Ayer los dirigentes del sector lechero se reunieron con los ministros de la producción de las provincias en las que se desarrolla la actividad (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Santiago del Estero, La Pampa y Entre Ríos), y una vez más se fueron las manos vacías, aunque es cierto también que no se esperaba eso, sino poner de manifiesto la necesidad de ayuda estatal para revertir el escenario que lleva al continuo cierre de tambos. Es eso lo que le pedirán al presidente Mauricio Macri en la reunión que tendrán la semana que viene.
Al término de la reunión se manifestó Fernando Córdoba, de la Mesa de Productores de Leche de Córdoba, y dijo que “fue más de lo mismo; nos juntamos para decir lo que todo el sector sabe. Nos vamos sin conclusiones concretas, por lo que el resultado es malo”.
En la gacetilla de prensa oficial que se repartió al final de la reunión de ayer, los funcionarios manifestaron su apoyo a la situación del sector, aunque sin especificar qué ayuda o qué medidas se pueden implementar.
El titular de la cartera de Agroindustria de Buenos Aires, Leonardo Sarquís, dijo que “el diagnóstico lo tenemos claro. No nos podemos desentender de la complejidad de la actual coyuntura. Tenemos la obligación de explorar todos los caminos posibles para ayudar a los productores a superar esta situación. Por eso, vamos a llevar estas propuestas a la Mesa Nacional de Competitividad”.
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Más en línea con el reclamo de los tamberos, el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso, sostuvo que “la lechería es una producción regional que hay que cuidar a partir de una regulación por parte del Estado. Habrá que ponernos de acuerdo en qué cosas se pueden regular, pero está claro que los resultados hasta ahora no han sido los mejores, y por eso necesitamos avanzar en una mirada distinta”.
Justamente parece que por ese lado va el reclamo de los productores. Lo que piden es intervención del Estado pero en sentido positivo, que no sea la de Guillermo Moreno y compañía frenando exportaciones y controlando precios que finalmente afectan a los productores.
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En tal sentido, la dirigente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Andrea Passerini, señaló que “hay desbaratar el argumento de ´nosotros no nos metemos en una relación entre privados´, esto no es relación con reglas de juego claras y árbitro imparcial, es el poder del más fuerte que pone el precio que se le canta y con los plazos que le conviene y la manera que le conviene; no hay libre mercado sin reglas. Eso es lo que le queremos transmitir al presidente”.
En línea con lo anterior, Fernando Córdoba dijo que “el Estado debe ser el árbitro que dicte las normas para una actividad que tiene reglas claras de juego. El cambio no está en los funcionarios de lechería sino en las políticas. En la reunión que tuvimos en diciembre, el presidente Macri nos dijo que es un negocio entre privados. Lástima que los que perdimos plata fuimos los productores. De los 17 millones de pesos que perdió la cadena en los últimos dos años, el 97% de eso lo perdió el productor. Entonces, ¿De qué cadena equitativa estamos hablando?”.
Córdoba agregó que en la mesa de competitividad “se habla de lo estructural, del largo plazo, pero no sirve de nada si los productores no pueden soportar la coyuntura, no llegan al largo plazo y falta política con reglas claras. Eso hay que hacerle entender al presidente”.
