Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Atilra inició protestas en distintas sedes de SanCor para presionar a la cooperativa a aceptar el plan de salvataje se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A las cero horas del día de hoy, trabajadores de Atilra comenzaron una protesta en el centro de distribución de la filial de SanCor en Don Torcuato, produciendo un corte sobre la colectora que interfirió con el tránsito. Según indicaron fuentes gremiales a Bichos de Campo, la protesta se replicará en todas las dependencias de la empresa, aunque su alcance y tiempo de duración aún no está definido.
Por lo pronto y sin un comunicado oficial de la entidad gremial, lo único que circuló por redes sociales fue un breve mensaje que convocaba a los cuerpos de delegados y a la comisión directiva a reunirse en dicha sede. “Vamos con todo. SanCor somos todos”, acusa el recado.
A casi dos meses de la firma de un compromiso para lograr la “reactivación definitiva y sustentable” de SanCor Cooperativas Unidas Limitadas -del que participaron el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, el ministro de Trabajo Claudio Moroni, el presidente del Banco Nación Eduardo Hecker, el secretario General del gremio Atilra, Héctor Ponce, y el presidente de SanCor José Pablo Gastald, entre otros- la asamblea de la cooperativa todavía no se expidió al respecto.
El texto firmado proponía la creación de un fideicomiso que recibiría fondos estatales, cuya finalidad sería la de facilitar el desarrollo de la actividad industrial y comercial de la empresa. El mismo sería administrado por un grupo de empresarios y auditado por los sindicalistas de Atilra.
Además, SanCor recibirá créditos oficiales para la adquisición de materia prima y bienes de capital que permitan llevar el nivel de producción a 1.000.000 de litros diario promedio (hoy se encuentra en 650.000).
Recordemos que dada su situación y antecedentes, la empresa láctea no dispone de financiamiento bancario y comercial, lo que le impide capturar un mayor volumen de leche, algo necesario para licuar los elevados costos fijos que tiene y tornarse en una unidad industrial competitiva.
Según afirmaron fuentes extraoficiales a este medio, la Asamblea de Socios de SanCor no ha mostrado una clara intensión a pronunciarse favorablemente en torno a este proyecto, y no ha fijado una fecha para reunirse.
En paralelo continúan los reclamos de los trabajadores por el pago de sus aportes, que en algunos casos no se han efectivizado.
Foto de portada: Nota al Pie – Crédito Damián Morais
La entrada Atilra inició protestas en distintas sedes de SanCor para presionar a la cooperativa a aceptar el plan de salvataje se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El gobierno, a través de un grupo de “empresaurios” y con apoyo del sindicato lácteo, armó un plan para quedarse con el control de la cooperativa SanCor se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El documento se firmó este lunes en una reunión realizada en la ciudad de Buenos Aires en la que participaron el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, el ministro de Trabajo Claudio Moroni, el presidente del Banco Nación Eduardo Hecker, el secretario General del gremio Atilra Héctor Ponce, José Urtubey de Celulosa Argentina, Marcelo Figueiras del laboratorio Richmond, el abogado Leandro Salvatierra, el consultor lácteo Jorge Estévez y, por supuesto, el presidente de SanCor CUL José Pablo Gastaldi.
La cuestión es que el texto del compromiso –cuya propuesta final debe ser aprobada por la asamblea de socios de SanCor– deja más dudas que certezas.
¿En dónde quedó parada la cooperativa SanCor luego de la crisis que casi la borró del mapa?
El documento indica que “es voluntad de los presentes crear un patrimonio de afectación, el cual sería administrado por personas físicas y jurídicas designadas por el grupo empresario, constituyéndose un fideicomiso, cuya finalidad será facilitar el desarrollo de la actividad industrial y comercial del conjunto y que tenga entre sus objetivos principales generar un negocio empresarial sustentable”.
Y luego se expresa que se propone “destinar partidas específicas implementadas por el Estado nacional, consistentes en fondos con destino exclusivo a la adquisición de materia prima y los respectivos insumos para su elaboración y transformación industrial, con el objeto de lograr un equilibrio operativo que permita una transición hasta el arribo de las líneas de crédito que por intermedio del Ministerio de Desarrollo Productivo y los bancos de la Nación y/o BICE permitan que el grupo empresario inicie su actividad”.
Además se señala que “SanCor transferirá al fideicomiso del grupo empresario, una vez que se haya concretado la recepción por parte de dicho grupo de los fondos provenientes de las líneas bancarias oficiales ya mencionadas, aquellos bienes que este último indique como necesarios para cumplir con los objetivos industriales y comerciales del proyecto de puesta en valor de la empresa, consistiendo los mismos, conceptualmente, en aquellos bienes e instalaciones que estén al servicio de la elaboración de la totalidad de los productos que SanCor tiene la posibilidad actual o futura de producir y comercializar”.
Por si faltaba algo más para completar tan exótica ensalada, el compromiso además establece que “Atilra tendrá participación dentro del Fideicomiso, la que se determinará oportunamente y ejercerá el contralor del destino de los fondos provenientes de las herramientas financieras provistas por el Estado nacional a fin de asegurar que los mismos no sufran desvíos de los objetivos trazados”.
Además el acuerdo indica que el gremio verificará que el “producido de la venta por parte de SanCor de los activos accionarios que posee de otra u otras empresas” se destine “a colocar a la empresa en un nivel de equilibrio operativo, el que se encuentra en los aproximadamente 1.000.000 de litros diarios promedio, nivel que deberá alcanzarse en el menor plazo posible”. Por supuesto, mientras todo eso sucede, SanCor no deberá despedir a ni uno solo de los 1450 trabajadores afiliados a Atilra.
Repasemos. Para salvar la situación de SanCor, se creará un fideicomiso que recibirá fondos estatales –no se indica de dónde ni en qué condición– y que será administrado por un grupo de “empresarios” y auditado por los sindicalistas de Atilra.
Luego SanCor recibiría créditos oficiales (aparentemente los “empresarios”, más bien “empresaurios”, no pondrían un solo peso de la suya en la cooperativa láctea). Y en el siguiente acto –¡chan!– SanCor tendría que vender activos para capitalizar el fideicomiso que, recordemos, sería gestionado por los “empresaurios” y los dirigentes de Atilra.
¿Y los socios de SanCor? Obviamente, deberían seguir entregando leche a la cooperativa calladitos y sin decir ni “mu”.
La cooperativa, luego del proceso de reestructuración encarado entre 2017 y 2019, que incluyó la venta de buena parte de sus activos y un Acuerdo Preventivo Extrajudicial para abonar una porción de una enorme deuda comercial, actualmente dispone de seis plantas industriales que procesan diariamente 650.000 litros de leche, que son empleados para elaborar leche fresca y en polvo, manteca, crema, dulce de leche y quesos. Cuenta con unos 1700 empleados que vienen cobrando sus salarios con importantes atrasos.
La cuestión es que, debido a sus antecedentes, SanCor no cuenta con financiamiento bancario y comercial, lo que le impide capturar un mayor volumen de leche, algo necesario para licuar los elevados costos fijos que tiene y tornarse en una unidad industrial competitiva. De hecho, los directivos de SanCor apuntan a procesar al menos 1,2 millones de litros diarios de leche, casi el doble que en la actualidad.
Los directivos de SanCor estuvieron buscando socios y financiamiento sin mayor éxito, hasta dar con la propuesta diseñada por el gobierno nacional, que implicaría perder por completo el manejo de la cooperativa láctea.
La última vez que SanCor hizo negocios con el Estado nacional no le fue nada bien. La cooperativa cuenta con una importante deuda dolarizada generada por operaciones impagas que se realizaron en el marco de un acuerdo firmado a fines de 2006 con la entidad estatal venezolana Bandes, por medio del cual, además del envío de partidas de leche en polvo a modo de pago de un crédito de 80 millones de dólares concedido por esa entidad bolivariana, SanCor se comprometía a abastecer con ese producto al gobierno venezolano.
La cuestión es que el cobro de esas exportaciones no se efectuaba de manera directa, sino a través del fideicomiso “Néstor Kirchner”, el cual era gestionado discrecionalmente, en el marco del programa “petróleo por alimentos”, por funcionarios kirchneristas y bolivarianos. Buena parte de las exportaciones de leche en polvo destinadas a Venezuela se hacían además con sobreprecios superiores al 50%.
La entrada El gobierno, a través de un grupo de “empresaurios” y con apoyo del sindicato lácteo, armó un plan para quedarse con el control de la cooperativa SanCor se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Ojo que al que miente le crece la nariz: “Estamos en plena paz”, afirmaron desde Atilra sobre su relación con SanCor se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿A qué dramática situación se refiere el sindicalista? A que SanCor no estaría cumpliendo con su promesa de crecimiento en el procesamiento de leche, y que eso podría conducir a una “eventual desaparición” de la cooperativa tambera.
“Implicará consecuencias negativas cuya magnitud no puede ni debe ser ajena a la responsabilidad que le cabe asumir no solo a los directivos de la empresa, sino también a las Cámaras Empresarias del sector como a nuestro Gobierno Nacional”, sostuvo el dirigente gremial. Atilra, en los últimos tiempos, estuvo pidiendo un plan de salvataje con ayuda oficial para la ex líder del mercado lácteo.
¿En dónde quedó parada la cooperativa SanCor luego de la crisis que casi la borró del mapa?
Esto, sin embargo, no es leído de la misma forma por la empresa, que aseguró días atrás a Bichos de Campo que Sancor “llegó a un resultado operativo neutro y ya no está en una situación crítica”. Si bien es cierto que hoy procesa cerca del 10% de la leche que llegó a procesar en sus momentos de gloria, desde 2019 ha mostrado una estabilidad sostenida.
“La idea es no solamente estar con resultados operativos neutros sino tratar de ganar dinero, certeza y seguridad”, habían indicado desde la cooperativa, haciendo especial hincapié en la necesidad de conseguir nuevo capital de trabajo para crecer en producción.
Para SanCor, este mensaje de Atilra esconde en verdad un descontento ligado al número fijado en la última paritaria de marzo, que fue de un 30% y que quedó desactualizado por la inflación.
Bichos de Campo intentó comunicarse con fuentes de Atilra para confirmar si existen otras intensiones detrás de “la preocupación” de Ponce, y si hay efectivas posibilidades de nuevas medidas de fuerza por parte del gremio.
De forma breve respondieron: “Estamos en plena paz. No hay ninguna medida de fuerza a la vista, de ninguna naturaleza y por ningún motivo. La apertura de paritarias está escrita, en octubre se abren paritarias. Así está pactado desde marzo.”
¿En dónde quedó parada la cooperativa SanCor luego de la crisis que casi la borró del mapa?
Aún con estas aclaraciones, el sector empresario está más que inquieto aunque afirman no temerle al aumento salarial. Sin embargo, los antecedentes en las negociaciones con Atilra y la situación económica actual aportan al temor de un nuevo pedido de aporte solidario o compensación adicional.
Habrá que seguir esperando.
La entrada Ojo que al que miente le crece la nariz: “Estamos en plena paz”, afirmaron desde Atilra sobre su relación con SanCor se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Paulina Mayol comenzó a dirigir la pyme láctea que su bisabuelo fundó en 1936: Se enfrentó con el gremio Atilra y con las resistencias al cambio de sus mayores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Paulina recuerda la gesta de su bisabuelo, que fue continuada por su abuelo, su padre y su tío, con una bandera de Paraguay al lado de la argentina, en el acceso a la pequeña planta.

Ella parece darle mucho valor a esa historia y fue por eso que hace unos pocos meses ganó algo de fama en los medios cuando su familia decidió enfrentar al poderoso gremio de la industria láctea Atilra, que bloqueó de modo violento el lugar exigiendo que se afiliaran bajo su convenio colectivo todos los trabajadores, incluso los del campo que tenía la pyme láctea. Eran 14 sus empleados en total.
“Si había algo malo, yo estaba dispuesto a regularizarlo. Pero me planté e hice las denuncias correspondientes por las que aún esperamos el accionar de la justicia, por los métodos que eligió el gremio para reclamar. Me dolió que actuaran destruyendo las fuentes de trabajo”, explicó a Bichos de Campo la gerenta de Lácteos Mayol. Es que luego de estudiar la carrera de contadora, la mujer de poco más de treinta años decidió volver a Udaondo y hacerse cargo de la empresa familiar de casi un siglo. Seguro que ése, más que pelear con el gremio, es el gran desafío que ahora enfrenta.
Mirá la entrevista completa a Paulina Mayol:
Cuando Paulina volvió a trabajar en la firma de su familia también chocó en muchas ocasiones con su padre Luis y su tío Dardo, que estaban acostumbrados a hacer las cosas de modo mucho más artesanal: trabajaban y trabajaban sin parar. Los choques de cultura fueron tanto o más intensos que con el gremio.
Es que la joven contadora advirtió de inmediato que había que profesionalizar muchos procesos y hasta modificar el rumbo productivo de la empresa familiar, para evitar un choque que parecía cantado. Paulina aclara que a sus mayores “no les reprocharía nada a ellos, ni loca”, en referencia a que ellos lograron sostener la láctea por 80 años a costa de trabajo. Pero había que girar el timón. Estaba convencida.
“El hecho de ser mujer quizás llevó a que algunas cosas costaran mas y la falta absoluta de profesionalización generaba una resistencia muy fuerte al cambio, en parte por miedo a lo nuevo y al fracaso. Fue un trabajo de hormiga en cada uno de los sectores de la empresa”, explicó.
Había mucho que cambiar, empezando por el packaging de los quesos y el dulce de leche, que era azul y oro porque su tío era fanático de Boca y hasta pintó toda la fábrica con los colores de ese club.
En ese proceso de profesionalización, un veterinario llamado Joaquin Chiozza Logroño comenzó a manejar el tambo de la familia, produciendo cambios importantes tales como asegurar las reservas de alimentos para que las vacas puedan pasar el invierno sin depender de la compra de rollos o granos fuera de la empresa. También comenzó a variar la genética del plantel lechero, pasando paulatinamente de la raza Holando hacia Jersey, que ofrece una leche con más sólidos, más funcional para la industria.
“Joaquín es nuestra mano derecha en el campo y un apasionado de lo que hace buscando de modo permanente la innovación. Gracias a él comenzamos a migrar hacia una explotación agroecológica. Empezamos a producir casi el 100% de las reservas que tenemos en el campo y a producir nuestro propio alimento balanceado”, resaltó Paulina Mayol.
“La idea de la producción agroecológica no comenzó pensando en el negocio en sí sino en tener una mayor conciencia sobre el cuidado ambiental. Estamos convencidos de trabajar en esa línea. Luego, si podemos sacar alguna ventaja de este proceso, trataremos de hacerlo. Pero de momento nos importa producir de modo amigable” con el ambiente, recalcó Paulina.
El tambo aporta el 60% de la leche diaria que procesa la planta para hacer quesos de todo tipo, y un dulce de leche muy reconocido por su sabor. La fábrica de los Mayol tiene un par de proveedores más en la zona, pero Paulina reconoce que “es difícil conseguir leche en la zona porque ningún productor nuevo nos entrega”. La mayoría prefiere seguir entregando su leche, como en tiempos de su bisabuelo, en 1936. Vacalin es la principal compradora en la zona.
“Veo en el tambero de toda la vida la resistencia a un cambio de usina o a un cambio de esquema y así diversificar sus riesgos. La realidad es que hay estructuras muy arraigadas en la zona y muy difíciles de librar”, reflexionó.
“Lo que una más quiere es generar fuentes de trabajo en su pueblo, pero lo acontecido con Atilra me hizo repensar el modelo de empresa”, comentó paulina Mayol, quien se vio obligada a retroceder con una serie de inversiones previstas en la planta láctea, para cumplir compromisos con otras empresas alimenticias. Incluso pensaban ponerse a producir dulces de otras frutas, para proveer a un socio mucho más grande que ellos. Pero el conflicto paralizó esos emprendimientos.
“Abandonamos proyectos de crecimiento y de diversificación. La idea era migrar a la producción de otro tipo de dulces y teníamos un proyecto en desarrollo con Molinos Cañuelas pero hoy lo pusimos en el freezer, a la espera de resoluciones judiciales ya que no sabemos si tendremos que reincorporar a personal despedido imputado en la causa penal” que se inció tras el bloqueo de Atilra, sintetizó.
Mayol trabaja ahora con diez empleados, cuatro menos que antes y con un 40% menos de materia prima. Es una pequeña Pyme láctea que se aproxima a celebrar su centenario, si los contextos se lo permiten.
La entrada Paulina Mayol comenzó a dirigir la pyme láctea que su bisabuelo fundó en 1936: Se enfrentó con el gremio Atilra y con las resistencias al cambio de sus mayores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Con la nueva paritaria de Atilra, el salario básico de la mayor categoría en la industria láctea superó los 100.000 pesos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se acordó corregir las remuneraciones correspondientes al pasado mes de marzo en función de la inflación acumulada, para lo cual deberá abonarse, de manera retroactiva, un adicional remunerativo de 8.503 pesos. Ese adicional se mantendrá para la liquidación del presente mes de abril.
Entre mayo y julio próximo se realizará un ajuste del 8% aplicable tanto sobre el salario básico como sobre el adicional, para luego aplicar otro ajuste del 15% en los meses de agosto y septiembre y del 20%, 25% y 30% para los meses de octubre, noviembre y diciembre respectivamente.
Además se acordó abonar a los trabajadores una suma adicional no remunerativa, a modo de bono compensatorio, de 12.500 pesos, que se abonará en cinco pagos iguales y consecutivos de pesos dos mil quinientos 2500 pesos.
El valor del litro de leche se estableció en 71 pesos. El Convenio Colectivo de Atilra (CCT 2/1988) establece que la empresa debe proveer durante todos los días del mes un litro de leche al trabajador soltero, dos litros al casado con cargas de familia y tres litros cuando se trate de un trabajador con familia numerosa a cargo. Las cifras en cuestión para las tres situaciones son de 2130, 4260 y 6390 pesos por mes.
Con tales ajustes, el salario básico de la categoría más elevada del Convenio Colectivo (F) pasará a superar los 100.000 pesos a partir del presente mes de abril. Dicha categoría corresponde a capataces o encargados de procesos con experiencia.
Los trabajadores afiliados a Atilra reciben un reconocimiento por antigüedad del 1,5% –sin tope– por cada año de trabajo. Y la hora extra del empleado efectivo de Atilra se paga con un adicional del 150%.
El acuerdo de la paritaria 2021 también señala que “a los efectos de compensar la menor recaudación de fondos destinados a salud, educación formación profesional y acciones solidarias indispensables que Atilra, financia, las partes acuerdan, como complemento del acuerdo salarial alcanzado un aporte con destino a Atilra, que cada empresa de la actividad abonará a la entidad sindical por cada trabajador, comprendido en el convenio CCT 2/88, una suma extraordinaria y por única vez de 15.000 pesos por cada trabajador, la que se pagará de la siguiente forma: seis pagos mensuales de 2500 cada uno, pagaderos hasta los días 15 de octubre, 15 de noviembre y 15 de diciembre de 2021 y 15 de enero, 15 de febrero y 15 de marzo de 2022”.
Las empresas deben además aportar un “fondo solidario” del 5% y un “fondo de subsidio” del 1,5%, calculado sobre el haber básico inicial de la categoría A.
Los representantes de la industria láctea y de Atilra volverán a reunirse en la primera semana del mes de octubre de 2021 para revisar el acuerdo en función de la evolución de la inflación minorista.
Atilra2021La entrada Con la nueva paritaria de Atilra, el salario básico de la mayor categoría en la industria láctea superó los 100.000 pesos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Una radiografía de ATILRA, el gremio de la industria láctea del que muchos dicen sentir “miedo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Capítulo 1. Pensar en ATILRA es tener en mente a su secretario general, Héctor “Etín” Ponce, que ingresó a la Asociación en las elecciones de 2002, luego de desplazar a su jefe, Vicente Troncoso, por el 93.83% de los votos. Los números alientan a pensar que se trató de una victoria muy esperada por los afiliados, pero lo cierto es que fue la única lista que se presentó. Teniendo en cuenta que Ponce sigue en el cargo desde entonces, decanta de esta forma el primer rasgo distintivo del sindicato: no es sencillo consolidar una oposición.
El poder de este secretario se concentra en Sunchales, provincia de Santa Fe, donde otrora brillaba la sede central de SanCor. En 1987 ingresó a la planta de la cooperativa de esa localidad, donde logró convertirse en delegado.
Aunque muchos cargan responsabilidades en la crisis de SanCor, que se empezó a vislumbrar en 2007, a los altos costos laborales en esa actividad industrial, también es cierto que Etín jugó fuerte a favor del primer rescate de la principal empresa láctea argentina de entonces por parte del gobierno de Venezuela, que aportó 70 millones de dólares a cambio de envíos de leche en polvo. En la historia del gremio, una página ilustre sucedió en marzo de ese año, cuando el ex presidente Néstor Kirchner, su esposa Cristina y el presidente venezolano Hugo Chávez, interrumpieron el almuerzo que estaban compartiendo en la quinta de Olivos y salieron a saludar a los más de mil afiliados de Atilra que los esperaban con gorros, banderas, bombas y redoblantes para agradecerle por ese rescate a SanCor.
Chávez se puso un sombrerito amarillo, color que caracteriza el márketing del gremio. Todavía estaba muy lejos el macrismo, que también se apropio de ese color.

La consolidación del poder ATILRA se dio luego del 2008, con el recordado “conflicto del campo”. Si bien Etín brindó algunas entrevistas en las que se posicionaba en contra de aquella ofensiva de Cristina Fernández, un acuerdo firmado entonces para dar el primer pago de compensaciones a las empresas lácteas hizo que su timón cambiara de rumbo.
Ésto se cristalizó con el acuerdo firmado en 2009 para instaurar el famoso “aporte solidario”, que todas las empresas –sin importar su tamaño- deben pagar al gremio por cada trabajador afiliado. Recién durante el gobierno de Mauricio Macri, (y luego de varios rounds que enfrentaron a ATILRA con las pymes lácteas en la justicia, ya que muchas denunciaban que este aporte compulsivo las llevaba a la quiebra), con la firma del convenio laboral de 2017, este montó se diferenció entre las pymes y las empresas grandes. Las primeras comenzaron a pagar un 50% menos.
“Supo repartir el fuego”, comentaron las fuentes a Bichos de Campo. El trabajo de Ponce consistió en mostrar el poderío económico alcanzado por ATILRA, ya sea con fiestas realizadas a todo trapo de las que participaban figuras del mundo artístico, como el auspicio a clubes de fútbol (en la actualidad es Colón de Santa Fe, el que lleva la sigla sindical en la camiseta) o a boxeadores diversos. Incluso montó un centro de salud de último nivel en Sunchales, y construyendo el Centro Educativo Tecnológico (CET).
La proyección del gremio fue tal que en 2015 hasta propuso hacer un acuerdo con APLA (una asociación de productores lecheros sin personería jurídica) para levantar una planta de secado de leche. El proyecto nunca se concretó. Hubiera mostrado a los sindicalistas convertidos en patrones.

Capítulo 2. Pensar en ATILRA también es pensar en la relación que mantiene con el sector empresarial. Desde hace años existe un tironeo con la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de la Industria Láctea (Apymel), y en menor medida con el Centro de la Industria Lechera (CIL).
Los pequeños productores nucleados en Apymel insisten en conformar un convenio laboral pyme que tenga en cuenta que su realidad económica, tecnológica y productiva no es la misma que la de las grandes empresas. Para los empresarios, el convenio de ATILRA es de los más caros que existe y es puesto en discusión cada año durante las paritarias. En 2019 este sindicato cerró la paritaria récord, con un 55% de aumento, por encima de la inflación.
Ver ¿Cuánto gana un trabajador de la industria láctea afiliado a Atilra?
A pesar de los pedidos del sector pyme al Ministerio de Trabajo, ese convenio diferencial no se ha podido concretar aun y según fuentes consultadas se relaciona en parte con la posición del CIL. Dado que las grandes empresas tienen mayor espalda para afrontar los aumentos de cada año, un convenio diferencial implicaría un trato más competitivo en función de los pequeños empresarios.
Esa observación no debe opacar las disidencias que también tienen las grandes empresas con el gremio. Uno de los puntos conflictivos ha sido el pago a las obras sociales. Durante las paritarias de 2020, teniendo en cuenta el contexto de pandemia, ATILRA exigió un doble aporte solidario –además del ya acordado- para contribuir con OSPIL, la Obra Social del Personal de la Industria Lechera. Los reclamos llegaron de parte de empresas como Mastellone que tenía a sus empleados enmarcados en MediFé.
Capitulo 3. Ahora bien, ¿cómo encara ATILRA sus reclamos? Todas las fuentes consultadas coincidieron en que se hace a través de un método sistemático de aprietes, amenazas y huelgas. “El gremio no lo va a blanquear porque es el famoso ‘de ésto no se habla’. Lo que hay que hablar es grave y es un problema estructural en Argentina”, señaló un conocedor a Bichos de Campo.

Fue, palabras más o palabras menos, lo que denunciaron los integrantes de la familia Mayol, que se dedican a industrializar leche en una pequeña planta de Udaondo, que lleva más de 85 años en el negocio, y que estuvo bloqueada varios días por integrantes de ATILRA.
“Estamos frente a un gremio mafioso. Me robaron implementos de la fábrica y me rompieron aparatos”, denunció Dardo Mayol, que luego presentó una denuncia penal contra los sindicalistas. La respuesta del gremio fue que los dueños de la empresa violaron “de manera sistemática y recurrente los derechos de los trabajadores”. Incluso Ironizaron llamando a los Mayol como “la familia Ingalls”.
Como sea, venciendo el miedo, la asociación Apymel llegó a protestar en un comunicado contra los modos de acción del gremio. “La situación atravesada por este socio de nuestra entidad preocupa por los métodos empleados”, blanqueó en un comunicado.
A veces las cosas se han desbordado. En 2008, unos 150 miembros de ATILRA viajaron a Rosario para protestar contra la seccional del gremio, que estaba manejada por opositores a Ponce. El encuentro derivó en una violeta pelea que terminó con un muerto y diez heridos.
En la relación con el gremio, la debilidad más grande de la industria láctea es trabajar con un producto perecedero, la leche. Una huelga o bloqueo en una fábrica supone una pérdida de dinero muy importante. Sin embargo, en un intento por evitar la mala publicidad, ATILRA agregó una clausula en la que habilita el procesamiento de la leche por parte del personal jerárquico. A todas luces se trata de un truco, ya que no cualquiera puede operar la maquinaria necesaria ni descargar los camiones.

Hay que aclarar que estos “métodos” gremiales no son aplicados con todas las empresas y que las peleas son estratégicas. En el caso de Mayol parece no haber quedado más remedio. “Hay una irregularidad hace mucho tiempo que se trato de solucionar con el diálogo y no se logró”, dijo el abogado Alberto Coronel, apoderado de ATILRA, al medio Tranquera.
Esto no es sin embargo el tratamiento que aplican sobre SanCor, que mantiene a más de 500 empleados en la categoría de “suspensión indefinida”, cobrando 10.000 pesos por mes. Varias veces Ponce se ha pronunciado a favor de un nuevo rescate oficial a la malograda cooperativa de Sunchales, que ya tuvo que vender buena parte de sus plantas. En ese caso, no se hacen los bloqueos en defensa de los trabajadores y sus derechos. Algunos deslizan incluso que el gremio podría llegar a ser uno de los socios capitalistas que están detrás de BAF, el fondo de inversiones que es el principal acreedor de SanCor.
Como sea, hay cientos de empleados con sus derechos vulnerados. “ATILRA avaló que esto suceda. Se presentó junto a SanCor en el Ministerio de Trabajo, manifestó que conoce de la crisis financiera y facilitó este régimen de suspensiones. La empresa Verónica es otro caso testigo”, dijo un empleado de la planta de distribución de SanCor en Don Torcuato.
La entrada Una radiografía de ATILRA, el gremio de la industria láctea del que muchos dicen sentir “miedo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Tras al caso Mayol, las pymes lácteas se pronunciaron contra los “aprietes” del sindicalismo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Con una semana de bloqueo y hechos violentos que están lejos de la legalidad, incluyendo el impedimento a trabajar en toda la empresa, la restricción en el procesamiento de materia prima, e incluso daños en diferentes propiedades privadas por parte de ATILRA, la situación atravesada por este socio de nuestra entidad preocupa por los métodos empleados en supuesta representación de los trabajadores, que vienen desarrollando sus tareas bajo un encuadramiento sindical”, indicaron.
APYMEL - Comunicado Lácteos MayolTeniendo en cuenta que el viernes pasado, luego de una reunión en la Delegación Lobos del Ministerio de Trabajo de la Provincia, se resolvió dictar una conciliación obligatoria por 15 días, Apymel instó a que las partes dialoguen para llegar a un acuerdo sobre las diferencias vigentes.
Afirmaron que “está en la voluntad de todas las pymes lácteas del país continuar mejorando las condiciones laborales de sus empleados”.
La cámara de lácteas agregó que esta situación demostró la necesidad de que exista una legislación particular dirigida a las pequeñas y medianas empresas., “para que los convenios sean cumplibles y respondan a las demandas de los trabajadores, sin avasallar las condiciones y posibilidades de las empresas de menor porte”.
Durante los próximos días no se podrán realizar nuevas medidas de fuerza frente a la planta de Mayol, ubicada en la localidad de Udaondo, provincia de Buenos Aires.
La entrada Tras al caso Mayol, las pymes lácteas se pronunciaron contra los “aprietes” del sindicalismo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Cuánto gana un trabajador de la industria láctea afiliado a Atilra? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ahora bien, ¿cuánto gana un empleado de una empresa láctea? Para las categorías D a F, las más usuales, los salarios básicos actualmente se encuentran entre 81.145 pesos para operarios especializados, 86.776 pesos para encargados de área y 92.406 pesos para jefes o capataces, según la paritaria vigente de Atilra.
Las empresas deben además aportar un “fondo solidario” del 5% y un “fondo de subsidio” del 1,5%, calculado sobre el haber básico inicial de la categoría A, lo que actualmente representa una cifra de 3660 pesos por trabajador.
También deben abonar a Atilra un “aporte patronal permanente” de 1500 pesos mensuales por trabajador en el caso empresas lácteas con más de 71 empleados, mientras que para las firmas con menos de 70 empleados esa cifra es de 750 pesos mensuales.
La empresa además debe proveer durante todos los días del mes un litro de leche al trabajador soltero, dos litros al casado con cargas de familia y tres litros cuando se trate de un trabajador con familia numerosa a cargo. Las cifras en cuestión para las tres situaciones son de 1740, 3480 y 5220 pesos por mes.
Otro de los beneficios contemplados en el convenio colectivo de Atilra es que los trabajadores reciben un reconocimiento por antigüedad del 1,5% –sin tope– por cada año de trabajo.
La última readecuación del convenio colectivo de trabajo de Atilra se realizó en 2018, en la cual se determinó la posibilidad de que las empresas contraten trabajadores a tiempo parcial para los días sábados, domingo y feriados por medio del cobro de un adicional del 100%. Hasta entonces no era posible contratar personal en esas condiciones. Y vale tener en cuenta que la hora extra del empleado efectivo de Atilra se paga con un adicional del 150%.

El convenio vigente desde 1988 establecía que los premios por presentismo se calculaban de manera semanal. Eso ocasionaba, en muchas empresas, que algunos trabajadores tengan asistencia perfecta durante las tres primeras semanas del mes para luego “pegar faltazos” en la última (sin que eso afectara de manera importante el monto total del premio). Con el nuevo sistema vigente desde 2018 eso ya no fue posible porque el premio pasó a calcularse de manera mensual
El tercer aspecto importante fue la incorporación de la figura de la “multifuncionalidad”, por medio de la cual las empresas pueden cambiar a los trabajadores de un área a otra en caso de considerarlo necesario, un factor especialmente significativo para las Pymes lácteas.
Los últimos datos oficiales disponibles indica que en el segundo trimestre de 2020 había 33.125 empleados lácteos registrados, de los cuales se estima que unos 25.000 estarían afiliados a Atilra. El salario bruto promedio vigente en septiembre de 2020 (último dato disponible) era de 109.364 pesos.
En los próximos días se inician las negociaciones paritarias entre Atilra e industrias lácteas con el propósito de establecer las nuevas escalas salariales para el presente año.
La entrada ¿Cuánto gana un trabajador de la industria láctea afiliado a Atilra? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Se dictó la conciliación obligatoria y el gremio Atilra abandonó de madrugada el bloqueo a la láctea Mayol se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El bloqueo de esta Pyme láctea comenzó el lunes. La planta, como todas las de su tipo recibe una materia prima muy perecedera -la leche cruda- y por eso no debería detener su actividad. Pero eso sucedió con la protesta realizada por militantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra) Delegación General Rodríguez, que tiene su principal número de afiliados dentro de la enorme planta de Mastellone en ese partido. Pero Mayol es otra cosa muy diferente: tiene apenas 14 trabajadores, de los cuales la mitad están afiliados al gremio específico de la actividad y la otra mitad al sindicato de la Alimentación o al de los trabajadores rurales UATRE.
Este viernes, tras una reunión en la Delegación Lobos del Ministerio de Trabajo, aunque sin la presencia de los representantes del gremio, se resolvió dictar la conciliación obligatoria por 10 días y se ordenó que en ese proceso no haya nuevas medidas de fuerza y se intente encontrar una salida a esta disputa por el alineamiento sindical de los empleados. El convenio de Atilra ofrece salarios bastante más elevados para los empleados.
“Estamos acá en forma pacífica. Sabemos que la gente del pueblo no está acostumbrada a este tipo de reclamos, pero nos vamos a quedar el tiempo que sea necesario para defender los derechos de nuestros compañeros”, expresó Heber Ríos, el dirigente regional de Atilra en una entrevista con la radio Actitud 92.5 de San Miguel del Monte. Luego pidió que los dueños de la empresa láctea “muestren los libros y demuestren que no pueden pagar los sueldos del convenio de ATILRA”.
Con este debate de fondo, las partes se volverían a reunir el próximo miércoles a las 9:30.
Fábrica de lácteos, sus dueños tamberos, PYME familiar, hoy amenazados y extorsionados por el gremio ATILRA.
Terrible video de uno de sus dueños, con más de 70 años tiene que soportar esto.
Cuanta tristeza! pic.twitter.com/D6Q3UoT6pY
— Vasco Sallaberry (@VascoSallaberry) March 4, 2021
El portal InfoCañuelas, que viene siguiendo el conflicto desde el inicio, contó que en la reunión frente a la cartera laboral de la provincia de Buenos Aires “la parte empleadora trajo una propuesta gradual que no tuvo respuesta favorable del gremio. Ante esta situación el dueño de la empresa expresó la voluntad de cerrar y emitir telegramas de despido ante lo cual y dado el carácter de este nuevo conflicto, con el fin de preservar los puestos de trabajo, la producción y los derechos laborales, se dictó la conciliación obligatoria”.
El viernes por la noche, pese a esta medida de las autoridades laborales, el titular del Juzgado de Garantías 8 de Cañuelas, Martín Miguel Rizzo, rechazó el pedido de una restricción perimetral solicitada por Dardo Mayol para integrantes de su familia y un trabajador de la firma láctea, quienes se sentían intimidados por la presencia de unos 30 integrantes del gremio junto al portón de acceso a la planta industrial. El juez consideró que no había “condiciones objetivas” que ameriten prohibir la presencia del gremio frente al predio fabril.
Finalmente, cerca de la una de la mañana del sábado, los sindicalistas dejaron el lugar, según confirmó el presidente de la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel), Pablo Villano.
La saga, que movilizó en buen número a vecinos de Udaondo y productores lecheros de toda la región en apoyo de la empresa, tendrá su capítulo judicial. Es que Mayol realizó una denuncia ante la fiscal Norma Pippo. Allí relató que en uno de los primeros días del conflicto se dirigió a la planta junto a su sobrina, Maira Denise Mayol, y que recibieron todo tipo de improperios. “Pagale a la gente, viejo garca”, aseguró que le gritaron. Además, al retirarse su sobrina constató que le habían tajeado la cubierta trasera de su auto, y que luego colocaron piedras delante del vehículo para impedir su desplazamiento.
Ese mismo día Mayol recibió la visita de un empleado que dijo haber recibido amenazas del gremio, que temía por su seguridad y la de su familia.

La fiscal se acercó ayer por la tarde al lugar y habló con los gremialistas con el propósito de identificarlos. Pidió requisar sus vehículos, pero ellos se negaron aduciendo que no se encontraba presente su abogado. “Un auxiliar de la Fiscalía se quedó en el predio. Si en el término de las próximas horas no acceden a identificarse, van a ser procesados por resistencia a la autoridad”, dijo a InfoCañuelas una fuente judicial.
Según esta versión, durante una recorrida por las instalaciones Pippo constató daños en candados, el circuito de cámaras de seguridad y un grupo electrógeno. Además, se levantaron huellas dactilares en uno de los depósitos donde se verificó el robo de quesos y dulce de leche.
La planta industrial, en este escenario, pudo comenzar a funcionar, aunque para el personal y los directivos resultaba “intimidante” la presencia del gremio junto al portón de acceso. Cesó esa inquietud en horas de la madrugada.
fotos: InfoCañuelas
La entrada Se dictó la conciliación obligatoria y el gremio Atilra abandonó de madrugada el bloqueo a la láctea Mayol se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Atilra bloqueó una Pyme láctea para reclamar la regularización sindical de los empleados: “Estamos frente a un gremio mafioso”, asegura Dardo Mayol se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde Mayol sostienen que eso no es posible y que está en peligro la continuidad de la planta con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo. “Lo que pide Atilra está pensado para las grandes empresas lácteas, pero en una Pyme familiar como la nuestra, que procesa alrededor de 11.000 litros diarios, es imposible cumplir con lo que exigen”, dijo a Bichos de Campo Dardo Mayol, uno de los responsables de la empresa.
El gremio instrumentó un “acampe” frente a la empresa láctea. Los propietarios de la firma denuncian que hubo piedrazos contra la sede administrativa, que rompieron cámaras de seguridad y hasta se cortaron la electricidad y descompusieron un generador. Se colocaron troncos y maderas en los portones de acceso para evitar el ingreso y egreso de vehículos y, como consecuencia del bloqueo, y ya se tiraron más de 10.000 litros de leche.

“De los catorce empleados que tenemos, siete de ellos están afiliados a Atilra y los otros siete en otro gremio, pero Atilra nos intima a pasar a todos los empleados a su gremio y lo hicieron del peor modo. Nos cortaron la luz, tuvimos que poner un generador, pero lo rompieron, y además nos arruinaron las cámaras de seguridad. Hice la denuncia policial porque entrar a la fábrica fue un suplicio. Empezamos a querer mandar leche a otros lados, pero ellos lo impidieron”, explicó Dardo Mayol.
La empresa solicitó una conciliación obligatoria, pero la misma le fue negada por el delegado regional del Ministerio de Trabajo, Dardo Alberto “Beto” Mansilla, ex empleado de Edesur y delegado del gremio Luz y Fuerza en el partido, quien en las últimas horas se acercó a dialogar con los trabajadores. Recién este 5 de marzo la consiguieron y ahora se abre un impasse de negociación con trabajo duro mediante entre abogados y la familia Mayol.

Mayol cree que el bloqueo instrumentado por los gremialistas en realidad se organizó con el propósito de hacer inviable la operación de la empresa, de manera tal que tenga que malvenderla.
“Atilra puso en juego una empresa de 86 años que empezó con mi abuelo. Hoy estamos enfrentando un proceso de reconversión y ahora esta situación, que nos pega muy duro, con la terrible desolación de vernos obligados a cerrar la planta si esto continúa”, se lamentó Mayol.

“Quiero que entiendan que estamos frente a un gremio mafioso. A mí me robaron implementos de la fábrica y me rompieron aparatos. Ahora pude conseguir que mañana podamos trabajar y conseguimos también una custodia policial”, definió..
Hoy jueves se realizó una concentración, convocada por la Sociedad Rural de Bransdsen y la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en apoyo a la firma láctea. “Los productores y procesadores de leche debemos unirnos y tomar cartas en el asunto. Defendemos la propiedad privada, la libertad de circulación y el trabajo digno”, sostuvieron ambas instituciones por medio de un comunicado.
Las autoridades del municipio de Cañuelas emitieron un comunicado manifestando su apoyo y solidaridad con la Pyme láctea y solicitaron que el Ministerio de Trabajo actúe para solucionar el conflicto. “Los métodos para conseguir los logros sindicales no deben bajo ninguna circunstancia poner en riesgo la sustentabilidad de una empresa que siempre ha sido familiar”, señaló un comunicado del municipio liderado por Marina Fassi, dirigente de Frente para la Victoria y esposa del ex intendente de Cañuelas, Gustavo Arrieta.

“Creemos que la situación de nuestras Pymes merece un tratamiento especial en relación a las grandes empresas. En el caso particular de Lácteos Mayol S.A., hablamos de varias generaciones de una familia representativa de nuestra comunidad, cuyo dulce de leche es además un símbolo de nuestro distrito ante el País e incluso el mundo”, agrega el municipio de Cañuelas en su comunicado.
El asesor, analista lácteo y coordinador del sitio DairyLando, Marcos Snyder, consideró de Atilra “es una fuerza bruta y mafiosa” que además efectuó “hechos de violencia e hizo pintadas en la casa de los dueños; eso debería estar castigado independientemente del motivo que haya detrás. Mayol es un laburante como pocos y el dulce de leche que elaboran en su planta lleva años de historia. No sé porqué no hay todavía una conciliación obligatoria”.
“En la era Macri (en referencia al gobierno anterior), Atilra se mantuvo quieta, pero con este gobierno se permiten estas actuaciones con total impunidad. Cuando yo fui gerente de Apymel tuve problemas con ellos, porque actuaban de manera similar con otras empresas. A una planta, por ejemplo, la bloquearon porque habían echado a una persona que robaba y entonces le impedían el ingreso de la leche hasta tanto lo reincorporaran”, agregó Snyder.

En relación al reclamo que hace Atilra a la empresa Mayol, Snyder declaró que “están pidiendo recategorizar a la totalidad de empleados que tiene la planta y con sus métodos está poniendo en peligro a esos mismos empleados a los que supuestamente quiere ayudar. Lamentablemente se afecta toda una historia lechera por culpa de estos brutos mafiosos”.
Por su parte, el representante gremial de Atilra, Heber Ríos exige que Lácteos Mayol regularice a sus empleados y asegura que los mismos están en la informalidad hace más de diez años. Según Ríos, la situación de reclamos lleva tres años y, ante la falta de respuesta, procedieron a realizar una medida de fuerza.
En el año 2008, en pleno conflicto del campo con el gobierno por la “resolución 125”, Lácteos La Cabaña de Rafaela (Santa Fe), una Pyme familiar, tuvo que cerrar sus puertas luego de una acción instrumentada por Atilra similar a la que se está observando en el caso de Mayol.
“En aquel momento le exigían lo mismo que a Mayol: recategorización, mayor incorporación de personal; le bloquearon la planta durante días, tuvieron que tirar leche”, recordó Elida Thiery, periodista especializada en el sector lácteo. “El conflicto empezó en julio de 2008 y a los dos meses terminó cerrando la empresa. Y recién hace un año y medio sus hijos y sobrinos reabrieron esa pequeña planta y hacen una producción casi artesanal bajo el nombre Lácteos Armando“, explicó.

La entrada Atilra bloqueó una Pyme láctea para reclamar la regularización sindical de los empleados: “Estamos frente a un gremio mafioso”, asegura Dardo Mayol se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>