Volvieron los “ROE rojos”. Pero ahora se llaman Declaraciones Juradas de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC). Hoy sábado Luciano Zarich, el nuevo “comisario” del sector cárnico al frente de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, estableció el procedimiento para instrumentar el cepo comercial creado el mes pasado.
No hará falta esta vez –como sucedía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner– completar planillas y planillas porque los datos a partir de los cuales trabajarán los agentes de Control Comercial Agropecuario provendrán de los registros del Sistema Malvina de la AFIP.
La cuestión es que, una vez ingresados al Ministerio de Agricultura los datos de la operación de comercio exterior del Sistema Malvina –cantidad, valor FOB, destino, etcétera–, esa información se transformará por arte de magia en un DJEC, el cual, según indica la disposición 59/2021, quedará en un estado “pendiente”.
Sin embargo, la disposición 59 indica “cuando lo considere oportuno o a solicitud de la Secretaría de Comercio Interior”, se “podrá requerir documentación respaldatoria a los operadores y/o información adicional a los distintos organismos públicos”. O sea que pueden llegar a ser bastante más que tres días.
Y si los agentes descubren “inconsistencias insalvables en el proceso de evaluación”, la DJEC será rechazada. Pero la disposición 59 no especifica cuáles serían tales “inconsistencias”, con lo cual el mecanismo queda habilitado para tomar decisiones arbitrarias al respecto.
La disposición además indica que los exportadores de carnes comprendidos en la medida –vacuna, porcina, aviar y ovina– deberán ingresar al portal del Ministerio de Agricultura “para ver el estado de sus DJEC”. Cuando la DJEC sea aprobada, el sistema permitirá imprimir un certificado que deberá ser presentado ante la Dirección General de Aduanas para poder proseguir con el trámite de exportación.
