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La entrada La cuota Hilton se modernizó: Se enviaron once toneladas de carne con trazabilidad ampliada a Holanda se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde hace tiempo los mercados más sofisticados han comenzando a valorar la trazabilidad de los productos exportables para asegurar sus condiciones de producción y brindar una “experiencia” adicional al consumidor.
Carnes Validadas es un proyecto nacional que ordenó sus objetivos en función de esos nuevos intereses. Su software permite registrar cualquier evento que ocurra en la vida del animal, desde que nace en el campo hasta que llega al frigorífico, y luego condensa toda esa información en un código QR que cualquier consumidor puede escanear con su celular.
La exportación realizada a Holanda, a través de un conteiner marítimo destinado al Puerto de Rotterdam, fue generada a partir de 16 tropas de animales de las razas Brangus y Braford, que fueron trazadas individualmente. Cada corte fue sellado al vacío y su código personal alberga información sobre raza, datos genealógicos, sistema productivo del establecimiento, certificaciones, edad y peso promedio de los animales, además de información sobre los integrantes que participaron de la cadena de valor del producto.
El embarque se concretó en el marco de un proyecto conjunto en el que Pilagá participó junto a otros productores en el envío de carne de calidad superior a la Unión Europea.

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]]>La entrada ¿Qué tiene Arabia que no tenga Bariloche? Pilagá ya vende carne con código QR en el mercado interno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Este proyecto de Pilagá Carnes se desarrolla junto con la startup Carnes Validadas, que aporta la tecnología para poder conocer todo el recorrido de cada corte de carne, desde que estaba dentro de cada vacuno en el campo.
En Bariloche, estos cortes con QR se distribuyen en tres carnicerías y clientes del Canal Horeca (abreviación de hoteles, restaurantes y cafés). Allí ya se puede “disfrutar de la misma calidad y el mismo servicio que en un restaurante en la región del Golfo, destino que ya ha exportado Pilagá con la plataforma blockchain de Carnes Validadas”.
Es la primera vez que se comercializa dentro del país carne con trazabilidad ampliada y su código QR que permite mostrar toda la historia y el origen de la carne en el mercado interno. Otro envío se realizó a una carnicería en la ciudad de Córdoba que se especializa en productos premium.
“Gracias a la trazabilidad ampliada se está llevando transparencia y confianza a los consumidores mediante mayor información”, señaló la firma ganadera que tiene campos en Corrientes y Santiago del Estero y que nació nada menos que en 1867, hace más de 150 años.

¿Cómo funciona la plataforma? Carnes Validadas Blockchain es un software instalado en la nube que permite “la activación patrimonial de la cabeza de ganado mediante su tokenización utilizando la trazabilidad ampliada de los animales sobre tecnología blockchain”.
En criollo, la explicación es la que sigue: cada empresa que posee animales, tokens-vaca, carga todos los datos del proceso de producción, desde la genealogía hasta cuando llega a manos del consumidor en la blockchain para luego convertir la información en un código QR.
En el final de la cadena, el consumidor final, al escanear el código QR con su celular, puede saber quién fue el productor de la carne, qué tipo de corte es, el sistema productivo de los establecimientos, las certificaciones, la edad, el peso promedio, información adicional y cómo llegó a sus manos.
De esta forma, la startup Carnes Validadas permite la “descomoditización” de la carne y la potenciación de los atributos de cada marca, a la vez que logra proveer más datos a sus consumidores.
Todos los cortes envasados al vacío por Pilagá Carnes comenzarán a llevar en su paquete un código QR para que cualquier persona las escanee y sepa de dónde provienen. Por tanto, el proceso es transparente para el consumidor. Por otro lado, las empresas del sector podrán seguir de cerca cada eslabón de la cadena de producción, lo que impacta en la eficiencia de los procesos.
Por otro lado, Pilagá informó que concretó un segundo envío de carne premium faenada bajo el rito Halal con destino a Arabia, consolidando su posición en el mercado de Medio Oriente.
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]]>La entrada El agro argentino lidera el proceso de transformación digital: Se realizó el primer canje de insumos por tokens de soja se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Una empresa argentina de agroinsumos, Biofilm (Daruma Agro SRL) canjeó inoculantes y terápicos para semillas, además de bioestimulantes para arveja y trigo, por tokens de soja denominados SOYA.
La contraparte de la operación fue la empresa argentina EDP Agro, presidida por Juan Carlos Berisso, que tokenizó toneladas de soja propias para transformarlas en SOYA.
La operación, en definitiva, fue el primer canje de soja digital –o tokenizada en el idioma blockchain– por agroinsumos. Se realizó así “la primera transacción de intercambio con agrotokens de la historia”, indicó un comunicado de la empresa argentina Agrotoken, dedicada a transformar soja física en SOYA, la cual fue creada por Eduardo Novillo Astrada (h), empresario y ex presidente de la Asociación Argentina de Polo, y Ariel Ernesto Scaliter, director del Programa Ejecutivo en Criptomonedas, Blockchain y contratos Inteligentes de la Universidad el CEMA.
“A partir de ahora los productores que tokenicen sus cultivos podrán adquirir insumos y servicios de forma más eficiente y segura, a través de links y códigos QR, con absoluta seguridad, gracias a la tecnología blockchain”, afirmó Agrotoken, que, además de soja, cuenta con un activo de criptomaíz denominado CORA.
Ahora bien, ¿qué hizo Biofilm con los tokens de soja que recibió? Los liquidó inmediatamente, con lo cual recibió, como en un canje tradicional, los pesos equivalentes a las toneladas de soja recibidas por parte de la empresa agropecuaria.
¡Ahora ya se pueden hacer intercambios con Agrotokens! Productores, comercios y proveedores del agro, ya pueden utilizar sus tokens para transaccionar en un sistema seguro y muy fácil de usar.
Conocé más sobre el futuro de los agronegocios en https://t.co/LJqEEe4vf2 pic.twitter.com/5VHgrZPsgd
— Agrotoken (@agrotoken) September 22, 2021
Entonces, ¿cuál es la ventaja de emplear tokens de soja para hacer canjes? Eso mismo le preguntamos Rafael Jurado, quien, junto a Daniel Bianchi y Matías Lopresto, dirigen la empresa de bioinsumos y coadyuvantes.
“Realizamos habitualmente canjes de granos y lo que sucede es que el resultado de la operación termina siendo un monto en pesos (argentinos) depositado en una corredora de granos, lo que implica tener que buscar alternativas, como seguros de caución o fondos comunes de inversión, para evitar que la inflación licúe ese capital”, explicó a Bichos de Campo.
“En este caso transformamos los tokens de SOYA por pesos porque necesitábamos la liquidez, pero en un futuro, cuando eso no sea necesario, podremos conservar los tokens, los cuales, al estar respaldados en soja, son un bien dolarizado”, indicó Jurado, par luego agregar que “se trata de una alternativa sumamente interesante para una empresa como la nuestra que tiene buena parte de sus costos dolarizados”.
A diferencia de los instrumentos digitales especulativos como el Bitcoin, la “tokenización” de la soja permite generar un criptoactivo conocido como “stablecoin”, que recibe ese nombre, precisamente, porque tiene como activo subyacente un bien real y concreto, que en este caso es una tonelada de soja.
Una tonelada de soja argentina es equivalente a una SOYA, que es la primera “stablecoin” colaterizada en el poroto a nivel global en la plataforma Etherscan.
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]]>La entrada La Rosalía es un establecimiento lechero que lo tiene todo: certificaciones de bienestar animal, energía solar y ahora busca ser el primer tambo carbono neutro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La empresa La Rosalía está ubicada en el la localidad de Espinillo, en la provincia de Entre Ríos. Cuenta con 455 hectáreas propias, donde se realiza agricultura y producción lechera gracias a sus casi 600 animales, que producen en promedio 28 litros por día. Hasta ahí nada fuera de lo común.
¿Pero qué los distingue? En primer lugar, cuentan con la única habilitación en Argentina para enviar leche a la Unión Europea (UE) de forma directa e indirecta desde 2013. En segundo lugar, se transformaron en el primer tambo en obtener la certificación oficial de Bienestar Animal otorgado por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA). Y como si eso fuera poco, recientemente sumaron la tecnología Blockchain para dar trazabilidad a toda su materia prima.

“No tenemos el capital para invertir en duplicar la escala ni la capacidad del campo. Esta innovación es una solución al crecimiento. Crecemos en certificaciones, porque nosotros queremos seguir acá dentro de 50 años. Todo lo que hacemos, lo hacemos pensando en eso”, dijo a Bichos de Campo Laurentino López Candioti, gerente general de esta empresa.
Pero más que empresa, el entrerriano prefiere hablar de comunidad, ya que en el establecimiento de La Rosalía viven 35 personas entre empleados y familiares. Y para mantener la rueda siempre girando, el directorio de este emprendimiento, que está en pie desde 1981, se propuso todos los años realizar un nuevo proyecto que alimente ese interés por innovar.

Esas ideas van desde la producción de queso reggianito con más de un año de estacionamiento y la creación de un destilador de alcohol artesanal, hasta la instalación de un parque de paneles solares para autoabastecerse de energía. ¿Cuál es el próximo proyecto? Ser el primer tambo carbono neutro.
“Un pilar nuestro es la sustentabilidad. Además de ir hacia carbono neutro, tenemos un proyecto que es ser carbono negativo y en algún momento queremos poder vender bonos de carbono. Estamos trabajando en eso con la Bolsa de Entre Ríos”, confesó el productor.
Actualmente dicho proyecto está en la fase de medición de las emisiones e impacto de la producción. Un importante inicio fue la recuperación del 80% de la bosta generada por los animales, que es compostada y devuelta al campo en forma de fertilizante, y la incorporación de cultivos de cobertura. Incluso han plantado bambú tailandés y vetiver para filtrar y recuperar las aguas.
“Nos queremos adelantar a cosas que sabemos que se van a venir, que son necesarias. Si hay algo que tiene el tambo es que uno lo tiene que observar en una serie de años para ver si se hicieron las cosas correctas o no”, afirmó López Candioti.
Y mientras este nuevo horizonte se dibuja, La Rosalía continúa trabajando para mantener las actuales certificaciones que se renuevan año a año.
Como proveedores de materia prima certificada, la alianza con la empresa San Ignacio, a la que ya califican como “partner”, les ha permitido llegar con el 60% de su producción total de leche a países como: Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú (con dulce de leche y queso azul); México, Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Reino Unido, Alemania, Suiza, Israel, Kuwait, Bahrain, Filipinas, Japón y Nueva Zelanda (con dulce de leche) y Rusia (con queso azul).
Estos negocios los han obligado a mantener estrictas condiciones de salubridad y seguridad en el establecimiento, que incluyen la sanidad del rodeo, los protocolos sanitarios al día, los protocolos para el descarte de desechos, la calidad de los tanques y el tipo de enfriamiento, los pisos de hormigón y paredes pintadas con pintura epoxi, entre muchas otras cuestiones.
“Creemos que el campo, además de ser revitalizante de las pymes locales, es uno de los sectores con las mejores capacidades competitivas de Argentina y con la mayor capacidad de reactivar rápidamente todo”, sostuvo el empresario.

Fotos: Juan Manuel Hernández
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]]>La entrada “Carnes Validadas”: Con tecnología blockchain ahora es posible vender cortes con información sobre la historia del producto se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esto fue lo que tuvieron en mente Diego Heinrich y Nicolás Balestrini cuando desarrollaron Carnes Validadas, un emprendimiento tecnológico que busca darle más valor a las cadenas de valor.

“Partimos de la base de que dos de cada tres consumidores a nivel mundial están pidiendo mucha más información y progresivamente será una barrera para acceder a determinados mercados. Carnes Validadas genera el concepto de trazabilidad ampliada”, comentó a Bichos de Campo Diego Heinrich, ingeniero agrónomo, productor ganadero y CEO del proyecto.
Carnes Validadas cuenta con una página web en la que el usuario puede registrar su empresa y establecimiento para dar de alta sus cabezas de ganado. La caravana funciona como identificadora del animal y el productor puede cargar en cada una de ellas los eventos que ocurran durante su vida.
¿Qué son los eventos? Variaciones de peso, vacunación, enfermedades y tratamientos, alimentación, transferencias del animal entre actores de la cadena, entre otros. Esto termina conformado lo que los creadores nombraron como “Token Vaca”.

Según indicó Heinrich, el Token Vaca es un “token no fungible”, es decir que es único y distinto a cualquier otro. Desde que es creado y hasta el día de la faena o muerte natural del animal, el mismo será depositario de toda la información correspondiente a su vida.

¿Y por qué se habla de trazabilidad ampliada? Porque la información correspondiente a cada animal seguirá con él mientras circula por el resto de los eslabones de la cadena. Para acceder a ella solo será necesario loggearse en la web.
“Estamos empoderando al productor ganadero que toda la vida produjo hasta la tranquera. Ahora va a producir carne más datos y cuando venda el animal venderá también el paquete de datos”, explicó el CEO.
Así, en el momento de la venta el usuario transferirá la información correspondiente desde su Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA), al del comprador.
La primera prueba de éxito fue con la cabaña Pilagá, de la empresa Agrolam S.A, en abril de este año. Se realizó una venta de carne premium a Arabia Saudita, que fue procesada y envasada en el frigorífico Mattievich. Los cortes de carne fueron enviados con códigos QR que contenían toda la información del animal.
Actualmente Carnes Validadas ha llegado a generar más de 30.000 tokens activos con unos 110 usuarios. La suscripción puede hacerse por la web y la misma es gratuita para las primeras 2500 cabezas registradas.
Frente a la situación actual del mercado exportador de carne en Argentina, Heinrich sostuvo que “todo lo que impacta en la cadena de valor nos impacta a nosotros”, aunque indicó que la tecnología está lista para ser enviada a otros países, por lo que se mantienen optimistas.
“Si bien nos impacta en el corto plazo porque afecta a nuestros clientes, estamos hablando con Uruguay, Perú, México y Brasil. Por ahora es sólo para bovinos, pero pensamos en otras cadenas como los cerdos”, aseguró el ingeniero.
Los creadores de Carnes Validadas esperan expandirse por Latinoamérica en el primer trimestre de 2022.
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]]>La entrada ¿Están preparados los productores para hacer sus canjes de soja a través del celular? Una empresa lanza la primera billetera virtual del agro y promete esa opción para 2022 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ahora Pato, junto a sus dos socios y amigos Ignacio “Nacho” Martin y Gonzalo Mas, cree que el momento ha llegado. Luce convencido. Aunque ya no aspira a vender solo insumos por internet, que es algo que ya hacen muchos, quizás demasiados. Las tecnologías evolucionaron y los productores están mucho mejor adaptados para utilizarlas. La pandemia aceleró todo el proceso además: muchos en estos meses de encierro le han perdido el miedo al mundo digital.
¿Entonces qué van a hacer estos tres emprendedores nucleados alrededor de una joven empresa cordobesa llamada AgroPago? Algo mucho más complejo y disruptivo: el próximo mes lanzarán la primera billetera digital del agro argentino, que permitirá comprar y pagar insumos o servicios directamente desde el celular. Y para 2022 preparan algo que denominarán “Acopio Digital”. ¿Qué será? Habilitarán La posibilidad de hacer canje con soja o maíz por medios digitales.
¿Se animarán los productores a pagar sus cosas directamente con soja a través de su celular? ¿Y a canjear parte de sus granos por alguna criptomoneda como fórmula de ahorro, reemplazando así los silobolsas que quedan en el campo, expuestos al mal clima, a las mulitas y a los militantes exacerbados? Los tres socios creen que sí, que está llegando ese momento.
Aquí vale aclarar que aunque sueñen no son unos soñadores alocados. Hace unos días, Bichos de Campo estuvo charlando rato largo con ellos y con honestidad quedamos sorprendidos por lo que ya habían podido construir: AgroPago es una empresa que se ha tornado clave para el avance de la penetración de las ventas online por parte de los productores agropecuarios pampeanos. Casi en silencio, sin que lo advirtiéramos.
¿Cómo es eso? Volvamos la historia atrás: luego de dedicarse mucho tiempo a armar la cadena de distribución de Red Surcos en Córdoba y lanzar el frustrado primer sitio de e-commerce del agro argentino, Pato se puso a pensar muy en serio en cómo digitalizar el comercio de insumos agrícolas. Para eso primero se juntó con Nacho, su amigo de la vida que era experto en desarrollos informáticos. Luego llegó Gonzalo, para colaborar en que se ordenen financieramente. “Yo me sumé una bomba que ya había explotado”, dirá el tercero de los socios.

En 2018 dieron los primeros pasos y crearon AgroPago, pero recién en 2020 pudieron realizar su primera operación. Luego, en medio de la pandemia todo explotó y pocos meses después ya habían procesado operaciones por unos 100 millones de dólares. Leyó bien, cien palos. En el medio gastaron tiempo y dinero tratando de convencer a las dos partes de la operación de confiar en ellos.
Una de esas partes son los bancos y las empresas emisoras de tarjetas de créditos específicas para el sector agropecuario, que son prácticamente otro “invento argentino” pero que han crecido mucho en los últimos años: hay bancos que tienen la suya propia y otros varios que le han confiado esa tarea a Visa.
Este tipo de tarjetas específicas (Agro Nación, Procampo, Galicia Rural, Agro Cabal y varias más) tienen la particularidad de adaptar sus plazos a los tiempos agrícolas o ganaderos, y también sirven para aplicar tasas de financiamiento especiales para tentar a los productores. Su principal rasgo, sin embargo, es que no son tarjetas de créditos para individuos sino para empresas (siempre hay un Cuit y un CBU detrás de cada productor). Suelen mover cifras muy abultadas en cada compra. Por eso requieren de una certificación especial.
La otra parte del sistema son las empresas proveedoras de insumos para los productores, que quieren vender semillas, agroquímicos, fertilizantes, seguros, maquinaria, camionetas o lo que sea que necesiten los productores. Esas empresas buscan vender de cualquier forma, por cualquier canal, y ciertamente las ventas por internet son una de esas formas, la más prometedora. Pero para vender por esa vía necesitan sellar acuerdos y tener cuentas abiertas con todos los bancos emisores de las tarjetas agropecuarias para poder cobrar cada venta. Las grandes pueden hacerlo. Pero para los proveedores más chicos es un dolor de cabeza.

Pato y sus socios esperaron el momento oportuno y fueron construyendo el escenario para ubicarse justamente en el centro de ambas necesidades. A los bancos les dijeron que ellos podían resolverle el problema de la verificación de cada cliente agropecuario., que hasta el momento era realizada por le intermediaria financiera Prisma, pero sin atender demasiado las particularidades del negocio rural. Y a las empresas de insumos les prometieron resolver la administración de sus ventas online, evitando grandes gastos en desarrollos informáticos propios y permitiéndoles concentrar todas las tarjetas agropecuarias en un solo conducto.
Ahora definen a AgroPago como eso: “la primera plataforma online que integra medios de pago para el agro”. Parece sencillo ahora que está funcionando, pero costó trabajo. Ellos se ofrecen como “agrupadores”. Facilitan la gestión del sistema de compras de los productores a través de las tarjetas de crédito agropecuarias a cambio de una comisión cercana al 1% de cada monto transado. Ya dijimos lo de los cien palos transados en 2020, con unas 10 mil operaciones concretadas. Para este año, esperan un flujo de negocios de 300 millones de dólares.
Resulta mucho dinero para un grupo de amigos que antes de empezar con este proyecto andaban “crocantes de secos”, como ellos mismos se definen.
Los tres emprendedores ofrecen algo útil para ambos sectores y el productor ni se entera. Cuando va a la agronomía del pueblo a comprar fertilizantes, por ejemplo, el vendedor le ofrece pagar el producto elegido con cualquiera de las tarjetas que canalizan luego hacia AgroPago. Ya son Banco Galicia, Bancor, Banco Provincia, Banco Macro y el resto de los bancos privados que operan a través de Visa Agro. Un hueso duro de roer les está resultando el Banco Nación, el mayor soporte financiero convencional del agro local.
Alguna multinacional agrícola de las cinco grandes quiso comprarles el desarrollo, pero los chicos se negaron con amabilidad. A cambio ofrecen el servicio de ventas online para varias marcas que canalizan sus ventas por el ducto AgroPago. La lista es cada vez más larga y ya figuran allí Basf, Corteva, Profertil, Qira, GDM, Chemotécnica, Advanta, San Cristobal Seguros, y siguen las firmas. Aquí los huesos duros de roer son todavía las dos principales multis, Bayer y Syngenta. En total, suman 400 clientes.

Les objetamos una cosas a los creadores de AgroPago: por más grande que suena, esos 300 millones de dólares en negocios proyectados representan una gota en el mar que cada año gastan los productores en gasoil, en insumos, en labores, en camionetas y tractores. Para implantar una cosecha se entierran no menos de 15.000 millones de dólares cada campaña. Y la ganadería debe tener gastos cotidianos de la misma envergadura.
Pato no se incomoda por la pregunta. Nos confirmó que tienen mucho por crecer porque el tamaño del mercado de tarjetas agropecuarias llega a unos 2.000 millones de dólares anuales y se realizan unas 400 mil operaciones anuales con este tipo de plásticos agropecuarios, que son unos 120.000 en total.
De todos modos, ya piensa en nuevos mecanismos. Y en océanos mucho más vastos.
Para junio próximo, la empresa cordobesa va a lanzar la primera billetera digital para el agro argentino, una suerte de Mercado Pago pero específico para la actividad rural, que se llamaría AgroDigital. ¿De qué se trata? Será una aplicación que los interesados se deberán bajar al teléfono para utilizar como medio de pago. Allí el productor será evaluado y luego, para empezar, podrá habilitar sus tarjetas bancarias para decidir en el momento con cuál tarjeta desea pagar una compra. Puede estar cosechando y usar el sistema sin necesidad de acercarse al negocio o mandar copia de la tarjeta. A las 72 horas se acreditará el dinero de los vendedores de insumos (o de gasoil en la estación de servicio) o incluso de los prestadores de servicios que decidan cobrar de esa forma. Los saldos a favor quedarán acreditados en la cuenta del proveedor y descontados de la cuenta del comprador.

Seguimos poniendo objeciones: Pero muchachos, la mayor parte de los productores rechazan pagar altas tasas de interés y por eso guardan su soja, para cerrar un plan canje en el momento en que necesiten comprar insumos o maquinaria. El plan Canje da para todo. Es abrumadora la cantidad de insumos que se administran de esa manera.
Allí aparece la próxima idea, en la cual el equipo de programadores de AgroPago está trabajando a toda velocidad: la del “Acopio Digital”.
El caso Sucoin: En Tucumán desarrollaron una criptomoneda atada al precio del azúcar
Agarrense fuerte, porque es un concepto difícil de manejar.
La idea es crear una moneda virtual que podrá utilizarse para hacer compras con le billetera digital de AgroPago y que se podrá cargar como si fuera un canje tradicional de soja o maíz. Mejor explicado, en vez de confeccionar un silobolsa con las 200 toneladas de reserva para comprar los insumos, el productor podrá entregar a un acopio ese volumen de su cosecha para comprar una moneda digital, para luego pagar con ellas sus insumos o gastos, cuando lo necesite y a través de su billetera-celular.
De acuerdo al proyecto, no serán unas criptomonedas como las que abundan en el mercado sino que tendrán un respaldo especial más allá de la seguridad que aporta el BlockChain: un certificado del grano entregado a un acopiador garantizado por AgroPago. El crédito para el productor será calculado de acuerdo a las cotizaciones del MatbaRofex y con ese dinero convertido en “agrocrypt”, el chacarero podrán pagar sus insumos, cargar gasoil, contratar el seguro o hasta abonar los salarios de sus contratistas.
El mundo cambió ¿Te gustaría digitalizar tu soja para comenzar a cobrar intereses en criptoactivos?
“Esto equivale a un silobolsa transformado en un activo digital”, explicó Bacigalupo, convencido de que nada puede fallar y que las ventajas son enormes para atraer a los prodcutores de operar sus granos de esta nueva manera habilitada en estos tiempos de acelerada digitalización. ¿Qué ventajas? No solo ponen a salvo sus granos al entregarlos antes a un acopio a cambio de un certificado y un crédito abierto. También porque en el mundo digital los modos de tributación son mucho más convenientes. Sumando diversas retenciones y percepciones, la ventaja para el productor sería ahorrar cerca del 11% de impuestos.
Entre otras cosas, como elimina los cheques, el productor ya no debería pagar el molesto impuesto a los débitos y créditos bancarios. Los CBU, en este nuevo mundo, se reemplazan por el CVU, una clave virtual única que no reconoce fronteras y maneja sus negocios en bitcoins y otras criptomonedas.
Nos despedimos antes de que Pato se ponga a hablar del último paso de esta estrategia, el AgroBank, al que imagina como un banco virtual que manejará todas las transacciones con la moneda digital respaldada con la cosecha de soja.
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]]>La entrada El caso Sucoin: En Tucumán desarrollaron una criptomoneda atada al precio del azúcar se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“De la misma forma en que cotizan en el mercado financiero la soja, el maíz o el trigo, el azúcar también posee las propiedades para hacerlo. El mercado azucarero es muy particular y no es del todo formal. Mi desafío tiene varias aristas: no sólo posicionar un token sino lograr establecer la confianza en el respaldo. Por eso mi modelo de negocios propone a Bitnoa como garante en el medio, acopiando su propia azúcar”, explicó el economista Marcos Ragone, dueño de Bitnoa e ideólogo de Sucoin, a Bichos de Campo.
Sucoin es un proyecto que Ragone encaró junto a sus hermanos Nicolás y Matías; y también con sus socios Juan Nadotti Jorge Miguel.
Por cada una de estas criptomonedas que se emiten, Bitnoa tiene acopiada una bolsa de azúcar de 50 kilos del tipo A. De esa forma, la financiera se convierte en garante y se lleva un control para que exista un respaldo y evitar así la especulación.
Lo que Sucoin tiene en común con otras monedas virtuales como el Bitcoin, es que hace uso de la tecnología “Blockchain” para cumplir con esta operatoria. En castellano se refiere a “una cadena de bloques” que permite mover datos de forma segura y transparente. Quien ingrese a la red podrá ver cuántas Sucoin se han emitido, permitiendo que se controle la cantidad de azúcar almacenada que los respalde.
“Apunto también a solucionar las cuestiones que tiene este mercado. Hoy por ejemplo hay una sobre oferta de azúcar y eso hizo que el precio esté bajo. No queremos ser nosotros el mercado, porque eso supone que yo lo controlo y no quiero que sea así. El mercado se tiene que controlar solo”, aseguró Ragone.

El economista reconoció también que parte de esa baja en las ventas responde al conflicto que gira en torno a los biocombustibles, debido a la incertidumbre que existe sobre la prórroga del régimen. Recordemos que la caña de azúcar es uno de los insumos utilizados para cortar los combustibles fósiles.
“Si sale la prorroga de biocombustibles el precio de la azúcar subiría y Sucoin también. No marca el precio, está atada a él”, sostuvo Ragone.

La criptomoneda puede ser adquirida por su página oficial, aunque por el momento la misma no se está comercializando ya que esperan que los organismos públicos se comprometan a auditar el proyecto, para dar mayor seguridad a los compradores sobre el respaldo disponible.
En los próximos días, Bitnoa lanzará su propio bróker online, un espacio en el que se compran y se venden criptomonedas, que está siendo elaborado por la compañía Insignia.
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]]>Esa es la propuesta de una firma argentina, Agrotoken, creada por Eduardo Novillo Astrada (h), empresario y presidente de la Asociación Argentina de Polo, y Ariel Ernesto Scaliter, director del Programa Ejecutivo en Criptomonedas, Blockchain y contratos Inteligentes de la Universidad el CEMA.
A diferencia de los instrumentos digitales especulativos como el Bitcoin, la “tokenización” de la soja permite generar un criptoactivo conocido como “stablecoin”, que recibe ese nombre, precisamente, porque tiene como activo subyacente un bien real y concreto, que en este caso es una tonelada de soja.
La propuesta es muy sencilla: una tonelada de soja argentina es equivalente a una SOYA, la primera “stablecoin” colaterizada en el poroto a nivel global. En la plataforma Etherscan, en la cual se pueden visualizar todos los movimientos de criptoactivos creados a partir del sistema de blockchain descentralizado Ethereum, es posible observar que ya existen 240 SOYA creados. La meta de Agrotoken es llegar a fines del presente año con unos 150.000 tokens de soja.
La firma cuenta con un grupo de cuatro compañías agropecuarias de primera línea que se comprometieron a generar volumen de soja tokenizada en una primera instancia. Se trata de Adecoagro, El Boyero, La Fe Vieja y Espartina; esta última es liderada por Marcelo Carrique, quien es además presidente del grupo Bioceres.
“La tokenización implica convertir un activo real en uno digital. Esa vehiculización se realiza a partir de tres instrumentos. El primero es el certificado de depósito electrónico, que determina que la soja realmente existe. Luego tenemos el boleto de compraventa; en esa instancia actúa una empresa agroexportadora, ya sea a través de un contrato a precio hecho o bien a precio a fijar con soja ya entregada. Estamos trabajando con tres grandes compañías exportadoras, que están habilitados por nosotros. Y el tercer instrumento es una cesión temporal de derechos de cobro que se extiende por el período en el cual la soja está tokenizada, que pueden ser de 30, 60 ó 90 días”, explica a Bichos de Campo María Gabriela Roberto Baró, CEO de Agrotoken
“Una vez finalizada la tokenización, regresan los derechos de cobro de esas toneladas de soja al productor, quien, sin embargo, si en el período de la tokenización el precio de la soja en el mercado le resulta conveniente y quiere vender esa soja tokenizada, entonces puede hacerlo; nosotros no intervenimos en el proceso tradicional, dado que el productor puede destokenizar la soja cuando él lo disponga de manera anticipada” añade la rosarina con experiencia en el sector bancario, asegurador y fintech (que comprende a las empresas que ofrecen servicios financieros en entornos digitales).

¿Cuál es la ventaja de tokenizar soja?
En una primera instancia, tenemos un beneficio para los productores pioneros, que es el pago de interés de un 3% en USDC, que es una stablecoin respaldada por dólares estadounidenses de referencia mundial. Un USDC es equivalente a un dólar (en el mercado global existen 9782 millones de USDC en manos de más de 740.000 propietarios). Venimos a acercar nuevos negocios dentro del ecosistema cripto.
¿Cómo funciona el sistema para generar intereses?
Una vez que el productor tokeniza, se emiten los token y el productor va a tener en su billetera los token de SOYA. Esos token hoy tienen un valor, que es la referencia del mercado de soja disponible Matba Rofex. Sobre ese precio, que se toma de referencia, se genera el interés del 3% anual, que el productor va a recibir en su billetera en USDC. Una vez que recibe esos USDC, se pueden vender, dado que tenemos una alianza con un “exchange” (firma que opera con compraventa de criptoactivos) que opera con USDC y el productor los puede retirar en pesos argentinos en su cuenta bancaria.
¿De dónde surge el interés?
Es un interés que otorgamos como beneficio a los productores que confían en una primera instancia en nosotros para tokenizar la soja. Existen muchas compañías en el mundo que generan intereses con criptoactivos, porque los toman como herramientas de capitalización y financiación. Creemos que las “stablecoin” respaldadas con granos son un criptoactivo que va a ser muy bien valorado dentro del esquema global. Con la digitalización de la soja va a comenzar a gestarse un ecosistema de nuevas oportunidades, pero para eso primero necesitamos crear un volumen del criptoactivo.
O sea es una cuestión promocional con la idea de que el día de mañana se generen oportunidades financieras y comerciales con la masa crítica del criptoactivo de soja.
Exactamente. En la actualidad hay mucha gente invirtiendo en USDC como resguardo. Los “stablecoin” no tienen volatilidad intrínseca porque tienen un activo subyacente. El activo SOYA es equivalente a una tonelada de soja, que tiene un precio asociado al valor que paga en el mercado físico.
¿Se van a poder, por ejemplo, hacer canjes son soja tokenizada?
Así es, se va a poder hacer, por ejemplo, un canje para comprar una camioneta y el vendedor, luego de recibir SOYA, podrá dirigirse al “exchange” de criptoactivos para recibir los pesos o bien atesorar SOYA. Eso agiliza mucho las cosas y es lo fascinante de esto: la digitalización permite una mayor movilidad de la transferencia del valor en un proceso auditable y transparente.

¿Los inversores particulares van a poder invertir en SOYA?
Sí, esa es la parte de “democratizar” la soja al facilitar el acceso a la misma como alternativa de inversión. Estamos haciendo alianzas para que eso pueda ser posible pronto. Un inversor va a poder adquirir el criptoactivo en los “exchanges”, que es donde van a estar listados.
O sea que cualquier persona va a poder comprar para atesorar soja disponible. ¿La referencia del valor va a ser soja Rosario disponible Matba Rofex?
Es ese el valor de referencia. En la billetera de Agrotoken se puede ver la valuación de SOYA tanto en pesos argentinos como en dólares, pero al momento de comercializar el token en el exchange, puede ser que el valor de SOYA varíe en función de la situación de oferta y demanda.
Es decir que el valor de SOYA, cuando esté vigente el mercado, puede variar respecto del precio de mercado de la soja argentina.
Sí, porque se tratará de una “stablecoin” con su propio mercado; cotizará en función del precio de referencia, pero con cierta variabilidad, según la oferta y la demanda del momento; eso es lo que entendemos que puede suceder en el nuevo mercado.
¿Se va a poder tokenizar soja en silobolsas?
Establecimos una alianza con una empresa, Internet of Fields (IOF), que desarrolló “lanzas” para monitorear silobolsas (la empresa también pertenece a Novillo Astrada y Scaliter). Hicimos una alianza con Río Uruguay Seguros y estamos terminando de hacer una alianza con una compañía de custodia. Entre las tres partes queremos armar un nuevo servicio para poder tokenizar la soja presente en los campos. De esa manera, la soja inmovilizada que esté en los campos va a poder generar un valor.
¿Cómo se va gestar ese proceso?
La “lanza” de IOF permite geolocalizar la soja en el campo y cuenta con sensores de movimiento para poder identificar la cantidad y localización de la misma.
¿Qué otras posibilidades creen que tendrá este criptoactivo?
Para el caso de un pool de siembra o de empresarios que produzcan en campos arrendados, la posibilidad de distribuir utilidades o cuotas de arrendamientos agrícolas se torna mucho más fácil y seguro con esta herramienta. Pero, al tratarse de un nuevo modelo de negocios, no tenemos todas las respuestas porque las posibilidades son muy extensas. Es una nueva dimensión para los agronegocios. Es un gran desafío, pero cuando los productores comprendan que, en vez de dejar la soja inmovilizada, puedan tener un interés y gestar nuevos negocios y facilidades, donde puedan además obtener préstamos con tasas de interés más convenientes…
¿Eso porque el criptoactivo, si es aceptado como tal, puede llegar a servir como garantía de un préstamo?
Totalmente. Dos instituciones muy grandes están interesadas en aceptar tokens de soja como garantía.
¿Qué instituciones?
Fintech. Estamos trabajando para cerrar acuerdos. Es fundamental que las fintech empiecen a acercarse al agro. Hay muchas compañías AgTech, pero no hay tantas Fintech.
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]]>La entrada Emprendimiento trinacional: Argentina enviará una muestra de carne vacuna premium a China trazada con tecnología blockchain australiana se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El blockchain es muy útil para conocer aspectos en la cadena de suministros, ya que permite rastrear alimentos en las etapas de producción, procesamiento y distribución con el propósito de evitar fraudes, asegurar la inocuidad alimentaria y establecer una comunicación más eficiente con los consumidores.
En Argentina este tema desvela a más de un empresario. Juan Litovichi es uno de ellos. Él fundó y dirige junto a su socio, Carlos Hug Belmont, la empresa BeefLedger South America, que vendría a ser un brazo de la original fundada en 2017 en Australia.
Durante tres años esa firma proveyó a China de carne premium trazada con blockchain, hasta que llegó la guerra comercial entre ambos países y entró en juego Argentina, país que está por concretar el envío de una muestra de 1200 kilos de carne premium a la nación asiática.

Mientras Australia mandaba cortes premium, Argentina y países como Brasil despachaban carne de mas baja calidad, pero, luego de conflicto político con Australia, algunos importadores chinos salieron a buscar los cortes premium en otras naciones.
El embarque se enviará a través de la marca Aliarg la semana entrante a la región de Shenzhen. El envío contiene distintos cortes premium: lomo, cuadril, entraña, ojo de bife, bife ancho y bife angosto. El acuerdo se logró entre tres partes privadas: BeefLedger a través de su sede en Argentina, gestionada por Litovichi; la empresa Carne Hereford S.A., fundada por la Asociación Argentina Criadores de Hereford, y la firma china de alimentos Australasia Food Co. Ltd. El objetivo es validar los atributos de la carne premium argentina e impulsar el crecimiento de la exportación al mercado chino.

En diálogo con Bichos de Campo, el empresario y también abogado, declaró que junto a su socio y la empresa IBM estaban en proceso de desarrollo de una tecnología similar a la utilizada por BeefLedger, pero con la pandemia se retrasó todo y tuvieron que encontrarle la vuelta.
“Decidimos asociar los proyectos de cada uno, tanto el de Argentina como el de esta empresa en Australia y entonces juntamos la tecnología de ellos y nuestro equipo para desarrollar el mercado desde Sudamérica hacia ese destino asiático”, remarcó Litovichi.
Emprendedor, como se define, Litovichi, que cuenta con veinte años de experiencia en el ecosistema de Internet y tecnología asesorando a empresas en Latinoamérica, aclaró que los australianos proveerán la tecnología, mientras que la Argentina se encargará de los envíos de carne a China.
El socio fundador de la sede sudamericana de BeefLedger explicó que el consumidor chino que adquiera esa carne podrá determinar a través de un código QR en el empaque tanto el origen como procedencia de ese alimento. “Acercando el celular y escaneando el código QR podrá ver todos los eventos ejecutados en la cadena de blockchain, por ejemplo, la estancia de donde salió el animal o el transporte que lo llevó a determinado frigorífico”, resaltó.
“Ofrecemos este servicio porque es una exigencia del gobierno chino para evitar el contrabando. De hecho, de cada dos kilos de carne australiana que se vendía como tal en ese país, un kilo era realmente carne vacuna australiana, pero el otro kilo no era carne vacuna, sino de otro animal como búfalo, y había casos en que la procedencia ni siquiera era de Australia”, advirtió.
https://twitter.com/fabiojquetglas/status/1361411900500824064?s=20
La satisfacción de Litovichi por el acuerdo trinacional generado con Carne Hereford S.A y Australasia Food Co. Ltd es grande, pero no suficiente, dado que, según agregó, “con estas tecnologías podríamos determinar más cosas, como, por ejemplo, registrar la genealogía del animal, tanto el genotipo como fenotipo, determinar el establecimiento en el cual fue criado, cuál fue su modo de producción y cómo fue alimentado, es decir, cada paso de la vida de ese animal”.
“Ya hay mercados que piden estos aspectos. Debemos ir por más”, concluyó. Pues, que así sea. Argentina, con el blockchain alimentario, tiene una oportunidad enorme para transparentar la cadena de suministros de la industria alimentaria para conferirle una mejor reputación a todos sus integrantes, desde los productores hasta los distribuidores, brindando confianza al último y más importante eslabón: los consumidores.
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]]>La entrada ¿Cómo demuestro que hago una agricultura responsable? Una aplicación buscar facilitar la trazabilidad de cada lote para sacar mejor provecho en el mercado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En ese contexto ha aparecido Ucrop.it, una aplicación que permite trazar la vida de cada cultivo para dar certeza a los compradores de cómo se hizo cada cosa en cada lote, asegurando así una trazabilidad que ofrece garantías a los compradores de los granos.
“Somos la primer plataforma de agricultura colaborativa, que pone la información en manos del productor, para que pueda decidir él con que empresas del mercado la comparte”, explicó a Bichos de Campo Diego Hoter, uno de los fundadores de este empresa tecnológica.
Mirá la entrevista para entender todo el proceso:
Ucrop.It no es un sitio web radicado en Italia, como uno podría imaginar desde el sentido común. Es bien argenta la cosa. La sigla quiere decir en inglés algo así como “vos lo haces, vos hacés que pase”. Lo de IT viene a cuento además por la tecnología. Y es que, en rigor, se trata de una vía para que el productor accede de forma directa al mundo del Blockchain y otras rarezas de esta era digital.
“A diferencia del resto de las plataformas, nosotros no hacemos Big Data (acumular una gran cantidad de datos). Nosotros reunimos la información con un propósito. Le proponemos al productor que bajo su control maneje la información criptográfica, la que grabamos en blockchain, por ejemplo para trazar su cultivo con sustentabilidad”, comentó Hoter.

Para explicarlo de modo más sencillo, con su celular cada productor documenta cosas básicas sobre su cultivo: cuando lo sembró, con que variedad, qué agroquímicos utilizó, en qué contexto lo hizo. Y hasta saca fotos como si fuera un Facebook de cada lote. Luego decide si quiere compartir esa información -que se guarda encriptada para que nadie pueda verla- y con quien hacerlo.
Según el CEO de Ucrop.it, así cada productor puede demostrar a sus compradores, por ejemplo, “que aplica siembra directa, que no produce con trabajo infantil, que no quema los pastizales, que hace un uso adecuado de los agroquímicos, etcétera”.
“Son todas cuestiones que de alguna forma las tenes que contar para que se vean, ya que con la pelotita del grano de soja no te das cuenta de que sucede y entonces tenés que tener algo que documente la historia del cultivo”, añadió.
¿Y de qué sirve? Quizás ahora no se note tanto, pero as la larga los mercados van a exigir cada vez más responsabilidad de los productores, en especial en materia de cuidado del medio ambiente. Es la movida que se viene detrás de eso que se ha dado en llamar “Soja Responsable”.
Así que, tratando de entender a Hoter, la nueva aplicación es “como una bitácora que genera el propio productor al trazar en forma simple la vida de cada cultivo. Luego él decide si la comparte con una empresa o no para obtener beneficios económicos inmediatos”.

Se sobreentiende que quienes hacen Ucrop.It piensan que en un plazo no tan breve el mercado pagará por ese grano con trazabilidad y certificado de buena conducta ambiental. Así, el productor podría sacar ventaja por sobre quién vende al voleo, sin importante demasiado el destino de sus granos.
El mercado de innovaciones tecnológicas, al parecer, piensa bastante parecido, pues la excusa para llamar a Hoter fue la noticia de que su aplicación había recibido más de 1 millón de dólares como inversión de los fondos de capital de riesgo de América del Norte y América Latina.
Con estos recursos, se informó que Ucrop.it apuntará “al crecimiento regional en América en cultivos de soja, algodón, maíz, trigo. Se centrará en los mercados más relevantes como Argentina, Paraguay, Brasil, México y Estados Unidos, mientras mejora las capacidades de su producto y plataforma, generando nuevos empleos para satisfacer la demanda de clientes y usuarios”, según informó una gacetilla de prensa.
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