Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada La UTT también gestiona que le cedan 50 hectáreas del INTA Castelar para formar allí una nueva colonia agroecológica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El predio de Castelar, lugar donde tienen su sede varios de los principales institutos de investigación del INTA, donde existe capacidad científica de clonar animales o de hacer cultivos transgénicos, dispone de un total de 600 hectáreas en una zona clave de la región metropolitana. Las dos iniciativas para que parte de esas tierras cambien de manos implicaría en conjunto una pérdida de 150 hectáreas, el 25% del total disponible.
Quizás no resulte tan grave ceder tierras ociosas para mejores emprendimientos, pero aquí nadie parece tener en cuenta las necesidades de los investigadores y técnicos del aparato científico estatal que debe ocuparse de generar nuevas tecnologías para el agro argentino, con todo lo que eso significa. Con investigadores que migran al sector privado, trabajadores mal pagos y serios problemas financieros para sostener sus investigaciones, el INTA aparece aquí solo como un banco de tierras que puede ser sometido a una constante rapiña. Y el ministro de Agricultura, Luis Basterra, parece ser un convidado de piedra en esta discusión.

La existencia de un proyecto de la UTT en ese lugar fue confirmado a Bichos de Campo por dirigentes de esa organización, que tiene una buena representatividad entre las comunidades de horticultores de los cinturones verdes de La Plata y Buenos Aires, y que ya ha creado varias colonias de pequeños productores. La primera fue hace cinco años en Jáuregui, cerca de Luján. Luego siguieron otras en Mercedes, Castelli, Máximo Paz y San Vicente (Buenos Aires); en Puerto Piray (Misiones); en Gualeguaychú (Entre Ríos).
En marzo pasado, la UTT presentó una de sus últimas colonias en terrenos cedidos por el Municipio de Tapalqué, en el interior provincial. En ese acto participaron representantes de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), quienes prometieron luego en un comunicado “facilitar terrenos fiscales en desuso para el desarrollo de colonias agropecuarias que produzcan hortalizas para el consumo comunitario, constituyendo un modelo de trabajo genuino y con eje en la inclusión social”. Se sentían envalentonados por los discursos del presidente Alberto Fernández, que varias veces propuso detectar tierras ociosas de Estado para impulsar este tipo de proyectos.
“Nosotros venimos hace rato trabajando con esta propuesta de colonias agroecológicas. Se la venimos presentando a distintos estamentos del Estado, sea un municipio o distintos organismos, o el mismo INTA, que tiene tierras que están por ahí sin usar, y que incluso han sufrido tomas como sucedió en El Bolsón (el último verano se usurpó un parque forestal del organismo en esa localidad)”, explicó un dirigente de la UTT que participó de las negociaciones por las tierras del INTA Castelar.
En ese caso, confirmó la fuente, “hicimos la propuesta porque ahí hay varias hectáreas que están sin uso. Estamos hablando de 50 o 60 hectáreas. La propuesta es armar una colonia productiva”, explicó. En el caso de Jáuregui y otras colonias semejantes, por 30 años se cede un lote de una hectárea a cada familia campesina que formará la nueva colonia, que de no ser así está condenada a pagar altos alquileres en los cinturones hortícolas. Allí hay que producir verduras sin agroquímicos ni fertilizantes químicos, que se venden luego en el circuito de almacenes que tiene la propia organización.
En este caso del INTA Castelar, no se plantea una cesión definitiva de los terrenos sino un préstamo o comodato a largo plazo. La mejor prueba es que usualmente la hectárea que asigna la UTT a sus productores adheridos viene acompañada de una vivienda. No será esto lo que suceda si prospera esta iniciativa, pues al analizar la factibilidad del proyecto el propio INTA exigió que no hubiera nuevas construcciones dentro de su predio. La gente de la UTT solo produciría allí las verduras pero viviría fuera, cerca de esa zona. “Con el municipio se puede ver la posibilidad de ubicar las viviendas en otro lado”, reconoció la fuente.
La UTT, que acompañó a Alberto y Cristina Kirchner durante la campaña electoral y se hizo bastante reconocida por sus “verdurazos” en contra de las políticas de Mauricio Macri, tiene un pie dentro del gobierno: su principal referente es Nahuel Levaggi, que ocupa la presidencia del Mercado Central de Buenos Aires. De todos modos, no sintoniza bien con otras organizaciones de pequeños productores, como el Movimiento Evita de Emillio Pérsico o el MTE-Rural de Juan Grabois. Por eso negocia esta cesión directamente con la conducción del INTA y sin participación de la Secretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, que fue copada por dirigentes de estas otras organizaciones.
“Nuestra propuesta de conformar colonias es exitosa y ha sido probada en otras cosas situaciones. La venimos llevando adelante hace años”, enfatizó el dirigente consultado, dando a entender que esta negociación no parte de una relación política sino del reclamo genuino de los pequeños productores hortícolas para acceder a un pedazo de tierras para producir sin tener que pagar arrendamientos leoninos.
Fuentes del propio INTA confirmaron las diferencias de esta iniciativa de la UTT con el proyecto que impulsa el actual ministro de Desarrollo Social. Zabaleta, quien como intendente de Hurlingham, pidió a la AABE la cesión de 100 hectáreas de campo del INTA Castelar para montar allí un nuevo parque industrial, que permita relocalizar en ese cotizado predio a industrias y empresas de su distrito. “En este caso de la UTT, el proyecto es de producción de alimentos en el periurbano. Está dentro de las funciones del INTA investigar sobre eso. La convivencia sería compatible y beneficiosa para nuestro trabajo”, razonó un funcionario consultado.
En trámite iniciado por Zabaleta para instalar industrias en un predio dedicado desde siempre a la investigación agropecuaria luce mucho más avanzado que el de la organización campesina. A fin de julio, unos días antes de que el político sea convocado para asumir en la cartera de Desarrollo Rural, la AABE dio curso a una consulta al INTA sobre la situación de las 100 hectáreas que se pensaban destinar al nuevo parque industrial Hurlingham.
La tibia respuesta de la conducción del organismo, a cargo de la técnica Susana MIrassou, fue que en esos lotes funcionaban dos sedes de dos institutos de investigación y campos ganaderos donde se alimentaban diversos animales utilizados en diferentes experimentos de vanguardia.
Pero además la respuesta del INTA a la AABE consigna que en los terrenos reclamados por Hurlingham existen una serie de instalaciones de Bioseguridad, que incluyen “una planta de tratamiento de efluentes indispensable para el tratamiento de residuos patogénicos derivados de instalaciones de Boxes y Bioterios de Experimentación del CICVyA (Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas) e institutos dependientes, así como un depósito de residuos especiales del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, que se verían comprometidas en caso de afectarse el predio”.
La entrada La UTT también gestiona que le cedan 50 hectáreas del INTA Castelar para formar allí una nueva colonia agroecológica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La UTT sigue inaugurando colonias agroecológicas para pequeños productores: ¿Cómo funciona la primera experiencia de este tipo en Jáuregui? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Mientras el dirigente Juan Grabois alienta reformas agrarias casi grotescas -como la toma fallida de la estancia de los Etchevehere-, y mientras el presidente Alberto Fernández promete tierras fiscales para quienes la trabajen pero muy poco avances muestran sus funcionarios en esa gestión, la UTT viene protagonizando una movida silenciosa que nació hace 5 años en Jáuregui, considerada la “primera colonia agroecológica del país”. Bichos de Campo visitó ese lugar, un viejo asilo de niños huérfanos, y entrevistó al delegado Franz Ortega, uno de los cientos de productores -la mayoría de ellos originarios de Bolivia- que buscan mejor futuro a partir del trabajo de esta “organización”.
¿Cómo nació este modelo de colonias agroecológicas? ¿Cómo funciona? ¿Cambia en algo las condiciones de vida de estos campesinos? Son preguntas que le hicimos al delegado en Luján de la UTT. Mirá la entrevista:
La colonia de Tapalqué se lanza a rodar un mes después de la inauguración de otra experiencia similar en Castelli, Buenos Aires, y se suma a otras experiencias similares en Gualeguaychú (Entre Ríos), Puerto Piray (Misiones), Cañuelas y San Vicente. Pero la más veterana y amplia de estas colonias es la de Jáuregui, ubicada a pocos kilómetros de Luján. Allí el primer predio fiscal obtenido por la UTT para inaugurar este tipo de experiencias tiene casi 80 hectáreas, pero solo 58 serán ocupadas por 58 familias de campesinos. El resto será conservado como reserva.
Una hectárea por familia, ni más ni menos. Esa es la consigna central de este modelo de colonización. La diferencia sustancial es que las familias que allí se instalan dejan de alquilar la tierra a dueños privados y comienzan a usufructuar de las tierras cedidas por el Estado por largos períodos de tiempo. No solo dejan de tener que pagar el alto costo de un arrendamiento sino -y sobre todo- ganan en estabilidad. Eso cambia por completo la ecuación económica de su actividad. Dejan de trabajar para pagar un alquiler que muchas veces los obliga a extremar la productividad y a valerse d e insumos químicos para ello. Sin ese costo, ahora pueden hacer mejoras más duraderas en el terreno, como un invernadero, porque saben que tienen más tiempo. Y producir más tranquilos.

En Jáuregui, el primer comodato se firmó por 5 años, para probar. Pero como funciona, acaba de ser extendido por 20 años.
La colonia fue bautizada “20 de abril” porque fue ese día de 2015 cuando por primera vez ingresaron al lugar: un viejo predio estatal coronado por un viejo hospicio que no funcionaba hace añares y había quedado convertido en un gran monte.
Nos contó Franz que los primeros colones de la UTT que se mudaron desde Abasto, en el Gran La Plata, se encargaron de desmontar las primeras 38 hectáreas, para las primeras 38 familias. Falta instalar a 20 más, pero eso dependerá de la disponibilidad de vivienda. Hoy algunas de las familias se instalaron en el añoso edificio central, que parece un gran hotel. Las demás en algunas viviendas circundantes, que también estaban abandonadas. Las fueron refaccionando entre todos.
Tener casa propia. Paredes de ladrillo y no un rancho armado con chapas y maderas en un lotecito alquilado. Este es el principal cambio en las vidas de los colonos, que son seleccionados cuidadosamente por la UTT en base no solo a la fidelidad que muestren con la organización sino básicamente porque se comprometen -y estudian para ello- a producir sus nuevas tierras utilizando los mandamientos de la llamada “agroecología”. Esto es, cultivar verduras sin utilizar agroquímicos ni transgénicos. Ellos les llaman “venenos” a esos insumos. Los militantes sociales que los acompañan -y que provienen del movimiento piquetero Darío Santillán- hablan más bien de “agrotóxicos”.
Los más jóvenes, seguramente criados en precarias quintas hortícolas en donde el “veneno” era la respuesta más frecuente ante cualquier urgencia para los cultivos, son los que llevan la voz cantante en las cuestiones agroecológicas. El encargado de la fábrica de bioinsumos que acaba de armar esta comunidad tiene poco más de 20 años y una gran convicción cuando expone sobre estas nuevas maneras de producir. Ya publicaremos ese reportaje. Para el muchacho -y para todos por aquí- la agroecología no es una discusión sobre modelos agronómicos sino sobre formas de vida.
Con el correr de los meses, han avanzado hacia mejoras colectivas. En el edificio grande de la Colonia Jáuregui se ha instalado también una escuela primaria y una secundaria para adultos, donde la matrícula de alumnos es casi tan grande como la de los campesinos que forman parte de la colonia: la inmensa mayoría de ellos, incluyendo a Franz, no había podido completar los estudios básicos y ahora están aprovechando. Los chicos van a la escuela pública, pero afuera del predio.
Otra obra común es el flamante “almacén de campo”, donde la UTT comercializa directamente una parte de la producción obtenida en ese lugar, más otros productos que llegan desde otras regiones productivas, como naranjas de Entre Ríos. La otra forma de vender sus cosechas y evitar ser timados por los intermediarios -como muchas veces sucedía en el cinturón verde de La Plata, donde suele ser frecuente la venta “a culata de camión”- consiste en reunir la oferta en un galón de empaque y enviarla a los mercados concentradores. La UTT ya tiene dos grandes almacenes de venta al público en Avellaneda. Y Nahuel Levaggi, su principal conductor, es nada más y nada menos que el presidente de la Corporación del Mercado Central: también ha habilitado allí espacios de comercialización.
¿La UTT les ordena qué hay que cultivar para vender? ¿Planifican de algún modo? Para nada y no parece ser ese un problema. Ortega nos llevó a pasear por algunos lotes de los colonos y todos se lucen por una gran diversidad: es muy típíco de la agricultura boliviana que se siembre un puchito de cada cosa, como para tener variedad de verduras disponibles y no correr riesgos de caer en el monocultivos.
“Acá nunca vas a ver una hectárea dedicada a un solo cultivo”, nos avisó Ortega. Y es cierto. En una línea hay verduras de hoja, en la otra rabanitos, más allá cebolla de verdeo, hinojo, algún zapallo, remolacha y hasta algunas plantas de amaranto. En su hectárea asignada, los productores pueden decidir si quieren armar un invernadero para poder seguir produciendo en épocas de frío, pero estas instalaciones no pueden superar el 40% del espacio disponible. Allí se ven los famosos tomates platenses y unas berenjenas de tamaño mayúsculo.
Esa biodiversidad, que se completa con algunas flores y sobre todo con aromáticas para mantener bien lejos los insectos, les facilita el abordaje agroecológico que han prometido aplicar a ultranza. Nos dijo Franz que no les resultó tan difícil y que la clave era volver a los usos y costumbres de sus abuelos. Recordar cómo se producía en Bolivia, un poquito por aquí, otro poquito por allá.
Al principio de esta historia parece que hubo mucha resistencia de los vecinos del lugar a la instalación de esta colonia agrícola. Que van a formar una nueva villa, que crecerá el índice de robos y la inseguridad. Hubo muchos otros etcéteras dentro de esta desconfianza social que siempre nos aleja y nos aísla. Franz nos contó que comenzaron a vencer esa resistencia en uno de los primeros festejos de Navidad, cuando decidieron compartir bolsones de verduras en los barrios más cercanos. “Les dijimos que veníamos a cultivar la tierra y producir alimentos, que ese es nuestro oficio. Que somos solo campesinos”, comentó el delegado. Hoy muchos vecinos se han transformado en clientes habituales.
“Nosotros creemos que esto es mejor, tanto para nosotros como para los consumidores”, definió el delegado de la UTT. En la caminata junto a Bichos de Campo, Franz había recogido un tomate maduro de su propio invernadero, que luego entregó sin dudar a su hija y otro grupo de chicos que jugaban en el lugar para que lo comieran sin ni siquiera lavarlo. “Estoy seguro que no tiene veneno”, explicó.

“Yo me siento más tranquilo sabiendo que estoy cultivando sano, porque yo sé que estoy haciendo el bien, no el mal”, nos definió el pequeño horticultor, que migró de pequeño a la Argentina, construyó aquí su familia, y siente que ya nunca volverá a su país de origen. Tampoco, y eso lo enfatiza, regresará al cinturón hortícola de La Plata a producir en condiciones de indignidad.
“Ya pasé por eso y no se lo deseo a nadie ese sufrimiento”.
La entrada La UTT sigue inaugurando colonias agroecológicas para pequeños productores: ¿Cómo funciona la primera experiencia de este tipo en Jáuregui? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>