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azul – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Wed, 30 Jun 2021 14:54:21 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png azul – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Tucho Muñiz y sus dos hijos manejan una cabaña de abejas reinas y se enorgullecen del producto de sus colmenas: “Nuestra miel es miel” http://wi631525.ferozo.com/tucho-muniz-y-sus-dos-hijos-manejan-una-cabana-de-abejas-reinas-y-se-enorgullecen-del-producto-de-sus-colmenas-nuestra-miel-es-miel/ http://wi631525.ferozo.com/tucho-muniz-y-sus-dos-hijos-manejan-una-cabana-de-abejas-reinas-y-se-enorgullecen-del-producto-de-sus-colmenas-nuestra-miel-es-miel/#comments Wed, 30 Jun 2021 11:20:12 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=71598 “Hace 45 años que produzco miel”, dice Tucho Muñiz, que aprendió de forma autodidacta, después se perfeccionó tomando cursos y luego fue, durante 11 años, profesor de apicultura en el Centro de Formación Profesional de Azul, en la provincia de Buenos Aires. Hoy Tucho tiene 600 colmenas, una sala de extracción a la que acuden […]

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“Hace 45 años que produzco miel”, dice Tucho Muñiz, que aprendió de forma autodidacta, después se perfeccionó tomando cursos y luego fue, durante 11 años, profesor de apicultura en el Centro de Formación Profesional de Azul, en la provincia de Buenos Aires.

Hoy Tucho tiene 600 colmenas, una sala de extracción a la que acuden otros apicultores y trabaja con sus hijos, María José y Gerónimo, quien a los 19 años se fue Hawaii a especializarse en producción de reinas: “Me invitaron a ir por tres meses y al final me terminé quedando casi un año”, cuenta este joven devenido experto. “Ya hace 18 años que en Miel del Parque somos criadores de reinas y también producimos jalea real y propóleo”.

Gerónimo, que es técnico apícola, explica que no sabe exactamente cuántos criaderos de reinas hay en el país. La diferencia, remarca, es que el de ellos es un criadero habilitado por Senasa, pero la realidad indicaría que hay muchos sin registrar. “Criamos unas 2000 reinas y hacemos un trabajo de selección para mejorar la genética en cuanto a mayor producción de miel, mansedumbre, comportamiento higiénico y resistencia a enfermedades”, describe.

Otra característica de este criadero es que han desarrollado una jaulita de madera para transporte de las reinas en vez de la típica de plástico y eso llama la atención, quizás porque la madera siempre resulta un material más noble. “Esta jaula de madera es similar a la que usan el criadero Hawaian Queen y pudimos hacerlas tal cual con permiso del dueño y son las únicas en su tipo que hay en el país”.

María José es licenciada en Turismo y trabajó mucho tiempo en el sector, hasta que un día cambió: “Creo que son etapas de la vida y la apicultura la viví desde muy pequeña”, reflexiona.

“Ya hace dos años que estoy dedicada 100% a las abejas y me gusta mucho, siempre aprendo algo más. Hoy me toca hacer de todo: armar material, ir al campo, hacer transferencias para reinas, encerrar, cosechar, hacer las extracciones, el fraccionado, las ventas. Acá siempre hay algo para hacer, es imposible aburrirse”.

Además, María José está a cargo de las pruebas de miel infusionada con lavanda, que próximamente estará disponible ya que la empresa familiar también pertenece al Club de la Lavanda, una iniciativa que apunta a que Azul sea la puerta de entrada a la Ruta de la Lavanda en Buenos Aires.

“Las abejas son apasionantes y me han permitido conocer muchos lugares del mundo”, cuenta Tucho, que ha ido a montar criaderos de reinas a México y a España.

“Este año por la sequía anduvimos en 22 kilos de miel por colmena pero hemos tenido cosechas mejores. Cuando recién arranqué, hace 40 años, teníamos rindes de hasta 90 kilos por colmena pero ahora debido a la utilización de agroquímicos en los campos eso ya no se ve más”.

La empresa vende todo fraccionado (nada a granel) y si bien no tiene la certificación orgánica (“me cansé de hacer trámites”, dice Tucho) el eslogan que han elegido lo dice todo: Nuestra miel, es miel. Y eso sí: en los supermercados se aseguran de que su producto esté bien separado de las “mieles” enriquecidas con jarabes de maíz. “Eso no es miel”, asegura.

“Esto es una pasión y para quien nunca estuvo con cerca de las abejas o no tiene idea de ellas, los invitamos a conocerlas y a estar en contacto con ellas”, dice esta familia apicultura como conclusión.

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Alcoholes argentos, y no para las manos: En Azul, dos amigas se especializan en mostrar las cualidades de las nuevas bebidas nacionales http://wi631525.ferozo.com/alcoholes-argentos-y-no-para-las-manos-en-azul-dos-amigas-se-especializan-en-mostrar-las-cualidades-de-las-nuevas-bebidas-nacionales/ Sun, 13 Jun 2021 12:08:15 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=69990 Son las 8 de la noche y está fresco; en el jardín de piso de piedritas hay mesas, velas y una gran cocina al aire libre, preparada para ponerse en marcha. Es viernes, estamos en Azul, provincia de Buenos Aires, y hemos venido a la velada que proponen Majo (cocinera) y María Eugenia (bartender): una […]

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Son las 8 de la noche y está fresco; en el jardín de piso de piedritas hay mesas, velas y una gran cocina al aire libre, preparada para ponerse en marcha. Es viernes, estamos en Azul, provincia de Buenos Aires, y hemos venido a la velada que proponen Majo (cocinera) y María Eugenia (bartender): una clase de cocina con degustación y tragos con bebidas nacionales.

Sí: alcohol nacional y no para el gel de manos: “Como consumidores sabemos muy poco de la cantidad de destilados y diferentes bebidas que se elaboran en nuestro país, pero hoy hay de todo hecho con DNI Argentino”, aclara María Eugenia, que es toda una especialista. “La diferencia es que hoy se le da muchísima importancia al producto y a su calidad, cosa que antes no pasaba porque se pensaba más en términos de cantidades”.

Con respecto a la esencia de este encuentro que se repitió todos los viernes (hasta que comenzó la nueva restricción de salidas y que retomará apenas termine), consiste en una clase para preparar tres tapas o bocados acompañados de tres tragos. “Hacemos una tapa y un trago con toda la explicación demostrativa y luego de cada paso, los integrantes degustan”, cuenta Majo.

“La propuesta nació a partir de unir ambas tareas que amamos y con todo este tema del distanciamiento social se nos ocurrió usar este espacio al aire libre que tengo en mi casa, que es ideal porque está reparado pero sigue siendo a la intemperie. La gente se siente más cuidada en espacios abiertos, sobre todo si la actividad es grupal… y esperamos retomar apenas se pueda”.

 

Lo primero que hacen las emprendedoras al momento de organizar cada encuentro es seleccionar los tragos y luego maridar los bocados para que haya un equilibrio de sabores, siempre utilizando productos de estación. Algunos ejemplos: los cócteles que poseen sabores más ácidos conviene maridarlos con comidas más fuertes, especiadas y más grasas para favorecer el contraste de sabores; los cócteles con más alcohol maridan con comidas que requieren una digestión más lenta y los secos con comidas que poseen un alto contenido en proteínas.

Volviendo al tema de las bebidas locales, lo cierto es que siempre hubo nacionales pero hoy la diferencia radica en la calidad del producto.

Actualmente la bebida que más se está elaborando es el gin, que se fabrica en diferentes provincias de Argentina de excelente calidad comparado con los extranjeros. Y poco a poco están saliendo otras bebidas como vodka y whisky.

“Los vodkas que se fabrican en Argentina -y me especialmente refiero a nuestro joven y reciente “Pan Vodka” de Tato Giovannoni- hacen referencia a la materia prima que es el trigo, cereal propio de Argentina que nos caracteriza y esa es la diferencia con los extranjeros”, explica Eugenia.

“Lo diferente es que se siente el cereal cuando uno lo consume, no termina siendo un alcohol súper neutro y esa es la gran diferencia entre los vodkas artesanales y los industriales: el cereal tostado se siente en boca y esto habla de un buen proceso de elaboración”.

Con respecto a los whiskies el nombre que se escucha es “Casares”, de Neuquén, que se consigue muy poco. Los otros son la ginebra Profeta, el pisco Calavera, el vermú Lunfa, y el bitter rojo Verbena. Y los gines: Príncipe de los Apóstoles, Rosa Mosqueta, Heráclito y gin de lúpulo Santa Rosa. Pero claro, uno de los prejuicios a vencer es que el público no está acostumbrado a que las bebidas nacionales sean buenas, así que habrá que trabajar en eso y demostrar.

Y hablando de prejuicios, Majo explica: “La gente es muy flexible y come de todo, a veces se sorprenden por algunas combinaciones y para mí es muy gratificante hacerles vencer prejuicios gastronómicos: un ingrediente que nunca comerían, una vez transformado con una buena técnica o combinado con otro, puede convertirse en un hallazgo y ese es un poco mi desafío”.

“Con Majo nos unen muchas cosas”, dice Euge entre risas. “Ella me inscribió en la carrera de bartender sin consultarme (literal) y gracias a ella di este paso. Todo inicia y termina en su cocina, me acompañó en todo el proceso y hoy también nos une nuestra pasión por lo que hacemos, de ahí surge el nombre de nuestra propuesta de Azuleña Tragos y Bocados”.

Una recomendación final emulando aquello de “en el último trago, nos vamos”.

“Para una asado recomendamos vermú rosso con jugo de limón exprimido y un chorro de soda en un vaso trago largo con mucho mucho hielo y decorado con una rodaja de limón. Simple, rápido de hacer y extremadamente rico. La otra opción, si hay, es acompañar con un whisky añejo. No falla”, aseguran las expertas como broche de oro. “Esperemos que pronto podamos volver a juntarnos a comer, cocinar y a aprender”.

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Vivir en un campo cercado por el agua: El duro relato de un matrimonio que trabaja en un establecimiento ganadero en Azul http://wi631525.ferozo.com/vivir-en-un-campo-cercado-por-el-agua-el-duro-relato-de-un-matrimonio-que-trabaja-en-un-campo-en-azul/ Wed, 07 Apr 2021 20:13:41 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=63333 La Zona Deprimida del Salado es una región ubicada en el centro-este de la de la provincia de Buenos Aires que se extiende a lo largo de la cuenca del río Salado, dentro de la cual se encuentra la localidad de Azul. Allí, a fines de marzo y en tan sólo pocas horas, llovieron más […]

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La Zona Deprimida del Salado es una región ubicada en el centro-este de la de la provincia de Buenos Aires que se extiende a lo largo de la cuenca del río Salado, dentro de la cual se encuentra la localidad de Azul. Allí, a fines de marzo y en tan sólo pocas horas, llovieron más de 200 milímetros y en algunas zonas rurales se superaron los 300 milímetros. Esto de inmediato ocasionó problemas en varios campos, sobre todo ganaderos que son los que abundan en la zona.

Marta Liliana Arsani y su esposo Carlos Alcides Ortiz viven y trabajan al cuidado de un campo ganadero dedicado a la cría en una zona rural de Azul. Como en muchas otras ocasiones, el acceso al establecimiento, literal, les quedó tapado por el agua.

El campo, que es alquilado por Francisco Barrera, tiene un camino de acceso desde la ruta que se hizo a base de huellas vehiculares. Con las precipitaciones de fines de marzo quedó completamente anegado y esas misma situación persiste llegada la primera semana de abril.

“Para ingresar al campo desde la ruta se deben recorrer 10 kilómetros muy difíciles y complejos. El tema es que el agua no baja como quisiéramos y hay mucho pajonal que provoca anegamientos, sumando a que no hay limpieza regular en desagües y canaletas”, se lamentó Arsani en diálogo con Bichos de Campo.

Desde el municipio de Azul aseguraron que se abrieron compuertas del Arroyo Azul y se limpiaron sumideros, pero la realidad a nivel rural es otra. “Ese camino de la escuela hasta la entrada al campo está descuidado hace meses y con suerte la maquina que nivela habrá pasado dos veces”, se quejó Arsani.

La propia Marta se subió junto a su esposo al tractor y mandó fotos y videos sobre el estado del camino. “Siempre hay que tratar de evitar desgracias pero encima que no tenemos señal de internet o de celular, ahora le sumamos que no tenemos tampoco caminos cuando llueve en la zona. Es como que se complica mucho vivir así. Nunca recibimos tanta agua como este primer trimestre del año”, declaró.

La situación que se vive no viene desde ahora, según Arsani, sino que es un tema de larga data. “Nosotros estamos hace nueve años y el camino al campo se hizo a base de huellas. Luego al municipio se le dio por hacer badenes pero con estas ultimas lluvias te puedo asegurar que si los atravesás con caballos el agua les llega a la panza y un poco más. A nuestro perro lo tapa directamente y hasta lo arrastra con la fuerza que tomó el curso de agua”, explicó.

La movilidad es lo que más complica a este matrimonio, debido a que tienen que recurrir a un sulky para salir al camino y llegar a la ruta en inmediaciones a la escuela número 4 de Azul, o sino deben trasladarse en tractor.

“Para que te des una idea la rueda chica del tractor nos queda toda tapada por el agua, que es agua que ingresa desde el partido de Rauch, pues del otro lado, en otros potreros, no se provoca la acumulación de agua que tenemos acá”, dimensionó.

“Yo pienso que si elevaran el camino y limpiaran las cunetas como se debe no deberíamos volver a tener este problema. Si tenés una camioneta buena pasás.  ¿Pero si no tenés un vehículo así, como en nuestro caso? Estamos inundados incluso luego de las lluvias. El camino y la cuneta son una misma cosa para que te imagines, o sea que es lo mismo que no existiese cuneta”, describió Marta.

La mujer manifestó que si tuvieran maquinaria ellos mismos arreglarían el camino. “Por ahora veníamos manteniéndolos con pala como podíamos pero el problema es que cuando llegan estas lluvias torrenciales se complica todo. Hay además, mucho pajonal, mucha suciedad. Veremos qué solución nos dan, la verdad es que cansa mucho que cada año, desde hace nueve años pase siempre lo mismo”, remarcó.

En la Cuenca del Salado pasaron de la sequía a la inundación luego de un temporal que aportó más de 300 milímetros en algunos sectores

“Acá cuando se rompen las alcantarillas o cunetas meten un poco de tosca y le echan tierra y al poco tiempo vuelven a romperse. Así no pueden arreglarse las cosas. No somos sólo nosotros los disconformes con el manejo municipal en zonas rurales”, aclaró Arsani.

La señora advirtió que puede haber canales clandestinos que complican el panorama, pero está convencida de que la solución pasa por el municipio de Azul. “Hay productores que incluso prefieren dejar sus campos bajo el agua y no hacerse cargo porque sostienen que no les dan los costos”, agregó.

“La verdad no ofende. Lo que pasa es que acá nadie se anima a hablar y entonces la cosa sólo queda entre vecinos, pero hay que enfrentar estas cuestiones; no hay obras viales y los caudales de agua bajan muy pero muy poco. Ya llevamos más de 10 días con esta situación”, sintetizó.

Por ahora el matrimonio se arregla recibiendo provisión de alimentos que le alcanza el inquilino del campo hasta la tranquera y da gracias que no le haya pasado nada al momento. “El inquilino del campo que nos contrata nos ayuda bastante. Mi hija me manda medicamentos desde la ciudad y me dio la dicha de hacerme abuela en febrero pasado”, relató.

“Lo que mas agradezco es que tengamos un servicio tan bueno de parte de los bomberos de Cacharí que siempre ayudan con todos los protocolos necesarios, pero me pregunto cómo pediré ayuda algún día que volvamos a tener estas lluvias y no tenga red celular”, concluyó.

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A Peco Repetto no le preocupan los debates o las grietas, aunque recomienda: “Lo que nunca tenemos que hacer es alejarnos de la ciencia” http://wi631525.ferozo.com/a-peco-repetto-no-le-preocupan-los-debates-o-las-grietas-aunque-recomienda-lo-que-nunca-tenemos-que-hacer-es-alejarnos-de-la-ciencia/ Sun, 04 Apr 2021 18:51:40 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=63053 Horacio Repetto, más conocido como Peco, es ingeniero agrónomo y asesor de diversas empresas agropecuarias. Fue miembro de la Comisión Directiva y director de Comunicaciones de Aapresid. Hoy es representante de esa entidad en la CAPPA (Comisión Asesora Provincial de Producciones Agroecológicas) del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires y fue […]

La entrada A Peco Repetto no le preocupan los debates o las grietas, aunque recomienda: “Lo que nunca tenemos que hacer es alejarnos de la ciencia” se publicó primero en Bichos de Campo.

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Horacio Repetto, más conocido como Peco, es ingeniero agrónomo y asesor de diversas empresas agropecuarias. Fue miembro de la Comisión Directiva y director de Comunicaciones de Aapresid. Hoy es representante de esa entidad en la CAPPA (Comisión Asesora Provincial de Producciones Agroecológicas) del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires y fue representante por la Región Mar y Sierras en la Comisión de Agricultura de CREA.

-Hoy se habla mucho de agroecología como una forma de recuperar la soberanía alimentaria y usar sólo bioinsumos. ¿Cuál es su opinión?

-La parte positiva es el cuestionamiento que siempre nos tenemos que hacer en cualquier profesión sobre nuestra actividad laboral. Desde ese lugar el mensaje fuerte que se generó nos hace replantearnos muchos temas, aunque no debemos olvidarnos de que esto es más grande y tiene que ver con cientos de actividades que empiezan a cuestionarse por la única razón de que somos más de 7.700 millones de habitantes en nuestro Planeta y de repente nos empieza a quedar algo pequeño nuestro hogar.

¿Entonces?

-Creo que el concepto de soberanía alimentaria es solo un slogan sin contenido lógico en un mundo francamente globalizado. Y que el concepto de bio-agroindustria es algo en fuerte crecimiento y es ahí donde se insertan los bioinsumos que, por supuesto, son una gran evolución del conocimiento científico.

-Veinte años atrás no se cuestionaba el uso de agroquímicos y hoy cada vez más. ¿Cree que están demonizados?

-Tiene que ver con lo dicho antes. Todo será cuestionado y no me parece mal que así lo sea. Lo que nunca tenemos que hacer como sociedades del conocimiento es alejarnos de la ciencia.

-¿Cómo sería ese alejamiento?

-Es lo que ocurre en esta época de Internet donde hay múltiples “fuentes” y de donde sale el famoso: “Lo leí en Facebook”, como si eso garantizara una fuente confiable de conocimiento. Esto es lo que quiero remarcar: hoy hay grupos de terraplanistas, antivacunas, antibiotecnología y muchos etcéteras que son todos parte de lo mismo: del desconocimiento de la ciencia.

-¿Considera que las BPA (Buenas Prácticas Agrícolas) aseguran que los agroquímicos no dañan la salud de quien los aplica ni de quien consume estos alimentos?

-Así es.

-Entonces, ¿el temor a la relación agroquímicos-enfermedad también es un mito?

-Conozco muchas familias que viven en el campo y nunca vi afectar su salud por fitosanitarios. Es simple: de la misma forma que no debemos automedicarnos, debemos ser responsables en su uso cumpliendo con toda la normativa al respecto.

-Según su experiencia, ¿es posible producir grandes superficies de forma agroecológica?

Sí. Muchísimos colegas trabajan respetando los ejes de la producción sustentable y están haciendo agroecología.

-A veces parece que “la otra grieta” es agroecología y producción convencional. ¿Cuál es su opinión?

-La grieta está solamente en los que se sienten que están de uno u otro lado; es un tema mental, nada más.

-¿Usted dónde se ubica?

-Soy Facilitador en Transición Agroecológica del MDA de la Provincia de Buenos Aires, integro una Regional de Aapresid de la cual son socios regionales la Agencia del INTA Tandil y la Facultad de Agronomía de la UNICEN, y todos trabajamos en forma conjunta y tenemos relación con algunas chacras del MDA. Además soy miembro de un CREA y vocal de la Sociedad Rural de Azul ¿De qué grieta me hablan?

-Por último: hace años que se dice que el campo debe comunicar mejor lo que hace. ¿Le parece que se está logrando?

-Creo que también en este caso estamos hablando de un tema global: es un problema de la producción de alimentos y su relación con las comunidades. Pasa en el periurbano de nuestros pueblos, pero también en cualquier país productor de alimentos de Asia o África.

-¿Y qué se puede hacer para mejorar esa comunicación?

-Seguramente el storytelling es una excelente herramienta para comunicar de qué trata la producción de alimentos. Pero hay algo que es clave: entender que una Comunidad Agroalimentaria, como podría ser la que vivo, es justamente eso: un lugar donde todos producimos alimentos. El día que lo veamos se soluciona este tema.

-¿No será que la gente de la ciudad sí sabe (racionalmente) que el campo produce alimentos pero (emocionalmente) no le interesa? Como que esa información “no le llega”…

-Algo de eso ocurre, por tal motivo creo que hay que bajar barreras y abrir el diálogo hacia la sociedad. Pero para lograrlo hay que ponerse de acuerdo entre las instituciones ligadas al tema y actuar en equipo; de lo contrario es difícil avanzar y sostenerse en el tiempo. En este sentido se está trabajando muy bien en escuelas rurales y ya desde hace tiempo, brindando información de calidad tanto a alumnos como a docentes.

-Lo de las escuelas es fundamental pero pensaba en ir fuera del sector, hablarle al que no sabe nada de campo. ¿No sería ese el gran salto?

-Bueno, algo que nos pasa históricamente es que nos hablamos a nosotros mismos: debatimos las problemáticas entre nosotros, en programas del sector y con colegas… y no sale de ahí salvo que ocurra algo puntual y muy grave, que es cuando los medios nacionales le prestan atención al campo. Sin duda ese el desafío a sortear y el gran salto a dar pero hoy por hoy veo muy complicado que el sector tenga una presencia activa y sostenida en los medios masivos.

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En la Cuenca del Salado pasaron de la sequía a la inundación luego de un temporal que aportó más de 300 milímetros en algunos sectores http://wi631525.ferozo.com/en-la-cuenca-del-salado-pasaron-de-la-sequia-a-la-inundacion-luego-de-un-temporal-que-aporto-mas-de-300-milimetros-en-algunos-sectores/ Mon, 29 Mar 2021 20:38:19 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=62532 En las localidades bonaerenses de Azul, Las Flores y Rauch la sequía quedó en el olvido en cuestión de horas para dar paso a preocupaciones por situaciones de anegamientos e inundaciones. Las lluvias del fin de semana complicaron la situación en algunos sectores de la región sudeste de Buenos Aires, donde un temporal provocó también […]

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En las localidades bonaerenses de Azul, Las Flores y Rauch la sequía quedó en el olvido en cuestión de horas para dar paso a preocupaciones por situaciones de anegamientos e inundaciones.

Las lluvias del fin de semana complicaron la situación en algunos sectores de la región sudeste de Buenos Aires, donde un temporal provocó también complicaciones en las ciudades y pueblos de la zona con calles completamente inundadas y un masivo corte del servicio de electricidad.

Las fuertes precipitaciones dejaron una buena cantidad de agua en el casco urbano del poblado de Parish, donde los acumulados fueron de 140 milímetros, mientras que en zonas rurales las precipitaciones llegaron a superar los 300 milímetros. No obstante, las lluvias llegaron tarde para los cultivos de soja tanto de primera como de segunda, que tendrán rendimientos inferiores a los potenciales.

El ingeniero agrónomo azuleño, Horacio “Peco” Repetto, más conocido en Twitter como PecoAz, compartió en la red social algunas imágenes tomadas a caballo y otras sacadas en un vuelo que salió desde la vecina ciudad de Rauch hacia el noreste del partido de Azul, donde se puede apreciar el manto de agua que cubre una vasta zona.

“Estas lluvias llegan un poco tarde para los cultivos de gruesa, pero siempre el agua viene bien porque quedará alojada en los perfiles del suelo para los cultivos de fina que se van a implantar dentro de un mes”, dijo Repetto en diálogo con Bichos de Campo.

“Llovió en la región hasta mediados de enero, pero luego se cortó el agua y ahí se dieron afectaciones diversas por sequía en diversos cultivos y ambientes, registrando los daños más importantes en los suelos con limitaciones”, declaró.

“Si dividís el partido de Azul a la mitad, en sectores norte y sur, vas a ver que es como si ambos estuvieran en dos regiones totalmente diferentes. Donde más llovió en las últimas horas es en el norte, el cual es parte de la Cuenca del Salado, con suelos muy tendidos y campos básicamente ganaderos donde el agua tarda mucho tiempo en retirarse”, comentó Peco.

“El sur del partido de Azul, en cambio, pertenece a la zona serrana que se conoce como macizo de Tandilia, donde los campos tienen mejores suelos, pero se ven limitados por pendientes y piedra y tosca”, describió.

Los tambos y establecimientos ganaderos de la zona, que venían preocupados por la situación de las pasturas y las dificultades para confeccionar reservas invernales debido a la restricción hídrica, luego del temporal del fin de semana están lidiando con los problemas generados por los excesos hídricos.

https://twitter.com/EliThi/status/1376319146036695041

De acuerdo a lo informado por el medio Azul Digital, el productor Marcelo Etchevers, vecino del casco urbano de Parish,  facilitó un tractor para permitir la circulación por el lugar. En el caso de requerir asistencia, el intendente de Azul, Hernán Bertellys, recordó que se encuentra habilitada la línea 103 de Defensa Civil para todos los vecinos que lo necesiten, al tiempo que comunicó que se abrieron compuertas y se limpiaron sumideros.

El director de Vialidad Urbana, Pavimento e Hidráulica de Azul, Jorge Sarasola, explicó que “ante la inquietud de algunos vecinos por la apertura de una sola compuerta, queremos aclarar que esto se debe a que en la zona baja del partido, especialmente en localidades como Parish y Cacharí, han caído aproximadamente 200 milímetros; el hecho de que les descarguemos toda el agua de golpe provocaría un problema mayor”.

Acerca del comportamiento del Arroyo Azul, desde el municipio aclararon que hay un “amplio control de las compuertas, tanto la del Balneario como la del Parque”, es decir que, a medida que el evento se va produciendo, las pueden activar y acelerar el pasaje del agua; y afirmaron que “no hay ningún tipo de posibilidad de que podamos tener algún inconveniente de desborde porque frente a los milímetros caídos, el escurrimiento que tiene el arroyo es perfecto; así que queremos llevar tranquilidad a los vecinos”.

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Mujeres que tejen en red: Verónica Torassa coordina un grupo de hiladoras que encontraron un oficio en el telar http://wi631525.ferozo.com/mujeres-que-tejen-en-red-veronica-torassa-coordina-un-grupo-de-hiladoras-que-encontraron-un-oficio-en-el-telar/ Wed, 04 Nov 2020 10:48:02 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=49830 Pensemos por un momento en miles de mujeres rurales, solas en su casa y lejos de las demás mujeres. Sus días transcurren entre varias tareas de campo y domésticas. También son madres y llevan a sus hijos a la escuela. Pero a diferencia de muchas mujeres de la ciudad, y debido a las largas distancias, […]

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Pensemos por un momento en miles de mujeres rurales, solas en su casa y lejos de las demás mujeres. Sus días transcurren entre varias tareas de campo y domésticas. También son madres y llevan a sus hijos a la escuela. Pero a diferencia de muchas mujeres de la ciudad, y debido a las largas distancias, muchas de ellas deben esperarlos en la puerta durante las cuatro o cinco horas que dura la jornada educativa.

La socióloga Verónica Torassa reparó en estas mujeres en 2007, y a partir de advertir que perdían largas horas esperando por sus hijos, generó toda una integración: A través del hilado y del telar, esas mujeres encontraron un lugar de socialización y una salida laboral en zonas rurales de la localidad bonaerense de Azul.

Torassa preside la ONG Asociación Azul Solidario. A través del proyecto Mejoremos juntos la Calidad de nuestra Educacion Rural (ProMeCer), promueve ambientes de trabajo colaborativo a través de herramientas de gestión público privada sobre la educación, la salud, el medioambiente y la mujer rural. Bajo el eje de las mujeres rurales se creó Hilados del Azul, con el objetivo de que estas puedan generar sus propios productos y rentabilidad.

En diálogo con Bichos de Campo, Verónica recordó cómo llegó a ellas. “En ProMeCer armamos una red de instituciones. Primero empecé a acompañar a los profesores de educación física, plástica e idiomas para ver cómo funcionaba esto de dar contenidos a los chicos, y logramos un acuerdo muy interesante entre la sociedad civil y el sector público”, mencionó.

Ahí fue cuando Torassa se dio cuenta que las madres esperaban cuatro horas a sus hijos, hasta que estos terminaran sus clases. “Las distancias eran largas si debían volver a sus hogares y luego venirlos a buscar, y ahí fue que, viéndolas sin hacer nada y solo esperando, les pregunté que podíamos hacer para capitalizar el tiempo. Teníamos cero recursos pero surgió la posibilidad de trabajar con la lana de oveja, ya que hay mucha en Buenos Aires, tanto para consumo de carne como de lana. Y así fue que empezamos con el hilado”, relató la socióloga.

Mirá la entrevista completa a Verónica Torassa:

 

“El municipio de Azul nos facilitó una capacitadora desde la secretaría de Cultura, la cual empezó a asistir a las escuelas para enseñar a las mujeres a tejer e hilar. Luego tuvimos la chance de presentarnos a una convocatoria de la embajada de Australia, la ganamos y nos donaron trece ruecas y ahí tocamos el cielo con las manos”, recordó.

Torassa resaltó que ese fue un empujón muy importante y que desde ese momento “la capacitadora empezó a recorrer escuelas, y así se fue formando el tema del hilado y algo de telar. Nos volvimos a presentar a la convocatoria, ganamos y ahí nos dieron telares”.

Otro apoyo fuerte que recibieron estas mujeres que empezaron a tejer e hilar en red fue el que les confirió la feria Caminos y Sabores. “Esa feria nos dio la primera posibilidad de acceder a un stand en 2009. Lo único que llevamos fue lana hilada y el público no podía creer ver a alguien trabajando con una rueca. Los siguientes 10 años, generosamente estuvimos con un stand donado para poder mostrar nuestro trabajo. Si ves una foto del 2009 y la comparás con una de 2019, no podés creer el avance que tuvimos, porque luego del hilado vinieron los bordados y prendas tejidos. Fue un crecimiento vertiginoso”, remarcó la presidenta de Azul Solidario.

En 2015 el INTA les cedió un espacio para poder juntarse y les ayudó a capacitarse en especialidades como el teñido natural. “Esto significó otro paso, que fue la articulación de mujeres del campo con mujeres de la ciudad. En esto todas tenemos algo en común, y es esa capacidad de colaborar, sin importar si somos del campo o de la ciudad”, manifestó.

El municipio de Azul les ayuda con viáticos cada vez que asisten a ferias, la sociedad rural local hace su aporte pagando un honorario a las que alguna vez fueron alumnas y ahora capacitan en otras escuelas el oficio del telar y del tejido, y la consignataria de hacienda local Wallace, también colabora ofreciéndoles un espacio en medio de los remates para que armen un stand y ofrezcan sus productos.

A su vez, Gabriela Fortassín, que vive en la ciudad, se encarga de coordinar las ventas de estas mujeres a través de las redes sociales, porque muchas veces, trabajando en el campo o en el interior, no tienen internet. “Hay que mejorar esto porque el crecimiento debe venir de la mano de la tecnología. Invertir en estos lugares implica invertir en capital humano, dándole la posibilidad de crecer a la gente de campo. Ellos deben aprender en el lugar donde viven, como todo el mundo”, manifestó.

https://www.facebook.com/Asociacionazulsolidario/videos/378687026595916

Con Azul Solidario, Torassa destacó que “se va armando toda una cadena de favores alrededor de un proyecto para que estas mujeres tan trabajadoras y emprendedoras puedan generar ingresos. Eso es importante, que sepan que a pesar de estar en el medio del campo, pueden generar rentabilidad”.

Lograron armar un canal de venta actual, a través del Facebook de Hilados del Azul, e hicieron un acuerdo solidario con Mercado Libre para que puedan vender allí sin que les genere costo alguno el uso de la plataforma.

“Nuestro grupo es muy móvil, muchas mujeres llegan, y muchas otras se van con un conocimiento que a su vez les da un oficio. Y acá hay un colectivo de mujeres porque, en definitiva, a lo que Azul Solidario apunta es a generar capital social”, concluyó.

No es el único caso. En Coronel Suárez también hay un banco de lana, que genera una posibilidad de trabajo para las mujeres de la zona:

Con un banco de lana y sus ganas de trabajar, las mujeres de Coronel Suárez empezaron a tejer una red

 

 

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