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cosecheros – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Tue, 11 Jan 2022 11:47:00 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png cosecheros – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Cosa de locos: Estaban cosechando un lote de trigo y se encontraron nada menos que… un cohete espacial http://wi631525.ferozo.com/cosa-de-locos-estaban-cosechando-un-lote-de-trigo-y-se-encontraron-nada-menos-que-un-cohete-espacial/ Mon, 10 Jan 2022 14:36:59 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=90210 A la hora de poner en marcha una cosechadora, el operario sabe que debe ser cauteloso porque nunca se puede descartar que algo aparezca en medio del cultivo que está trillando. Puede tratarse de un animal salvaje –o de sus restos-, algún pedazo de chatarra vieja o incluso un cohete espacial. Sí, un cohete espacial. […]

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A la hora de poner en marcha una cosechadora, el operario sabe que debe ser cauteloso porque nunca se puede descartar que algo aparezca en medio del cultivo que está trillando. Puede tratarse de un animal salvaje –o de sus restos-, algún pedazo de chatarra vieja o incluso un cohete espacial.

Sí, un cohete espacial. Eso fue lo que enontraron Matías Schmidt y Santiago Ucci, contratistas y socios desde hace varios años, en medio de un lote de trigo que estaban cosechando en un campo ubicado en el partido bonaerense de Lobería.

“Fue una experiencia tremenda. Estábamos cosechando, tirando melga por melga –es decir tramo por tramo- y tuvimos que parar porque encontramos eso. Casi nos lo llevamos por delante”, dijo a Bichos de Campo Santiago Ucci.

¿Pero cómo es que un cohete espacial termina en un trigal? Todo inició cuando Rafael Paredes, el encargado de la estancia La Mora, recibió la visita de unos técnicos pertenecientes a la empresa argentina Tlon Space, dedicada a la puesta en órbita de nanosatélites.

“Ellos nos habían contactado para poner una plataforma de lanzamiento. Acá tenemos un monte de 1.000 hectáreas contra los médanos y me pareció peligroso hacer un proyecto así porque se podía prender fuego. Es un monte que está forestado hace 80 años. Hablé con el dueño y no nos pareció lógico”, recordó Paredes en una charla con este medio.

Pero la empresa no se quedó con la negativa y continuó contactando a los vecinos de la estancia, hasta que uno, a unos pocos kilómetros, dio el sí.

“Su idea es hacer una base de lanzamiento a gran escala, para tener cohetes de 25 metros de longitud. El que nosotros encontramos, si bien en los datos figura que tiene alrededor de diez metros, no tenía más de tres. Estaban probando algo ambicioso pero a menor escala”, señaló Matías Schmidt a Bichos de Campo.

El cohete encontrado fue el Aventura I, la línea de cohetes principal de la empresa que, según su descripción, cuenta con dos etapas de desarme, un diámetro de 0.352 metros y una capacidad de carga de hasta 25 kilos.

Tlon Space había hecho una prueba hacía dos meses pero la misma no fue exitosa por un error en las configuraciones. Según los cálculos realizados por los técnicos, realizó un recorrido de casi 20 kilómetros y se desarmó entre la estancia La Mora y el campo lindero.

Para la empresa resultaba primordial encontrarlo, ya que servía como evidencia para los próximos despegues. Tanto es así que durante dos meses enviaron una avioneta para rastrear los restos del cohete, pero la densidad de las pasturas tapó cualquier indicio.

“Cuando apareció los llame enseguida. Me dijeron que era fundamental para corregir errores y rescatar las pequeñas cámaras que llevan los registros. Lo que pudieron ver es que llegó más alto de lo que tenían pensado. Nos dieron una recompensa que repartí entre los cosecheros”, afirmó Paredes.

-¿Alguna vez encontraste algo tan raro como esto?- le preguntamos a Schmidt.

-Una vez vi un puma saliendo de un maíz, un animal sumamente atractivo e imponente en su imagen, pero nunca nada como esto. Miré para adelante y empecé a los gritos porque vi algo. Quien iba a pensar que habíamos encontrado el cohete.

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Radiografía de un cosechero: ¿Cómo trabajan quienes se dedican todo el año, todos los años, a recolectar la fruta? http://wi631525.ferozo.com/radiografia-de-un-cosechero-como-trabajan-quienes-se-dedican-todo-el-ano-todos-los-anos-a-recolectar-la-fruta/ Tue, 04 Jan 2022 10:40:23 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89558 Si de algo saben los cosecheros frutícolas es de sacrificios. Año a año deben separarse de sus familias y trasladarse grandes distancias para realizar tareas zafreras, que sólo duran unos pocos meses y no siempre les asegura un ingreso estable. En aquellos momentos del año en que la actividad se detiene, tienen que poner manos […]

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Si de algo saben los cosecheros frutícolas es de sacrificios. Año a año deben separarse de sus familias y trasladarse grandes distancias para realizar tareas zafreras, que sólo duran unos pocos meses y no siempre les asegura un ingreso estable. En aquellos momentos del año en que la actividad se detiene, tienen que poner manos a la obra para conseguir alguna changa que les permita seguir teniendo pan sobre la mesa.

Ahora bien, ¿cómo es la vida de un cosechero y su trabajo? ¿Se trata de una actividad que eligen o que realizan por necesidad? Bichos de Campo entrevistó al tucumano Pedro Luis Villafañe, “Luchín” para los amigos, que ha dedicado gran parte de su vida a las tareas zafreras, tanto en su provincia como en el sur del país.

Villafañe, un hombre aguerrido de 53 años y oriundo de la localidad de Santa Lucía, divide su año entre la cosecha de peras y manzanas en Río Negro, y la de limones y arándanos en Tucumán.

A partir de los primeros días de enero se inscribe para viajar a una chacra en el Alto Valle, y trabajar hasta fines de febrero o principios de marzo, dependiendo de los resultados de la campaña. A su regreso se inscribe para comenzar a cosechar limones en fincas cercanas a su casa, actividad que se extiende hasta finales de octubre. A partir de allí y hasta el comienzo del nuevo año, se dedica a la recolección de arándanos para asegurarse un ingreso durante los meses de noviembre y diciembre.

“Con respecto a los viajes a Río Negro, el gobierno arregla con algunas empresas y pone micros. A partir del 3 o del 4 ya nos podemos anotar. Son más o menos ocho o diez viajes que ponen para todas las personas que viajan al sur. Es gratis”, indicó Villafañe a Bichos de Campo.

Su primer trabajo en la zona del Valle fue en una chacra a las afueras de Villa Regina, a la que podía asistir con su familia.  El trabajo en ese entonces demoraba unos 40 días y el pago se efectuaba recién al finalizar la cosecha, en negro. Según el tucumano, Río Negro ya no permite el viaje de los cosecheros tucumanos junto a sus familias (mujer e hijos), por lo que los hombres deben ir solos.

Tiempo después consiguió un trabajo en General Roca, en donde logró estar registrado y recibir aportes, aunque sólo duro un año. Desde hace siete campañas atiende, junto a otros compañeros, una finca en Cipolletti en la que también trabajan sus hijos.

-¿Cómo son las condiciones de su estadía allí?- le preguntamos al cosechero.

-En Río Negro cada uno tiene su pieza. En ese sentido estamos bien de comodidad. Si las condiciones no son las esenciales lo digo, estoy muy en contra de ese tipo de cosas. Nos dan una habitación grande y un baño al lado. Las comidas nos las pagamos nosotros, ellos no nos dan nada. Incluso nos pagamos el gas. El único servicio que no pagamos es la luz. Las piezas están dentro de la chacra, en un galpón. Y pegado a él está el encargado. El dueño tiene una casa en la misma allí mismo también.

-¿Cómo es la modalidad de pago?

-Es mensual. Todos los días 5 cobramos, aunque cerca del 20 nos dan un anticipo. Si necesitamos antes para comer u otra cosa nos lo dan y después nos lo descuentan.

-¿El sueldo es fijo o depende de la cosecha?

-Todo depende de los días trabajados. En Río Negro pagan por bines (contenedores plásticos). Cada uno tiene un precio. De acuerdo a la cantidad de bines que uno hace es más o menos el jornal del día. No es un jornal permanente de todos los días porque todo depende de cómo está la fruta, del corte que uno hace. No es lo mismo la primera pasada que la segunda, donde cuesta más llenar el bin. El año pasado promediamos cerca de los 1800 pesos por jornal por día.

El valor de cada bin se fija anualmente a través de un convenio en el que media el gremio UATRE. Si bien Villafañe no integra el mismo, todas las fincas se ajustan a esas cifras y los cosecheros cobran aproximadamente lo mismo. Cada bin puede almacenar entre 17 y 20 kilos, que luego son depositados en contenedores más grandes, de entre 350 y 400 kilos.

Podés ver acá los valores acordados por UATRE para la campaña 2020/2021:

Escala cosecha 2021

Las jornadas de trabajo de Villafañe son de ocho horas de lunes a viernes, y los sábados trabaja solo hasta las 12. Entre las 12 y las 14 cuenta con un receso para almorzar.

-Mucho se ha hablado sobre los problemas para conseguir mano de obra en las cosechas. ¿Notó que faltó gente en la zafra de Río Negro?

-No, la gente siempre se movilizó. Acá no hay trabajo, no hay absolutamente nada. Uno sí o sí tiene que viajar al menos en enero y febrero, hasta que en marzo se pueda empezar con la cosecha del limón.

Una vez que finaliza el trabajo en el sur, Villafañe regresa junto a su cuadrilla a Tucumán. Allí integra la cooperativa La Asturiana, que brinda servicios a la firma Citromax, una de las tres empresas de cítricos más importantes de la provincia junto a San Miguel y Citrusvil.

A diferencia del caso anterior, muchas de las chacras de limones quedan en Santa Lucía, por lo que por las noches puede regresar a su casa con su familia. El traslado hasta el lugar de trabajo se encuentra provisto por el gobierno provincial.

-¿Las jornadas laborales son iguales que en la cosecha de peras y las manzanas?

-No, acá trabajamos quincenalmente. Trabajamos hasta el día 15 y cobramos el día 20. Luego trabajamos hasta el día 30 y cobramos el día 5.

-¿Cuánto está el jornal en el caso del limón?

-En la actualidad está bajo. Lo que marca el convenio del gremio son 1360 pesos de jornal. Pero acá, a diferencia de Río Negro, no todos pagan eso. Aunque estén en blanco, algunos pagan 1000 pesos el jornal. Lamentablemente tenemos un gremio que permite que pasen esas cosas. UATRE acá es un desastre.

Villafañe integra desde hace varios años la Coordinadora de Limoneros Autoconvocados, una agrupación que reclama por mejoras en las condiciones laborales de los cosecheros.

-¿Qué problemas identifica usted en UATRE?

-No estamos bien remunerados, esa es una de las principales causas por las que estamos en contra del gremio. Hay muchas cosas que se tendrían que mejorar para que el trabajador esté más cómodo. Nos dan ropa dos veces al año, pero normalmente cuando ya varios cosecheros dejaron la cosecha y la cuadrilla es más chica. A veces nos falta el agua en los días de calor, y otras, cuando alguna persona se descompensa o tiene algún problema no hay una ayuda directa hacia el trabajador. Estamos ahí bajo las plantas hasta que se les antoja arrimar algún vehículo para llevarlo a un hospital. Por suerte no hemos tenido un caso grave. Lo primero que ellos toman es que no queremos trabajar. Siempre es una presión para exigirnos. Nosotros nos sentimos un poco desprotegidos

-¿Cuál es la situación laboral en Tucumán luego de la cosecha de limón?

-No hay trabajo, queda prácticamente nada. En las fincas grandes quedan las personas estables, o algunos temporarios que hacen tareas de mantenimiento. Lo que hacen es darles un receso en los meses en que no se cosecha. Esas personas luego pueden hacer otro tipo de tareas. Todo lo hacen para no darles un trabajo seguro y que dependan de la misma firma. Al estar todo un año completo la empresa los debería tomar como estables.

A continuación Villafañe agregó: “Luego de la cosecha los muchachos no se pueden quedar parados, tienen que darle de comer a la familia. Lo que hacen es salir a buscar otras changas esos dos meses hasta que la empresa los vuelva a tomar. Así no los dejan de forma estable”.

Cuando la cosecha de limón finaliza, el gobierno otorga lo que se conoce como “planes interzafra” para aquellos que, luego de siete meses de cosecha, no tienen una actividad hacia el fin de año. El mismo supone una erogación de 16.500 pesos: 10.000 como parte del plan, 4000 dentro de la Tarjeta Alimentar y 2500 más de parte del gobierno provincial. Este dinero se entrega en los meses de noviembre, diciembre y enero.

¿Qué hace usted cuando termina la cosecha de limón?

-Nosotros terminamos normalmente en el mes de octubre y arrancamos la cosecha de arándano. Se hace en noviembre y algo en diciembre. Es un período corto porque es una fruta muy delicada. Ni bien toma color ya se la tiene cosechar.

-¿Qué lo llevó a ser cosechero?

-Es una buena pregunta. Es lo que había, no había muchas opciones. Opté por el campo porque me parece un trabajo bueno. Hoy por hoy, en mi caso, estoy luchando. Se están haciendo muy mal las cosas y mucha gente se dio cuenta.

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Federico Maranzana, de la empresa Nynagro, nos introduce en la cosecha del limón, que es clave para Tucumán por la alta demanda de mano de obra http://wi631525.ferozo.com/federico-maranzana-de-la-empresa-nynagro-nos-introduce-en-la-cosecha-del-limon-que-es-clave-para-tucuman-por-la-alta-demanda-de-mano-de-obra/ Mon, 19 Jul 2021 21:28:16 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=73552 Federico Maranzana es el gerente de Nynagro, una empresa con más de 25 años de trayectoria en la producción de limones, que destina sobre todo al exigente mercado en fresco para la exportación. Una de sus principales fincas se ubica en la localidad tucumana de Los Nogales. Son 60 hectáreas que compró su padre Antonio, […]

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Federico Maranzana es el gerente de Nynagro, una empresa con más de 25 años de trayectoria en la producción de limones, que destina sobre todo al exigente mercado en fresco para la exportación. Una de sus principales fincas se ubica en la localidad tucumana de Los Nogales. Son 60 hectáreas que compró su padre Antonio, más conocido como Nino Maranzana, en 1988. Allí pudo ver Bichos de Campo como es la actividad en estos meses de cosecha.

Entre muchachos que iban y venían cargando bolsones con limones que descargaban en los pallets que luego serían llevados hacia una planta de empaque que tiene la empresa en la misma zona, Federico nos explicó que si se piensa producir para el mercado en fresco un buen rendimiento a lograr debe rondar entre 45% y 50% de las frutas de cada árbol, dejando el resto para la industria. Para eso hay que extremar los cuidados y seleccionar la fruta en el momento preciso.

“Es todo cuestión de oferta y demanda, pero nuestro mayor interés es sacar la fruta fresca porque tiene mayor valor que si la entregáramos a la industria”, dijo Maranzana. Del 1,4 millones de toneladas de limones que se cosechan en Tucumán, solo 250 mil toneladas van como fruta fresca a la exportación y otras 150 mil toneladas se destinan al mercado local. El resto, casi 1 millón de toneladas, lo absorbe la industria.

Mirá la entrevista completa a Federico Maranzana:

Aproximadamente en una hectárea de plantas de limón se producen de 50 a 75 toneladas del cítrico, siempre dependiendo del tipo de plantación. En esos casos, el objetivo de Nynagro es que poco más de 35 toneladas por hectárea se destinen al mercado en fresco.

La cosecha del limón arranca a fines de febrero en la zona sur tucumana, donde suele haber mayor índice de lluvias, mientras que en otra zona ubicada más hacia el oeste de la capital provincial, la recolección empieza hacia fines de abril o principios de mayo y se extiende hasta fines de julio o agosto. “Hay varios cortes, pero el primero siempre es el que suele tener más cantidad y calidad de fruta”, aseguró el empresario.

Un aspecto característico del limón es que su cosecha es manual. “El cosechero tiene un aro de entre 60 y 64 milímetros y eso es lo que le dará la pauta acerca de cuál es el limón que debe cortar. Entonces el limón más chico queda en la planta y el otro se corta con tijera y va a su maleta”, describió. En sucesivas pasadas irán recolectando la fruta que va quedando, aunque cuanto más tiempo pasa peor es su calidad.

En cuanto al tratamiento de las plantas, Maranzana indicó que realizan una serie de cuidados agronómicos y culturales. “Se hacen aplicaciones de fungicidas e insecticidas desde el mes de septiembre hasta febrero o marzo. Obviamente, una finca preparada para exportación requiere de muchas más aplicaciones que una fruta preparada sólo para fábrica”, señaló.

Federico es uno de los cuatro hijos socios junto a su padre Nino. Una vez armada la sociedad con el nombre de Nynagro en el 2000, fueron agrandando la producción de a poco, hasta llegar a tener las 200 hectáreas actuales. La firma tiene tres fincas donde produce limones: Norma, Nino y La Soñada, pero además tiene campos en el sur tucumano, en localidad de Taco Ralo, donde produce granos -entre ellos la chía- y crían ganado, totalizando más de 4000 hectáreas.

La cosecha de la fruta es bastante particular, porque a diferencia de otras actividades zafreras que son estivales, el limón convoca mucha demanda de mano de obra en los meses de otoño e invierno. Los cosecharos, además, suelen comenzar a trabajar a mediodía y hasta las cinco de la tarde, cuando comienza a caer el sol. Usualmente las empresas contratan cuadrillas y tercerizan esa labor. Muchos de esos trabajadores continúan luego con la temporada de la frutilla o el arándano. Y ya entrada la primavera viajan a otras provincias, como Mendoza o Río Negro, para continuar trabajando en la cosecha de otras frutas.

El personal permanente de las fincas se ocupa, entre otras cosas, de la implantación de nuevas parcelas. La vida productiva de un limonero llega a los 25 años. En Nynagro intentan renovar el 5 al 10% de la superficie todas las temporadas.

“Cuando pones una planta de estas vos sabés que tenés que estar 30 años invirtiendo”, nos dijo Federico, que solo pide de los gobiernos mayor apoyo crediticio y obras de infraestructura que alivien los altos costos de exportación. Es lo que falta. Celebra en cambio que se hayan abierto muchos mercados.

-El limón es importantísimo para Tucumán en términos laborales y económicos. ¿Vos, como empresario, te sentís importante?

-Toda persona que pueda generar una trabajo suma. La actividad del limón es muy importante para Tucumán justamente por la demanda de mano de obra que genera. La cosecha es manual, así que cuando hay algún problema de mercados (como por ejemplo el año pasado, cuando la Unión Europea cerró las importaciones) se siente a nivel social. Los mercados hay que abrirlos y después hay que cuidarlos.

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Ariel Panozzo Galmarello, del sector citrícola, confirma que se hace difícil conseguir mano de obra para la cosecha http://wi631525.ferozo.com/ariel-panozzo-galmarello-del-sector-citricola-confirma-que-se-hace-dificil-conseguir-mano-de-obra-para-la-cosecha/ Wed, 31 Mar 2021 13:26:28 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=62724 Ariel Panozzo Galmarello, presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER), confirmó a medios de la región que hay una evidente dificultad para conseguir mano de obra para la cosecha y otras tareas culturales debido, entre otros motivos, a la competencia de los planes sociales. “Nosotros demandamos mucha mano de obra y lo […]

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Ariel Panozzo Galmarello, presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER), confirmó a medios de la región que hay una evidente dificultad para conseguir mano de obra para la cosecha y otras tareas culturales debido, entre otros motivos, a la competencia de los planes sociales.

“Nosotros demandamos mucha mano de obra y lo nuestro es trabajo temporario. Pero cuando conseguimos la mayoría tiene planes sociales, entonces te piden no inscribirse porque después no pueden volver a pedir el beneficio”, relató el directivo de esta economía regional, según una crónica del diario La Calle de Concepción del Uruguay.

Según el presidente de la Federación, ante este tipo de negativas está la opción de contratar al trabajador de modo irregular. Pero aclaró: “Tener un trabajador en negro es correr mucho riesgo”.

Días atrás, el áreas de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) manifestó su preocupación por la falta de mano de obra para las diferentes zafras.

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Panozzo Galmarello dijo que esta situación también se refleja en la citricultura. “Es un tema que hace años lo venimos trabajando con diferentes políticos para ver qué solución le podemos encontrar porque cada vez se hace más complicado conseguir mano de obra”, indicó.

El dirigente estimó que actualmente, en plena campaña, el sector necesita un aproximado de “entre 15 y 20 mil puestos de trabajo directo”.

“Hay trabajos que se extienden por 3 meses, otros por 6 y otros hasta casi 10 meses. Si hablamos de un promedio sería de 6” meses, indicó sobre la duración de las contrataciones.

Un salario promedio para los cosecheros es de “1.100 a 1.200 pesos el jornal, aunque eso varía entre empresas o si es para mercado interno o para afuera”.

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“Uno quiere dar trabajo y compite con los planes sociales”, dijo el presidente de Asociación de Productores Misioneros sobre la falta de cosecheros para la yerba mate http://wi631525.ferozo.com/uno-quiere-dar-trabajo-y-compite-con-los-planes-sociales-dijo-el-presidente-de-asociacion-de-productores-misioneros-sobre-la-falta-de-cosecheros-para-la-yerba-mate/ http://wi631525.ferozo.com/uno-quiere-dar-trabajo-y-compite-con-los-planes-sociales-dijo-el-presidente-de-asociacion-de-productores-misioneros-sobre-la-falta-de-cosecheros-para-la-yerba-mate/#comments Sun, 28 Mar 2021 14:42:49 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=62341 El sector yerbatero está por arrancar su principal etapa de cosecha y se enfrenta nuevamente a una problemática que parece no tener solución desde hace más de diez años: los productores no encuentran mano de obra disponible porque faltan tareferos. ¿Las causa? Una razón que los empleadores vienen denunciando, los beneficiarios de planes sociales prefieren […]

La entrada “Uno quiere dar trabajo y compite con los planes sociales”, dijo el presidente de Asociación de Productores Misioneros sobre la falta de cosecheros para la yerba mate se publicó primero en Bichos de Campo.

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El sector yerbatero está por arrancar su principal etapa de cosecha y se enfrenta nuevamente a una problemática que parece no tener solución desde hace más de diez años: los productores no encuentran mano de obra disponible porque faltan tareferos. ¿Las causa? Una razón que los empleadores vienen denunciando, los beneficiarios de planes sociales prefieren no estar en blanco por miedo a perder ese ingreso extra.

“Da bronca. Uno quiere dar trabajo y compite con los planes sociales. Ese aporte debería venir en un momento delicado del país y no ser algo permanente. Complican toda la alternativa productiva”, dijo Cristian Klingbeil, presidente de la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), a Bichos de Campo.

La cosecha de yerba mate se desarrolla principalmente entre los meses de abril y septiembre. Teniendo en cuenta que la tonelada de yerba se paga alrededor de 3.000 pesos, un obrero, que cosecha en promedio 500 a 600 kilos por día, puede llegar a cobrar 35.000 pesos por mes.

“A nosotros nos gustaría que un obrero cobrara arriba de 70.000 pesos, pero por lo que se paga la yerba se complica. Ahora bien, si el obrero tiene la oportunidad de trabajar en blanco y recibir además la asistencia del Estado, tiene un buen ingreso. Los planes no tienen que suplantar el trabajo sino ser complementarios”, resaltó Klingbeil.

Hay una propuesta del diputado nacional Héctor Bárbaro en ese sentido. También la CAME se ha pronunciado a favor de que se permita la superposición de ingtresos al menos durante lo que dure la zafra.

Uno de los principales problemas que afrontan los cosecheros es que al ser dados de alta como trabajadores en blanco y luego son dado de baja cuento termina la cosecha, los planes sociales a su nombre se suspenden y luego demoran en volver, a veces hasta tres meses, dejándolos sin ingreso durante ese lapso.

Cómo es el largo proceso para que nosotros podamos tomar un mate

“Das de alta a una persona y tenes entre uno y dos meses donde la información va a paso de tortuga. Le complican la vida al obrero y complican la relación entre el obrero y el patrón. Ahora están especulando con el regreso del IFE y por las dudas no quieren anotarse para no perderlo”, aseguró el presidente de la entidad agraria misionera.

Un reciente informe emitido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) dio cuenta de esta problemática e indició que “las economías regionales de CAME no cuestionan la ayuda que el Estado brinda a los más necesitados, pero sí coinciden en que no debería ser un escollo para el normal desempeño de la actividad, responsable de garantizar la mesa diaria de los argentinos”.

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El presidente de CAME, Eduardo Rodríguez, afirmó por su parte que “es paradójico que, por un lado, el Gobierno quiera combatir la evasión y la informalidad; y por el otro nos coloque en esta encrucijada.

Mientras tanto, desde APAM indicaron que el temor en los productores es tal que muchos ya evalúan reemplazar la mano de obre por maquinaria, para realizar la cosecha en forma mecánica. Una maquina podría hacer el trabajo de más de 40 obreros.

“No es lo ideal para el manejo de la planta, no le cae bien este sistema de cosecha, pero si tenés que estar todos los años con estos problemas. La gente dice ‘prefiero sacar menos kilos de yerba pero asegurarme de cosechar’”, reconoció Klingbeil.

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La pandemia no detiene la cosecha: El Alto Valle de Río Negro y Neuquén se prepara para la llegada de 30 mil trabajadores golondrina http://wi631525.ferozo.com/la-pandemia-no-detiene-la-cosecha-el-alto-valle-de-rio-negro-y-neuquen-se-prepara-para-la-llegada-de-30-mil-trabajadores-golondrina/ Fri, 13 Nov 2020 10:38:44 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=51060 Todos los años Neuquén y Río Negro reciben en enero y febrero una ola migratoria desde las provincias de Tucumán, Salta, Catamarca y Jujuy -entre otras- para la cosecha de peras y manzanas. La próxima campaña será particular porque se espera la llegada de 30 mil trabajadores en medio de una pandemia que no se […]

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Todos los años Neuquén y Río Negro reciben en enero y febrero una ola migratoria desde las provincias de Tucumán, Salta, Catamarca y Jujuy -entre otras- para la cosecha de peras y manzanas. La próxima campaña será particular porque se espera la llegada de 30 mil trabajadores en medio de una pandemia que no se lleva bien con la aglomeración de gente. Los productores tienen sus ojos puestos en los protocolos que los gobiernos provinciales están diagramando a contra reloj.

“Vemos a los gobiernos de Neuquén y Río Negro trabajando muy activamente, ésto es muy dinámico. Al día de hoy están haciendo un trabajo muy fuerte con las provincias de origen de donde vienen los trabajadores”, contó a Bichos de Campo Marcelo Loyarte, director de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI).

Según pudo conocer CAFI, el protocolo en el que se está trabajando es uno integral que opera en las provincias de origen y en los puntos de acceso al Alto Valle. Como primera medida todos los trabajadores deberán salir de sus localidades con un test de Covid negativo, incluido el conductor, y durante el viaje no se podrán hacer más que las paradas necesarias para recargar combustible.

Por otro lado, ya no podrán ingresar a las plantaciones trabajadores que se encuentren buscando trabajo. Solo serán admitidos aquellos que cuenten arreglos previos con un empleador.

A nivel local, los gobiernos preparan centros de aislamiento y definen pautas de convivencia para los meses en que este aluvión de trabajadores permanecerá en estas provincias patagónicas. Las provincias se encuentran además analizando la posibilidad de ofrecer un seguro para los productores, que cubra los gastos médicos en caso de que algún cosechero contraiga el virus.

“El comportamiento individual en esto es clave. Las condiciones van a estar, el tema es el comportamiento que cada uno tenga”, aseguró Loyarte.

Quién también se prepara para una migración de trabajadores golondrina es San Juan que tiene la cosecha de uvas a la vuelta de la esquina. Durante los preparativos, el gobierno provincial firmó un convenio con el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) para la implementación del Pase Sanitario Rural (PASAR), que garantizará la circulación los trabajadores entre las provincias y permitirá llevar un control sobre sus registros.

“Lo que buscamos es garantizar el traslado de todo los trabajadores, dándole la seguridad de que nos vamos a ocupar de que se cuiden, de que puedan ir a trabajar y volver a sus hogares. Esta es una herramienta que ojalá podamos replicar en otras provincias”, dijo José Voytenco, director del RENATRE.

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