Por Matías Longoni.-
Las carreras de caballos en las provincias convocan multitudes. Y fue una multitud la que se conmovió este domingo 27 en el Jockey Club de Goya, en Corrientes, con una escena sobrecogedora: luego de correr unos pocos metros desde la línea de largada, una yegua se desplomó y estiró las patas. Quedó muerta al instante sobre la arena echando espuma por la boca.
El video es escalofriante:
Inmediatamente todos sospecharon de un caso de dóping, que el paro cardíaco del animal había sido provocado por una “pichicata” de esas que están prohibidas pero de las cuales muchos hablan. Los rumores tomaron fuerza por el alto perfil del propietario del caballo muerto, el delantero de Lanus, José “Pepe” Sand.
En este caso, el programa del Jockey Club de Goya ofrecía este domingo en segundo término el “Clásico Potrillos”, una carrera de 330 metros protagonizada por “Doña Mari”, de Corrientes Capital, y “Doña Fantasía”, de Bella Vista, la yegua del futbolista.
“Rodó. Carrera ganada por varios cuerpos”, fue el patético veredicto que ignoró por completo las razones de tan brusca caída. También fue patética la imagen inmediata posterior al incidente: muchos hombres corrieron alarmados por la salud de la yegua, pero casi nadie se preocupó en ese momento por el jockey que estaba tirado al lado, y que salvó su vida de milagro.

En este tipo de carreras de caballo no hay controles antidóping ni nada parecido, a pesar de que es vox populi que muchas veces el dinero en juego en las apuestas tienta a los competidores a utilizar sustancias prohibidas para incentivar a sus equinos. El Jockey Club de Goya es un hipódromo reconocido y con gran actividad, pero está por fuera del circuito oficial donde sí se exigen análisis de los caballos de competencia.
No se puede afirmar que éste haya sido un caso de dóping, pues no hay elementos concretos para afirmarlo. En cualquier caso, luego del incidente debería haber una explicación de las autoridades sanitarias.