Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Día nacional del alambrador: “Es un trabajo rústico, artesanal y a pulmón. Te tiene que gustar”, señaló el correntino Juan Salvetti se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Es un trabajo rústico, artesanal y a pulmón. Te tiene que gustar”, dijo Salvetti a Bichos de Campo.
Contrario a lo que pudiera pensarse, este oficio está más vivo que nunca y a este correntino, de la localidad de Curuzú Cuatiá, no le faltan trabajos. Es por esta misma razón que nunca necesitó irse a trabajar en otra provincia. Corrientes es bien ganadera. El alambrado es sinónimo de ganadería.

“El que se está perdiendo es el oficio de arreglar la madera”, aseguró. Hacer alambrados es en parte técnica y en parte la calidad de la materia prima. No se puede trabajar con cualquier madera –por lo general se utiliza quebracho colorado o ñandubay- y los postes para los portones requieren patas que oficien de cimientos. Esa laboral artesanal para adaptar la madera es la que está en falta.
En un día de trabajo normal, Salvetti y su equipo –en este momento conformado por tres personas- pueden llegar a hacer 100 metros de alambrado. El correntino destaca que es una labor que no puede hacerse en forma individual por más de que se cuente con maquinas hoyadoras. “Aunque se trabaje con una máquina luego hay que agrandar el hoyo y adaptarlo al poste. Se hace más rápido a pala”, explicó.
Un alambrado tradicional incluye la colocación de postes cada diez metros, a 80 centímetros de profundidad, y la perforación e hilado de las varillas. Para saber si un poste quedó bien colocado, toda la tierra que se sacó debe volverse a colocar a presión. “Si sobra tierra es que no está bien pisado”, aseguró el experto.

La cantidad de “hilos” de alambre que se coloquen dependerá de los requerimientos del cliente. Si se tiene animales grandes como los bovinos, cinco hilos serán suficientes. Si se trata en cambio con ovejas, será necesario colocar un mínimo de siete hilos para evitar que escapen.
La altura también es algo que se regula. “En este momento estoy haciendo un rodeo, es decir los corrales donde se trabaja con la hacienda alrededor de la manga. Es un trabajo distinto porque el poste va más profundo y el alambrado queda más alto. Uno tradicional tiene 1,30 metros de alto y éste entre 1,50 y 1,60 metros”.

Algo que Salvetti aclara a los interesados en este oficio es que se trabaja sin muchas comodidades. Durante el tiempo que dura el trabajo –entre una y dos semanas- el equipo se instala en una casilla o “ranchada”, que van moviendo a medida que se avanza con la instalación.
“La gente que se ha criado en el campo tiene la costumbre de estar más tiempo fuera de la casa. Si se está acostumbrado a estar todos los días en la ciudad, ésto no va a andar”, afirmó.
Fundaron una escuela de alambradores, para reavivar un oficio que se fue perdiendo
¿Y por qué se celebra cada 15 de marzo el día del alambrador? Porque en 1845 el estanciero Richard Blake Newton introdujo el primer alambrado en la Argentina, en su Estancia “Santa María” cercana a la localidad de Chascomús, provincia de Buenos Aires. La llegada del alambrado marcó un antes y un después en los modos de producción ganadera. Newton nació justamente el 15 de marzo de 1801, en Lamberth, Londres.
La entrada Día nacional del alambrador: “Es un trabajo rústico, artesanal y a pulmón. Te tiene que gustar”, señaló el correntino Juan Salvetti se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Vicente Andrada, maestro alambrador: “Me encanta lo que hago, es un oficio sano” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Don Vicente Aranda es uno de los maestros alambradores que da clases en esa escuela y que además es jurado en el concurso que se lleva a cabo todos los años. Se trata de un veterano que lleva 50 años dedicados al oficio y que lo ha mejorado a él como persona, en varios aspectos, según su propio punto de vista.
“Este es un oficio que se hereda de los padres. En mi caso lleva ya tres generaciones desde mi abuelo. Yo digo que uno tiene que tomar el 50% del padre y lo restante crearlo uno, porque van cambiando las herramientas y ya no es tan necesario el trabajo a pulmón”, nos comenta.
Aquí las palabras del experto alambrador:
Andrada cuenta que con las nuevas herramientas se ha acelerado bastante el proceso de armado de los alambres. “Antes íbamos con un carro cargando a pata las herramientas y ahora lo hacemos con una camioneta. Y antes todo era más manual, ahora existen herramientas de todo tipo, a explosión o eléctricas”, agrega.
Ver Fundaron una escuela de alambradores, para reavivar un oficio que se fue perdiendo
Vicente cuenta que antes una persona podía hacer un promedio de 100 metros de alambre por día. Pero recomienda ir siempre en yunta. Pequeño secreto: “Dos personas hacen 200 metros, pero una sola no hace 100”, afirma, dejando en claro que siempre es necesario tener un compañero para trabajar sobre el mismo alambre.
“Me encanta lo que hago, es un oficio sano y se lo recomiendo a todo joven que quiera iniciarse en la actividad y disfrute de la vida al aire libre”, finaliza Andrada.
La entrada Vicente Andrada, maestro alambrador: “Me encanta lo que hago, es un oficio sano” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El INTA ya ensaya con alambrados virtuales para ovinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Luego, sobre una tablet y con imágenes satelitales de su campo, el productor trazaba un determinado cuadrante, marcando determinado lote y definiendo límites virtuales que reemplazaban un viejo cerco de alambre o el algo más moderno boyero eléctrico. Si las vaquitas que estuvieran pastando dentro de ese lote se aceraban demasiado a ese límite virtual, entonces el dispositivo emitía una señal (podía ser desde un sonido a una pequeña descarga eléctrica) que las hacía retroceder de inmediato.
Recuerdo el chiste que me hizo un productor argentino de carne y hueso cuando compartí aquella idea en las redes sociales. “Está genial el chiche ese, pero el problema es qué hacemos cuando vengan los cuatreros”, me dijo más o menos. En realidad no se me ocurrió respuesta en ese momento. Ahora que lo pienso quizás podamos identificar a los sujetos peligrosos con una tobillera electrónica (como la que se utiliza para la prisión domiciliaria) y santo remedio.
Luego descubrí que también un grupo de chicos de Tandil tenían su propio proyecto de alambrado virtual en el país. Y más tarde me di cuenta de que, como en muchos otros casos, esto del alambrado por GPS es una de esas tecnologías que todos inventaron al mismo tiempo. Vaya casualidad.
https://twitter.com/NocelliSantiago/status/976517873538539520
Viene a cuento todo esto porque el INTA acaba de informar que está realizando ensayos con este tipo de alambrados virtuales en su sede del Valle Inferior de Río Negro, es decir cerca de Viedma, en la puerta de entrada hacia la extensa Patagonia. Confirmado, ya todo está inventado.
¿Qué están haciendo en el INTA? Ensayan colocando un dispositivo electrónico en el cuello de las ovejas que “al emitir un estímulo sonoro orienta el desplazamiento de la majada y permite el manejo eficiente de los pastizales”.
Así lo explican: dicen que en las grandes superficies patagónicas las ovejas suelen desplazarse sin rumbo y que esto dificulta un eficiente manejo de los pastizales. La consecuencia es el sobrepastoreo en algunos lotes y la degradación de los suelos.
Ricardo Zapata, técnico del INTA Valle Inferior de Río Negro, cree que un principio de solución sería recurrir a este tipo de dispositivos electrónicos, que también combinan (como el prototipo australiano) premios y castigos. El remio es un estímulo sonoro que invita al animal a modificar su dirección de desplazamiento. El castigo sería un leve estímulo eléctrico similar al que proporcionan los boyeros, “como reforzador de la conducta”, apunta el técnico.
El especialista aclaró que no es necesario equipar con el dispositivo a todos los ovinos de una majada sino que alcanza con entrenar a un número reducido y utilizarlos como “madrinas” o “llamadores” del resto del grupo.
“Luego, al mover a estos grupos que responden a los estímulos, se podría poner en práctica una rotación en forma remota”, indicó Zapata, que además sueña con utilizar drones o vehículos no tripulados para realizar una serie de mapas de vegetación en los campos patagónicos, que permitan conducir la majada hacia las zonas con mayor aporte de pasto.
“Estos mapas se cargan en el collar que llevan los animales y cada productor podría establecer los límites de los alambrados virtuales desde cualquier dispositivo móvil –tablets, celular o computadora–. A esto, a su vez, se le puede sumar comederos con suplemento y aguadas móviles, lo que permitiría crear condiciones inmejorables para el resto de los animales”, se entusiasmó el especialista del INTA.
Ver: ArreAr, una iniciativa tandilense, crea alambrados virtuales para el ganado
Según el hombre, “el manejo de animales mediante alambrados virtuales aún está en el futuro, pero no muy lejano”.
Gracias… No me siento tan solo ahora imaginando este tipo de cosas. Aunque todavía no esté resuelto qué hacemos con los pumas y los cuatreros.
La entrada El INTA ya ensaya con alambrados virtuales para ovinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>