Por segundo año consecutivo el maíz tardío argentino se posicionó, en términos comerciales, como un producto diferente al maíz temprano al contar con una dinámica propia.
Entre las campañas 2012/13 y 2019/20 la diferencia en la cotización de los contratos de futuros de maíz temprano (Abril) y tardío (Julio) del Matba Rofex se mantuvo en niveles inferiores a los 5,0 u$s/toneladas.
Sin embargo, esta tendencia se rompió en las últimas dos campañas a causa del enorme crecimiento del área de siembra de maíz tardío para intentar “escapar” de una eventual restricción hídrica en el mes de enero.
Para el ciclo 2021/22 el precio del contrato con entrega en abril se ubicó más de 10 u$s/tonelada por encima del contrato con entrega en julio durante prácticamente toda la vida del contrato, mientras que actualmente esa diferencia se ubica en casi 15 u$s/tonelada.
La buena noticia para los maíces tempranos es que entre ayer y hoy domingo se registraron importantes acumulados de precipitaciones en buena parte de las regiones productoras del cereal.
Eso porque la anomalía de temperatura superficial del océano Pacífico, a partir de la cual se determina el fenómeno ENSO, no solo no desapareció, sino que incluso se acentuó para exhibir un enfriamiento más acentuado y potenciar la consolidación de una fase “Niña” en el verano 2021/22.
Esa incertidumbre climática se refleja en los precios del maíz temprano 2021/22, que a la fecha son los más elevados desde la campaña 2012/13, cuando una gran sequía en EE.UU. catapultó los valores internacionales del cereal a la estratósfera.
El viernes pasado el contrato Maíz Rosario Abril 2022 del Matba Rofex finalizó en 198,5 u$s/tonelada con un posición abierta (liquidez) de casi 690.000 toneladas, mientras que el contrato Julio 2022 terminó en un promedio ponderado de 183,0 u$s/tonelada con una posición abierta de 878.900 toneladas.
