Finalmente, tal como se adelantó a fines del año pasado, EE.UU. se quedó sin reservas internas de soja cuando faltan varios meses para el ingreso de la nueva cosecha.
La cuestión es que el stock final calculado por el USDA de soja estadounidense del presente ciclo comercial 2020/21 es de 3,25 millones de toneladas, lo que implica, técnicamente, que EE.UU. se quedó sin reservas internas de la oleaginosa.
En ese escenario, al pasado 13 de mayo el USDA informó que EE.UU. ya tiene comprometido el 109% de la oferta exportable estimada, con el agravante de que ya no cuenta con stock de reserva propio.
El hecho de que falten cuatro meses para el ingreso de la nueva cosecha estadounidense de soja 2021/22 es un enorme factor alcista para las cotizaciones de los futuros de la oleaginosa en el mercado CME Group.
En el caso del maíz se presenta una situación similar, pero con la particularidad de que el stock de reserva final estadounidense del ciclo 2002/21 estimado por el USDA es más abultado (31,9 millones de toneladas), lo que implica que los usuarios internos del cereal tienen aún disponibilidad suficiente del recurso hasta el “empalme” de la nueva cosecha.
