Si la industria de biodiesel presente en la provincia de Santa Fe operara al 90% de su capacidad instalada, sería el quinto productor mundial de ese biocombustible.
“Una provincia con características de nación en el mercado mundial de este importante producto”, indica un informe publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario.
La provincia cuenta con dieciséis plantas elaboradoras de biodiésel a base de aceite de soja con una capacidad instalada de 3,18 millones de toneladas. Suficiente para abastecer a toda la flota de vehículos de esa jurisdicción.
Argentina llegó a ocupar el quinto puesto mundial en 2018 en el ranking de productores de biodiésel, pero, mientras que los demás países mantuvieron o incrementaron su producción, los últimos gobiernos argentinos hicieron (y siguen haciendo) todo lo posible para reducir la fabricación de biodiésel a la mínima expresión porque recaudan más derechos de exportación con la venta externa de aceite de soja.
En ese sentido, la BCR considera necesario consolidar el proceso de transición energética y “migrar ordenadamente de una economía provincial basada en la utilización de combustibles fósiles a una economía sustentada en fuentes de energías renovables”.
También se solicita “impulsar el desarrollo de infraestructura, logística y equipamiento para la producción, análisis de calidad, abastecimiento, transporte, almacenamiento y expendio de biocombustibles líquidos, gaseosos y sólidos”.
Otras medidas que la BCR consideró interesantes de aplicar son las tributarias, tales como la eximición del pago de la patente única sobre todos los vehículos automotores, remolques o acoplados radicados en la provincia que utilicen biodiesel al 100% y bioetanol por encima del 25%.
O bien reducir la alícuota de impuesto sobre los Ingresos Brutos que tributan las industrias y plantas fabricantes de automotores para transporte de pasajeros y cargas, maquinarias, equipos que utilicen biocombustibles (biodiesel, bioetanol u otros combustibles renovables) en un porcentaje superior al 50% para biodiesel y al 25% para bioetanol, como así también la fabricación de componentes y repuestos para las mismas.
