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La entrada ¡Se pasa el arroz en Entre Ríos! No llega gasoil para los equipos de riego y el cultivo se cocina en medio de la sequía y los elevados calores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero tampoco, porque sin que mediara explicación las empresas petroleras han dejado de enviar gasoil a la región arrocera de la provincia y ya son varios los productores que han debido detener los equipos que bombean agua desde los pozos porque directamente el combustible se les ha terminado y no consiguen renovar sus stocks.
En este contexto, la próxima cosecha de arroz corre serio peligro. En Entre Ríos se han sembrado este año unas 75 mil hectáreas y el 80% de esa superficie se riega gracias al gasoil. En Corrientes, en cambio, se utiliza el agua de represas y no corren estos sofocones por falta de combustible.

Jorge Paoloni, productor e industrial arrocero de la ciudad de San Salvador, en el noreste de Entre Ríos, alertó a Bichos de Campo sobre la situación: “Estamos bastante preocupados y asustados pues está muy complicada la provisión de gasoil, por parte de YPF, de Axion o del que sea. No están entregando combustible y ya estamos con varios pozos de riego parados en plena floración del arroz. Eso va a implicar mermas en los rendimientos y menos calidad”, alertó.
Lo curioso es que el arroz es el único cultivo entrerriano que, al tener necesariamente que ser regado, tenía cierta previsibilidad frente a escenarios de sequía como el actual. “Pero ahora al agua no la podemos sacar porque no están abasteciendo las petroleras de combustible. No sabemos qué es lo que pasa. En el Ministerio de la Producción de la Provincia y en la Nación nos dicen que no hay problema, pero a las distribuidoras no le mandan el combustible”, insistió el dirigente arrocero.
La situación es más grave de lo que parece porque “para colmo no ha llovido nada. Este es el momento clave para el riego. El cultivo está inundado, le aplicamos la urea y empieza la floración, y no le puede faltar nada de agua, tiene que tener una lámina permanente. El clima también nos juega en contra, pues hace 27 días que no llueve bien en los departamentos San Salvador, Villaguay, Colón y Concordia, así que no podemos cortar el riego. En un día sin riego se seca la chacra, con los soles que hace, y después no recuperás más el cultivo”, indicó el especialista.
Según Paoloni, nadie en la zona sabe por qué está faltando el gasoil, pero lo cierto es que el vital combustible no está llegando o lo hace a cuentagotas. La situación excede por lejos el desabastecimiento que se suele producir los días previos a una suba de los precios del combustible,
“Tenemos los pozos, tenemos los ríos y si tuviéramos el combustible podríamos estar regando. El 80% del arroz de la provincia se riega con gasoil y solo 20% del área utiliza la energía eléctrica. Eso está marchando. La empresa Provincial de Energía, a pesar de los altos consumos, ha priorizado los pazos. Pero el grueso de los equipos están parados o próximos a hacerlo”, aseguró el dirigente de la Federación de Industriales Arroceros de Entre Ríos.
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]]>La entrada El entrerriano Víctor Odiard se cansó de pagar fortunas para regar y mudó su siembra de arroz a Corrientes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Corrientes y Entre Ríos son las dos provincias más arroceras del país. Pero en los últimos años fue creciendo el área sembrada con ese cereal en la primera, mientras que decrecía en la segunda. En territorio correntino hay empresas con más espaldas financieras, pero también se ha dado una migración hacia allí de los productores entrerrianos, debido a que la electricidad necesaria para encender los motores que riegan los campos es mucho más barata.
Víctor Odiard vive en San Salvador, en Entre Ríos. Es tercera generación de productores arroceros. Explicó que hace 5 años su familia decidió empezar a sembrar en Corrientes.
Odiard siembra en Curuzú Cuatiá y en otro campo cerca de Mocoretá. Pero a la par abandonó las tierras que cultivaba en Entre Ríos. “El año pasado fue el primero en 42 años que no sembramos en San salvador por una cuestión de costos energéticos. Por eso nos vamos, en Corrientes hay otro costo y apoyo del Gobierno”, explicó.
Escuchá la entrevista a Víctor Odiard:
Según dicce Jorge Paoloni, directivo de la Asociación de Plantadores de Arroz de Entre Ríos, en esa provincia quien contrata “un motor a energía eléctrica paga un cargo fijo de entre 40 y 50 mil pesos mensuales, y el Kilowatt cuesta entre 8 y 9 pesos mensuales. En Corrientes no cobran el cargo fijo durante los ocho meses que no se riega y el cargo fijo es de 12 mil pesos en los 4 meses que el campo tiene agua. Además el kilowatt cuesta entre 3 y 4 pesos”.
La comparación habla por si sola.“La diferencia de costo espanta arroceros a Corrientes. No se van más porque llovió poco”, señaló.

En tanto, Odiard graficó la situación de este modo: ““El costo de una hectárea de arroz es de 1.200 a 1.300 dólares. En Entre Ríos la energía eléctrica representa el 30% de ese costo, mientras que en Corrientes no llega a 10%”.
Se trata de un problema de los costos e impuestos que cruzan la tarifa eléctrica en cada provincia. “Camesa (la distribuidora nacional) les cobra lo mismo a ambas provincias. Es una cuestión del costo provincial y del poco entusiasmo que le pone el gobierno para sostener a los productores”, dijo el entrerriano que debió emigrar a la provincia vecina.
Odiard recordó que hace hace pocos años los arroceros festejaban haber llegado a las 100 mil hectáreas y ahora quedan poco más de 50 mil, y encima con menos productores. Algunos se fueron a otros cultivos, otros dejaron la actividad y otros se fueron a sembrar a Corrientes, como es su caso.
“Es difícil que el que se fue, vuelva”, definió Víctor. En pocos días más arranca la siembra en Corrientes y a fines de mes sucederá en Entre Ríos.
Las últimas lluvias disimularán esta mudanza de fondo. “Fueron muy beneficiosas y la gente va a salir a sembrar en Entre Ríos, porque fue una lluvia pareja e importante, pero en Corrientes necesitaríamos un poco más de lluvia para cargar las represas”.
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]]>La entrada Corrientes reacciona ante una posible Ley de Humedales: “Va a generar nuevos problemas”, advirtió el arrocero Cristian Jetter se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“En nuestra provincia no vemos un problema ambiental real. El problema se da en las islas del delta y algunas regiones de Buenos Aires, pero no en la provincia de Corrientes. Aquí el tema está bien legislado y convivimos perfectamente, porque hay 1,4 millón de hectáreas de reservas”, explicó Cristian Jetter, integrante de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz.
El productor y empresario arrocero agregó que “uno espera que se legisle para solucionar los problemas. Al contrario, se van a generar problemas entre lo privado y lo público y entre lo provincial y lo nacional” si se avanza en una Ley de Humedales, tal como plantean algunos proyectos de ley ingresados al Congreso Nacional.
Escuchá la entrevista completa a Cristian Jetter:
El comunicado que rechaza una mayor regulación sobre este tipo de zonas húmedas, que en el caso de Corrientes incluye a los estratégicos Esteros del Iberá, está firmado por la Coordinadora de Entidades Productivas de Corrientes. Allí se enrolan la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz, la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), la Asociación Forestal Argentina (AFoA-Regional Corrientes), la Asociaciones de Citricultores de Corrientes (ACC) y la Asociación de Plantadores del Nordeste Argentino (APNEA).
Esas entidades consideran que de avanzar los proyectos de ley en cuestión se podrían en riesgo la posibilidad de inversiones en las producciones correntinas, ya que se generaría mucha desconfianza.
Al respecto, Jetter consideró que esos proyectos de ley podrían “restringir actividades o poner exagerados controles” sobre las actividades agropecuarias tradicionales.
“Hablan incluso en algunos casos con quedarse con la cosecha de frutos o con lo que generan los ambientes que tienen hidromorfismos. Pero el arroz se hace en suelos con problemas de hidromorfismo y si se generan esas nuevas legislaciones van a ser considerados nuestros suelos como humedales y no podremos seguir desarrollando la práctica del arroz”, indicó el productor.
Por eso Jetter cree que es necesario “tomar el toro por las astas” y recomendó “actuar en esos lugares que generar una nueva ley ambiental que generaría más conflictos”.
“No hace falta agregar legislaciones nuevas. Nuestra Constitución tiene 10 artículos que hablan de la protección del ambiente y tenemos fiscalías ambientales. No vemos necesidad de agregar nueva legislación nacional”, resumió.
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]]>La entrada Creció 30% el consumo de arroz en el país, pero cada argentino lo come todavía ocho veces menos que un chino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Aunque parezca importante este volumen, resulta modesto si es comparado con el promedio mundial, que alcanza los 54 kilogramos al año. Mucho más lejos queda si se lo compara con el consumo de arroz en países asiáticos como China, donde el promedio llega a los 80 kilos anuales por habitante.
Quizás porque aquí el cultivo no tiene la importancia para la canasta alimenticia que en otras partes del mundo, los argentinos lo hemos venido descuidando. El informe de la Dirección de Mercados Agroindustriales admite que en ese periodo de cinco años, “la producción de arroz mantuvo su tendencia a la baja. Es que se arrastran problemas
que se fueron profundizando en los últimos tiempos”.
En este sentido, el documento actúa como balance de la campaña 2019/20, que alcanzaría las 186.800 hectáreas implantadas, con una producción cercana a 1,2 millones de toneladas.
“Esta proyección se corresponde con lo que viene sucediendo en la última década, en que la productividad, a pesar de la menor superficie cultivada, está teniendo mayor incidencia sobre la producción como consecuencia de la introducción de variedades más productivas y acompañado de técnicas mejoradas, lo que ha redundado en una mejor utilización de los recursos”, explicaron los analistas del gobierno.
Es decir, si los planteos no fueran más productivos la oferta de arroz también caería.
En esta declive, Corrientes continúa liderando la superficie cultivada con arroz, con 91.500 hectáreas implantadas. Le sigue en importancia Entre Ríos, con 56.100 hectáreas, y marginalmente hay algunos lotes en otras provincias (Santa Fe con 26.200 hectáreas, Formosa con 9.000 y Chaco con 4.000).
Pero la preocupación fundamental pasa por Entre Ríos, ya que “ha tenido una reducción constante del área sembrada desde la campaña 2015/16, y paradójicamente se encuentra con una capacidad industrial instalada para procesar hasta 1,6 millones de toneladas de arroz”.
El informe de Agricultura es honesto con la situación: “Si bien las retenciones, que se ubicaban en un 12%, se redujeron sustancialmente al 5% y 6% para el arroz cáscara, la favorable disposición que se dio a los reclamos sectoriales, no evitaron que el sector quede atrapado en la desequilibrante situación y efectos que deja la pandemia”, apuntó.
En ese sentido, se admite un aumento de los costos que le quitaron competitividad a la cadena arrocera. “No ha sido posible trasladar a la cotización internacional los elevados costos de logística, derechos de exportación y los inconvenientes presentados por la ambivalencia de la paridad cambiaria. Estas situaciones, entre otras, coadyuvaron a que las exportaciones de arroz disminuyeran, con el efecto económico que ello implica”, se explicó.
Otro dato relevante del informe oficial es que de la producción local “los arroces tipo comercial largo fino alcanzan una participación del 80 %, mientras que el tipo comercial largo ancho abarcó el 12 %. El resto comprende tipos especiales que contribuyen a diversificar el mercado arrocero”.
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]]>La entrada Betiana Bel es productora de arroz en Corrientes: “Algunos trabajan a pérdida, pero el costo de parar es muy alto por toda la infraestructura que demanda el cultivo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sucede que la siembra de arroz demanda una inversión por hectárea altísima. Betiana Danisa Bel, productora en la localidad correntina de Esquina y miembro de la Asociación de Plantadores de Arroz, explicó que hacer una hectárea de arroz costó en esta campaña entre 1.200 y 1.400 dólares. Solo a modo de comparación, es tres o cuatro veces lo que cuesta sembrar una hectárea con soja.
Para hacer arroz el desembolso es gigante. Un productor chico y mediano maneja en promedio 200 hectáreas, lo que significa que desembolsó nada menos que 240.000 dólares. Pero mientras los costos crecen, los problemas no se resuelven y así cada año hay menos arroceros.
Escuchá la entrevista con Betiana Danisa Bal:
Esta campaña los problemas se sucedieron. “En Corrientes no fue un año ‘estrella’; la siembra se demoró por la cuestión climática, pero lo demás viene normal y peleando con la cuestión de la competitividad”, resumió Betiana.

La productora y dirigente, a quien Bichos de Campo había entrevistas hace tres años, dijo que los problemas son los mismos que entonces, cuando había un gobierno de diferente signo político. “Estamos complicados y venimos con los mismos problemas de los últimos años. Hay atraso en el tipo de cambio que no nos da competitividad. El dólar del arroz es el oficial menos 5%, es decir 62 pesos. Mientras tanto nuestros competidores tienen mejores condiciones y subsidios y quedamos siempre abajo”, afirmó.
Con un dólar que se logra por la exportación de arroz se compran 62 pesos cuando el que circula en la economía vale el doble. Cabe recordar que el arroz es un producto de exportación ya que se consume internamente solo cerca del 30% de la producción.
Pero la competitividad no pasa solo por esto. Betiana Bel explicó que además “el arroz se riega durante 100 días y se necesita energía eléctrica. Va mejorando, pero la distribución es complicada. Combustible también”.
“Otro problema que venimos gestionando es el tema IVA que lleva 21% y no así otros cultivos (donde se redujo la alícuota a 10,5%)”. Esta diferencia, según la productora, provoca “saldos de IVA porque AFIP retiene 14 % y nunca llegan las devoluciones”.
A todo eso, este año se agregó la menor disponibilidad de agua para riego debido a la bajante en la cuenca del río Paraná que afecta la oferta de agua para los campos y las represas en los casos que cuenten con esa infraestructura. Eso hizo que se requiriera de más energía eléctrica para transportar el agua. Esto llevó a un sobrecosto eléctrico y de gasoil para el que bombea con motor. “Algunos tuvieron que hacer nuevas estructuras y este año estamos viendo que seguimos igual o peor”.
Bel dijo que en muchas economías regionales el sector privado “se está fundiendo” mientras se siguen pagando impuestos con los que vive el sector público. “Lo financiamos, pero no hay compensación y todo va en detrimento del productor. Hay muchos impuestos como ingresos brutos” que restan competitividad a las producciones, se quejó.
En este contexto, contó que “hay productores chicos que achicaron el área y los grandes que aumentaron. Pero hay potencial de seguir creciendo. Al arroz le están dando mucho énfasis también a través del gobierno provincial, porque es el principal producto de Corrientes, aunque no se están dando todas las condiciones. Hay algunos que están trabajando a pérdida pero el costo de parar es muy alto por toda la infraestructura que demanda el cultivo”.
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]]>La entrada Pablo Bode relata la lenta agonía del arroz en Santa Fe: "Año a año venimos perdiendo de 2 mil a 5 mil hectáreas" se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“El arroz es una economía regional que exporta cerca del 85% de su producción. Imagínense el motor generador de divisas que es el arroz. No somos grandes consumidores de divisas. Al contrario, somos grandes aportantes a la balanza comercial. El mercado interno siempre estará garantizado por la gran capacidad de producción, pero si seguimos con esta tendencia de reducción de hectáreas de arroz quizás tengamos problemas de desabastecimiento”, advirtió Bode en diálogo con Bichos de Campo.
Escuchá la entrevista completa realizada a Pablo Bode:
Según el productor, “en Santa Fe la campaña arrocera está calculada en 30.000 hectáreas, lo que comparado con el año anterior da cuenta de una reducción de 2.000 hectáreas. Año a año venimos perdiendo de 2.000 a 5.000 hectáreas”, advirtió. De todos modos, aclaró que esta tendencia no es la misma que se da a nivel país.
“En Santa Fe, las hectáreas que sembraban pequeños productores hoy están en manos de productores más grandes, lo que provoca una concentración de la actividad. Y lo mismo pasa en Corrientes. Los chiquitos dejaron de sembrar y pasaron a prestarle servicios a los grandes actores”, se lamentó.
El representante de Aspa, declaró que “por los problemas macroeconómicos que tenemos, terminamos pidiendo financiación a las arroceras grandes y les entregamos el poder de decisión de precios a ellos. Eso hace que la rentabilidad sea cada vez más chica y se desaliente la producción”.

Pero el clima también condiciona a los arroceros. Bode destacó que “todo el Litoral viene atravesando sequías e intensas lluvias, lo que provoca que no se hagan los trabajos a tiempo y eso luego se ve en los rindes. Hoy una hectárea de arroz en campo propio en Santa Fe cuesta 1.000 dólares”.
En la ecuación de inversión de un productor arrocero, no hay que olvidar los costos de energía eléctrica. “Estamos pagando una luz 10 veces más cara que hace 4 años atrás. Y eso disminuye rentabilidad y presiona al productor, haciendo que tenga que achicar sus costos, y busque otras alternativas. Por eso la producción arrocera necesita que se la declare como una actividad electro intensiva”.
De acuerdo a Bode, el agravante de hacer arroz en Santa Fe, es que “las tierras que se dedican a arroz, no tienen otro destino alternativo que la producción ganadera. No es como en Entre Ríos donde se puede sembrar otro cultivo si no se siembra arroz”.
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]]>La entrada 5.127 empleos genera el arroz en Entre Ríos, pero la política le da poca bolilla se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El impacto de la cadena arrocera como actividad productiva, con especial atención en la generación de empleo, fue el eje de una investigación realizada en el marco del convenio entre la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).

El trabajo intenta aportar datos para la aplicación de políticas públicas para este sector productivo, como factor del desarrollo económico y social relevante para la provincia. No es algo que suceda hoy: la política local se desentiende bastante de la cadena y descuida su potencial. La mejor prueba es que casi no hubo respuesta a los reclamos por el impacto de la suba fuerte de tarifas eléctricas sobre la actividad. En las últimas campañas, además, se ha reducido la superficie y el número de productores que optan por el cereal.
Claudio Francou: “La competitividad en el arroz no ha mejorado para nada”
“La cadena del arroz es un ejemplo de un complejo productivo que tiene un alto impacto regional, por la generación de valor agregado, empleo, exportaciones y por tener sus propio marco de innovación. Es un ejemplo a seguir en relación a otras cadenas, ya que podríamos hacer lo mismo con distintas actividades productivas que tenemos en la provincia y que incide en la capacidad de crear empleo en el futuro, que es el gran desafío de la sociedad actual”, destacó el contador Leandro Rodríguez, secretario de Investigación de la facultad, que presentó el trabajo en la 29° Jornada Técnica Nacional del Cultivo de Arroz realizada en la ciudad de Concordia.
Los números del arroz, más allá de la difícil coyuntura actual, evidencian que “existe un enorme potencial en el sistema productivo, hay espacio para generar empleo genuino y de calidad, valor agregado, exportaciones y acumulación de capital”, sostuvo el investigador. Entre Ríos explica casi la mitad de la superficie nacional y Corrientes aporta otro tanto.
Los números del arroz dejan fuera de carrera a los productores más chicos
El profesional explicó que el complejo arrocero “ha generado capacidad en el sector secundario, en el procesamiento y comercialización del arroz, lo que nos distingue como provincia”. Y reclamó:” Con políticas públicas de largo aliento que incorporen acuerdos sectoriales público-privado, es factible emular y fortalecer de alguna forma lo conseguido en la cadena de valor del arroz”.
El estudio, basado principalmente en fuentes oficiales, arroja que en Entre Ríos el sector arrocero, con un nivel normal de producción, genera entre empleo directo e indirecto 1.255 puestos en la actividad primaria. En tanto, el sector industrial genera otros 3.872. Entre ambos totalizan 5.127 puestos mencionados.
La entrada 5.127 empleos genera el arroz en Entre Ríos, pero la política le da poca bolilla se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Daniel Filigoi y una clase magistral sobre el arroz: Por qué la Argentina debe apostar a este cultivo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Corrientes y Entre Ríos son las dos grandes provincias productoras de ese cereal básico para la alimentación mundial, aunque algo más se siembra en Formosa y Santa Fe. Filigoi reconoció que en toda esa zona arrocera “tenemos mejores expectativas” a partir de la fuerte suba del dólar. Explicó lo básico: que una devaluación siempre impacta en las diferentes producciones dependiendo de cuánto éstas se vinculen con el mercado exterior. Si exportan más, mejor les va. Si venden sobre todo al mercado doméstico, suelen estar fritas.
“De la lana que produce el país, el 95% se exporta y el 5% se consume en el país. Pero de la yerba mate, solo 5% se exporta y el 95% se consume en el país”, recitó el productor. Enseñó así que la devaluación no le pega por igual a todos los sectores. En el caso del arroz, que es lo que él produce, la participación en los mercados externos llega al 60%. Es una actividad que se ubica a mitad de camino.
El arrocero correntino lamentó: “Podríamos tener mayor participación (en los mercados internacionales). Pero hemos perdido volumen y superficie sembrada en los últimos años como consecuencia de la pérdida de competitividad de la Argentina, especialmente en los dos últimos años en que se usó el tipo de cambio (atrasado) como una herramienta anti-inflacionaria”. La situación inversa, que fue lapidaria para muchas economías regionales.
Mirá la entrevista completa con Daniel Filigoi:
“Ahora tenemos un tipo de cambio competitivo. la clave ahora es que el tipo de cambio sea flotante, que quiere decir que vaya acompañando lo que va pasando con el costo de vida, la inflación y los costos de los insumos”, añadió el arrocero.
De todos modos, como muchos otros productores, Filigoi aclaró que la recuperación de la competitividad que ciertos sectores viven a partir de una devaluación violenta como la vivida no les sirve a largo plazo. “No es la solución de fondo y sabemos que la competitividad debe ser sistémica, tanto en infraestructura y todo lo que tiene que ver con la macroeconomía”, subrayó. Además, en el sector arrocero como en otras actividades productivas, hay varios rubros que ya tienen costos dolarizados y por lo tanto la devaluación ayuda ahí poco y nada. Los fertilizantes y agroquímicos, por ejemplo, cotizan en moneda fuerte y ya sintieron el ajuste.
En busca de la competitividad sistémica a la que aludió antes, Filigoi enfatizó que lo que necesitan los productores es mejorar la logística de todo el negocio, para reducir los costos de comercialización.
¿Por qué? Respondió Filigoi que “el arroz es uno de los cereales más baratos a nivel global porque es la base alimentaria de la humanidad. Y entonces está muy cuidado por los gobiernos, en especial en la zona de Asia. Una mínima caída del 5% en la producción global de arroz puede impactar mucho, porque el mercado global es de apenas el 10% de la producción. Por eso los gobiernos tienen especial cuidado de que los precios estén controlados”.
Como se trata de un grano crítico para alimentar a la producción, además, es común que los países tengan “stocks de intervención”, que son reservas por si las moscas pasa algo. “Esto hace que la volatilidad esté atenuada por la intervención de los gobiernos del mundo”, indicó Filigoi.
La Argentina arrocera se ve obligada a jugar con estas reglas y, al ser uno de los pocos países con excedentes de arroz para exportar, logra colocar su producción en Centroamérica, Medio Oriente, algo en la costa occidental de África y Europa. Aquí se consume poco, unos 7,5 kilos por habitante y por año. Ya se dijo.
La Argentina pertenece a un pequeños grupo de países, de 15 a 20, que tienen saldo exportable de arroz. La región productora del Mercosur (Uruguay, Paraguay, Rio Grande Do Sul en Brasil, y el Nea Argentino) han logrado tener altos estándares de calidad. Eso trae beneficios. Según Filigoi, “hoy tenemos los precios más altos del mundo y vendemos a mercados sofisticados. El tema es que necesitamos infraestructura”, insistió.
Puso un buen ejemplo: “Para cargar un barco necesitamos mover 700 a 800 camiones, por largas distancias de hasta 800 o hasta 1.000 kilómetros. Y eso es un despropósito. Esa carga debería venir por barcazas por la Hidrovía o bien por el ferrocarril General Urquiza, que atraviesa las dos provincias. La incidencia del costo de flete es fundamental. Nosotros pagamos lo mismo para traer el arroz desde Mercedes (Corrientes) a Buenos Aires, que lo que sale llevarlo de acá a Costa Rica, Panamá o México”, remarcó.
El empresario, integrante de la Confederación Económica de Corrientes, destacó el rol dinamizador para la economía de los pueblos de su provincia que tiene el cultivo del arroz. De las 200 mil hectáreas implantadas en esta parte del territorio argentino, la mitad son de cultivos perennes (como el citrus y la yerba mate) y la otra mitad de cultivos anuales, donde el arroz tiene amplia preponderancia, con 80 mil hectáreas.
La entrada Daniel Filigoi y una clase magistral sobre el arroz: Por qué la Argentina debe apostar a este cultivo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Jorge Paoloni: “En Entre Ríos los productores arroceros pasaron de 450 a 120″ se publicó primero en Bichos de Campo.
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“En Entre Ríos los productores arroceros pasaron de 450 a 120. La deserción se explica por los altos costos productivos, sobre todo la energía eléctrica para regar los lotes”, explicó Jorge Paoloni, Secretario de la AsociaciónPlantadores de Entre Ríos, en el último programa radial de Bichos de Campo.
“A nivel precio estamos muy mal; el productor recibe entre 4,30 y 4,50 pesos, el mismo valor que percibía en octubre del año pasado, y con todo lo que cambiaron los precios. Pero además del precio que está bajo, el cóctel fatal se da por los altísimos costos energéticos de la provincia. Los productores no han podido pagar la luz para el riego de enero y febrero; y cualquier arrocero de entre 300 a 500 hectáreas le debe de 2,5 a 3 millones de pesos a la empresa prestadora del servicio eléctrico”, relató Paoloni.
Escuchá la entrevista completa a Jorge Paoloni en Bichos de Campo:
Corrientes tampoco está tan bien. “Son 45 productores, de los cuales, entre 5 a 6 concentran el 70 a 80 % de la producción provincial. Aspiramos en el sector a volver a tener pequeños y medianos productores”, señaló Paoloni.
“Las perspectivas para el año que viene son malísimas ya que no se definen las tarifas eléctricas. Tenemos muy buena relación con la gente del Ministerio pero no nos reciben”, concluyó Paoloni.
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]]>La entrada Pablo Linares Luque: “En arroz, tenemos costos al límite de los resultados productivos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Entrevistado por Bichos de Campo, el productor alertó que el incremento en los costos de producción es lo que más aqueja al sector arrocero. Como sucede en Uruguay, donde los arroceros participaron activamente de las últimas protestas, el principal costo que tiene el arrocero de Entre Ríos es el de energía, con niveles que llegan hasta el 45% de los costos totales de producción
“Nos encontramos con una discriminación en el costo de energía dentro del propio sector arrocero”, describió Linares Luque, que recordó que en la Argentina conviven dos sistemas de producción: uno más extensivo en Corrientes que utiliza riego por represa y otro de menor escala en Entre Ríos, que utiliza el riego por bombeo, antes a gasoil y desde hace unos años con energía eléctrica. “Hoy nos encontramos que la provincia de Entre Ríos tiene el costo de energía mas alto del país, con una enorme diferencia con Corrientes o Santa Fe. Esto es una barbaridad para los productores, porque implica un hasta 3 o 4 veces más de lo que paga un usuario en Corrientes”, indicó.
Escuchá el reportaje completo a Pablo Linares Luque:
Para Linares Luque, “es complicado tener costos tan al límite al respecto de los resultados productivos. Pensemos que el rinde promedio nacional de producción se ubica en los 6.550 kilos. Pero hoy un productor que siembra en campo propio en Entre Ríos se ubica en los 6400 kilos e costos. Por ende estamos al límite, con el enorme riesgo que implica la alta inversión en producción arrocera. No podemos producir al borde del promedio nacional”.
Ver: Los números del arroz dejan fuera de carrera a los productores más chicos
Otra de las problemáticas del sector arrocero, según Linares Luque, es que “el productor busca financiamiento, y aunque algo aparece de parte del Banco Nación, generalmente tiende a integrarse con industrias exportadoras; con lo cual la cantidad de productores libres o independientes es cada vez menor y así, al no tener espalda financiera, termina siendo expulsado del sector, lo que se da mas que nada en productores chicos”.
La entrada Pablo Linares Luque: “En arroz, tenemos costos al límite de los resultados productivos” se publicó primero en Bichos de Campo.
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