Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Los argentinos comemos hoy más papa que carne vacuna, pero desconocemos la actividad: Mario Raiteri nos introduce en un mundo de 400 productores que implantan 80 mil hectáreas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El cultivo se consume hoy en el país más que la carne vacuna. Sin embargo, los argentinos sabemos muy poco de dónde y cuándo se produce la papa.
“Creo que hay visualizar la actividad, que ha sido a pesar de las administraciones y sin ayuda de estas”, dijo Raiteri, quien reconoció que no hay una política papera ni la hubo antes.

Según su mirada, la producción de papa “creció en función de gente que tuvo la visión y el coraje, porque en realidad tenemos 4 meses de producción y luego hay que esperar la revancha en un próximo tiro, y sino tenemos que aguantar un año. Es una actividad con riesgos y que depende mucho del clima”, agregó el dirigente.
En Otamendi recién en esta época del año se está concluyendo con la cosecha, pero además hay media docena de empresas locales que se dedican a la selección, lavado, empaque y almacenamiento del alimento, para que haya oferta disponible para los dos mercados que tiene el cultivo: la industria y el consumo en fresco.
La oferta de papa, como dijo Raiteri, depende de no demasiados productores que invierten una gran cantidad de capital cada año, porque producir 1 hectárea de papa en la Argentina cuesta aproximadamente entre 5 mil y 7 mil dólares. Es decir, diez veces o más que una hectárea de maíz. Casi 15 veces lo que cuesta hace una hectárea de soja.
Mirá la entrevista completa a Mario Raiteri:
El sector productor de papa tiene, como muchas otras actividades agropecuarias, el desafío enorme de establecer acuerdos con el resto de la sociedad. Raiteri lo sabe. Dice que “estamos empezando a hacernos cada vez más responsables en cumplir con la misión de producir la mayor cantidad de papa en condiciones de calidad, sanidad e inocuidad, tratando de tener algún grado de Buenas Prácticas y armonía con el ambiente”.
La papa es un cultivo complejo en el que la mayor parte de los actores no necesariamente es dueño de los campos que trabaja. La mayor proporción se realiza sobre tierras alquiladas. Y esto se debe a la alta rotación que requiere el cultivo, que requiere un periodo de descanso de los suelos de al menos cuatro campañas.
“El consumidor nos pide sustentabilidad en un cultivo intensivo que precisa de una presencia de fitosanitarios. Así que tenemos que ir cambiando la cabeza, y a su vez debemos hacer la actividad dentro de un marco legal que implica responsabilidad con nuestros trabajadores evitando el trabajo en negro, el trabajo esclavo y el trabajo infantil”, explicó Raiteri.
El dirigente también consideró que es necesario un mayor trabajo con el Estado, pues todavía hay mucha informalidad, especialmente en el mercado en fresco. “Tenemos que empezar a formalizar nuestra actividad tributando lo que corresponde, pero precisamos de la comprensión de las administraciones dado que no tenemos ningún tipo de asistencia financiera”.
Que la papa es uno de los alimentos más importantes de la Argentina no lo dice solo Raiteri. Según un informe de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) a cargo de los ingenieros agrónomos Ricardo Bergonzi y Sergio Constantino, el consumo de papa (fresca o industrializada) aumentó a 52 kilos por habitante por año, superando la marca de consumo de la carne, otro alimento muy significativo en la dieta de los argentinos, que en diciembre pasado se ubicó en 49,7 kilos por habitante por año, según cálculos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra).
“Argentina produce papa con 400 productores y sobre 80 mil hectáreas, con un potencial increíble como lo es terminar con el hambre en el país y nadie pone los ojos en esto, porque la visión que hay desde el Gobierno, sin importar el color de administración, es de caja. Para ellos es mas funcional el agronegocio, el pool de siembra y el commoditie tradicional de la soja. Nosotros queremos un campo con todas esas actividades, pero en el que no se vayan expulsando o reduciendo economías regionales como esta, con el compromiso que tienen para terminar con los problemas del hambre”, resaltó.
También señaló que gracias a la papa “se genera una movilidad social ascendente, porque ha permitido impulsar al resto de la economía local, la venta de maquinarias y de insumos. También la capacidad de dar trabajo porque si bien la actividad se mecaniza, una cuadrilla normal para una chacra promedio de 80 hectáreas es de 15 personas”.
En territorio bonaerense la papa se cultiva en zonas como Balcarce, General Alvarado, Mechongué, Nicanor Otamendi, Miramar, Necochea, Lobería, Azul, Tandil. Entre todas ellas suman poco más de 30 mil hectáreas de un total de 80 mil que se siembran a nivel nacional, es decir que casi 40% de la producción nacional se concentra allí.
La entrada Los argentinos comemos hoy más papa que carne vacuna, pero desconocemos la actividad: Mario Raiteri nos introduce en un mundo de 400 productores que implantan 80 mil hectáreas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Fuerte salto del consumo de papa: Llegó el día en que las fritas ocupan más espacio que los bifes en el plato se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Antes, la papa era solo un acompañamiento de la carne. La famosa guarnición. Pero ahora el consumo promedio de papa en el país pegó un fuerte salto y superó al de la carne de bovinos. Ayuda la fuerte caída de este rubro, pero también un crecimiento del tubérculo en la dieta local. Si la ingesta de carne ronda actualmente los 50,6 kilos anuales por habitante (según el dato oficial publicado por el Ministerio de Agricultura), el consumo de papa llegó en 2020 a 52 kilos.
Ahora comemos más papa que bife.
El cálculo sobre el consumo interno de la hortaliza no es oficial, pues el Estado ofrece poco material sobre este cultivo. Pero la fuente es muy confiable. Lo difundió la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, enclavada en la principal zona papera del país. Esa casa de estudios se propuso actualizar el último dato de consumo de papa que había en el país, que era de 2016 y que hablaba de una demanda por habitante y por año de 38 kilos.
Para actualizar ese indicador, informó la Facultad, “se utilizó la información recabada de un encuentro de productores y técnicos para tratar la problemática de la cadena de papa en el país”, del cual participaron referentes de Jujuy y Salta, Tucumán, Córdoba, Villa Dolores y San Luis, Rosario, Mendoza, y la provincia de Buenos Aires.

De allí surgió una estimación acabada sobre la superficie implantada con el tubérculo y de la producción lograda el año pasado. Fueron 79.900 hectáreas cosechadas con un rendimiento promedio de casi 36 toneladas por hectárea. En total se produjeron 2.844.000 toneladas de papa, de la cual 1,9 millones se destino al consumo en fresco y el resto a distintos rubros industriales.
“El 67% de la producción es destinada al consumo fresco. Si consideramos que de éste el 6% se exporta a países vecinos, quedan para el consumo interno 1.794.500 toneladas, lo que representa un consumo aparente de 40,8 kg/persona/año, indicando un incremento del 7% respecto del año 2016”, se indicó en el informe de la facultad.
A esos 40 kilos de papa que cada argentino consumió en 2020 en fresco hubo que añadir el consumo de papa industrializada. En este caso, el 65% de la producción de bastones se exporta, mientras que la totalidad de la producción de chips y la mayor parte de la de puré se consumen localmente.
Los especialistas concluyeron que “la cantidad de papa fresca industrializada consumida en el país alcanzaría las 503.000 toneladas, lo que se traduce en un valor de 11,4 kilos por habitante al año, siendo casi el 70% de papa bastón”. En este rubro hubo un incremento significativo respecto de la estimación efectuada en 2016, donde el consumo de papa industrializada era de solo 6 kilos anuales per cápita. Prácticamente se duplicó.
“Resumiendo, comparando el 2020 respecto del 2016, hubo un incremento del consumo aparente de papa en fresco del 7% y del 11.4% de papa que es industrializada, aumentando al mismo tiempo el valor de consumo total a 52 kg/habitante/año, evidenciando una suba del 18%”, fue la conclusión.
52 kilos de papa es más que los 50 kilos de carne vacuna. Por supuesto, si sumamos a la comparación entre plato principal y acompañamiento los consumos de pollo (otros 45 kilos per cápita) y la de cerdo (unos 15 kilos), las papas vuelven a su cuartel o guarnición. Pero el crecimiento de su consumo es más que significativo, especialmente en este último año de pandemia.

Según el trabajo de la Facultad de Agronomía de Balcarce, “este fenómeno se ha manifestado en varios países de Europa. España reportó un incremento en el consumo de papas fritas congeladas de un 10% en 2020 respecto de 2019. También un aumento de 8,7% de las comidas caseras, donde las papas frescas ocuparon un lugar muy importante en la participación de las mismas”.
Más casos: Suiza mostró una de las variaciones más importantes ya que para el segundo trimestre del 2020 el consumo de papa fue 145% superior al mismo período en 2019. Por su parte Alemania tuvo un incremento de 13,4% comparado con el año anterior, mientras que para Europa occidental el aumento en el consumo fue un 11% más que el 2019.
La entrada Fuerte salto del consumo de papa: Llegó el día en que las fritas ocupan más espacio que los bifes en el plato se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>