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La entrada Historias de ingenio: Cansados de malvender su uva, hicieron su propio vino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“No somos ingenieros agrónomos ni enólogos. Nos formamos a través de cursos en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, y más tarde conformamos nuestra pequeña bodega”, dijo orgulloso Lescure. Ellos arrancaron con una gustada para evaluar qué se hacía con el vino; y luego en la mesa familiar surgió el tema de la marca, en honor al abuelo de sus hijas, al cual apodaban Pirincho.
“Nos cambió mucho el margen de ganancias gracias a los vinos. Nosotros antes vendíamos la uva a granel y nos pagaban en 12 meses. En cambio ahora, con la uva ya elaborada, podemos vender a los 3 meses. Además, esto nos permite llegar directo al consumidor final y así terminamos con la canchereada de revendedores, bodega y transporte, que dejaban aislado y a lo último el productor”, explicó Lescure.
“Esta actividad nos demanda mucho trabajo; lo buscamos por una salida laboral pero nos encanta. El vino es como un bebé, porque hay que estar encima las 24 horas del día. Además tenemos venta al publico desde la misma bodega para lo cual se precisa atención”, declaró González.
Lescure agregó que este emprendimiento les permite mantener la familia unida al mismo tiempo. “Estábamos sufriendo el desarraigo. Tenemos 4 hijas mujeres y pensábamos que su futuro estaba afuera. Mientras esta actividad sea rentable, los chicos se quedarán en el campo. Esto fue un modo de no desaparecer del campo y de que nuestras hijas continúen con nosotros en el emprendimiento”, concluyó.
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]]>La entrada Historias de ingenio: El matrimonio que sobrevivió mudando su tambo a Chubut se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Estamos en Trevelin desde la década del ´90 en lo que es un emprendimiento netamente familiar. Tenemos una producción de 700 litros diarios. Cuando en esa época dijeron que no había más aftosa en el país, pudimos pasar nuestras vaquillonas y terneras al sur de la barrera sanitaria. Eso duró poco pero por suerte pudimos llevar nuestra hacienda y darle servicio”, explicó Trotta.
Britos relató que “con la leche producida nos dedicamos a la elaboración de quesos, debido a que con la venta de leche llegábamos muy al límite”. Para Britos, esta nueva ecuación sí les cambia el esquema de ganancias, “porque de otro modo, si la usina láctea te retira la leche te paga cuando, como y lo que quiere”.
“Al principio nuestra venta de quesos era casa por casa, y entregábamos folletería anunciando cuando pasábamos por Trevelin y Esquel ofreciendo nuestros productos. Nos transformamos en lecheros motorizados, tratando de convencer a esa gente de la calidad de nuestros quesos, manteca salada, ricota y yogur”, mencionó Trotta.
Tamberos alegres si los hay. Ellos se sienten así porque “se conserva toda la familia unida. Hay que saber sobrellevar el sacrificio porque es difícil sacar tus números”, enunció Trotta. “No es fácil porque, si bien el clima es hermoso, cuando tocan 22 grados bajo cero en invierno, te pasa que cuando querés abrir el tambo, las puertas están selladas por el frío, o bien, cuando querés encender la caldera de la fábrica, debés echarle agua caliente porque sino se te congela”, agregó Britos.
Consultados al respecto de la marca Chubut, la cual fue adquirida por una gran empresa láctea pampeana, el matrimonio alegó que esa marca ya había sido robada mucho antes. “Cuando nosotros quisimos habilitar la marca, esta ya había sido sentada en 2006 por otra empresa. Por eso nosotros le ponemos tipo Chubut a nuestros productos”.
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]]>La entrada Historias de ingenio: Oscar agregó valor a su miel y triplicó el precio obtenido por kilo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La buena noticia es que hay varios de estos productores que generalmente emprenden con sus familias y se la juegan a hacer algo diferente. El de Oscar Benedicti, productor de miel en Campos del Sur, Villa Regina, Río Negro, es uno de ellos.
Oscar maneja un apiario junto a su familia en la zona del Valle Medio. La problemática de los bajos precios de la miel vendida a granel lo llevó a fraccionar y envasar su propia miel. ¿Y saben qué? Se encontró con que la diferencia de precios por hacerlo es grande: mientras por un kilo de miel solían pagar estos meses unos $41, agregando valor Oscar obtiene unos 130 pesos promedio por kilo. Es decir que logró triplicar el precio obtenido.
Mirá lo que nos decía Oscar Benedicti:
“Nosotros tenemos la sala de extracción, la sala de envasado, y allí con mi familia le encontramos la vuelta de tuerca para defender nuestro producto. Tiene un seguimiento importante este trabajo, porque lo principal de la colmena es la sanidad. Debe acompañar el tiempo y la humedad para que las flores produzcan polen”, explicó Benedicti.
El productor también mostró orgulloso su nuevo emprendimiento: mieles saborizadas, con menta y chocolate. “Las agregamos en el último tiempo. Además trajimos el panal de abejas, algo que no se suele ver en los mercados. Esto de vender en ferias nos llevó a estas cosas. Con nuestra familia hacemos absolutamente todo. Mis hijas menores hacen hasta el etiquetado manual de los frascos”, contó.
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