Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Aylin estudia cómo bajar la carga de agroquímicos en plantaciones de duraznos, para que puedan convivir con la ciudad se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En esto trabaja la joven ingeniera agrónoma Aylin Golo en la estación experimental de Mercedes, una de las chacras del gobierno bonerense. Realiza un ensayo para lograr bajar la carga de agroquímicos en la producción de durazno.
“Sabemos que la agroecología conlleva transición, no podemos pedirles (a los productores) que dejen de usar agroquímicos, sobre todo por la parte cultural. Me pongo en el pantalón del productor y comprendo que no está bueno perder la producción por no aplicar agroquímicos, y por eso ensayamos una alternativa que sea biológica, sustentable y que no genere problemas. La intensión a largo plazo es que sea sin carga de agroquímicos”, explicó Golo a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa acá:
En el caso del durazno, existe un problema sanitario grave relacionado a la mosca de la fruta, que hace que sea necesario aplicar insecticidas. Las moscas más peligrosas son la Ceratitis Capitata y la Anastrepha fraterculus, ya que pican la fruta, ponen huevos dentro de ella y la larva sigue allí su ciclo.
A eso hay que sumarle el riesgo de hongos y podredumbre, por lo que los especialistas comenzaron a experimentar con la aplicación de oxicloruro de cobre y azufre, que son alternativas permitidas dentro de la producción orgánica. A diferencia de los fungicidas que suelen aplicarse, que son a base de cobre por ejemplo, la opción que aquí se ensaya es el uso únicamente de sales.

–¿Es posible dejar de aplicar agroquímicos en esta fruta?– le preguntamos a la investigadora.
-El año pasado se realizo un trampeo masivo para bajar la carga de moscas, pero no se llegó a controlar a las generaciones siguientes. Este año la intensión es hacer un tratamiento preventivo con productos de síntesis biológicos, donde tenemos dos hongos entomopatógenos y una bacteria para eliminar la larva. La intensión es ver cuál es la reacción de este producto.
En este sentido Golo agregó: “Una de las tareas de la experimental es esta: saber qué no sirve es una respuesta aunque no nos guste. Sabemos que las cosas no funcionan, entonces probamos con otra alternativa. No será algo que nos lleve poco tiempo pero la intensión es probar y lograr que los productores bajen la carga de agroquímicos que hoy usan”.
El ensayo donde trabaja Aylin, cerco por medio, queda a metros de las primeras viviendas pobladas de la localidad de Gowland, en el partido de Mercedes.
La entrada Aylin estudia cómo bajar la carga de agroquímicos en plantaciones de duraznos, para que puedan convivir con la ciudad se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El agrónomo Orlando Boragno realiza un silencioso trabajo para mantener viva la fruticultura en el norte de la provincia de Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Fue en 1997 que Orlando Boragnano ingresó en la experimental como contratado y nunca más se fue. Hace 21 años que la coordina y hoy comienza a ver los resultados de ensayos que comenzaron mucho tiempo atrás y que muchas veces se pudieron sostener a costa de esfuerzo, porque no sobraba ni el personal ni había presupuesto.
Un buen ejemplo de las alternativas que ensayaron es que hoy cuentan con aboles de nueces pecan de más de 36 años de edad, que han logrado adaptarse de forma muy favorable a la zona. También realizan ensayos de higos, kiwis, zarzamoras y almendros, aunque estos últimos no son fáciles de cultivar y todavía no dan frutos a pesar de tener cinco años de edad. Orlando acepta que el norte de Buenos Aires no es la mejor zona para la especie. Pero dice que justamente su trabajo es probar.,
“Todavía están en la cocina. Los datos no nos conforman. Sabemos que tecnológicamente nos falta, habría que probar el control de heladas, probar con riego. Eso juega a favor en el desarrollo y en la parte productiva”, contó a Bichos de Campo.
Mirá la nota completa acá:
La clave del trabajo de Boragno está en la idea de que no existen los errores o los fracasos. Los agrónomos que integran la experimental saben que cualquier investi gación agrícola es un éxito por el hecho llegar a la producción de un nuevo conocimiento.
-¿Este país que vive a los apurones no parece estar demasiado preparado para la fruticultura?-le preguntamos.
-No. Los cultivos son plurianuales y su entrada en producción lleva su tiempo en menor o mayor medida. En el duraznero hablamos de 3 o 4 años, en el pecan de 7 a 8, el arándano al segundo año produce. Algunos tienen más o menos inversiones iniciales. Pero en el país hay carga de incertidumbre. Por ejemplo con el arándano tenemos un mercado interno insignificante. Es un producto basado directamente en la exportación y ahí juega la inestabilidad económica del país, los vaivenes del tipo de cambio etc.
Para Boragno lo cierto es que a quien le gusta la fruticultura, le gusta sufrir un poco. Afirma que para realizarla hay que tener pasión. De eso da cuenta el trabajo de todos los investigadores de la estación, que se esfuerzan por encontrar nuevas alternativas productivas para los productores de la zona.
La entrada El agrónomo Orlando Boragno realiza un silencioso trabajo para mantener viva la fruticultura en el norte de la provincia de Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada De cada dos bocados de un durazno, casi uno se lo engulle el Estado en impuestos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tras analizar los costos, impuestos y ganancias netas de cada eslabón, la conclusión de este trabajo fue que de los 210,8 pesos en los que se vendió un kilo de durazno fresco en Capital Federal –precio promedio de marzo 2021-, el productor explicó el 12.8% (27 pesos); el galpón de empaque y la cámara de frio el 15.8% (33.4 pesos); el mayorista –puestero del Mercado Central de Buenos Aires– el 10.9% (23 pesos); y el minorista –verdulería e hipermercado de Capital Federal– el 15.7% (33.1 pesos). Por su parte, la presión tributaria del Estado, en sus tres niveles, asciende a 44.8% (94.3 pesos).

“Una vez más, el peso del Estado queda expuesto: el 75.1% son impuestos de origen nacional, mientras que el 24.9% son provinciales o tasas municipales”, explicó la CAME.
Al analizar los tributos específicos de la cadena de valor desde la cosecha del durazno en la provincia de Mendoza hasta su venta en Capital Federal (aproximadamente 1150 ilómetros), el 38.4% corresponde al IVA, el 30.8% a Ganancias, el 12.8% a otros impuestos provinciales o tasas municipales, el 12.1% a Ingresos Brutos y el 5.9% a contribuciones patronales de la mano de obra.
Recordó la CAME que la Argetina se encuentra entre los tres principales productores de durazno del Hemisferio Sur, con más de 100 mil toneladas anuales -para industria y fresco-, destinando más del 60% a la industria, más del 30% al consumo en fresco y más del 1% a la exportación en fresco.
La provincia de Mendoza concentra el 83% de la producción de duraznos del país, con aproximadamente 6000 hectáreas implantadas, seguida por Río Negro y Neuquén, con unas 750 hectáreas implantadas, según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). En cuanto al volumen comercializado entre los meses de noviembre a abril en el Mercado Central de Buenos Aires, se estiman aproximadamente unas 19.500 toneladas de durazno en fresco.
“La pelusa que causa verdadero malestar son los impuestos y no solo en el durazno, sino en todos los agroalimentos. En detrimento de la rentabilidad, la carga fiscal en Argentina sigue en aumento y nos obliga a cancelar o, en el mejor de los casos, a postergar cualquier tipo de inversión”, afirmó Eduardo Rodríguez, presidente del sector de Economías Regionales de CAME.
La entrada De cada dos bocados de un durazno, casi uno se lo engulle el Estado en impuestos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada En San Rafael elogian el desempeño de “La Pulpera” como herramienta para defender los ingresos de los productores de frutas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como ya sucedió en años anteriores, ni bien finalice el proceso del durazno se aguardan por otros productos de la economía regional como ciruelas, membrillos, melones, manzanas o zapallos.
La Pulpera de San Rafael, construida con fondos estatales, comenzó con su primera elaboración de pulpa en 2017 y desde entonces los productores agrupados en las cooperativas La Línea y Fruderpa, que forman parte de la asociación junto al municipio, cuentan con una planta para elaborar su producción y encontrar de esta manera una mayor rentabilidad.

Cuanta la historia la propia empresa (llamada en realidad Acofrut) en su página institucional, las cooperativas Fruderpa y La Línea se crearon en 2013 y comenzaron a trabajar y vender ciruela seca. Luego recuperaron una planta de enlatado de duraznos y triturado de tomate. En abril de ese mismo años, con apoyo del municipio, comenzó el proceso de construcción de las maquinarias para una Planta Concentradora de Pulpa.
“El objetivo era claro, trabajar junto a las cooperativas para poner en valor su materia prima. Los bajos precios, las contingencias climáticas (heladas, granizo, vientos) y un mercado cada vez más exigente marcaban la necesidad de convertir la fruta en un nuevo producto, que sea más duradero y que permita un mejor margen de negociación para los productores quienes veían como sus frutas se pudrían en las plantaciones por la falta de rentabilidad. Así, la planta concentradora de pulpa aparecía como una herramienta fundamental para poner en valor la producción local”, se indicó.

La planta comenzó a funcionar hace cuatro años en el Parque Industrial ubicado en en la localidad de Cuadro Nacional. La pulpa es comercializada en el rubro gastronómico, va directo a los hogares y también fue exportada a Brasil, Perú y Ecuador.
“Estos países han sido destinos de algunas producciones, lo que representa una importante ganancia para el productor que eligió esa herramienta para darle mayor rentabilidad a su trabajo”, resaltó el intendente de San Rafael, Emir Félix.
“En épocas donde es tan amplia la brecha entre lo que recibe el productor por su fruta y el precio de venta en comercios, la pulpera se consolida como la mejor alternativa para quienes producen y quieren defender el precio de lo que tanto esfuerzo les costó”, dijo Felix.
“La pulpa no vence, por lo que pueden elegir el momento indicado y el precio más razonable para comercializarla”, sintetizó el intendente.
En una primera convocatoria esta semana se comenzó a llamar a los productores de Mendoza “y si eso resulta exitoso, se convocará a productores de otras provincias”, dijo.
La entrada En San Rafael elogian el desempeño de “La Pulpera” como herramienta para defender los ingresos de los productores de frutas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Tiempo de cosecha: En el Alto Valle y en Mendoza, los productores se mueven para obtener precios de mínima para la fruta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén las fincas se llenan de escaleras porque se levanta la manzana y la pera. En las zonas irrigadas de Mendoza todavía subsisten cientos de hectáreas dedicados al durazno y la ciruela. Son las dos principales regiones frutícolas del país, sin contar las citrícolas, más al norte.
En Río Negro hubo una asamblea en la localidad de Allen, capital nacional de la pera. Los productores independientes salieron de allí formulando un pedido para la gobernadora Arabela Carreras. La pidieron que se convoque a la Mesa de Concertación Frutícola, con la intención de que se fijen “pautas de la comercialización de la fruta”, ante el inminente comienzo de la cosecha. No quieren que se los emponen en carnaval, como tantas veces.
Ver En Gral. Roca, corazón del Alto Valle, ya hay 2300 hectáreas de chacras abandonadas
“Los chacareros esperan que los montos que se barajen no sean inferiores a los que rigieron en la pasada temporada, cuando el kilo de fruta se fijó en 28 centavos de dólar, que en la actualidad equivale a unos 15 o 16 pesos”, explicó un vocero de esa reunión.
La Mesa de Concertación Frutícola fue creada por la ley 2.355 de 1989, y prevé la participación de representantes del gobierno provincial y nacional; de los productores, de los empacadores, de los propietarios de frigoríficos, de las industrias jugueras, de los transportistas del sector, y de los gremios. “Una de las funciones es la de acordar anualmente los costos y precios que regirán para la temporada”, remarcó la fuente. De todos modos, casi nunca se respetan.
Mendoza. En el oasis central, el Valle de Uco. La sociedad rural local, enrolada en CRA, emite un comunicado para recordarles que se pongan firmes a la hora de vender su durazno, para evitar que “una vez más la posición dominante de la industria afecte la actividad de los productores” y les asegure un precio razonable por su fruta.
Aquí no esperan la intervención del gobierno provincial ni tiene leyes de donde agarrarse. Por eso el histórico dirigente del Valle de Uco, Mario Leiva, instó a sus pareas a hacer respetar sus valores de venta. Define que “el precio de durazno para industria (el que va a lata) tiene que estar en un rango de 17 a 22 pesos por kilo. Y el durazno que va a pulpa debe tener un piso de 14 pesos por kilo”.
Ver El durazno en lata: Una agroindustria que es ejemplo de supervivencia
También le pide a sus pares que no se dejen timar con los plazos de pago. Dice Leiva que la fruta debe ser pagada “al contado o no más de 30 días, dado que el Estado provincial a puesto un fondo importante de 200 millones de pesos para que no haya excusas de desfinanciamiento para que los industriales no paguen”. Clarito. Si echan agua hacen jugo.
En rigor, desde el gobierno mendocino se informó que destinarán esos 200 millones de pesos para apoyar al sector del durazno industria y la ciruela desecada, a través de una línea de crédito con tasa subsidiada para financiar el proceso de agregado de valor de esos productos.
Según informeó la cartera económica provincial, los créditos estarán destinados a solventar gastos de capital de trabajo. Es decir que no deben ser los chacareros los que financien a los industriales aceptando largos plazos de pago.
Del total de la producción mendocina de ambos frutos, alrededor de 46.000 toneladas de durazno y 60.000 toneladas de ciruela serán destinadas este año al sector industrial. El sector de duraznos industrializados reúne a poco más de 1.000 productores primarios, 20 empresas procesadoras y un importante número de proveedores directos e indirectos en la provincia.
La entrada Tiempo de cosecha: En el Alto Valle y en Mendoza, los productores se mueven para obtener precios de mínima para la fruta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>