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La entrada Aapresid solicitó que se le permita integrar el Consejo Directivo del INTA para “hacer crecer la fructífera relación que mantienen ambas instituciones” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Por qué el decreto no incluyó a la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid)? Sencillamente, porque esa entidad aún no existía: fue creada en 1989. Pero ahora los socios de la organización con sede central en Rosario creen que es momento de cambiar eso.
“Siendo Aapresid una institución con fuertes vínculos con el INTA, los socios de la institución vemos con gran preocupación la presentación de un proyecto de ley, que propone modificar la integración del Consejo Directivo del Instituto, eliminando de ese cuerpo la representación de las instituciones y asociaciones privadas que conforman el ecosistema agropecuario argentino”, señaló Aapresid, por medio de un comunicado, en referencia a la iniciativa presentada por las diputadas Alcira Figueroa y Mabel Caparrós.
“La activa vinculación de todas las instituciones privadas con el INTA, en diversos proyectos, la participación en su Consejo Directivo y en los Consejos Regionales (del INTA), son fundamentales para mantener el foco en las necesidades de la producción agropecuaria, en la investigación, la extensión, la búsqueda de la excelencia y la sustentabilidad de los sistemas productivos”, añadió.
“En contraposición a este proyecto de ley, creemos que sería relevante y de gran valor, volviendo a remarcar la estrecha vinculación y los innumerables proyectos desarrollados en conjunto, que en lugar de quitar la participación de instituciones privadas aumentarla, y darle a Aapresid un lugar en el Consejo Directivo del INTA, como forma de valorar, fortificar y hacer crecer la estrecha y fructífera relación que mantienen entre ambas instituciones”, sostuvo la entidad.
Además de los cinco integrantes de la producción, el Consejo Directivo del INTA está integrado por el presidente y vicepresidente del organismo –designados por el Poder Ejecutivo nacional–, un representante del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y dos representantes del ámbito académico (un decano por las facultades de agronomía y el otro por las de veterinaria).
El hecho de que se definiera que los productores debían ocupar la mitad del órgano principal de gobierno del INTA no es casual, sino que se hizo así, precisamente, para que las políticas del organismo surgiesen a partir de consensos logrados con el acuerdo de los usuarios finales de los servicios del INTA.
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]]>La entrada Rafael Aliaga, de Man Agro, asegura que se puede hacer una agricultura sustentable sobre tierras alquiladas: “La naturaleza y el mercado no te perdonan nunca” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Somos agricultores sin tierra dentro de un marco bien establecido de misión, visión y valores”, dijo Aliaga a Bichos de Campo. Explicó que en lo agronómico “hicimos cada año lo mejor que pudimos a nivel de manejo en campos. Jamás hicimos sojización, ya que de las 60 mil hectáreas que sembramos el 50% son gramíneas. Siempre mantuvimos la rotación”, enfatizó.
El presidente de Man Agro, que tiene su sede central en Pergamino, participó de una jornada organizada por la Regional Aapresid Pergamino-Colón, en la cual se mostró “in situ” el sistema de producción “siempre verde” (busca imponer los cultivos de serviio o de cobertura). En ese contexto opinó que el contagio de estos nuevos sistemas más amigables con el ambiente a otros productores deberá ser “primero económico y es la cruda realidad”.
Para Aliaga, modelos como este de intensificación que propone Aapresid, “ya se están contagiando y como el productor agropecuario argentino es tomador de tecnología, yo creo que lo va a tomar”.
Mirá la entrevista completa a Rafael Aliaga:
“La realidad muestra que si no hacés las cosas bien, el alambrado de al lado te mostrará que alguien hace las cosas mejor, con lo cual ese empresario perderá competitividad. Por eso, mantenerte en ese punta de lanza es importante porque te permite estar siempre en capacidad competitiva. Y para poder mantenerte en el mercado tenés que ser muy bueno en lo tuyo. La naturaleza y el mercado no te perdonan nunca, por eso tenés que hacer las cosas bien”, remarcó el empresario agrícola.
El presidente de Man Agro contó que en la empresa trabaja un equipo de más de 40 personas entre ingenieros agrónomos, licenciados en Administración de Empresas y contadores públicos, entre otros, y que están por incorporar un ingeniero en Gestión Ambiental para que les ayude a auditar de modo interna que las Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) se hagan de modo correcto.
“Si Aapresid pueda mostrar sus resultados exitosos en este campo de Salto es porque hay tecnología dentro. De lo contrario este sistema no sería factible; no podrías lograrlo sin la soja RR o sin maíces con biotecnología dentro y sin paquete de herbicidas aunque lo uses en menor cantidad”, remarcó.

El agrónomo recordó que, en su caso, el trabajo de siembra en tierras arrendadas empezó con el arado de reja y vertedera, y luego pasó por el cincel- una herramienta de labranza vertical-, hasta que vio nacer la siembra directa. “Hoy todo lo que hago es en directa y realmente vimos el virtuosismo de eso. Quien no lo ve es castigado por el propio mercado y termina desapareciendo”, declaró.
Le preguntamos a Aliaga si el sistema agrícola argentino, donde un 70% de las siembras se hacen en campos alquilados, favorece la sustentabilidad, o si al contrario la conducta rentista de muchos dueños de campos genera una actitud desaprensiva. Opinó que es su caso, “si el dueño del campo te pide una renta mayor a la que realmente podés producir dejamos el campo, nos retiramos. No apuesto si no es algo razonable”.
“En nuestro caso el contrato más largo fue a los 7 años con gente que parecía perfecta y a los 3 años nos exigieron algo que no correspondía y ahí les devolvimos el campo y nos fuimos sin ningún reclamo. Cada año prefiero saber que hago las cosas conforme a lo que es la ecuación del año y sabemos que cada año es distinto. Si el año que viene la soja vale 600 dólares la tonelada no podemos estar pagando el mismo alquiler, es ridículo”, expresó Aliaga.
-¿Y cuidan los arrendatarios los campos que alquilan? ¿Para qué cuidar lo que no es suyo?
-Eso es cierto en parte, pero no todas las empresas hacen eso. En nuestra empresa por ejemplo nos hemos negado a hacer minería; y a su vez tener ese articulo 39 que permite el contrato accidental nos permitió crecer sanamente sin abusar del dueño de la tierra ni que este abuse de nosotros. Hacer contratos de muy largo plazo es lindo pero si el mercado o negocio te marca otra cosa no lo es. Hay que poner un punto de equilibrio lógico.
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]]>La entrada Aapresid cree que pronto habrá que certificar desde el lote: “No le ponemos la pistola en la cabeza a nadie, pero tarde o temprano esto llegará”, dice Tomás Mata se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Hay una necesidad de tender un puente entre el lote y la góndola o al consumidor. Hay que entender que esa producción que se hace en un lote se hace de la mejor forma y aplicando el mejor conocimiento posible”, señaló a Bichos de Campo Tomás Mata, gerente de Certificaciones en Aapresid.
Las certificaciones de las Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) podría ser, de acuerdo con esta visión, una respuesta posible para intentar mostrar que en el campo asume una actitud de responsabilidad. Sin embargo, para Mata no es la única.
“No todos los productores certifican sus procesos, pero sí estaría bueno empezar a trabajar en esta linea donde se garanticen las prácticas que se hagan a campo. Puede haber detrás una certificación, o bien un programa que alguien quiera establecer como garantía en su cadena de suministro. Hoy los procesos se aceleraron mucho: todos compramos desde nuestras casas, lo que hace que la lupa se ponga más sobre los procesos de fabricación de esos alimentos”.
Mirá la entrevista completa a Tomás Mata:
Suele suceder que las demandas sociales se incrementan ante casos puntuales de mala praxis, y entonces pagan justos por pecadores. El cuestionamiento más común hacia la comunidad agropecuaria tiene que ver con el supuesto abuso de agroquímicos en los procesos de producción, más que nada en zonas periurbanas, pero también con la necesidad de recibir una comunicación más clara sobre esos modos de producción.
“Tratamos de ponernos también del lado de la gente urbana, sabiendo que no conoce cómo funciona esta industria. Nos cuestionan el uso de más químicos, pero no saben que hay un concepto de agricultura Siempre Verde detrás, que tiende a la disminución o a un uso más eficiente en los momentos en que sea indicado”, dijo.
No obstante, Mata reconoció que “en lineas generales no hay un control estricto por parte de los municipios, y ahí tenés un problema grave. Al productor le aprieta el zapato, ya que su forma de producir de hace años de repente está en jaque”.
Para Mata, también se suma un error comunicacional de parte de la comunidad agropecuaria, y que genera desentendimiento en la sociedad. “Los agrónomos solemos mantener más discusiones endogámicas, sobre cuestiones muy técnicas, y se nos hace difícil bajarlo a ese tipo que tiene la mirada puesta sobre el glifosato”, argumentó Mata, como modo de hacer también una crítica al ámbito al que pertenece.

Para el gerente de Certificaciones en Aapresid, se trata entonces, de “bajar toda esa teoría del lote a un plano más llano. Parte del contenido del rfeciente congreso de la entidad fue hacia eso: mostrar qué estamos haciendo”.
“Las certificaciones son el camino para mostrar una agricultura más verde y amigable”, aseguró.
Otro de los modos de mostrar que el campo produce de modo responsable es, según Mata, a través de alianzas con las industrias procesadoras de alimentos, para demostrar cómo fue hecho el camino de un producto, desde su elaboración hasta la llegada a la góndola.
“Hay productores que, con el objetivo de ordenar sus procesos, deciden meterse de lleno en procesos de certificación, y eligen pasar de la libretita a registros más parametrizados; pero también hay quienes ven en las certificaciones una posibilidad de negocio. Hay empresas que producen especialidades y cuando van a una ronda internacional de negocios o en una feria de alimentos exhiben su sello de agricultura sustentable. Eso de algún modo les sirve para garantizar que hace las mejores prácticas dentro de sus procesos de producción”, describió Mata.
El técnico de Aapresid también expresó que muchos productores deciden certificar sus procesos, tan solo por responsabilidad social. “Muchos entienden que están inmersos en una comunidad, linderos a una localidad, y quieren garantizar que sus procesos sean lo más transparentes posibles. Entonces eligen que sea un tercero, es decir una certificadora, la que les diga que hacen bien las prácticas”, manifestó.
El camino hacia la certificación, cree Mata, se acelera ahora que la Unión Europea lanzó un programa hacia una agricultura más verde en 2030, donde se prevé disminuir a la mitad el uso de pesticidas, apelando a una agricultura más orgánica.
“Estas medidas, a la larga, repercuten en las políticas agropecuarias de otros países. De todos modos, la idea es poner este tema sobre la mesa, y no evitarlo. La certificación quizás sea el camino más válido y transparente, y nadie puede obligar a nadie a certificar. No le ponemos la pistola en la cabeza a nadie para certificar, pero tarde o temprano esto llegará”.
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]]>La entrada Los mapas del mayor problema de la agricultura: las malezas resistentes se publicó primero en Bichos de Campo.
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Estos mapas muestran el índice de abundancia de las principales malezas que afectan la producción agropecuaria. Los datos surgen del “porcentaje de los lotes que se aplicaron o se deberían haber aplicado para controlar la maleza en cuestión”, explicó la REM. En otras palabras, cuánto más oscuro más lotes con aplicaciones.
En esta ocasión se mapearon con este nivel 6 malezas. Cinco son resistentes a glifosato: Amaranthus spp. (Yuyo colorado), Echinochloa colona (Capín), Eleusine indica (Pie de gallina), Lolium spp. (Raigrás), Sorghum halepense (Sorgo de Alepo). Y la restante es tolerante al mismo herbicida: Chlorideas (Gramas).
Encantadora la aclaración de Aapresid sobre Conyza spp, la popular Rama negra. “No se mapeó porque se estima que su abundancia se encuentra en torno al 100%, siendo sin dudas de las más abundantes y problemáticas a nivel nacional”, dijeron los especialistas de REM.
El relevamiento de malezas resistentes alcanzó a 200 partidos y departamentos de las diez provincias argentinas con mayor superficie de agricultura extensiva (Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, San Luis, La Pampa y Buenos Aires) y se hizo a través de consultas a varios técnicos de cada uno de estos lugares.
Los resultados son más que elocuentes. El Yuyo colorado resistente (que incluye a Amaranthus hibridus y Amaranthus palmeri) esta presente en más de 13 millones de hectáreas agrícolas, lo que representa el 46% de la superficie agrícola mapeada, siendo Córdoba la principal damnificada con más de 6 millones de hectáreas.
Le siguen las Chlorideas, con 8 millones de hectáreas, siendo también Córdoba la de mayor área, con casi 3 millones.
El Sorgo de Alepo resistente a glifosato cubre algo más de 5 millones de hectáreas, mientras que en Córdoba se encuentra más de la mitad de esta superficie.
Lo mismo sucede con Eleusine, que alcanza 5 millones de hectáreas.
El Capín resistente ocupa 4,5 millones de hectáreas, siendo Santa Fe la de mayor superficie, seguida por Entre Ríos.
Por último, el Raigrás resistente a glifosato, afecta 2 millones de hectáreas, siendo Buenos Aires la que se lleva el 75% de esta área, seguida por Entre Ríos y Santa Fe.

Del relevamiento surge también la superposición de malezas que presentan algunos lotes. Por ejemplo, el 80% de los lotes cordobeses poseen Yuyo colorado resistente, mientras que el 36% posee Chlorídeas y el 34% Sorgo de Alepo resistente a glifosato, lo que muestra que hay lotes con 2 o 3 de estas malezas.
La conclusión es obvia y dura. “Las malezas resistentes y tolerantes lejos de ser una novedad ya están presentes en gran parte del área agrícola argentina y deberán hacerse grandes esfuerzos para convivir sin mayores pérdidas”.
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