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calidad de la leche – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Wed, 09 Jun 2021 15:08:42 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png calidad de la leche – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Otra innovación en La Cabañita: Las vacas Holando se van volviendo marrones por la “triple cruza” con Jersey y Montbeliarde http://wi631525.ferozo.com/otra-innovacion-en-la-cabanita-las-vacas-holando-se-van-volviendo-marrones-por-la-triple-cruza-con-jersey-y-montbeliarde/ http://wi631525.ferozo.com/otra-innovacion-en-la-cabanita-las-vacas-holando-se-van-volviendo-marrones-por-la-triple-cruza-con-jersey-y-montbeliarde/#comments Wed, 09 Jun 2021 12:15:20 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=69372 Mariano Longoni es ingeniero agrónomo y trabaja en un gran establecimiento lechero llamado La Cabañita, que está ubicado en Hipatia, dentro del departamento santafesino Las Colonias. Ya contamos esta semana como se implementó allí una guachera robotizada. Pero Mariano nos contó sobre una segunda gran innovación que están llevando a cabo en esa empresa: la […]

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Mariano Longoni es ingeniero agrónomo y trabaja en un gran establecimiento lechero llamado La Cabañita, que está ubicado en Hipatia, dentro del departamento santafesino Las Colonias. Ya contamos esta semana como se implementó allí una guachera robotizada. Pero Mariano nos contó sobre una segunda gran innovación que están llevando a cabo en esa empresa: la mudanza de sus planteles de casi mil vacas lecheras desde la tradicional raza Holando Argentina a una “triple cruza” entre esa raza y las Jersey y las Montbéliarde.

Por eso cada tanto aparece una vaca amarronada en medio de los tradicionales blanco y negro de las Holando.

La Cabañita tiene dos tambos en permanente funcionamiento y provee de unos 20 mil litros diarios de leche a la fábrica láctea San Ignacio, que está contigua.

Longoni, en diálogo con Bichos de Campo, contó que la decisión de ir modificando la raza del plantel de vacas lecheras vino a raíz de la gran inundación que sufrió esa cuenca lechera en 2016. “Tuvimos un abril muy terrible donde llovió durante 25 días. Muchos tambos debieron tirar la leche e incluso la agricultura sufrió ya que se cosecharon granos de mala calidad que fueron destinados a consumo animal”, relata. Mariano, que es hijo de un productor lechero de la zona, recordó que del tambo familiar tuvieron que sacar la leche con una larga manguera, porque era imposible ingresar al predio.

“Ese año fue un click para nosotros porque tuvimos que hacer un gran descarte. En nuestro caso la raza predominante era Holando en un 100% y ese año decidimos comprar 150 vaquillonas de Triple Cruza: Holando, Jersey y Montbéliarde”, agrega Longoni.

Mirá la entrevista a Mariano Longoni:

La Holando-Argentino es la raza lechera más difundida, principalmente en Argentina y Uruguay. Deriva de la raza Holstein, también conocida como vaca frisona, originaria de Alemania y los Países Bajos. El Montbéliarde es una raza de ganado lechero de varios colores del área de Montbéliard, en el este de Francia y se utiliza particularmente para la fabricación de queso. La Jersey, finalmente, es una raza británica de pelaje marrón claro, muy famosa por su alto contenido graso de leche y por la docilidad de sus vacas.

En La Cabañita tienen todos los datos productivos meticulosamente medido: desde la producción, la superficie que consumen de pasto y cuánto consumen de silaje de maíz, soja o trigo. Pero lo que hicieron durante los últimos tres años fue algo más que interesante: con esas vaquillonas Triple Cruza decidieron armar un rodeo aparte para comenzar a evaluar varios parámetros y compararlos con los convencionales,  siempre teniendo a las Holando como raza testigo. Fue como hacer un trabajo semejante al que harían los técnicos del INTA pero en campo propio y por ellos mismos.

“Al ser un campo grande nos permitió avanzar. Y además los dueños de la empresa estaban interesados (en esta medición) debido a que tenían que tomar una decisión importante. A partir de eso surgieron datos interesantes tales como la composición de la leche”, cuenta el asesor de La Cabañita. Así, por ejemplo, descubrieron que desde el punto de vista de sólidos, la calidad de la leche obtenida en la Triple Cruza era mejor que utilizando sólo Holando. Este rasgo estaría explicado, en parte, por la incorporación de las vacas Jersey.

“Esto nos da un mejor rendimiento para cuando tenemos que negociar la leche en el mercado, sobre todo teniendo en cuenta que un 88% de la leche es agua y el resto son sólidos”, resalta Longoni.

El otro hallazgo obtenido de ese trabajo comparativo es que pudieron aumentar la carga animal. “Con una vaca Holando no pasábamos a más de 2 vacas por hectárea y con la Triple Cruza logramos de 2,5 a 2,6 vacas por hectárea. De modo que mejoramos la productividad a campo, que fue de 17 mil litros por hectárea con la Triple Cruza contra 14 mil litros que nos daban las Holando”, describe.

El tambo santafesino La Cabañita montó una moderna guachera donde hay robots que van suministrando la leche justa a los terneros

En cuanto a la raza Montbéliarde, la incorporación de la misma le dio más rusticidad a los planteles, un rasgo que les faltaba a las otras dos razas, según el asesor.

El sistema de alimentación que desarrolla La Cabañita es de base pastoril con racionamiento de silaje y grano en comedero, lo que les permite ser flexibles ante una coyuntura de altos precios internacionales de los granos. En esos casos puedan achicar el consumo de raciones y alimentarlas más a pasto obteniendo una leche más barata. “Cuando se complica el precio de la leche con respecto al de los granos podemos abaratar la dieta para irnos a pasto; en eso la Triple Cruza es muy apta”, remarca el agrónomo.

Por esa razón es que en La Cabañita decidieron que todas las inseminaciones de este año se hagan bajo el signo de la Triple Cruza, para lo cual el entrecruzamiento alternado de dos razas, conocido también como criss-cross, es fundamental. Y así, a medida que encaran la etapa reproductiva van incorporando paulatinamente los rasgos de las otras razas que componen la Triple Cruza.

En el tambo estipulan que el proceso para convertir el plantel al 100% con la Triple Cruza puede llevarles de 3 a 4 años. “Los números los tenemos bien finos porque la experiencia la hicimos nosotros mismos e incluso nos han consultado de instituciones académicas para conocer este ensayo”, contó Longoni.

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Crudo diagnóstico el del productor Marcelo Aimaro: “Acá no hubo ni hay una política lechera real que de previsibilidad y horizonte para que podamos invertir” http://wi631525.ferozo.com/crudo-diagnostico-el-del-productor-marcelo-aimaro-aca-no-hubo-ni-hay-una-politica-lechera-real-que-de-previsibilidad-y-horizonte-para-que-podamos-invertir/ Thu, 27 May 2021 19:42:42 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=67823 Cuenta Marcelo Aimaro que había una vez un tiempo en que la leche se ordeñaba, se servía directo en una copita de cristal y había quienes hasta le agregaban alguna gotita de coñac antes de tomarla. Hoy esa costumbre ya ha cambiado, y la actividad lechera evolucionó y se profesionalizó. Lo que nunca cambiaron son […]

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Cuenta Marcelo Aimaro que había una vez un tiempo en que la leche se ordeñaba, se servía directo en una copita de cristal y había quienes hasta le agregaban alguna gotita de coñac antes de tomarla. Hoy esa costumbre ya ha cambiado, y la actividad lechera evolucionó y se profesionalizó. Lo que nunca cambiaron son las condiciones de pago a los productores, que siguen sin encontrar un sistema justo de formación de precios que les evite trabajar a pérdida.

Para Aimaro, que es secretario de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (Meprolsafe), esta es una de las explicaciones sobre porqué la actividad se fue concentrando cada vez en menos manos, ya que muchos pequeños y medianos productores quedaron fuera del mapa productivo. Santa Fe y Córdoba, las principales provincias lecheras de la Argentina que concentran más del 80% de la lechería del país, lo lamentan.

“La lechería está vegetando. Los litros que producimos ahora son los mismos que desde el 2000. Estamos en una meseta”, se lamenta el productor en diálogo con Bichos de Campo.

Mirá la entrevista completa a Marcelo Aimaro:

Aimaro tiene un lazo eterno con la lechería ya que lo suyo viene de familia. “Hace 70 años que somos tamberos de parte de mi papá, y de parte de mi abuelo materno son muchos años más. Mi bisabuelo materno tenía las vacas en pleno centro de Rosario o plaza Sarmiento, para que se den una idea”, rememora.

“Antes las vacas estaban ahí nomás y sé por dichos de mi abuela que la gente se acercaba para que le ordeñaran la leche al pie de la vaca en una copa de cristal y con el agregado de unas gotitas de coñac”.

Su abuelo materno tenía un tambo desde el que mandaban la leche por tren a Rosario, y allí la recibían otros familiares que la repartían por toda la ciudad. “Somos tamberos de toda la vida”, se enorgullece.

Tiempos lejanos. Aimaro traza una radiografía actual de la actividad y reconoce que “se han perdido todas las empresas cooperativas lecheras; de hecho el cooperativismo fracasó totalmente en la parte lechera, y entre los culpables estamos nosotros mismos los productores, por no hacernos cargo de las cosas de las cuales tenemos que hacernos cargo”.

Para el presidente de Meprolsafe no se trata sólo de concentrar la culpa en la política. “Los productores no siempre participamos tanto y es necesario hacerlo si queremos empezar a cambiar las cosas porque acá no hubo ni hay una política lechera real que de previsibilidad y horizonte para que podamos invertir, tener financiamiento acorde, ni tampoco poder saber cuál será nuestro precio”, manifiesta.

“También necesitamos una entidad técnica que nos asesore, porque no nos olvidemos que hay lecherías distintas en las provincias. Santa Fe tiene el 75% de productores que son pequeños y medianos, por ende allí necesitan mucho asesoramiento, ayuda del Estado e infraestructura. Hoy los caminos están destruidos, la energía no es la mejor, necesitamos Internet para nosotros, para nuestros empleados y sus hijos. Estamos en el 2021 y no reciben la educación que merecen; nos llenamos la boca hablando de arraigo pero el tambo es un generador de arraigo”, visualiza.

En referencia al precio actual percibido por el litro de leche, Aimaro siente que no todas las decisiones salen como esperan. “Mañana podemos pasar de cobrar de 10 a 20 pesos y por los próximos dos años podemos seguir en los mismos valores. Cuando hay saltos en el precio de los cereales fundamentalmente, hasta que se reacomoda la rueda, a nosotros nos lleva al menos unos seis meses”, precisa.

“Hoy no podemos encarrilar la rueda y después me dicen ´el productor recuperó rentabilidad y está empatando´. ¿Pero de qué me están hablando? El parámetro siempre es un litro de leche y dos kilos de maíz; un litro de leche promedio en el país cuestan 22 pesos y dos kilos de maíz cuestan el doble. Aparte de eso hay que sumar que el 50% de la leche se hace sobre campos alquilados y el combustible sigue aumentando”, describe.

Esa estructura donde los costos para los productores están expresados en dólares y sus ingresos son percibidos en pesos continúa hasta hoy, se agrava y el retorno llega muy lento y muchas veces ni siquiera llegan a empatar el valor de los insumos.

“El productor está en rojo desde septiembre del año pasado. Hoy entregamos la leche y no sabemos cuándo la vamos a cobrar porque no recibimos el pago el mismo día en que la entregamos, y tampoco podemos sentarnos a discutir su precio”, se queja.

“No hay un rumbo; acá vamos para adelante pero a veces quedamos muchos en el camino. En el 2000 éramos casi 30 mil productores y hoy somos 10 mil y chirolas”, se lamentó.

Aimaro cree, como dirigentes sectorial, que “hay que buscar un mecanismo de fijación de precio orientativo para que al menos podamos sentarnos en la mesa con el Gobierno como arbitro y para discutir con la industria”.

Hoy el que define el precio de la leche es el comprador, es decir, la industria. A los tamberos les pagan un litro de leche actualmente a 28 o 29 pesos, pero ellos aseguran que para no perder deberían recibir unos 35 pesos por litro.

Meprolsafe, la entidad a la que pertenece Aimaro, está embarcada en una lucha por tratar de lograr que se pague la leche por calidad.

Los productores tamberos de Santa Fe defienden el pago por calidad de la leche, pero abandonaron la negociación con el gobierno: “Lo que se está haciendo es dilatar”

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