisló que ningún trabajador de la carne podría cargar o descargar piezas mayores a los 25 kilos de pesos. Esto implicaba erradicar de plano las medias reses, que todavía se cargan al hombro desde el camión hasta las carnicerías.

La fecha de vigencia de esa norma laboral era 2019, pero nadie la respetó porque lo que menos importa acá es la salud de los trabajadores. Pero la exigencia quedó latente.

En el marco del cierre de las exportaciones de carne, el Consorcio ABC negoció con Matías Kulfas (la voz cantante del gobierno en esta negociación hasta octubre pasado) avanzar decididamente hacia el troceo obligatorio y entonces se emitió una resolución conjunta con Agricultura para establecer como fecha tope para la media res el 31 de diciembre de 2021.

Previamente a eso, y como para confirmar que aquí lo menos importante era la salud de los trabajadores, se dispuso que las piezas de carne debían tener ya no un máximo de 25 kilos sino hasta 32 kilos de peso, pues esto era lo aceptado internacionalmente y blá, blá, blá. En realidad, esto se adapta mejor a los intereses de los frigoríficos, que pueden entonces realizar menos cortes debido al peso del animal usualmente comercializado en la Argentina.

Un requiem para la media res: Confirman que la carne no podrá venderse en piezas de más de 32 kilos desde el año próximo

En su momento, Kulfas anunció la implementación de una línea de créditos para ayudar a los frigoríficos a hacer las reformas necesarias de sus instalaciones para el cuarteo, pero estos préstamos jamás aparecieron. Mientras tanto, el ex ministro Luis Basterra fue reemplazado por Julián Domínguez en Agricultura, y éste reclama concentrar bajo su mando todas las cuestiones vinculadas con la carne. Este tema de la media res también queda bajo su órbita.

Recién a principios de diciembre, con los plazos casi cumplidos, Domínguez y Kulfas introdujeron la posibilidad de financiar este tipo de obras en la línea de prestamos a tasa subsidiada por supuestos 100 mil millones de pesos (porque hay que decirlo, nadie sabe si en realidad habrá tanta plata disponible).

Ahora se dispone esta prórroga que estaba cantada. Pero con la discriminación entre los diferentes tipos de plantas habilitadas, que según los propios privados degenerará en una explosión del “doble estándar” sanitario, que luego termina siendo también laboral e impositivo. Ahora se reclama una nueva revisión de esos criterios.

Parece hecho a propósito, pero no. Es la Argentina, un país especializado en el arte de gobernar mal.

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Dos policías en apuros: La ex ONCCA ahora controlará normas sanitarias mientras que Senasa controlará cuestiones comerciales http://wi631525.ferozo.com/dos-policias-en-apuros-la-ex-oncca-ahora-controlara-normas-sanitarias-mientras-que-senasa-controlara-cuestiones-comerciales/ Tue, 04 Jan 2022 10:31:56 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89578 Detrás de bambalinas del confirmadísimo cepo a la carne vacuna hay dos funcionarios kirchneristas que, tras haber colaborado activamente para diseñar estas restricciones a la exportación, ahora deberán ocuparse de controlar que se respeten las definiciones. Como en una buena película policial donde la acción sucede en la calle, estos dos policías pueden llegar a […]

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Detrás de bambalinas del confirmadísimo cepo a la carne vacuna hay dos funcionarios kirchneristas que, tras haber colaborado activamente para diseñar estas restricciones a la exportación, ahora deberán ocuparse de controlar que se respeten las definiciones. Como en una buena película policial donde la acción sucede en la calle, estos dos policías pueden llegar a excederse de sus funciones naturales. Pero bueno, todo sea por hacer cumplir las reglas.

El gobierno confirmó que habrá siete cortes populares cuya exportación estará prohibida por completo, a excepción de que provengan de las vacas conserva categoría D y E. Pero además se publicó otra norma que otorga un plazo mayor a las plantas de faena para que avancen con el cuarteo de la media res, como en los países más civilizados.

Conociendo a los malandras de la industria frigoríficos, se necesitarán hombres valientes para custodiar que ambas cosas se cumplan. Nuestra dupla de héroes, como en cualquier pareja de policías que patrulla las calles peligrosas de la ciudad, está integrada por un veterano y otro más novato.

El veterano es el actual vicepresidente del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), el santacruceño Carlos Milicevic. El sabe bien de qué se trata todo esto de los permisos de exportación pues en 2007, cuando el gobierno de Néstor Kirchner cerró por primera vez las exportaciones de carne, era el segundo de Javier De Urquiza en Agricultura y fue quien armó los primeros ROE. Aunque luego fue marginado del gobierno de Cristina Kirchner, su experiencia despierta respeto dentro de Inteligencia Interna de la policía kirchnerista. Dicen que el ministro Julián Domínguez quería correrlo del caso, pero el teléfono sonó y ordenó que lo dejaran tranquilo cumplir con sus funciones como segundo del Senasa.

El novato tiene menos recorrido custodiando los intereses de los contribuyentes, aunque algunas batallas ya le permitieron mostrar que puede dejar sus escrúpulos de lado a la hora de defender el interés general: Luciano Zarich fue el sub-interventor de la aceitera Vicentín en el fallido intento del gobierno por expropiar esa compañía. Gracias a los servicios prestados, la comandancia lo premió en marzo del año pasado con el cargo de director nacional de Control Comercial Agropecuario. Es decir que está a cargo nada menos que de la ex ONCCA, desde donde se administraban los ROE creados por Milicevic.

Esta dupla ya mostró que está tocada por la varita mágica cuando el pasado 10 de diciembre ambos participaron como representantes del Ministerio de Agricultura en el cónclave en el que el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, acordó con los frigoríficos exportadores del Consorcio ABC un aporte extraordinario de carne barata por las fiestas de fin de año.

Estos dos policías ahora tendrán una tarea crucial: deberán controlar que los oscuros empresarios de los frigoríficos no le metan el perro al Estado y cumplan con todas las obligaciones que surgen del nuevo esquema de regulación del comercio exterior de carnes que ellos mismos ayudaron a diseñar.

Zarich debe pagar el derecho de piso y carga con la tarea más difícil, pues en la ex ONCCA se deben recibir diariamente los nuevos ROE o permisos de exportación, que ahora se llaman DJEC. El novato no solo tendrá que analizar si los frigoríficos cumplen con todas las reglas y están en condiciones de exportar los cortes que produzcan a los mercados que los compran. También deberá comunicar de cada pedido de exportación al comisionado Feletti, para que Comercio Interior también de su visto bueno.

Milicevic, que ostenta en el Senasa el poder de policía sanitaria, ahora se ocupará de hacer control comercial en los frigoríficos y pondrá allí a los veterinarios que deben controlar que no haya brucelosis o tuberculosis o BSEy mucho menos vaca loca también a verificar cosas que no le incumben, como si las medias reses que se van a exportar sean efectivamente de vacas de las categorías D y E. Eso responde a una cosa llamada “tipificación”, que en realidad está en la órbita de al ex ONCCA, donde incluso se otorgan las habilitaciones a los “tipificadores”. Pero bueno, ya se sabe, Zarich y Milicevic forman un buen equipo.

“La medida de fiscalizar los cortes o categorías que autorizan o no para exportar es una medida netamente comercial y la va a fiscalizar Senasa, cuando es la ONCCA la que habilita a los tipificadores y la Aduana la que debería controlar las cargas”, dijo un conocedor de la calle y de todas sus trampas, revelando que aquí, en este caso, será la propia policía la que se excederá un poquito en sus funciones.

En la peligrosa calle, a veces no se sabe quién es el bueno y quién es el malo. Los roles se confunden. Por eso también llamó la atención de los observadores que la Resolución conjunta 10 de los Ministerios de Agricultura y de Desarrollo productivo, que es la que dispuso una prórroga de hasta un año para la puesta en vigencia en las plantas frigoríficas de un plan par eliminar la media res y avanzar en el cuarteo, haya asignado a la ex ONCCA de Zarich una función que, al revés de la anterior, correspondería asumir al Senasa.

En efecto, esa norma informa a las plantas de faena que deberán presentar un plan para adecuar sus instalaciones a fin de trozar la media res a… la Dirección de Control Comercial Agropecuario, siendo que se trata de una cuestión más sanitaria que comercial.

Pero ya se sabe, Zarich y Milicevic, el novato y el veterano, conforman un verdadero equipo que tiene la venia de los altos mandos,  a quien poco lo informan las formas y no le importa violar reglas para lograre los objetivos. Ellos son dos policías en apuros. Van a cumplir con su misión, no importe que a veces se excedan en sus funciones.

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Manual para intentar comprender una “liberación” de la exportación de carne vacuna que no será tal y que incluso podría esconder trampas http://wi631525.ferozo.com/manual-para-intentar-comprender-una-liberacion-de-la-exportacion-de-carne-vacuna-que-no-sera-tal-y-que-incluso-podria-esconder-trampas/ http://wi631525.ferozo.com/manual-para-intentar-comprender-una-liberacion-de-la-exportacion-de-carne-vacuna-que-no-sera-tal-y-que-incluso-podria-esconder-trampas/#comments Mon, 03 Jan 2022 13:48:56 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89513 -¿Al final están liberadas las exportaciones de carne? -No, hay siete cortes que no se pueden exportar bajo ninguna circunstancia hasta fines de 2023, es decir durante todo el gobierno de Alberto Fernández. Representan cerca del 22/24% del peso de una media res. Son el asado, la tapa de asado, la falda, el matambre, la […]

La entrada Manual para intentar comprender una “liberación” de la exportación de carne vacuna que no será tal y que incluso podría esconder trampas se publicó primero en Bichos de Campo.

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-¿Al final están liberadas las exportaciones de carne?

-No, hay siete cortes que no se pueden exportar bajo ninguna circunstancia hasta fines de 2023, es decir durante todo el gobierno de Alberto Fernández. Representan cerca del 22/24% del peso de una media res. Son el asado, la tapa de asado, la falda, el matambre, la paleta, el vacío y la nalga, que reemplazó en este listado a la cuadrada. Obviamente también se veta la exportación de la media res entera o de los cuartos del animal, porque si no saldría alguno de esos cortes prohibidos.

-¿Y no hay excepciones para exportar esos cortes?

-Solamente se pueden exportar esos siete cortes si provienen de una vaca vieja categoría E y D, que es la que se antes utilizaba para hacer “conserva” y que últimamente se vendía a China. También la carne de los toros se puede exportar completa.

Manual básico para entender qué es una vaca conserva y por qué nosotros no la consumimos

-¿Entonces eso es lo único que está liberado? ¿La famosa vaca conserva?

-Al parecer sí, además de los “huesos con carne”, que son los que quedan de la depostada. En este tiempo de veda los frigoríficos han multiplicado esos envíos varias veces, que sirven para hacer calditos en China.

-China representa el 75% de nuestra exportación de carne vacuna. ¿Por lo menos se libera la vaca conserva entonces?

-Solos las categorías D y E. Si yo quiero exportar un corte permitido de una vaca categoría C (más joven), honestamente no sé lo que sucede. No se puede responder -con las reglamentaciones vigentes por ahora- si te darán permiso o no.

-¿Qué es eso de “si te darán permiso o no”?

-Y sí. Antes de cerrar las exportaciones de carne en mayo, el gobierno creó las DJEC (Declaración Jurada de Exportación de Carnes), algo así como los viejos y queridos ROE. ¿Vos querés exportar? Tenés que presentas una DJEC y ellos te dicen a los 5 días si te la aprueban.

Regresan los ROE y la “doble botonera”: Los exportadores de carne deberán pasar el filtro tanto de la ex ONCCA como de Comercio Interior

-¿Quiénes son ellos?

-Bueno, la que hace el trámite es la devaluada ex ONCCA (Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario), que depende del Ministerio de Agricultura. Pero hay una doble botonera, porque ese organismo consulta a su vez ante cada DJEC a Comercio Interior, que puede bocharte cualquier solicitud de embarque por diversos motivos. Incluyendo que no cumplas con el abastecimiento interno de los cortes a precios cuidados.

-¿Y hay margen para la discrecionalidad allí?

-Absolutamente sí. Mucho. Primero porque no están reglamentados los motivos que pueden ocasionar un rechazo. Pero sobre todo porque no hay transparencia: como con los ROE de Guillermo Moreno y Ricardo Echegaray (que jamás se publicó qué frigoríficos recibían los permisos), hoy al ex ONCCA no publica a qué empresas le otorga las DJEC.

-¿No es ilegal eso? Es decir, si el Estado te otorga un beneficio (en este caso permiso para exportar), ¿no debería dar cuenta de sus actos?

-Lo dijiste vos. Hasta ahora solo se conocen las DJEC otorgadas hasta el 11 de noviembre gracias a un pedido de acceso a la información pública presentado por Bichos de Campo. Pero Luciano Zarich, el titular de la ex ONCCA, contestó al mismo de modo desordenado y en un formato en el que no puede trabajarse con los datos.

Por primera vez desde que Néstor Kirchner cerró las exportaciones de carne en 2006, el Estado tuvo que mostrar los nombres de quiénes reciben los permisos de exportación

-El mundo necesita carne y nosotros necesitamos divisas… ¿Eso debería favorecer el comercio del resto de los cortes vacunos no? ¿Si yo quiero exportar lomo a Europa voy a poder?

-La Cuota Hilton y otros cupos arancelarios acordados con otros países (como Ela cuota de 20 mil toneladas para EE.UU., la 481 para Europa o un pequeño cupo para Colombia) seguirán sin cambios, si. Pero esos cupos arancelarios tienen un volumen acotado.

-¿Y qué pasa si yo quiero exportar una picaña a Brasil?

-Se supone que podrás, aunque hay un gris enorme allí en las nuevas reglamentaciones emitidas este lunes por el Ministerio de Agricultura. Se supone que podrías porque la picaña o el cuadril no están en la lista de los siete cortes prohibidos. Pero a la vez no están expresamente “liberados”. Es decir, hay algunos cortes y mercados que quedaron en un limbo. Como no hay prohibición ni permanecen los cupos, debería poder exportase libremente. Pero todo depende de que consigas la DJEC.

-¿Y con la famosa carne khoser para Israel que sucedió?

-La verdad no lo sé. Hasta ahora había una cuota mensual de 3.500 toneladas para poder exportarla, porque Israel se había quejado. Esa cuota no rige más, venció el 31 de diciembre. Y no se reglamentó nada nuevo, así que se sobreentiende que quedará liberada, al menos mientras los funcionarios te den la DJEC.

-Insistís mucho con la DJEC, ¿Por qué?

-Porque en el cierre anterior de las exportaciones de carne, de 2006 a 2015, el kirchnerismo hizo exactamente lo mismo que está haciendo ahora: primero creó los ROE, luego cerró todo de guapo, luego habilitó una serie de cuotas para la vaca conserva, luego flexibilizó todo, y finalmente dejó los permisos en funcionamiento, de los que no brindaba información. Las sospechas de corrupción eran enormes. La única diferencia con el ahora es que hay expresamente siete cortes prohibidos.

“Aprendí de los errores”, decía Alberto. Pero copia con exactitud el cierre de las exportaciones de carne que ordenó Néstor hace 15 años

-¿Entonces todo se resume a si uno consigue el permiso o no?

-Pareciera que sí. Y no habrá manera -al menos no existe por ahora- de controlar quien recibe esos embarques y a quién se los rechazan. Por eso insisto como loco malo que hay que pedir la publicación, como sucede con los granos.

-¿Decís que en los granos se publica lo que en carne se oculta?

-Hay una vieja historia de 2009 que lo explica. El gobierno empezó a otorgar ROE para exportar trigo y apareció de la nada una empresa llamada SIPEA que se quedó con la mayor parte de los permisos. Tenía socios de Santa Cruz bastante cercanos a Ricardo Echegaray, por ese momento a cargo de la ex ONCCA. Cuando las cerealeras vieron cómo venía la mano exigieron que se dé a conocer la identidad de quienes recibían ROE. Eso fue lo que permitió investigar luego los desvíos de permisos a través de la Capeco que manejaba Ider Peretti, el amigo empresario de Guillermo Moreno. Pero con la carne nunca sucedió lo mismo. Se publicaban los ROE Rojo otorgados cada día, pero no a las empresas beneficiarias.

-Igual el ministro Julián Domínguez invitó al sector privado a participar de un Observatorio…

-En efecto, la Resolución 301, que es la que reglamenta esta “apertura” de las exportaciones, creó en el ámbito de Agricultura el “Observatorio de la Producción de la Carne Vacuna”. Y se invitó a integrarlo “a los representantes de las provincias argentinas, de las entidades del sector agropecuario, de las cámaras de la industria frigorífica, de engorde a corral, de matarifes y abastecedores, y de productores exportadores, del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, y a la coordinación de la Mesa de las Carnes”. Hay que recordar que Guillermo Moreno también se rodeaba de muchos de esos sectores cuando le tocaba dirigir la política de carnes. A esas reuniones las llamaban “la escuelita” porque el funcionario solo bajaba las instrucciones.

Se presentó el libro que asegura que el kirchnerismo hizo más que nadie por el campo y que el enfrentamiento K versus agro fue “un relato creado”

-¿El Observatorio puede terminar de la misma manera?

-No se puede prejuzgar. Habrá que verlo correr. El único dato certero que tenemos por ahora es que será un espacio “consultivo” que estará “presidido por el/la titular de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio de Agricultura, que dictará su reglamento de funcionamiento, y deberá constituirse dentro de los 90. días.

-¿Y quién es la jefa de de la Unidad Gabinete de Asesores?

-Se llama Diana Guillen. Fue presidenta de Senasa en el gobierno de Cristina Kirchner y luego coordinó los equipos agropecuarios del Instituto Patria. Está en el puesto desde el inicio del gobierno, con Luis Basterra como ministro. Se suponía que Julián Domínguez iba a poder colocar gente de su confianza, pero no es algo que haya sucedido hasta el momento.

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Duros de domar: Como el maíz y el trigo, el gobierno se reserva el derecho de cerrar las exportaciones de carne cuando se le de la gana http://wi631525.ferozo.com/duros-de-domar-como-el-maiz-y-el-trigo-el-gobierno-se-reserva-el-derecho-de-cerrar-las-exportaciones-de-carne-cuando-se-le-de-la-gana/ Mon, 03 Jan 2022 03:53:50 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89493 La apertura total del negocio de exportación de carne vacuna que viene prometiendo el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, a los ruralistas finalmente no será tal. Aunque la situación ha mejorado un poco en relación a la superposición de cupos y prohibiciones que implementó el gobierno en el segundo semestre de 2021, siguen vedados los […]

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La apertura total del negocio de exportación de carne vacuna que viene prometiendo el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, a los ruralistas finalmente no será tal. Aunque la situación ha mejorado un poco en relación a la superposición de cupos y prohibiciones que implementó el gobierno en el segundo semestre de 2021, siguen vedados los siete cortes y se regularán los embarques de vaca vieja y toro y los de hueso con carne, que son el grueso de la exportación. Debe quedar claro que en estos casos el gobierno se reservará el derecho de cerrar las exportaciones cuando lo considere necesario.

En otras palabras, el nuevo sistema que se inauguró este lunes mediante una serie de disposiciones publicadas en el Boletín Oficial, aplica un criterio semejante al que se instauró también para el trigo y el maíz, otros dos bienes considerados “culturales” por el ministro Domínguez: se monitoreará el mercado de modo permanente y el gobierno se reserva el derecho de cerrar las exportaciones cuando lo considere indispensable, mediante un instrumento que es muy semejante los viejos ROE y a las DJVE (declaración jurada) que rige para los granos: las DJEC (Declaraciones Juradas de Exportación de Carnes).

“Libre es libre”, había dicho el ministro de Agricultura el 9 de diciembre pasado, cuando anunció una apertura total de los embarques de carne que finalmente -como había anticipado Bichos de Campo– no se cumplió cabalmente. En rigor, el mecanismo instaurado ahora hace recordar a los temibles ROE (registros de operaciones de exportación) que rigieron entre 2008 y 2015, y que fueron en muchos casos sinónimos de corrupción.

Una cámara de frigoríficos afirma que el nuevo DJEC es igual a los viejos ROE: Y advierte que así se destruirá la ganadería

Pero a diferencia de aquella etapa, donde las entidades de productores eran convidadas de piedra mientras los frigoríficos se repartían los permisos (o en todo caso el gobierno bochaba algunos y aprobaba otros), esta vez Domínguez pretende crear un “observatorio” con entidades de la cadena cárnica (¿será como la famosa “escuelita” de Guillermo Moreno?), con las que discutirá si es oportuno mantener este grado de apertura exportadora o es necesario “cerrar el grifo”.

Las entidades de la Mesa de Enlace y las de la industria frigorífica están invitadas a integrarse. Si lo hacen o no es algo que comenzará a dilucidarse en los próximos días, ya que mañana mismo gran parte de la cadena ha sido invitada a una reunión en la sede porteña del Ministerio de Agricultura.

La apertura “gradual” y “condicionada” de las exportaciones de carne se concretó a través de tres normas simultáneas.

Por un lado, el Decreto 911/2021 firmado por el presidente Alberto Fernández, su jefe de Gabinete Juan Manzur y el propio Domínguez (llama la atención la ausencia de Matías Kulfas, voz cantante hasta aquí en este asunto), que dispone la prohibición de exportar los siete cortes “populares” hasta fines de 2023, es decir, hasta el final de esta gestión. Se trata de asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga (que reemplazó a la cuadrada), paleta y vacío. Equivalen al 22% a 24% del peso total de una media res.

Es decir que de un saque está prohibido exportar el porcentaje del animal semejante al “punto de equilibrio” que Domínguez considera como un tope adecuado de las exportaciones. Según el mismo ministro declaró, si se exporta más allá del 24% de la producción de carne, comienza a haber tensiones.

Por otro lado, la Resolución 301/2021 es la pieza clave de este andamiaje, porque por un lado mantiene el listado de 63 frigoríficos a los que se le asignó el año pasado un cupo de exportación y les ordena -como sucede hasta ahora- presentar una DJEC cada vez que quieran exportar carne.

A la vez, en sus artículos 2, 3 y 4, esta normativa “libera” la exportación de vacas conserva categorías D y E (en general se trata de carne de baja calidad que se vende en China), incluyendo los siete cortes prohibidos. Lo  mismo sucede con la carne de toro y con “la exportación de los huesos con carne resultantes del desposte”.

Pero a la vez se indica que las DJECs de los productos de los artículos 2, 3 y 4 “deberán estar conformadas, en su totalidad, por cortes de carne correspondientes a estas categorías únicamente. Para poder declarar las toneladas, las cajas embaladas con los cortes cárnicos deberán estar en depósito al momento de la presentación de la DJEC”.

Es decir que esa carne que usualmente tiene como destino el mercado chino (que absorbe el 75% de las exportaciones argentinas) va a estar liberada, pero condicionada a la aprobación de las DJEC por parte de las autoridades tanto de Agricultura (con la ex Oncca) como de Comercio Interior.

En esto la normativa vigente es clara: hay una doble “botonera” para aprobar los embarques (en un plazo de cinco días) y el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, podría usar su capacidad de veto cuando se le antoje, incluso apelando a que no se cumplen los planes de “baratas” de carne en supermercados. Lo peor de todo -y lo que más convoca a sospechas- es que las DJEC autorizadas cada día no son publicadas por el Estado. Lo mismo sucedía un década atrás con los ROE Rojo: nadie podía controlar si había corrupción porque la información no se conocía.

Como hasta ahora, ni la Cuota Hilton, ni la cuota estadounidense, ni la 481 ni la carne para Colombia tendrán limitaciones, más allá del volumen de cada cupo. “Los contingentes arancelarios otorgados se regirán por sus respectivas normas”, se especificó.

Lo que no está nada claro es qué sucederá con otros mercados que no llevan vaca vieja ni toro ni hueso con carne, y que no tienen cuotas arancelarias especiales. Por caso, con Israel o Chile o Brasil o Rusia. Las normas que entraron en vigencia no definen ni siquiera si será necesario tramitar una DJEC para exportar por ejemplo un contenedor de lomos a Chile. Tampoco se aclara que este tipo de embarques estén liberados. Hasta ahora esa carne se exportaba como parte de los cupos asignados a cada planta. ¿Y ahora?

La película de la carne: La vaca conserva quedará libre, los siete cortes prohibidos, y en el medio un intríngulis que nadie sabe cómo se resuelve

Por ejemplo, si alguien quiere exportar una carne de vaca C (que no está liberada como la de las categorías D y E)… ¿Se puede o no se puede? ¿Será necesario presentar un DJEC para hacerlo? ¿Vale la pena intentarlo?

Una cosa novedosa es que esta vez sí se permitirá el comercio de permisos de exportación, cosa que estaba prohibido hasta ahora con los cupos asignados a cada empresa. “Las fábricas o establecimientos comprendidos en la presente resolución podrán transferir carne para exportación a otro exportador”, define la resolución, que solo dice que habrá que avisar a la ex ONCCA. Esto abre el territorio a múltiples negocios, es especial para quienes obtengan los benditos DJEC.

Otro artículo crea “el Observatorio de la Producción de la Carne Vacuna”, que como las Mesas de Trigo o de Maíz tendrá “carácter consultivo” para el organismo. Una de sus misiones serpa “sugerir la composición y proyecciones de exportaciones de carne vacuna de conformidad con los informes del Observatorio”.

Por primera vez desde que Néstor Kirchner cerró las exportaciones de carne en 2006, el Estado tuvo que mostrar los nombres de quiénes reciben los permisos de exportación

“Los informes producidos por el referido Observatorio serán considerados por la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (ex ONCCA) en ocasión de autorizar el volumen de exportación de carne vacuna, a los efectos de garantizar el equilibrio entre la productividad, las exportaciones y el mercado de carne argentino”, indica otro artículo que transparenta así la verdadera jugada oficial: el gobierno se reserva el derecho de cerrar las exportaciones cuando lo considere necesario, y para eso apelará -como hizo en trigo o maíz- a un cierto consenso con el sector privado. En los cereales, cuando esto sucedió las Mesas emitieron un comunciado desmintiendo estar de acuerdo.

La tercera pieza legislativa es el Resolución 302/2021, que convoca a los frigoríficos que no obtuvieron cupo en 2021, así como a los grupos de productores que habían quedado fuera del negocio, a inscribirse en un registro “para la exportación de carne vacuna”.

“El plazo de inscripción comenzará a regir a partir de las cero horas del día de entrada en vigor de la presente medida y por el término de 60 días corridos”, se avisa. A trabajar en el verano.

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Más que “Estado bobo”, éste parece “boludo”: Reclaman casi 6 millones en divisas a una cerealera fantasma de Rosario http://wi631525.ferozo.com/mas-que-estado-bobo-este-parece-boludo-reclaman-casi-6-millones-en-divisas-a-una-cerealera-fantasma-de-rosario/ http://wi631525.ferozo.com/mas-que-estado-bobo-este-parece-boludo-reclaman-casi-6-millones-en-divisas-a-una-cerealera-fantasma-de-rosario/#comments Fri, 31 Dec 2021 17:22:31 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89350 El 29 de diciembre, mediante una comunicación, el Banco Central informó a los operadores del sistema financiero que “no deberán dar curso a operaciones de cambio correspondientes a Egresos por el mercado de cambios” y en todo caso que anularan los negocios de ese tipo ya realizados a nombre de la firma FG Importaciones SRL, […]

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El 29 de diciembre, mediante una comunicación, el Banco Central informó a los operadores del sistema financiero que “no deberán dar curso a operaciones de cambio correspondientes a Egresos por el mercado de cambios” y en todo caso que anularan los negocios de ese tipo ya realizados a nombre de la firma FG Importaciones SRL, cuyo número de CUIT es el 30-71606226-7.

El pedido del BCRA para que los bancos detengan el drenaje de dólares hacia el extranjero a nombre de esta empresa -a la que se identificó como una “cerealera”- es que la misma mantenía una suma de divisas pendientes de liquidación (la obligación a ingresar los dólares obtenidos por una exportación en el mercado local de cambios) por la friolera de 5.632.761,30 dólares.

C91628

 

Es muy habitual que las empresas hagan todo lo posible por dejar los dólares que ganan exportando fuera del país, porque “ingresarlos” implica cambiarlos por pesos al valor oficial de 100 pesos. En cambio, si los cobran por ejemplo en Uruguay y después los ingresan por una vía informal, pueden trocarlos al doble de esa suma en el mercado libre de cambios.

Si lo que exportaba FG Importaciones (no se informa qué fue) hubiera sido una soja -que hoy vale 500 dólares-, estaríamos hablando de una operación por 11.300 toneladas, que es la cuarta parte de lo que puede cargar un buque de ultramar o el equivalente a casi 380 camiones. Si fuera maíz o trigo, sería casi el doble de ese volumen.

FG Importaciones no tiene silos ni puerto ni elevadores, aunque esto no sería impedimento para exportar (hay otras empresas que alquilan esas instalaciones). Tampoco tiene campos donde almacenar silobolsas. Su único domicilio declarado queda en el segundo piso de este edificio de la calle Brown, en Rosario.

Según el Banco Central, FG Importaciones había estado exportando por más de 5,6 millones de dólares, cobró esos envíos en dicha moneda y no introdujo esos billetes al mercado oficial de cambios, como debe hacer cualquiera otra empresa del rubro agrícola. “El 66,72% de las divisas correspondientes al valor de las exportaciones con obligación de ingreso y liquidación se encuentran pendientes de regularizar”, explicó el BCRA, que ya el año pasado había suspendido la cuenta corriente de otras cerealeras que operaban las plantas del grupo Vicentin, como la corredora Díaz&Forti.

Pero en aquel momento, aquellas eran empresas reales que cargaban granos en un barco y lo exportaban. En el caso de la firma cuestionada ahora, bien vale dudar sobre si no se trata de una fachada para ocultar las operaciones de exportación de otros jugadores y una  maniobra para fugar divisas el exterior. ¿Por qué? Porque FG Importaciones SRL ni siquiera figura como “exportadora de granos” en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroalimentaria (RUCA), que maneja el Ministerio de Agricultura. Eso es obligatorio para el resto de las cerealeras.

El Banco Central reclama que liquide 70 millones de dólares una cerealera muy dudosa, que había sido identificada por Bichos de Campo

La cartera agropecuaria también publica mes a mes los volúmenes de granos y subproductos embarcados por cada compañía. Y en todo 2021 no aparecen en esos registros oficiales rastro alguno sobre ese operador. Entre Cargill, Dreyfus, Bunge, Cofco o empresas locales más pequeñas, no hay ni una referencia allí a esta cerealera fantasma. Tampoco aparecen barcos contratados a su nombre que hayan recalado en los puertos argentinos para cargar algún producto agrícola.

“Nosotros no somos la Aduana”, contestaron desde el BCRA cuando Bichos de Campo preguntó cómo era posible que nadie hubiera sospechado antes de esta ignota compañía rosarina y en todo caso le hubiese impuesto un control más riguroso para evitar lo que sucedió: la dejaron exportar por 5,6 millones de dólares que ahora se reclaman. Por cierto, es la Aduana el organismo que debería haber puesto ese filtro en caso de considerarlo necesario. El Banco Central está cumpliendo con su obligación que es reclamar las divisas.

La pregunta es si el estado pudiera haberlo evitado.

FG Importaciones SRL es una empresa de solo tres años de vida, aunque en realidad como “cerealera” su existencia ha sido mucho más breve.

La firma fue creada en mayo de 2018 por Juan Bautista Fassio e Ignacio Alfredo Granato, ambos comerciantes y domiciliados en Rosario. Granato fue fu primer gerente en esta primera etapa, en la que la empresa pretendía dedicarse a la importación (co0mo su nombre lo indica) de artículos textiles, electrónicos y de ferretería. Pero Granato duró menos de un año: en abril de 2019 vendió su participación societaria a la esposa de Fassio, Eleonora Cripovich.

Recién el 1 de septiembre de 2020, es decir hace poco más de un año, la sociedad modificó su estatuto social para abarcar dentro de sus actividades la compra y venta de productos agrícolas. Pero tampoco duró demasiado en el negocio, pues la AFIP la dio de baja del Sistema de Información Simplificada Agrícola (SISA) en abril de 2021. Allí figuraba como exportadora.

Este caso, a esta altura, expone la extrema fragilidad de los controles que impone el Estado a ciertas empresas, a todas luces muy débiles frente a la presión cotidiana que sienten miles de pequeños contribuyentes que son hostigados de modo permanente para que cancelen sus pasivos con la AFIP. También deja al descubierto que es casi nulo y obsoleto el intercambio de información permanente entre los diversos organismos involucrados en las tareas de control. Queda claro no hay cruce de ningún tipo de información.

En lo que va del año la liquidación de agrodivisas alcanzó un récord histórico absoluto de 30.100 millones de dólares

Entre octubre y noviembre, a Fassio (principal cara visible de la fantasmal FG Importaciones SRL) le rebotaron un par de cheques por cifras millonarias. Recién después de eso el BCRA parece haber comenzado a sospechar sobre su situación y descubrió que había 5 palos verdes en divisas pendientes de liquidación.

No parece mucho para un país que exportó granos por más de 30 mil millones de dólares, que es la cifra que las cerealeras reales habían liquidado ante el BCRA hasta noviembre de 2021. Pero tampoco es poco. En poder del Central, esos cinco palos verdes hubieran permitido afrontar la importación de algunos de los insumos claves que le están faltando por estos meses a los productores agropecuarios.

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Una orden de Domínguez al Senasa para “apretar” a los frigoríficos es la mejor prueba de que en 2022 seguirán firmes los cupos para exportar carne http://wi631525.ferozo.com/un-orden-de-dominguez-al-senasa-para-apretar-a-los-frigorificos-es-la-mejor-prueba-de-que-en-2022-seguiran-firmes-los-cupos-para-exportar-carne-vacuna/ http://wi631525.ferozo.com/un-orden-de-dominguez-al-senasa-para-apretar-a-los-frigorificos-es-la-mejor-prueba-de-que-en-2022-seguiran-firmes-los-cupos-para-exportar-carne-vacuna/#comments Mon, 27 Dec 2021 00:07:53 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=88909 Todavía hay algunos ingenuos que creyeron la promesa del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, -difundida días atrás por todos los canales de televisión- respecto de que 2022 llegaría con la liberación de las exportaciones de carne que reclama todo el sector ganadero y las entidades de la Mesa de Enlace. Bichos de Campo informó días […]

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Todavía hay algunos ingenuos que creyeron la promesa del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, -difundida días atrás por todos los canales de televisión- respecto de que 2022 llegaría con la liberación de las exportaciones de carne que reclama todo el sector ganadero y las entidades de la Mesa de Enlace. Bichos de Campo informó días atrás que eso no será así, y que los frigoríficos exportadores que ya recibieron cupo en junio pasado seguirán operando con un comercio limitado.

En las próximas horas debería conocerse la letra chica de los anuncios que días atrás, de modo más que engañoso, realizó el ministro en conferencia de prensa. Es que el 31 de diciembre vencen no solo los cupos generales dispuestos por la Resolución 5 de los Ministerios de Agricultura y de Desarrollo Productivo, que fue la primera que puso límites a los embarques de carne. Con el 2021 también expiran los plazos para los cupos de vaca conserva para China, los de carne kosher para Israel y la prohibición para exportar los siete cortes de consumo popular.

Cuando la nueva norma finalmente se conozca, los ingenuos que le creyeron a Domínguez se sorprenderán con que la única novedad será que ya no habría topes para la carne de vaca vieja categorías D y E.

“Que la inocencia les valga” por adelantado: No habrá apertura exportadora de carne vacuna, como prometió Domínguez, y seguirán los cupos por planta

Pero los siete cortes (asado, vacío, tapa de asado, paleta, matambre, falda y cuadrada, aunque esté último corte sería reemplazado posiblemente por nalga) seguirán sin poderse vender al extranjero. Y los cupos por empresa se mantendrán, aunque ahora los 63 frigoríficos que los recibieron deberían reconocer los porcentajes correspondientes a los grupos de productores que utilizan sus instalaciones. También se abrirá un registro por 60 días para admitir a los nuevas plantas que estén habilitadas para exportar.

Algún lector avezado podrá preguntarnos: ¿Y cómo pueden asegurar que seguirán los cupos si el ministro Domínguez dijo lo contrario? Sencillo, porque el propio ministro Domínguez es quien lo escribe de puño y letra.

Sucede en esta nota que Domínguez envió el jueves 23 al titular del Senasa, Carlos Paz, con copia al vicepresidente del organismo, el santacruceño Carlos Milicevic, quien se encarga personalmente del sensible tema “carnes”. En ese documento, Domínguez les ordena hacer algo que tienen prohibido hacer, que es utilizar las funciones de policía sanitaria de Senasa para controlar que los frigoríficos cumplan con el acuerdo de precios que firmaron con la Secretaría de Comercio Interior.

Es grave esta orden por diversos motivos. Uno ya fue dicho, el Senasa no fue creado para controlar los precios de nada. El otro motivo es que este “apriete” se aplica a todos los frigoríficos por igual, incluso a aquellos que no pertenecen al Consorcio ABC, la cámara que agrupa a los mayores jugadores del negocio exportador y que es la que negoció con el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, la provisión de cinco cortes a precios subsidiados para las fiestas a través de 2.300 bocas en los supermercados.

Pero, además, lo que Domínguez está diciéndole al Senasa es que asigne un cupo para entregar esos cortes baratos a cada empresa, y que dicho cuota debería ser “proporcional” a los permisos de exportación vigentes hasta ahora y dispuestos por la Resolución 5. Esa norma, de junio pasado, asignó un volumen exportable determinado para 63 empresas, equivalente al 50% de lo que habían exportado en el segundo semestre de 2020.

No hay ninguna norma escrita que diga esto, es decir que obligue a los 63 frigoríficos que recibieron cupos de exportación a entregar al mercado interno los cinco cortes baratos que reclamó Feletti a la industria (asado a $549, matambre a $599, vacío a $599, tapa de asado a $499 y falda a $399 por kilo). Así las cosas, hay una doble irregularidad: Domínguez le ordena a Senasa controlar algo que no debe controlar (precios y volúmenes) y que además no está regulado.

Pero en este encantador apriete se desliza además lo que aquí nos ocupa, y que es la  continuidad de los cupos de exportación por empresa en 2022.

Más claro echale agua:

“El incumplimiento de esta instrucción por parte de los frigoríficos referidos será tomado en cuenta para la asignación de las cuotas de exportación para el periodo 2022 y se privilegiará a aquellos que hayan cumplido con la misma”, define el propio Domínguez, confirmando no solo la continuidad de los cupos sino además introduciendo un nuevo criterio: para poder exportar las plantas deberán además subsidiar los cinco cortes para el mercado interno.

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“Que la inocencia les valga” por adelantado: No habrá apertura exportadora de carne vacuna, como prometió Domínguez, y seguirán los cupos por planta http://wi631525.ferozo.com/que-la-inocencia-les-valga-por-adelantado-no-habra-apertura-exportadora-de-carne-vacuna-como-prometio-dominguez-y-seguiran-los-cupos-por-planta/ Tue, 21 Dec 2021 10:57:55 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=88553 El Día de los Inocentes se celebra los 28 de diciembre, pero esta vez se adelantó una semana, al menos cuando se trata de productores ganaderos y frigoríficos. Es que hay muchos en el sector que habían creído en las promesas del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, respecto del final de los cupos de exportación […]

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El Día de los Inocentes se celebra los 28 de diciembre, pero esta vez se adelantó una semana, al menos cuando se trata de productores ganaderos y frigoríficos. Es que hay muchos en el sector que habían creído en las promesas del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, respecto del final de los cupos de exportación a la carne vacuna. “Que la inocencia les valga”. No será así la cosa.

Un documento que el ministro presentaría esta tarde en el Banco Nación, cuando se anuncie la línea de crédito para el sector ganadero por 100 mil millones de pesos, anticipa la letra fría de las resoluciones que deberían publicarse en las próximas horas y que definirán un nuevo esquema de regulación para el comercio exterior de carne vacuna a partir del 31 de diciembre, cuando vencen los diferentes cupos de exportación montados hasta ahora por el gobierno.

El mercado de exportación de carne ha sido intervenido por el gobierno de Alberto Fernández y de Cristina Kichner desde mitad de 2021 con poco resultado, ya que se perdieron negocios de exportación por unos 300 millones de dólares sin que ello evitara una fuerte suba de los precios internos del alimento, que claramente se mueven en base a otros factores. El noviembre pasado, con el cerrojo funcionando, los precios internos subieron más de 10% por la escasez de oferta de ganado.

Días atrás, el 9 de diciembre, Domínguez se reunió con la Mesa de Enlace y les anunció la confección del Plan Ganar, una serie de medidas de fomento a la producción que incluiría una “apertura total” de las exportaciones de carne, salvo para los siete cortes prohibidos que son los que se consumen dentro del país. Los dirigentes rurales se ilusionaron con el final del sistema de cupos combinados que nació en junio, y que incluye una cuota genera del 50% de lo exportado en 2020, un cupo especial para la carne kosher destinada a Israel, y un cupo adicional para exportar la carne de vaca vieja o conserva a China.

Cuestión de fe: Domínguez promete “apertura total” para las exportaciones de cortes de vaca y anuncia un “Plan GanAr” para los productores

Pero el documento de trabajo que presentará este mediodía Domínguez en el Banco Nación dice algo muy distinto en el capítulo que habla sobre “Criterios para la Administración del comercio exterior” desde el 31 de diciembre en adelante. Para empezar establece que seguirá vigente un “registro de operadores” a lo largo de 2022 (es decir, no cualquiera podrá exportar), integrado por:

  • “Todas aquellas plantas faenadoras y procesadoras incluidas en la Resolución Conjunta N° 5, en la proporción que exportaron por cuenta propia en el periodo junio–noviembre 2021”.
  • “Todos aquellos Exportadores que hayan recibido cesiones de exportación por parte de las plantas y que hayan  hecho uso de ellas. Quedan incluidos en esa opción los grupos de  Productores Exportadores”.
  • “Plantas no incluidas en la resolución conjunta N°5 : Durante el mes de diciembre de 2021 y por el término de 60 días, se abrirá la inscripción”.

La mencionada Resolución 5 fue la primera que estableció un sistema de cupos, recudiendo a la mitad los volúmenes exportados en el segundo semestre de 2020. Los beneficiarios fueron 63 plantas frigoríficas que habían realizado algún tipo de exportación, aunque los primeros 25 frigoríficos del Consorcio ABC concentraron cerca del 80% de los cupos. Al parecer, esas empresas podrían seguir exportando este año, pero con un coto: “En la proporción que exportaron por cuenta propia en el periodo junio–noviembre 2021”.

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Es decir que estos frigoríficos podrán enviar al exterior los mismos volúmenes de carne que en este tramo de intervención (junio/noviembre), pero a la vez descontando los porcentajes que redirigieron a grupos de productores o exportadores sin planta que exportaron a través de ellos.

Esto en los hechos significa que la promesa de Domínguez no se cumplirá, pues se mantendrá el principal cepo a la exportación vigente hasta el momento, que determina un cupo máximo de exportación. La diferencia es que tanto lso grupos de productores como las “plantas nuevas” que quedaron afuera del reparto inicial, tendrán derecho a reclamar su porción de la torta.

  • Luego de definidos quiénes podrán seguir bailando el baile de la exportación, Agricultura se propone dasignar los cupos resultantes en base a tres criterios: un 90% para los 63 frigoríficos del primer reparto y los grupos de productores a los que les cedieron parte de su cupo, otro 5% para las plantas nuevas y una reserva de 5%.
  • Plantas incluidas en la resolución N°5 y exportadores con cesión de cuota: La adjudicación se hará sobre el 90% de las toneladas acordadas para  exportar.
  • Plantas nuevas: sobre el disponible de 5% del volumen acordado a exportar por mes.
  • Reserva un 5% del volumen mensual acordado para  exportar: para posibles contingencias a resolver, el que se reasignara al finalizar cada trimestre si no ha sido utilizado.

Cepo concentrador a la medida del Consorcio ABC: Solo quedan en carrera 63 frigoríficos para exportar menos de 30 mil toneladas de carne vacuna

¿Entonces qué cambia respecto al modelo anterior? No demasiado. El documento oficial solo expicita que -como había prometido Domínguez-, desde enero de 2022 “se podrán exportar sin límites de volumen” las carnes de las vacas conserva y los toros categoría D y E, que no tienen demanda en el  mercado interno.

Queda claro en el nuevo esquema que tampoco podrán exportarse los siete cortes considerados populares, de todas las categorías ganaderas excepto las de esos animales viejos. Son el asado, el vacío, el matambre, la tapa de asado, la cuadrada, la falda y la paleta. La única diferencia en este caso es que se reemplazará “nalga por cuadrada”, ya que ese corte prácticamente tampoco tiene consumo aquí y sí es muy requerido por el mercado de Israel.

El nuevo esquema elaborado por Agricultura no incluye precisiones sobre qué sucederá con las cuotas arancelarias (Hilton, 481, cuota americana), que se supone seguirán sin restricciones. Pero tampoco aclara qué pasará con los envíos de carne a Chile e Israel, dos mercados claves que el propio Domínguez había anunciado como “liberados” en al conferencia de principios de diciembre.

La mejor prueba de que nada cambiará demasiado respecto del segundo semestre de 2021, cuando rigió el cepo a la carne, es el párrafo final del documento elaborado por los funcionarios que rodean a Domínguez:  Dice que “todo   los  exportadores para poder obtener las  Declaraciones Juradas de Exportación de  Carne (DJEC) deberán demostrar que entregaron al mercado interno  los cortes preferidos a los  precios acordados. El cumplimiento del compromiso se evaluará trimestralmente”.

“Que la inocencia les valga”.

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La verdadera historia detrás del proyecto de fideicomiso para avícolas y molinos que promueve el gobierno: Cristina ordena, Feletti impone y Domínguez acata http://wi631525.ferozo.com/la-verdadera-historia-detras-del-proyecto-de-fideicomiso-para-avicolas-y-molinos-que-promueve-el-gobierno-cristina-ordena-feletti-impone-y-dominguez-acata/ http://wi631525.ferozo.com/la-verdadera-historia-detras-del-proyecto-de-fideicomiso-para-avicolas-y-molinos-que-promueve-el-gobierno-cristina-ordena-feletti-impone-y-dominguez-acata/#comments Mon, 20 Dec 2021 16:54:46 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=88507 Hace un par de semanas, cuando Julián Domínguez prometió una apertura casi total del comercio exterior de carne vacuna (del que todavía falta conocer la letra chica), muchos creyeron que finalmente había hecho valer sus jinetas como ministro de Agricultura para disciplinar a un secretario de Comercio, Roberto Feletti, que venía exigiendo en Página/12 y […]

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Hace un par de semanas, cuando Julián Domínguez prometió una apertura casi total del comercio exterior de carne vacuna (del que todavía falta conocer la letra chica), muchos creyeron que finalmente había hecho valer sus jinetas como ministro de Agricultura para disciplinar a un secretario de Comercio, Roberto Feletti, que venía exigiendo en Página/12 y otros medios kirchneristas un “desacople” mayor de los precios de ciertos alimentos básicos y amenazaba con crear un fideicomiso y hasta con subir las retenciones.

Agrandados estaban los tribuneros de Domínguez. Pero la alegría les duró muy poco.

Ya se sabe de qué lado juega Feletti dentro de la interna oficialista: Fue la vicepresidenta Cristina Kirchner quien lo colocó como nuevo custodio de los precios en reemplazo de Paula Español y desafiando al ministro a cargo del área, el albertista Matías Kulfas. Frente a un embravecido Domínguez, que prometía el oro y el moro a las entidades agropecuarias con tal de que no se rompiera el frágil marco de diálogo construido, el contador solo debía esperar y guardar silencio por unos días. Pocos días.

Educando a Roberto Feletti II: ¿Por qué subir las retenciones a la carne no “desacopla” nada y hasta metería más presión sobre los precios internos de ese alimento?

Luego se conoció la inflación según el INDEC y allí no solo se destacó una fuerte suba de los precios de la carne vacuna sino también la presión inflacionaria clave sobre otras cadenas productivas importantes: la de los panificados y la carne de pollo. Cristina entonces criticó a los “oligopolios” que según ella especulan con el precio de la carne. Y fue así que llamó a Domínguez y lo amenazó con que volverían a cerrarse las exportaciones de carne y a subir las retenciones si los precios internos continuaban su escalada. Según varias fuentes, fue luego de esa comunicación que el subsecretario de Ganadería, Cacho Romero, llamó a los consignatarios de Liniers para transmitirles -en buenos términos- el mensaje de la vicepresidenta.

Cristina, se sabe, jamás se hará cargo de culpas propias de la política económica (como la brecha cambiaria, por ejemplo) a la hora de explicar por qué se genera la inflación. Más bien, siempre busca la viga en el ojo ajeno. En el caso del pollo y los panificados, de nuevo recostó toda la responsabilidad de los aumentos en los altos precios internacionales del trigo y el maíz, dos de los insumos que intervienen en la cadena pero que lejos están de ser la única variable que entra en juego.

Se sabe, ha sido muy estudiado: el costo del trigo incide en apenas el 10% del precio final de un kilo de pan. Se sabe, en el caso de un pollo entero eviscerado, el consumo de maíz para lograrlo explica solamente el 20% de los costos.

Se sabe, pero a Cristina no le interesa. Y por eso ordenó a Feletti reactivar sus ideas respecto de un fideicomiso o fondo compensador -semejante al del aceite de girasol- que pueda ponerse en marcha para abaratarle el costo del trigo y el maíz a los molinos harineros y a las empresas avícolas, y por que no también a los fabricantes de fideos secos. Allí nace la idea de rearmar un sistema de compensaciones como el que manejó la ex ONCCA entre 2007 y 2011, hasta su eclosión en medio de fuertes sospechas de corrupción. La idea de Feletti es que ese mecanismo ayude a “desacoplar” del valor externo de esos granos los precios locales de la harina triple 0 (que representa 15 a 20% de la producción) y de los pollos enteros, además de los paquetes de fideos de 500 gramos.

Acceso a la información pública: Todavía hay 138 juicios que reclaman millones al Estado por las compensaciones de la ex ONCCA ¿Qué empresa los impulsan?

Por eso, de golpe y porrazo, el secretario de Comercio recuperó los bríos que parecía haber perdido y se lanzó a la carga. Pero como lo cortés no quita lo valiente, avisó primero al ministro Domínguez cuál sería el próximo objetivo de la política de control de precios. Así -a los apurones- nació el pomposo “Fondo Anticíclico Agropecuario”, una suerte de fideicomiso que actuaría balanceando los ingresos de avícolas, molinos y fideeros por lo que queda de gobierno, entre 2022 y 2023.

Domínguez, obediente y consciente de que detrás de esa decisión estaba Cristina, puso manos a la obra y ordenó a sus técnicos generar el documento publicado el domingo por Bichos de Campo. En ese borrador se dice con claridad que los sectores beneficiados por las compensaciones recibirían unos 14 mil millones de pesos el año entrante para ser compensados por las subas del trigo y el maíz en los mercados internacionales. También se calculó que para evitarle disgustos a Feletti, lo que habría que subsidiar es el valor de 3.130.000 toneladas de trigo y 1.500.000 toneladas de maíz.

Tanto fuentes de la industria avícola como de la industria molinera confirmaron a Bichos de Campo que forman parte de las negociaciones para dar forma a este mecanismo compensador, que Domínguez planificó crear por Resolución conjunta entre su Ministerio y la cartera de Kulfas (de donde depende Feletti. En el borrador de proyecto originado en Agricultura queda claro de dónde saldría el dinero: “Todo exportador de trigo, maíz y carne aviar y sus correspondientes derivados estará obligado a ser parte del aporte al fondo”, define.

Esto implicaría, lisa y llanamente, que las empresas agroexportadoras nucleadas en Ciara-CEC, y que son las que aportan el 40% de las divisas que ingresan a la Argentina, deberán hacer aportes compulsivos al fideicomiso por cada barco de trigo o maíz que salga del país. Y esto implicaría a su vez la posibilidad de que ese dinero -como sucede con las retenciones- sea descontado de inmediato del precio pagado a los productores de ambos cereales. Tormenta en puerto. Se irá al diablo la frágil tregua que supo anudar hasta aquí el ministro Domínguez con las entidades rurales.

De hecho, fuentes de la Mesa de Enlace avisaron que ya preparan una primera asamblea de productores en territorio santafesino para el 8 de enero.

“El fideicomiso sería de FAIM (molinos), CEPA (avícolas) y UIFRA (fideeros). Nosotros no hemos sido notificados ni invitados, y además no vemos la necesidad de hacerlo por la baja incidencia que tienen el trigo y el maíz en esos alimentos. El gobierno debe buscar otros mecanismos. Hace rato que venimos diciendo que lo mejor es una tarjeta alimentaria y subsidiar la demanda sin distorsionar la oferta”, declararon a este medio fuentes de la poderosa industria agroexportadora. En resumidas cuentas, los que pondrían la plata no han sido todavía convocados a las negociaciones.

En cambio, como ya se dijo, molinos y avícolas son parte de la propuesta elaborada en Agricultura para tratar de sofrenar los impulsos desacopladores de Feletti y Cristina. “Lo que el ministro (p0or Domínguez) nos pide es armar un modelo parecido al fideicomiso aceitero para mantener estable el precio de la harina de 1 kilo y el de panadería (las bolsas de 25 kilos). Y que lo debemos armar urgente. De esa manera aseguran no tocar nada en el mediano y corto plazo de nuestras condiciones comerciales”, definió a Bichos de Campo una fuente de los molinos.

Se trata de un eufemismo para decir que no les gusta el sistema, pero que de todos modos deben extremar la creatividad porque de lo contrario el gobierno podría decidirse por una suba de las retenciones. De nuevo la coacción, de nuevo Cristina.

Siempre más comedido y educado, el histórico referente de los productores de carne de pollo, Roberto Domenech, contestó ante la consulta que “hemos sido convocados para participar en el grupo y aceptamos analizar la propuesta del fideicomiso, que sería en la misma línea del existente para el aceite. Falta una propuesta de Feletti como contrapartida. Todo está por verse”.

Domínguez, con su estrategia dialoguista nuevamente contra las cuerdas, concurrió a ver esta mañana al jefe de gabinete, Juan Manzur, y logró que el tucumano se comprometiera con este frágil modelo de fideicomiso que todavía está siendo redactado. En un comunicado, el gobierno mintió descaradamente al afirmar que esta propuesta surgió de “los acuerdos alcanzados con las mesas del trigo y el maíz a fin de alcanzar un equilibrio en los precios de los productos de consumo popular como son el pan y el pollo”, pues en esas reuniones -sucedidas hace más de un mes- ni siquiera llegó a conversarse sobre este asunto.

Pero más grave es la falsedad propalada por Domínguez al presentar este mecanismo todavía en construcción como un proyecto gestado desde los propios sectores que compran y venden trigo y maíz en el mercado interno. “El sector privado acordó, a través de esta medida, la cantidad de toneladas que hay que garantizar para abastecer al mercado interno durante el 2022 y 2023”, indicó el ministro. E insistió que “esta herramienta, administrada y auditada por el sector privado, resulta una medida anticíclica para garantizar la estabilidad del precio para el consumo de los argentinos”.

Cristina ordena, Feletti impone y Domínguez acata. También miente sin descaro, tratando de acomodar las cosas para que parezcan inofensivas cuando lo que sucede aquí en realidad es simple y sencillo: las cadenas del trigo y el maíz están siendo amenazadas con un aumento de las retenciones, actualmente del 12%, si no se prestan al juego.

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