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La entrada Desde las viejas cooperativas de la FAA, Juan Manuel Rossi se ilusiona con que el gobierno discuta temas que no discute: Arrendamientos, regular la producción y segmentar retenciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En ese sentido consideró, en una entrevista con Télam, que la creación de la Mesa Agroalimentaria, que hoy inauguró una carnicería agroecológica en Avellaneda, fue “volver a las raíces” y que su creación tiene como objetivo, entre otros puntos, “discutir la política que necesita ese otro campo”.
-¿Hay dos campos en la Argentina?
-Siempre hubo dos campos. En un momento estuvo representado por la Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales (CRA) por un lado y otro por Federación Agraria (FAA) y Coninagro por el otro. Luego, con la Mesa de Enlace se unificó en términos mediáticos, de política pública, y vino la sojización, el agronegocio y quedó un solo campo. Hoy Argentina necesita que la política pública reconozca a los dos campos: el del agronegocio y agroexportador que genera divisas para el país, y también el de la agricultura familiar y el cooperativismo, que abastece el mercado interno y la mesa de los argentinos y también genera algunos negocios de exportación.
-En la Mesa Agroalimentaria el lema que los identifica es “el campo que alimenta”, ¿Por qué esa diferenciación?
-Por lo que te acabo de decir y porque la FAA dejó de representar a los productores pequeños y medianos, a las cooperativas y se enmarca en un esquema del super agronegocio que poco tiene que ver. Cuando discutimos el tema del arrendamiento de la tierra, la concentración de la comercialización, los puertos, la cuestión impositiva, la segmentación de retenciones, nos quedamos huérfanos. Por eso la creación de la Mesa Agroalimentaria, para discutir la política que necesita ese otro campo, que es el que alimenta. Hoy la mayoría de los alimentos viene de la agricultura familiar, del pequeño y mediano productor, del chacarero que tiene que tener una representación gremial que plantee esta política.
-¿Es necesaria una institucionalización más fuerte de la mesa?
-Se necesita un representación institucional bien fuerte. Argentina tiene problemas de institucionalización en todos los ámbitos. ¿Cuáles son los partidos políticos fuertes hoy? ¿Cuáles son los sindicatos que realmente representan a los trabajadores? En el sector agropecuario pasa lo mismo. La Mesa tiene meses y tiene una presencia que va ganando día tras día y va sumando organizaciones con una mirada de poner en debate todo: desde el uso y tenencia de la tierra, el modelo productivo, el arraigo, el sistema impositivo, el financiero. Hoy no hay crédito para la producción.
-¿Cómo se planteó puertas adentro de Fecofe formar parte de la Mesa?
-Fue volver a las raíces. En la década de los 90 nuestros productores dejaron de ser productores para ser empresarios. Todos pasamos a ser eso y nos ganaron la cabeza. Ahora es volver a las fuentes. Lo primero que buscamos es sostener a la familia en la tierra en que vivimos, en los pueblos, sostener la vida en el interior del país. Las grandes ciudades se tornaron inviables y hay otra vida que los argentinos están mirando, que no es en el medio del campo, sino que tengan los servicios, conectividad, que haya trabajo. Entonces la industrialización de esa ruralidad es central y el desarrollo del país con esa mirada. Eso no está en la agenda política. Tuvimos que constituir ese espacio para traer estos temas.
-¿Cómo planean discutir esa agenda? ¿Este gobierno es permeable a esa discusión?
-Sí que lo es. Nosotros nos reunimos con muchos funcionarios, incluidos el Presidente (Alberto Fernández), cuestión que nos impulsó a crear la Mesa. Nosotros discutimos la política y el modelo productivo que necesita el país desde la práctica: estamos inaugurando una carnicería con precios más bajos y demostrando que el productor, el frigorífico y la carnicería pueden tener un precio y un modelo en la producción de la carne. Si el Estado mira a este sector y lo potencia con políticas públicas estaríamos con menos problemas de precios.

-¿Tiene que ser el Estado un jugador en el sector y el mercado?
-El Estado tiene que ser un jugador y tiene que tener la capacidad de poder planificar. ¿Quién decidió que la Argentina entera se siembre con soja? ¿El Estado? No, sino el mercado, dos empresas multinacionales. Llegó la hora de parar la pelota y planificar la producción argentina y el Estado tiene que estar presente. Una empresa testigo como pudo haber sido Vicentin, manejada de manera eficiente, moderna y con participación de cooperativas, lleva a generar más capitalismo. Hoy vivimos en un mundo capitalista, pero la oferta está muy concentrada.
-¿Sigue presente el espíritu del Grito de Alcorta en el campo?
-Sí, en la Mesa Agroalimentaria. Hoy la FAA no existe como yo la conocí. No hay actividad en el territorio, no hay trabajo en los pueblos, no hay representación real. La FAA de Humberto Volando, de los grandes líderes agrarios, hoy no existe.
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]]>La entrada A pesar de todo (caída de precios y suba de costos) se esperan rentabilidades positivas para la cosecha 2021/22 en Córdoba se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A eso hay que sumar la incertidumbre climática. Los meteorólogos estiman una reducción de los niveles de precipitaciones desde fines de noviembre, lo que podría afectar los rendimientos. En definitiva, lo único que juega a favor del agricultor es el precio y por eso la recomendación de los analistas del mercado respecto de la toma de coberturas.
Pero “a pesar de todo”, y de acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Córdoba, para “la campaña 2021/22 se estima una rentabilidad promedio (para los agricultores de esa provincia) menor a la de la campaña 2020/21, aunque superior a la de las campañas 2018/19 y 2019/20, con la excepción del trigo”.
Si bien los precios esperados para esta campaña en los diferentes productos se encuentran por encima de los promedios históricos, “el aumento de los costos de siembra y cosecha, así como el arrendamiento de la tierra, reducen la rentabilidad que se espera para la campaña 2021/22 en comparación de la campaña previa”.
Los técnicos de la entidad dijeron que en este contexto, “las proyecciones de rentabilidad para la provincia de Córdoba son del 11% para la soja, 19% para el trigo con soja de segunda, 22% para el maíz temprano y 10% para su contraparte tardía”.
El único producto que podría dejar una renta negativa es el maíz tardío, según los diferentes escenarios de márgenes agrícolas trazados por la entidad: “La cuenta es negativa, de -5%, en uno de los escenarios esperados, el mismo se daría con un rendimiento de 80 quintales por hectárea y un precio de 167 dólares por tonelada”.

Gonzalo Augusto, economista de la Bolsa de Córdoba, hizo especial hincapié en la cuestión cambiaria y su impacto en las cuentas de los productores: “Si el productor, que recibe el dinero en pesos, desea comprar dólares, no obtendrá este monto debido a la imposibilidad de comprar dólares al precio oficial. Deberá recurrir a la compra de dólar MEP o de dólar no oficial, encontrando una merma en sus ingresos medidos en dólares”, explicó.
Esa merma varía según el producto: “En el primer escenario diseñado se observa una rentabilidad en dólares menor a la del tipo de cambio oficial por un 43%, mientras que para el segundo y tercer escenario esta baja se estima en 48% y 37%”.
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]]>La entrada Siguiendo la ruta de la soja, los arrendamientos agrícolas alcanzan en Córdoba los máximos valores en diez años se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No tanto, no se asuste. Según el relevamiento de la BCCBA entre más de 200 colaboradores vinculados a la actividad, el arrendamiento agrícola promedio en esa provincia se ubicará en 11,5 quintrales de soja por hectárea, lo que implica una suba de medio quintal o el 5% respecto de la campaña anterior. Aunque no parece tanto frente a una soja de 500 dólares, se trata del “valor más elevado de las últimas diez campañas”.

De todas formas, dice el documento, medidos en dólares los alquileres se abarataría en unos 17 dólares por hectárea, ubicándose en torno a 362 dólares por hectárea. Esto, “como consecuencia de un menor precio esperado a cosecha”, se explicó. Es que los alquileres que se pactaron en las últimas semanas, antes de la siembra, se hacen pensando en las cotizaciones del poroto en abril/mayo de 2022, en tiempos de cosecha.

Como es habitual, los alquileres serán más elevados para los campos ubicados en el este y sureste de la provincia de Córdoba, pues allí las tierras son bastante más productivas. Los arrendamientos más caros se encontraron en Marcos Juárez, con un promedio de 17,5 quintales, seguido por Unión (14 quintales por hectáreas) y Juárez Celman (12,5 quintales por hectárea).
“A medida que uno se aleja hacia el norte y el suroeste de la provincia, se pueden observar alquileres más bajos, encontrando el mínimo en Río Seco (9 quintales por hectárea), seguido por Tulumba y Río Primero.
Solo en 2 de los 17 departamentos agrícolas se registra una disminución en el costo de la tierra: son Calamuchita y Colón, con una disminución de 0,5 quintales por hectárea.
Con respecto a la modalidad del arrendamiento, el informe de la BCCBA destacó que la más utilizada para la campaña 2021/22 es la de quintales fijos por hectárea, que es la que deposita el mayor riesgo en hombros del arrendatario mientras que el propietario cubre sus ingresos. La modalidad de alquiler a porcentaje “suele ejercerse en campos con menor potencial productivo”, se explicó.
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]]>La entrada Néstor Roulet se quedó con la espina atragantada y le contestó a Página/12 (y a Cristina) que no existe tal “ganancia extraordinaria” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La nota de Zaiat no incorporaba las planillas de costos e ingresos en las que se basó su artículo para asegurar que los márgenes brutos que habían obtenido los productores de la Provincia de Buenos Aires que sembraron maíz habían rondado en abril pasado los 620 dólares por hectárea. Tampoco citó la fuente. Y confundió ese concepto (margen bruto) con la supuesta ganancia que alcanzó ese productor, lo cual técnicamente es un grosero error. Eso ya lo aclaramos en Bichos de Campo.
Educando a Página 12: margen bruto no es equivalente a margen neto
Roulet, que fue vicepresidente de CRA en el conflicto por las retenciones móviles, ahora fue un poco más allá y publicó sus propias planillas de márgenes agrícolas para el maíz y la soja, siempre hablando de un supuesto productor promedio de Buenos Aires en la campaña 2020/21. Con un complemento, pues el dirigente no se queda en el margen bruto obtenido sino que avanza hasta el resultado final. También discrimina, cosa que no se sabe si hizo el periodista de Página/12, entre campo propio y alquilado. Y esto no es menos porque se estima que 70% de las tierras agrícolas son arrendadas en el país.
Veamos. Según el artículo de Página/12 el margen bruto de un productor de maíz de Buenos Aires había sido de 620 dólares por hectárea. En cambio, según los números presentados por Roulet ese mismo productor logró un margen bruto de 702 dólares en campo propio y de 306 dólares en campo alquilado. En ambos casos se toma un rinde promedio de 85 quintales por hectárea y un valor de 247 dólares por tonelada. Hasta ahí podemos decir que no hay tanta diferencia, suponiendo que Zaiat mostró el margen bruto de un productor propietario.
Pero a partir de ahí las diferencia, pues mientras el periodista preferido de Cristina tomó como “ganancia fabulosa” ese margen bruto, Roulet le descontó el costo impositivo (impuesto al cheque, Ganancias e Ingresos Brutos) para obtener un resultado final de 140 dólares en campo alquilado y de 171 dólares en campo propio. Aquí descontó además el Inmobiliario, Ingresos Brutos y las tasas municipales.
En el caso de la soja, con un rinde promedio de 33 quintales y un precio de 545 dólares FOB (sin descontar retenciones), el resultado final para este productor cordobés fue de solo 121 dólares en campo arrendado y de 132 en campo propio.
Cono se ve, y aunque estos números varían planilla a planilla, campo a campo, son muy distintos los resultados que expone el trabajo del ruralista cordobés a los que había planteado el domingo pasado el periodista porteño. “En Argentina hablar de ganancias extraordinarias teniendo en cuenta el Margen Bruto de un cultivo es realmente tener una ignorancia de los números de la producción, ya que recién descontado el costo impositivo – e infraestructura en el caso de campo propio- podemos tener el Resultado Final”, explicó Roulet en su trabajo.
TAPAR EL SOL CON LAS MANOS (o con desinformación + prejuicios ideológicos) 2.
Hoy en Página 12, excelente y reveladora investigación de Alfredo Zaiat: https://t.co/plS6MnNiyF pic.twitter.com/mQRjLckwye— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) July 18, 2021
Pero, además, en su propio análisis el dirigente agropecuario plantea otro asunto no menor, que jamás fue reflejado en la crónica de Página/12, pues comparó los resultados finales obtenidos en estos cuatro casos con los dineros recaudados por los gobiernos del negocio agrícola. Así concluyó que “ganancia extraordinaria es la que obtiene el Estado”, pues “mientras el productor invierte y arriesga alrededor de 1.000 dólares por hectárea, el Estado se queda con la mayor parte de los ingresos de dólares que originan tanto una hectárea de maíz como de soja”.
Los gráficos son elocuentes:

Estos números y cuentas llevan a Roulet a repetir que “si en campo alquilado el productor, a pesar de tener este año un excelente precio internacional y un buen rinde promedio, saca alrededor del 10% anual del dinero invertido, es totalmente ilógico decir -con todo el riesgo que implica esta producción- que el sector tiene una ganancia extrarordinaria”, como tituló Zaiat y convalidó la propia vicepresidenta.
El análisis agrega que en el caso del productor propietario no llega a cubrir el “costo oportunidad de la tierra”, que debería ser calculado del siguiente modo: Un campo cuyo valor es de alrededor de 12.000 dólares debería dejar una renta anual del 3%, es decir de 360 dólares. “Si sembrando maíz logra 171,13 U$S/ha y soja 131,89 U$S/ha, la pregunta es dónde está la ganancia extraordinaria”.
La entrada Néstor Roulet se quedó con la espina atragantada y le contestó a Página/12 (y a Cristina) que no existe tal “ganancia extraordinaria” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Manuel Rossi proviene de FAA pero ahora impulsa “el otro campo”: Cree que “sumando actores podemos ayudar a sacar el país adelante y poner en discusión el modelo agropecuario” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata de organizaciones que representan a pequeños productores -sobre todo de los cinturones hortícolas- y que recientemente lanzaron en Mendoza la Mesa Agroalimentaria Argentina. Está conformada por la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), el Movimiento Nacional Campesino Indígena Somos Tierra (MNCI ST) y la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE).

Juan Manuel Rossi, el presidente de Fecofe (una serie de cooperativas que históricamente habían estado ligadas a la Federación Agraria), explicó a Bichos de Campo que desde este nuevo espacio se pretende ir dando solución a los problemas que afectan a sus representados, al tiempo que se reclama por la discusión de temas de fondo que hacen a la organización productiva.
“Lanzamos la mesa porque veíamos que no teníamos representación del gremialismo y con la idea de sumar actores. Hacen hace falta más productores, pymes, agroindustria. Sumando actores podemos ayudar a sacar el país adelante y poner en discusión el modelo agropecuario, el sistema financiero, la presión impositiva que sufrimos los productores, el esquema de comercialización, cosas que hay que discutirlas para poder llegar a una solución”, explicó el dirigente.
En esa primera respuesta, Rossi resumió sus preocupaciones y las del espacio del que participa. Escuchá la entrevista completa:
Con respecto al modelo agropecuario, Rossi dijo que es necesario debatir varias cuestiones, entre las que mencionó el uso y tenencia de la tierra y la ley de alquileres.
“Hay discutir desde la tierra, su uso y tenencia. Hoy tenemos un suelo muy descuidado, donde hay planteos productivos que se salen del agronegocio y tienden a la agroecología con el cuidado del suelo. Hay que poner en discusión si la agroecología es un sistema válido, si pueden convivir los dos sistemas, si solamente el agronegocio es sustentable y va a sacar el país adelante”, enumeró.
Pero también cree Rossi que de la mano de esa primera discusión es necesario modificar el sistema de alquileres. Para eso pide un debate en el Congreso de la Ley de Arrendamientos. Hubo múltiples proyectos en danza las últimas décadas, pero ninguno prosperó.
“Empezaría por lo más básico que es una ley de alquileres. Hay que discutir el plazo (de los arrendamientos). No pueden ser una timba, que se rematen los campos una vez al año (en referencia a los contratos incidentales, que se renuevan cada campaña)”, expresó el presidente de Fecofé.
Para Juan Manuel, la actual lógica de arrendamientos agrícolas “significa que el que arriesga, el que produce, tiene que sacar el mayor provecho posible porque no tiene tiempo y ese campo se esquilma. Y así vemos en todo el país una desertificación generalizada, cada vez hacen falta más agroquímicos y fertilizantes para poder producir lo mismo y el suelo no tiene más vida”.

Pero además consideró que hay otras cuestiones a tener en cuenta en cuanto al acceso de nuevos productores a los campos.
“También están las tierras del Estado. ¿En manos de quien están y quién las puede producir? Podemos pensar en el arraigo en el interior, tenemos un país vacío, tenemos que plantearnos la vuelta al campo, pero todo eso implica políticas activas que requieren de leyes en algunos casos y en decisiones de política firme que no se ven hace décadas en el país”, explicó. Por el contrario, añadió: “Si uno mira los censos se ve la desaparición de productores”.
“¿Cuánto hace que no se ve un pueblo nuevo? si alguien quiere volver al interior o quedarse hay pocas oportunidades”, reafirmó el dirigente.
Existe además otro tema que preocupa a los productores hortícolas que suelen establecerse cerca de los grandes centros urbanos. “Este parece un tema tabú en la Argentina. La UTT ha presentado un proyecto de ley que sería como un Procrear rural, que implica que un pequeño productor que trabaja con en los cordones de la ciudad, y al que el alquiler le significa un costo muy importante, pueda tener acceso al crédito para comprar una parcela de 1 o 5 hectáreas y tenga plazo acorde a sus posibilidades. Esto debería ser ley lo antes posible”.
Además Rossi dijo que la producción agropecuaria requiere de cambios en el sistema impositivo, que impliquen poner en marcha un esquema progresivo donde se favorezca el desarrollo de nuevos emprendedores y en el que paguen más los que ganan más.
“En los países desarrollados los pequeños productores pagan menos impuestos y los grandes más. En Argentina hay un desequilibrio fiscal importante. Uno quiere iniciarse y ser un joven productor y tiene que arrancar pagando impuestos a los que no puede hacer frente. Hay que ir a un sistema progresivo, el actual no da para más”, se pronunció el cooperativista.
El presidente de Fecofé además se refirió a la cuestión comercial y al rol que debería tener el Estado como regulador de las fuerzas del mercado. “La economía está dividida en tres: el Estado por un lado, la economía que depende del sistema privado, y la economía social donde nosotros nos posicionamos y que representa el 20% de la economía. El Estado debe estar ordenando, sin imaginarnos cosas del pasado y pensando para adelante con modernidad. ”, explicó Rossi.
El dirigente de “el otro campo” consideró finalmente que “habiendo políticas activas podemos hacer mucho más y que llegue el alimento a la mesa de los argentinos a precio justo y de calidad. Nos desvelamos por eso. Siendo productores nos duele haya gente que no tenga acceso a los alimentos”.
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]]>La entrada Flor de pregunta se mandó Aapresid: ¿Es posible cuidar el suelo en campos alquilados? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La respuesta no tarda en llegar, porque en el segundo párrafo, la entidad respondió que se hace muy difícil en las actuales circunstancias.
“Los contratos actuales, la ausencia de compensaciones, sumado a la inestabilidad de los mercados y las políticas de comercialización, hacen que los arrendatarios no tengan seguridad de poder aprovechar los beneficios ambientales y productivos de una inversión conservacionista de largo plazo”, definió Aapresid.
Y amplió: “Es muy común que en esos casos el productor priorice manejos de máxima producción a corto plazo por sobre prácticas sustentables en el tiempo, como un adecuado esquema de rotaciones, uso de cultivos de servicios, fertilizaciones, entre otros”.

La gacetilla de prensa relata que el espinoso y crítico asunto fue debatido en la última edición de la llamada Agenda Aapresid, un ciclo de entrevistas que desarrolla esta entidad tecnológica.
Allí recaló Fernando García, un consultor en nutrición de cultivos, que explicó que en los últimos 30 o 40 años en la Argentina se vio una caída alarmante en la fertilidad, con un 30 a 70% de pérdida de materia orgánica. Además, después de un proceso de fuerte agriculturización, muchas áreas evidencian un balance de nutrientes negativo, principalmente en Fósforo (el 60% del país estaría por debajo de los niveles críticos).
“Ante la ausencia de políticas de Estado que fomenten directa o indirectamente la reposición de la fertilidad perdida, el rédito económico pasa a ser el estímulo principal tanto para propietarios como arrendatarios a la hora de adoptar prácticas de manejo de nutrientes”, definió la organización.
García asegura que las fertilizaciones balanceadas mejoran en un 40-60% los niveles de producción, lo que se traduce en una mayor rentabilidad. En ese sentido, “el diagnóstico es fundamental para revisar los costos ocultos de los desbalances de nutrientes (que se van principalmente con los granos), y captar la rentabilidad a la inversión en los nutrientes que apliquemos”.
El consultor sostuvo que además de la fertilización química las propuestas productivas más verdes y diversas (con cultivos de cobertura, por ejemplo) favorecen a la salud del suelo y son la salida para una agricultura sustentable.

En línea con lo anterior, Diego Sánchez Granel (foto), que es socio de Aapresid e integrante de un pool de siembra que alquila más de 65.000 hectáreas, señaló: “Quedarnos sin tierra nos complicaría seguir existiendo, por eso es un compromiso y conveniencia cuidar los suelos de los campos más allá de la propiedad de los mismos”.
En este caso, el esquema de trabajo de esa empresa es tomar campos con acuerdos de arrendamientos de no menos de 7 años, lo cual le permite abordar el trabajo con una mirada conservacionista. Detalló que así el 60% de sus suelos tienen raíces vivas y actividad biológica todo el año, con todos los beneficios que eso conlleva.
La colisión entre sustentabilidad versus renta a corto plazo no debería ser, según este empresario, un problema, ya que ser sustentables estabiliza y baja el riesgo productivo al negocio. “El desafío del productor es darle la satisfacción del precio y seguridad al dueño de la tierra y tener el compromiso de producir sustentablemente”, indicó Sánchez Granel.
Mario Arbolave, histórico director de la revista especializada Márgenes Agropecuarios, comentó en la reunión de Aapresid que el panorama de alquileres de la próxima campaña viene marcado por un mercado alcista, dado por los muy buenos precios de los granos y precios a cosecha 2022. Repasó que existen innumerables formas de acuerdo, con cláusulas diversas, y pagando un valor fijo o variable para compartir riesgos de la producción.
Arbolave destacó que los acuerdos de arrendamiento más flexibles con tramos fijos y variables son una mejor solución, que además permite alinear los intereses del productor con los del arrendatario, le da continuidad al negocio y horizontes de mediano plazo. Pero aclaró el especialista que el 90% de los arrendamientos se hacen en quintales fijos.

Los contratos de arrendamiento continúan regulados por una ley de 1948, que, aunque tuvo modificaciones posteriores (en 1976 y 1980), necesita una actualización para -justamente- enmarcar acuerdos con una visión amplia y sistémica y con compromiso en el largo plazo con el ambiente y la alimentación.
Los especialistas consultados por Aapresid consideraron que se debe apuntar a “contratos más allá del año, incluyendo cláusulas claras sobre fertilización y rotaciones”. Los referentes indicaronn que el diálogo y el flujo de información entre propietario y productor es fundamental para llegar a un acuerdo que trascienda los intereses económicos y permita ampliar la mirada de trabajo.
De la charla quedó claro que “las políticas productivas y ambientales deberían acompañar con más incentivos y beneficios a las Buenas Prácticas Agrícolas, independientemente del régimen de tenencia de la tierra y escala de producción, para que ello no sea impedimento para lograr un compromiso de conservación”.
La pregunta inicial con la que Aapresid abrió el parte de prensa quedó claramente contestada. ¿Es posible cuidar el suelo en campos alquilados? Así como vamos, no.
La entrada Flor de pregunta se mandó Aapresid: ¿Es posible cuidar el suelo en campos alquilados? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El director del INTA Gral. Villegas quiere un marco normativo que asegure la producción sostenible de maní en Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata de un área con 70 comunidades, en las que existen diversas actividades agropecuarias, una de las cuales es la del maní, que, si bien tiene epicento en el sur cordobés, en los últimos años se ha venido expandiendo hacia otras jurisdicciones.
El maní es un cultivo que requiere de suelos más bien arenosos. Su gran particularidad es que es el único grano que crece bajo tierra, dentro de su “caja” o cascarón. Por ende, al momento de cosecharlo hay que primero remover el suelo para extraerlo y voltearlo, para que el fruto se seque unos días al aire libre. El “arrancado” del maní, según Carta, “puede traer algunos problemas si no se lo hace bien”, dado que es “como un arado” que puede provocar erosión edáfica.
“Si sobre ese cultivo de maní implantás un cultivo de cobertura, como puede ser el centeno, no pasa nada. Pero si la cosecha se prolonga hasta agosto, que es cuando comienza la época ventosa en esta zona, se corre el riesgo de que se te vuele el campo, porque al removerse esa tierra arenosa queda expuesta al viento”, manifestó.
Todo depende de la proporción de arena que haya presente en esos suelos. “Hay algunos con 70% de arena en su composición y otros con menos proporción. Te ejemplifico con La Pampa, donde se hacen cultivos en franjas. Entonces vos tenés la franja del maní y la franja del sorgo, y esto se hace para frenar la acción del viento”, explicó el director de la EEA General Villegas.
El directivo del INTA remarcó que están trabajando desde el organismo con el colegio de ingenieros agrónomos local y el de Trenque Lauquen para conseguir que la provincia de Buenos Aires dicte un marco regulatorio de manera tal que este cultivos se haga de manera sustentable.
Carta puso de ejemplo a La Pampa y San Luis, porque en ambas provincias cuentan una legislación específica para proteger los suelos productivos, a diferencia de Buenos Aires, que no tiene un marco regulatorio al respecto. “Con un marco legal un productor de maní podría estar inscrito y tener un plan bien armado por un profesional”, dijo el técnico.

Carta describió que las nomas provinciales vigentes permiten que “los productores inscriban al cultivo a través de un profesional y tengan seguimientos de cómo se hicieron las franjas, incluso satelitales. Y reciben penalidades si no hacen las cosas bien”.
Aclaró el directivo del INTA que no es está en contra de que se produzca maní en el oeste bonaerense y otros partidos de la provincia (entre bambalinas, se dice que los maniseros incluso llegaron a alquilar campos ubicados al sur de la ruta nacional Nº 5). “Lo que se busca es que se lo haga con un marco normativo adecuado. Para hacer maní se pagan hasta 700 U$s/ha de arrendamiento, un precio nada despreciable. Sólo queremos que se lo haga bien”, remarcó Carta.
La entrada El director del INTA Gral. Villegas quiere un marco normativo que asegure la producción sostenible de maní en Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Estudian a quienes realmente necesitan una “reforma agraria”: En los conurbanos se pagan 6.324 pesos por hectárea y 84% de la verdura se vende “a culata” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, fue quien realizó la presentación de la denominada primera encuesta de Arrendamientos Hortícolas de la provincia de Buenos Aires. “Es uno de los trabajos que nos propusimos llevar adelante desde el comienzo de nuestra gestión, ya que no contábamos con información suficiente sobre este tema”, reconoció el titular de la cartera agraria bonaerense. Bienvenido sea ese insumo entonces, que debería servir para diseñar políticas específicas para quienes más necesitan la “reforma agraria” tan mentada por la política, pero por la cual la política ha hecho bastante poco con el correr de los años.
“Nuestro interés, en primer lugar, era generar datos preliminares sobre los alquileres en la producción hortícola, para el diseño de futuras políticas públicas para el sector. Nuestra idea es repetirla, reiterarla y ampliarla en otros territorios de la provincia”, señaló Rodríguez. Los datos fueron recopilados por la Dirección Provincial de Agricultura Familiar, con la colaboración de organizaciones de la producción hortícola. El relevamiento incluyó 335 establecimientos hortícolas, pero tomará solo 305 muestras: 251 de ellas del partido de La Plata, 38 de Florencio Varela, 11 de Escobar y 5 de Berazategui.

¿Y qué surgió de ese relevamiento?
La presentación de los datos recolectados en esta primera encuesta estuvo a cargo de la directora de Economía, Estadísticas y Mercados Agropecuarios, Pilar Palmieri, y del director Provincial de Agricultura Familiar y Desarrollo Rural, Ezequiel Wainer.
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]]>La entrada La soja que viene en Córdoba: 330 dólares para el Estado, 240 dólares para el dueño del campo y lo que quede para producirla se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A pesar de este fuerte ajuste en el principal tributo que pesa sobre los productores de soja, en dinero los dueños de la tierra no serán los que queden mal parados. “Como consecuencia del mayor precio esperado a cosecha de la soja, el valor de los alquileres en dólares se mantendría prácticamente constante, con un aumento proyectado de 1 dólar por hectárea y estimándose el promedio provincial en 240 dólares”.
Lo afirmó un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, que todos los años hace un esforzado trabajo mensurando el costo del alquiler en una agricultura que suele hacerse mucho sobre tierras arrendadas. Lamentáblemente este ejercicio no se repite en otras provincias agrícolas.
En principio, entonces, quienes alquilan campos para producir soja en esa provincia parten de tener dos costos fijos de suma importancia, salvo que lo hagan sobre campos propios. El dueño de la tierra se quedaría con estos 240 dólares mencionados en promedio, mientras que el Estado le retendría unos 110 dólares por tonelada de soja (eso sin contar otros impuestos). Si se repitiera el rinde promedio nacional de casi 3 toneladas por hectárea, el decuento por derechos de exportación llegaría a 330 dólares.
Es decir que el productor que arriende un campo en Córdoba debería pagar sus costos de producción, más otros costos fijos, más su propio ingreso para vivir, más el resto de los impuestos con lo que saque por arriba de estos 570 dólares por hectárea.

El informe de la Bolsa de Córdoba estableció que la modalidad de quintales fijos por hectárea alquilada es la más utilizada en las negociaciones.
Pero hay otras formas de pactar arrendamientos. Una es como porcentaje del rendimiento obtenido a cosecha, donde la participación que obtiene cada uno depende del cultivo. Por lo general en soja oscila entre 30% y 40% y en maíz entre 25% y 30%. Son pocos los que realizan este tipo de contrato que es algo más justo para el productor, ya que ocupa solo 10% de la superficie.
Hay también contratos mixtos, donde se parte de un esquema de quintales fijos, pero si el rendimiento supera un valor determinado, la diferencia se hace a porcentaje. Luego también hay siembras asociativas entre las partes, donde se particionan los costos y inquilino aporta insumos y el dueño aporta la tierra.
Finalmente, en las zonas tamberas, principalmente en el departamento San Justo, algunos arrendamientos se pactan en litros de leche. En otros departamentos se aplica la modalidad de kilogramo de novillo por hectárea aunque también en pocos casos.
Los alquileres promedio son más baratos en el norte y el suroeste de la provincia, encontrando el promedio departamental más bajo en Rio Seco, con 7,4 quintales por hectárea. En el otro extremo, los arrendamientos más caros son los de Marcos Juárez con un valor promedio de 16,4 quintales por hectárea.
Antes de sacar conclusiones apresuradas, la Bolsa de Córdoba aclaró que “si bien se está hablando del valor de arrendamientos, aún no están definidos los números finales e incluso en algunas zonas se encuentran atrasadas las renovaciones de alquileres respecto a otros años por la gran incertidumbre que está experimentando este mercado”.
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]]>Manuel Trujillo forma parte de una familiar de productores de origen boliviano que sufrió siempre este drama. “Mi familia se mudó en el 93 a la Argentina, primero a La Plata, donde trabajamos en diferentes zonas. Y desde hace un par de años arrancamos con un proyecto de verduras agroecológicas en Berazategui”, nos contó. Gracias a eso Manuel es uno de los productores asociados a la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra) que está volcándose hacia la producción sin agroquímicos ni fertilizantes industriales. Todavía son muy pocos, pero se van sumando.
“Dentro de todas las ramas de producción (de la UTT) nosotros nos dedicamos a las verdura de hoja, de tallo y de fruto (tomate y berenjena)”, relata Manuel, que recuerda que “cuando era chico se hacía una producción con más y más químicos”. Su opción por hacer una agricultura “con mayor conciencia social” lo llegó a que le llegara una segundo oferta: formar parte los pioneros de una nueva “colonia agroecológica” en Gualeguaychú.
Aquí la entrevista completa con Manuel Trujillo
En efecto, desde hace algunos meses Manuel se separó de su familia en Berazateguí y se “independizó” mudándose a la costa este de Entre Ríos. Allí, el municipio de Gualeguaychú puso en marcha un ambicioso plan de fomento a la agroecología y la alimentación sana de la población.
Dentro de este plan, la Municipalidad recuperó un predio de 60 hectáreas fiscales anexas a una reserva llamada Las Piedras, que estaban siendo ocupadas por una escuela, para montar una suerte de estación experimental de la agroecología. Dentro de ese plan, Manuel figura como uno de los diez productores hortícolas que recibirán 1 hectárea cada uno para formar esta nueva colonia productiva.
Por ahora son solo dos y ocupan 1 hectárea cada uno. Pero muy pronto serán convocadas ocho nuevas familias.
“Dentro del trabajo que llevamos adelante con la UTT, fueron surgiendo diferentes lugares tanto como la Colonia Jáuregui, donde está la primera colonia agroecológica, como en otros distritos y municipalidades. Así surgió la propuesta de Gualeguaychú para venir y forma una nueva colonia”, nos cuenta Trujillo dentro del vivero que armaron para contar con plantines suficientes.
-Estas tierras son fiscales. ¿Sigue siendo una pesadilla pagar el arrendamiento?
-No, esto solventa mucho los costos de alquiler, de luz. Al estar ligado a un esquema que te hace depender de alguien (el dueño del terreno), siempre tenés que estar depositando plata. Acá hicimos un convenio con el Municipio, y de lo que producimos una parte va a ellos en parte de pago. Le damos comida a ellos. Ya no es plata.
En este esquema de arrendamiento los productores que se instalen le deben devolver a la municipalidad un cierto porcentaje (20%, pero se puede conversar según los casos) de las hortalizas producidas. Luego el plan alimentario de Gualeguaychú (denominado PASSS), destina esos alimentos a sus planes sociales o a los comedores escolares de la zona.
Manuel parece muy conforme con esa modalidad de arrendamiento y hasta piensa en afincarse y formar familia. “Acá estamos tranquilos, sin tener que depositarle a alguien todos los meses, nos da estabilidad”, mencionó.
Como se dijo, la condición es que toda su producción siga los postulados de la agroecológica, sin ningún tipo de uso de agroquímicos o fertilizantes de síntesis química. “Cambia mucho la forma de trabajar, pero ya nos adaptamos”, desdramatizó Trujillo.
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