Le preguntamos a Ricky Negri, el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), por qué sigue habiendo tanto ruido y tanta queja pública de los empleados del organismo. Nos contestó: “Porque todo cambio genera una reacción. Es natural e humano. Ante la incertidumbre uno prefiere hacer lo que venia haciendo.Pero nosotros queremos hacer un Senasa distinto”.
Mirá la entrevista:
“Estamos trabajando mucho en ordenar el Senasa y llevarlo al siglo XXI. Esto tiene que ver orientar el Senasa al cliente, que por un lado son los empresarios agroindustriales, chiquitos o grandes, y por otro lado al consumidor global”, dijo Negri en diálogo con Bichos de Campo.
El funcionario justificó los roces con los sindicatos de estatales al decir que “un segundo punto de mi laburo de todos los días es achicar la brecha entre dónde deberíamos estar en cada uno de los lugares y dónde estamos realmente”, aludiendo que en algunas zonas críticas falta gente y en otras menos necesarias sobran empleados.
“Este es un déficit, en algunos casos de plata, en otros de organización, en otros de sistemas”, admitió. Luego añadió que reducir ese déficit “significa modificación en la estructura de recursos humanos y trabajo en las regiones, dándole un rol mucho mas importante a los temas específicos”.
También habló de una modificación de los sistemas de control, para avanzar hacia un modelo de “fiscalización inteligente”. Esto es: “Vos podés saber qué Renspa (documento sanitario) hacen las cosas bien ,con lo cual a esos no los vamos a ir a molestar”.
Le preguntamos además si estaba expulsando veterinarios de los frigoríficos que debe controlar Senasa y contestó: “No es así. De hecho hemos incorporado profesionales en el área de Inocuidad, que es la que estamos repensando para el futuro”.
