Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Se confirmó la instalación en Tandil de una fábrica de paneles para viviendas elaborados con rastrojos de trigo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los socios en esta iniciativa, según adelanto el intendente, serán la empresa Bioceres, en sociedad con la Cooperativa Falucho. La intervención de varios socios de Aapresid en dicho distrito fue clave para este acercamiento con Bioceres, la empresa de biotecnología agrícola con sede en Rosario, que nació en 2001 de la mano de varios socios de esa entidad promotora de la siembra directa. También la Cámara Empresaria de Tandil se sumó de inmediato a apoyar esta inciativa.
“Se trata de un paso histórico en nuestro desarrollo industrial, por la magnitud de la inversión y porque compromete a dos sectores emblemáticos de nuestra economía diversificada, el campo y la propia industria”, celebró Lunghi en un acto.

El intendente agregó que la radicación de esta fábrica de paneles de fibras vegetales para construir viviendas será “un gran logro que integra lo nuestro con la tecnología y el conocimiento que recibimos del mundo y que permitirá mayor creación de fuentes de trabajo, inversión en infraestructura y un gran avance en la consolidación de una economía sustentable, respetuosa del medioambiente”.
En noviembre pasado Bioceres había anticipado su intención de invertir 7 millones de dólares para poner en funcionamiento la primera planta que utilizará rastrojos de trigo (el resto que queda luego de la cosecha del cereal) para fabricar paneles de construcción, una técnica que ya es empleada en varios países desarrollados.
En ese momento se dijo que la planta podría generar 750.000 metros cuadrados de paneles de trigo prensado al año. Además de utilizar biomasa de cultivos agrícolas, esas placas tienen otras propiedades, ya que son térmicas, ignífugas y acústicas. Pueden ser utilizadas para techos, paredes o cielorrasos y reemplazar otro tipo de materiales, como el durlock.
La entrada Se confirmó la instalación en Tandil de una fábrica de paneles para viviendas elaborados con rastrojos de trigo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El bagazo de la caña y el aserrín se piensan como insumos para la fabricación de bioplástico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Una de las aplicaciones que tendrán estos nuevos desarrollos, según informó el propio Conicet, será la impresión en 3D de distintos objetos, incluso de dispositivos médicos, como apósitos para heridas o prótesis.
Las tecnologías necesarias para la creación de distintos biocompuestos sustentables fueron desarrolladas durante tres años, en el marco del proyecto internacional ValBio 3D, que reunió a un grupo multidisciplinario de investigadores de Argentina, Perú, Chile, Finlandia, Alemania y Noruega. La coordinación estuvo a cargo de la investigadora principal del CONICET en el Instituto de Materiales de Misiones (IMAM, CONICET – UNaM), María Cristina Area.
El aserrín de pino que se descarta en las industrias madereras y el bagazo de la caña de azúcar que se desecha en los ingenios fueron algunas de las materias primas con las que trabajaron los investigadores. A partir de estos subproductos, que son generalmente tratados como residuos, se diseñaron y ensayaron procedimientos que permitieron obtener biocompuestos con características similares a los que se fabrican a partir del petróleo.
“Mediante este proyecto, logramos confirmar nuestra hipótesis de que los desechos industriales agrícolas y forestales pueden aprovecharse, transformándolos en productos de alto valor como apósitos para heridas o biocompuestos sostenibles. Esto evita la necesidad de desecharlos o quemarlos, y además proporciona ganancias económicas”, explicó Area.
Cada uno de los grupos involucrados aportó su conocimiento para las distintas instancias del proyecto. En el caso de los investigadores del CONICET que se desempeñan en el IMAM, se trató de los procesos vinculados a los fraccionamientos para separar los diferentes componentes de la biomasa.
Ver El Gobierno fijó un plan de acción para el desarrollo de los biomateriales
A través de este proyecto, explican los participantes en el informe final, también se logró la producción de nanocelulosa y biocompuestos. Estos materiales tienen una composición variable y fueron sometidos a distintos tratamientos previos, tanto químicos como enzimáticos.
El proyecto Val-Bio 3D se desarrolló entre 2017 y 2019 y contó con la participación de tres grupos de Sudamérica y tres de Europa: el IMAM, de Argentina; la Universidad de la Frontera, de Chile; VTT, de Finlandia; el Instituto de Investigación de la Madera Fraunhofer de Alemania; la Pontificia Universidad Católica, de Perú y el RISE PFI, de Noruega. También contaron con la colaboración de industrias de distintos sectores.
La entrada El bagazo de la caña y el aserrín se piensan como insumos para la fabricación de bioplástico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El Gobierno fijó un plan de acción para el desarrollo de los biomateriales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿De qué se trata? Explica el propio Plan de Acción anexado a la Resolución 33/2019 que “los avances tecnológicos están permitiendo a la agroindustria comenzar a sustituir ciertos materiales que hasta el momento se fabricaban a partir de petróleo, productos de minería y otras fuentes no renovables, por alternativas obtenidas a partir de materia prima agroindustrial renovable”. Bueno, lo que se fijó ahora es una agenda para impulsar ese proceso con políticas públicas.
Todo arrancó con una resolución previa del 24 de abril de 2018 que creó en el ámbito de la Secretaría de Agroindustria la Comisión Nacional Asesora de Biomateriales (Cobiomat), “cuya primera actividad sustantiva ha sido la elaboración del presente plan de acción”, se indicó. Para hacerlo, contó con la cooperación de la Dirección de Biotecnología.
Ver Se lanzó la Comisión Nacional de biomateriales: ¿Y eso cómo se come?
Luego de apuntar las dificultades que enfrenta el desarrollo de este tipo de insumos de origen agropecuario en la Argentina, el plan de acción enumeró una serie de acciones por desarrollar desde la órbita estatal. Se propone, por ejemplo:
“La vasta producción agropecuaria nacional ofrece ventajas competitivas y comparativas favorables para conformar toda una nueva cadena de valor agroindustrial, que va desde la producción de nuevos biomateriales hasta su incorporación en la fabricación de bioproductos innovadores en su diseño industrial”, explica el flamante plan de acción, que ahora enfrenta el duro camino de pasar del dicho al hecho.
Como ejemplo de biomateriales a impulsar, La Cobiomat citó ciertos “insumos semi-industrializados”, como el almidón, o los “residuos agroindustriales”, como las cáscaras de granos.
“El sector empresarial e industrial ya ha comenzado a explorar las aplicaciones y la comercialización de biomateriales y bioproductos de forma incipiente, absorbiendo tanto tecnologías nacionales como las desarrolladas en el exterior, especialmente de Asia”, se advirtió en el plan de acción.
La entrada El Gobierno fijó un plan de acción para el desarrollo de los biomateriales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Se lanzó la Comisión Nacional de biomateriales: ¿Y eso cómo se come? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
“Los biomateriales son productos que se están empezando a usar a nivel mundial,para reducir el uso de materiales derivados de recursos no renovables, especialmente del petróleo. Se pueden fabricar a partir de materia prima agroindustrial”, explicó Martín Lema, director del área biotecnología de la degradada secretaría de Agroindustria y uno de los coordinadores de la nueva comisión de biomateriales.
El funcionario explicó que “en la Argentina hay varios emprendimientos arrancando, y muchos de ellos están absorbiendo tecnología extranjera, algunos de China, otros de Holanda. Es que acá la cadena se está armando recién ahora”.
Escuchá el reportaje completo con Martín Lema:
Lema contó que la función de la Comisión Asesora que se presentó esta semana será sugerir el camino a seguir para consolidar estos emprendimientos. “Lo que queremos es acompañar la formación de esa cadena con políticas que la fomenten y promuevan, y que los consumidores prefieran esos productos”, indicó.

Por eso, a la par de la COBIOMAT se presentó un sello denominado “Bioproducto Argentino”, cuya función será identificar los biomateriales que llegan a la góndola, para que la gente puede identificarlo más fácilmente.
“La comisión va a tener como función identificar esos productos y confirmar que cumplan con ciertas características”, explicó el director de Biotecnología. Por caso, se certificará que sean “biobasados” (basados en algún insumo biológico), biodegradables, sustentables e innovadores.
“Se establecen criterios y si se cumplen se otorgará la utilización del sello”, prometió Lema, para quien “esto ayudará a los consumidores, que tendrán una referencia gubernamental para guiarse para elegir esos productos”.
En el Minagri crearon un programa de fomento a la bioeconomía
El funcionario aceptó que por el momento los biomateriales que llegan del exterior son escasos y que son todavía hasta cuatro veces más caros que el mismo material hecho a partir de petróleo. “Eso tiene que ver con falta de volumen, pues hay poca demanda y producción. Cuando se gane escala deberían bajar los precios”, evaluó.
Según Lema, la Argentina tiene todas las condiciones para crecer también en este nuevo rubro del agronegocio, ya que “los insumos nos sobran y en como ventaja competitiva tenemos, en términos de recursos humanos, muchos profesionales formados para desarrollar esta tecnología”.
¿Y qué es lo que se puede hacer? Lema contesta que de todo un poco, dependiendo las materias primas disponibles. Lo más conocido es el bioplástico fabricado a partir de almidón de maíz, de papa o de mandioca. Pero también se puede hacer biodetergente a partir de aceite de soja, cambiar las fibras de vidrio por fibras vegetales, extraer la lignina de la madera como sustituto del cemento, o utilizar las levaduras que sobran de la producción de cerveza para hacer envoltorios o film para preservar los alimentos.
La entrada Se lanzó la Comisión Nacional de biomateriales: ¿Y eso cómo se come? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>