Se necesita una nueva guía para analizar la dinámica del mercado de maíz argentino porque los manuales tradicionales quedaron inservibles en la actual coyuntura.
Los valores FOB del maíz Rosario lucen por demás bajos si se tiene en cuenta la enorme presión que está ejerciendo la demanda brasileña –nerviosa por el fracaso de la cosecha local del cereal tardío– y la volatilidad presente en EE.UU. causada por el “mercado climático”.
Sin embargo, el precio FOB del maíz Rosario refleja las enormes dificultades que se están registrando en las terminales portuarias localizadas en el río Paraná, donde está ocurriendo un bajante histórica que complica por demás las operaciones de carga de mercaderías en esa zona.
De hecho, si observamos, por ejemplo, que ayer martes se llegó a pagar 220 u$s/tonelada por maíz entregado en Bahía Blanca, podemos advertir que, con un derecho de exportación del 12%, ese valor representa una FOB implícito del orden de 260 u$s/tonelada, es decir, un valor equivalente al FOB presente en el puerto brasileño de Paranaguá.
Otro fenómeno nuevo es que, si bien los puertos del sur bonaerense son fundamentalmente una vía de salida de trigo y cebada, actualmente compiten con Rosario en la recepción de maíz. Y eso sucede no por una mejora competitiva estructural, sino simplemente porque el maíz que está necesitando el mundo tiene que salir por alguna parte.
Foto @jorgelahiba
