Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada En medio de una fuerte reducción del Gabinete, Agroindustria fue degradada a secretaría se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Urgido por la crisis fiscal y cambiaria, el Gobierno puso en marcha el recorte del gabinete que fue anunciado por el presidente Mauricio Macri, quien declaró que los ministerios serán reducidos a la mitad.
Según fuentes oficiales, los que perdieron grados de ministros aceptaron ser secretarios. Es el caso de Luis Miguel Etchevehere, quien pasará a ser secretario de Agroindustria, quedando el ministerio de Agroindustria reducido a secretaría, y funcionando bajo la órbita de Dante Sica, ministro de Producción y el economista con fuertes lazos en el sector industrial. También bajo esta área quedará relegada la de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Jorge Triaca.
Remarcamos que durante el fin de semana hubo diferentes especulaciones al respecto de quién quedaría al frente de Agroindustria; y si seguía o no Luis Miguel Etchvehere, quien finalmente fue confirmado, o bien si asumían Guillermo Bernaudo, Santiago del Solar o Ricki Negri, que también sonó por estas horas.
Ver: Agroindustria dejará de ser ministerio y se especula con la renuncia de Etchevehere

Pasar de ministerio a secretaria obligará también a achicar la estructura de funcionarios, y quizás también de programa y empleados, lo que se conocerá en estos días. Lo cierto es que el recorte ya se estaba produciendo, y eso quedó confirmado con los despidos de los últimos días que afectaron a 548 personas.
El sector tuvo ministerio desde octubre del 2009, cuando todavía con el conflicto campo-Gobierno fresquito, la presidenta Cristina Fernández decidió responder a uno de los reclamos de la producción que así lo reclamaban. Creían que de esa manera habría un mayor reconocimiento a las cuestiones sectoriales, pero lejos de eso siguió todo igual en cuanto a las políticas para el sector.
Ver: Otro día gris en el Ministerio de Agroindustria: confirmaron 548 despidos
Con la llegada del nuevo Gobierno, pasó a llamarse Agroindustria. El cambio semántico daba cuenta del supuesto aporte del sector en el agregado de valor. Sumaron diferentes secretarias y sub-secretarías que sufrieron diferentes modificaciones.

Como ejemplos de avances, se puede mencionar lo que sucedió con los controles comerciales en el sector carne vacuna y algunos más, pero no mucho más que eso. Desde Agroindustria lideraron el debate por los cambios en una posible ley de semillas, pero no se logró consenso alguno, y en efecto no se presentó proyecto de ley.
Lo que sí se hizo fue organizar variadas mesas de competitividad que canalizaron el diálogo y sirvieron como catalizadores de la bronca y del reclamo, pero con pocos resultados concretos, especialmente en lo que refiere a las economías regionales.

Y hay más cambios de Gabinete en puerta, quedando sólo 10 ministerios de los 20 que había: El ministerio de Economía (ya no será más nombrado como de Hacienda) absorberá al ministerio de Energía, siguiendo Nicolás Dujovne al frente y convirtiéndose Javier Iguacel en secretario de Energía.
Otro de los cambios es el que asumirá Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación, quien pasará a manejar bajo su órbita las áreas de Cultura de Pablo Avelluto y de Ciencia y Tecnología de Lino Barañao, las cuales ahora se convierten en secretarías.
El ministerio de Salud, comandado por Adolfo Rubinstein, será rebajado a secretaría, quedando al frente Carolina Stanley de un ministerio que incluirá a Salud y Desarrollo Social.
Cabe destacar que los ministros de Salud de todas las provincias firmaron una declaración conjunta expresando su rechazo al respecto de la reducción de rango de la cartera de Salud, y sostuvieron que “constituiría un retroceso institucional significativo en la ejecución de los planes, programas y proyectos del área para atender a la población, en especial a los más vulnerables”.
Pasando en limpio: los ministerios de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Sergio Bergman; Energía de Javier Iguacel, Turismo de Gustavo Santos, Trabajo de Jorge Triaca, Agroindustria de Luis Miguel Etchevehere, Salud de Adolfo Rubinstein, Cultura de Pablo Avelluto y Ciencia y Tecnología de Lino Barañao, se convierten en Secretarías de Estado.
Cabe aclarar que los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sustentable y de Turismo pasarán a depender directamente de Presidencia.
En cuanto al resto de las carteras, Marcos Peña seguirá como Jefe de Gabinete, pero la vicejefatura de Gabinete quedará en manos de Andrés Ibarra, saliendo de este modo, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.
Rogelio Frigerio seguirá como ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, al igual que Oscar Aguad continuará como ministro de Defensa, Germán Garavano como ministro de Justicia, Patricia Bullrich continuará como ministra de Seguridad, Guillermo Dietrich mantendrá su cargo de ministro de Transporte, y Jorge Faurie seguirá al frente de Relaciones Exteriores y Culto.

La entrada En medio de una fuerte reducción del Gabinete, Agroindustria fue degradada a secretaría se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Anuncios oficiales: Cuánto aportará el campo con el nuevo esquema de retenciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, hablaron este lunes al país al respecto de la crítica situación política y económica y lanzaron un pedido de auxilio hacia el sector agropecuario, que será como siempre el que más dólares aportará para salir de la crisis.
“Vamos a pedirles a quienes tienen más capacidad para contribuir. Me refiero a los que exportan. Sabemos que es un impuesto malo, malísimo, y que va en contra de lo que queremos fomentar. Pero les quiero pedir que entiendan que es una emergencia”. Con este pasaje apuntó Macri a un regreso de retenciones, que se aplicarán sobre todos los productos de la economía, pero afectarán más al complejo sojero.

Macri prometió compensar este aporte con un ajuste en el propio Estado: “Reduciremos la cantidad de ministerios a menos de la mitad”, anunció el mandatario. Y agregó: “Estos tres consensos son más urgentes que nunca: avanzar hacia un equilibrio en las cuentas públicas, poner el trabajo formal como eje del camino del desarrollo, y construir un Estado sin corrupción”.
Al respecto de las acciones que tomarán para alcanzar el equilibrio fiscal, Dujovne explicó que “tendemos a un superávit primario de un punto del PBI, que nos permitirá ahorrar 5.000 millones de dólares”.

El funcionario explicó que “adelantaremos el cronograma de reducción de los derechos de exportación de la soja y sus derivados, que confluía mediante escalera descendente hasta llegar al 18%”.
Sin embargo el tributo no se reducirá en realidad, porque a la par, dijo Dujovne, “hemos dispuesto un derecho de exportación transitorio que se cobrará en 4 pesos por dólar exportado para las exportaciones primarias, y de 3 pesos por dólar para el resto de las exportaciones”. De este modo, la soja tributará más que antes, cerca del 28,5% con el actual tipo de cambio.

Mentras tanto, el maíz, el trigo y el resto de los cultivos primarios pagarán cerca del 10,5%, desde el 0% vigente desde el cambio de gobierno. La reimplantación de retenciones también alcanzará a los alimentos más elaborados y los productos de las economías regionales, que tributarán 3 pesos por dólar o el equivalente a un 7,5%. “Así habremos reducido el gasto primario del Estado en 4 puntos porcentuales”, remarcó Dujovne,m que espera recaudar 280 mil millones de pesos en 2019 por esta vía.
Claramente la urgencia económica no permitió que el Gobierno cumpla con su promesa de campaña y una vez más, el agro será uno de los que pague la fiesta para cubrir el bache fiscal.
Ver: La decisión de subir retenciones está tomada y se incluirá a los cereales
El esquema es complicado; se trata de una especie de retenciones móviles ya que habrá dos grandes grupos, los que están en el primero pagarán 3 pesos por dólar exportado, lo que significa 7,5% de retenciones suponiendo un dólar de 40 pesos, y los del segundo grupo aportarán 4 dólares, lo que implica un aporte del 10%.
La gran pregunta es: cuánto se recaudará, y en definitiva si es un monto importante en función de los dólares que se fueron fugando. Recordemos que el viernes pasado el Banco Central vendió casi 300 millones para frenar al suba de la cotización de la moneda norteamericana.

El consultor Gustavo López de Agritrend nos ayudó a sacar esas cuentas y poner las cosas en perspectiva. “Hay que partir de la base de que los precios de los granos son bajos, que la alta oferta mundial está presionando los precios”, explicó el analista de mercados.
En el caso de trigo y maíz, que están en el segundo grupo, pagarán 10%. “Suponiendo una cosecha de trigo de 20/21 millones de toneladas, un saldo exportable de 14 millones y un valor FOB de 235 dólares la facturación sumaría 3.300 millones de dólares por lo que las retenciones de toda la campaña 330 millones”, explicó López. En este caso hay que destacar que el cambio en las reglas de juego se da una vez que el productor tiene todo sembrado.
No sucede lo mismo con el maíz. Hace pocos días el entonces ministerio de Agroindustria estimó un nuevo crecimiento en el área de siembra, según el cual se llegaría a las 9,35 millones de hectáreas. Ahora con retenciones al 10% y teniendo en cuenta lo costoso que resulta este cultivo “habrá que ver si se cumplen los planes de siembra”, explicó López, quien señaló que suponiendo que se siembre lo que se calculó hasta hace pocos días y que tengamos 43/44 millones de toneladas de maíz comercial con un saldo exportable de 29, y un valor FBO de 165 dólares, el aporte por retenciones sumaría 480 millones de dólares.
El consultor explicó que el aporte de otros productos como sorgo, cebada y girasol sumaría otros 200 millones de dólares. Además hay que estimar lo que podría aportar el sector de la carne vacuna. Si en los primeros 7 meses del año se exportó por 1.000 millones de dólares, es posible suponer que en todo 2018 se llegue a los 1.700 millones, lo que significa que el sector aportaría otros 170 millones por retenciones.
La suma de estos complejos: cereales y carne vacuna suman 1.200 millones de dólares, es decir, una cifra muy cercana a lo que el Banco Central vendió en los últimos 15 días para frenar la corrida cambiaria.
Queda contabilizar el aporte de la soja. En este caso se parte de una retención del 18%, a la que se suma otro 10% (4 pesos por dólar exportado).
Gustavo López dijo que en el caso del poroto, y suponiendo exportaciones por 10 millones de toneladas, a un valor FOB de 370 dólares, la recaudación sería de 1.000 millones.
Para el aceite de soja y biodiésel con exportaciones por 5,5 millones de toneladas y un FOB de 650 dólares promedio, el ingreso de divisas sumaría 3.600 millones de dólares y las retenciones sumarían otros 1.000 millones de dólares.
Finalmente, en cuanto a las ventas de harina de soja al extranjero por 29 millones de toneladas, a 350 dólares FOB, el ingreso por retenciones sería de 2.850 millones de dólares.
En total, el complejo sojero aportaría 4.850 millones de dólares, según López. En la conferencia de prensa de hoy, el ministro Dujovne aseguró que se prevén recaudar 280.000 millones extra por retenciones a las exportaciones para 2019.
Queda destacar que la imposición de retenciones conlleva la transferencia de recursos del sector productivo a las industrias. Molinos, feedlots, avícolas, etc, comprarán ahora los granos con un valor inferior al de paridad, lo que significa un subsidio en el precio de la materia prima, que terminará pagando el productor.
La entrada Anuncios oficiales: Cuánto aportará el campo con el nuevo esquema de retenciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿De qué hablamos cuándo hablamos de subir, congelar o bajar las retenciones? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿De qué hablamos cuando hablamos de retenciones o, como es correcto llamar a ese tributo, de derechos de exportación (DEX)?
En principio hablamos de un “impuesto distorsivo”, al decir de la inmensa mayoría de los economistas y de todos los políticos que integran la actual alianza que gobierna la Argentina.
El gobierno de Mauricio Macri, compartiendo esta idea de que los DEX son un impuesto distorsivo que termina dañando los tejidos productivos, comenzó eliminando todas las retenciones vigentes. Lo hizo no solamente para favorecer al agro o a las mineras, como repite el cocoliche opositor, sino a todos los sectores que exportaban, incluyendo a la industria que pagaba 5%.
Solo quedó la soja en la gatera, ya que era responsable del mayor aporte de DEX al fisco, unos 7.000 millones de dólares en los mejores años, y la política local no podía prescindir de ella. En ese caso, el Gobierno primero bajó las retenciones de 35% a 30%, Y de modo aletargado, en enero pasado se puso en marcha un cronograma de reducción de medio punto mensual del tributo, que comenzó en 30% en enero y debía terminar en 24% en diciembre próximo.
Digo “debía” porque ahora que la Argentina se volvió a acercar al FMI se habla con mucha fuerza de que este cronograma sería interrumpido por las autoridades económicas. Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, ahora ministro coordinador, no dice ni que sí ni que no. Siembra dudas y así altera a todos los que deben sembrar trigo ahora y soja y maíz en unos pocos meses. ¿Suben o bajan? ¿Siembro más o siembro menos?
Si la decisión oficial fuera suspender el cronograma de reducción de las retenciones a la soja, éstas quedarían en 27,5%. Es decir, de cada 100 dólares por exportaciones de soja, 27,5 dólares irán a parar a manos del Estado. Esto equivale, como bien analizó días atrás el sitio Valor Soja, a unos 175 dólares por hectárea, siempre y cuando los productores puedan obtener un rendimiento de 20 quintales luego de la seca y el posterior temporal.
Ver en Valor Soja: Los productores golpeados por el combo sequía + lluvias torrenciales que logren cosechar 20 qq/ha de soja pagan 175 u$s/ha de retenciones
La bibliografía económica que justifica este tipo de impuestos lo hace argumentando que las retenciones actúan absorbiendo “las ganancias extraordinarias” de una prodigiosa región pampeana, compensando así con las desventajas naturales que presentan las economías regionales. Puede ser un punto atendible en aquellos años en que existan realmente ganancias extraordinarias en la región pampeana, pero no es lo que sucede ahora, cuando una feroz sequía se llevó 30% de la cosecha esperada de soja y otra buena porción de la de maíz. La Bolsa de Comercio de Rosario acaba de calcular los daños en 7.500 millones de dólares, que son dos o tres veces la rentabilidad histórica (antes de impuestos) de todos los productores de esta región productiva. ¿De qué ganancia estaríamos hablando este año?
Y, además, ¿por qué hablamos tanto de retenciones? ¿Será porque los productores se quemaron demasiadas veces por leche? ¿O será porque son fáciles de recaudar y significan dinero fresco para el Estado? Pero lo cierto es que además de ser un impuesto distorsivo resulta ser de poca significación en las cuentas públicas nacionales. Tomemos el año 2017 y las cifras oficiales de la AFIP para analizar este asunto:
¿Vale la pena hacer tanto barullo por el 2,5% de la recaudación total de impuestos del Estado Nacional? ¿Solucionaría el déficit fiscal el hecho de congelar las retenciones en el actual 27,5%? ¿No sería mucho más costoso enviar una señal negativa (muy negativa) a los actores del principal sector productivo del país? Son todas preguntas y cálculos que deberían estar haciendo por estos momentos quienes no se animan a desmentir que una suba de las retenciones (o al menos un congelamiento de los DEX a la soja) figure dentro del menú de opciones que manejan para achicar el déficit.
Alguno dirá que la devaluación de la moneda engrosará sobremanera los ingresos esperados este año por retenciones, respecto de los 66 mil millones de pesos de 2017. Aunque es cierto que habrá más pesos por cada dólar que ingrese por la exportación de soja y sus derivados, el impacto de la mejora cambiaria será relativo, porque habrá mucha menor disponibilidad del grano (20 millones de toneladas menos) respecto de un año atrás, y por consiguiente lo más probable es que caigan los volúmenes de exportación.
Por el momento los productores llevan vendidas 19 millones de toneladas de soja sobre una cosecha que sería de 35 millones en la campaña 2017/18. Faltan 16 millones por vender, o 24 millones de toneladas si consideramos la soja que está sin fijar precio. Con un precio FOB cercano a los 400 dólares por tonelada, lo que queda por vender son 24 millones de toneladas valuadas en cerca de 10.000 millones de dólares.
Si el gobierno decidiera finalmente congelar las retenciones en el 27,5%, obtendría una recaudación por esa soja disponible de 2.750 millones de dólares, que al tipo de cambio actual supondrían ingresos en pesos por cerca de 65 mil millones. En cambio, educir medio punto ese tributo como se prometió sería devolver poco más de 12 millones de dólares por mes a todos los productores.
Pero esa sería poca plata por el daño que provocaría la decisión, una pésima señal a los chacareros que siguen confiando en la palabra presidencial.
Cuando ganó las elecciones para suceder a Néstor Kirchner, en octubre de 2007, Cristina Fernández iba a gobernar primero con DEX a la soja exactamente idénticos a los vigentes ahora, del 27,5%. Pero en ese momento la voracidad fiscal de aquella pareja provocó que antes del cambio de mando (en noviembre) Néstor subiera ese tributo primero a 35% y que Cristina luego intentara (en marzo de 2008) con el engendro de la Resolución 125 elevarlas a 44%.
Hay que recordar todo lo que se perdió en la Argentina desde ese momento para entender por qué le molesta al sector tanto manoseo como el se viven por estas horas.
La entrada ¿De qué hablamos cuándo hablamos de subir, congelar o bajar las retenciones? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Gustavo Oliverio: “Necesitamos de modo urgente un reordenamiento de la política impositiva” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Agregó que “quizás esto tenga un costo político, pero considero que tuvo un costo mucho mayor no haber explicado el estado en que estaban entregando a la Argentina. Y así todos pensamos que estábamos en París cuando estábamos en el fondo del mar”.
Oliverio remarcó la propuesta de reforma impositiva que la fundación había presentado a Nicolás Dujovne en septiembre de 2017. “Necesitamos de modo urgente un reordenamiento de la política impositiva argentina, en donde los impuestos distorsivos, como ingresos brutos, retenciones y la mala aplicación del IVA, son el gran capítulo pendiente para concretar en 5 o 6 años de parte del Gobierno. Eso es lo que le propusimos”, aclaró.
Mirá lo que nos decía Gustavo Oliverio:
Para Oliverio, “el foco debe estar puesto en el mediano y largo plazo. Por eso es clave analizar la competitividad en el sector agropecuario. Nos preocupa ver que Argentina crece a ritmo menor que otros países, y que nos han sacado ventaja en las negociaciones internacionales. Y la discusión de la sustentabilidad mundial también es algo que debemos enfocar”.
“Necesitamos una economía formal de mayor envergadura que la actual, debido a que la presión fiscal y la informalidad son muy altas. Y otro tema importante es el peso del costo argentino sobre la producción, el cual es un impuesto altamente distorsivo y lo sufrimos todos los argentinos y no solo los productores. Para que tengan una idea, una cerveza en Córdoba implica que 12% va a ingresos brutos de la provincia”, ejemplificó el Coordinador de la Fundación Producir Conservando.
La entrada Gustavo Oliverio: “Necesitamos de modo urgente un reordenamiento de la política impositiva” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La columna Otero: algunas pistas sobre la reforma impositiva se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Mirá la columna completa de Yanina Otero:
A pesar de que el Gobierno planifica una reformulación del sistema impositivo, Otero remarcó que “la misma será gradual, porque los números de la economía general argentina no cierran del todo positivos. Algo bueno es que habrá una simplificación de impuestos para que las empresas y productores puedan ganar en competitividad”.
En cuanto a las cargas sociales, se informó que “cuando se reformule todo el sistema, se identificará cuánto le cuesta cada empleado a las empresas, para que se tome conciencia del peso de las cargas sociales, y se analice una baja de las mismas”.
La entrada La columna Otero: algunas pistas sobre la reforma impositiva se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>