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compost – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Wed, 29 Dec 2021 22:18:07 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png compost – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 En el patio de su casa, la agrónoma santiagueña Celia González y su familia comenzaron a elaborar un biofertilizante a partir de la lombriz californiana http://wi631525.ferozo.com/en-el-patio-de-su-casa-la-agronoma-santiaguena-celia-gonzalez-y-su-familia-comenzaron-a-elaborar-un-biofertilizante-a-partir-de-la-lombriz-californiana/ http://wi631525.ferozo.com/en-el-patio-de-su-casa-la-agronoma-santiaguena-celia-gonzalez-y-su-familia-comenzaron-a-elaborar-un-biofertilizante-a-partir-de-la-lombriz-californiana/#comments Wed, 29 Dec 2021 16:40:47 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89174 La ingeniera agrónoma Celia González es santiagueña y docente e investigadora de la Universidad de Santiago del Estero (UNSE) sobre una línea de trabajo en biología de suelos y compostajes. Trabaja en un proyecto que invita a conocer a través de esta página web. Vive con su esposo Ángel Pullarello y su hijo Ignacio en […]

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La ingeniera agrónoma Celia González es santiagueña y docente e investigadora de la Universidad de Santiago del Estero (UNSE) sobre una línea de trabajo en biología de suelos y compostajes. Trabaja en un proyecto que invita a conocer a través de esta página web. Vive con su esposo Ángel Pullarello y su hijo Ignacio en una casa con un amplio terreno, ubicada en la zona sur de la ciudad capital.

Allí mismo, los tres integrantes de la familia se han dedicado a producir en estos dos últimos años un biofertilizante. Se trata de un abono orgánico a partir de residuos de origen vegetal usando la lombriz roja californiana, una especie que hoy difunde por las redes sociales. Poco a poco fueron creando un microemprendimiento familiar que hoy les da una gran satisfacción al saber que están aportando su “granito de arena” al cuidado del medioambiente.

“Comenzamos cuando se anunció la pandemia del Covid, momento en que nos dijeron que nos quedáramos en casa y mucha gente empezó -como nosotros- a interesarse por tener su propio huerto con hortalizas sanas y frescas, y de paso, achicando sus gastos”, relata Ignacio, que está estudiando administración de empresas y se ocupa de la parte productiva junto a su padre, y de la comercialización en el emprendimiento familiar.

Fue así cuando crearon la marca: Biofertilizante-Lombricompost. Lo venden fraccionado en bolsas de 5 y 10 litros. Su escala de producción aún es pequeña, apenas unos 300 litros por mes.

“En nuestra provincia nadie lo hacía sino que el abono se traía de otros lados”, explica la ingeniera, y continúa: “Los productos que ofrecemos están dirigidos hacia un nicho de mercado de personas que procuran acercarse, lo más posible, a una alimentación sana y un ambiente saludable. Es gente de la ciudad de Santiago y de La Banda, que busca hacer y mantener su propia huerta y además construir jardines bonitos con plantas ornamentales, arbolado y frutales”.

“Todo empezó como un entretenimiento familiar, con amigos, que se fue convirtiendo en una oportunidad de trabajo en equipo y en contacto con la naturaleza. Hoy nuestra casa es un `punto verde` donde la gente puede aprender sobre la lombriz, sobre las plantas y sobre el cuidado de los recursos fundamentales, que son el suelo y el agua, tan preciada en nuestra provincia”, dice Celia.

Pero en realidad, aclara la ingeniera, que en su casa llevan más de 20 años usando la lombriz californiana y que sus amigos y vecinos les acercan sus residuos orgánicos -como restos de cocina o césped-, con lo que se va generando una conciencia comunitaria. Ya su abuelo Fermín fue un ejemplo en su campo ubicado en Api Pozo, Departamento San Martín, cultivando melón, sandía, higos, duraznos y verduras para consumo familiar, ya que “engordaba el suelo”-así decía él, según Celia- con el guano de las ovejas, vacas y caballos.

“Nuestra mayor preocupación está en ofrecer abonos de calidad y seguros, para que no pongan en riesgo la salud de nuestros clientes. Para eso nos valemos de conocimientos científico-técnicos con el objeto de seleccionar los materiales orgánicos (vegetales, como la algarroba, etc.) que alimentarán a las lombrices, con las técnicas más apropiadas, a fin de que el producto esté libre de metales pesados, de contaminantes orgánicos, de patógenos y hasta de semillas de malezas”, explica.

Para estar completamente seguros, aclara que “pasteurizamos ese material seleccionado, llevándolo a temperaturas que eliminan los patógenos y semillas de malas hierbas, para garantizar inocuidad”.

“Por último, realizamos la cosecha del `lombricompost`, cuando el alimento de la cuna está totalmente transformado al haber pasado por el tracto digestivo de la lombriz, cuyo nombre científico es `eisenia foetida`”.

De todo ese proceso “resulta un producto de aspecto similar a los granos de café de color oscuro y sin olor”, detalla la ingeniera, quien se ocupa del asesoramiento técnico en la producción del fertilizante y de todo lo que refiere a la producción de plantas, como maíz, hortalizas y aromáticas en terreno y macetas, huerto en cajones de madera, huerto demostrativo y de frutales como mandarinos, naranjos, pomelos, limoneros, ciruelos, parrales y melones.

Los tres integrantes de la familia se sienten satisfechos porque la gente que conoce el producto vuelve a comprarlo. A futuro les gustaría celebrar un acuerdo con la municipalidad para replicar este “punto verde” en otras zonas de la ciudad, a fin de que más vecinos, bares y cervecerías puedan acercar sus residuos orgánicos para el reciclado con la lombriz roja.

También pretenden que su lugar sea reconocido como espacio educativo para hacer talleres y capacitaciones o dar charlas a familias o alumnos de escuelas. “De ese modo, lograremos que más gente se comprometa con una mejor calidad de vida”, dice Ángel, quien además trabaja de gerente de una empresa privada. Él además invita a toda la gente a que los visite con su mate y pueda pasar una jornada amena, de aprendizaje y de intercambio de conocimientos. “De este modo podremos estimular a que más gente produzca huertos, coma más sano, fomente los arbolados, los jardines y los espacios verdes”, culmina.

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Un pellet de compost entusiasma al INTA por sus resultados en trigo: Comenzará a producirse en Bahía Blanca http://wi631525.ferozo.com/un-pellet-de-compost-entusiasma-al-inta-por-sus-resultados-en-trigo-comenzara-a-producirse-en-bahia-blanca/ Sun, 20 Jun 2021 13:30:30 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=70656 Un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) -que reúne a investigadores de las estaciones bonaerenses Hilario Ascasubi, Balcarce y la rionegrina de Bariloche- trabaja en la puesta a punto de un fertilizante órgano-mineral elaborado a partir de residuos agrícolas que podría servir para el cultivo del trigo. Más resumido, es un […]

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Un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) -que reúne a investigadores de las estaciones bonaerenses Hilario Ascasubi, Balcarce y la rionegrina de Bariloche- trabaja en la puesta a punto de un fertilizante órgano-mineral elaborado a partir de residuos agrícolas que podría servir para el cultivo del trigo. Más resumido, es un compost en pellets que puede echarse al voleo sobre los cultivos.

El propio INTA mostró su entusiasmo por esta investigación, señalando que este biofertilizante pelletizado permitió que, tras su aplicación en ensayos realizados en Balcarce, el trigo rindiera 19% más en comparación con la fertilización convencional.

La evaluación del fertilizante pelletizado, como fuente de nitrógeno (N) y fósforo (P) en trigo, se realizó en el campo experimental de la Unidad Integrada INTA Balcarce, sobre un Argiudol Típico, serie Mar del Plata. La fertilización fosfatada, tanto inorgánica como órgano-mineral se realizó a la siembra, mientras que el nitrógeno (ambas fuentes) se aplicó al voleo en superficie en el momento de dos macollos.

Luciano Orden, del INTA Hilario Ascasubi, junto con Walter Carciochi, de la Unidad Integrada INTA Balcarce, y Javier Ferrari, del INTA Bariloche, diseñaron y formularon los pellets, para luego evaluarlos a campo en un cultivo de trigo. A largo plazo, la premisa es poder incorporar el compost en los cultivos extensivos y, de alguna manera, devolver al suelo parte de lo que se extrae.

“Los residuos agropecuarios y agroindustriales pueden ser utilizados como materia prima para la generación de productos con valor agregado, entre los que se destacan la generación de bioenergía, alimentación animal o biofertilizantes”, aseguró Orden. Por eso, para avanzar, el equipo de investigadores aplicó el concepto de “economía circular de residuos agroindustriales”, que apunta al reaprovechamiento de los residuos orgánicos a fin de que los nutrientes extraídos sean recuperados y reintroducidos en el ciclo de producción.

En el INTA Bariloche, Ferrari avanzó en el desarrollo de una máquina experimental que permite densificar el compost y comprimirlo hasta alcanzar un formato más pequeño y compacto, ideal para su distribución con cualquier fertilizadora/sembradora.

Asimismo, la máquina experimental sirvió como base a partir de la cual se pudo extrapolar el formato y composición para la producción a escala industrial de los pellets.

Gracias a un convenio de vinculación tecnológica firmado con la Pyme Daasons -ubicada en el Parque Industrial de Bahía Blanca, Buenos Aires- los pellets pronto estarán disponibles para su comercialización.

“La empresa Daasons S.A. hace más de 30 años que se dedica a la fabricación de fertilizantes orgánico-minerales”, indicó Orden, quien señaló que “el INTA junto con la empresa se encuentra en proceso de inscribir, de acuerdo a las normativas vigentes, la nueva línea de biofertilizante para su comercialización”.

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No es una máquina espacial: El Rotorbuey se alimenta con residuos orgánicos y permite obtener compost http://wi631525.ferozo.com/no-es-una-maquina-espacial-el-rotorbuey-se-alimenta-con-residuos-organicos-y-permite-obtener-compost/ http://wi631525.ferozo.com/no-es-una-maquina-espacial-el-rotorbuey-se-alimenta-con-residuos-organicos-y-permite-obtener-compost/#comments Fri, 14 May 2021 12:42:51 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=67064 La fábrica de maquinaria Montecor, radicada en Monte Buey, Córdoba, y especializada en mixer, tolvas y otros equipos especiales para ganadería, presentó ahora un “compostador rotativo horizontal de residuos orgánicos”. ¿Cómo se come? Mejor no coma nada, porque de un lado de este estructura tubular se cargan los efluentes y desechos de los animales, además […]

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La fábrica de maquinaria Montecor, radicada en Monte Buey, Córdoba, y especializada en mixer, tolvas y otros equipos especiales para ganadería, presentó ahora un “compostador rotativo horizontal de residuos orgánicos”. ¿Cómo se come? Mejor no coma nada, porque de un lado de este estructura tubular se cargan los efluentes y desechos de los animales, además de otros residuos, y del otro sale un compost que puede utilizarse para enriquecer las tierras de cultivo.

La novedosa máquina, la primera de fabricación nacional, permite el compostaje in situ de los residuos orgánicos junto a restos de poda y jardín, obteniendo como resultado “un producto útil para aplicar como enmienda y fertilizante de los espacios verdes”, según informó la empresa, que recordó que en la Argentina el 6% de los gases de efecto invernadero provienen de este tipo de residuos.

Se puede alimentar con residuos orgánicos de feedlots, cría de aves de corral, cría de cerdos, cría de ovejas, residuos forestales, domiciliarios, industria pesquera, poda de frutales, etcétera.

En medio de la cuarentena se celebra el Mes del Compostaje: ¿El campo puede aprovechar sus residuos?

La máquina, llamada Rotorbuey, no solo está pensada para espacios rurales, sino también para los periurbanos. “La falta de inclusión de residuos sólidos orgánicos (RSO) en el ordenamiento del espacio rural y el rápido crecimiento de los complejos urbano-industriales sobre las zonas rurales y periurbanas, provoca el deterioro de los procesos socioambientales”, explicaron desde Montecor.

Es allí donde la maquina diseñada cobraría sentido. Las fabrican de 7, 11 y 15 metros cúbicos de capacidad, pero se les pueden ir añadiendo módulos.

Luciano Orden , del INTA Ascasubi y del departamento de Agronomía. Universidad Nacional del Sur, explicó que “los sistemas de compostaje cerrados se caracterizan por ser equipos tecnológicos sofisticados donde los residuos sólidos orgánicos nunca se encuentran en contacto directo con el exterior, evitando la pérdida de nutrientes por lixiviación. Debido a esto, posibilitan el tratamiento de residuos patogénicos de origen agropecuario, minimizando al mismo tiempo la contaminación medioambiental”.

El proceso de compostaje es un proceso biológico que ocurre en condiciones aeróbicas (presencia de oxígeno), y que asegura una transformación higiénica de los restos orgánicos en un material homogéneo y asimilable por las plantas.

El nuevo equipo consiste en una estructura tubular modular de acero que, rota en un sentido, a muy baja velocidad. Una vez cargado con los residuos, el equipo rota regularmente desplazando el contenido hacia la zona de descarga. Durante este traslado se va produciendo el compostaje a través de cuatro fases de transformación.

Un santafesino logró producir un ‘compost animal’ a partir de las heces de sus cerdos

Dentro de esta estructura hay un conjunto de paletas que van empujando el material hacia el otro extremo. El movimiento, más la temperatura generada por los microorganismos y, principalmente, el oxígeno dentro del tubo, facilitan y aceleran el proceso natural de descomposición de la materia orgánica, reduciendo la duración del proceso a unos pocos días.

Además decanta en otros beneficios, como que no produce olores ni lixiviados; otorga aislamiento inmediato del entorno y evita la presencia de animales y vectores de enfermedades. El equipo se controla desde un tablero de comandos, minimizando al máximo el contacto de los operarios con el material en descomposición.

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Cómo transformar un problema en una solución: Uso agronómico de compost en feedlots http://wi631525.ferozo.com/como-transformar-un-problema-en-una-solucion-uso-agronomico-de-compost-en-feedlots/ Thu, 11 Mar 2021 20:14:41 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=60975 En la empresa Agropecuaria La Criolla los residuos generados en el feedlot con una capacidad instantánea de 25.000 cabezas, lejos de representar un problema, constituyen una solución. La firma, localizada en Fortín Olavarría (partido de Rivadavia; Buenos Aires) e integrante del CREA Corralero (Oeste Arenoso), decidió realizar una importante inversión orientada a realizar una gestión […]

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En la empresa Agropecuaria La Criolla los residuos generados en el feedlot con una capacidad instantánea de 25.000 cabezas, lejos de representar un problema, constituyen una solución.

La firma, localizada en Fortín Olavarría (partido de Rivadavia; Buenos Aires) e integrante del CREA Corralero (Oeste Arenoso), decidió realizar una importante inversión orientada a realizar una gestión ambiental sostenible que se paga con creces por medio del recupero de nutrientes aportados a cultivos.

Agropecuaria La Criolla, que, además del corral de engorde, cuenta con unas 5000 hectáreas agrícolas, dispone de dos palas mecánicas, tres camiones volcadores y una batea dedicados a la extracción de purines de los corrales.

Los bordes de los corrales, donde se concentran los residuos con mayor proporción de humedad, son removidos con una pala mecánica hacia un sistema decantador de sólidos que permite derivar los líquidos a lagunas impermeabilizadas. “Cada corral cuenta en la parte trasera con canales diseñados con piedra caliza compactada, de manera tal que ningún desecho líquido toma contacto con la napa freática”, explica Eber Pires en un artículo publicado por CREA.

Los purines se colocan en un sector de compostaje, los cuales son removidos por un equipo volteador de compost –el cual es accionado por un tractor– y luego emparejado por medio de una motoniveladora.

Se realiza un control regular de la temperatura de las diferentes filas de compost, por medio de un termómetro de 50 centímetros de largo, para hacer un seguimiento de las fases del proceso que garanticen un adecuada pasteurización e inhibición de las semillas de malezas.

Para la aplicación del compost, una vez madurado, emplean una estercolera que, si bien tiene una capacidad total de 30 de toneladas, nunca se carga con más de 22 toneladas para evitar compactar el suelo.

“Comenzamos a aplicar el compost en los lotes aledaños al feedlot, pero luego nos fuimos alejando hasta llegar a lotes que están a nueve kilómetros de distancia del corral; la meta es que todos los lotes agrícolas del establecimiento reciban el material”, comenta Eber.

Cada lote recibe entre 20 a 23 toneladas/ha de compost tal cual, que por lo general se aplica luego de la cosecha gruesa. Si el clima lo permite, se intenta aplicarlo lo más cercano posible a la fecha de siembra de cultivos de invierno, de manera tal de aprovechar el nitrógeno disponible en el compuesto.

Para realizar el análisis económico del compostaje –que incluye la amortización de la maquinaria y el costo de conservación de los equipos–, se procede a computar a la actividad ganadera el costo de limpieza de los corrales y el traslado de los purines hasta una distancia de 1000 metros de los corrales, mientras que la actividad agrícola debe hacerse cargo del costo relativo al traslado posterior a los 1001 metros de distancia, el proceso de compostaje y, por supuesto, la aplicación del material.

El análisis promedio de las diferentes muestras de compost aplicado indicó que la aplicación de casi 21.000 toneladas/ha de material tal cual es equivalente a 242 kg/ha de fosfato monoamónico (MAP), 48 kg/ha de urea y 28 kg/ha de yeso. Como la aplicación de esos nutrientes de origen químico es de 166 u$s/ha y el costo del aporte de compost a una distancia de 1,8 kilómetros del feedlot es de 81 u$s/ha, entonces el margen neto de esa actividad –considerando solamente el aporte de nutrientes– se calcula en 84 u$s/ha.

A partir del año 2016 en Agropecuaria La Criolla comenzaron a realizar ensayos para evaluar el impacto productivo del compost respecto de los fertilizantes químicos.

En 2016/17 se realizó un ensayos sobre un lote destinado a maíz con tres franjas: dos con 20 y 40 toneladas/ha de compost y otra testigo con 60 kg/ha de MAP. Las dos primeras registraron un rendimiento de 13.380 y 12.806 kg/ha, mientras que la testigo tuvo un rinde de 11.201 kg/ha.

En 2017/18 se llevó a cabo otro ensayo con siete tratamientos diferentes en un lote destinado a maíz temprano, donde el mayor rendimiento, con más de 13.000 kg/ha, se registró en el sector que recibió 60 toneladas/ha de compost + 100 kg/ha de urea. Al analizar los rindes obtenidos en los lotes de control que recibieron solamente urea, se observaron caídas significativas de producción, lo que evidenció el importante aporte de fósforo –entre otros nutrientes– provisto por el material orgánico.

“Nos preguntamos qué sucedería con una reducción del 20% de la dosis de urea y observamos que la productividad se redujo, con lo cual decidimos mantener la dosis completa de urea recomendada en función del análisis de suelo, dado que, a diferencia de lo que ocurre con el fósforo, aporte de nitrógeno del compost es más difícil de calcular”, apunta Miguel Vergara (gráfico 1).

En 2018/19 el ensayo se realizó sobre un lote destinado a cebada, donde se evidenció que el lote que recibió 22 toneladas/ha de compost + 100 kg/ha de urea generó un rendimiento similar al sector que recibió esos mismos componentes más 80 kg/ha de MAP, mientras que el lote que recibió 100 kg/ha de urea y 80 kg/ha de MAP rindió bastante menos (gráfico 2).

“Los datos nos mostraron que, gracias al compost, podemos dejar de aplicar MAP, salvo en los maíces tempranos, donde incorporamos 60 kg/ha como arrancador”, afirma Miguel. En la presente campaña 2020/21 están realizando un ensayo en un lote de soja de primera.

Agropecuaria La Criolla, a partir de experiencias estudiadas en feedlots brasileños y estadounidenses, comenzó también a compostar cadáveres bovinos, dado que, si el proceso se realiza de manera adecuada, es posible también emplearlo como enmienda para lotes agrícolas.

“Esta práctica, además de ser ecológica y sanitariamente aconsejable, permite hacer una gestión óptima del terreno porque, en lugar de destinar un sector como cementerio permanente, se emplea al mismo como generador de un recurso agronómico”, explica Pía Barros Barón.

La empresa cuenta con un protocolo específico para proceder a retirar y trasladar cadáveres hasta un playón acondicionado de 0,89 hectárea en el cual se realiza el compostaje, el cual está localizado sobre una loma rodeada de una cortina forestal que contribuye a evitar la dispersión de malos olores. “Contamos con un freatímetro, muy próximo a esta zona, para el control de la calidad periódica de la calidad del agua subterránea”, apunta Pía.

El playón cuenta con una estructura de hormigón con bordes de contención para evitar derrame de efluentes líquidos, en el cual se hace el compostaje de los animales recién llegados; posteriormente, las pilas más avanzadas son movidas a las zonas aledañas. También tiene un semidecantador y una fosa donde se recolectan los efluentes líquidos del proceso de compostaje. “El proceso de compostaje se extiende por unos ocho meses y, tal como sucede en el caso de los purines, requiere un monitoreo sistemático”, concluye Pía.

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Qué buena idea: Investigaron las propiedades del bambú y crearon sorbetes ecológicos para reducir los deshechos plásticos http://wi631525.ferozo.com/que-buena-idea-investigaron-las-propiedades-del-bambu-y-crearon-sorbetes-ecologicos-para-reducir-los-deshechos-plasticos/ Mon, 08 Feb 2021 14:57:45 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=58266 Constanza y Federico se fueron de vacaciones a Uruguay en enero de 2020 y regresaron al país con un emprendimiento entre sus manos. No fue hasta que encontraron unos sorbetes muy rudimentarios, fabricados una década atrás de forma artesanal por la familia de Federico, que esta joven pareja se preguntó: ¿Qué onda con el bambú? […]

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Constanza y Federico se fueron de vacaciones a Uruguay en enero de 2020 y regresaron al país con un emprendimiento entre sus manos. No fue hasta que encontraron unos sorbetes muy rudimentarios, fabricados una década atrás de forma artesanal por la familia de Federico, que esta joven pareja se preguntó: ¿Qué onda con el bambú? Allí comenzó a germinar la semilla de un proyecto ecológico y sostenible: Sorbentables.

Se trata de una iniciativa que busca disminuir el uso de sorbetes plásticos descartables para emplear, en cambio, a la caña de bambú como materia prima alternativa. Y la idea no pudo tener mejor “timing” porque mientras la pareja investigaba las formas de trabajar con esa planta en su taller localizado en Tortuguitas, en la ciudad de Buenos Aires y parte de la Costa argentina se implementaba la prohibición para el expendio de sorbetes plásticos de un solo uso.

“En la Argentina se sabe muy poco del bambú. Se piensa que hay pocas especies, pero hay más de mil. Empezamos a investigar y a ver cómo perfeccionar el producto”, contó Constanza Ávila Testa a Bichos de Campo.

Internet les permitió conocer emprendimientos similares en otros países y los cultivos de bambú de la familia de Federico –en la provincia de Buenos Aires- les garantizaron suficientes recursos para hacer las pruebas necesarias.

Los primeros modelos se hicieron a partir de una caña plana. Si bien tuvieron un buen recibimiento en el mercado, a Constanza no le convencía la forma. La idea era que fueran lo más parecido posible a los descartables, para que las personas se acostumbraran rápidamente. Por eso cuando identificaron ciertas cañas con forma redonda, dirigieron todos sus esfuerzos a trabajar únicamente con ellas.

“Haber encontrado la caña redonda fue espectacular. Estamos analizando en un futuro hacer mayores cultivos solamente de esa caña”, aseguró Constanza. Pero lo cierto es que el cultivo de bambú puede demorar hasta siete años en crecer. Eso sí, cuando lo hace tiene una tasa de crecimiento diario muy importante, llegando a estirarse casi un metro por día.

Por este motivo, no se corta al bambú de raíz, sino que podan algunas de sus ramas (sólo aquellas con el grosor justo para que no se quiebren durante su manipulación). Por caña se pueden obtener entre cinco y ocho sorbetes, de acuerdo al largo en que se corten. Sorbentables ofrece sorbetes de 15 y 20 centímetros, siendo más popular el de 20.

Una vez que la caña ingresa en el taller, se remueve la cáscara externa y se procede con el fraccionamiento. Luego del proceso de esterilización, que no emplea ningún producto químico, se las deja secar al sol. Al no hacer uso de ninguna máquina (para reducir la huella de carbono) y preservar el material, este proceso puede demorar entre dos y tres días, dependiendo del clima.

Pasado ese tiempo se pulen los sorbetes por dentro y por fuera, usando cepillos de cerdas naturales. Eso no sólo les otorga brillo y suavidad, sino que impide que queden astillas.

El último paso consiste en el grabado de las piezas con el logo del proyecto. Esto se hace a partir de un láser que quema la caña, evitando así el uso de tintas. En cuanto a los deshechos de todo el proceso, Constanza y Federico se encargan de compostarlos y usarlos en su huerta.

 

Los sorbetes se pueden comprar por unidad o en kits junto a un cepillo y bolsa de tela para transportarlos. Aunque la experiencia les ha demostrado que con buenos cuidados pueden llegar a durar una década, desde Sorbentables sugieren usarlos en un lapso de hasta 18 meses y hacer una limpieza regular con agua y vinagre.

El precio sugerido al público es de $98 y ya está a la venta en Buenos Aires, Santa Fe, Chubut, Mendoza y Tierra del Fuego. Son distribuidos también por la cadena The Food Market y pronto estarán disponibles en una de las cadenas de cafeterías más importantes del país.

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Con 300 pesos y un poco de ingenio se pueden criar lombrices, y luego obtener el mejor abono con cero costo http://wi631525.ferozo.com/con-300-pesos-y-un-poco-de-ingenio-se-pueden-criar-lombrices-y-luego-obtener-el-mejor-abono-con-cero-costo/ http://wi631525.ferozo.com/con-300-pesos-y-un-poco-de-ingenio-se-pueden-criar-lombrices-y-luego-obtener-el-mejor-abono-con-cero-costo/#comments Mon, 10 Aug 2020 19:33:17 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=44995 Martín Kandrachoff es ingeniero agrónomo y está especializado en lombricultura. Es agente ProHuerta del INTA y asegura que toda persona interesada puede dedicarse a la cría de lombrices, ya que requiere pocos recursos aunque sí cierta dedicación. El principal fin que tiene la lombricultura es la conversión de residuos sólidos orgánicos (vegetales, guanos aviares y […]

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Martín Kandrachoff es ingeniero agrónomo y está especializado en lombricultura. Es agente ProHuerta del INTA y asegura que toda persona interesada puede dedicarse a la cría de lombrices, ya que requiere pocos recursos aunque sí cierta dedicación.

El principal fin que tiene la lombricultura es la conversión de residuos sólidos orgánicos (vegetales, guanos aviares y bostas de animales de granja como rumiantes y otros herbívoros monogástricos) en un sustrato final llamado humus de lombriz, muy estable y fértil. Se utiliza tanto para horticultura, fruticultura y ornamentales (aunque en estas últimas no tanto ya que la mayoría necesita un suelo más bien ácido y el humus tiene pH neutro).

“La limitante que vemos es la falta de conocimiento pero es fácil de llevar a cabo y agradable una vez que se va el miedo a los ´bichos´”, resume Martín.

Las lombrices que se suelen utilizar, y por la que es famosa la técnica, es la tipo “californiana”, que así se llaman aunque su origen es europeo.

Agrega que la lombricultura “es elemental en lugares donde se generan residuos orgánicos, ya que reducimos la contaminación que podrían generar y le damos una utilidad fenomenal porque es un abono ideal: es transformación para nuestros residuos, alimento para las plantas y una ayuda económica ya que no se debe incurrir en otros abonos y los vegetales crecen sanos y abundantes. Algo importante para evitar las enfermedades y otras adversidades es que las plantas estén bien nutridas y libres de situaciones estresantes, igual que nosotros”.

Este pequeño animal tiene abundantes virtudes pero también debilidades, como la temperatura que no debe ni ser muy baja ni muy alta (entre 10-35 grados). Por eso en épocas frías el lombricario debe recibir sol (aunque no tolera la luz directa) y en época cálida, sombra. Otra problemática es el pH, es decir, el nivel de acidez: si se le da muchas frutas en descomposición liberan ácidos que son perjudiciales para las lombrices, por eso lo mejor es contar con un medidor y manejarse con un rango de 6-8 de pH.

“Hay que tener en cuenta que las lombrices californianas no consumen directamente los desechos que les brindamos sino que éstos tienen que estar en procesos de descomposición, por lo que se sugiere realizar un compost previo, como los que se recomiendan desde INTA-ProHuerta, para que la materia orgánica se estabilice, pase una primera etapa ácida y muy cálida (hasta 60°C) para luego agregarle las lombrices”, detalla Martín.

La lombricultura cobró una importancia mayor en los últimos 30 años, principalmente el programa Prohuerta y el INTA que pusieron mucho énfasis en el desarrollo de esta actividad por ser un abono de primera calidad y favorecer la biodiversidad en la huerta. Además, es accesible y fácil de adoptar.

“Los recipientes más utilizados son tachos de descarte de pintura de 10-20 litros o cajones de verdura. También, según el volumen generado, se puede hacer algo en tierra”, describe Martín. “Si no se consiguen por intercambio de semillas o plantas las lombrices pueden llegar a ser lo que tenga un costo, pero el núcleo no pasa de los 300 pesos”.

En resumen, para el lombricario pueden usarse varios materiales y lo que hay que tener en cuenta es el manejo: no se pueden agregar únicamente desechos orgánicos domiciliarios en proceso de compostaje sino que se debe intercalar mínimamente (por un tema de temperatura, acidez y acceso al aire porque las lombrices respiran), pasto u hojas secas, viruta, aserrín de madera no curada, algo de tierra negra y, en algunos casos en que se agregue material muy ácido, será necesario tapar con ceniza de madera para balancear ese pH.

“Hay que tener en cuenta que el recipiente, tacho, bidón o lo que se prefiera según la escala debe estar perforado en el fondo para evitar encharcamiento del lixiviado, es un jugo muy concentrado que puede diluirse posteriormente para fertilizar las plantas”, advierte Martín.

“También teniendo en cuenta que las lombrices no toleran la luz, hay que cubrirlo o taparlo, puede ser con una lona, mediasombra o el material que se disponga. Hay que recordar remover en época fría 3-4 veces al mes y en época cálida una vez a la semana mínimo, y luego humedecerlo. El agua no debe ser excesiva ni tampoco debe estar seco. Las lombrices en su óptimo desarrollo duplican su número en 1-2 meses, por lo tanto se puede, además de generar un abono muy bueno, tener un ingreso con la venta de núcleos”.

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En medio de la cuarentena se celebra el Mes del Compostaje: ¿El campo puede aprovechar sus residuos? http://wi631525.ferozo.com/en-medio-de-la-cuarentena-se-celebra-el-mes-del-compostaje-el-campo-puede-aprovechar-sus-residuos/ Wed, 08 Apr 2020 13:29:06 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=37394 El aislamiento social, además de evitar que el Coronavirus se propague, puede generar nuevos hábitos que aporten al cuidado del medio ambiente y a la reducción de residuos. Estamos hablando del conocido y cada vez más difundido “compost”, que -sin excusas- cualquiera puede hacer tanto en hogares como en unidades productivas agropecuarias. Justamente este es […]

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El aislamiento social, además de evitar que el Coronavirus se propague, puede generar nuevos hábitos que aporten al cuidado del medio ambiente y a la reducción de residuos. Estamos hablando del conocido y cada vez más difundido “compost”, que -sin excusas- cualquiera puede hacer tanto en hogares como en unidades productivas agropecuarias.

Justamente este es el fin que persigue la campaña “Mes del compostaje”, que se está celebrando en plena pandemia (entre el 22 de marzo, Día del Agua, y el 22 de abril, Día de la Tierra). La iniciativa es impulsada por el grupo de Facebook “Compostar es una papa”, y que ya cuenta con el apoyo de Ministerio de Ambiente a través de la Resolución 92/2020. La campaña cuenta además con la adhesión de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología (RENAMA),  del MAPO, la UTT, y la provincia de Río Negro.

Ver ¿Qué puedo hacer durante el Mes del Compostaje?

“La lanzamos nosotros pero el origen es de una ONG santafecina que se llama Huella Ecológica. La idea es que el mes no sea nuestro sino que sea de todo el mundo, que se repita todos los años, como carnaval, como cualquier otra celebración”, explicó a Bichos de Campo Alejandro Vilas, administrador de la página que agrupa profesionales de diferentes ámbitos y gente común que ya transforma su basura en material valioso para la nutrición del suelo.

La campaña “consiste en reflexionar, informar, capacitar y difundir acerca del sistema de reciclaje como parte importante de la gestión de residuos”, agrega Vilas, que además es socio del emprendimiento Punto Compost. Así se podría disminuir la cantidad de basura orgánica de los hogares, que hoy representa un 50% y que de reciclarse pueden ser devueltos a la tierra en forma de humus para las plantas y cultivos.

El compostaje permitiría, también, bajar el porcentaje de cultivos que no son aprovechados. Según la FAO se desperdician un tercio de los alimentos, que se producen en el 28% de las tierras agrícolas. Es en este punto en el que el sector agropecuario juega un papel fundamental utilizando sus residuos y transformándolos en fertilizante.

Ver ¿Qué hacemos con las 1,5 millones de toneladas de guano de gallina que se generan cada año?

“Para el agro argentino no es novedoso el tema. Ya lleva varios años implementándolo en diferentes regiones y tipos de producciones.  El año pasado se logró sacar la Resolución conjunta 1/2019 entre la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental y el Senasa y, además, está en proceso de formación la ASACOMP (Asociación Argentina de Compostaje), integrada por científicos de Conicet, INTA, Universidades y profesionales del tema”, detalló a este medio Corina Leconte, ingeniera agrónoma, doctora en Recursos Naturales y asesora en compostaje para empresas agropecuarias.

Además de ser económicamente viable y ayudar a mejorar la productividad de los suelos, el compstaje en el agro representa un menor riesgo para los cultivos, menor uso de fertilizantes inorgánicos y agroquímicos, y mayor resistencia a la erosión por el viento y el agua. Varios son los ejemplos en establecimientos productivos. Y según el INTA, entre 80 y 90 plantas industriales transforman residuos agropecuarios y urbanos en enmienda orgánica.

“El uso de compost sobre los cultivos resulta estratégico en sistemas agroecológicos y en producciones convencionales con manejo sustentable, porque recupera los residuos que genera el propio sistema, permite reciclar nutrientes y regula el stock de carbono en el suelo”, señaló en diálogo con Bichos de Campo Luciano Orden, técnico del INTA Hilario Ascasubi, en el sur de Buenos Aires.

En lo que respecta a economías regionales “hay experiencias en residuos del deslintado de la semilla de algodón en Chaco, yerba mate e industria forestal en Corrientes, orujo de vid en Mendoza, de manzana y de peras en Río Negro; en Salta y Tucumán con el bagazo de caña de azúcar y cítricos”, afirmó Leconte.

También en Buenos Aires se trabaja con residuos agroindustriales, restos de poda y barros de maltería; con contenido ruminal y rastrojos de cereales; y en Santa Fe con efluentes de cerdo. “En el Mercado de Liniers hay un ejemplo claro que se desarrolló junto con INTA Castelar para hacer compostaje con lo que es estiércol de vaca y cama de caballos”, ejemplificó.

Ver Un santafesino logró producir un ‘compost animal’ a partir de las heces de sus cerdos

Recientemente una firma metalmecánica nacional desarrolló un sistema de compostaje a través de unos equipos cilíndricos de acero, una especie de silos horizontales de 7 m³ a 15 m³ que acelera la transformación y lo que se logra al aire libre en 30 días, se obtiene en 7. Se lo llama Rotorbuey y “hay domésticos y de uso agroindustrial. Ya se está utilizando Laboulage y Montebuey –Córdoba- en criaderos de cerdos”, resaltó Orden quien desde INTA colaboró con la puesta en funcionamiento y análisis físico- químicos y microbiológicos.

-¿Qué es y cómo se hace el compost?- le preguntamos a Leconte.

-Todo el mundo lo llama ´Tierra negra´ aunque no se usa tierra, pero tiene ese aspecto cuando se logra el producto final, que es estable y maduro”- respondió.

Luego explicó de manera sencilla: “Es la transformación de residuos en abono orgánico”, es decir que los desechos pasan por un proceso biológico en el que “es indispensable el oxígeno, la humedad y una etapa de altas temperaturas (mayores a 55°C) para que se haga de una manera eficiente”, agregó la especialista en compost.

Consiste en la mezcla específica de residuos ricos en carbono -aserrines, papel, cartón, cascara de arroz, restos de poda, paja seca- con los ricos en nitrógeno – estiércoles, restos de frutas y verduras, de yerba y té-.

Sus principales ventajas son un menor costo en la gestión de Residuos Sólidos Urbanos (RSU); mayor disponibilidad y recuperación de nutrientes; menor cantidad de residuos depositados en rellenos sanitarios o en basurales; menos vectores de enfermedades y ausencia de patógenos en el sitio de disposición final; y disminución de gases de efecto invernadero (GEI).

Hay algo que quedó en claro entonces: “Cualquier residuo tiene el potencial de hacer una transformación con el compostaje logrando un impacto muy positivo ambientalmente. Una responsabilidad que tiene que estar en cualquier ámbito, doméstico, agroindustrial, y muchos más”, concluyó Vilas.

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¿Qué hacemos con las 1,5 millones de toneladas de guano de gallina que se generan cada año? http://wi631525.ferozo.com/que-hacemos-con-las-15-millones-de-toneladas-de-guano-de-gallina-que-se-generan-cada-ano/ Mon, 11 Nov 2019 21:28:29 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=30030 En la Argentina, las granjas de aves ponedoras podrían ser un foco de contaminación si no se tratan adecuadamente las 1,5 millones de toneladas de heces, caca o guano generada cada año por esos animales. Cuenta el sitio del divulgación Sobre la Tierra, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), […]

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En la Argentina, las granjas de aves ponedoras podrían ser un foco de contaminación si no se tratan adecuadamente las 1,5 millones de toneladas de heces, caca o guano generada cada año por esos animales. Cuenta el sitio del divulgación Sobre la Tierra, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), que investigadores del INTA y de esa casa de estudios están evaluando cómo transformarlos ese residuo orgánico en un nuevo insumo agrícola con valor agregado.

El contexto es el siguiente: la producción de huevos en la Argentina creció de forma notable a partir de 2003. Hay más granjas avícolas que a la vez incrementaron su productividad en base a nuevas tecnologías. A partir de estos cambios, esos establecimientos comenzaron a generar una mayor cantidad de residuos que, sin un tratamiento adecuado, pueden constituir un foco de contaminación y de plagas.

Ver Prueban en la cancha un nuevo jugador del INTA: el pellet de compost

“En la Argentina, las granjas de aves ponedoras se concentran en las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Más del 90% consiste en galpones con 10 mil o 20 mil gallinas en jaulas. En los últimos años, la actividad avícola del país elevó su producción y así también sus residuos. Se estima que cada año se generan 1,5 millones de toneladas de guano”, explicó Pedro Rizzo, profesional del Laboratorio de Transformación de los Residuos (LTR-IMYZA-INTA Castelar) y estudiante de Doctorado en Ciencias Agropecuarias de la escuela para graduados de la FAUBA.

Un estudio llevado a cabo por Rizzo profundizó sobre las posibles problemáticas de las granjas ubicadas en zonas periurbanas del conglomerado de Buenos Aires. La razón, según explicó el investigador, es que “muchos barrios se extendieron con escasa planificación alrededor de establecimientos de ponedoras. Para evitar que esta cercanía traiga conflictos, hay que prevenir los malos olores y la contaminación de suelo, aire y agua que el guano puede generar. Una forma es aprovecharlo como insumo para otras actividades, ya que contiene nitrógeno, fósforo y otros compuestos químicos útiles para mejorar suelos agrícolas”.

Dado que el guano contiene patógenos y sustancias potencialmente contaminantes, Rizzo advirtió que se lo debe transformar en una enmienda segura antes de aplicarlo a los suelos. “Si queremos prevenir impactos negativos en el ambiente y en la salud de los trabajadores que manipulan el residuo, hay que reducir fundamentalmente su contenido de patógenos y de materia orgánica. Esto se puede lograr mediante el compostaje, así que evaluamos distintas formas de realizarlo”, indicó.

El investigador explicó que el compostaje es el proceso en el que ciertos microorganismos aeróbicos (es decir, que requieren oxígeno para su desarrollo) degradan los restos orgánicos. “Como resultado de esa actividad microbiana, la temperatura del guano aumenta, y al superar los 55°C durante cierto tiempo, el compost se ‘higieniza’; o sea, se eliminan patógenos, semillas de malezas y larvas de insectos. El producto final le puede aportar a los suelos un contenido alto de nutrientes y de materia orgánica estable. Para lograr un compost con esas características, durante su formación hay que generar condiciones físico-químicas de aireación, porosidad y humedad”.

Ver El compost ya es un producto regulado: establecen normas para su producción

“Los mejores resultados los logramos con el compostaje mediante volteos o revueltas mecánicas, una forma simple y efectiva de oxigenar las pilas de guano. Además, agregamos otros residuos agrícolas como aserrín, viruta o y chips de poda. Con este método registramos la mayor actividad microbiana, se alcanzaron las temperaturas más altas, se estabilizó la materia orgánica y se disminuyó la toxicidad y el contenido de patógenos del material inicial. Es una tecnología simple y económica que al valorizar los residuos agrícolas locales también promueve la sustentabilidad de los sistemas productivos”, puntualizó.

Rizzo comentó que el objetivo de su investigación es ofrecerles a los productores alternativas accesibles para procesar el estiércol de las aves, según su disponibilidad de capital y de mano de obra. Para ello, evaluó diversos métodos de oxigenación en el proceso de compostaje. Algunos requieren tratamientos activos con volteo, pero otros, no.

Por otro lado, Pedro evaluó en producciones hortícolas, florícolas y forestales, entre otras, el desempeño de los compost obtenidos. “En especies ornamentales probamos un sustrato con 20% del compost que elaboramos y registramos rendimientos similares a los que obtuvimos con sustratos comerciales”.

Tras años de trabajo, Rizzo afirmó que aún falta información para difundir el tratamiento y el uso productivo de residuos orgánicos, y también faltan sistemas de gestión que faciliten a las granjas elaborar y comercializar las enmiendas. Consideró que “quizás se requiera una cooperativa o una empresa que conecte a los establecimientos que generan compost con las producciones que lo requieran. Por otro lado, desde el Laboratorio de Residuos del IMYZA colaboramos activamente en la reglamentación de una norma que regula la generación y el uso de esta enmienda”.

Ver Un santafesino logró producir un ‘compost animal’ a partir de las heces de sus cerdos

A principios de 2019, en rigor, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el Senasa y otros organismos públicos como el INTA generaron una nueva normativa de compost que regula por primera vez sus usos y elaboración. “Se estableció con qué materiales está permitido realizar el compost, qué parámetros de calidad se deben tener en cuenta (niveles máximos tolerables de patógenos, metales pesados, nutrientes, etc.) y, en función de eso, en qué actividades se lo puede usar”.

“En paralelo a la norma, muchos investigadores conformamos un comité para fomentar que los grandes generadores de residuos de la Argentina comiencen a compostar”, y respecto a sus estudios de doctorado, concluyó: “Me gustaría poder llevarle a los productores varias propuestas de transformación y aprovechamiento de residuos orgánicos. Hoy en día casi no se los trata y me gustaría motorizar ese proceso. Es una alternativa que contribuiría a crear empleos y a mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos”.

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Prueban en la cancha un nuevo jugador del INTA: el pellet de compost http://wi631525.ferozo.com/prueban-en-la-cancha-un-nuevo-juguete-del-inta-los-pellets-de-compost/ Thu, 26 Sep 2019 22:15:12 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=28075 Ivestigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) obtuvieron un pellet de compost, es decir un biofertilizante con el compostaje de residuos orgánicos, que podría ser utilizado con el fin de mejorar el suelo de los campos deportivos. Por ahora este refuerzo funcionó bien en la cancha auxiliar del club San Lorenzo de Almagro, donde […]

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Ivestigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) obtuvieron un pellet de compost, es decir un biofertilizante con el compostaje de residuos orgánicos, que podría ser utilizado con el fin de mejorar el suelo de los campos deportivos. Por ahora este refuerzo funcionó bien en la cancha auxiliar del club San Lorenzo de Almagro, donde se hicieron algunos ensayos.

El investigador Luciano Orden, del INTA de la localidalidad bonaerense de Hilario Ascasubi, trabajó en el desarrollo de una máquina removedora de compost y de sensores que permiten producir enmiendas orgánicas a gran escala y el seguimiento del proceso a campo a través del envío de datos por telemetría.
Con esas herramientas logró optimizar la gestión del compostaje de diferentes residuos orgánicos y habilitó la gestación de otra innovación, junto con Javier Ferrari, investigador del INTA Bariloche. Ahora pudieron hacer pellet del compost.

“Aún en fase de estudio, el pellet de compost tiene algunas ventajas sobre el compost tamizado que sale directamente del campo”, destacó Orden. ¿Cuáles son esas ventajas? Según el investigador se aplica con las máquinas convencionales de fertilización, se incorpora mucha más cantidad de material orgánico por metro cuadrado ya que tiene menos humedad, se distribuye mejor, puede acopiarse y hasta es más eficiente de transportar en términos de logística.

Ver Un santafesino logró producir un ‘compost animal’ a partir de las heces de sus cerdos

Gracias a la articulación con el equipo de mantenimiento del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, los investigadores pudieron probar este biofertilizante como principal componente de una estrategia de fertilización biológica, que da respuesta a una necesidad escasamente resuelta en el rubro de los campos deportivos en la actualidad.

“La producción de césped tiene un ritmo mucho más intensivo que las actividades agropecuarias tradicionales, quizás el más intensivo del planeta”, apuntó Daniel Sposito, ingeniero en producción agropecuaria y asesor en campos deportivos. Un césped de golf, por ejemplo, se corta –es decir, se cosecha– prácticamente todos los días de la semana, mientras que el de un campo de fútbol se cosecha entre dos y tres veces a la semana.

Sumado a esta demanda, el tránsito arduo de un partido exige que el césped tenga una capacidad rápida de rebrote y reparación de todos los daños. “Para lograr una alta velocidad de regeneración, se utilizan estrategias básicas como resiembras casi permanentes, la gestión eficiente del agua y la aplicación de un esquema de fertilización, rico en fósforo y en potasio para fortalecer los tejidos vegetales”, explicó Sposito.

De acuerdo con Sposito, “el compost contribuye a los requerimientos de fertilización física, porque mejora la estructura del suelo, y biológica, debido a que la existencia de materia orgánica garantiza la posibilidad de que haya capacidad de intercambio catiónico, es decir, la disponibilidad de ‘platos de comida’ para que las plantas los tomen y se desarrollen”.

Sposito, quien ya había probado la incorporación enmiendas orgánicas con buenos resultados, destacó la versatilidad de la tecnología del INTA por su facilidad de aplicación. “El tamaño del pellet es muy bueno y la posibilidad de que se distribuya con maquinarias convencionales, que suelen estar disponibles en los clubes, hace que sea fácil de lograr”, amplió Sposito.

Actualmente, la fertilización biológica con compost se realiza en el momento de recomposición de las canchas, cuando, en condiciones de deterioro, se debe hacer una roturación profunda del terreno y luego se vuelve a nivelar.

“El compost del INTA presentaba una excelente calidad, porque era limpio, suave, de buen olor, con buena humedad, no estaba mezclado con tierra y tampoco tenía malezas”, destacó Sposito, al tiempo que añadió: “Se pudo aplicar sobre el césped sin la necesidad de roturar el terreno y, con una aireadora o con la misma lluvia, se va incorporando en el suelo”.

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Intensificación lechera: Ya existen 56 tambos “bajo techo” en la Argentina http://wi631525.ferozo.com/intensificacion-lechera-ya-existen-56-tambos-bajo-techo-en-la-argentina/ http://wi631525.ferozo.com/intensificacion-lechera-ya-existen-56-tambos-bajo-techo-en-la-argentina/#comments Wed, 12 Sep 2018 12:02:21 +0000 http://bichosdecampo.com/?p=13498 El periodista agropecuario José Iachetta, del sitio TodoAgro (hecho desde Villa María), se viene anticipando al Censo Agropecuario 2018. Por sus propios medios y gracias a sus conocimientos profundos sobre el sector lechero, sacó la conclusión de que actualmente existen 56 establecimientos “estabulados” y que cuentan con galpones construidos o en construcción para alojar a sus […]

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El periodista agropecuario José Iachetta, del sitio TodoAgro (hecho desde Villa María), se viene anticipando al Censo Agropecuario 2018. Por sus propios medios y gracias a sus conocimientos profundos sobre el sector lechero, sacó la conclusión de que actualmente existen 56 establecimientos “estabulados” y que cuentan con galpones construidos o en construcción para alojar a sus vacas.

El relevamiento de TodoAgro agrega que estos tambos modernos se reparten entre diferentes sistemas de intensificación productiva: el free-stall  (estabulado), el compost barns (con cama de compostaje) o el dry-lot (sistema de corral seco con pendiente).

¿En qué consiste este proceso de intensificación lechera? Se los preguntamos a Gonzalo Bader, que pertenece a la empresa GEA, proveedora de equipos y tecnologías para la producción lechera. Esto fue lo que nos dijo: 

“Cuando el terreno es una limitante, estos sistemas confinados son los que permiten al productor crecer”, contó Bader, quien explicó que no son tecnologías nuevas en el mundo, ya que el free-stall nació hace más de 45 años en Estados Unidos y el compost tiene por lo menos veinte años de ensayos. 

“En la Argentina hay muchísimos proyectos en carpeta, pero todavía la concreción es baja. Todo productor de 200 vacas para arriba está pensando en estas cuestiones por un tema de necesidad de aumentar la productividad”, añadió el especialista. De todos modos, aclaró que esto de la intensificación “no es para todo el mundo y siguen conviviendo en la Argentina muchos sistemas extensivos que también son válidos”.

Bader reconoció que la inversión para levantar estos tinglados en medio del campo es cara, pero enfatizó que “las vacas la pagan” con un aumento de la productividad originado sobre todo en el mayor confort. “La leche aparece cuando se hace esto bien. Eso es una realidad”, resumió. 

Según el relevamiento de Iachetta, Córdoba lleva la delantera en la incorporación de este tipo de infraestructura, ya que cuenta con 33 de los 56 establecimientos, ya sea estén terminados o en proceso. Allí  están en construcción ocho galpones, en Tío Pujio, James Craik, Adelia María, Monte Maíz, Las Varas, Manfredi y dos proyectos en marcha en Oliva.

En la provincia de Santa Fe, el relevamiento concluyó en existen 13 galpones, la mayoría en manos de grandes empresas agroindustriales y bajo la opción de los free-stalls.

Iachetta recuerda que, aunque ahora va a la cola,  la provincia de Buenos Aires ha sido una pionera en compost barns, ya que el productor Matías Coll, de Pehuajó, comenzó en 2015 y por estos días está terminando de construir un segundo galpón.

En Entre Ríos hay 5 establecimientos que se han decidido por estabular vacas bajo galpón, y en Salta ya hay un galpón de compost en el Valle de Lerma.

Mirá el especial lechero de Bichos de Campo, junto a Iachetta y desde Villa María:

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