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La entrada La Metamorfosis según Lestani: De criticar fuerte el cierre de las exportaciones de carne a ser parte de un “acuerdo” con Julián Domínguez para regular el comercio hasta 2024 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esta metamorfosis puede notarse con mucha claridad con solo volver a escuchar algunas de las entrevistas que el técnico concedió a diferentes medios. Resulta evidente que el ingeniero agrónomo que asesoraba al ruralismo y reclamaba el fin de las restricciones a la exportación de carne vacuna terminó -bajo el influjo del ministro de Agricultura, Julián Domínguez-, convalidando la continuidad del cepo cárnico hasta fines de diciembre de 2023.
En mayo de 2021, el presidente Alberto Fernández había dispuesto el cierre intempestivo de las exportaciones de carne. En declaraciones a CNN Radio y otros medios, Lestani se mostraba muy crítico de este tipo de intervenciones en los mercados de productos agropecuarios y recordaba que ya se habían llevado a cabo cierres semejantes en tiempos del kirchnerismo. “En 2006 con la excusa de la mesa de los argentinos, el resultado fue que el asado en 2006 costaba 2,70 dólares y en 2012 costaba 8 dólares″, rememoró.
“Este tipo de políticas ya se hizo en 2006 y el resultado lo vimos: fue un cierre de exportaciones por 180 días y luego -por varios años- subieron los derechos de exportación que sacaron a la Argentina de los mercados internacionales de carne y cerraron frigoríficos, toda la cadena perdió puestos de trabajo y entre 2006 y 2012 se perdieron 12 millones de cabezas, el equivalente al stock bovino de Uruguay”, insistió el técnico, en sintonía con las criticas generalizadas de todo el arco agropecuario frente a esa medida.
En junio de 2021, el gobierno reemplazó la prohibición total por cupos a la exportación de carnes del 50%. Sucedió luego de una negociación en la que los dirigentes rurales fueron excluidos y la voz cantante la llevó el ministro Matías Kulfas junto al Consorcio ABC. En varios reportajes, Lestani siguió mostrándose crítico.
Hasta ahí, el sistema de cupos tenía como fecha de vencimiento el 31 de agosto, aunque se flexibilizó algo con la apertura de un cupo especial para carne kosher. Luego el gobierno lo extendió hasta el 31 de octubre, pero en el medio sucedió la derrota electoral en las PASO, que desató una crisis de Gabinete.
Domínguez, el nuevo ministro designado en Agricultura, se manifiesta a favor del diálogo y de entrada cambió de interlocutores, recibiendo a los técnicos de la Mesa de Enlace. Lestani, que participó de esas reuniones, comenzó a mostrar un evidente cambio en el tono de su discurso.
En Agrolink lo entrevistaron por esos días:
-¿Qué pasó en la reunión?- le preguntaron a Lestani.
-Domínguez apenas se sentó en el cargo dijo que lo que ve en el horizonte es que hay que destrabar el tema de la carne, lo ve como una piedra en el zapato. y analiza en función de su Ministerio y de su rango cómo resolver el tema.
Como sucedió con otros dirigentes rurales, que a partir de allí comenzaron a negociar con Agricultura una mayor flexibilización de los cupos de exportación, en especial de las vacas conserva para China, Lestani modificó notablemente su tono crítico por otro más conciliador y de oportunidad. Se refirió a la posibilidad concreta de “destrabar aspectos negativos del decreto de restricción” que había instrumentado Kulfas.
Aquella primera reunión con Domínguez había sido suficiente como para llamar la atención del técnico agropecuario, que destacó que tras tres horas de reunión el ministro mostró “una gran vocación de diálogo”, ya que “sentó a todos sus cuadros de decisión técnica”. Incluso esbozó un elogio a Luciano Zarich, a cargo de la ex ONCCA y de la administración de los permisos de embarque (DJEC): “Es el mejor jugador que tiene”. Ahora Zarich responderá a Lestani en la nueva estructura de Agricultura.
“Nosotros no damos mensajes políticos sino posicionamientos técnicos”, aclaró en todo momento, como para dejar claro que esa negociación se hacía en base a números y escenarios, y no desde posiciones ideológicas.
De estas negociaciones, salió en octubre la creación de un nuevo cupo especial para exportar la carne de 140 mil vacas conserva de la categoría D y E, algo que habían reclamado las entidades, pero que quedó “a mitad de camino”, porque lo que se exigía inicialmente era la liberación total de esa categoría. Al mismo tiempo, el gobierno agregó la prohibición de los siete cortes de consumo popular y estiró la vida útil del sistema de cupos hasta el 31 de diciembre. Una de cal y una de arena.
De todos modos, el técnico de CRA se mostraba conforme con los avances. En una entrevista con Radio Colonia, incluso ya reconocía que había una negociación compartida con Domínguez.
Lestani explicaba al mismo tiempo que el daño al productor por el cierre de las exportaciones de vaca conserva ya había sido hecho. “Yo no le veo sentido a que la exportación de la vaca vieja esté restringida y tampoco que tenga un cupo, porque no se un producto que se consuma en el mercado local. El daño ya se hizo porque el productor se tuvo que deshacer con los animales antes del inverno y percibió muy poco valor por ellos”.

A principio de diciembre, el ministro Domínguez comenzó a dar información sobre cómo continuaría el cepo en 2022, al parecer sin cupos, con la vaca conserva liberada pero con la continuidad de los siete cortes populares prohibidos. Lejos de enojarse porque una vez más se corría la fecha de vencimiento de la intervención oficial sobre el mercado de la carne vacuna, el asesor de CRA recibió de muy buen ánimo los anuncios que realizó Agricultura sobre el denominado Plan GanAr e incluso se hacía corresponsable del mismo.
-¿Tuviste oportunidad de ver el plan concreto?- le preguntaron en FM MIllenium.
-En realidad el plan fue una negociación conjunta tratando de buscar consensos entre los técnicos de la Mesa de Enlace y los del INTA, el INTI, el Ministerio, tratando de corregir los problemas negativos que tenía el decreto original de regulación de la exportación de carnes. Se llegó a los consensos técnicos para poder abrir aquellos cortes y categorías que no afectan el consumo del mercado interno, que son los cortes parrilleros: ninguno de nosotros ponemos en una parrilla un garrón, un brazuelo o una vaca vieja.
Lestani, a esa altura, ya se mostraba como coautor del nuevo cepo a la exportación de carne vacuna, muy lejos ya de la prédica inicial de las entidades rurales que pedían su desmantelamiento.
https://twitter.com/DominguezJul/status/1477980634593181696?s=20
Finalmente, el lunes pasado se instrumentó la medida que dispuso la continuidad de esa intervención hasta el 31 de diciembre de 2023, luego del final incluso de la actual gestión de gobierno. Al mismo tiempo, en sus redes sociales, el ministro Domínguez difundía una fotografía tomada unos días antes, que lo mostraban hablando amablemente con el ex técnico de CRA. Todavía no se conocía formalmente la designación de Lestani como nuevo viceministro del área, y por eso los medios preguntaron con toda razonabilidad cuál había sido el motivo de la reunión.
Esto decía Lestani a Agrolink:
“El encuentro fue netamente técnico. El ministro tenía consultas técnicas de la reglamentación que se iba a anunciar. Puntualmente como Mesa de Enlace trabajamos en los artículos técnicos de esa reglamentación, particularmente en la flexibilización de los cortes y categorías que estaban consensuadas con la Mesa de Enlace. Así que fue un encuentro de consulta técnica”, respondió el flamante funcionario, que elogió una vez más que siempre hubo “un diálogo fluido con el ministro a través de las mesas de técnicos de la Mesa de Enlace”.
A esa altura, el ex asesor del ruralismo ya ocultaba a propósito la principal razón de aquella reunión, que era que Domínguez le había ofrecido ocupar un alto cargo en su gabinete, lo que se confirmó a las pocas horas de esta última entrevista.
La metamorfosis había concluido. Lestani había dejado de ser larva para transformarse en mariposa. Ahora vuela libre del ruralismo y sus pesadas cargas ideológicas, que reniegan de cualquier tipo de intervención en los mercados. Ya forma parte de un gobierno que mantendrá el cepo a la carne, más allá de algunas flexibilizaciones.
Poco importaba la verdad a esa altura de los acontecimientos.
La entrada La Metamorfosis según Lestani: De criticar fuerte el cierre de las exportaciones de carne a ser parte de un “acuerdo” con Julián Domínguez para regular el comercio hasta 2024 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A esperar sentados: Dudas y reparos sobre el cepo a la carne luego de conocida una “minuta” que expone los planes del gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La minuta del encuentro que trascendió y que aquí publica Bichos de Campo, no sólo explica cómo sería la apertura gradual (con la vaca conserva totalmente liberada, pero con la continuidad de siete cortes prohibidos). También sugiere el documento que con los técnicos de las entidades de productores “se construyó consenso para cada uno de los artículos” de la resolución que regularía la cuestión.
Entonces, la pregunta que cabe hacer es si realmente avalaron los técnicos del ruralismo la propuesta oficial y si tenían el ok de sus jefes, los presidentes de las cuatro entidades. Dirigentes del sector dijeron que la firma de la minuta no significa avalar la propuesta sino simplemente haber dado el presente. Contaron que a lo largo de una extensa reunión ellos hicieron propuestas para mejorar el sistema, que quedaron a consideración del ministro Julián Domínguez y de su equipo.
Como adelantó este medio y de acuerdo a lo que dice la minuta del encuentro, un decreto que quedó a la firma del presidente Alberto Fernández “establecerá una administración de la exportación para determinados cortes de consumo masivo en la Argentina”. Se trata del asado, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vació. La cuadrada se excluyó de la lista previa, porque no tenía tanta demanda en el mercado interno pero era crucial para ciertos destinos de exportación como Israel.
En tanto quedaría liberada la exportación de la carne de vaca de conserva y manufactura. Pero también se dice que “el objetivo es el agregado de valor de la cadena, por lo que se estima suspender hasta diciembre de 2023 la exportación definitiva y/o suspensiva” de reses, medias reses, cuartos delantero y traseros con hueso”.
Este tipo de productos fue vendido a mercados como China por diferentes frigoríficos gracias a la buena demanda de ese país, que luego despostaba las piezas grandes en destino. En principio, se podría decir que limitar la exportación de ese tipo de piezas persigue un objetivo noble.

Pero hay sectores de la industria cuestionaron esa posible medida. Daniel Urcía, de la Federación de Frigoríficos Regionales (Fifra), explicó: “En primer lugar hay que decir que estamos en contra de cualquier restricción. Luego hay que tener en cuenta que se trata de una forma de exportación de empresas que comienzan con la actividad exportadora, pues la inversión necesaria para congelar trozos con huesos es significativa. Cuando se justifica en función del mayor valor agregado se intenta dar fundamento a la restricción”.
El referente industrial agregó que “es necesario volver a la normalidad y que cada uno exporte como le sea conveniente”.
“Si mañana quisiéramos vender sin hueso en el mercado interno sería imposible, ya es complicado el troceo porque faltan instalaciones. En las exportaciones pasa lo mismo, pues hay empresas que comienzan con la venta de trozos y luego van generando la condiciones para hacer los cortes”. Entonces, la instrumentación de esa medida castigaría a empresas de menor tamaño o desarrollo del negocio exportador en favor de otras”, remarcó.

El consultor y ganadero Andrés Costamagna también se refirió a este tema: “No tenemos certezas, se presentaron propuestas y borradores y se usó a la Mesa de Enlace para validar algo en función de cálculos matemáticos. Según esos números el año que viene se podrían exportar 80 mil toneladas más pero son todas expresiones de deseos”, anticipó.
Con respecto al supuesto cupo que tendría cada empresa para exportar el año que viene, el analista consideró: “Entendemos que es un pedido de los frigoríficos que tienen los antecedentes para exportar, lo que dejaría afuera a las plantas nuevas y grupos de productores que este año (desde que arrancó el cepo) no pudieron exportar o vendieron muy poco. Pero no sabemos nada hasta que esté la normativa”.
Veremos. Hay que seguir esperando la letra chica.
La entrada A esperar sentados: Dudas y reparos sobre el cepo a la carne luego de conocida una “minuta” que expone los planes del gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Una orden de Domínguez al Senasa para “apretar” a los frigoríficos es la mejor prueba de que en 2022 seguirán firmes los cupos para exportar carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En las próximas horas debería conocerse la letra chica de los anuncios que días atrás, de modo más que engañoso, realizó el ministro en conferencia de prensa. Es que el 31 de diciembre vencen no solo los cupos generales dispuestos por la Resolución 5 de los Ministerios de Agricultura y de Desarrollo Productivo, que fue la primera que puso límites a los embarques de carne. Con el 2021 también expiran los plazos para los cupos de vaca conserva para China, los de carne kosher para Israel y la prohibición para exportar los siete cortes de consumo popular.
Cuando la nueva norma finalmente se conozca, los ingenuos que le creyeron a Domínguez se sorprenderán con que la única novedad será que ya no habría topes para la carne de vaca vieja categorías D y E.
Pero los siete cortes (asado, vacío, tapa de asado, paleta, matambre, falda y cuadrada, aunque esté último corte sería reemplazado posiblemente por nalga) seguirán sin poderse vender al extranjero. Y los cupos por empresa se mantendrán, aunque ahora los 63 frigoríficos que los recibieron deberían reconocer los porcentajes correspondientes a los grupos de productores que utilizan sus instalaciones. También se abrirá un registro por 60 días para admitir a los nuevas plantas que estén habilitadas para exportar.
Algún lector avezado podrá preguntarnos: ¿Y cómo pueden asegurar que seguirán los cupos si el ministro Domínguez dijo lo contrario? Sencillo, porque el propio ministro Domínguez es quien lo escribe de puño y letra.
Sucede en esta nota que Domínguez envió el jueves 23 al titular del Senasa, Carlos Paz, con copia al vicepresidente del organismo, el santacruceño Carlos Milicevic, quien se encarga personalmente del sensible tema “carnes”. En ese documento, Domínguez les ordena hacer algo que tienen prohibido hacer, que es utilizar las funciones de policía sanitaria de Senasa para controlar que los frigoríficos cumplan con el acuerdo de precios que firmaron con la Secretaría de Comercio Interior.

Es grave esta orden por diversos motivos. Uno ya fue dicho, el Senasa no fue creado para controlar los precios de nada. El otro motivo es que este “apriete” se aplica a todos los frigoríficos por igual, incluso a aquellos que no pertenecen al Consorcio ABC, la cámara que agrupa a los mayores jugadores del negocio exportador y que es la que negoció con el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, la provisión de cinco cortes a precios subsidiados para las fiestas a través de 2.300 bocas en los supermercados.
Pero, además, lo que Domínguez está diciéndole al Senasa es que asigne un cupo para entregar esos cortes baratos a cada empresa, y que dicho cuota debería ser “proporcional” a los permisos de exportación vigentes hasta ahora y dispuestos por la Resolución 5. Esa norma, de junio pasado, asignó un volumen exportable determinado para 63 empresas, equivalente al 50% de lo que habían exportado en el segundo semestre de 2020.
No hay ninguna norma escrita que diga esto, es decir que obligue a los 63 frigoríficos que recibieron cupos de exportación a entregar al mercado interno los cinco cortes baratos que reclamó Feletti a la industria (asado a $549, matambre a $599, vacío a $599, tapa de asado a $499 y falda a $399 por kilo). Así las cosas, hay una doble irregularidad: Domínguez le ordena a Senasa controlar algo que no debe controlar (precios y volúmenes) y que además no está regulado.
Pero en este encantador apriete se desliza además lo que aquí nos ocupa, y que es la continuidad de los cupos de exportación por empresa en 2022.
Más claro echale agua:

“El incumplimiento de esta instrucción por parte de los frigoríficos referidos será tomado en cuenta para la asignación de las cuotas de exportación para el periodo 2022 y se privilegiará a aquellos que hayan cumplido con la misma”, define el propio Domínguez, confirmando no solo la continuidad de los cupos sino además introduciendo un nuevo criterio: para poder exportar las plantas deberán además subsidiar los cinco cortes para el mercado interno.
La entrada Una orden de Domínguez al Senasa para “apretar” a los frigoríficos es la mejor prueba de que en 2022 seguirán firmes los cupos para exportar carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Cuál es el plan de Julián Domínguez para la carne? Mantener las exportaciones administradas en 2022 mientras se intenta recuperar la producción se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esto es lo que dice el “documento de trabajo” que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, redactó pensando en dar esta batalla. El ministro tratará de convencer a los dirigentes de la Mesa de Enlace -con los que se reuniría la semana próxima- de cerrar filas en torno a este programa, para evitar males mayores. Dentro de este razonamiento, mantener el cepo a la exportación de carne vacuna más o menos como está ahora es el “mal menor” frente a la amenaza de Feletti de subir las retenciones o imponer cupos más drásticos.

El documento al que accedió Bichos de Campo plantea “cuatro ejes” para continuar regulando las exportaciones de carne en 2022. Estos ejes son:
Como se ve, la estrategia anticipada por Domínguez consiste en mantener el sistema de cupos de exportación tal y como se fue construyendo a lo largo de estos últimos seis meses de intervenciones. Desde mayo, cuando el gobierno de Alberto Fernández comenzó a meter mano en el sector para frenar los precios de la carne vacuna (que hasta ahí acumulaban una suba interanual del 80%), se combinó un sistema de cuotas general (que reduce los envíos al 50% de lo enviado en 2020) con cupos adicionales para poder enviar al extranjero cortes kosher a Israel y la carne de vaca conserva que tiene como principal destino a China. Desde el vamos quedaron afuera de este sistema de comercio administrado los cupos arancelarios con la Unión Europea (Cuota Hilton y 481) y Estados Unidos (20 mil toneladas anuales).
El gobierno ya está pidiendo recetas para extender el cepo a la carne también durante 2022
Este esquema implicó en los hechos recortar cerca del 20% las exportaciones de carne respecto de los niveles récord que se habían logrado en 2020 y los que se proyectaban para 2021. En otras palabras, la Argentina podría llegar a exportar este año más de 1 millón de toneladas de carne (sobre una producción total de 3,2 millones), pero finalmente exportará unas 800.000 toneladas. Los altos precios de la carne en el mercado internaciones, de todos modos, compensarán a la mayoría de los frigoríficos.
El documento de trabajo con el que Domínguez espera convencer a las entidades rurales de cerrar filas frente a la ofensiva de Feletti & Cia, que viene amagando con subir las retenciones del 9% actual al 15% de tope fijado por el Congreso, entre otras fórmulas para el tan mentado “desacople”, parte de aceptar que hay una crisis de oferta de carne que debe mejorar en los próximos años para recomponer los niveles de consumo interno de carne vacuna, que han caído por debajo de los 50 kilos anuales por habitante.
“La realidad de la ganadería argentina ha alcanzado un alto grado de tensión en virtud de la pérdida de 1.500.000 de cabezas de ganado vacuno en los últimos tres años (2018-2020). En el mismo período el stock de hembras marcó un valor crítico de liquidación (índice de faena de hembras 48,7% en 2019)”, admite el documento oficial.
En función de ello es que Domínguez, que este mediodía se reunirá con el jefe de Gabinete Juan Manzur en busca de apoyo político para jugar esta pulseada, reclama para Agricultura el comando de la política para el sector, incluyendo la definición de los cupos de exportación que hasta ahora han sido compartidos con el ministro Matías Kulfas, en Desarrollo Productivo.
“Resulta prioritario que el MAGyP, según las facultades otorgadas por el decreto N°335/2020, defina e instrumente medidas que otorguen previsibilidad a toda la cadena de ganados y carnes para logar un aumento de la producción y de la productividad, garantizando el consumo interno y las exportaciones”, dicen sin rodeos la propuesta de Domínguez.
El ministro, hábil para tejer acuerdos políticos que permitan fracturar la resistencia monolítica de la Mesa de Enlace, planea llevar a cabo esta administración del comercio “en un marco de consenso y con objetivos comunes las entidades gremiales del campo”.
También integrará a diversos sectores de la cadena de la carne al Consejo que plantea crear. En el listado figuran representante de cada una de las entidades agropecuarias, del Consejo Federal Agropecuario (provincias); al coordinador de la Mesa de Carnes, Chiesa Dardo; al Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA); al Consorcio ABC (frigoríficos exportadores); a la Cámara de Matarifes y Abastecedores; a otras cámaras del consumo interno como Cadif, Fifra y Unica; a los feedloteros y hasta a los sindicatos del sector. También se sumarían representante de las Facultades de Veterinaria y Agronomía.
La entrada ¿Cuál es el plan de Julián Domínguez para la carne? Mantener las exportaciones administradas en 2022 mientras se intenta recuperar la producción se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El que parte y reparte: Los matarifes recordaron que “raya la ilegalidad” el sistema de cupos de exportación de carne diseñado por el gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Luego, con la llegada del nuevo ministro de Agricultura, Julián Domínguez, se habilitó un nuevo cupo de exportación para la carne de vaca vieja que iba dirigida a China. Aunque se pensó en principio que ese nuevo reparto iba a subsanar la injusticia cometida antes con los “exportadores sin planta”, volvió a suceder lo mismo y los nuevos cupos quedaron “atados” al reparto original. Matarifes y grupos de productores se quedaron de nuevo con la ñata contra el vidrio, mirando como otros se apoderaban de todos los resortes del negocio.

En la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya) se quedaron mascullando bronca. Y lo hicieron saber este viernes en una carta enviada al coordinador de la Mesa de Ganados y Carnes, Dardo Chiesa, a la que accedió Bichos de Campo. Allí recordaron que, como si fueran narcotraficantes o algo parecido, a “partir de la Resolución conjunta 5/2021 del Ministerio de Desarrollo Productivo y del Ministerio de Agricultura, prácticamente se ha prohibido exportar carne a los exportadores que no cuentan con planta de faena propia”. Como si matar vacas, producir carne y exportarla fuera una actividad ilícita.

En la nota, los matarifes marcaron con todas las letras que a partir de ese andamiaje legal “en las áreas operativas del Ministerio de Agricultura (en referencia a la ex ONCCA) se regulan las exportaciones mediante la administración de cupos y matrículas trabando o impidiendo las operaciones de exportación genuinas de empresas con probada trayectoria en el mercado de carnes”.
“Esta política además de afectar fuentes de trabajo e ingresos de divisas raya la ilegalidad y se presta a la decisión arbitraria de los funcionarios de turno”, enfatizaron los matarifes, que reclaman “un trato igualitario al que se les da a las plantas exportadoras de carne y a las exportaciones de otros rubros”.
Quienes hace posible esta discriminación tan obvia, además de los ministros que firmaron las resoluciones que favorecieron la concentración del negocio exportador solo en manos de los frigoríficos que ya exportaban, barriendo de la cancha al resto de los operadores, son el secretario de Agricultura, Jorge Solmi, y el actual director de la ex ONCCA, Luciano Zarich, responsable de administrar las Declaraciones Juradas de Exportación de Carnes (DJEC). Ambos entraron juntos al gobierno en marzo de este año, con la decisión tomada por el gobierno de comenzar a meter mano en el negocio de la exportación de carne.

“Cuando llegue a la Secretaría a fines de febrero me encontré con un problema muy complejo respecto a la carne. Había muchas empresas fantasmas actuando que presumiblemente exportaban carne y los dólares no ingresaban nunca por el circuito legal, lo cual era una competencia desleal para los frigoríficos. Las resoluciones que sacamos fue para ir ordenando el mercado de la carne, hoy no hay intermediarios que le agreguen precio a la carne. Con esto buscamos que nuestras políticas sean transparente para la cadena”, declaró esta semana el secretario Solmi en una visita a Tres Arroyos.
En realidad, es falso que el Ministerio de Agricultura haya eliminado a una gran cantidad de operadores ilegales, como dice Solmi. En rigor, no hay denuncias judiciales presentadas desde el Ministerio por esas presuntas irregularidades. Y a las sucesivas consultas hechas por Bichos de Campo sobre este asunto se contestó apenas con tres casos de empresas que habrían intentado exportar unos pocos contenedores, que representaban menos del 1% del total de carne exportada. Pero el argumento se utilizó como excusa para dejar fuera de competencia a unas 40 empresas sin planta legalmente constituidas.
En ese sentido, en la carta a Chiesa la CAMyA recordó que una vieja resolución de Agricultura, la E-21 del 2017, estableció la categoría de Matarife Abastecedor “entendiendo por tal a quien faena hacienda de su propiedad para el abastecimiento propio o de terceros con destino al consumo interno y/o exportación”. Es decir que el propio Ministerio que ahora los deja afuera reconoció “al matarife abastecedor con la categoría de exportador en la asignación de matrículas sin plantear exigencia de contar con planta propia”.
Para cualquier observador atento resulta muy visible que la asignación de los cupos -tanto los originales como los nuevos para vaca conserva- se limitaron a los operadores que cuentan con planta para sacar competidores del mercado y dejarle el camino allanado a los grandes frigoríficos del Consorcio ABC. En rigor, los tonelajes de carne disponibles para exportar se distribuyeron en base a los números de habilitación de las plantas en Senasa, dejando afuera los CUIT de exportadores sin planta del reparto. El principal asesor del ministro Kulfas para diseñar esta estrategia, además de Solmi y Zarich, fue el vicepresidente del Senasa, el santacruceño Carlos Milicevic.
Para los matarifes que quedaron fuera del negocio, la serie de normas que conformaron los diversos cupos de exportación “restringen esta posibilidad a algunos operadores al exigir una past-perfomance exportadora arbitraria y fuera de toda lógica, ya que solo reconoce la faena realizada por las plantas faenadoras y no por cada matrícula, con lo que se ha transferido a las plantas un derecho a cupo que no es de ellos”.
“Además se impide la operatoria de exportadores con y sin planta que se inician en la exportación y que, pese ha haber realizado importantes inversiones en adecuación de las plantas, desarrollos comerciales y logística, lógicamente no cuentan con antecedentes en este campo”, agregaron los matarifes, denunciando que también algunos frigoríficos nuevos quedaron fuera de los cupos.
Esta situación había sido reconocida por el ministro Domínguez, quien prometió corregir la situación de “5 o 6 plantas a pedido de los gobernadores” en la nueva distribución de la vaca conserva para China. Pero nada de eso sucedió. Se volvió a repetir la misma matriz injusta.
Para la asociación que agrupa a los matarifes, esta conjunto de medidas “van en sentido contrario a favorecer la producción y el trabajo, promueve la concentración en grandes plantas desalentando a las Pymes violan las normas legales vigentes, y afectan los derechos constitucionales que nos asisten para trabajar todos en igualdad de condiciones”.
En la carta se solicitó a Chiesa “que se incorpore a la agenda de la Mesa de Ganados y Carnes la problemática planteada y se analice que camino tomar para su solución, por afectar esta situación los intereses de toda la cadena de valor”.
La entrada El que parte y reparte: Los matarifes recordaron que “raya la ilegalidad” el sistema de cupos de exportación de carne diseñado por el gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pequeño manual para entender lo que tres ministros, cinco gobernadores y cuatro ruralistas no pudieron (o no quisieron) explicar se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En principio, señora, señoro, señore, no le crea ni a los funcionarios ni a los periodistas de la maquinaria de propaganda oficial que en las próximas horas seguramente repetirán más de una vez que las exportaciones de carne finalmente quedaron totalmente abiertas y los reclamos de los productores agropecuarios ya quedaron zanjados. Eso es falso.
Lo único que el gobierno concedió a los ruralistas en materia de exportaciones de carne es lo mismo que el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, había estado negociando y proponiendo hace más de un mes atrás, pero con poco resultado porque en aquel momento el kirchnerismo más duro decía que al campo no había que tenerle ninguna consideración. Luego sobrevino el sopapo electoral y todo cambió, incluso se corrió a Kulfas como interlocutor. Pero que es lo mismo, es lo mismo.
Kulfas, en aquel momento, quería abrir las exportaciones de vaca conserva o manufactura de las categorías D, E y F (según la cantidad de dientes que le queden a esas hembras viejas) con el argumento de que ese tipo de carne no se vendía en el país y por lo tanto no incidía sobre los precios de la carne en el mercado interno. Era lo que le decían frigoríficos y ganaderos: argumentaban que al prohibir la exportación de carne de esos animales lo único que se estaba logrando era dañar a los pequeños productores de las zonas más marginales.
Pero Cristina o Máximo o Mínimo, no se sabe quién, creía saber mucho más. Algunos dicen que Axel Kicillof era quien ponía cara de malo y daba esas órdenes. Axel fue uno de los gobernadores que estuvo en la reunión con la Mesa de Enlace. Y con su silencio ahora permitía lo que antes sugería prohibir, confundiendo más las cosas.
Por eso, estimado estimade: Cuando Julián Domínguez, el nuevo ministro de Agricultura y quien reemplazó a Kulfas como interlocutor, diga que ya se resolvió toda la agenda de problemas que planteaba la Mesa de Enlace, también desconfíe. Solamente se resolvió uno de sus planteos, que era que se habilitara la exportación de carne de vaca vieja o conserva para China, para evitar ese daño innecesario a los eslabones más débiles del negocio ganadero. Es finalmente lo único que se habilitará supuestamente desde el próximo lunes: la carne de vaca conserva de las categorías D, E y F podrá exportarse sin ninguna restricción hacia China.
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Bienvenido sea: es la misma medida que proponía Kulfas y que Cristina, o Máximo o Mínimo, decidieron no aplicar simplemente porque creían que eso los mostraba como grandes militantes enfrentando a la rancia oligarquía vacuna.
Cretinos que cagaron a los más débiles, los criadores y tamberos, y los entregaron en bandeja para que los grandes frigoríficos exportadores compraran gran cantidad de ese tipo de carne a valores más bajos. Ahora se reabre la posibilidad de exportar esa categoría y, según admitió el propio Domínguez, aceptando la gran injusticia que se cometió, existe un elevado stock de 50.000 toneladas de carne en las cámaras de frío. Es más de lo que se estuvo exportando en un mes entero.

Pero sigamos: lo único que se habilitó para exportar ahora con libertad es ese tipo de carne que aquí no se consume y que no incide tanto en los precios. Ese tipo de carne, además, se podrá exportar incluyendo los siete cortes populares cuya exportación también había sido prohibida, incluyendo el asado y el vacío.
Pero es falso que se liberó por completo la exportación. Todo lo contrario, según reconoció el ministerio de Agricultura al final de la noche, los embarques de carne seguirán encorsetados por lo menos hasta fines de año.
Hay en vigencia dos tipos de prohibiciones. Por un lado, la lista de siete cortes vedados tiene plazo hasta el 31 de diciembre de 2021. Por otro lado, los frigoríficos disponen de un cupo de exportación (sin contar las cuotas arancelarias como la Hilton) equivalente al 50% de lo que exportaron el año pasado. Hay que ver la letra chica para saber cómo quedan esos cupos ahora que ya no se contabilizará la vaca conserva. Pero que seguirán vigentes no hay duda. A lo sumo, a ese listado se incorporarán 5 o 6 frigoríficos que quedaron afuera del reparto.

Esos cupos, que se implementaron en junio con vencimiento el 31 de agosto, se extendieron luego sin cambios hasta el 31 de octubre (en el momento que Máximo y Mínimo no escucharon los consejos de Kulfas). Ese día deberían vencer y eso es lo que entendieron los dirigentes de la Mesa de Enlace que se presentaron ante los periodistas: “Nos dijeron que los cupos iban a quedar sin efecto el 31 de octubre y los cortes también vencerían el 31 de diciembre. Recién a partir de ahí todas las exportaciones quedarían liberadas”, aseguraron palabras más o menos. Pero no entendieron bien. O no supieron interpretar.
En realidad, luego Domínguez señaló ante un grupo de periodistas ávidos de precisiones que los cupos que vencen el 31 de octubre serían prorrogados, para unificar la fecha definitiva de vencimiento de estas medidas restrictivas del comercio de carne hasta el 31 de diciembre. El ministro -que estuvo flanqueado por otros dos ministros, el jefe de Gabinete Juan Manzur y el titular de Interior Wado De Pedro-, entonces confirmó que los ruralistas habían entendido todo a medias, pues en lo inmediato se liberaría solo la vaca conserva para China, y recién a fin de año el resto de los cortes.
Minga en octubre. Minga que esté liberado todo el comercio de carnes. La expectativa, en todo caso, es que toda esta pesadilla para los ganaderos tenga fecha definitiva hacia el final de año.
¿Y después? Ahí todo es todavía mucho más confuso. Harían falta tres ministros, cinco gobernadores, cuatro ruralistas, ocho boy scout y todo el Ejercito de Salvación para tratar de anticipar los escenarios para 2022.

Por lo pronto, en la reunión con periodistas, Domínguez reconoció que no tuvo tiempo de parar la pelota desde que aterrizó en el cargo la semana pasada, pues todo su esfuerzo de estos días estuvo dedicado a destrabar los temas más urgentes de la agenda que le proponían los dirigentes del campo: léase la vaca conserva para China, aunque los dirigentes agropecuarios juran y perjuran que ellos reclamaban el fin de todos los cepos existentes.
Pero hay varias claves que permiten un intento de interpretación del pensamiento del flamante ministro. Es que dijo que le iba a encomendar a técnicos del INTA y de las universidades de veterinaria que realicen un análisis para “ordenar” la cadena, de modo que éste cuente con parámetros que le permitan disciplinarse y no sobrepasar el año próximo los niveles de exportación que ponen en peligro el abastecimiento interno y recalientan los precios del alimento, al que su gestión considera como “un bien cultural” que se debe preservar.
Según esta mirada, si las exportaciones superan el 22 o 24% de la producción total ya empiezan los conflictos, y el año pasado llegaron al 28% y este año amenazaban volver a esos niveles hasta que se tomó la decisión de imponer el cepo. Ahora se calcula que los embarques terminarán el año representando 25% de la producción total.
Pero entonces, ¿qué sucederá el año que viene? Domínguez ya avisó que aguardará los análisis técnicos antes de tratar de consensuar con la propia cadena de ganados y carnes un esquema (“saquense de la cabeza la palabra cupo o cepo”, pidió), que permita no vulnerar ese límite de 24% en 2022.
Lo que tres ministros, cinco gobernadores y cuatro dirigentes rurales no pudieron o no quisieron explicar, entonces, era que -aunque bastante flexibilizado por la apertura de la vaca conserva a China- las restricciones a la exportación de carne continuarán al menos hasta fin de año (con cupos y cortes prohibidos), y que después de allí se verá, porque es muy probable que se defina otro tipo de regulación para el mercado de la carne, un poco má sofisticada y que seguramente será llamada de otra manera.
¿Se entendió?
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]]>“Los precios de la carne bajaron desde el momento en que restringimos las exportaciones. No es justo que el precio internacional de la carne vacuna sea el mismo precio que deban pagar nuestros compatriotas. Cuidar la mesa de los argentinos. Ese es nuestro compromiso”, escribió el Presidente en su cuante de Twitter, tras compartir un estudio de la consultora CEPA, del economista kirchnerista Hernán Letcher, de la que ya informó Bichos de Campo. Ese informe daba cuenta de que los precios de la carne habían bajado 1,4% en agosto.
En realidad no es cierto, pues el cepo está vigente desde mediados de mayo, y en junio los valores traparon cerca del 8%, según el INDEC. Pero bueno, Alberto considera que con dos bajas acumuladas de 1% en julio y del 1,4% en julio ya está cumplido con éxito el objetivo de aplacar la suba de los valores de ese alimento. Desde 2020, acumulaban un aumento de más del 80%.
“Cuidar la mesa de los argentinos; ése es nuestro compromiso”, reafirmó esta mañana el mandatario a través de Twitter, donde replicó también las conclusiones de un informe del Observatorio de Precios del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que indicaron que “el precio de la carne vacuna se redujo por segundo mes consecutivo, -1,4% en agosto”.
“Es evidente que las medidas impulsadas tuvieron efecto sobre el precio de la carne en Hacienda y mostrador”, destacó el trabajo del CEPA, encabezado por el economista Hernán Letcher, que fue retuiteado por el mandatario, que en junio pasado, cuando institucionalizó el sistema de cupos al 50% de la exportación de carne vacuna había prometido -según cuentan los dirigentes de la Mesa de Enlace que se reunieron con él- que iba a desactivar estas restricciones ni bien se estabilizaran los valores.
No cumplió el presidente con esa promesa. El martes pasado, los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura prorrogaron hasta el 31 de octubre próximo las restricciones a las exportaciones de carne a través de la Resolución Conjunta 7/2021.
Mediante este sistema, el gobierno redujo a la mitad (salvo ciertas cuotas) los volúmenes de carne que se exportaron en el segundo semestre de 2020. Así se garantiza que cerca de un 15% de la oferta total de ese alimento (que responde a parámetros biológicos que s epueden demorar pero no detener) sea volcada al mercado interno. Es esta sobreoferta la que provoca las bajas vistas en estos meses, frente a una demanda muy baja de los argetinos, cuyos salarios han sido pulverizados en los últimos años.

La consultora EconoAgro, del consultor Andrés Halle, difundió frente a esta temeraria lectura oficial sobre el éxito de las restricciones un cuador que muestra la evolución de los precios del novillo durante el primer cierre de las exportaciones decidido por Néstor Kirchner en 2006 y el añoñ 2011, cuando Cristina ganó las elecciones con 54% de los votos. Como se ve allí, los precios primero tuvieron una baja -como está empezando a suceder ahora-, pero luego pegaron un fortísimo repunte por el impacto dañino que el cepo exportador tuvo sobre la producción y la oferta de carne.
Con ese antecedente históricos, en esta ocasión los productores nucleados en la Mesa de Enlace ya calcularon que el daño provocado por el cierre de las exportaciones sobre la cadena productiva (tanto a ganaderos, frigoríficos como a trabajadores) sumaría una suma cercana a los 1.000 milllones de dólares en estos tres meses de intervención. Es decir, ya se sentiría el efecto desaliento sobre la producción ganadera.
El consultor Víctor Tonelli, a partir de ese cálculo de pérdidas, estimó que con todo ese dinero se podrían haber compardo 547 millones de kilos de carnes para regalar a los sectores que realmente lo necesitaran. Sería el equivalnete a 12 kilos por habitante. En la Argentina, por la fuerte caída del poder adquisitivo de los salarios, cada argentino redujo desde 2020 a esta parte su consumo en cerca de 5 kilos, de unos 50 kilos a 45 kilos anuales per cápita.
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]]>La entrada La dupla Kulfas-Ravettino vuelve al ataque: Ahora pretende ir abriendo los cupos un 5% cada mes hasta normalizar las exportaciones de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hecha esta aclaración -para nosotros importante, porque solemos tener una línea de conducta que en general defiende al productor de los intereses más concentrados de la cadena-, ahora informaremos que a días del vencimiento del sistema de cupos de exportación, el próximo martes 31 de agosto, Kulfas y Ravettino están volviendo a hacer de las suyas.
¿Cómo? Negociando entre bambalinas un nuevo pacto para mantener las trabas a las exportaciones de carne, pero habilitando paulatinamente -a razón de un 5% cada mes- nuevos embarques.
En los hechos, como ahora solo se puede exportar 50% de lo que se vendía en 2020 (con excepción de las cuotas arancelarias y ahora la carne kosher), esto implicaría mantener el comercio exterior de carne regulado hasta por lo menos mitad del 2022, pues bajo este esquema de ensanchar el cupo un 5% cada 30 días, se tardaría diez meses hasta recuperar por completo los volúmenes de negocios.
Ravettino -que representa a los frigoríficos exportadores más grandes y los que se adueñaron de 80% de los cupos de exportación definidos por el gobierno- volvió a reunirse con Kulfas el martes, a siete días de la fecha de extinción de este sistema, donde el Consorcio ABC salió mejor parado respecto de otros frigoríficos que habían comenzado a exportar más cerca en el tiempo, especialmente a partir de la gran demanda de carne barata desde China. A nivel industrial, los que más perdieron con esta historia han sido hasta aquí ese tipo de plantas, especializadas en la vaca conserva.
Para ir a ver a Kulfas y disimular un poco que hasta aquí ha sido el principal y casi exclusivo interlocutor del sector privado con el ministro de Desarrollo Productivo, el presidente del Consorcio ABC concurrió esta vez flanqueado por el titular de la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa, y también del coordinador del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), José Martins, quien se excusó de opinar sobre este asunto siendo como es el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En esa reunión, según pudo saber Bichos de Campo de diversas fuentes, Kulfas planteó que si por él fuera se respetaría el cronogramna inicial planteado el 20 de junio para regular las exportaciones. Esto es, que el 31 de agosto venza el sistema de cupos al 50% y que se mantendría la restricición a los siete cortes de consumo popular hasta el 31 de diciembre.
Pero también aclaró el ministro que existía una resistencia del ala más dura del kirchnerismo en el gobierno para acceder a desmantelar el sistema de cupos a la exportación. Incluso se habría mencionado a Axel Kicillof, el gobernador bonaerense, dentro de ese sector que quiere evitar una foto de conciliación con el campo unos pocos días antes de las elecciones primarias.
En ese contexto fue que la dupla Ravettino-Kulfas comenzó a barajar esta alternativa de ir habilitando a partir de septiembre las exportaciones a un ritmo del 5% mensual, pues esto permitiría dar una señal hacia ambos lados del mostrador. Los diarios kirchneristas podrían titular que “el gobierno mantiene el cepo a la carne”. Y los antikichneristas podrían decir que “el gobierno finalmente cedió y comenzó a desmantelar el cepo a la carne”. Todos contentos.
¿Todos contentos? Difícil que eso suceda, pues con las exportaciones sujetadas los que más han perdido hasta aquí -además de los frigoríficos que se especiallizaban en la vaca para China- han sido los productores. Un cálculo reciente realizado por la Fundación FADA determinó que los ganaderos resisgnaron estos tres meses unos 6.500 millones de pesos de facturación gracias a esta decisión del gobierno de Alberto y Cristina. A pesar de que los precios de la hacienda comenzaron a repúntar en las últimas semanas, para volver a los niveles previos al cierre de la exportación de mayo pasado, lo cierto es que la inflación acumulada desde entonces continuó horadando la rentabilidad de la actividad que sostiene todo el circo.
Al cabo de esta experiencia de intervención cárnica timoneada por Kulfas, en cambio, los veintipico de frigoríficos exportadores nucleados en el Consorcio ABC no han salido tan mal parados como puede parecer. Y es que no solo se les abarató la materia prima (durante las primeras semanas de veda muchos pudieron llenar sus cámaras de carne barata), sino que la suba de los precios de exportación está compensando buena parte de las menores ventas de carne al exterior.
El último informe del IPCVA sobre lel desempeño de las exportaciones en julio marca esta situación a la perfección. Dice que en julio pasado, comparando con igual mes de 2020, las exportaciones de carne en volumen cayeron 33,4% (debido a la vigencia de los cupos), pero que en realidad la facturación de los frigoríficos descendió bastante menos que eso (15,2%) porque los precios cobrados por la carne exportada subieron nada menos que 27,4% entre ambos periodos. China sigue impulsando una suba de la carne. Pero además, ayudó a esta recuperación la salida parcial de la Argentina.
Un mundo casi perfecto dentro de la tragedia de un país ganadero que cierra sus exportaciones de carne:
Puede resultar hiriente y lo lamentamos. Alguna vez desde Bichos de Campo hemos denominado a Kulfas como “empleado del mes” del Consorcio ABC y creemos no habernos equivocado. Esta nueva propuesta de ir habilitando paulatínamente un 5% mensual las exportaciones sigue siendo muy funcional a los intereses de ese grupo concentrado de frigoríficos.
Como sea, la acumulación de tanta evidencia mantiene en guardia a los dirigentes de la Mesa de Enlace, que en las últimas horas comenzaron a ser tentados por la dupla Kulfas-Ravettino para aceptar esta fórmula de apertura gradual del cepo. Las primeras reacciones han sido claramente negativas.
En declaraciones al diario La Nación, el titular de la Sociedad Rural Argbentina, Nicolás Pino, afirmó que confiaba en que el presidente Alberto Fernández (y su ministro Kulfas) iban a cumplir la palabra empeñada y liberar por completo las exportaciones de carne (al menos eliminando los cupos) a partir del 31 de agosto, como dice la resolución. Lo mismo hizo su par de Confederaciones Rurales (CRA), Jorge Chemes: “Nos oponemos a que se prorrogue. El 31 de agosto se tienen que reinstaurar las exportaciones porque el daño es cada día mayor”.
“Tenemos que ser respetuosos de la palabra del Presidente. Me lo dijo mirándome a mí, que si el precio se estabilizaba en diez días ‘levanto el tema de la exportación’. Ante los hechos que pasaron, que la carne subió un poco y se estabilizó, ¿por qué vamos a dudar de la palabra del Presidente?”, fue la frase exacta de Pino, en referencia a que a mediados de junio Alberto recibió a la Mesa de Enlace y les prometió justamente eso: que los cupos de exportación se iban a eliminar cuando los valores internos de la carne se calmaran. Ahora no le quedarían excusas para no hacerlo.
La carne, según datos oficiales, continuó subiendo muy fuerte en junio (cerca del 8%), pero después en julio se calmó (bajó cerca de 1%) por el impacto no solo del cepo exportador que obligó a los frigoríficos a volcar unas 30 mil toneladas adicionles (cerca del 15% de la oferta total) al consumo doméstico sino también por la malaria general que reina entre los consumidores.
Está claro, desde la mirada de los ruralistas, que el gobierno no tiene demasiados argumentos para prolongar este sistema de cupos tan dañino para los productores y acaso funcional para otros intereses más concentrados de la cadena.
Está tan claro como el agua… Salvo que existan otras motiviaciones para mantener este entramado de regulaciones. Quizás haya razones políticas o simplemente ganas de seguir peleando contra el campo. O quizás haya otra explicación que por ahora solo conocen Ravettino y Kulfas.
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]]>La entrada Solo diez empresas frigoríficas se quedaron con 54% de los nuevos cupos de exportación de carne: Este es el listado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ese volumen total se podrá exportar, según este listado que adjuntamos, desde 63 plantas de faena que registraron envíos en la segunda mitad del año pasado. Pero en realidad no sería así, porque hay al menos 11 plantas que no llegan a tener un cupo de 20 toneladas mensuales, lo que implica que no podrán conformar ni siquiera un contenedor. La resolución oficial es clara: o deberán transferir esos cupos a otra planta o lo perderán si no concretan el embarque en el plazo del mes.
Entonces, hay solamente 50 plantas que podrían seguir exportando. Hay empresas, como Swift, La Anónima, Frigorífico General Pico, o frigorífico HV, que han exportado desde varias plantas.
Este es el listado de los cupos recibidos por empresa. Las diez primeras en la lista acumulan más del 50% del total de exportaciones mensuales autorizadas. Suman 14.863 toneladas sobre el total mencionado de 27.608 toneladas. Es el 53,8%.
| SWIFT ARGENTINA S A | 3183 |
| ARRE BEEF S A | 1867 |
| FRIAR SA | 1600 |
| FRIGORIFICO RIOPLATENSE | 1482 |
| COMPAÑÍA BERNAL S.A. | 1303 |
| MARFRIG ARGENTINA SOCIEDAD ANONIMA | 1238 |
| S A IMPORTADORA Y EXPORTADORA DE LA PATAGONIA | 1231 |
| AZUL NATURAL BEEF S.A. | 1067 |
| SANTA GIULIA S A | 969 |
| QUICKFOOD S A | 923 |
| RAFAELA ALIMENTOS S.A. | 900 |
| BLACK BAMBOO ENTERPRISES S.A. | 884 |
| ECOCARNES S.A. | 791 |
| FRIGORÍFICO ALBERDI SA. | 762 |
| FRIGORÍFICO REGIONAL GENERAL LAS HERAS S.A. | 750 |
| RUNFO SA | 718 |
| PROCESADORA GANADERA ENTRERRIANA S.A. | 692 |
| COTO | 642 |
| FRIMSA S.A. | 560 |
| FRIGORÍFICO FORRES-BELTRÁN S.A | 516 |
| SOCIEDAD ANONIMA CARNES PAMPEANAS S.A. | 492 |
| LOGROS S.A | 487 |
| FRIGORÍFICO MANECA S.A | 475 |
| FRIGORIFICO H V S A | 465 |
| INDUSTRIAS FRIGORIFICAS RECREO SAIC | 425 |
| FRIGORIFICO GORINA S A I C | 399 |
| FRIGORIFICO GENERAL PICO S.A. | 383 |
| CATTER MEAT S.A. | 366 |
| OFFAL EXP S.A. | 272 |
| LA GANADERA ARENALES S.A. | 222 |
| MATTIEVICH S.A. | 195 |
| AMANCAY S.A.I.C.A.F.I. | 193 |
| TOP MEAT SA | 193 |
| MATADERO Y FRIGORÍFICO MERLO SA | 192 |
| SANTA FAZ SOCIEDAD ANONIMA | 161 |
| AGRO PATAGONICO SA | 97 |
| MATADERO Y FRIGORÍFICO FEDERAL S.A | 97 |
| FRIGOLAR S.A. | 94 |
| CAMPO Y FAENA S.A. | 80 |
| MADEKA SOCIEDAD ANONIMA | 76 |
| PATAGONIA MEAT S.A | 38 |
| EDGAR A. CIRIBE S.A | 31 |
| CONALLISON S.A. | 22 |
| FRIDEVI S.A.F.I.C | 21 |
| FRIGORÍFICO BERMEJO SA. | 21 |
| FRIGORÍFICO RYDHANS S.A. | 13 |
| FRIGORIFICO VISOM S.A. | 6 |
| FRIGORÍFICO RICARDO BOVAY E HIJOS SA 50264 4 1920 | 4 |
| INDUSTRIAS FRIGORIFICAS SUR SA | 3 |
| REFINERIA DEL CENTRO SA | 3 |
| ARGALL SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA | 2 |
| PILOTTI SOCIEDAD ANÓNIMA EMPRESA FRIGORÍFICA | 2 |
| JORGE LUIS TOLOSA S.A. | 0 |
| MATADERO OLIVERA S.A. | 0 |
Curiosamente hay dos empresas, Jorge Luis Tolosa SA y Matadero Olivera, a las que se le han asignado cupos de 0 toneladas. Podrían haberle ahorrado el disgusto de mencionarlas.
Los grados de concentración son más que evidentes. En un escenario donde todos pierden, los que más pierden son los frigoríficos que en los últimos años hicieron sus primeras incursiones al exterior, con volúmenes muy pequeños.
Si tomamos las primeras 20 empresas que recibieron cupos la suma da 22.078 toneladas. Es el 82%. El restante 18% se distribuyó entre más de 30 plantas.
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]]>En definitiva, según la nueva reglamentación, la Argentina solo podrá exportar menos de 30.000 toneladas de carne vacuna por mes, incluyendo mercados como China, Israel, Chile y otros con los cuales el país no mantiene acuerdos arancelarios, como la Unión Europea y Estados Unidos, que compran volúmenes mucho menores. Como novedad, de estos cupos se excluyeron los huesos con carne, que van usualmente para China.
La asignación de cupos por planta y no por CUIT quedó establecida con claridad en la resolución 5/2021, que se publicó este viernes en el Boletín Oficial, y que reglamentó el nuevo cepo a la exportación de carne vacuna dispuesto el miércoles por un decreto del presidente Alberto Fernández. En esa norma se definió que los embarques de carne iban a ser solo de la mitad de los tonelajes promedio embarcados entre julio y diciembre de 2020 por cada empresa, pero no quedaba claro el modo de distribución. Con una complejidad adicional, pues hay siete cortes que han sido directamente prohibidos, como método para que crezca la oferta interna de carne y supuestamente bajen los precios del producto.
“El cupo mensual establecido en el artículo 2° del Decreto 408 de fecha 22 de junio de 2021 se calculará conforme el total de toneladas de productos cárnicos exportadas durante el período comprendido entre los meses de julio a diciembre del año 2020” define el artículo 1° de la nueva resolución. Luego indica que los montos “surgen de los certificados de exportación de carne bovina emitidos en dicho período por el Senasa”.
La cuestión es que el total de exportaciones certificadas por el Senasa (357.240 toneladas) es mucho menor al que surge de otras estadísticas públicas, lo que implica que podrán exportarse la mitad de 59.500 toneladas por mes. Es decir, solamente 29.750 toneladas. Según la estadística del IPCVA en base a datos aduaneros, en ese tramo de 2020 se exportaron 409.000 toneladas peso producto. La explicación de la diferencia puede estar en la exclusión de los huesos.
En el artículo 2° , el gobierno aprobó el cupo mensual por empresa que surge de la distribución del 50% de esas exportaciones registradas en Senasa. Hay en total 63 plantas que podrán continuar exportando. Los grupos de productores, matarifes o exportadores sin planta no figuran, por lo tanto deberán negociar con los dueños de los frigoríficos para obtener alguna parte de los cupos correspondientes a cada planta.
Eso implica que las empresas exportadoras que no tienen una planta propia y que, por lo tanto, deben contratar el servicio de un frigorífico para faenar y elaborar los cortes de exportación, no serán “dueños” de su “past performance” y quedarán a merced de la buena voluntad (o no) del administrador del frigorífico en cuestión.
En tal situación, está claro que el poder de negociación de los frigoríficos con respecto a los usuarios de faena se multiplicará de manera exponencial, además de disponer, claro, de un acceso preferencial al mercado de exportación cuotificado por el gobierno.
Los frigoríficos del Consorcio ABC son claramente los que más tonelaje han recibido, pues también eran los mayores exportadores en 2020. La planta de Swift en Rosario, que pertenece al grupo brasileño Minerva Foods, tendrá 3026 toneladas para exportar por mes. El frigorífico Gorina recibirá 2399 toneladas; Arre Beef tendrá 1867; Compañía Bernal 1303; el Rioplantense 1482; el también brasileño Marfrig 1238 toneladas. Y así las toneladas se concentran en las mismas manos de siempre.
La distribución por frigorífico será la siguiente:
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La resolución estableció que, para lo que queda de junio, el cupo máximo de toneladas a exportar por cada fábrica o establecimiento habilitado será equivalente al 25% del cupo mensual que le asignaron en esta resolución. Para solicitar su porción, los frigoríficos tendrán tiempo hasta el 12 de julio.
Por otro lado, se aclaró que las exportaciones de huesos resultantes del desposte no se encuentran alcanzadas por las disposiciones del artículo 2°. Es decir que ese filón de negocios para China no se verá alcanzado por el “cepo cárnico”
En el artículo 3° de la nueva resolución se formaliza el regreso de los ROE o permisos de exportación, que ahora se llaman de otro modo. “Las fábricas o establecimientos habilitados deberán registrar las Declaraciones Juradas de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC), conforme el procedimiento previsto por la Resolución Conjunta 3 de fecha 19 de abril de 2021”, se indicó. Según esta norma, cada vez que se genera un pedido de embarque ante Aduana, ésta remite el permiso a la ex ONCCA del Ministerio de Agricultura, que a su vez pedirá permiso para exportar a la Secretaría de Comercio Interior. Se supone que en ese circuito de “doble botonera” se verificará que cada frigorífico cumpla con sus cupos mensuales.
“Las DJEC se imputarán al cupo mensual, máximo y fijo de toneladas a exportar establecido conforme la fecha de aprobación”, confirma la resolución. Y más adelante se define que “las DJEC que excedan el cupo máximo de toneladas a exportar para una determinada fábrica o establecimiento correspondiente al mes de su aprobación, serán rechazadas sin más trámite”, señala la norma. Y aclara que “las toneladas disponibles para exportar mensualmente no se podrán acumular en los períodos siguientes”.
El artículo 6° de la resolución 5/2021 consagra el sistema de poder negociado por el Consorcio ABC con los ministros Matías Kulfas y Luis Basterra, que es el escenario que temían los exportadores sin planta y que ahora se confirma. De hecho, allí se dispone que “las fábricas o establecimientos habilitados para exportar podrán transferir, en el mismo período, todo o parte del cupo máximo mensual de exportación que les haya sido aprobado a otro exportador que hubiera registrado operaciones hasta el dictado del decreto 408/2021, o a otra fábrica o establecimiento habilitado”. Es decir: se habilita negociaciones entre privados donde el dueño del cupo siempre tiene las de ganar.
Para ceder parte de su cupo, el frigorífico deberá avisar a la ex ONCCA, informando la cantidad de toneladas cedidas, además de la identificación completa y fehaciente del destinatario de la cesión. Queda claro que “las toneladas que sean objeto de la cesión serán descontadas del cupo de la planta o establecimiento cedente”.
Adicionalmente a la reglamentación de los cupos al 50%, los frigoríficos se las deberán ingeniar de algún modo para continuar con sus exportaciones -reducidas a la mitad- sin incluir ninguno de los siete cortes que el decreto de Alberto dispuso reservar para el mercado doméstico: asado, tapa de asado, matambre, paleta, cuadrada, vacío y falda.
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