Si bien el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, cree que es necesario “desacoplar” los precios internacionales de los internos, la realidad es que ese proceso ya está plenamente vigente.
En el mercado internacional –fundamentalmente gracias a la demanda china– los precios de la leche en polvo entera están muy firmes, razón por la cual se están realizando negocios con valores FOB de 3900 dólares por tonelada (y en algunos casos puntuales con precios de hasta 4000 dólares/tonelada).
En ese marco, el FAS teórico de la leche de una industria “polvera”, con un FOB de 3900 dólares/tonelada, se encuentra en 35,0 pesos por litro, según el cálculo realizado por la plataforma diseñada por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Sin embargo, ese mismo cálculo sin el derecho de exportación –impuesto que no se cobra en Uruguay, Brasil ni Chile, por ejemplo– el FAS teórico de la leche sería de 39,4 pesos por litro, cuando el precio promedio nacional pagado a los tamberos en octubre pasado, según el último dato oficial disponible, fue de 33,2 pesos/litro.
En el marco de ese acuerdo se había establecido que en octubre los lácteos comprendidos en el programa de precios máximos recibirían un ajuste para compensar parte de la inflación de costos. Pero llegó Feletti y decidió que los valores debían mantenerse en el “freezer”, al tiempo que comenzó a monitorear con mayor celo las ventas externas de lácteos.
