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La entrada El “pase” del año no es de fútbol: Santiago Larroux, un ex John Deere, ingresó a Claas con el propósito de “comerse la cancha” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Trabajó en Uruguay y luego en Brasil, donde se desempeñó como director de marketing para América latina, para regresar al país recién en 2019 como gerente general de PLA, una empresa fabricante de pulverizadoras que había sido comprada por John Deere un año antes.
Pero ahora, en lo que probablemente sea el “pase” más importante del año, Larroux acaba de ser designado presidente de Claas Argentina con el propósito de comenzar a capturar mercado argentino, donde no casualmente John Deere lidera el segmento de las cosechadoras y tractores junto a CNH Industrial (CASE-New Holland).
Los equipos forrajeros de Claas tiene una presencia muy fuerte en el mercado argentino y se exportan también a países limítrofes. Pero ahora quieren dar “pelea” en otros productos. Y también preparar el desembarco en el apetecible mercado brasileño.
“Si observamos a las grandes empresas de maquinaria agrícola presentes en Brasil, claramente está faltando Claas y por eso queremos desarrollar ese mercado, el cual, junto al resto de Sudamérica, son los mercados más importantes por desarrollar”, explica Larroux a Bichos de Campo.
“Tenemos el liderazgo en picado y la posibilidad de crecer en cosechadoras y también de traer algún tractor Claas a la Argentina”, anticipó el flamante presidente de Claas Argentina y también vicepresidente de Claas América latina.
– ¿Van a empezar a producir en Brasil?
– Va a ser un proceso gradual; primero es necesario hacer estudios de mercado, analizar el portfolio de productos correcto, entre otros aspectos, pero evidentemente si uno quiere estar en Brasil, tiene que tener producción allá. Estamos en las etapas preliminares de ese proceso. El futuro de la agricultura del mundo se juega aquí en Sudamérica.
– ¿Cómo está la situación en lo que respecta a la importación de piezas y equipos con las actuales restricciones cambiarias y aduaneras?
– Claas está apuntando a tener una operación enteramente argentina para los productos que vende en la Argentina; estamos en un proceso gradual de localización y entre la sede Oncativo (Córdoba) y la planta de Ameghino (Buenos Aires), además de la sociedad que tenemos con Allochis, que fabrica cabezales maiceros que exportamos para todo el mundo, eso nos está dando la base para poder ya tener una certificación de producto argentino. Evidentemente, las políticas de Estado tanto en Brasil como en la Argentina hay que cumplirlas y tener un pie de desarrollo productivo en cada país si queremos ganar en la agricultura del mañana. Estamos trabajando en ese proceso gradual de localización con un componente creciente de componentes desarrollados en el país.
– Pero las piezas tienen que ingresar por más que se integren localmente…
– Pero una cuestión es importar un producto terminado y otra es traer componentes para terminar ensamblando en el país y dando trabajo; la empresa cuenta con casi 200 empleados en la Argentina. Eso, por supuesto, sabiendo que existen restricciones en cuanto a la capacidad presente en el país, como, por ejemplo, en el hecho de que hay muy pocas empresas productoras o ensambladoras de motores para uso agrícola en la Argentina y se trata de una pieza clave; cuando hablamos de transmisiones, lo mismo. Pero el futuro pasa por ahí y hay que ‘jugar ese juego’.
– La meta es ganar tanto en Argentina como en Brasil participación de mercado en cosechadoras…
– Sin dudas. El potencial de Claas en cuanto a producto y marca es enorme en la región. La apuesta va a pasar por integrar más producción nacional para hacernos más competitivos, en tener más cantidad de productos, en seguir apuntando al picado, donde Claas es un líder absoluto del mercado, y de a poco ir desarrollando capacidad productiva tanto en Argentina como en Brasil. Hay oportunidades en cosechadoras, pero también en tractores.
Larroux reemplazó a Thomas Leonhardt, quien, luego de veintiún años como presidente de Claas Argentina, se retiró. A Larroux reportarán Martin Rosenberger, que se suma como nuevo director de finanzas para Argentina y América latina en reemplazo de Klaus Theo Reimann, y también los actuales directores Reynaldo Postacchini, de relaciones institucionales, gubernamentales, exportación y productos, y Eduardo Gross, de ventas, marketing, postventa y logística.
Al equipo local se une Federico Leonhardt como asesor legal y director suplente de Claas Argentina, Leandro Henz como director Regional para América Latina y Federico Wasinger, gerente Regional de Recursos Humanos.
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]]>La entrada ¿La guerra de las galaxias? No, es solo la alemana Claas que anuncia que ya trabajan para lanzar al mercado el primer tractor autónomo en 2022 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>AgXeed es una empresa holandesa con sede en los Países Bajos que ofrece sistemas inteligentes, sostenibles y completamente autónomos con hardwares escalables, herramientas de planificación virtual y modelos de datos. “Hoy es una de las firmas líderes de Europa en este rubro y para consolidarse puso en marcha esta aventura cooperativa con Claas”, explicó un comunicado de la firma alemana.

El primer paso de este acuerdo será llevar al campo a AgBot, un robot autónomo con propulsión diésel-eléctrica, ruedas u orugas, de hasta 156 Hp y con enganche estándar de tres puntos. “Ayudará a los productores y contratistas en una amplia gama de tareas que ahora llevarán menos tiempo y dejarán espacio para hacer frente a los nuevos desafíos de la producción”, se explicó. Se espera que este robot esté listo para salir al mercado en 2022.
Al parecer, este AgBot sea muy cuidadoso con el suelo. “En términos concretos, el ecosistema que rodea a la herramienta central de análisis y planificación basada en la web aumenta la eficiencia a través de la planificación de rutas y la configuración de la máquina”. El equipo dispone de orugas opcionales con anchos de banda de 300 a 910 mm, combinadas con un bajo peso máximo de 6 toneladas (sin lastre)
El vehículo también cuenta con un ancho de vía ajustable, sistema hidráulico con detección de carga y un elevador con una capacidad de hasta 8 toneladas. Opcionalmente se encuentran disponibles una toma de fuerza eléctrica, independiente de la velocidad del motor, y conexiones externas de alta tensión. El equipo eléctrico incluye toda la tecnología necesaria para la detección de peligros y obstáculos, además de un sistema de dirección RTK.
Los AgBots se lanzarán en varios tamaños y tipos de rendimiento, prometió Claas.
Thomas Böck, CEO del grupo alemán, indicó que “esta participación le proporciona a la compañía el acceso a tecnologías innovadoras en un segmento de mercado familiar y complementa la experiencia de Claas en autonomía y robótica, pero también le permite a AgXeed apoyarse en nuestra experiencia en transferencia de datos, interfaces y soluciones de transmisión. Y ambos le llevamos al productor soluciones tecnológicas y económicamente beneficiosas, por eso decimos que es una cooperación en la que todos ganan”.
Claas, que tiene presencia en la Argentina, se fundó 1913 y es uno de los fabricantes líderes a nivel mundial de maquinaria agrícola. La empresa tiene sus oficinas centrales en Harsewinkel, Westfalia, y es la líder en el mercado europeo de cosechadoras.
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]]>La entrada En marzo se duplicó la venta de cosechadoras gracias a la mejora de la capacidad de compra de las empresas agrícolas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En marzo pasado se patentaron 70 cosechadoras en el mercado argentina, una cifra casi 95% superior a la registrada en el mismo mes de 2020, según datos aportados por la división de Maquinaria Agrícola la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).
El dato es que la mayor parte del crecimiento se explica por una suba considerable de las ventas de equipos John Deere, que se triplicaron el mes pasado respecto de las ventas realizadas un año atrás.
En cuanto a los tractores, en marzo se patentaron 446 unidades, lo que representa un crecimiento interanual del 225%. Si bien John Deere volvió a ser la marca de tractores más elegida el mes pasado, el mayor crecimiento lo registró Pauny, que vendió 110 equipos versus 19 un año atrás, mientras que New Holland colocó 65 tractores versus 15 en marzo de 2020.
La disponibilidad de tractores y cosechadoras en la Argentina es limitada en función de la demanda existente, dado que las autoridades económicas del gobierno argentino implementaron en el último año crecientes restricciones cambiaria para habilitar el ingreso de equipos importados o piezas destinadas a ensamblaje local.
La creciente depreciación del peso argentino (“atraso cambiario”) junto con las restricciones para comprar divisas vienen promoviendo una aceleración de las compras de maquinaria agrícola y camionetas, parte de la cuales, en algunos casos, también resultan impulsadas por el acceso a financiamiento en pesos con tasas de interés negativas.
Ventas récord de sembradoras y pulverizadoras ¿Pero por qué no de cosechadoras y tractores?
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]]>La entrada Divisas secuestradas: Filiales argentinas de las compañías internacionales de maquinaria agrícola alertan que no “podrán satisfacer las necesidades de los productores y contratistas” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ahora llegó el turno a la entidad que nuclea a las filiales argentinas de las compañías internacionales de maquinaria agrícolas (AFAT), las cuales alertaron que no cuentan con pleno acceso a piezas y equipos importados para poder satisfacer a la demanda local.
“Al difícil panorama que enfrenta la zona núcleo en cuanto a la falta de lluvias en algunas áreas productivas, se suman dificultades para el acceso a ciertos componentes que son claves en el proceso de fabricación local y post venta de maquinaria agrícola”, señaló AFAT por medio de un comunicado.
“Si bien estimamos que este año se podrían repetir los volúmenes de ventas de maquinaria agrícola del 2020, de no contar con la disponibilidad de componentes, partes ni máquinas de modelos que complementan nuestra fabricación local, no podremos satisfacer las necesidades de los productores y contratistas argentinos”, afirmaron.
La entidad integrada por las filiales de AGCO, Agrale, Claas, CNH, John Deere, Jacto y Stara, explicaron que los primeros perjudicados por las restricciones oficiales “serían los productores y contratistas, con quienes tenemos compromisos asumidos para asegurarles contar con máquinas de última tecnología a nivel mundial”.
“Pero, sin dudas, su efecto recaería sobre toda la cadena, siendo el sector agroindustrial el responsable del 60% de las divisas generadas por exportaciones”, advirtieron.
El panorama no luce alentador. Esta semana las autoridades del Banco Central (BCRA) extendieron hasta el próximo 30 de junio la vigencia de la “Comunicación A 7030”, por medio de la cual el año pasado se intervino el mercado de cambios para el acceso a divisas destinadas a abonar importaciones.
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]]>La entrada La alemana Claas lanzó una nueva generación de la Lexión, la cosechadora “más potente e inteligente del mundo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“A partir de ahora, los equipos estarán disponibles para todo el mercado agrícola de América Latina”, anunció la empresa.
La nueva Lexion, galardona con la Medalla Máquina del Año 2020 durante la última edición de Agritechnica, fue presentada en forma online.

“Las nuevas máquinas han sido rediseñadas completamente por dentro. La principal innovación radica en su corazón, en el sistema de trilla APS SYNFLOW HYBRID. Con una potencia de hasta 790 HP, estas cosechadoras ofrecen una nueva clase de rendimiento, la potencia dinámica permite ajustar la fuerza del motor a las condiciones de funcionamiento garantizando una excelente eficiencia de combustible. Además, cuentan con un concepto de control intuitivo y una nueva cabina que proporciona un alto grado de confort”, resumió la fabricante alemana en su parte de prensa.
Luego siguen detalles entendibles solo por fierreros. “APS SYNFLOW HYBRID mantiene el exitoso concepto que combina una unidad de trilla tangencial con un tambor preacelerador y una separación secundaria axial. El diámetro del tambor de trilla con 10 barras batidoras se incrementa a 755 mm. A ello le sigue un nuevo tambor lanza pajas segmentado más grande con un diámetro de 600 mm”.
Por suerte, el colega y amigo Pedro Ibáñez nos explica algunas cosas de modo más sencillo en este video de presentación. Cuenta con la participación de Reynaldo Postachini, el vicepresidente de Claas en la Argentina:
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]]>La entrada Reynaldo Postacchini resume el sentir de mucha gente de campo: “La Argentina tiene muchas oportunidades por delante si dejamos de mirar hacia atrás” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero allí lo tenemos a Reynaldo, asumiendo un cargo público como presidente de la Asociación de Fábricas y Distribuidores Argentinos de Tractores (AFAT) y tratando de empujar este país fuera del pozo en que se encajó hace bastante rato. Y es que, tozudo y encarador, Postacchini está convencido de que “la Argentina tiene muchas oportunidades por delante en materia productiva si dejamos de mirar hacia atrás, y empezamos a pensar qué país queremos hacia adelante”.
Reynaldo cree que hay que empujar entre todos, pero hacia el lado correcto. Se pensamiento resume el sentir de mucha de la gente de campo.
Mirá la entrevista completa a Reynaldo Postacchini:
Como presidente de AFAT, que agrupa a las grandes marcas de maquinaria que comercializan y producen en el país, Postacchini mantuvo hace unos días una reunión con el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien presentó un embrión de una ley agroexportadora que luego iría ganado mayor fuerza con la iniciativa del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).
¿Qué se dijo en esa reunión? “Que es necesario un cambio de la matriz productiva. No se trata sólo de ver al negocio del maíz y la soja como commodities que se exportan. Tenemos mucho por mejorar. A los países que les va bien, es porque generan y procesan lo que hacen, tratando de agregarle valor a todo. Y por eso yo creo que industria y producción deben estar de la mano”, nos explicó el vicepresidente local de Claas.
Luego nos dejó una serie de definiciones que es necesario interpretar detenidamente, porque son definiciones del tipo que fue volviéndose medio sabio de tanto trabajar:
“Hay que premiar a la gente que invierte para producir. Lo que pasa es que el tipo que invierte es visto como mala palabra en Argentina y estamos equivocados, porque el tipo que genera trabajo, genera que los impuestos vayan y vuelvan al Estado”, dijo.
“A su vez, el Estado no debe ser grande ni tonto, sino eficiente y que soporte a la gente productiva. Ahí está el gran desafío de la Argentina, en que la infraestructura esté basada en la parte productiva”, remarcó Postacchini.
Acerca de la eterna dicotomía entre quienes consideran que Argentina es un país agrícola, y quienes piensan que debería ser un país industrial, Postacchini sostuvo: “La Argentina es las dos cosas agarradas de la mano, donde los pueblos del interior tenemos que empezar a pensar, por ejemplo, en cómo producir más carne de cerdo, lo que generará mayor mano de obra”.
Ser industrial es, para Postacchini, “procesar la leche para sacar un queso, una manteca, y también el poder llegar a la parte exportadora que es lo más complicado. Conquistar mercados lleva tiempo, esfuerzo y una estrategia de país”.

El empresario oriundo de Arrecifes, que comenzó muy joven a trabajar como contratista rural en una empresa familiar, hasta que en 1993 viajó a tratar de convencer a los alemanes de CLAAS de venir a la Argentina, marcó diferencias entre la cultura de trabajo alemana y argentina. “El éxito de Alemania está en el manejo de su educación y en hacer lo que el mundo quiere”, afirmó.
“En Alemania se premia el esfuerzo, y se lo hace desde el jardín de infantes. Estudian las capacidades de los chicos y les otorgan pases de niveles, atados a su evolución. Y además, allá hay carreras que acá no existen, como ser tractorista o chofer de un camión. Esto lo aprendí porque desde hace 27 años que tengo contacto con ellos”, describió.
A su vez, añadió que el nivel secundario en Alemania es “un lugar fuerte, y en el último año, no se van de viaje de egresados, sino que se evalúa a los que obtienen mejores notas, y a esos se les abren más posibilidades para entrar a universidades, las cuales, en su mayoría son del Estado. Pero acá no premiamos ese esfuerzo ni lo reconocemos”.
El vicepresidente de Claas explicó que allá “no es cualquier cosa poder manejar una cosechadora, porque estás manejando un producto que vale un millón de dólares, que no es para cualquiera y necesita un entrenamiento”. Aquí, en cambio, “acá nosotros subimos al chico del barrio que no consiguió ningún trabajo”.
-¿Y qué debería hacer la Argentina para salir del pozo?
-Hay que generar cosas nuevas, porque haciendo lo mismo no nos va bien. Mis últimos años de trabajo, porque me queda poco hilo en el carretel, me hacen ver que hay que generar nuevos emprendimientos. Hay que ser un poco cabeza dura y tener ganas de trabajar. Luego, por supuesto que el que hace comete errores, pero así son las personas que tratan de cambiarle el sentido a las cosas.
-Lo que pasa es que este país muchas veces es frustrante…
-Hay que dejar que la gente joven tenga entusiasmo. Yo vengo de una familia muy humilde. Hacía 16 kilómetros en bicicleta para estudiar. Mi vida no fue fácil, y trato de explicarles a mis hijos eso: que nada es fácil. Pero así y todo, les pido que no se dejen robar la ilusión de poder hacer, de tener un país lindo, con crecimiento, y donde se sientan útiles.
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]]>La entrada El picado de forrajes, una tarea para encomendar a expertos de confianza se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La técnica de conservar y racionar el forraje de esta manera se expandió en nuestro país en la década de los ’90 de la mano de la importación de grandes máquinas autopropulsadas de Europa. Los productores lecheros hicieron punta y luego lo siguieron los feedloteros, viendo que al mezclar este súper alimento con algún concentrado proteico y un núcleo mineral bastaba para mantener una alta producción estable en el año.
Eduardo Postacchini, asesor de servicio técnico de Claas Argentina, explica el funcionamiento y los adelantos de una máquina picadora de última generación:
Históricamente fue el maíz el cultivo destinado para este tratamiento, por rindes y calidad de grano y fibra, y es así que ocupa la mayoría del 1.800.000 hectáreas destinadas a forraje conservado en la actualidad. Pero han ido surgiendo alternativas: para los que están en zonas menos aptas para cultivar maíz aparece el sorgo como opción y para aquellos que quieren reforzar la cosecha estival, entran los cereales de invierno como posibilidad (trigo, avena, cebada, centeno, raigrás, triticale, etc).
Un contratista forrajero puede llegar a emplear hasta diez personas contando dos máquinas picando en un campo. La tarea debe ser rápida y precisa, el cultivo no debe pasarse del momento óptimo y el silo debe estar confeccionado con la dedicación necesaria para que dure un año o más sin echarse a perder en el establecimiento. Bien compactado y cerrado. Las máquinas picadoras actuales pueden llegar a costar hasta 900 mil dolares y traen consigo tecnología de punta, es por eso que se necesita personal avezado y de confianza para quedarse tranquilo en que no habrá problemas con la dieta meses más tarde.
Ver: Walter Barneix: “El aumento de la carne ayudará a que se hagan más hectáreas para forraje”
Para esta fecha, principios de abril, la tarea de los contratistas forrajeros en la zona pampeana está abocada a ensilar los maíces tardíos. Luego de cosechados los de primera allá por febrero y un parate, se viene la segunda vuelta, que abarca todavía más hectáreas que la primera. Se están notando muy buenos rindes, por ende habrá mayor volumen cosechado que el del año pasado a pesar de que la superficie se mantuvo, informan a Bichos de Campo desde la CACF (Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros).
En cuanto al equipamiento de los contratistas, la Cámara detalla que en sus 140 socios prima el avance tecnológico y lo que se busca son máquinas de mayor capacidad de trabajo para lograr cosechar lo mismo en menor tiempo y así terminar lotes antes y llegar a vecinos sin que se les pase el maíz.
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]]>La entrada Reynaldo Postacchini: “Soy un adicto a la tecnología” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como “un adicto a la tecnología”. Así se presenta la cara visible de la empresa Claas en Argentina.
Reynaldo Postacchini es una copia fiel de los contratistas argentinos. Convivía con dicha actividad desde chiquito. Su padre era un gringo fierrero, que cosechaba el norte de Buenos Aires, sur de Córdoba y Santa Fe.
El joven Reynaldo siguió esa pasión. Hasta que un buen día se encontró con una máquinas alemanas, muy raras para el época. Se habían importado picadoras de maíz para los productores lecheros de la cuenca, una tecnología muy nueva para la Argentina de fines de los ‘80. Postacchini no solo desculó su funcionamiento sino que se comunicó con Alemania para hacerle saber a Claas de algunas fallas y mejoras para esta parte del globo. Y lo atendieron!.
Esto nos decía Postacchini en la última Expoagro:
Postacchini quedó tan enamorado de la tecnología alemana que terminó convenciendo a los germanos de que se radiquen en el país. Así fue que, en el 2000, se abrió una filial aquí, con llegada a Uruguay, Paraguay y Bolivia. Desde aquel entonces, la compañía en Argentina siempre llevó la impronta de su CEO (para los papeles el vicepresidente, pero nadie conoce al presidente).
Postacchini es un adicto a la tecnología, como todos los contratistas argentinos. Estos nunca le esquivan a probar lo último de lo último. “Me siento muy orgulloso de que la tecnología que usamos es la misma a nivel mundial, igual que en Europa y Estados Unidos”, comenta en diálogo con Bichos de Campo. La empresa sigue en esa línea: en 2018 invertirán más de 290 millones de euros a nivel mundial solo para desarrollar nuevas tecnologías.
¿Por qué los alemanes se decidieron a desembarcar en este país tan impredecible para su cultura de negocios? La pregunta vale, sobre todo teniendo en cuenta que Claas es una empresa familiar y no tiene la política transnacional de sus rivales del ciervo verde. Además del lobby de Postacchini, los europeos vieron en Argentina un banco de prueba ideal para sus tecnologías. Además del hecho de poder ganar tiempo calendario por estar en contraestación con Europa y Estados Unidos.
La geografía argentina ofrece amplia variedad de cultivos y bajo distintas condiciones de suelos y climas. Sumado a la figura del contratista, que le da un uso intensivo a las máquinas como en ningún otro lugar del mundo. Para ellos la maquinaria es la herramienta y en muchos casos todo su haber; y la deben amortizar rápido para no perder el tren de la tecnología. Prueba ideal para cualquier fabricante: que le den a fondo y así poder notar los puntos flojos.
Postacchini es un gerente con los pies en el lote y garantiza que todas las tecnologías que sacan al mercado funcionan y fueron pensadas para todas las situaciones particulares de nuestro país: “Diseñamos las máquinas también para que puedan viajar bien en los trailers, no nos vamos con las ruedas duales fuera del ancho permitido, esas cuestiones que hacen a las situaciones particulares de nuestra realidad de transporte”, explica.
Claas Argentina no solo es una sucursal de venta de la firma alemana. La empresa fabrica en Argentina: cabezales girasoleros que se envían a todos el mundo, cabezales trigo-soja con lona (draper) y han exportado hasta llantas en el último tiempo.
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]]>La entrada Reynaldo Postacchini: “En Argentina se tarda mucho en renovar la maquinaria agrícola” se publicó primero en Bichos de Campo.
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“El oro fue por la Lexion Cemos Auto Threshing, que cuenta con un sistema automático de cosecha que logra que la máquina se regule automáticamente en cualquier condición de trabajo”, comentó el argentino Reynaldo Postacchini, vicepresidente de Claas.
Escuchá el reportaje completo a Postacchini:
Respecto de la venta de maquinaria agrícola en el plano local, Postacchini comentó que “el mercado viene en franco crecimiento y recuperándose a niveles normales. No olvidemos que venimos de cifras bajas”.
“El problema es que Argentina aún trabaja con máquinas que cuentan con muchos años de uso y las renovaciones no vienen en el tiempo adecuado. Cualquier sistema de amortización normal a nivel mundial tiene un máximo de 10 años, cuando en Argentina tenemos un parque de maquinaria mayor al de 20 años de vida”, advirtió Postacchini.
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