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La entrada El cordobés Walter Osterode desafía el tiempo y elabora un aceite extra virgen con olivos plantados por su abuelo hace 75 años se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Tenemos un olivar que plantó en 1946 mi abuelo. En esa época él vendía los olivos a Mendoza. Después cuando se instalaron algunas fábricas acá en el Valle, ya los vendía acá”, contó a Bichos de Campo el productor Walter Osterode, que desde hace un tiempo decidió poner su propia fábrica de aceite.

Aún con 75 años a cuestas, los viejos olivares de esta familia de Traslasierra siguen dando frutos. Y junto con olivares más jóvenes, plantados por Walter hace 15 años, dan lugar al aceite de oliva Le Sommelier, la marca familiar formada por un blend de cinco especies: Nevadillo, Manzanilla, Arbequina, Picual y Frantoio.
Mirá la entrevista completa acá:
Pero retrocedamos unos pasos, ¿cómo es que se obtienen aceitunas de plantas tan antiguas? Es a través de un proceso de poda o “renovación” de la planta.
“Es una poda a la altura del obligo de quien corta. Puede ser objetada pero en el 100% de las plantas dio resultado al cabo de 4 años. El árbol responde contento y empieza a brotar de forma impresionante. A eso se le suma el riego y la cobertura del corte con oxido de cobre o pintura para protegerlo contra la invasión de hongos. Una vez que brota, durante 4 años hay que ir eligiendo la rama que vamos a dejar para que exprese el fruto”, explicó el productor.

Aunque suene sencillo, la elección de ramas a mantener tiene un criterio. Solo se debe dejar aquella con una orientación a 45 grados y distribuidas en forma abierta para que la luz del sol llegue a cubrir todo el follaje.
“En la planta grande es muy largo el trayecto de la savia hasta arriba de todo, el cosechero no tiene como llegar hasta la copa y los olivos no producen a pleno por falta de sol. El olivo tiene que ser podado todos los años, mantenerlo en altura y abierto al medio tratando de que entre el sol”, agregó Osterode.
En esta zona de Córdoba, la cosecha del olivo se realiza desde mediados de marzo hasta fines de mayo y principios de junio, dependiendo de las condiciones climáticas. Es entre esos meses que funciona la pequeña fábrica familiar -diseñada por el hijo de Walter a partir de sus tesis de grado en ingeniería industrial- en donde se produce el aceite.
La cosecha llevada adelante por esta familia es “temprana” según el productor, ya que se apunta a evitar que la fruta madure demasiado. Con la fábrica a pocos pasos de los cultivos, dentro de las tres horas de cosecha de los frutos, los mismos ya ingresan a la fábrica para extraerles el aceite.
“Es una decisión propia. Apuntamos a un aceite extra virgen herbáceo, muy expresivo, con sabores picantes y amargos. Si uno deja que la fruta madure, seguro tendrá un mejor rendimiento pero será un aceite mas plano. Para sacar un extra virgen tiene que ser dentro de las 24 horas. Hay menos oxidación de la fruta. Una fruta que se almacena se oxida y eso hace que cambien las propiedades, que baje la calidad y suba la acidez”, indicó Osterode.
En cuanto a la conservación, lo más recomendado es mantener el aceite en los tanques refrigerados de la fábrica, que mantienen la temperatura entre los 23 y 24 grados y controlan el nivel de oxigeno. A momento de la comercialización si puede ser fraccionado en botellas de vidrio o PET.
-¿Cuántos litros han llegado a producir?- le preguntamos a Osterode.
-Varía año a año de acuerdo a si hay más o menos aceituna. Pero hemos hecho hasta 6 mil litros. Es poca cantidad comparado con otras fábricas, pero el olivar es chico y la maquina es chica, y tratamos de no comprar aceitunas afuera. A algunos vecinos que sabemos qué variedad tienen y en donde cosechamos nosotros, controlando la variedad de la fruta, sí. Pero traer de un lugar que uno no conoce no, porque puede ser fruta cosechada el día anterior. Apuntamos a poco y bueno. Mientras lo podamos llevar así lo haremos.

-¿Y están contentos con este proyecto?
-Estamos muy contentos y ahora empieza una nueva etapa de crecimiento, de poner más plantas. Todo funciona pero queremos crecer en esto. Con la poda que hacemos, de forma escalonada, cada año vamos a tener más fruta.
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]]>La entrada Mendoza tratará de proteger sus últimos olivos promoviendo una denominación de origen se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para lograr este objetivo, esta semana hubo una reunión con autoridades nacionales y del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), organismo que anunció que pondrá sus laboratorios a disposición del sector olivícola local para colaborar en las certificaciones para la Denominación de Origen Mendoza.
Bettina y las ganas de seguir viviendo entre olivos traídos por sus abuelos
Durante un encuentro realizado en Olivícola Laur, en Maipú, el sector privado reclamó por la falta de materia prima ante la pérdida de 15.000 de las 20.000 hectáreas de olivos que tenía Mendoza en el año 2000.
“No hay política de promoción de la industria ni financiamiento para invertir en el cultivo de grandes hectáreas de olivos y tecnificar mediante plantaciones intensivas, riego por goteo, cosecha mecánica y de esta forma ser competitivos en el mundo”, indicaron los productores mendocinos.
Además “se han ido talando para construcción de barrios privados, y se compra actualmente olivas a San Juan, donde hay facilidades para invertir y beneficios de promoción, luego de haber sido número uno en producción”, según indicó Gabriel Guardia, enólogo y gerente general de Olivícola Laur.
En la lista de reclamos, los productores de aceite de oliva de Mendoza reclamaron por la falta de envases de vidrio , y la ausencia de facilidades para las grandes empresas, no sólo para las pymes, ya que se necesita cambiar el rumbo con volumen de producción.
“Estamos buscando la forma de que la olivicultura mendocina no desaparezca y para eso se necesitan políticas públicas de largo plazo que apoyen al sector”, dijo Guardia, quien destacó los avances de ese miso sector productivo en provincias vecinas como San Juan, Catamarca, La Rioja y Neuquén.

El pedido de la Denominación de Origen Mendoza Norte “lleva tres años de análisis y está basado en investigaciones científicas evaluado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca”, destacó Guardia.
En este proceso, el INV anunció que sus laboratorios serán adecuados para uso del sector, con el objetivo de ayudar a la realización de las certificaciones necesarias para la Denominación de Origen Mendoza Norte.
En la reunión estaban presentes el presidente del INV, Martín Hinojosa; el secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, Marcelo Alós; la senadora Anabel Fernández Sagasti; el presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza, Luis Mansur; Juan Carlos Najul del Centro INTI Mendoza y productores y empresarios olivícolas.
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]]>La entrada Esteban Santipolio cerró un círculo perfecto para su pequeña finca de olivos: Agrega muchísimo valor sin depender de insumos externos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tutuna es una pequeña empresa familiar de San Juan dedicada a producir olivos agroecologicos. Se llama así porque a los dos años la hijita de Esteban y Gisela se puso a comer aceitunas de modo desesperado. No paraba hasta que sus padres le quitaron el frasco para que no se empachara. “Tutuna, tutuna”, se puso a reclamar la pequeña.
Esteban Santipolio es ingeniero agrónomo y durante mucho tiempo trabajó asesorando emprendimientos olivícolas en San Juan. En 1988 finalmente pudo comprar su propia finca de 8 hectáreas de Pocito, al sur de la capital provincial. Allí ya había viejos olivos que venían de la época de los primeros inmigrantes. Decidió conservarlos y dedicarse a la producción de aceite. Luego pudo renovar algunas variedades.

Hace unos ocho años, en Tutuna pudieron comparar un equipo italiano que le permitió industrial su propia producción de olivos sin depender de otra fábrica de aceite. Allí produce unos 8.000 litros anuales, que comercializa sobre todo en las ferias agroecológicas de la zona (en la casa de Sarmento, en el centro de San Juan, hay una feria del ProHuerta en la que participan) y también en Córdoba.
Hoy producen tres aceites varietales y también aceitunas griegas, que son las aceitunas negras
Mirá la entrevista completa a Esteban Santipolio:
Gisela Villarreal, la compañera de vida de Esteban, venía de vivir en la Patagonia, donde estudió cosmética natural. Ni bien comenzaron con la producción de aceite de oliva agroecológica, ella se puso a elaborar cremas, jabones y pomadas a partir de ese insumo. Tiene una gran variedad de productos de los cuales se muestra muy orgullosa.

Para preparar la línea de cosmética, en Tutuna ya utilizan unos 1.000 litros de aceite de oliva de los 8.000 litros que producen en total. De ese modo, agregan muchísimo más valor a ese producto.
“Es agregado de valor. Hoy el pequeño productor, si agrega valor sigue produciendo, pero si no lo agrega es muy difícil seguir haciendo. Y si baja costos, que es lo que propone la agroecología, tiende a generar un sistema que se sostiene a si mismo y no depende de insumos externos”, nos dijo Esteban, explicando el razonamiento que aplicaron para poder vivir de lo que generan en esas 8 hectáreas.
Santipolio se ha convertido en uno de los muchos agrónomos que creen que hay que revisar todo lo que aprendieron en la facultad y por eso toda su producción se realiza bajo los principios de la agroecología. En su propio el establecimiento, con el orujo de la prensada de la oliva (el desecho) elabora un biofertilizante que utilizan en la propia finca.
“Los consumidores no quieren comprar más alimentos con residuos de agroquímicos. La agroecología puede ser una herramienta para darles respuesta, porque es barata y tiene soluciones que se generan en la misma finca, y que podes adaptar a cualquier rubro, no solo a lo intensivo, como la vid o el olivo, sino también a la agricultura pampeana”, afirma.
El monte de olivos está todo regado por un sistema de goteo, al que alimenta con energía solar. Los paneles están sobre el techo de una fresca galería que corona la casa familiar, la que está abierta a todos los visitantes que pasen por esa bella zona sanjuanina.
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]]>La entrada Sin miedo a la reconversión, Viviana Bertero erradicó sus vides en Mendoza para elaborar un aceite de oliva premium se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Almaoliva es el nombre de su sueño hecho realidad. Ubicada en Coquimbito, en el departamento mendocino de Maipú, la finca de Bertero producía vides, pero de baja calidad enológica, con lo cual, viendo que el mercado ya hablaba de la revolución vitivinícola, asumió el riesgo de reconvertir el viñedo. Su padre quería sacar los viejos parrales e implantar nuevas variedades de vid, pero Viviana, junto a su esposo Sergio, quien ya trabajaba en el sector del aceite de oliva, sintió que era la oportunidad perfecta para pasar de un proyecto familiar vitivinícola a uno olivícola.
“Tenemos una finca donde antes teníamos vides y ahora tenemos olivos y una fábrica de aceite de oliva. Y ya con el nombre de este proyecto familiar queremos indicar que esto es algo que hacemos con el alma. Cuando embotellamos un aceite cuidamos todos los detalles del proceso productivo para que, desde el seno de nuestra familia, llegue directo a las familias de consumidores”, relató Bertero a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa a Viviana Bertero:
La productora relató que consiguieron su primera cosecha en 2006, y que se trató de la primera plantación de variedad coratina de la región. Para obtener un litro de aceite de calidad premium, Bertero expresó que se requieren entre 6 y 7 kilos de aceitunas.
Sus tres hijos están entrando en el negocio. Mariano ya es ingeniero industrial, y Carolina y Delfina aún se encuentran estudiando, una diseño de producto y la otra administración, pero según Bertero, “de a poco se están metiendo en el negocio, no sólo para dar una mano sino también para formarse”.
Acerca de si hay analogías entre el vino de calidad y el aceite de oliva, Bertero declaró que si. “Hay puntos de contacto y ambos fueron desarrollando sus industrias de modo parecido. Claramente el vino lleva un poco más de delantera al haberse posicionado en el mundo, pero el aceite de oliva le sigue sus pasos”, manifestó.
Según Bertero, particularmente el aceite de oliva mendocino “es muy valorado a nivel mundial. De hecho nosotros, con Almaoliva obtuvimos en 2010 un premio País, en un concurso en Jerusalén con la variedad coratina que es la insignia de nuestra marca y ese mismo año la comuna de Corato, en la región italiana de la Puglia, nos mandó un reconocimiento por haber ganado un premio con esta variedad fuera de Italia”.
Bertero estudió ingeniería industrial y mencionó que la carrera le permitió obtener una visión más amplia: “Podés estar metida de lleno en la parte técnica de producción, o bien en el área de planificación y comercialización. Es bastante amplia, y de hecho ahora la estudian muchas más mujeres que cuando yo la hice, y me gusta porque me permitió desarrollarme en lo profesional”.
Ante la pregunta indiscutida sobre si le costó desarrollarse en el medio rural como mujer, Bertero dijo que no y trajo a su relato los recuerdos y vivencias de su familia. “El posicionamiento de la mujer en diferentes ámbitos, no solo en el rural, dependen mucho de una misma. Si pienso en mi padre, su vida se desarrolló alrededor de su mamá, de sus tías y de sus abuelas que vivían en un campo del sur de Santa Fe donde cocinaban para 50 a 70 personas por día, para la familia y para la peonada”.
El recuerdo de su madre también lo tiene marcado a fuego como casi testigo de que ser mujer no es impedimento para el desarrollo en el agro. “Mi mamá quedó sin padres desde muy pequeña, fue criada por unas tías, estudió, se recibió a los 17 años de maestra y se fue a trabajar como docente rural al norte de Santa Fe. Ella desarrolló muchas cosas porque además de ser maestra, era mamá y enfermera de sus alumnos. Y aunque yo me haya acercado al agro desde lo profesional, no hay que dejar de lado la mujer rural que acompaña en las actividades del campo rústico”, resaltó.
No obstante, Bertero aclaró que le gustaría que haya políticas orientadas a contemplar actividades familiares y a desarrollar mejor conectividad en las zonas rurales. “Hay mucha actividad de la mujer rural que no está cuantificada; quizás tienen un emprendimiento rural familiar, de dulces caseros o conservas, y estaría bueno permitir que puedan encontrar una salida laboral para obtener sus propios ingresos. Pero también me gustaría que haya más oportunidades para estudiar y desarrollarse, porque independientemente de ser mujer u hombre, encuentro muchas barreras en la falta de conectividad en las zonas rurales”, remarcó.
Los reclamos o inquietudes de Viviana Bertero son los mismos que los de cualquier productor del medio agropecuario, pero más allá de cualquier vicisitud que pueda darle la vida en el interior productivo, esta mujer con alma de oliva sigue apostando a su aceite de oliva, luego de arriesgar y dar el salto hacia lo que otros todavía temen: la reconversión.
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]]>La entrada El riojano José Hilal afirmó que para hacer olivo los costos de la energía casi duplican a los de costos de producción se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según el riojano José Hilal, vicepresidente de la Federación Olivícola Argentina (FOA), “la falencia más grande es la imposibilidad de programar a largo plazo. Necesitamos estabilidad, no sólo en políticas económicas, sino también en lineas de trabajo que nos permitan trascender gobiernos, esquemas monetarios, tratando de llevar una linea comercial a lo largo del tiempo”.
La semana pasada, la FOA participó de una reunión con el presidente Alberto Fernández, como integrante del flamente Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). Acordaron constituir una mesa de trabajo para tratar de sacar adelante una ley para incentivar las exportaciones.
“Es muy positivo el mensaje del presidente en esa reunión de considerar a los sectores agroindustriales como una herramienta importante para el crecimiento del país. Se acordó trabajar en mesas sectoriales, en donde la idea es volver a plantear los problemas y encontrar soluciones”, dijo Hilal en diálogo con Bichos de Campo.
Entre las grandes distorsiones que enfrentan en la olivicultura se encuentran los altos costos energéticos. La actividad es sumamente “electrodependiente”, porque necesita extraer agua de poco para poder regar los olivos implantados en medio de los desiertos.
Según HIlal, esos costos energéticos casi duplican actualmente los costos de producción. “Pagamos aproximadamente 600 a 700 dólares por hectárea en costo energético”, manifestó el vicepresidente de FOA.
Escuchá la entrevista completa a José Hilal:
“Nosotros sacamos el agua, en algunos lugares, desde 300 metros de profundidad. Entonces, cada 100 hectáreas a veces tenemos uno o dos pozos y bombas para extraerla. Hay varios proyectos de reconversión energética a energía solar. Hay incluso algunas plantas de biomasa proyectadas, para ayudar a bajar el costo energético, porque es muy alto”, agregó Hilal.
Desde la lupa empresaria, los altos costos de mano de obra y las cargas sociales también complican la actividad. “Son altísimos los costos para un rubro que da vuelta una vez al año”, expresó el olivicultor. Aparte están las retenciones, y se suma otra problemática, la de acumulación de saldos de IVA en las empresas.
“A veces, son muy difíciles de descargar los saldos de IVA. Están en pesos y estancos. Por eso presentamos un proyecto, para poder utilizar estos saldos y darles un destino, volcándolos a la producción, o bien pagando el IVA de la energía que en nuestro caso es del 27%. Es un IVA alto. Estaría bueno poder reducirlo al 10,5%”, dijo.
Mirá el reportaje que le hicimos a José Hilal en 2019:
El vicepresidente de FOA remarcó que, a todas las dificultades que encuentra la actividad, está la de esperar varios años hasta que pueda explotar la producción. “A diferencia de otros cultivos donde se puede programar año a año, el olivo es un cultivo de muy largo plazo. Una producción olivícola tarda de 15 a 20 años hasta llegar a su explosión. Son apuestas a largo plazo”, indicó.
Hilal explicó que “tenemos que apostar a la inversión y al sostenimiento de la mano de obra y de los niveles de producción. Tenemos un proceso de reconversión tecnológica donde algunas empresas contamos con tecnología de primera linea, pero hay sectores que están postergados y necesitamos reconvertirlos”.
“Hablamos de producciones que tienen arraigo muy fuerte en determinadas zonas. Por eso es clave consolidar ese arraigo y que no se vayan de lugares donde luego es muy difícil que venga la gente a invertir”, agregó.

A pesar de que la Argentina es el primer productor de aceitunas de América y el cuarto o quinto productor mundial, Hilal mencionó que “tenemos diferencias muy grandes con países como España en la cuenca mediterránea, el cual es claramente el líder de producción olivícola. Y hay incluso países nuevos como Egipto, que crecieron mucho en producción”.
Con Egipto, el Mercosur firmó en un momento un tratado de libre comercio, y uno de los productos que se incluyó fue la aceituna. “Eso nos está produciendo un problema grande de competencia. Brasil es nuestro principal mercado de la aceituna de mesa. Pensemos que el 90% de la aceituna de mesa la exportamos ahí. Estamos tratando de buscar otros mercados para diversificar y evitar ser tan Brasil dependientes”, respondió Hilal.
Ver: Los desafíos de la aceituna de mesa: Romper la dependencia con Brasil y mecanizar la cosecha
En cuanto al aceite de oliva, las principales exportaciones son a la Unión Europea y a Estados Unidos. “Generalmente lo hacemos a granel, no fraccionado, y ahí hay otro tema; tenemos altos costos de envases. Hay prácticamente un oligopolio de envases a nivel nacional y se hace muy difícil importarlos desde afuera”, declaró el empresario riojano.
En cuanto a los volúmenes de exportación, Hilal explicó que, “comparado con los de otros productos como la carne o el trigo, en este caso el país no supera los 300 o 400 millones de dólares entre aceituna y aceite de oliva. Por eso, la idea es intensificarlo y evitar que no se nos caigan operadores”.
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]]>La entrada Mal año para el olivo: La cosecha para aceituna de mesa y aceite caería cerca de 30% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde su propio emprendimiento llamado AlmaOliva, ubicado en Maipú, Mendoza, Castello envió un relevamiento de cómo viene la cosecha de olivos en todo el país: el panorama es desalentador ya que se estima una contracción de la oferta para aceitunas para aceite cercana al 30% respecto del año pasado.
Lo más grave que describe Sergio es que hay zonas en estado de total abandono. Por ejemplo, “la proyección de la cosecha en la provincia de Catamarca es muy baja. En Tinogasta vaticinan que la cosecha 2020 equivaldrá al 15% de una cosecha normal y uno de los principales motivos es que en el Valle Central la mayoría de la plantaciones de aceitunas se encuentran abandonadas”, describió.

En La Rioja, principal provincia productora, sucede algo similar y se espera una baja del 50% en aceituna aceitera y entre un 30/40% en la aceituna de mesa.
Castello subraya que en esta región ya prácticamente finalizó la cosecha de aceituna de mesa y ya están por comenzar con la cosecha aceitera, con las complicaciones de mano de obra y logística que se produce en este momento de cuarentena.
De todos modos, el experto aclara que en las plantaciones de la zona norte, la cosecha de aceituna aceitera está “muy tecnificada”, es decir que se realiza con máquinas cosechadoras, lo que hace que sea un poco menos complicada la necesidad de mano de obra.
En la zona sur de San Juan y Mendoza, no cambia mucho el pronóstico de cosecha. En estas dos provincias hay plantaciones tradicionales que sí precisan que la cosecha se realice a mano. En San Juan se prevé una caída del 30% y en Mendoza la situación no difiere mucho, pero la caída es muy variable: hay campos con caída de cosecha del 20% y otros con caídas de más del 60%.
Es decir que, según el análisis de Castello, la proyección general de la caída de la cosecha ronda el 30%. En el sur de Mendoza, más precisamente en San Rafael y Villa Atuel, la caída es muy importante, más del 50%.
Ya en la Patagonia, en Neuquén el pronóstico es más alentador, según las fuentes consultadas la cosecha 2020 se asemejará a una cosecha normal. Y en otras zonas de menor producción, como el sur de Buenos Aires, la caída rondará alrededor del 60%, es decir una proyección muy baja de producción 2020.
La conclusión del especialista es que “en general la caída de producción en la industria de las aceitunas, sea aceituna de mesa, como aceituna aceitera es muy importante, con un promedio del 30% en todo el país”.
El año pasado, Bichos de Campo recorrió la ruta del olivo en La Rioja para mostrar la importancia de esta economía regonal:
La entrada Mal año para el olivo: La cosecha para aceituna de mesa y aceite caería cerca de 30% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pinta un año malo para el olivo: En el medio de la pandemia, caen la producción y también los precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En el arranque de la recolección de aceitunas, tanto de mesa como para aceite, Clusellas explicó que la actividad suele alternar un año de buen resultado productivo con otro malo. Este es justamente ese caso, el año malo. Explicó que en un año bueno “se producen 100 millones de kilos de aceitunas de conserva y 30 mil toneladas de aceite. En este calculamos que va a estar en 40 millones de kilos de aceitunas y entre 22 y 23 mil toneladas de aceite” de oliva.
El productor olivícola explicó que en el arranque de esta cosecha hay varios frentes de tormenta: Uno es sostener el empleo de los cosecheros y otro tiene que ver con la cuestión estrictamente comercial: cuánto y cómo se cobrará la producción.
Escuchá el reportaje a Julian Clusellas:
En cuanto a los trabajadores, Clusellas dijo como ejemplo que en el Valle de Chilecito hay 4 mil personas afectadas a la actividad y que durante los 120 días que dura la cosecha se pagan 600 mil jornales en la provincia de La Rioja.
“Damos muchos empleo y tenemos todos el compromiso de sostener el personal, pero no sabemos cómo vamos a afrontar el resto de los costos como impuesto y energía, que no vamos a poder pagar en tiempo y forma”, advirtió.

Luego agregó que “aun sin bancos estamos cosechando, gracias a un buen entendimiento de parte de cosecheros y el gremio. Esto generó muchos problemas porque en general los trabajadores cobran semanalmente y en efectivo, y el cierre de los bancos fue una dolor de cabeza para los productores”.
El cierre de los bancos, al menos hasta fines de la semana pasada, generó importantes problemas y la ayuda prometida por el Gobierno vía créditos no parece ser una solución para la olivicultura. “Nos van a terminar hundiendo más, porque se puede tomar uno para pagar marzo, otro para pagar abril, pero qué hago después si no se puede comercializar la producción o si no me la pagan porque se cortó la cadena”, reflexionó Clusellas.
Con respecto a la comercialización y rentabilidad de la actividad dijo que “el mayor problema por delante, una vez que pase la cosecha y elaboración, es cómo va a estar el mercado brasileño, porque nuestros clientes no vendieron la producción y el aceite bajó a la mitad del valor que tenía en 2018, pasó de los 3.500 a 4.000 dólares la tonelada a los actuales 2.000/2200 dólares”.
Según el olivicultor, esta situación “nos deja por debajo de los costos de producción, y es el segundo año que afrontamos esta situación. Esto hará que parte de fincas se vayan abandonando. La línea de flotación de costos depende de cada finca, de la eficiencia y de qué componente tecnológico hayas logrado adquirir en los últimos años para ser más eficiente. Pero hay que pensar en un ingreso de 3 mil dólares por hectárea para subsistir”.
La entrada Pinta un año malo para el olivo: En el medio de la pandemia, caen la producción y también los precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los planes del grupo Solfrut: Duplicar su capacidad en aceite de oliva y hacer 500 hectáreas de pistacho se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Con la nueva planta la empresa podrá duplicar su capacidad de almacenamiento de aceites y triplicar la de vinos de granel.
Mientras que España es el principal productor de aceite de oliva refinado y es el formador de precios internacional, Argentina tiene un lugar de liderazgo en la producción de oliva virgen y extra virgen.
“En este momento dos tercios de la producción se comercializa a granel”, explicó el presidente de la firma, José Chediack, en un encuentro con la prensa por motivo de los 20 años de la empresa.
Solfrut, forma parte del Grupo Phrónesis, principal productor de aceite de oliva, no sólo de su marca Oliovita sino también de las marcas blancas de las principales cadenas de supermercados. La empresa envasa en San Juan una de cada cinco botellas de aceite de oliva que se consumen en el país, según precisó Chediack.
La nueva planta se levanta en la finca El Principio, sobre la ruta nacional 40 en la provincia de San Juan.
El proyecto, que finalizará en 2021, triplicará la capacidad de la bodega y duplicará la de la planta de aceite “además de innovar y modernizar equipamiento y procesos”, apuntó Chediack.
Además Solfrut avanza en la implantación de 500 hectáreas de pistacho, de las cuales las primeras 50 hectáreas se plantaron este año. Solfrut tiene dos fincas en la provincia de San Juan, una bodega, una almazara, una planta de alimentos y cuenta con 2.300 hectáreas plantadas entre vid y olivos.
La entrada Los planes del grupo Solfrut: Duplicar su capacidad en aceite de oliva y hacer 500 hectáreas de pistacho se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La producción de olivos más austral de la Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En general los olivos en la Argentina se producen en la zona cordillerana, el principio en Mendoza y más adelante en San Juan, Catamarca y La Rioja. También se pueden encontrar algunas hectáreas implantadas en Coronel Dorrego, en el sur de la provincia de Buenos aires. Pero Sylwan se fue mucho más allá, a la Patagonia. Ahora reconoce que eso tiene varias desventajas. “No encontramos proveedores cercanos; los asesores los tenemos a 1.500 kilómetros de distancia, y además nos complica el flete, porque en esta zona no se fabrican envases”, afirma.
“Por otra parte, el manejo va cambiando según la zona; es decir que la receta de Mendoza o San Juan no funciona igual que acá, por eso debemos hacer ensayos a fuerza de prueba y error”, relata el emprendedor.
Escuchá el reportaje completo a Carlos Sylwan:
Sylwan nació en Rosario y conoció las Grutas haciendo turismo. “El clima es del tipo mediterráneo, con veranos muy calurosos y secos, e inviernos suaves. La vegetación es similar a la del oeste de La Pampa, Mendoza y San Juan. Hicimos estudios de suelo, clima y agua, y plantamos unos 700 árboles de arbequina, una variedad de olivo de origen español, cercana a la zona de Barcelona y Cataluña. Notamos que aquí se adaptó muy bien la especie. Hoy tenemos unos 1.500 árboles en 28 hectáreas y contamos con una planta de producción propia”, explica.
Allí la empresa elabora aceite de oliva, que vende tanto en la zona como en restaurantes de renombre en Buenos Aires. “Hay que tener presente que apenas se saca la aceituna del árbol, esta pierde calidad porque comienza a fermentarse y oxidarse. Por consiguiente, mientras mas temprano la industrialicemos, mejor calidad obtendremos. Por eso, dentro de las cuatro horas que nos lleva cosecharla, la ingresamos a la fábrica para obtener productos de calidad”, describe el emprendedor.
Y agregó: “Estamos muy abocados al sector turísitico en Las Grutas. Por eso hacemos visitas guíadas, sobre todo en la época fuerte de primavera y verano, cuando asoman las ballenas. Esto nos da la ventaja de vender al consumidor final de forma directa, lo que nos permite apalancar los problemas de costos que hemos tenido en estos últimos 10 años”.
La entrada La producción de olivos más austral de la Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Bettina y las ganas de seguir viviendo entre olivos traídos por sus abuelos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Le damos valor agregado a nuestros productos a través de la comercialización directa, y así pretendemos diferenciarnos del resto /que venden a granel). Promocionamos nuestros productos como naturales y tratamos de que los consumidores los obtengan a bajo precio”, dijo Moral Torés al explicar a Bichos de Campo su estrategia para continuar con esa tradición familiar.
Escuchá el reportaje completo a Bettina Moral Torés:
Con sólo 23 hectáreas, en las cuales han incorporado riego por goteo en 3 hectáreas, la emprendedora sigue apostando a la actividad, a través de Granja Pocitana, una empresa que fundó su padre y que ella continúa en la actualidad. La firma administra la fábrica familiar de aceite de oliva, pero además ofrece servicios de agroturismo.
Con respecto a los puntos de venta y la ayuda estatal para poder continuar con la actividad, Moral Torés explicó que “vendemos a todo el interior del país, pero aún no exportamos por no poder contar con un buen volumen para hacerlo. En cuanto a los créditos, se hace difícil pedirlos dado que no todos los años podemos obtener buenas producciones debido al clima”.
Ver: Olivícolas: El costo de la tarifa eléctrica pasó de 300 a 850 dólares por hectárea por año
Agregó: “Hacemos todo muy a pulmón. Lo que sí pudimos obtener gracias al Gobierno es un crédito a tasa muy baja para implementar sistema de riego por goteo, lo que es importante en una provincia como San Juan, que dispone de muy poca agua”.
Moral Torés, de todos modos, declaró que “lo que nos perjudica es el flete, por los costos de transporte. Estar lejos de Buenos Aires nos impide poder competir como queremos con un buen producto y con un precio acorde. Ojalá podamos implementar un sistema que nos permita llegar con precios competitivos”.
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