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La entrada El caso Hunitro: Implementación de la tecnología “blockchain” para generar trazabilidad en los productos del agro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Qué es el blockchain? En castellano es “una cadena de bloques” y desde el punto de vista tecnológico es una herramienta que permite mover datos de forma segura y transparente. Definido de esta forma parece un concepto muy amplio y tal vez alejado del universo agropecuario, sin embargo, teniendo en cuenta las necesidades actuales de mayor trazabilidad de los productos de la industria alimenticia, el concepto baja a tierra rápidamente.

“Hay una necesidad clara: quiero saber qué estoy comiendo. Me interesa saber la historia del pequeño productor. Esto le permite a las cadenas alimenticias tener una prueba de verdad internacional, online e instantánea. Le da el soporte tecnológico que antes no existía en el protocolo de validación”, explicó a Bichos de Campo, Ignacio Imperatrice, fundador de Hunitro.
Durante los primeros desarrollos de la empresa, este emprendedor observó que la agrotecnología aparece como una industria madura en Latinoamérica pero con menor tecnificación que en otras partes del mundo. Encontró que muchas necesidades podían solucionarse con los desarrollos que ya estaban disponibles en otras industrias como la de la información.
La tecnología blockchain permite conocer de dónde viene el producto, como fue preparado, cuál es el trayecto que realizó y en qué forma llegó al punto de venta. Para Imperatrice, esta información que los distintos eslabones de la cadena productiva pueden brindar, le da un valor agregado al producto que hoy persiguen con mayor insistencia los consumidores finales.

La aplicación, que tendrá su versión final en el primer trimestre del año próximo, permite acceder a las distintas cadenas alimenticias: carne, pollo, leche, frutas y verduras. El usuario podrá subir información relacionada a la cadena a la que pertenezca y generará un documento que podrá ser transferido a cualquier otro solicitante de la cadena. Esto puede ser desde una foto del campo hasta parámetros de laboratorio de la materia prima o producto en cuestión.
“La base de datos es segura y transparente, sólo vos ves a quién le movés los datos. Los documentos que se creen nadie los duplica. Se sube una sola vez el lote de producción y se transfiere ese documento”, indicó el fundador de Hunitro.
Ver también: Identificación individual de la hacienda: ¿Es un golpe mortal o un instrumento para modernizar la ganadería?
Aunque Imperatrice asegura que los precios de los productos pueden sufrir aumentos por la aplicación de esta tecnología, su uso a nivel mundial hace que sea cada vez más necesario incorporarla. Y entre los beneficios están la optimización de costos en la cadena productiva, por ejemplo al momento de hacer auditorías, la posibilidad de entablar nuevos negocios y la mejora de las relaciones comerciales ya establecidas.
El lanzamiento de esta aplicación incluirá algunas capacitaciones para productores y comercializadores.
Este caso se conoció en la primera jornada del Seminario Agtech Ganadero 2020: Tecnologías integradas 4.0. En esa cita, organizada por la Sociedad Rural Argentina, el jueves se conocieron los proyectos ganadores del Premio AGTECH GANADERO 2020. Se trató de:
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]]>La entrada La agricultura digital según Bayer: “Este es un camino de ida, que permite a los productores optimizar sus recursos”, afirma Matías Corradi, el líder de FieldView se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La plataforma recopila y procesa automáticamente datos del campo y ayuda a los productores a evaluar la performance de cada lote, desde la siembra hasta la cosecha. “Esto les permite integrar todos los datos del campo en un solo lugar, para empezar a entender cada parte del lote con mayor profundidad y de esa manera aumentar la productividad, la eficiencia, la rentabilidad y la sustentabilidad, factores claves”, relató Corradi a Bichos de Campo.
¿Y cómo funciona? El ingeniero en Producción Agropecuaria explicó que “el productor va introduciendo montones de datos, algunos visuales, otros del tipo compra de semillas, pero también datos que llegan de los satélites y de toda la agricultura digital. La principal ventaja del uso de Climate FieldView es que se pueden conectar todos los datos en una sola plataforma”.
Corradi explicó que “muchas máquinas tienen varios sensores, tales como monitores de siembra o de rendimiento, y todos ellos generan infinidad de datos que suelen quedar en el monitor. Entonces se hace difícil hacer algo con todos ellos. Por eso, el primer punto de FieldView es lograr que esos datos suban a una App o software, para que el productor pueda empezar a tomar decisiones desde el mismo momento en que se genera ese dato”.
Mirá la entrevista completa a Matías Corradi:
-¿Entonces FieldView permite analizar los datos cargados y ponerlos a funcionar con alguna otra lógica?
-Claro. Antes el dato estaba en la pantalla del monitor. Entonces ibas con un pendrive, lo enchufabas al monitor, lo bajabas a tu computadora y empezabas a ver qué hacer con ese dato. Hoy ese dato se sube automáticamente a una plataforma. El que está en la cabina del equipo ya lo ve en un mapa y observa, por ejemplo, cómo está pulverizando. Luego, el que está de modo remoto, puede ver también ese dato, porque ese Ipad tiene un chip de teléfono que se conecta a internet y entonces desde tu casa u oficina podés evaluar los datos y tomar decisiones. Y a su vez te permite sumar otros datos, por ejemplo, una imagen satelital. Entonces, en vez de tenerlo en otro software, tenés todo acá, porque nosotros proveemos imágenes satelitales. De ese modo, podés ver múltiples capas de datos en una sola plataforma, porque todas están conectadas allí y te permitirán entender una variable y la otra.
Te doy un ejemplo: con esta plataforma puedo evaluar cómo fue el rendimiento entre zonas donde apliqué y no apliqué agroquímicos, porque tengo un mapa de aplicación, la imagen satelital y el mapa de rendimiento, y así podré evaluar rendimientos. Incluso se puede volcar el híbrido que se eligió sembrar a la plataforma. Antes todo esto implicaba ir al campo, anotar los camiones y acordarse qué híbrido sembró; ahora todo esto es mucho más fácil porque es información que se genera de modo automático.
– Además de producir más, vos dijiste también que la idea es ser más sustentables. ¿Por qué?
-Es que producir más implica ser más sustentable. Te doy dos ejemplos: semillas y agroquímicos. Por lo general se suele sembrar todo el lote con la misma densidad; FieldView te ayuda a entender la variabilidad del lote y te muestra que no tenés una misma densidad. Entonces, ¿por qué tratar todo igual? Por ahí se están poniendo más o menos semillas de las necesarias. La digitalización te ayuda a entender esta variabilidad y así generás una ambientación y luego una prescripción de semilla, de fertilización o de pulverización. Con la imagen satelital que nosotros procesamos podemos detectar, por ejemplo, dónde hay una presión mayor de malezas. El productor puede usar esa imagen y generar una prescripción de aplicación, y así sabrá que no tendría que aplicar del mismo modo en todo el lote. Tenemos casos que dimos a conocer, como el de un productor en el sur bonaerense, que nos dijo que se ahorró 80% de uso de químicos. Es que antes aplicaba igual en todo el lote y ahora con la imagen satelital no lo hace.
– ¿Eso se logra solo con un muy buen análisis del lote?
-En este caso es mirar una imagen y detectar zonas más verdes, zonas menos verdes, y saber qué y cuánto aplicar. Por ejemplo, hay agroquímicos que son residuales, es decir que duran en el suelo y cuya dosis depende mucho del ambiente donde se aplicará. Entonces, por qué no usar la información que tenés en FieldView sobre los ambientes y así decidir, por ejemplo, aplicar menos dosis en ambientes arenosos, y en aquellos ambientes más bajos con más arcilla, donde en general hay más malezas, poner más dosis. Se trata de aplicar más acorde a la necesidad puntual de cada parte del lote. No hay que manejar la misma receta para todo.
-Antes de la pandemia, Juan Farinatti, que es uno de los CEO locales de Bayer, nos decía que ya había cerca de un millón de hectáreas agrícolas que utilizaban esta plataforma en Argentina.
-Para diciembre de 2019 estábamos en un millón de hectáreas, y para marzo de 2020 ya pasábamos los 2,3 millones de hectáreas. Y seguimos creciendo.
La muerte del ojímetro: Bayer lanzó una plataforma propia para incursionar en la agricultura digital
– Para dimensionarlo, si tenemos una superficie de 30 a 34 millones de hectáreas productivas en Argentina, ustedes ya están tocando cerca del 10%. Es un crecimiento rápido.
-Es rápido, si. Por eso estamos sumando y entrenando gente para poder acompañar al productor, ya que no todos adoptan en la misma velocidad, pero una vez que lo hacen, ya no quieren volver atrás, porque todos estamos acostumbrados a manejar con neblina, pero cuando ésta se va y empezás a ver cosas que antes no veías, no querés volver más a manejar con neblina. Esto es lo que permite la digitalización a los productores. Y no lo hacemos sólo desde FieldView, ya que hay muchas otras empresas que ofrecen soluciones interconectadas. Este es un camino de ida, que permite a los productores optimizar sus recursos.
– ¿Es correcto decir que le están buscando una vuelta a la presión social sobre el uso de insumos aplicando nuevas tecnologías?
-Se trata de ver que la tecnología nos puede permitir aplicar los insumos de modo adecuado para cada parte del lote, y nos puede dejar compartir cómo lo estamos haciendo. Tiene que ver con cómo empezamos a certificar y en mostrarle a la sociedad cómo lo hacemos. Y esto te lo linkeo con un proyecto de bonos de carbono que estamos haciendo en Bayer. Lo que vemos es que la agricultura hecha de un solo modo tiene la posibilidad de generar bonos de carbono. Ahí es donde la tecnología transformará, no sólo el hacer del productor, sino también la mirada de la sociedad sobre la agricultura. Esa es la oportunidad que tiene esta tecnología.
-Bayer absorbió a Monsanto en 2018 y son empresas que venden semillas y agroquímicos. ¿No se están escupiendo el asado al lanzar este tipo de tecnologías?
-Mirá, en algunas situaciones el productor aplica menos y en otras en que debe aplicar no lo hace. Por eso nosotros apuntamos a optimizar la cantidad de recursos, a demostrar lo que hago y cómo lo hago. Esto apunta a que el productor sea más productivo, eficiente y sustentable. Desde Bayer estamos de ese lado de la carrera, donde la tecnología es una facilitadora. Farinatti lo resumió de buen modo; dijo que dar el paso hacia la agricultura digital es como pasar de orientarse en una ciudad con la vieja guía Filcar a la moderna aplicación Waze. Si la gallega del GPS te dice cuál es el mejor camino para llegar a destino, en el caso agrícola sería la plataforma FieldView -y otras de su estilo- la que te indique qué camino tomar para hacer que una hectárea rinda mucho más con la tecnología agrícola disponible y en base a la información histórica de ese lote.
La entrada La agricultura digital según Bayer: “Este es un camino de ida, que permite a los productores optimizar sus recursos”, afirma Matías Corradi, el líder de FieldView se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La agricultura digital según Corteva: “Queremos darle a cada productor una solución customizada”, define Nicolás Loria se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Todo se basa en algoritmos de inteligencia artificial para entregar un reporte que muchos productores no se hubieran imaginado hace un par de años. “Lo que buscamos ahora es integrar información de Mi Lote con el vuelo que se haga en el campo con el dron, así como también buscamos integrar otros desarrollos que antes pensamos como compartimentos estancos. En esto buscamos una mirada holística para darle eficiencia. Queremos darle a cada productor una solución customizada”, aseguró Loria a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa a Nicolás Loria:
-Agricultura y digital son dos palabras que parecen antagónicas ¿Cómo se combinan?
-Es cierto, son antagónicas. Me preguntaron lo mismo en un evento y la verdad es que si hay algo de lo que me enorgullece ser parte del agro argentino es que este incluye tecnología. Por eso me gusta más hablar de tecnologías que de digital, porque lo digital es un vehículo, es un medio. Una semilla de maíz o una semilla de soja tienen muchos años de investigación y desarrollo, mucha tecnología, y mucho más la siembra directa. El agro fue un motor de innovación permanente en busca de la eficiencia, que es la que a su vez nos permite como productores poder salir a competir en el mercado para venderle a cualquier país del planeta. Debemos ser competitivos y la inclusión de tecnologías nos permite eso.
-Vos decís que la comunidad agrícola argentina es receptiva a la tecnología. Lo digital es una tecnología que cruza a todo lo demás. Los tractores vienen con sensores que envían datos y estos confluyen en una plataforma ¿De esto se trata la digitalización del agro?
-Si. La tecnología requiere foco. Tanto las estaciones climáticas como los vuelos de drones o los sensores que vienen en la maquinaria son como pequeños estamentos, pero la revolución que viene ahora es la integración de toda esa macrodata que anda dando vueltas.
-¿Y esa macrodata incluye el conocimiento propio del actor productivo?
-Por supuesto. ¿Cómo transferir 50 años de generaciones que están trabajando en un mismo lote? Eso también es información. Lo que pasa es que si no tenemos todo esquematizado e integrado en una misma plataforma se pierde en el tiempo. De eso hablamos en las grandes plataformas que tienen integridad y sentido de pertenencia, donde sabes que una pequeña acción tiene que ver con el todo.
-¿Ustedes trabajan entonces en esa plataforma?
-En relación a Mi Lote ya llevamos cinco años recorridos y este es el primer año en que tenemos un modelo donde dividimos determinados lotes que tienen acceso libre y gratuito, y determinada información premium para el productor, de todos modos a muy bajo costo. Y con Corteva Flight buscamos una buena ponderación de la calidad de siembra en cultivos de maíz, soja y girasol, a través de vuelos autónomos con drones que en solo 10 minutos pueden cubrir una superficie de más de 500 hectáreas, y en el momento en que aterrizan te dan un balance sobre cómo se sembró. Todo lo hace de modo autónomo, y es importante para entender la posibilidad de una resiembra o para evaluar la calidad de siembra.
Mirá el video promocional de Mi Lote:
-¿El desafío es diseñar plataformas que integren los datos que lleguen de todos esos compartimentos y le ofrezcan alguna solución al productor?
-Ahí está la clave de todo esto y reside una propuesta de valor diferente. La integración es total, pasando desde la planificación económico-financiera, el uso de imágenes satelitales, la combinación con vuelos de drones y la combinación de aplicaciones selectivas o prescripciones de fertilización por ambiente. Son todos subproductos que, integrados conforman esa plataforma.
-¿Y existe la plataforma perfecta?
-Desde Corteva preferimos salir al mercado con productos que van a hacer una elaboración eslabón por eslabón que estar buscando la tecnología perfecta de acá a 5 o 10 años. Si esperamos lo exacto termina siendo enemigo de lo bueno, y lo bueno es que el productor vaya entendiendo y amigándose con la tecnología. Nosotros estamos pensando en la democratización del producto digital y eso se logra desde la experiencia de usuario. Un dron tiene un plan de vuelo, no es tan sencillo, y que vos tengas todo eso resuelto implica que la adopción de tecnología es más sencilla. Esto pasó con las tablets, computadores, televisores y celulares. Pasa en cada uno de esos vehículos, y hoy el vehículo del agro son las plataformas.

– ¿Cómo funcionan estas plataformas? ¿Se van moldeando con algoritmos de acuerdo a las necesidades de cada usuario?
-Ya con individualizar tu lote o tu vuelo estás haciendo una asignación específica. Cuando vuela el dron, lo hace específicamente en tu lote, y será diferente si lo hace en el de tu vecino. La agricultura es propia de cada lote, por eso hablamos de la siembra o fertilización variable, y variable a la realidad de tu lote. Hoy los algoritmos ya están preparados para identificar un cultivo de otro, la zona agronómica donde te encontrás para dar una recomendación de híbrido a utilizar, densidad y ambiente, y luego de eso trabajan a partir de la experiencia de tu lote, con la historia de rindes del mismo comparada con la de tu partido, y te da un algoritmo que te dice que si sembraste maíz en tal fecha y realizaste tales tareas, tu rinde probable será tal, y todo lo realiza con un grado de asertividad del 95%. Imaginate esto para un productor que debe organizar su agenda, antes de la cosecha en febrero, cuando pasa el momento crítico del cultivo, y tiene que organizar toda la cuestión logística que es donde un productor o productora se juegan todo el campeonato.
Desde Corteva nuestra meta es cómo generar valor, y eso tiene que ver con la anticipación, con la planificación y con ir hacia una agricultura más sostenible. Yo veo incluso un hilo conductor entre esto y nuevos productos que tendremos en el mercado el año que viene, orientados a detección temprana de gusano cogollero y la aplicación de productos químicos o biológicos.
-¿Por qué vinculas la agricultura digital con el agroquímico desarrollado para determinada plaga en este caso?
-Porque creo que vamos hacia una agricultura más eficiente. La idea es la especificidad: hallar dónde está la problemática y aplicar de modo puntual. Se trata de buscar un equilibrio entre el uso de la tecnología para obtener el mejor resultado. La eficiencia no pasa por tener más, sino por la especificidad del lote, por saber dónde tenés la problemática, la plaga o la maleza, y desde ahí dimensionar el costo que tenés por esa problemática para resolverla en consecuencia. Por eso trabajamos en soluciones específicas que luego puedan ser integradas a una plataforma.
Con Mi Lote trabajamos en nuestros campos experimentales, donde hay que sumar cientos de miles de millones de imágenes, porque no lo hacemos sólo en Argentina sino también en Brasil, Estados Unidos y México; todo para poder hacer identificaciones correctas de cultivos, de malezas y de especies.
Mirá el video promocional de Corteva Flight:
-El final del camino es que uno podrá identificar malezas y desde Corteva habrá soluciones específicas para cada caso. ¿Es el dato el que disparará una solución agronómica?
-Claro. Ya sea por una imagen satelital, por un vuelo de dron o por una trampa con feromonas que atraiga determinado bicho. Es un mundo complejo de sensores. Luego la recomendación será la aplicación o no y en qué lugar. En definitiva todo dependerá del productor sobre si hacerlo o no. La solución digital es otra empresa dentro de la misma empresa.
Proponemos este desafío de la nueva agricultura donde el vehículo de lo digital permite atar programas y productos como Mi Lote, Corteva Flight, lo que vendrá para gusano cogollero o para aplicación de pasturas, pero también están los productos biológicos que estamos probando, o proyectos atados a la sostenibilidad sobre cómo están produciendo los productores y su impacto en su huella de carbono. Nos tenemos que habituar a que el productor es el que decidirá dónde comprar, y lo hará en función de cuál propuesta de valor le cierre mejor. La propuesta de valor está más allá del precio de un producto, implica saber qué herramientas le dará la empresa para ser más eficiente, o qué tipo de asesoramiento o acceso a información tendrá
-Parece absurdo que el productor quede atado a la fórmula de una sola empresa. Si estás incorporando mil datos para hacer varias lecturas, todo te conducirá a la diversidad y a la mejor opción.
-Coincido con eso. En definitiva la realidad de cada productor es la que te llevará a la especificidad de ese lote. Tu realidad será diferente a la del vecino por distintas oportunidades y accesos. Hubo mucho ruido en torno a varios lanzamientos, y por ahí el productor se marea. No tenemos duda de que ellos seguirán apostando a la agricultura. Hay que salir a competir con el resto del mundo, y en esto debemos ser punta de lanza.
-Tras el apogeo de la revolución verde, empresas de la talla de Corteva -con otros nombres en ese momento- incursionaron en la transgénesis como herramienta para reducir el volúmen de agroquímicos que vendían. ¿Esta parece una situación semejante? ¿Están apelando a la agricultura digital aún a riesgo de resignar negocios en otros campos?
-Ya me preguntaron antes esto, sobre por qué nos metimos en esto. Creemos que hay valor para repartir, tanto para el productor como para el asesor y las compañías. El mercado del agro tiene mucho para dar en este sentido, y en Corteva buscamos una integridad. Cuando hoy hablamos de biológicos es porque empezamos a trabajar en ellos hace dos o tres años atrás para encontrar soluciones. No creo en el mundo de blancos y negros. Hay tantas decisiones de negocio como tantos individuos hay en ese mercado. En vez de ir al mundo de los macrodatos vamos al mundo de las microdecisiones.
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]]>La entrada El caso Smart Farming: Alejandro Palladino está convencido de que la revolución digital de la agricultura puede aplicarse también en la lechería y la ganadería de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Hacía falta dar una vuelta de rosca a nuestro laburo habitual, y notamos que los cuellos de botella están en el manejo de la información”, dijo Palladino a Bichos de Campo. Este profesional venía de coordinar nada menos que el área de lechería de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA). La información es oro en polvo para él.
Mirá la entrevista completa a Alejandro Palladino:
“En CREA hay una buena base de datos de tambos y me tocaron hacer algunos análisis estadísticos, donde encontramos que no necesariamente el resultado económico de una empresa estaba asociado al sistema de producción”, indicó Alejandro.
En este punto Palladino aclaró que “una discusión permanente en la lechería es precisamente cuál es el mejor sistema de producción. Nosotros encontramos que dentro de los 10 tambos top de resultado económico, había 10 sistemas de producción diferentes, ya fueran muy pastoriles o muy encerrados. Cuando mirabas en detalle, lo que marcaba la diferencia entre ellos era el nivel de gerenciamiento”, explicó.
“Cuando entrabas a estudiar el caso de cada uno de estos tambos top, claramente se veía que tenían una gestión de la información muy grande”, remarcó el ingeniero agrónomo y consultor en nutrición y alimentación de vacas lecheras. De allí surgió la idea de comenzar a trabajar fuerte en la captura de datos también en el sector lechero y el ganadero.
Ver: Comederos inteligentes: lo último en ganadería de precisión
En Smart Farming elaboran tableros de comando smart, que toman los datos generados por diversos sensores y distintas fuentes de una empresa, y los unifica en una base de datos común. Luego transforman esos datos en información para la toma de decisiones, logrando mejorar los resultados de cada empresa. Eso es al menos lo que prometen.
A modo de ejemplo de la importancia de analizar la información en una empresa ganadera, Palladino describió que “hoy un robot de ordeñe tira el flujo de leche de cada vaca. Nosotros podríamos decidir aumentar el número de vacas que admite un robot, seleccionando aquellas que se ordeñan más rápido, debido a que liberan el robot más rápido. Eso nos permitiría tener más ordeñes. Esa es una herramienta que está disponible y casi no se utiliza, más allá de que la robótica sea nueva en el país”.
Para el investigador del Conicet, “el gran valor está en cruzar las distintas bases de datos, los distintos software, la visión más sistémica, dado que cada software y sensor resuelve un problema puntual, y muchas veces el problema que te marca un sensor, te proviene de otro sector”.
Palladino volvió a ejemplificar el hecho de ganar valor sistémico en la cadena ganadera, y expresó que “en el robot de ordeñe es muy importante el flujo de los animales, pero, hacer que las vacas caminen para llegar al robot dependen de un montón de cosas, entre ellas, los horarios en los que se les da el alimento. A partir de un dato como el bajo número de pasos por puerta, terminamos identificando que el problema está afuera, porque el tambo no tiene bien organizada toda la logística de distribución del alimento, entonces los animales no pueden llegar de forma consistente al robot”.
“Pequeñas variaciones de una hora en el suministro de comida de vacas en el tambo, hace que el circuito de circulación al robot de ordeñe se altere, y entonces baja la producción y se generan cuellos de botella. Por eso es clave transformar ese dato en información, y esa información en una toma de decisión. Eso es lo que tratamos de resolver”, respondió Palladino.
Para el agrónomo, este desarrollo implica “un cambio en el modelo de negocio de un consultor, donde generalmente en los trabajos tradicionales uno llegaba, juntaba información disponible, de calidad que nadie sabía, y se tomaban decisiones en función de lo que se veía y de la experiencia”.
Para Palladino, esto reconvertirá a los contratistas y asesores a la era digital, como analistas de datos. “Nosotros estamos en este momento, diseñando un software para levantar datos de forma sencilla, que hoy están en un cuaderno Gloria. El hecho de poder saber cómo varía la producción de leche en el día a día nos da un montón de información, y estamos hablando de un dato que tiene todo el mundo, pero generalmente las empresas se sientan a fin de mes a ver cómo les fue”, explicó.
La entrada El caso Smart Farming: Alejandro Palladino está convencido de que la revolución digital de la agricultura puede aplicarse también en la lechería y la ganadería de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Inés Di Nápoli: “Los datos son los activos más valiosos de un productor”, pero si no se leen bien no sirven de nada se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>-Cuando organizas tus datos en una base y los integras a otros datos, te aportan conocimiento. A un productor le sirve por ejemplo, para saber si sembró bien en un ambiente con una determinada densidad y dosis de fertilizante, y ese ambiente no le devolvió en rendimiento que esperaba. Quizás el manejo y la densidad no eran los correctos. Por eso es importante ver lo que nos muestran los datos, integrados a su vez, con otros datos como climáticos, con un mapa de rendimiento o con un mapa de aplicación de fertilizantes también. Todos esos datos integrados y en un mismo patrón, nos generan conocimientos para tomar decisiones- contestó la agrónoma.
Mirá la entrevista completa realizada a María Inés Di Napoli:
-¿Y son siempre certeros los datos recopilados cuando se trabaja con tantas variables en un ambiente natural?
-El clima es de las pocas cosas que no manejamos; por ende la naturaleza siempre puede sorprendernos. La diferencia es que ahora podemos estar preparados para, por ejemplo, saber cómo manejarnos en un año Niño o Niña. Si tenemos datos históricos nos podemos preparar para activar manejos más o menos defensivos en diferentes escenarios. La certeza la tendremos en base al conocimiento que tengamos de campañas anteriores- explicó Di Nápoli.
En este sentido, el énfasis de Puma está puesto en el acompañamiento a las empresas agrícolas para su digitalización. Pero sobre todo ayudarlas en la capacidad de lectura de esos datos
“Queremos facilitarles la adopción tecnológica. Por ejemplo, si nosotros hacemos agricultura por ambientes, yo antes le mandaba un (archivo) JPG a mi cliente, y él miraba y decía: ´El de menor potencial debe ser este bajo que yo imagino está en este lote´. Distinto fue cuando ese mapa de ambientes lo llevó al teléfono, lo navegó y a su vez, se le sumó un índice de vegetación, todos datos que le permitieron ver que el cultivo tenía un menor desarrollo en ese ambiente, siendo que el había puesto la misma cantidad de semillas que en las zonas donde ese cultivo había producido más. Eso es un aprendizaje, que luego se puede capitalizar para tomar futuras decisiones tendientes a mejorar ese error”.
Di Nápoli estudió agronomía en Balcarce y, como ya dijimos, desde 2004 apuesta a la agricultura de precisión. Pero recién fundó Puma en 2016 junto a María Laura Roberto. Está convencida de que la solución digital pasa por centralizar todos los datos del proceso productivo para facilitar el trabajo a campo. “Hay que armar una gran base de datos porque eso facilita la toma de decisiones”, respondió.
Ver: Las cooperativas no se quieren quedar atrás en la carrera de la AgTech
“Ese proceso de facilitar la agricultura de precisión es en el que nos metimos en 2016 y fuimos evolucionando, ya que hoy podemos subir todas las capas de información que queramos, y podemos importar las planillas Excel que cualquier agrónomo arma cada año, porque sabemos que todos los datos suman”, contó.
También dijo que “por eso hay que mirar los datos de campañas viejas, donde no teníamos la tecnología de hoy. Así fue como me fui campañas para atrás y empecé a mostrar a los clientes, mediante módulos de análisis de Big data, esos datos pasados, mostrándoles lo que pasaba antes con sus cultivos en esos ambientes”.
Para conocer de cerca el emprendimiento solo es necesario ingresar a su sitio, registrarse completando el formulario de contacto y en conjunto con un miembro de Puma ir personalizando el funcionamiento según las necesidades particulares de cada cliente.
La entrada Inés Di Nápoli: “Los datos son los activos más valiosos de un productor”, pero si no se leen bien no sirven de nada se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La muerte del ojímetro: Bayer lanzó una plataforma propia para incursionar en la agricultura digital se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Promete éxito asegurado y en Bayer están tan seguros que si no te devuelven el dinero.
Todas las compañías globales están lanzadas en esta carrera, las que provienen del agro y las que provienen de la tecnología, como la propia Microsoft. Se promete revolucionar los rendimientos de los cultivos a partir de conocer, analizar e interpretar en tiempo real los cientos de miles de datos que -como los granos- pueden ser cosechados de un lote agrícola, a través de sensores, de drones, de imágenes satelitales. Parece que calcular las cosas a “ojímetro” ya fue, al menos en la agricultura más extensiva que se practica en la región pampeana.
Bayer viene de probar esta tecnología durante dos años con 120 productores locales. Y dice que este años se utiliza exitosamente sobre 90 millones de acres en todo el mundo, el equivalente a 36 millones de hectáreas, el equivalente a toda la superficie sembrada con granos en la Argentina. ¿Cuál es el éxito? Tomar y ordenar los datos de modo de poder optimizar la productividad y rentabilidad de una hectárea agrícola, ya sea elevando las dosis de fertilización donde haga falta, ya sea cambiando la variedad de semilla o su densidad de siembra, ya sea reduciendo la aplicación de agroquímicos, ya sea detectando a tiempo las amenazas.

Juan Farinatti, que antes ocupaba altos cargos en Monsanto y ahora los ocupa en Bayer, lo resumió de buen modo: dijo que dar el paso hacia la agricultura digital es como pasar de orientarse en una ciudad con la vieja guía Filcar a la moderna aplicación Waze. Si la gallega del GPS te dice cual es el mejor camino para llegar a destino, en el caso agrícola sería la plataforma FieldView -y otras de su estilo- las que te indiquen qué camino tomar para hacer que una hectárea rinda mucho más con la tecnología agrícola disponible y en base a la información histórica de ese lote.
El secreto, según Farinatti, es tener la información y saber aplicarla. En materia de rendimientos de maíz, cultivo que puso como ejemplo, hay un margen de 38% para crecer en rendimientos si se aplican herramientas como estas. Hagan cuentas. Es mucha plata.
En el lanzamiento para la prensa de la nueva plataforma se indicó que desde esta misma semana los productores que deseen ya pueden contratar el servicio. Pueden elegir entre un pack básico que costará 350 dólares o por un servicio mucho más completo que valdrá 3 dólares por hectárea y por año. Tendrán que comprar además un dispositivo físico, el FieldView Drive, que parece llegado de la Guerra de las Galaxias y que vale 199 dólares. Hacia allí confluirá toda la información que surja del lote y que ese dispositivo enviará directamente a la plataforma en Internet.

“El lanzamiento de FieldView es un avance significativo para la agricultura argentina, ya que brinda a los productores un fácil acceso a los datos que necesitan en el campo para ayudarlos a tomar importantes decisiones de manejo con mayor confianza”, explicó Matias Corradi, el líder de Climate Corporation para Cono Sur. Luego añadió que “el acceso a los datos en tiempo real permite una gestión de campo más precisa, ayudando a los productores a preservar los recursos naturales y los insumos”.
Desarrollada por The Climate Corporation, FieldView promete ayudar a los productores a tener “un mejor entendimiento” de sus campos a través de herramientas para recopilar y almacenar datos fácilmente, optimizando las decisiones de manejo de manera rápida y eficiente y contribuyendo a que el cultivo alcance su máximo potencial de rendimiento mientras disminuye la aplicación de insumos.

Como ya se dijo, la herramienta se probó sobre más de 250.000 hectáreas de cultivos de maíz, soja, trigo y girasol. “Las evaluaciones han sido extremadamente positivas en Argentina. Con mapas de campo e informes en tiempo real, los productores sienten que pudieron resolver problemas de manera más eficiente, implementar más pruebas de diferentes variedades y densidades de semillas y analizar fácil y rápidamente los resultados “, dijo Corradi.
FieldView en Argentina integrará datos sobre siembra, aplicaciones, cosecha, monitoreo y suelo en una plataforma digital única y conectada, que además es compatible con las principales empresas argentinas de maquinaria agrícola, incluidas las tres compañías de equipos líderes en el país, Abelardo Cuffia, TIM y Metalfor.
Los datos de campo recopilados con el dispositivo FieldView serán accesibles desde un teléfono móvil, tablet o computadora, lo que facilita a los productores administrar sus operaciones de manejo de manera más eficiente. Si la señal de Internet les llega hasta el campo, podrán definir allí mismo algunas cosas importantes, en plena fajina. Y si no tienen señal, el dispositivo guardará los datos para descargarlos en la plataforma en cuanto tenga la posibilidad y encuentre señal de Wi Fi.
La entrada La muerte del ojímetro: Bayer lanzó una plataforma propia para incursionar en la agricultura digital se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Basf se suma a la ola de la agricultura digital y estimula a creadores de aplicaciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La compañía, como sus competidoras en el negocio agrícola global, está ingresando aceleradamente a la era de la “agricultura digital”, como se conoce a la utilización de enormes bases con millones de datos para optimizar las decisiones de siembra de los productores, logrando que se incrementen los rendimientos y reduciendo el uso de insumos.
En un comunicado, BASF destacó que está invirtiendo 2,67 millones de euros por día en innovación y, de esa suma, “la porción más grande es destinada a la agricultura y en gran medida al desarrollo de soluciones digitales para el campo, uno de los grandes pilares que toca el presente de la agricultura a nivel mundial”.
Hace tres años la empresa lanzó a nivel regional el Programa AgroStart, destinado a acelerar “startups” del agro y potenciar a los emprendedores y sus proyectos. En la reunión de Buenos Aires, ahora relanzó esa inciativa en asociación con ACE, “una de las aceleradoras con más experiencia en el mercado, con el objetivo de brindar nuevas tecnologías digitales para toda la cadena del agronegocio”, según prometió.
El programa apunta a emprendedores de Latinoamérica que cuenten con un proyecto diseñado en alguno de los siguientes rubros: agricultura de precisión, automatización, manejo de stocks, gestión de cultivo y trazabilidad. Las inscripciones se encuentran abiertas durante todo el año a través del sitio www.agrostart.basf.com. Las propuestas seleccionadas por BASF serán aincluidas en un programa de 10 meses, que contempla finanicamiento directo por unos 40 mil dólares y soporte para el “acceso exclusivo al mercado de inversionistas nacionales e internacionales”.
Mirá el especial sobre AgTech de Bichos de Campo:
“El programa nos ayudará a acercarnos a los emprendedores y resolver en conjunto desafíos que muchas veces no conseguimos solucionar dentro de casa. El proceso de co-creación es fundamental para traer nuevas perspectivas y soluciones disruptivas, que ayuden a resolver desafíos reales en diferentes partes de la cadena del agronegocio“, aseguró Hernán Ghiglione, gerente de Innovación y Desarrollo en BASF en esta región.
En los últimos cinco años, la expansión de las aplicaciones para el agro ha crecido de manera exponencial. De acuerdo con datos del Ministerio de Producción, actualmente en Argentina existen más de 605.500 empresas activas, de las cual el 99,8% son pymes, mientras que el 0,2% restante está conformado por grandes compañías. De estas, el 10% corresponden al agro.
Desde el lanzamiento de AgroStart, se inscribieron más de 300 startups y más de 450 emprendedores fueron registrados en el programa en 10 países.
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]]>El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó este lunes en una reunión con la prensa que el CNA 2018 se realizará a partir de septiembre con la participación de 2.800 censistas. Esta muchachada recorreráel país en busca de datos sobre las 190 millones de hectáreas que tienen capacidad agropecuaria y forestal, de las cuales 48 millones son aptas para cultivos. El trabajo duraría dos meses y medio.
En el último censo de 2002, había sobre esa superficie unas 350.000 explotaciones agropecuarias (EAP). Una década y media antes, en el censo 1988, había unas 450 mil.
El titular del Indec, Jorge Todesca, explicó: “Nos toca censar una nueva ruralidad en función que los últimos datos disponibles provienen del censo del 2002”. Y añadió que “el objetivo central es relevar lo que hay en el territorio, a través de un barrido por hectárea sin hacer preguntas sobre información monetaria”. No vaya a ser que alguna empresa agropecuaria se asuste y no muestre la realidad de su situación.
Los seis formularios diseñados para el trabajo censal de campo se incorporarán a una tablet que permitirá condensar la información en simultáneo con la carga de la misma. La estructura del CNA estará circunscripta a los siguientes contenidos: Identificación de la EAP y del Productor, Cultivos, Ganadería, Forestal, Manufacturas en las EAPs, y Residentes y Mano de Obra.
En interacción con el censista, el entrevistado podrá ubicar su explotación en la cartografía y las imágenes digitales y la información obtenida quedará georreferenciada desde su origen.
La estructura operativa contempla la participación activa de 3.457 trabajadores, de los cuales 24 serán coordinadores provinciales (el censo incluye a CABA), más 83 jefes de zona y otros tantos auxiliares, a quienes reportarán los 476 supervisores que recojan el trabajo de los 2.791 censistas.
Entre el 4 y el 11 de junio se realizará un operativo de prueba en la ciudad bonaerense de Lobos con la participación de más de 600 productores.
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