Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Las ensaladas de Alejandra tienen verduras que han decidido no viajar tanto y algas marinas recuperadas del olvido se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Antes había tratado de emprender con empanadas y tortas fritas, pero no me fue bien”, recuerda, “y un día mi hija me dijo: `Mamá, ya que hay tanta gente acá que se está cuidando y que va mucho al gimnasio, ¿por qué no probás haciendo ensaladas?´ A mí me parecía raro y que no iba a funcionar, pero decidí probar y los pedidos empezaron de forma inmediata”.

Alejandra asegura que una vez que alguien prueba sus ensaladas, ya queda como cliente y ya hay hasta quienes le hacen pedidos para toda la semana, en especial desde que consigue verduras agroecológicas gracias a una iniciativa de la organización local “Transición Camarones”, que cuenta con un invernadero, gracias al apoyo del municipio y la Fundación Rewilding Argentina, junto con el acompañamiento del INTA y de las organizaciones Finca Naturalia de permacultura y Mayma de emprendedorismo.
En Camarones, ubicado equidistante entre las ciudades de Trelew y Comodoro Rivadavia, contar con verdura local es clave, ya que antes del vivero propio las frutas y verduras debían recorrer al menos 200 kilómetros para llegar al pueblo, con las complicaciones y los costos que eso implica. Otro de los beneficios que trajo esa iniciativa es que recientemente el Concejo Deliberante sancionó una ordenanza para fomentar la agroecología en Camarones; además, hay un proyecto bien encaminado que propone tener tres predios productivos más de 3000 metros cuadrados orientado sostener un cinturón productivo alrededor del pueblo de unos 1500 habitantes.
En este contexto, a las ensaladas que Alejandra venía haciendo, ahora le está sumando un ingrediente local y que tiene que ver con su infancia: las algas, un producto natural de la zona: “Es algo que estoy incorporando y me gusta porque tiene que ver con lo mío, porque yo de chica iba con mi papá a cosechar algas y a la vez es algo nuevo para el cliente”, explica la emprendedora.

“La idea es también incorporar el alga en distintos productos como humus a base de garbanzos o porotos con ajo y aceite de oliva y también hacer escabeches. Más allá de que conozco las algas, ahora estoy realizando capacitaciones para saber cómo manejarlas y que queden bien en las comidas”.
La cuestión de las algas se enmarca dentro de las diversas acciones que Fundación Rewilding Argentina lleva adelante para recuperar especies es peligro que, en este caso, tiene que ver con que las poblaciones de algas empezaron a escasear por diversos motivos, entre ellos una sobreexplotación, en su mayoría para la producción de agar agar, un aglutinante para la industria alimenticia.
“Estamos realizando capacitaciones para que los emprendedores estén más conectados con los recursos locales disponibles y las algas son uno de ellos”, explica Carolina Pantano, del Programa Comunidades del Proyecto Patagonia Azul de Fundación Rewilding Argentina, orientada a la creación de emprendimientos de pequeña escala para la gente del lugar.
Por ese motivo se están realizando algunas “plantaciones” experimentales en la zona, que consisten en buscar lugares donde una especie en peligro esté todavía presente para cortar pequeños trozos de alga que luego un buzo “planta” a mano en una superficie previamente delimitada (todo bajo el agua, claro). De este modo, además de volver a tener un recurso económico para la comunidad, se genera una actividad con capacidad para capturar carbono orgánico.

Mientras tanto, Alejandra sigue contenta: además de los pedidos que le hacen de lunes a viernes, ahora se le suman las megaensaladas que le encargan los que se juntan a comer asado y no tienen ganas de hacerse cargo de las cuestiones “verdes”.
“Cada día voy incorporando nuevas cosas y me llegan nuevos clientes”, cuenta con una sonrisa. “A veces no doy más de lavar, pelar, cortar y rallar, pero con mis hijas somos un equipo y estoy feliz porque por primera vez siento que tengo un emprendimiento mío, un trabajo propio”.
La entrada Las ensaladas de Alejandra tienen verduras que han decidido no viajar tanto y algas marinas recuperadas del olvido se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El biólogo Carlos Lucangeli quiere reducir los agroquímicos y se puso a elaborar un estimulante para cultivos a partir de algas marinas de la Patagonia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Su proyecto se llama Agroinsumos Bioparaná. La empresa formula bioestimulantes y promotores de crecimiento para cultivos a partir de algas que un amigo detectó en la Patagonia. “Es un proyecto de desarrollo e innovación tecnológica, ligado a la producción agropecuaria, pero con un concepto muy fuerte en trabajar sobre un modelo productivo sustentable”, comentó Lucangeli a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa a Carlos Lucangeli:
“Me fui a San Pedro para trabajar en el INTA, donde hay una unidad muy interesante en producción frutihortícola. Y ahora mi idea es que este proyecto sea un negocio que pueda formar parte de una estructura socio económica en la zona”, se ilusionó el biólogo.
Lucangeli hace de todo: trabaja con hortalizas, con cultivos hidropónicos que apelan al uso racional del agua, y también con la organoponia, para cuando no se dispone de un suelo cultivable fértil y se quiere producir vegetales de forma intensiva y bajo principios de producción orgánica.
El investigador comentó que en BioParaná tiene básicamente dos lineas de trabajo. “Una es Plenium, que tiene que ver auxiliares para la fumigación. Ayudamos a acondicionar el agua para que, cuando entre un herbicida, fungicida o insecticida, sea mas eficiente a la hora de aplicar. El trabajo en INTA me llevó a generar esa linea de trabajo por las falencias que había en las aplicaciones”, recordó.
La otra linea de trabajo es la de Biosynergia, donde hace productos para mejorar los cultivos a base de compuestos naturales. “Su nombre viene de trabajar con tres compuestos y de buscar la sinergia entre ellos a la hora de aplicar a un cultivo. Tienen algas marinas de aguas frías de nuestro mar Argentino, tales como la macrocystis y la undaria, y tienen también fosfitos de potasio y macronutrientes”, describió.
Se trata de una linea de bioestimuantes desarrollados para incentivar el metabolismo general de las plantas, que equilibran sus funciones fisiológicas, que las vuelve más grandes y vigorosas, con rendimientos efectivos y a bajo costo. Esa es la linea de trabajo de Lucangeli. La biología molecular al servicio de la agricultura.
Lucangeli se confesó un “enamorado” de esas algas con las que trabaja a diario. “Les hice un perfil fisico químico y tienen aminoácidos, que nutren a la planta y tienen hormonas, con las cuales el productor puede jugar a tener una planta de mayor porte y vigor; de este modo puede lograr una planta más sana y apuntar a un mayor rendimiento. Pensemos que el metabolismo de un cultivo o planta tiene un juego hormonal muy grande como el que tenemos nosotros”, explicó.
Ensayos del producto Biosynergia en cultivos hidropónicos:




Los productos de la linea Biosynergia, hechos a base de formulados líquidos, están bien probados según Lucangeli. “Se pueden aplicar a cultivos de invierno como trigo y arveja, y en cultivos de verano como soja y maíz”.
Acerca de cómo actúan estos formulados líquidos, Lucangeli manifestó que “desde el punto de vista mecánico, entran via foliar, y cuando el productor va a hacer una cura a determinado cultivo, ese formulado se incorpora en conjunto con el terápico, y de este modo, se hace más eficiente el ingreso del terápico a la planta, se contribuye a bajar la dosis de este, y por ende se bajan costos”.
Si desean contactarse con Carlos Lucangeli, pueden enviarle un correo electrónico a agroinsumosbioparana@gmail.com
La entrada El biólogo Carlos Lucangeli quiere reducir los agroquímicos y se puso a elaborar un estimulante para cultivos a partir de algas marinas de la Patagonia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Un equipo de Agronomía, detrás del sueño de limpiar el Riachuelo usando microalgas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Un equipo de investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) se sumó a la titánica tarea de limpiar el Riachuelo. Asegura que probó con éxito una técnica novedosa, denominada “biosorción”, para sanear efluentes industriales contaminados con metales pesados en la Cuenca.
“La investigación pasa por utilizar biomasa de microalgas para remover materiales pesados. Mezclamos esa biomasa, la cual tiene capacidad de retener los metales presentes en un efluente. Un caso es el del Zinc, generado por la industria de la galvanoplastia y que conlleva graves problemas para la salud humana”, comentó a Bichos de Campo, Agustín Rearte, docente e investigador de la cátedra de química inorgánica y analítica de la FAUBA.
El proyecto “AlgAr”, que busca la promoción de esta tecnología de microalgas para tratar efluentes, está liderado por alumnos y docentes de esa facultad, y cuenta además con el apoyo de IncUBAgro.
“Poner en funcionamiento una planta de tratamiento de microalgas para una empresa oscila desde los 500.000 pesos hasta el millón de pesos, intentando reducir al máximo los costos de inversión y de implementación. Y luego queda el costo operativo de la planta. Lo bueno es que cuanto más aumenta el volumen de tratamiento, mayor es la diferencia de reducción de costos. Por ende hay un beneficio económico para las empresas”, remarcó el investigador.
Rearte contó que “ya estamos tratando con municipios como el de Mercedes y con frigoríficos, pero aún no hay nada concreto. Estamos esperando a quien quiera invertir (en esta tecnología), el cuello de botella”, describió.
Escuchá lo que nos decía Agustín Rearte:
“Lo interesante es que esa biomasa la generamos a partir de otros tratamientos biológicos para remover materia orgánica de efluentes y con esos tratamientos generamos la biomasa de microalgas, la misma que utilizamos en nuestros experimentos para tratar efluentes con metales pesados. La idea era tratar 2 efluentes con diferentes tecnologías y evaluar su eficiencia. Hoy estamos tratando de llevar esas tecnologías a la industria”, agregó el investigador.

Rearte aseguró que también trabajan observando la acción de las microalgas en otros metales tales como Cromo, que se utiliza mucho en curtiembres, y Plomo, otro elemento contaminante presente en la Cuenca.
¿Entonces será posible poder sanear o reducir la contaminación en la Cuenca Matanza-Riachuelo? Hay dos medidas, según Rearte, que deberían tomarse: “Una es la precautoria, y es que las industrias tomen conciencia ambiental y no viertan efluentes contaminados. Esa es la primera base. Y por otro lado están las estrategias de saneamiento in situ, en el Riachuelo, estudiando cómo mantener los márgenes vegetados, reducir la velocidad y erosión del río para que no haya sedimentos, etcétera. Lo que nos falta son industrias interesadas en aplicar los criterios de asesoramiento y en invertir”, aclaró.
La entrada Un equipo de Agronomía, detrás del sueño de limpiar el Riachuelo usando microalgas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>