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La entrada Bananeros: La Argentina gasta más dólares en importar esa fruta que los que obtiene por exportar peras o limones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La estadística del INDEC marca que entre enero y septiembre de este año, la Argentina lleva importadas 341 mil toneladas de bananas por la módica suma de 183 millones de dólares. Es decir, viene pagando cada kilo de bananas a poco más de medio dólar o más exactamente 0,53. Son divisas que el Banco Central canjea a valor del dólar oficial y que aprovechan entonces la enorme brecha que existe con el dólar libre.
Desde que la economía argentina ha empezado a convivir nuevamente con esta brecha cambiaria, tras la crisis de fines de 2018, las importaciones de bananas no han parado de crecer. En 2019 se importaron 434 mil toneladas por 196 millones de dólares, y al año siguiente los volúmenes importados se incrementaron a casi medio millón de toneladas: fueron 470 mil toneladas por 243 millones de dólares. Al ritmo que llevan las importaciones en 2021, en tanto, es posible que este año se superen los 250 millones de dólares gastados en importar bananas.

El dólar oficial Banco Nación, según el cual se fijan el tipo de cambio para importaciones y exportaciones, está cotizando prácticamente a 100 pesos por unidad. Esto implica que en los ocho primeros meses del año la Argentina estuvo importando banana a un promedio mayorista de 53 pesos por kilo valor CIF. En el Mercado Central el valor de esa fruta a nivel mayorista en octubre oscilaba entre 81 y 140 pesos según su tamaño y su país de origen. La que más cotizaba era la banana grande de Ecuador, principal país del cual se provee la Argentina.
En sus recomendaciones de precios acordados con las empresas del rubro, la Corporación Mercado Central recomendaba vender la banana a no más de 155 pesos por kilo a nivel mayorista y con un top de 190 pesos en las verdulerías. Pero en realidad, en los supermercados hoy la banana ecuatoriana cotizaba a entre 160 y 250 pesos por kilo. Salta a la vista que desde el momento de la importación los valores se multiplican tres o cuatro veces cuando llegan al consumidor.
Mientras el negocio de la venta de banana importada marcha sobre rieles, no sucede lo mismo con las economías frutícolas de la Argentina, que exportan también sujetas a un dólar oficial que muchas veces apenas les permite cubrir sus costos productivos. Así, resulta que complejos exportadores de los cuales solía ufanarse la Argentina, como el limón o la pera, andan de capa caída y no logran producir las divisas necesarias para por lo menos compensar las crecientes importaciones bananeras.

Según los datos del propio INDEC recopilados por el Ministerio de Agricultura, el poderoso complejo limonero con asiento en el NOA había podido exportar entre enero y agosto de este año unas 260 mil toneladas de ese cítrico insignia de la Argentina, por 170 millones de dólares. Como la temporada está llegando a su fin, sería raro que estos valores mejoren mucho más.
Desde el sur, las exportaciones de peras en el mismo tramo de 2021 sumaban 276 mil toneladas por valor de 196 millones de dólares. También en este caso la temporada está cerrada.
Quiere decir que, en definitiva, la Argentina utiliza más dólares en importar bananas de los que generará por las exportaciones de sus principales frutas.
¿Y cuál es el problema? Son varios, pero el más evidente es que debido a la existencia de un dólar oficial de 100 pesos, que cotiza a casi la mitad de lo que lo hace el dólar en el mercado libre, el Banco Central aparece casi subsidiando las importaciones de 0banana, mientras condena a un visible atraso cambiario a los principales rubros frutícolas de la Argentina.

El otro problema es que, debido a los bajos precios que percibían en el mercado, varios productores bananeros del norte de la Argentina -de dónde suele provenir el 15% de la oferta total al mercado- tuvieron que tirar su producción, pues no llegaban a compensar los costos productivos. Hace unas semanas, a modo de ejemplo, la Federación Agraria Argentina de Laguna Naineck, principal localidad bananera de Formosa, se solidarizó con el productor Calixto Fretes, a quien se le pudría la produccio´n por falta de mercado. “Tengo que vender 100 kilos de banana para comprar un kilo de kilo de carne”, sintetizó el bananero en una entrevista con Clarín Rural.
“Su producción de banana se echó a perder por falta de comercialización; una imagen que se repite en los bananales de cientos de familias de nuestra provincia”, advirtió un comunicado de la FAA que se repite casi todos los años y que reclamaba: “Los bananeros formoseños no podemos seguir soportando esta situación de desprecio y abandono”.
Por cierto, hacia fines de octubre la banana nacional en el Mercado Central cotizaba bastante más abajo que la banana importada, a unos 65 pesos por kilo, por lo menos 50% por debajo de la importada.
Otro flanco crítico de este escenario es que son muy escasas las campañas de promoción del consumo interno de frutas producidas en la Argentina, y que podrían equilibrar los consumos de ese tipo de alimentos nacionales con los de banana importada. Por lejos, con 12 kilos anuales por habitante, esa resulta ser la fruta más demandada por los argentinos.
En este escenario, en las últimas semanas se ha visto una fuerte presencia en el mercado local de bananas que llevan la marca Chiquita. una de las marcas más populares del mundo y que suele ser asociada -debido a la historia de sus empresa propietaria (Chiquita Brands International) con el derrotero de los llamados “países bananeros” caribeños.

La marca fue reintroducida al país a partir de 2016 por la mayor importadora local de bananas, la firma Tropical Argentina, que es una fuerte operadora en el Mercado Central. Pero recién desde el mes pasado se ha hecho visible su desembarco masivo y una apuesta publicitaria por instalar ese nombre.
“Sonreí, llegó Chiquita”, dicen los carteles luminosos que han podido llegar a verse a metros del Obelisco en el marco de una intensa campaña publicitaria para posicionar el producto importado. .
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]]>La entrada Para armar una línea completa de productos “agroecológicos”, la cadena Carrefour incluso trae una banana certificada de Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Prueba de esto es la línea de productos “Huella Natural” que la cadena de supermercados Carrefour lanzó hace un tiempo al mercado, ahora ha incorporado gran cantidad de frutas y verduras agroecológicas, hasta cortes de carnes y lácteos provenientes de animales criados a campo y alimentados a base de pasturas naturales.
“La gama de productos Huella Natural prioriza la estacionalidad de los productos, la agroecología, el bienestar animal y el respeto por el medioambiente y la biodiversidad. Promovemos el respeto por la estacionalidad de cada fruta y verdura, potenciando el momento óptimo de su siembra y cosecha y su aprovechamiento nutricional”, indicaron a Bichos de Campo desde la empresa.

Ahora bien, ¿Cómo se controla esto? La pregunta es pertinente porque en el caso de la denominada “agroecología” no existen protocolos ni un sistema de certificación oficial, como sí hay desde los años 90 para los alimentos orgánicos.
Desde la empresa explicaron que en una primera instancia se trabaja con consultoras externas que auditan a los productores en relación al cumplimiento de requisitos vinculados a la agroecología, la estacionalidad de los productos y el cuidado del medioambiente. En una segunda instancia, los productores son evaluados nuevamente por auditores internos de Carrefour.
Para el caso de las frutas y verduras pueden encontrarse bajo esta línea de productos, de acuerdo a la estación del año, manzanas, peras, kiwis, mandarinas, naranjas, uvas, melones, duraznos, pelones, sandías, cerezas, bananas, tomate, batata, zanahoria, zapallo y lechuga.
No todas son producidas en Argentina. La banana elegida para este programa de ventas, por ejemplo, es cultivada en la selva paranaense del estado de Sao Pablo, en Brasil. Según informaron, “es tratada únicamente con productos biológicos, sin fumigación aérea. Las malezas y plagas, se controlan manualmente con productos orgánicos, sin herbicidas, y luego de su cosecha no se realiza ningún tratamiento fungicida”.
En cuanto a la carne, la línea Huella Natural incluye una amplia variedad de cortes: asado, bife de chorizo, lomo, cuadril, cuadrada, entraña, matambre, nalga, ojo de bife, peceto, vacío, paleta, palomita, roast beef, tapa de asado y bife americano.

El ganado es criado “a campo abierto y de forma extensiva, alimentados a pastizales naturales y pasturas”, en la región pampeana, en el litoral y en la región chaqueña. Se trabaja con un frigorífico en la ciudad de Carcarañá.
Se destacan además los quesos, elaborados a partir de leche de vacas criadas en sistemas silvopastoriles sin aditivos, y los huevos de gallinas “criadas con acceso libre al campo”.
Siendo la trazabilidad uno de las cuestiones más consultadas por los consumidores, desde Carrefour afirmaron que todos los productos de la línea Huella Natural “están identificados y desde el campo hasta la góndola”.
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]]>La entrada Salta quiere ser líder en producción de frutas tropicales: “El país no le da al sector la importancia que tendría que tener”, aseguran los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este marco, autoridades del Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable de Salta se reunieron con representantes de la Asociación de Frutas y Hortalizas para analizar de qué manera se puede fortalecer la producción local.

“Está demostrado que nuestra fruta alcanza los valores de calidad y compite tranquilamente con la fruta importada. Pero nosotros acá arrancamos con algo y nos caemos, independientemente del producto. Así como se cuida al sector de los granos y las carnes, el sector frutihortícola nunca estuvo dentro de las políticas oficiales”, comentó a Bichos de Campo José Luis Checa, ingeniero agrónomo y presidente de la Asociación de Frutas y Hortalizas.
En sintonía con Checa, Milagros Patrón, secretaria de Desarrollo Agropecuario de la provincia norteña, explicó a este medio que, por ejemplo, solo el 10% de la banana que se consume en Argentina es producida localmente.
“La cantidad de producción no llega a satisfacer el consumo. Todo lo que es frutas tropicales es un importante dador de mano de obra y el norte de nuestra provincia requiere de inversiones, que son fundamentales para generar trabajo y para generar valor agregado”, indicó Patrón.
Si bien en estos días comenzará a realizarse un relevamiento de las hectáreas productivas para verificar cómo se produce y qué variedades de frutas tropicales existen, en la reunión ya se barajaron algunas iniciativas destinadas sobre todo a la producción de banana.

“Una fue el ofrecimiento de créditos que posibiliten la incorporación de tecnología como el cable carril o el riego por goteo”, señaló Patrón a Bichos de Campo. Consideró que las mejoras en la cosecha y el empaque se las bananas son clave para mejorar su calidad.
“Cuando uno ve esa banana que tiene alguna mancha o que esta marrón es porque en general se ha golpeado cuando se la cosechó o se la puso en el cajón. Cuando se la empaca en cartón está más protegida y tiene ante el consumidor una atracción distinta”, aseguró la funcionaria.
Para la Asociación de Frutas y Hortalizas la reunión tuvo el objetivo de mostrar las aptitudes de la provincia, que cuenta con diversos climas y tipos de suelo, haciendo especial hincapié en que se puede aumentar la producción si las políticas acompañan.
“El país no le da al sector frutihortícola la importancia que tendría que tener. Nosotros tendríamos que tener el triple de hectáreas de bananas. El tabaco y el azúcar para Salta son número uno. Si hay problemas ahí hacen lobby los senadores y diputados y defienden el sector. Con las frutas y hortalizas no ocurre eso. Falta un apoyo político”, remarcó Checa.
Desde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Salta sostuvieron que este acercamiento entre el sector público y el privado es muy importante y afirmaron que seguirá el trabajo en conjunto durante las próximas semanas.
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]]>La entrada Mientras castiga sus exportaciones con retenciones y brecha cambiaria, la Argentina “subsidia” unos 2.800 millones de dólares para importar alimentos que podría producir se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tiene razón Ezequiel. La brecha cambiaria con la que la Argentina convive desde hace rato actúa subsidiando las importaciones y castigando a las exportaciones. Con las compras de alimentos sucede lo inverso a lo que denuncian, por ejemplo, los productores de soja y otros productos de exportación. En ese caso a ellos los exportadores les pagan un producto dolarizado a los 97 pesos del cambio oficial. Pero cuando se dan vuelta para cambiar esos pesos por dólar billete (o en la compra de campos, de maquinaria o de ciertos insumos) deben pagar a un dólar de 146 pesos. La brecha en contra es de los mencionados 50 pesos.

Rescatemos la idea inicial que dice que lo que es un castigo para exportar, es un premio para importar.
¿Puede ser este subsidio encubierto un estímulo económico suficiente como para hacer crecer las importaciones de cosas que los Argentinos producimos y usualmente no necesitamos importar? A nosotros en Bichos de Campo nos ocupa el rubro de los alimentos, que a los argentinos nos sobran (salvo en unos pocos rubros, como las bananas, el café, el cacao o el kiwi.
¿Están creciendo las importaciones “subsidiadas” por la vigencia de la brecha cambiaria? Esa es la pregunta.
En las góndolas de algunos supermercados, por estos días, se pueden comenzar a notar alimentos importados de los más insólitos orígenes (como el choclo en lata importado desde China que abre esta nota). Esta situación ya les recuerda a algunos lo vivido a finales de la década de los 90, cuando el atraso cambiario forzado por la Convertibilidad era una tentación para que los supermercados se convirtieran en importadores, porque los márgenes de vender un alimento llegado del extranjero eran mucho más suculentos que con los productos nacionales.
Este tipo de operaciones de importación de alimentos procesados puede pulsarse en los informes del INDEC sobre el comercio exterior. Para el primer bimestre de 2021, marcan que la Argentina ha gastado Más de 320 millones de dólares en importar alimentos y bebidas, tanto procesados y para su uso industrial. Por supuesto es mucho más lo que exporta la Argentina en materia de alimentos. Pero este dato no debería dejar de llamar la atención. Especialmente porque el mayor salto se da en el subcapítulo “Preparaciones de hortalizas, frutas u otros frutos o demás partes de plantas”.
Tomando los datos de todo 2020, lapso en el que la brecha cambiaria estuvo más vigente que nunca, el INDEC registró que la Argentina gastó 509 millones de dólares para importar alimentos listos para consumir en el hogar, contra los 371 millones utilizados para dicho fin en 2019. Es decir hubo un salto de 37,2%.
El año pasado, además, en los rubros “Alimentos y bebidas básicos y elaborados fundamentalmente para la industria”, las importaciones totales crecieron casi 18%, desde unos 1.900 millones de dólares en 2019 a 2.300 millones en 2020. Es decir, para importar alimentos para procesar, la Argentina gastó unos 400 millones de dólares de más entre un año y otro. ¿Subsidiados?
La pregunta es esa: ¿Se puede dar el lujo la Argentina en este momento de escasez de dólares de destinarlos a comprar productos que ya se producen aquí? En todo caso, a partir de otro informe del Ministerio de Agricultura, será bueno revisar en qué rubros se están registrando esas importaciones.
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]]>La entrada Frutas tropicales: En la última década creció hasta cinco veces la oferta en el Mercado Central se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según un informe del Departamento de Información Estadística y Desarrollo Comercial del Mercado Central, estas han sido las evoluciones de diferentes frutos negociados en ese ámbito:
Ahora bien, no sólo es producción nacional lo que se puede encontrar en los mercados de la provincia. La banana que ingresa al Mercado Central puede provenir de Salta, Formosa y Jujuy, pero la inmensa mayoría llega del exterior, en especial Ecuador (50%), Bolivia (23%), Paraguay (18,48%), y en menor medida de Brasil y Colombia.
Respecto al mango y el mamón, puede ser de origen brasileño, o bien argentino, llegando desde Salta, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones y Tucumán.
En cuanto a la palta, tiene procedencia de Tucumán, Corrientes, Jujuy, Misiones, Salta y Formosa, pero también de Chile, Brasil, Perú, México, Colombia y Ecuador.
Por último, el ananá, una fruta que es bien aceptada tanto para la ensalada como postre o en la entrada con jamón, es producida en Misiones y Salta, pero también llegan desde Ecuador, Paraguay, Brasil y Bolivia.
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]]>La entrada Investigadores del INTA estudian la harina de banana, para aprovechar un descarte que puede llegar hasta el 50% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El INTA informa que ahora investigadores del Área de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF NEA), en Formosa, han podido elaboran una harina de banana sin cáscara, a partir del remanente de frutas que no califican para la comercialización en fresco. Como próximo desafío, avanzan en la determinación de las características nutricionales, físico-químicas y organolépticas del nuevo producto.
Gustavo Aguirre, que es parte de ese equipo, destacó la adopción de tecnologías de trasformación como secado, deshidratado y cocción para dar valor agregado al cultivo. “Son procedimientos de transformación sencillos adaptables y apropiables por las unidades productivas de escala familiar, que abren una oportunidad para aumentar la competitividad, diversificar la oferta y acceder a nuevos mercados”, explicó.
La harina de banana es un alimento muy nutritivo con un alto contenido de vitaminas y nutrientes, hidratos de carbono y minerales. Para la obtención de la harina, las frutas atraviesan varios procesos: pelado, cortado, baño de inmersión (ácidos orgánicos o bisulfitos), secado (estufa convencional y secado solar), molienda y tamizado.



Actualmente, los productores venden toda la fruta a precios que decrecen según la calidad. No obstante, si decidieran realizar una clasificación de las bananas para su empaque, habría un importante remanente para su trasformación en harina. “Depende de la época del año, el descarte va desde un 30% hasta un 50% durante el período invernal cuando se registra el punto de calidad más bajo”, puntualizó Aguirre.
Las pruebas realizadas destacan la aptitud de la harina de banana para la elaboración de algunos productos para celíacos (libre de gluten). De igual modo, recomiendan su uso para la fabricación de pastas (macarrones, espagueti), galletitas, panificados en mezcla con harina de trigo, rebozados para carnes (tipo pollo frito) o empanados con la finalidad de proporcionarle componentes saludables como antioxidantes o fibra.
De acuerdo con el investigador, sus usos culinarios dependen, en gran medida, de la variedad de musáceas (denominación científica que recibe la familia de plantas cuyo fruto son las bananas) y del grado de maduración de los frutos. Las Musa paradisiaca o los plátanos deben ser cocidos previamente al consumo, mientras que las Musa sapientum o bananas pueden ingerirse sin cocción.
En el marco del estudio, los investigadores analizaron el proceso de elaboración desde la recepción y acondicionamiento de la fruta (selección, pesado, lavado y pelado) y opciones de pretratamiento hasta el cortado, secado, molienda, tamizado y envasado. En primer lugar, se realizó la caracterización la materia prima de poscosecha y su calidad para el procesamiento, a partir de indicadores como pH y acidez tiltulable total, humedad de la pulpa y contenido de materia seca, color de la pulpa y prueba de yodo del almidón.
En segundo lugar, el foco estuvo puesto en el proceso de elaboración de harina de banana e implicó la evaluación de: la aplicación de dos métodos de secado (convencionales con estufa y por radiación solar), la influencia de distintos pretratamientos (inmersión en bisulfito de sodio y ácidos orgánicos), la cinética y velocidad de secado y diferentes cortes de la banana (rodajas o cubos) para optimizar el proceso de secado.
En etapas próximas de la investigación, la harina de banana será analizada según composición nutricional (humedad, proteínas, carbohidratos, etc.), contenido de vitaminas y minerales y características organolépticas y físicas como sabor, aroma, color y textura, viscosidad máxima y temperatura de gelatinización.
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]]>La entrada Hay gestiones para evitar una nueva crisis de la banana norteña se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En agosto de 2017, incluso, llegó a haber una protesta en Plaza de Mayo, donde los bananeros norteños llegaron a regalar 20 mil kilogramos de la fruta nacional.
Ver: Con la protesta en Plaza de Mayo, la Argentina se recibió de “país bananero”
Para evitar que esa foto se repita este año, según informó el portal Opinión Ciudadana, se produjo una reunión entre funcionarios del Ministerio de Agroindustria, de Desarrollo Social y representantes de los productores formoseños enrolados en la Federación Agraria Argentina (FAA). El encuentro se produjo en las oficinas de la Dirección de Agricultura Familiar y Economías Regionales que coordina el federado Julio Curras. También participo su asesor Guillermo Gianassi (otro ex FAA), el director de Comercialización de Agroindustria, Daniel Corral; y Juan Luis Díaz, de la Subsecretaría de Economía Popular del Ministerio de Desarrollo Social. La delegación formoseña estuvo integrada por Pánfilo Ayala, Eliodoro Lezcano y Carlos Cantón.
“Tras las casi cuatro horas que demandó la agenda, el objetivo de vender la banana formoseña a un precio beneficioso para los chacareros formoseños y de darle previsibilidad a la comercialización, quedaron sólo supeditados a la reformulación de cuestiones administrativas, sobre las cuales hubo un firme compromiso de resolución”, fue el resumen de ese medio.
Se insinúa que la solución vendrá por que el Estado garantice los mercados para la colocación de la banana producida en el norte del país, aunque no hay detalles de la iniciativa pues todos quedaron en revisar papeles y resoluciones. Quizás la solución esté vinculada a los planes alimentarios del propio Estado…
“Trabajamos sobre una agenda definida y acordada con el Ministerio de Agroindustria, luego de una gestión encarada por el senador Luis Naidenoff”, explicó Ayala. “En esta oportunidad, básicamente, lo que hicimos fue respaldar la calidad de la banana que se produce en nuestra tierra y defendimos el fuerte compromiso que en los últimos años le hemos dado a la calidad, al cumplimiento de los requisitos sanitarios y al empaque que se requieren en los grandes mercados”, destacó.
Ver: La protesta bananera: el campo también tiene actividades “sensibles”
El productor explicó que todo se complica al llegar a la venta, sobre todo porque ingresa una gran cantidad de banana desde Ecuador, que por cuestiones de tamaño y aspecto es la preferida de los consumidores locales. Cantón sostuvo que “la falta de apoyo oficial a la última parte del proceso fue siempre el gran déficit. Recién ahora parecen abrirse las puertas para que la comercialización se produzca en los niveles que la demanda social exige y sea rentable para los bananeros, por un lado, y sirva también para el propio Estado, al atender sus obligaciones institucionales y políticas”.
Lezcano se mostró muy satisfecho con el interés y el compromiso demostrados por los funcionarios y los técnicos y confió que “en las próximas semanas podríamos estar formalizando todo este esquema”, sobre el cual no quiso dar mayores detalles “hasta tanto los papeles no estén sobre la mesa”, según justificó.
“Hemos perdido un valioso tiempo en los años recientes, pero ahora las puertas grandes parecen abrirse para nuestra producción bananera y, principalmente, para las vidas de los pequeños productores que siempre confiaron en la banana como sustento de vida familiar”, apreció Ayala.
Curras, por el lado oficial, aseguró: “Tenemos formidables herramientas en Agroindustria y siempre esperamos que nos presenten ideas y proyectos para generar fuentes de empleo y para que el productor aproveche al máximo el potencial que tiene en su chacra”. Añadió luego que “hay un compromiso del ministro Luis Miguel Etchevehere en que esto se cumpla, dado que considera que las economías regionales y la agricultura familiar es parte del corazón de Agroindustria. Demostraron voluntad de poder hacer cosas. Lo que hay que hacer es dejar de hacer las cosas mal. Sólo así encontraremos al pequeño productor mejor identificado”.
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]]>La entrada Las megafusiones globales también se producen en el negocio de las frutas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Después de realizar el primer pago, Total Produce también tendrá una opción para comprar un 6% adicional, lo que lo convertiría en el accionista mayoritario. Sin embargo, el grupo dice que actualmente no tiene intención de ejercer la opción.
El anuncio se produce menos de un mes después de que fracasaron las negociaciones para que otra empresa europea, Greenyard, adquiriera el grupo Dole.
Dole Food Company Inc. es el mayor productor, distribuidor y comercializador de frutas y hortalizas frescas del mundo. En la Argentina, a partir de 2006 se asoció con PEA, una empresa familiar dedicada desde 1985 a la producción, empaque y comercialización de frutas frescas. La firma local se llama Dole Nat Co SA.
En un comunicado, la compradora Total Produce describió la adquisición como un “paso muy significativo” en su historia y una continuación de su exitosa estrategia de expansión. de todos modos aclaró que espera que el equipo de gestión de Dole opere el negocio como antes y “brinde servicio a sus clientes con productos de alta calidad como lo ha hecho en el pasado”.
David Murdock continuará como presidente de Dole, mientras que el presidente de Total Produce, Carl McCann, será el vicepresidente. “Nos sentimos muy honrados de que David, un buen amigo de mi difunto padre Neil, mi predecesor como presidente, haya elegido a Total Produce como su socio. Espero con gran entusiasmo trabajar estrechamente con David y su excelente equipo administrativo para continuar expandiendo el negocio en el futuro“, declaró Mc Cann.
Total Produce ha comprometido completamente el financiamiento de adquisiciones para asegurar el financiamiento de la transacción, lo que le otorga a Dole un valor empresarial de aproximadamente 2 mil millones de dólares.
La transacción está sujeta a revisión antimonopolio y las partes esperan que el acuerdo se cierre a mediados de 2018.
La entrada Las megafusiones globales también se producen en el negocio de las frutas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La Argentina ingenua, recibe importaciones de todos pero sería prohibida en Bolivia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Avisó Sebastián Romano, uno de los productores de Salta que hace unas semanas protestó en Plaza de Mayo por la importación indiscriminada de banana desde Ecuador, Paraguay y Bolivia, que este último país está a punto de imponer una barrera paraarancelaria a ciertos productos de la Argentina. “Una medida proteccionista de Bolivia que afecta a producción de la Argentina, mientras tanto la banana sigue entrando sin límites”, alertó Romano.
La información dice que desde diciembre de 2017 y hasta junio de 2018, el gobierno de Bolivia decidió prohibir la importación de cebolla, tomate, ajo y papa provenientes de Argentina, debido a las pérdidas que sufren sus propios productores por estas importaciones. El vecino país también restringiría el ingreso de mercaderías desde Perú y Chile.
Sería, de concretarse esta medida, una postal más de la Argentina ingenua, que no pone límites a ninguna de las importaciones que compiten con su producción (hay varios casos, como las bananas, la carne porcina, las manzanas o los vinos), pero a la vez no reacciona cuando otros países le prohíben el comercio de sus propios productos.
En el caso boliviano, los productores de las localidades del sur de ese país, como Culpina, Las Carreras, Yunchará y El Puente, de los departamentos de Tarija y Chuquisaca, se ven amenazados por la competencia de mercadería importada y alzan la voz. Al parecer, los productores mantuvieron una reunión con el ministro de Desarrollo Rural, Cesar Cocarico, quien le prometió el cierre de las fronteras varios meses a partir de diciembre próximo.
“Ha habido un compromiso de elaborar un proyecto de ley de restricción a los productos de ajo, papa, cebolla y tomate de Perú, Argentina y Chile, que en gran manera ingresan sin control de sanidad. Desde diciembre 2017 se va a restringir. No va haber ingreso de estos productos, pero siempre resguardando que el precio no se eleve y que nuestros productores tengan el mercado correspondiente y que no sean afectados por el contrabando”, declaró Eusebio Cordero, portavoz de esos grupos de productores.
El ministro Cocarico, por su lado, manifestó que el consumo local de estos cuator alimentos alcanzará 84 mil toneladas en 2017, y que las importaciones cubren de 15 a 16% del mercado local.
“No me gusta este número, hermanos. Importar 15%, hermanos, es mucho y no vamos a autorizar. (Los importadores) no dan certificados fitosanitarios y siguen llegando solicitud de autorización desde el Perú”, dijo la autoridad boliviana.
No es la primera vez que se aplican barreras como estas. En enero pasado, el Gobierno de Bolivia decidió prohibir las importaciones de uva para vinificar de Argentina y Chile para proteger y beneficiar a su propia industria.
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]]>La entrada José Checa: “Los importadores trajeron 20% más banana, que es nuestra cuota de mercado” se publicó primero en Bichos de Campo.
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“El año pasado anduvimos bien porque cada uno tenía su nicho de mercado. A diferencia de la banana del Ecuador que no tiene manchas, la nuestra sí, y además es más pequeña, pero también es mucho más rica y sabrosa. Son distintos mercados y públicos”, comenzó la explicación.
¿Y que cambió respecto de 2016? Checa explicó que “la diferencia está en que el año pasado la caja de banana de Ecuador, puesta en Mercado Central, salía $350, siendo la más cara y por abajo se ubicaba la banana de Bolivia, la de Paraguay y la argentina de Salta, que es la más económica, a $200. Este año la banana está tan barata en Centroamérica y los importadores trajeron hasta un 20% más de la cuenta, lo que representa la cuota que nosotros tenemos de mercado. Y eso nos dejó afuera, porque la de Ecuador bajó a $200 y la nuestra a $100, valor que no nos alcanza para cubrir nuestros costos”, explicó.
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