Argentina es una nación insólita: va camino a tener una súper campaña productiva de trigo al tiempo que el gobierno mantiene cerrado el registro de exportación del cereal hace casi dos meses.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) actualizó la estimación de cosecha de trigo argentina –que se está levantando en estos días– para ubicarla ahora en 22,1 millones de toneladas, una cifra que representa un récord histórico.
“Con un 57% de avance, los promedios están sorprendiendo”, aseguró la BCR. Los nuevos ajustes elevan el rendimiento promedio argentino de 31 qq/ha estimado en noviembre a 33,6 qq/ha.
“Los elevados rindes promedios están confirmando que hubo un nuevo salto tecnológico en el centro de la región pampeana: en este ciclo no se fertilizó para tener un rinde objetivo de 45 a 50 qq/ha, sino que la meta fue alcanzar los 60 a 80 qq/ha. El otro hecho es que el pequeño productor de baja escala este año hizo una inversión en tecnología inédita y en fertilización se puso al mismo nivel que los productores de punta”, añadió.
Con un promedio de casi 39 qq/ha, Santa Fe obtendrá su segundo mejor rinde de los últimos diez años. Entre Ríos es la otra sorpresa, según la Bolsa de Entre Ríos, el promedio provincial es de 36 qq/ha, la segunda mejor marca de su historia triguera. En Buenos Aires se espera el paso de las cosechadoras para definir los rindes finales del corazón triguero del sudeste.
Sin embargo, el mercado internacional de trigo se está “incendiando” y los precios del cereal vuelan por la estratósfera. Sin intervención del mercado por parte del gobierno, es decir, permitiendo la libre participación de las compañías exportadoras y la determinación de valores FOB oficiales acordes a la coyuntura presente, el precio interno del trigo con entrega en los puertos de Rosario podría ubicarse en torno a los 280 u$s/tonelada.
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