Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada El rionegrino Juan Oller apoya el programa de comercialización con el que los productores de peras y manzanas intentan levantar cabeza se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Es un programa que creemos que no es la solución, pero sí un marcador para que haya un índice de precios de la fruta. Hoy todo lo que se entrega al programa está sobre el costo de producción más una renta”, indicó a Bichos de Campo el Juan Oller, el vicepresidente de la Federación de Productores de Fruta del Valle de Río Negro y Neuquén.
Escuchá la entrevista con Juan Oller:
Antes de la pandemia, entre los productores independientes que subsisten en el Alto Valle surgió la idea de vender peras y manzanas a través de programas oficiales en los comedores escolares y reemplazar por caso la entrega de alfajores por un producto fresco. Encontraron eco en el gobierno local y firmaron un acuerdo, pero debido al aislamiento social, las escuelas estuvieron cerradas. Eso los obligó a organizar de distinto modo la entrega de productos a los comedores escolares de Ríos Negro.

“Entonces se mutó el plan y se están entregando módulos con manzanas y peras y se le agregaron hortalizas como papas, zanahorias y cebollas. Cada módulo llega a 10 kilos, el año pasado fueron 12.500 y este año esperamos llegar a casi 30 mil módulos”, explicó el productor.
Oller dice que así hay un doble beneficio. Por un lado se mejora la dieta de esas familias y al mismo tiempo el productor logra un mejor ingreso. Pero sobre todo, y eso es clave para la Federación, se impone una referencia de precios para la fruta, ya que los valores son siempre impuestos por el empaque y la exportación.
“El programa paga 30 pesos (por kilo de fruta). Entregando a un galpón no creo que llegue a los 20 pesos, pero también puede ser 12 o 7 pesos por kilo, porque el empacador vende la fruta y al productor le llega lo que le quedó, desglosan gastos y le pagan al productor lo que queda”, se quejó. Y agregó que además, en el sistema tradicional, “vendés en enero y cobras en 6 o 7 cuotas”.
Oller tiene muchas esperanzas en que finalmente el sector cuente con una referencia de precio, que al menos de una alternativa comercial más y que ponga de manifiesto lo injusto de no contar con un mercado donde poder defender sus cosechas.
“Nosotros hacemos toda la logística, y está llevando el producto terminado a las escuelas. Esto es algo histórico que le sirve al pequeños y mediano productor”, expresó el dirigente.
Le preguntamos además sobre la actual campaña frutícola, que está entrando en sus tramos finales. Contestó que este año no lograrán una buena cosecha, como se hubieran merecido luego de varios años de crisis en aquella economía regional. Los problemas económicos de arrastre, que expulsan del sistema a los más chicos, llevaron a que no se puedan hacer muchas tareas de cuidado de las plantas necesarias. A eso se suma el golpe que les dio a varios el granizo. Si bien todavía no hay datos finales, ya se sabe que la cosecha se redujo en cantidad y calidad.
Lo contó así: “Tuvimos merma importante este año, agravada por el hecho de que no se hacen las tareas culturales como corresponde, falta trabajo en poda y en fertilizaciones y eso produce que un año tengamos mucho y otro menos”.
Oller dijo que el clima les jugó en contra y que por eso se espera una reducción importante en la cosecha: “Tuvimos mucho granizo y, si bien no se terminó de medir, calculo que tenemos 30/40% de merma en la producción. Hay fruta dando vueltas pero mucha de baja calidad”.
La entrada El rionegrino Juan Oller apoya el programa de comercialización con el que los productores de peras y manzanas intentan levantar cabeza se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A pesar del cierre de escuelas, los productores del Alto Valle siguen llevando fruta y verduras a la casa de los chicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“No tenemos la fruta en la canasta familiar constante. El consumo per cápita cayó mucho. Entre peras y manzanas deberíamos estar en 12 kilos anuales por persona, pero estamos en 4 kilos anuales, o sea, 20 manzanas por año. Es nada”, explicó Sebastián Hernández, el presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén y uno de los impulsores de esta iniciativa que saltéa la intermediación entre la chacra y la escuela.
Hernández reconoció que muchas veces esa intermediación tiene costos que tornan prohibitivo el acceso de la población de más bajos recursos a la fruta. Dice que para muchos es muy difícil “pagar 90 o 100 pesos un kilo de manzanas, lo que hace que le cueste mucho a la gente alcanzar un producto que tiene tantos beneficios”.
Mirá la entrevista completa a Sebastián Hernández:
Desde la federación impulsan acciones de promoción directa para aumentar el consumo de frutas, pero también ven como dificultad que no haya resguardo del producto una vez que esté en la góndola. Por ejemplo, mantener la cadena de frío en el circuito comercial. Creen que al no haber un buen circuito de comercialización, la fruta también pierde mucho atractivo para los consumidores.
Con todos los problemas adelante, los chacareros de Río Negro y Neuquén comenzaron a abrir nuevos caminos para comercializar sus peras y manzanas. “Con las experiencias que tuvimos en la Rural, o en ferias como Caminos y Sabores o Bariloche a la Carta, nos dimos cuenta de que la gente se vuelve loca por consumir una buena manzana o pera. Por eso en esto tiene mucho que ver cómo le llega el producto a la gente y cómo se la mantiene en la cadena de frío hasta que le llega al consumidor”, expresó el dirigente del valle.



El año pasado, con esa lógica, la Federación firmó un convenio con el Ministerio de Agricultura y con el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro para incorporar las frutas en las escuelas, pero directamente desde el productor. La idea original era repartir 340.000 kilos de fruta a estudiantes de 276 escuelas provinciales. Pero la cuarentena complicó los planes pues se suspendieron las clases presenciales y tuvieron que ir en busca de otra estrategia.
“Llegamos a hacer una entrega de frutas a las escuelas de la provincia. Lamentablemente, cuando se planteó la cuarentena, no pudimos seguir con la distribución. Hasta que resolvimos, y ahí te das cuenta de lo que es la decisión política, distribuir desde la federación directo a las casas de esos chicos de escuelas. Entonces, cada 15 días entregamos una caja donde repartimos 10 kilos de frutas y verduras: 2 kilos de manzana, 2 kilos de pera, 2 kilos de cebolla, 2 kilos de papa y 2 kilos de zapallo. Todo producido por nosotros, y además vamos directo al consumidor”, describió Hernández.
El productor y dirigente aseguró que una vez que se normalice la situación de pandemia, volverán al acuerdo inicial de llegar a comedores escolares.
Resaltó que “la idea de este proyecto es avanzar también en la provincia de Buenos Aires, ya que tenemos experiencia y logística como para trasladarlo a otras zonas e incorporando otros productos”, en alusión a armar una especie de “clearing” de frutas, que implica hacer intercambio con otras regiones, como la producción de bananas del norte o la de cítricos en el litoral, para que llegue una dieta de frescos más diversa a los chicos.
La entrada A pesar del cierre de escuelas, los productores del Alto Valle siguen llevando fruta y verduras a la casa de los chicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>