Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]
SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'


Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/wi631525/public_html/wp-includes/wp-db.php:1519) in /home/wi631525/public_html/wp-includes/feed-rss2.php on line 8
cria de aves de raza – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Fri, 19 Nov 2021 15:52:50 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png cria de aves de raza – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Aunque su especialidad eran los animales grandes, cuando el veterinario Jorge Preteigne llegó a Rauch desarrolló una pasión por las aves de raza http://wi631525.ferozo.com/aunque-su-especialidad-eran-los-animales-grandes-cuando-el-veterinario-jorge-preteigne-llego-a-rauch-desarrollo-una-pasion-por-las-aves-de-raza/ Fri, 19 Nov 2021 15:52:50 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=86031 Se podría decir que al veterinario Jorge Preteigne, más que el bichito de la curiosidad, las que lo picotearon fueron las gallinas. Nacido y criado en el campo, luego de recibirse en la universidad, Preteigne se alejó de la ciudad y regresó para especializarse en bovinos y ovinos. Ante la necesidad de trabajar, arribó a […]

La entrada Aunque su especialidad eran los animales grandes, cuando el veterinario Jorge Preteigne llegó a Rauch desarrolló una pasión por las aves de raza se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Se podría decir que al veterinario Jorge Preteigne, más que el bichito de la curiosidad, las que lo picotearon fueron las gallinas.

Nacido y criado en el campo, luego de recibirse en la universidad, Preteigne se alejó de la ciudad y regresó para especializarse en bovinos y ovinos. Ante la necesidad de trabajar, arribó a la ciudad bonaerense de Rauch, donde un grupo de avicultores necesitaba asesoramiento. Tras conocer a los productores y visitar los criaderos, elaboró un programa sanitario que le valió una invitación al Club Avícola de esa ciudad. Sin saberlo, encontró allí un nicho del cual nunca se alejaría.

“Un día los avicultores me regalaron un gallo y dos gallinas Plymouth Rock blancas y me entusiasmé. Primero porque siempre me gustaron los animales, por eso también estudié veterinaria. Pero además porque fui descubriendo que todas las aves son distintas. Hoy hace ya más de 35 años que estoy en la actividad”, contó Jorge Preteigne a Bichos de Campo.

Mirá la nota completa acá:

Luego de aprender todo lo que pudo de la mano de otros productores de la zona, el veterinario abrió su propio criadero, que fue llenando con distintas especies que siguen los estándares de la “Norma de la Perfección de Inglaterra de 1929”. Hoy cuenta con ejemplares de Orpington Leonado, Plymouth Rock, Marans, Old English Game, Bantam y Cochinchino en ocho colores diferentes.

Para él, su trabajo se caracteriza por ser artesanal y contrario a la uniformidad que en la mayoría de los casos se impulsa desde la gran industria avícola. “Hoy en día es un hobby, una pasión, porque se cría en calidad, no en cantidad. Y se trata de perfeccionar a las aves, para que sean lo más parecido a ese patrón que está escrito. Y eso luego se lleva a las exposiciones”, indicó el devenido rauchense.

-¿Qué satisfacciones le han dado los concursos?- preguntamos a Preteigne.

-En muchos años he tenido la suerte de sacar grandes campeones y varios premios. El gran campeón es el animal que compite entre todos los campeones. No es fácil pero tenemos una gran relación de mucha amistad con todos los criadores. Nos pasamos horas hablando sobre determinadas características de las aves con otros avicultores. Hay veces que llevamos aves a las cenas y estamos horas observando a los animales.

-¿Qué le diría a alguien que quiere empezar con esto?

-Puede ir a una exposición a adquirir ejemplares. Va a poder ver las tarjetas de cada uno, el premio que tienen, la mención, etcétera, y eso lo puede orientar. Y también acercarse a criadores que tienen una determinada trayectoria en una raza, y adquirir ejemplares de esa gente porque ya sabe que sabe que es bueno.

La increíble historia de Néstor Delgado: Compró unas gallinas para comer y hoy, con casi 86, sigue siendo el más veterano criador de aves de raza en Rauch

-¿Es importante la constancia en esta actividad?

-Hay que tener mucha constancia y le tiene que gustar. Se tiene que apasionar y si es posible empezar de joven, porque eso hace que tenga una mayor trayectoria y pueda desempeñarse en este rubro que es muy lindo. Además tenemos muchísimos amigos, a donde vamos en cualquier lugar del país tenemos avicultores que nos abren las puertas.

La entrada Aunque su especialidad eran los animales grandes, cuando el veterinario Jorge Preteigne llegó a Rauch desarrolló una pasión por las aves de raza se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
La increíble historia de Néstor Delgado: Compró unas gallinas para comer y hoy, con casi 86, sigue siendo el más veterano criador de aves de raza en Rauch http://wi631525.ferozo.com/la-increible-historia-de-nestor-delgado-compro-unas-gallinas-para-comer-y-hoy-con-casi-86-sigue-siendo-el-mas-veterano-criador-de-aves-de-raza-en-rauch/ Thu, 21 Oct 2021 17:06:43 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=83506 Cuando Bichos de Campo lo visitó, Néstor Miguel Delgado estaba por cumplir 86 años. La mayor parte de esa larga vida, desde hace más de 55 años, que mantiene el mismo hobby: criar aves de raza. Pero esta actividad llegó a su vida por una mera casualidad, ya que los primeros animales que compró en […]

La entrada La increíble historia de Néstor Delgado: Compró unas gallinas para comer y hoy, con casi 86, sigue siendo el más veterano criador de aves de raza en Rauch se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Cuando Bichos de Campo lo visitó, Néstor Miguel Delgado estaba por cumplir 86 años. La mayor parte de esa larga vida, desde hace más de 55 años, que mantiene el mismo hobby: criar aves de raza. Pero esta actividad llegó a su vida por una mera casualidad, ya que los primeros animales que compró en una exposición rural estaban destinados para el consumo personal. Recién cuando se dio cuenta del potencial de sus ejemplares, abandonó la idea de comer esas gallinas y se adentró en el mundo de las exposiciones.

“Yo tenía 29 años. Pasé por la Sociedad Rural de acá de Rauch y vi estos pollos. Me compré dos gallinas y un gallo y saqué muy buenos animales. Los vio un criador y cuando le dije que eran para comer, me dijo que podía mandarlos al Ministerio de Asuntos Agrarios para exposición”, contó el criador de la localidad bonaerense, que también ocupó más de la mitad de su casa en Rauch a montar jaulas, pasillos y más jaulas. Por suerte, su esposa Velma Galarraga lo banca y acompaña en todos sus viajes y aventuras.

 

En 1965, advertido de la calidad de los reproductores que había obtenido, un criador le ofreció a Delgado llevar sus pollos a una feria que aceptaba animales sin anillo, es decir sin la pequeña pulsera de identificación que se le pone a cada ave que es reservada para la cría. La sorpresa llegó cuando el primer y segundo puesto fueron para los pollos de este inexperto criador.

Por eso en 1966 decidió pedir los anillos para sus animales y un año después se anotó en su primera competencia oficial. “La primera vez que salieron dos animales de mi casa fueron a Benito Juárez. Me llegó un telegrama que decía que había sacado a la gran campeona de la exposición siendo la primera vez que mandaba. Desde ese día no dejé nunca”, recordó Delgado.

Y así, como quien no quiere la cosa, este hombre de los pagos rauchenses se volvió un experto en la cría de Plymouth Rock Blanco, una raza de gallinas muy vistosa que después se volvió característica de la zona, y hasta tuvo si primer club avícola en esa ciudad.

Ya en aquella ciudad “había muy buenos criadores y muchos, como 40 o 60. Mandaban a Palermo y sacaban premios en todos lados. La inquietud se contagiaba como me contagié yo”, señaló Delgado.

La actividad creció tanto que Rauch se convirtió en la Capital Nacional de las Aves de Raza, y así como otras localidades tenían su fiesta particular, esta ciudad bonaerense empezó a realizar periódicamente la fiesta nacional del Ave de Raza.

Nos contó Néstor, uno de los orgullosos criadores que todavía hoy se ocupan de mantener muy viva esa tradición, que la cría de estas aves es un trabajo de todos los días. Lo principal es la calidad de las instalaciones. Los animales deben estar protegidos de la lluvia, abrigados en invierno y con sombra en verano. Las raciones de comida que se dan dependen mucho de la edad del animal.

“Temes que estar dos o tres horas diarias, es lindo. No es que vivimos de esto, nadie puede vivir de criar esto. No perdés plata. Pero cuando el alimento es caro lo recuperas al vender al animal. Esto es un hobby”, afirmó Delgado, una de cuyas nietas ya ha montado su propio criadero.

Mirá la nota completa acá:

-Para enviar una de estas aves a una exposición, ¿entra en juego la intuición o hay parámetros?- le preguntamos al criador.

-Hay un estándar oficial (una suerte de guía para juzgar los animales) pero es de 1928. Estamos trabajando para tratar de hacer uno nuevo. Porque cambió incluso el tamaño desde que me inicié, ahora (las aves) son un poco más grandes. Cuando vas a la exposición, un jurado agarra uno de estos animales y empieza a mirar la cresta, la cabeza, la colilla – la parte del cogote- las alas, las patas. Lo mira completo para que sea parejo.

Luego de ganar múltiples trofeos, el paso de los años le dieron a Delgado la oportunidad de estar del otro lado de la mesa y ser jurado en numerosas competencias, incluso en el extranjero. En Uruguay llegó a  evaluar casi medio millar de aves él solo. Hoy distingue con mucha facilidad cuando un ave está preparada para las competencias y cuando no.

-Si existiera un mundial de aves de raza, ¿Rauch estaría entre los primeros puestos?

-Sí, tranquilamente. Las aves de Rauch a donde han ido y a donde van quedan en los primeros puestos. Imaginate que han venido del Ministerio de Asuntos Agrarios para saber si era cierto lo que se les contaba.

A su casi 86 años Delgado sabe que ya no puede dedicarle el mismo tiempo a sus aves porque requieren de mucho cuidado y a veces también de esfuerzo físico. Pero tenerlas en su casa es quizás una de las motivaciones más grandes para seguir atendiéndolas.

Y a quien le pregunta si algún día lo va a dejar de hacer siempre le responde: “si no dejé hasta ahora, que me dejen ellas a mí. Mientras pueda las voy a seguir criando”.

 

La entrada La increíble historia de Néstor Delgado: Compró unas gallinas para comer y hoy, con casi 86, sigue siendo el más veterano criador de aves de raza en Rauch se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>