Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Y llegó el día: La Argentina deberá comenzar a certificar los alimentos que exporta a Europa como “libres de deforestación” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En la lista dada a conocer este miércoles por la Comisión Europea aparecen tres rubros más complicados para los exportadores locales: el ganado (se sobreentiende que abarca la carne bovina, la aviar, la porcina y de otras especies), y la soja (y sus derivados, claro) exportador por la Argentina a Europa. También se mencionan otros rubros donde el país no participa, como el aceite de palma (proviene de Asia) o el cacao y el café (que se produce en Brasil y otras naciones latinoamericanas). La madera es también un sector sensible, aunque no hay muchos negocios en ese rubro realizados con Europa.

Lo que sucedió es que, tras los grandes acuerdos marco alcanzados en la COP26 (entre ellos uno de compromisos para dejar de deforestar a partir de 2030, suscripto también por la Argentina), la Comisión Europea adoptó este miércoles tres nuevas iniciativas dentro del llamado Pacto Verde Europeo, que podrían complicar la vida de muchos productores y empresas argentinas
“La deforestación y la degradación de los bosques se están produciendo a un ritmo alarmante, lo que agrava el clima cambio y pérdida de biodiversidad. El principal impulsor de la deforestación y la degradación forestal es la expansión de la tierra agrícola para producir productos básicos”, explicó la CE en una de sus propuestas regulatorias dadas a conocer el día de la fecha.
En esta contexto, la UE se asume como “un importante consumidor de productos básicos asociados con la deforestación y los bosques”, y hace un mea culpa porque “carece de reglas específicas y efectivas para reducir su contribución a estos fenómenos”. Por eso tomará la decisión de detener sus importaciones de esos alimentos en lso casos en que las empresas que los produzcan no puedan “probar que no se hayan producido en tierras deforestadas o degradadas”. La fecha de corte para comenzar con este proceso de certificación sería el 31 de diciembre de 2020.
“La iniciativa tiene como objetivo minimizar consumo de productos provenientes de cadenas de suministro asociadas con la deforestación o degradación forestal y aumentar la demanda y el comercio de la UE de productos legales y ‘libres de deforestación'”, se explicó en un comunciado oficial de la CE.
Ver los nuevos Reglamentos para frenar la deforestación y la degradación forestal impulsadas por la UE .
Para tomar esta definición, argumentan las autoridades europeas que entre 1990 y 2020 el mundo ha perdido 420 millones de hectáreas de bosques, un área más grande que la propia Unión Europea.
“Las nuevas normas propuestas garantizarían que los productos que los ciudadanos de la UE compran, utilizan y consumen en el mercado de la UE no contribuyan a la deforestación global y la degradación forestal”, define el ejecutivo comunitario, que no tiene duda de culpar al proceso de desmonte a “la expansión agrícola vinculada a los commodities soja, carne vacuna, aceite de palma, madera, cacao y café, y algunos de sus productos derivados”.
La Argentina es un importante exportador de harina de soja hacia los países del a comunidad europea, con ventas por más de 1.600 millones de dólares en 2020. Pero además embarca grandes cantidades de maní (561 millones de dólares) y de productos cárnicos (369 millones de dólares). Otros rubros que podrían verse afectado son los frutícolas, el maíz y el girasol, Y las legumbres del NOA.

El nuevo Reglamento propuesto por la CE establecería reglas obligatorias para todas las empresas que desean colocar estos productos básicos en el mercado de la UE. “La Comisión utilizará un sistema de evaluación comparativa para calificar a los países y su nivel de riesgo de deforestación y degradación forestal debido a las materias primas incluidas en el ámbito de aplicación del reglamento”, se indicó.
Este es el anexo de los productos que estarían sometidos a este tipo de certificaciones:
COM_2021_706_1_EN_annexe_proposition_part1_v4
Por otro lado, la CE lanzó un nuevo Reglamento revisado sobre traslados de residuos, tendiente a imponer la llamada economía circular y reducir la combinación que surge de los desechos. La iniciativa promueve normas más estrictas sobre la exportación de residuos, un sistema más eficiente para la circulación de residuos y una acción decidida contra el tráfico de residuos.
“Las exportaciones de residuos a países no pertenecientes a la OCDE estarán restringidas y solo se permitirán si los terceros países están dispuestos a recibir determinados residuos y pueden gestionarlos de forma sostenible”, avisó el bloque.

Por último, la Comisión también presentó una nueva estrategia de suelo de la UE . Explicó al respecto que “los suelos saludables son la base del 95% de los alimentos que comemos, albergan más del 25% de la biodiversidad del mundo y son la reserva de carbono terrestre más grande del planeta. Sin embargo, el 70% de los suelos de la UE no están en buenas condiciones”.
“La estrategia establece un marco con medidas concretas para la protección, restauración y uso sostenible de los suelos y propone un conjunto de medidas voluntarias y jurídicamente vinculantes. Esta estrategia tiene como objetivo aumentar el carbono del suelo en las tierras agrícolas, combatir la desertificación, restaurar la tierra y el suelo degradados y garantizar que para 2050, todos los ecosistemas del suelo estén en condiciones saludables”.
Todo esto se hará a través de una propuesta para contra en 2023 con una nueva Ley de Salud del Suelo, luego de una evaluación de impacto y una amplia consulta de las partes interesadas y los Estados Miembros.
La entrada Y llegó el día: La Argentina deberá comenzar a certificar los alimentos que exporta a Europa como “libres de deforestación” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Tus vacas se alimentan a pasto? Ahora vas a poder certificarlas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
En este marco la empresa nacional LIAF Control, encargada de realizar servicios de inspección y certificación a productores del sector agroindustrial, incorporó el sello Grass Fed que acredita la Producción Bovina Alimentada a Pasto.
El sello de calidad, representado por la Marca de Conformidad de LIAF Control SRL, se suma a otros certificados que la empresa ya emite, y que permiten la venta de productos de manera diferenciada en el mercado interno, así como su exportación a Estados Unidos, Europa, Chile, Suiza y Arabia Saudita, entre otros destinos.
“La calidad de carne y propiedades nutricionales de animales alimentados a pasto fueron reconocidas por destacados chefs de todo el mundo. Posteriormente este tipo de carne se fue incorporando en restaurantes de cocina de autor en la Argentina, hasta llegar con sus marcas propias a supermercados, comercios y a tiendas que trabajan con productores directos”, señaló Federico Arenaza, socio gerente de Liaf Control.
El Programa de Certificación Grass Fed incluye una primera etapa en la que se certifican los establecimientos o campos de producción, de acuerdo con las especificaciones desarrolladas en el protocolo de producción, y una segunda que incluye el control en plantas de faena, donde se continúa con el control y verificación de los animales bajo certificación.

Este sello de calidad incluye la verificación del origen de los animales, del sistema producto y tipo de pastoreo, del consumo de agua, del manejo del ganado, de las condiciones de sanidades y el bienestar animal.
Las inspecciones son realizadas por un responsable técnico de la empresa y alcanza a todos los establecimientos o campos involucrados en el proceso de obtención del producto final con certificación.
La entrada ¿Tus vacas se alimentan a pasto? Ahora vas a poder certificarlas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La Argentina no quiere perderse el tren de la agricultura orgánica y lanzó un plan para duplicar la producción certificada en 2030 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La producción orgánica se encuentra cada vez más consolidada a nivel mundial” ya que los consumidores “muestran gran interés por conocer el origen de los alimentos y asegurarse que fueron obtenidos sin generar impactos negativos al medio ambiente”, afirma un documento del Ministerio de Agricultura que establece las directivas de una nueva política para estimular también aquí esas formas de producción. La meta de este programa oficial, validado hoy en el Boletín Oficial, es duplicar la oferta argentina de esos productos en 2030.
En ese trabajo se destaca que los orgánicos representan ya un mercado de 97 mil millones de dólares anuales. Y se afirma, casi como una exageración, que “estos alimentos orgánicos pueden convertirse en el mediano plazo en el nuevo commodity”.
Pero hay que subirse a ese tren. Por eso, a través de la Resolución 17/2021, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Ministerio de Agricultura aprobó un nuevo “Plan estratégico del Sector de la Producción Orgánica”, consensuado con el sector privado. Allí se definieron una serie de objetivos y de medidas para lograr alcanzar por lo menos el furgón de cola.

Hay que aclarar que se empezó la carrera con el pie izquierdo, ya que el plan estratégico se aprobó al menos un año más tarde de lo fue planificado, pues las primeras actividades concretas estaban pautadas allí para marzo de 2020. Esta claro que la pandemia del coronavirus postergó todas las acciones.
Descargá desde aquí el Plan estragégico para la producción orgánica
La iniciativa se plantea objetivos bastante ambiciosos que están resumidos en el siguiente cuadro. Partiendo de una línea de largada previa al Covid, y establecida en 2019, se propone duplicar la producción orgánica para 2030, pasando de 166.423 toneladas a 332.846 toneladas. E incrementar además la superficie bajo certificación un 30%, para llevarla a 4.355.962 hectáreas. El mayor incremento planeado se daría en la superficie agrícola, la que esperan se duplique.

Los objetivos de este plan estratégico son incrementar además el número de productores orgánicos certificados, que actualmente serían unos 1.590. Y lograr un incremento efectivo en las exportaciones del sector, para pasar de 165 mil toneladas a 330 mil toneladas dentro de nueve años.
Como se ve, el de los orgánicos es un nicho de mercado de exportació, pues casi toda la producción tiene por destino el mercado externo. Para el mercado doméstico, de todos modos, el plan prevé que pase de las magras 556 toneladas de 2019 a un volumen de al menos 2.000 toneladas.
En el mundo, según el documento, existen actualmente 181 países que tienen registros de su producción orgánica, sumando un total de 69 millones de hectáreas, dos veces la superficie agrícola argentina de granos. Pero a escala global eso representa apenas 1,4% del total de tierras productivas.
Los países del continente americano poseen más de 11 millones de hectáreas certificadas, el 16% del total. Y América Latina y el Caribe representan de allí unas 8 millones. A su vez, buena parte de ese área está en la Argentina, donde para 2018 se certificaba un total de 3,6 millones de hectáreas.
De todos modos, hay una aclaración que siempre debe hacerse para no equivocar el análisis. De esta superficie certificada, aproximadamente 3,4 millones de hectáreas corresponden a la producción ganadera (y sobre todo a los ovinos de la Patagonia, que concentran el 88% del área) y solo 217.000 hectáreas corresponden a producciones vegetales.
Por grupo de cultivos, los cereales y oleaginosas fueron los que mayor superficie cosechada y alcanzaron el 51% del total del área, seguidos por los cultivos industriales con 34%, las frutas con 10%) y las hortalizas y legumbres con el 5%.
Como ya se dijo, la exportación es el principal destino de los productos orgánicos argentinos. Durante el 2018 el volumen exportado llegó a las 164.766 toneladas y Estados Unidos fue el principal cliente con 70 mil. Luego se destacan los mercados de la Unión Europea, con casi 60 mil toneladas.
El nuevo plan oficial para hacer crecer estos números se propuso básicamente ocho objetivos:
La entrada La Argentina no quiere perderse el tren de la agricultura orgánica y lanzó un plan para duplicar la producción certificada en 2030 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La veterinaria Patricia Rovella explica por qué será clave amigarse con las certificaciones de bienestar animal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Durante la Jornada de Ciencia y Tecnología Aplicada en Carne Bovina, realizada por TecnoFidta y Red Alimentaria, la veterinaria uruguaya Patricia Rovella -quien también se desempeña como auditora e instructora de bienestar Animal en la empresa LSQA– aseguró que las certificaciones son necesarias para que los compradores de carne tengan la confianza en que ese producto cumple con las normas internacionales de buen trato animal.
Pero no sólo esto. Obtener una certificación puede ayudar a reducir el costo de auditorías ante reclamos, y abre las puertas a mercados y consumidores más exigentes. “Les damos la tranquilidad de que los animales fueron faenados de manera humanitaria”, indicó.
Ver también: Preparan una lista de mandamientos para poder asegurar que la carne vacuna sea producida de modo sustentable
Para conseguirlas se debe auditar la planta industrial, el transporte o incluso el establecimiento en donde se cría el animal, y se basa en evidencias objetivas: entrevistas a personas, observación de actividades y condiciones, y la revisión de documentos. Las certificaciones pueden conseguirse sobre productos o servicios.
Rovella enumeró los pasos a seguir para lograr una certificación:
Si bien para la exportación de carne, Argentina aún no se ha visto en la situación de tener que garantizar de manera obligatoria el buen trato animal, empresas como McDonald’s sólo toman proveedores que cuentan que este sello. De la misma forma, la Unión Europea anunció a mitad de este año la posibilidad de exigir esto a los países que le exportan carne.
“Hay que saber qué pasa en todas las etapas de la vida de los animales. Hay que quebrar paradigmas que dicen que no se puede cambiar el trato animal, vencer barreras culturales y capacitar para que haya un manejo humanitario”, sostuvo la veterinaria.
La entrada La veterinaria Patricia Rovella explica por qué será clave amigarse con las certificaciones de bienestar animal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los Testa certifican sus servicios desde 2015 y son los primeros contratistas con diploma: “Se trata de emprolijarnos día a día”, explican se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El caso de dos hermanos contratistas del norte bonaerense, Carlos y Marcelo Testa, muestra que también hay herramientas para que los prestadores de servicios muestren que se puede trabajar respetando todas las reglas. Ellos certifican sus procesos desde 2015 y de hecho son los primeros contratistas con el diploma de Agricultura Certificada emitido por Aapresid. Esa entidad redfactó un protocolo para la gestión de calidad de sistemas de siembra directa con Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA). Los Testa son sometidos a controles rigurosos por parte de una certificadora.
Hijos de un pequeño productor de la zona de Manuel Ocampo, en el partido de Pergamino, ambos hermanos son técnicos mecánicos y desde su empresa Agrícola Testa SRL apuestan a la tecnología y a la gestión de calidad, buscando diferenciarse en un mercado de rentabilidad ajustada .
Carlos Testa recordó en Bichos de Campo que sus inicios en el mundo contratista junto a su hermano allá por los ´90 “era muy básico, pero cada vez que agarrábamos un mango lo invertíamos en tecnología. Siempre fuimos unos convencidos de que el camino era por ahí”.
Mirá la entrevista completa a Carlos Testa:
“En 2014 se arrimaron algunas entidades como IRAM, para ver si nos interesaba certificar los servicios, y no nos pareció nada inalcanzable porque uno es de registrar mucho todo lo que hace y tomar datos. Se trata de emprolijarnos día a día. Certificar es hacer los mismos procesos que hacemos en lo cotidiano pero más seguros. Es una especie de disparador ordenador”, agregó Testa.
De acuerdo al contratista, “en 2015 pusimos primera porque nos queríamos diferenciar de colegas tratando de tener una mejor tarifa y una mejor vida para nosotros y para la gente que labura con nosotros. Ese año certificamos Buenas Prácticas Agrícolas y es ahí donde empezaron a arrimarse más personas y empresas”.
A partir de ese año los hermanos Testa comenzaron a involucrarse más. “Se le empezó a poner a una pulverizadora una estación meteorológica que dispara en tiempo real lo que estás haciendo, y eso se sube a una nube y lo puede ver el dueño del campo y el delegado del pueblo, y este es uno de los puntos sensibles a mejorar en el sector “, declaró.
Carlos es un convencido de que se pueden hacer bien las cosas. “Hay que tener la mente abierta para querer verlo. Hoy la tecnología ocupa un lugar muy importante; vos podés hacer bien tu trabajo pero si no podés mostrarlo, no sirve”, manifestó.
Los Testa conservan una chacra en Manuel Ocampo, en la que hacen huerta y frutales para consumo propio. Conviven allí con la maquinaria y los agroquímicos sin mayor problema. La clave, según Carlos, es “el cuidado y el respeto por el otro”.
“Nosotros somos un equipo de 18 a 20 personas de las cuales hay 3 mujeres trabajando y creemos que capacitarnos es clave”, afirmó el contratista.

Le preguntamos a Testa sobre la situación de Pergamino, donde un juez dispuso desde hace más de un año una distancia de prohibición de 3.000 metros para las aplicaciones aéreas de agroquímicos y de 1.095 metros para las terrestres en torno a la ciudad, Testa remarcó: “No comparto. Creo que el trabajo bien hecho no causa ningún riesgo. Si hacés la labor en condiciones, como se debe hacer, no pasa absolutamente nada”.
“La gente se encasilla en una ideología y no la cambia. Pero yo quiero pensar que las nuevas generaciones lo verán de modo diferente porque son muy consumidoras de tecnología, y la misma está para poder interpretarse. Lo que pasa es que lo malo siempre vende más que lo bueno”, lamentó.
Carlos cree que la tendencia, al incorporar más tecnología, va hacia una disminución en el uso de insumos químicos. “Yo me siento más exitoso si en un campo entro a pulverizar 3 veces en lugar de 7. Yo vivo de esto y quiero trabajar, pero cuanto menos aplicaciones haga en un lote me siento mejor”, resaltó.
La entrada Los Testa certifican sus servicios desde 2015 y son los primeros contratistas con diploma: “Se trata de emprolijarnos día a día”, explican se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luego de predicar a favor de los orgánicos por todo el mundo, una argentina se dio el gusto de comenzar a producirlos en Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Arias Zeballos representó ante la ONU a la ex fundación Mokichi Okada (MOA Fundation) de Japón. Su fundador fue uno de los pioneros en Japón y en el mundo en dar a conocer los beneficios de la agricultura orgánica. Durante la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer realizada en Biejing, la argentina tuvo un rol muy activo.
Presidió el grupo de trabajo de la mujer y el medio ambiente, y desde ese rol pudo incorporar el término orgánico al artículo 257 del texto final, que dice: “Apoyar las iniciativas de las mujeres consumidoras mediante la promoción de la comercialización de alimentos orgánicos y servicios de reciclado…”. Eso le valió el reconocimiento de funcionarios nacionales, como es el caso del ex embajador Eduardo García Moritán.
En su recorrido, y por esas casualidades de la vida, conoció la ciudad brasileña de Lavras en Mina Gerais, de la que se enamoró y en dónde compró hace 14 años un campo de 5 hectáreas para poner en práctica lo que tanto pregonó sobre la agricultura orgánica.
Allí vive desde octubre del año pasado y en ese campo produce brachiaria de forma orgánica, “que sirve como alimento para el ganado”, señaló. Se trata de una forrajera para climas tropicales.
Luego de haber constatado que en su campo no se aplicaron insumos químicos durante 14 años, gracias a los estudios del suelo realizados, y merced a que además recibió las inspecciones correspondientes, María afirma que su producción puede ser perfectamente considerada como orgánica.
“Ya hice la primera etapa porque el campo no recibió ningún químico. Trabajamos con entidades y certificadores que visitan el campo y hacen las inspecciones y análisis del suelo correspondientes que es el primer paso, y fundamental, para comenzar a producir orgánicamente”, explicó.
Pero como es una persona por demás inquieta y emprendedora además se metió con la comercialización de arroz orgánico de productores que ya tienen su campo certificado. Creó entonces la marca Alto da Colina, es una especie de acuerdo comercial donde unos 15 agricultores ponen la materia prima y ella se encarga de la comercialización del cereal para consumo humano más difundido en Brasil.
“Acá el arroz se consume día y noche, es como el trigo para los argentinos. La gente no se sirve pan sino arroz”, comentó.
“Pudimos entrar en el mercado de San Pablo, vendimos el productor en el barrio Jadins que tiene consumidores conscientes, que quieren comer productos sin agroquímicos y pudimos hacer la primera venta en los comercios más importantes de la zona”, añadió la emprendedora.
La venta fluyó y por eso “la gerente de unos de esos comercios nos pidió renovar el stock. Es un comienzo más que auspicioso”, se entusiasma.
Arias Zeballos se refirió a la importancia de poder certificar la producción orgánica. “Hay pequeños productores en la región que venden en ferias y etiquetan los productos como orgánicos, pero en realidad no lo son” porque para salvar la producción de las plagas se ven tentados de usar agroquímicos.
Consideró, en este sentido, que “es muy importante la certificación, es fundamental y la única forma de dar credibilidad, sin el sello un producto no se puede llamar orgánico”.
La entrada Luego de predicar a favor de los orgánicos por todo el mundo, una argentina se dio el gusto de comenzar a producirlos en Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Nestlé estima que para 2021 podría tener los primeros tambos certificados produciendo leche orgánica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Esto es una apuesta a largo plazo, que implicó el trabajo con un equipo multidisciplinario que se involucró muy de cerca con tamberos argentinos. La leche orgánica tiene un enorme potencial no solo para el mercado local, sino también para la exportación”, aseguró Guillermo Fazio, director de Supply Chain Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay.

El trabajo consistió en reordenar el proceso productivo, de manera tal que las pasturas, concentrados y silaje consumido por las vacas esté libre de productos químicos, para posteriormente certificar a los tambos seleccionados como “orgánicos”. Parece fácil decirlo, pero no: es un trabajo sumamente complejo.
El objetivo para la primera mitad del 2021 es comenzar a recibir la leche orgánica certificada proveniente de los establecimientos para ser procesada en las seis plantas que Nestlé tiene en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Buenos Aires. Se espera que en la segunda mitad del año se pueda obtener el certificado de leche orgánica y esté así lista para salir al mercado.
De nuestro archivo: Aldo Antonutti: “Se están dando las condiciones para que Argentina se convierta en un país productor de leche orgánica”
“Estamos comprometidos con continuar desarrollando productos de valor agregado. Creemos que Nestlé tiene la fortaleza de poder conectar la demanda de los consumidores de diferentes partes del mundo con la oferta de países como el nuestro, en donde las condiciones de los recursos naturales y el conocimiento de los productores permite responder a estas exigencias”, agregó Fazio.
Los alimentos orgánicos certificados, en los cuales una cerificadora garantiza que fueron producidos sin uso de agroquímicos, son una tendencia incipiente en Sudamérica. Pero en Europea y EE.UU existen góndolas y hasta cadenas de supermercados dedicadas exclusivamente a comercializarlos.
La entrada Nestlé estima que para 2021 podría tener los primeros tambos certificados produciendo leche orgánica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El lado B de las noticias de agro: Por ahora solo hay intentos para “certificar” cuando un producto es “agroecológico” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Comer “agroecológico”, por lo tanto, es hasta ahora un acto de fe y de confianza en la cadena de suministro.
Los alimentos “orgánicos”, en cambio, si tienen una normativa que establece justamente ese sistema de certificaciones y que ya tiene más de 25 años de experiencia, porque fue dictada a mediados de los años 90. Se trata de la Ley 25.127, que establece un sistema de control. El Senasa allí es definido como la autoridad de aplicación, pero actúa como una certificadora de segunda instancia debido a que cede e empresas certificadoras la tarea concreta (para ser considerado orgánico, un productor debe probar que no usó ni agroquímicos ni transgénicos durante un lapso de tres años).
Uno puede estar de acuerdo o no, pero allí sí existe un sistema de validación: el productor debe rendir examen y cumplir con una serie de requisitos.
Con los productores “agroecológicos”, en cambio, esta es una gran materia pendiente. Podrían perfectamente utilizar el sistema ideado para los alimentos “orgánicos”, pero ellos mismos se niegan a hacerlo, primero porque tildan ese régimen como mercantilista y segundo porque ellos aseguran que lo que hacen implica muchas otras cosas además de producir. Por ejemplo, una suerte de posicionamiento político que muchos resumen en la frase “soberanía alimentaria”.
¿Y eso cómo se certifica entones? ¿En necesario hacerlo? Sin duda los consumidores tendrán derecho a exigirlo.
Vamos a un ejemplo práctico: la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) representa a miles de agricultores de los periurbanos y promueve a viva voz la agroecología como alternativa, pero apenas un puñado de sus afiliados (unos 200 para ser precisos) lleva a cabo por ahora este tipo de producción. ¿Cómo saber realmente si esa planta de lechuga que vende en sus locales o distribuye en los verdurazos es realmente de una quinta agroecológica? Imposible saberlo.
Repetimos: por ahora, sin normativa específica, es un acto de fe.
En los últimos días, sin embargo, han aparecido dos noticias que dan cuenta de cómo desde ciertos sectores del aparato público (una universidad y un ministerio provincial) se trata de resolver esta falencia más que evidente de quienes promocionan la “agroecología” como alternativa.
Por un lado, el sitio Sobre la Tierra publicó una nota sobre el sistema de certificaciones ideado desde la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), que hasta el momento solo llega a 5 emprendimientos del conurbano. Ya hemos hablado en Bichos de Campo sobre esta idea: se denomina “Sistema Participativo de Garantías” y se intenta remediar la falta de un sistema de certificación gubernamental para los productores agroecológicos.

“El SPG es un proyecto de la Fauba que trabaja junto a familias horticultoras del AMBA con el objetivo de acompañar y promover las prácticas agroecológicas. La iniciativa elaboró garantías que avalan aspectos productivos y sobre todo apuntan a visibilizar y tratar problemáticas del sector hortícola”, se explicó en el artículo.
Quienes participan son “estudiantes, docentes, consumidores, productores, y representantes de instituciones públicas y municipios”. Desde ese colectivo “ya se entregó el reconocimiento a cinco producciones hortícolas y ahora apuntan a expandir el modelo de garantías a todo del AMBA”.
¿Cómo funciona? Docentes de 11 cátedras y más de 40 estudiantes de diversas carreras y posgrados de la Fauba conformaron equipos de trabajo que visitaron cinco grupos hortícolas del AMBA y analizaron sus procesos productivos. Luego de analizado cada caso, se concede el aval, que no es “oficial” pero sí importante para validar frente a los consumidores. “Cuando el público conoce de qué manera se producen las hortalizas puede elegir y apoyar a los establecimientos agroecológicos. A su vez, las familias hortícolas obtienen datos y referencias sobre sus campos para tomar decisiones de manejo”, explicó Eduardo Wright, integrante de la Comisión Técnica del SPG.
El SPG de la Fauba trabaja por ahora solo con familias hortícolas que venden su producción en la Feria del Productor al Consumidor que se realiza en la misma facultad. Mariana Garófalo, productora de Agroecológicos MG e integrante de la feria desde sus inicios, contó: “La garantía nos pareció una muy buena iniciativa porque reconoció a quienes producimos de forma agroecológica. Además, durante las visitas del proyecto pudimos indagar en ciertos problemas que teníamos a nivel productivo. En particular, nos dijeron qué hongo afectaba nuestros suelos y cómo podríamos tratarlo. También analizaron la composición de los abonos que usamos”.

En otro plano, el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez (en la foto de arriba), informó en las últimas horas que esa cartera “hizo entrega de las primeras certificaciones a productores que generan alimentos de calidad, de una manera más sustentable y amigable con el medioambiente, favoreciendo el desarrollo local y regional”.
¿Cómo es esto? ¿Quién certificó? La Provincia de Buenos Aires lanzó en la gestión de Axel Kicillof un plan de fomento a la agroecología. Y hay en digesto normativo resoluciones recientes que intentan convertir esto en una política de Estado. Fue dentro de ese marco que el ex Ministerio de Asuntos Agrarios se las ingenió para crear un sistema de certificaciones que supuestamente dará certezas sobre los productos ofrecidos por ganaderos y frutihortícolas de los partidos de Ayacucho, Berazategui y Florencio Varela.
Supuestamente, decimos, porque otra vez parece que habrá que creer o reventar.
“Se trata de pequeños y medianos productores que llevan adelante su trabajo sin aplicar fitosanitarios ni fertilizantes químicos, tampoco utilizan semillas modificadas genéticamente ni alimento balanceado para el caso del engorde de las vacas. Algunas de las prácticas alternativas que realizan son pastoreos rotativos, aplicación de biofertilizantes autoelaborados, autoproducción de semillas, y lucha biológica (atracción de insectos beneficiosos gracias a bandas florales y aromáticas)”, explicó el organismo público.
Esta iniciativa de certificación se inscribe dentro del programa de promoción de la agroecología del Ministerio. En la Provincia existe una ley, la 11.696, que declara de interés este tipo de producciones, pero se queda en eso. Luego, en junio pasado, Desarrollo Agrario dictó la Resolución 78, que define la creación del registro provincial de productores agroecológicos y habilita este programa de certificación. Pero en ningún lugar determina con exactitud parámetros objetivos para ser considerados como tal, ni se citan prácticas concretas prohibidas o permitidas más que una serie de generalidades.
El artículo 3º de esa norma solo define que los postulantes “deberán acreditar identidad, identificar el predio y presentar un detalle del proceso productivo indicando manejos y prácticas implementadas que contemplen como mínimo: a) Prevención y control natural de las plagas y enfermedades. b) Prácticas de producción basadas en el cuidado de los organismos vivos del suelo y su fertilidad, c) Cuidado del suelo y reciclaje de los nutrientes a través de rotaciones de cultivo y otras prácticas de combinación de producciones”. En el artículo que sigue define que la Subsecretaría de Desarrollo Agrario y Calidad Agroalimentaria será la encargada de analizar la información y definirá si el establecimiento es “agroeoclógico”.
De nuevo, una certificación bastante difusa. Un acto de fe y, quizás hasta peor, teñido de política. Suponemos que habrá que hilar más fino en el futuro, con leyes o resoluciones mucho específicas y con organismos técnicos interviniendo más activamente.
La entrada El lado B de las noticias de agro: Por ahora solo hay intentos para “certificar” cuando un producto es “agroecológico” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Una granja avícola de Carlos Keen es la única en el país que producirá pollos orgánicos certificados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Se trata de la primera granja en alcanzar de modo integral la certificación en las últimas décadas. Contó con el acompañamiento de emprendedores nucleados en MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica), técnicos del INTA y Senasa”, destacó un comunicado oficial. Desde el Ministerio mostraron su interés en “seguir apoyando el posicionamiento y promoción de alimentos diferenciados que cuenten con certificaciones oficiales de calidad, como el caso de los productos orgánicos”.

Y es que hay en el mercado muchos productos que utilizan la palabra “orgánico” o “ecológico” sin ofrecer certificados de ningún tipo.
Esta granja productora de pollos orgánicos certificados Cocorokeen, que pertenece al productor Darío Ortíz, posee un amplio sector de 5 mil metros cuadrados cubierto de malla antipájaros para que las aves pueden andar libremente, según el modo de crianza llamado “gallinas felices”. Además cuenta con un molino para procesar el alimento balanceado con las características requeridas para este tipo de emprendimiento. Se requiere que no sean granos transgénicos y que sean producidos sin agroquímicos.
En este esquema el tiempo promedio de crianza es de 84 días, mientras que las producciones convencionales cuentan tienen un ciclo más corto de producción.
Al momento, el establecimiento cuenta con 300 pollos camperos de 60 días de crianza de prueba, con genética “campero argentino” que serán faenado aproximadamente en un mes. Prevén una producción inicial de 4.800 pollos orgánicos cada dos meses.

Como único antecedente hubo un establecimiento pionero en producción aviar orgánica entre los años 1991 y 1998 denominado “La Recordación”, que estaba emplazado en el partido de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.
La producción orgánica, ecológica o biológica, está regulada por la Ley 25.127 del año 1999. La misma define una estrategia de diferenciación y agregado de valor que el Ministerio de Agricultura promueve. Un producto para recibir la denominación de orgánico debe contar con el sello de la empresa certificadora que avala, que durante su producción/elaboración se cumplió con los requisitos establecidos en la Legislación Nacional (o de destino si se exporta). El Senasa se desempeña como la autoridad de aplicación y fiscalización en el cumplimiento de este requisito.
Argentina cuenta con 3,6 millones de hectáreas certificadas y se ubica en segundo lugar en el ranking mundial en materia de producción orgánica, después de Australia. Además tiene 1.590 operadores certificados; 217.000 hectáreas destinadas a la producción vegetal; 80.877 hectáreas cosechadas; más de 165 mil toneladas exportadas y un mercado interno en pleno crecimiento. De modo que este sistema productivo, diferenciado y sustentable, representa actualmente una alternativa sostenible que agrega valor a las pymes agroalimentarias.
La entrada Una granja avícola de Carlos Keen es la única en el país que producirá pollos orgánicos certificados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Aldo Antonutti: “Se están dando las condiciones para que Argentina se convierta en un país productor de leche orgánica” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
¿Qué implica ser productor orgánico en lechería? Que en el establecimiento los animales crecen sobre praderas y reciben alimento a base de pastura y forrajes orgánicos, totalmente libres de agroquímicos o transgénicos.
Aldo Antonutti, quien lleva adelante este tambo orgánico, recuerda sus comienzos y no esconde el orgullo hacia sus padres, aunque tampoco niega que estaban un poco locos al arriesgar tanto. “Hace 25 años, cuando arrancamos, era un riesgo pensar y producir de modo diferente, y los protagonistas son mis padres, que dejaron la comodidad de vivir en la ciudad de Buenos Aires para encontrar el negocio en Tandil. Había que estar un poco loco para pensar así en esa época”, afirma.
“La cuestión es que ellos transformaron un hobbie en un proyecto de negocio y comenzaron a producir de forma ecológica cuando en ese momento no existía ley o reglamentación alguna, ni siquiera resolución del Senasa, pero empezaron a producir basados en certificaciones europeas”, dijo Aldo en diálogo con Bichos de Campo.
Desde 1993 que funciona este tambo produciendo lácteos de forma 100% orgánica. Unos 26 años más tarde, Aldo decidió relanzar la marca con un concepto más moderno. “Santo Padre” es el nombre que lleva su línea de quesos orgánicos: Se elaboran, por el momento, tres variedades: Gouda, Provolone y Parmesano. El último es la vedette del negocio, y se vende con una maduración de 6 y 12 meses.



Escuchá lo que nos decía Aldo Antonutti:
Son 7 las personas que trabajan en el establecimiento de 95 hectáreas, en el cual hay 95 vacas en ordeñe, y esperan llegar a 100 vacas en producción para fin de año. “Se están dando las condiciones para que Argentina se convierta en un país productor de leche orgánica. Hay un gran potencial, de hecho están empezando a entrar multinacionales interesadas en invertir en el negocio”. Es vox pópuli en el sector que Nestlé está a la búsqueda de leche orgánica certificada.
El joven empresario se mostró orgulloso por el camino recorrido y el negocio heredado de sus padres. “Hoy el 100% de la producción de Santo Padre va al mercado interno, generamos nuestro propio canal comercial y atendemos directamente nosotros los más de 130 puntos de venta y 25 restaurantes. También estamos presentes mediante retail en más de 17 sucursales de supermercados Carrefour”.

“Creo que tenemos un gran potencial y camino por recorrer, pero lo que más nos importa es poder contagiar lo que hacemos a otros productores. Actualmente trabajamos con dos tambos de la zona para poder convertirlos hacia la agricultura orgánica. Y en un futuro nos gustaría poder acceder al mercado externo”, añade el emprendedor.
Luego concluye: “Se puede ser sustentable y rentable, y es una verdadera alternativa de negocio para aquellos tambos familiares que están cerrando porque no ven salida. Hay otro camino y otra alternativa de producción”.
La entrada Aldo Antonutti: “Se están dando las condiciones para que Argentina se convierta en un país productor de leche orgánica” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>