Los precios de la poca carne vacuna que Argentina está vendiendo a China tras el cepo dispuesto por el gobierno están aumentando. Los datos referidos por exportadores locales indican una fuerte suba interanual.
Por el garrón y brazuelo se paga una media de 7300 u$s/tonelada, lo que significa un incremento respecto de septiembre del año pasado de 27%. Por cortes de la rueda el valor recibido es de 6000 u$s/tonelada, con una suba interanual del 25%, mientras que por el paquete completo de 17 cortes de vacas cerca de 5500 u$s/tonelada (+20%) y por el chuck & blade (cogote, aguja y paleta) 5000 u$s/tonelada (+25%).
Recientemente, Brasil salió del esquema como proveedor ante la detección de dos casos atípicos de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), aunque es muy probable que China pronto rehabilite el ingreso de carne vacuna de ese origen.
Vale tener en cuenta que la oferta mundial se recortó en parte por problemas en los principales abastecedores. Australia está en un proceso de recomposición de sus rodeos tras dos años de sequía, por lo que se prevé que 2021 exportaría 1,30 millones de toneladas de carne res con hueso, lo que implica una baja del 12% con relación a 2020, según estimaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
Por su parte, Brasil –más allá de la coyuntura– ingresó en un período de retención de hacienda, por lo que en el presente año exportaría, según lo que calcula el USDA, 2,40 millones de toneladas, es decir, un 6% menos que el año pasado.
El tercer abastecedor en importancia de China era hasta comienzos de este año la Argentina que, por cuestiones políticas internas, decidió vender a la nación asiática el 50% de lo que le exportó el año pasado.
Al tratarse de la mayor “aspiradora” global de cortes vacunos congelados, lo que sucede en China establece, de alguna manera, el “piso” de precios para los mercados demandantes de carne de bajo y mediano valor.
