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educación rural – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Thu, 07 Oct 2021 20:03:19 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png educación rural – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 La Cortadera: Una escuela construida por familias campesinas cordobesas que sueñan con acceder a la conectividad http://wi631525.ferozo.com/la-cortadera-una-escuela-construida-por-familias-campesinas-cordobesas-que-suenan-con-acceder-a-la-conectividad/ Thu, 07 Oct 2021 20:03:17 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=82293 Una escuela secundaria “campesina” lleva una década promoviendo la educación para jóvenes con el propósito de brindarles contención y una formación orientada a la producción agropecuaria local. La institución se creó gracias al impulso de un grupo de familias del noroeste cordobés que pusieron su granito de arena para que el sueño pueda concretarse. La […]

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Una escuela secundaria “campesina” lleva una década promoviendo la educación para jóvenes con el propósito de brindarles contención y una formación orientada a la producción agropecuaria local. La institución se creó gracias al impulso de un grupo de familias del noroeste cordobés que pusieron su granito de arena para que el sueño pueda concretarse.

La comunidad de La Cortadera, ubicada a unos 45 kilómetros al norte de la ciudad de Villa Dolores, Córdoba, se organizó para que los jóvenes de la zona puedan acceder a la educación sin tener que abandonar su pueblo. Bichos de campo se acercó al lugar  para conocer de primera mano la propuesta educativa que ofrece la Escuela “La Cortadera” en la zona Traslasierra. “Los chicos aprenden contenidos universales y también los específicos de su vida cotidiana en el campo”, dijo Carolina Moyano, coordinadora y docente de la escuela campesina.

Mirá la nota completa acá:

Acceder a la escuela secundaria para la mayoría de las comunidades rurales es complicado por el largo camino que tienen que recorrer los alumnos, quienes muchas veces deben recurrir a internados para poder acceder a una educación de calidad.

En ese marco, las familias de la zona en 2011 gestionaron un reclamo comunitario ante el Ministerio de Educación de Córdoba para poder obtener la habilitación de su propia escuela secundaria, la cual fue construida en su mayor parte por los propios vecinos de la zona. La iniciativa cuenta con el apoyo del Instituto Privado Villas de las Rosas.

Además de contenidos relacionados con la producción agroecológica, la escuela cuenta con un módulo de biogás alimentado con guano de cabras y se focaliza en la planificación del manejo de los recursos presentes en el bosque de la zona de Traslasierra de acuerdo con los criterios establecidos por la legislación nacional y provincial vigente.

La llegada de la pandemia de Covid-19 complicó a esta comunidad, ya que las familias de La Cortadera no cuentan con servicio de agua potable ni tendido eléctrico y aun menos con conectividad. “La virtualidad que se instaló no visibiliza las dificultades que hubo de sostener la educación en un lugar donde no hay ni una biblioteca; cuando se cerró la escuela (en 2020), se cerró el espacio de sociabilidad y de estudio para estos chicos”, expresó la docente. 

Para mantener este lugar se dividen en grupos y son los propios integrantes de la comunidad quienes realizan tareas de limpieza, reparaciones y cocina. Para formar y generar ingresos, suelen elaborar dulces y quesos con leche de cabras. “Soñamos con un acceso a conectividad, cursos de formación laboral,  cursos de estudios superiores y que la voz de los jóvenes del campo se escuche cada vez más”, cerró Moyano.  

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Una historia deliciosa: Una agrotécnica de Entre Ríos ya puede envasar en sachet la leche que produce en el tambo educativo http://wi631525.ferozo.com/una-historia-deliciosa-una-agrotecnica-de-entre-rios-ya-puede-envasar-en-sachet-la-leche-que-produce-en-el-tambo-educativo/ Sat, 11 Sep 2021 13:22:33 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=79480 Una escuela agrotécnica de Entre Ríos llamada EEAT Las Delicias y ubicada en la localidad de Gobernador Etchevehere, en el departamento Paraná, puso en marcha esta semana una máquina que envasa la leche producida en el tambo escolar. “Se trata de la primera ensachetadora de una escuela pública en Entre Ríos”, destacó un comunicado del Consejo […]

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Una escuela agrotécnica de Entre Ríos llamada EEAT Las Delicias y ubicada en la localidad de Gobernador Etchevehere, en el departamento Paraná, puso en marcha esta semana una máquina que envasa la leche producida en el tambo escolar. “Se trata de la primera ensachetadora de una escuela pública en Entre Ríos”, destacó un comunicado del Consejo General de Educación.

“Es un día muy importante porque se concreta el trabajo de muchos años”, definió el director del establecimiento educativo, José Luis Sandoval. Gracias a esta máquina ensachetadora la leche del tambo que sirve para enseñar a los alumnos será pasteurizada y envasada “con todos los criterios sanitarios y de aquí mismo irá al consumidor sin intermediarios”, explicó el docente.

“La leche es únicamente del tambo de la escuela, que está certificado con todas las normas de calidad requeridas”, añadió. En la nueva máquina se “pueden ensachetar hasta 300 litros por hora, ya que se trata de una producción a baja escala”.

El director de la escuela indicó que “la leche se puede adquirir a un precio muy económico en la proveeduría de la institución, puntos de venta de Mercado en Tu Casa, en la feria del Parque Botánico y demás ferias locales”.

El titular del Consejo de Educación, Martín Müller, comentó: “Esta escuela es ejemplar, un orgullo para la provincia. Creemos que es lo que demanda nuestra sociedad entrerriana, con un perfil productivo tan diverso y que necesita generar cada vez más oportunidades laborales para nuestros jóvenes”.

No es lo único lindo que está sucediendo en Las Delicias, que tiene un perfil tan diverso como el que suele mostrar Entre Ríos. Allí se está por inaugurar también una sala de faena de pequeños animales, ya que hay un pequeños criadero de cerdos. También se desarrolla un proyecto llamado “Sembrar Soberanía”, que se ejecuta en la huerta de la institución.

Durante una visita de los funcionarios provinciales al establecimiento se acordó “avanzar en la participación de la Escuela en la feria que se realiza en el Parque Hortícola de Paraná, y en la comercialización de productos de Las Delicias en los distintos puntos de venta articulados por la Municipalidad de Paraná y el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia”. La agrotécnica Las Delicias también produce quesos y dulce de leche con la leche que produce.

El director de Educación Técnico Profesional, Omar Peltzer, señaló: “Uno que conoce la escuela no hace más que reafirmar que es una institución emblema en todo el país. Es una institución donde se articula permanentemente la educación con el mundo del trabajo, con la comunidad, con las distintas aldeas que hay aquí alrededor. A su vez también se vincula con las universidades y el mundo empresarial”.

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El colegio agropecuario de Realicó pudo comenzar las clases luego de que La Pampa aprobara el protocolo de residencia http://wi631525.ferozo.com/el-colegio-agropecuario-de-realico-pudo-comenzar-las-clases-luego-de-que-la-pampa-aprobara-el-protocolo-de-residencia/ Wed, 07 Apr 2021 11:10:51 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=63273 Los alumnos que residen en el Colegio Agropecuario de Realicó podrán finalmente comenzar las clases porque luego de tantas idas y vueltas, la provincia de La Pampa aprobó el protocolo para el funcionamiento de la residencia del establecimiento que pertenece a la Fundación de la Sociedad Rural Argentina (SRA). A partir de la autorización, las […]

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Los alumnos que residen en el Colegio Agropecuario de Realicó podrán finalmente comenzar las clases porque luego de tantas idas y vueltas, la provincia de La Pampa aprobó el protocolo para el funcionamiento de la residencia del establecimiento que pertenece a la Fundación de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

A partir de la autorización, las autoridades del establecimiento se pusieron en contacto con las familias para que los alumnos puedan comenzar el ciclo lectivo este miércoles 6 de abril. “Esto fue posible gracias al apoyo y el compromiso de muchísima gente, empezando por nuestra comunidad educativa, los integrantes de la Fundación SRA, la Sociedad Rural Argentina”, dijo el director de Educación de la SRA, Fernando Canosa.

La situación es diametralmente opuesta a la que informó Bichos de Campo este semana, y que involucra al Colegio Agrotécnico salesiano Del Valle, en Buenos Aires, donde los alumnos fueron devueltos a sus casas por la falta de un protocolo para el funcionamiento de la residencia.

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El directivo agregó que el director del Hospital de Realicó también hizo su aporte a la aprobación de los protocolos, además de diferentes sectores políticos de la Provincia de la Pampa, que hicieron gestiones a través del poder Legislativo y Ejecutivo.

Hacía varios meses que se esperaba una respuesta por parte del Gobierno de La Pampa para que se habilitara la residencia escolar, dado que el 80% de la matrícula de alumnos del Colegio Agropecuario Realicó reside en otras provincias, como San Luis, Córdoba, Río Negro, Buenos Aires, Neuquén y Mendoza, y solicitan, por lo tanto, albergue en las instituciones educativas.

Canosa, quien tiene bajo su responsabilidad no sólo al Colegio de Realicó, sino también el Instituto de Enseñanza Agropecuaria (ISEA) y el Ceida abocado a la dirigencia agroindustrial, explicó en una nota anterior a Bichos de Campo que “si el colegio no empieza las clases de modo presencial, los padres de los alumnos no tendrán interés en seguir porque claramente la mayoría de ellos provienen de otras provincias del país”.

Autoridades del colegio habían incluso elevado una carta al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, pidiendo certezas tanto para la institución como para las familias de alumnos, quienes luego de cursar tienen la posibilidad de egresar como técnicos en Producción Agropecuaria y de continuar sus estudios universitarios o bien de insertarse en el ámbito laboral a través del sistema de pasantías en empresas del ámbito agropecuario y agroindustrial.

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“Tuvimos unas arduas negociaciones mucho antes que inicien las clases e incluso un mes después del comienzo del ciclo lectivo y logramos que los alumnos empiecen este miércoles de la siguiente manera: 15 días asisten a clases la mitad de los estudiantes y 15 días la otra mitad”, precisó Canosa.

Para el director del colegio, lo que viene de ahora en adelante es “una gran responsabilidad para poder continuar con el compromiso que hace 50 años lleva adelante la Sociedad Rural Argentina con la educación agrotécnica”.

La noticia no pudo ser mejor recibida en medio de un nuevo encuentro enmarcado en el programa Escuelas Vinculadas, el cual surgió desde la virtualidad y busca generar espacios para relacionar escuelas secundarias agrarias, universidades y empresas del sector agroindustrial argentino para que sus alumnos puedan conocer distintas oportunidades de cara a su futuro académico y laboral.

De ese encuentro, participaron integrantes de la Facultad de Agronomía de Santa Rosa, La Pampa, de la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce y de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y las charlas fueron destinadas a alumnos de escuelas agrarias de los partidos bonaerenses de Chivilcoy, Tres Arroyos, Duggan, Bragado, Monte, Arrecifes, San Ignacio y Rivadavia.

La senadora de Juntos por el Cambio y promotora de este programa, Felicitas Beccar Varela, resaltó la importancia de “generar encuentros que acerquen los distintos ámbitos profesionales del campo a las escuelas secundarias con orientación agraria y agrotécnica, para que sus alumnos puedan conocer de primera mano todas las oportunidades con las que cuentan para desarrollarse en los ámbitos universitarios y de las empresas y entidades agroindustriales”.

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Florencia ansía que su hija comience las clases en una escuela agrotécnica de Tres Arroyos, pero cree que “los chicos siguen sin tener todo el derecho a la educación que se merecen” http://wi631525.ferozo.com/florencia-ansia-que-su-hija-comience-las-clases-en-una-escuela-agrotecnica-de-tres-arroyos-pero-cree-que-los-chicos-siguen-sin-tener-todo-el-derecho-a-la-educacion-que-se-merecen/ Fri, 26 Feb 2021 17:25:33 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=59773 Florencia Barrientos es mamá de Catalina (9), quien este año, pandemia y protocolos mediante, comenzará a cursar cuarto grado en la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos (EATA), un establecimiento agrotécnico de nivel medio y gestión privada cuyo propósito inicial es fomentar el arraigo rural en la región y la formación humanística. Pero el aislamiento obligatorio […]

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Florencia Barrientos es mamá de Catalina (9), quien este año, pandemia y protocolos mediante, comenzará a cursar cuarto grado en la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos (EATA), un establecimiento agrotécnico de nivel medio y gestión privada cuyo propósito inicial es fomentar el arraigo rural en la región y la formación humanística. Pero el aislamiento obligatorio frenó los planes de esa y tantas otras escuelas y, por ende, la posibilidad de educar a miles de chicos.

“Esta escuela particular no es igual a las demás escuelas de la ciudad. Como mamá la elegí porque podía permitirle un vínculo a mi hija con el campo y con espacios al aire libre. Pero el año pasado quedamos las dos, ella y yo, viviendo en un departamento y esto de tener la escuela y el trabajo dentro del mismo hogar complicó la convivencia. Ella dejó de tener contacto con la escuela, con sus compañeros y con ese aire libre que yo quería para ella”, dijo Barrientos en diálogo con Bichos de Campo.

La EATA está a unos 9 kilómetros de la ciudad de Tres Arroyos, nació siendo rural y en sus 34 hectáreas recibe cada año a 1300 alumnos y emplea a 210 personas. En condiciones normales, la escuela se caracteriza por tener una doble escolaridad y los chicos almuerzan allí. En el turno de mañana trabajan todas las materias programáticas y por la tarde realizan actividades relacionadas con el ámbito agropecuario.

La institución tiene un criadero de truchas, animales (vacunos, gallinas y conejos), una huerta y muchos espacios al aire libre. Los recreos son a campo abierto, cuenta con unos seis campos de deporte y seis canchas de fútbol.

Desde el primer día de su concepción, los lineamientos de la escuela se guían en la contención, la disciplina y el orden. “Es por eso me da tanta seguridad mandar a mi hija allí, porque cuidan y contienen a los chicos bajo ciertas normas. Además, como vivo en una ciudad agropecuaria, elegí esa escuela para que mi hija pudiera relacionarse con esas actividades”, declaró.

La realidad de Barrientos es muy parecida a la de muchos padres que anhelan que sus hijos retomen la escolaridad cuanto antes, con los protocolos necesarios, pero garantizando el derecho a la educación y a la socialización de los niños.

EATA ya cuenta con lo protocolos para iniciar el ciclo lectivo. La escuela dictará clases con las ventanas abiertas y, en la medida en que el clima lo permita, las dará también en el exterior. Será obligatorio que usen el barbijo dentro de las aulas y, sólo cuando salgan al recreo en campo abierto, podrán retirárselo. Se les permitirá llevar una colación, aunque el comedor y kiosco del colegio permanecerán cerrados y no se les permitirá compartir la comida.

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Barrientos contó que ya tuvieron una reunión presencial de padres en la cual les explicaron que estarían las condiciones y protocolos dados para comenzar el ciclo lectivo 2021, el cual quedará programado para comenzar durante cuatro horas por día, en principio, tanto en los turnos mañana como tarde, tal como lo establece el plan jurisdiccional. El nivel de primaria, con 495 alumnos, quedará establecido sólo en el turno mañana y el de secundaria por la tarde.

“Mi hija, que asiste al nivel primaria, cursará de mañana y por la tarde tendría alguna que otra clase por Zoom, como hizo el año pasado, a través de una plataforma virtual”, informó la mamá de Catalina.

El 2020 definitivamente es un año para el olvido para muchos chicos y padres, sobre todo los meses de marzo y abril,que fueron un desconcierto. El 2021 debería, en ese sentido, ser diferente.

Pero lo que no le cierra a Barrientos es la disposición que determina un régimen de cursada de sólo cuatro horas diarias. “Esta escuela, si quisiera, podría funcionar con ochos horas presenciales, con todos los cuidados y recaudos necesarios, porque tiene el espacio y la capacidad para que la jornada sea completa. No todas las escuelas son iguales a nivel provincial. Siento que los chicos siguen sin tener todo el derecho a la educación que se merecen”, remarcó.

“Yo, al igual que tantos padres, elegimos esta escuela por un montón de conocimientos que iban a adquirir, y los mismos se están viendo truncados por disposición de un plan jurisdiccional que, en lo personal, no está tomando criterios lógicos. Más allá de que celebro este comienzo, y confieso que lloraré cuando vea entrar a mi hija a la escuela, creo que falta un paso más”.

La escuela recibe niños de 2 a 18 años, cuenta con un sistema de gestión de calidad conforme la Norma ISO 9001, tiene un convenio con la universidad de Cambridge en Inglaterra y ofrece una tecnicatura agraria que puede complementarse con la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en una Licenciatura.

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Ignacio Diez Peña trabaja en una escuela rural de Córdoba: “El daño que se generó sobre los chicos es tremendo, muchos pasaron a la vida adulta” http://wi631525.ferozo.com/ignacio-diez-pena-trabaja-en-una-escuela-rural-de-cordoba-el-dano-que-se-genero-sobre-los-chicos-es-tremendo-muchos-pasaron-a-la-vida-adulta/ http://wi631525.ferozo.com/ignacio-diez-pena-trabaja-en-una-escuela-rural-de-cordoba-el-dano-que-se-genero-sobre-los-chicos-es-tremendo-muchos-pasaron-a-la-vida-adulta/#comments Mon, 22 Feb 2021 10:40:53 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=59271 Ignacio Diez Peña se encuentra en el en el departamento cordobés de San Alberto, en un paraje rural llamado comuna de Ambul, donde vive y trabaja como coordinador de todos los cursos secundarios del Instituto Provincial de Enseñanza Media (IPEM) 384 al que acudían, hasta el comienzo de pandemia por Covid-19, unos 100 estudiantes. La […]

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Ignacio Diez Peña se encuentra en el en el departamento cordobés de San Alberto, en un paraje rural llamado comuna de Ambul, donde vive y trabaja como coordinador de todos los cursos secundarios del Instituto Provincial de Enseñanza Media (IPEM) 384 al que acudían, hasta el comienzo de pandemia por Covid-19, unos 100 estudiantes.

La escuela volvió a abrir sus puertas el 17 de febrero de 2021 para que las autoridades y docentes puedan empezar a preparar el ciclo lectivo e iniciar las clases el 1 de marzo. “Cuando en marzo del año pasado se cerraron las escuelas nosotros, que estamos en un medio rural, no estábamos preparados para afrontar una continuidad por medio de la virtualidad, porque acá los chicos viven en parajes alejados en el campo y la conectividad a internet no es buena”, dijo Peña en diálogo con Bichos de Campo.

El licenciado en psicología aseguró que “el daño que se generó sobre los chicos en la ruralidad es tremendo, muchos pasaron a la vida adulta”. Remarcó que en ese momento se perdió la mirada y contención necesarias de parte del docente y de la institución que es imprescindible, sobre todo en situaciones de vulnerabilidad como las que Peña asegura que viven muchos chicos que asisten allí.

“Son familias de bajos recursos en las que a veces los padres no terminaron ni la primaria y en las que hay un celular para todo el núcleo familiar. Así y todo se intentó seguir con la escuela, y a los chicos más imposibilitados se le alcanzó el material de algún modo, pero sinceramente, al no tener la contención y seguimiento, muchos no pudieron continuar”, describió.

Para Peña, “en la ruralidad un chico de 15 años ya suele ser considerado adulto, y además tengamos en cuenta que el nivel socio económico es medio tirando a bajo en el instituto, porque provienen de familias rurales que poseen pequeñas parcelas o que tienen algunos animales y así se la rebuscan en la subsistencia, muchas veces quedando fuera del sistema”.

La escuela en la que Peña dirige los cursos secundarios se sostiene con una cuota cooperativa única y voluntaria pero a pesar de eso, se notó mucho en el IPEM 384 la desvinculación de estudiantes del mismo, sobre todo en los cursos más grandes. “Hablamos de una cifra cercana al 30% de estudiantes que cumplieron hasta la primera mitad del año pasado, con participación virtual a través de grupos de whatsapp a través de los cuales se mandaba el material y se hacía el seguimiento, pero luego de mitad de año este panorama cambió y muchos de ellos se fueron a trabajar”, se lamentó.

Peña manifestó que frente a esta realidad que afrontan en la ruralidad intentaron dialogar con las comunas y municipios para que pudieran ayudar en el brindado de dispositivos de internet de modo tal que los chicos pudieran conectarse con las escuelas, pero el docente dijo que “no hubo respuesta de ningún tipo”.

Esos chicos que en plena pandemia abandonaron las escuelas son los que ahora está tratando de revincular Peña en el espacio educativo. De hecho el próximo 1 de marzo comenzarán las clases en ese establecimiento con una alternancia semanal y con burbujas de hasta 15 chicos.

“Nos encargamos de adaptar las actividades y el material didáctico a la realidad de los estudiantes en pandemia, y entonces todos los contenidos de biología, física e incluso matemáticas se aplican en proyectos que integren varias materias y no sólo una, todo siempre referido a la realidad concreta y particular de cada uno”, expresó.

A comienzos de este año es el ministerio de Educación de Córdoba sancionó que con un 30% de contenidos aprobados durante el año pasado los estudiantes ya pueden pasar de año y los que se hayan desvinculado en su totalidad deberán cursar el año que no siguieron. “No le llaman repitencia pero es como si lo fuera de algún modo. Tratamos de comunicarnos con las familias de esos estudiantes desvinculados pero no tuvimos gran respuesta”, declaró Peña.

Un tema sobre el que Peña mostró especial preocupación, y aclaró que lo notó en el establecimiento puntual en el que trabajo, es el aumento de embarazos de estudiantes en los cursos altos del secundario. “Esto notábamos que sucedía con incidencia de un caso por año pero el pasado notamos cuatro casos de chicas que quedaron embarazadas. De todos modos, a ellas que tuvieron sus hijos o que están por tener, se las acompaña en su escolaridad con materiales y apoyo”, dijo.

Para el psicólogo “la situación de no tener la rutina de venir a la escuela provocó que muchos chicos se desorganizaran o bien pasaran a hacer una vida adulta. Esto de no tener alguien que te escuche o contenga creo que marca la diferencia y así, el año pasado en lugar de tener una tuvimos cuatro estudiantes embarazadas”.

“Lo de las estudiantes embarazadas es algo que pasó en nuestra escuela. Quiero marcar que muchas veces hay situaciones de desprotección; algunos de  esos chicos venían a la escuela y asistían a los albergues ofrecidos por la institución cuando provenían de núcleos familiares complicados, y al no haber podido tenerlo el año pasado, percibimos que en momentos de vulnerabilidad muchas de ellas escaparon al núcleo familiar de sus parejas y en algunos casos esa situación tampoco resultó diferente”, aclaró.

Otra cuestión que complica a las escuelas rurales de acuerdo a Peña es el transporte. “Los estudiantes llegan hasta acá de diferentes parajes alejados a la escuela y ahora se dificulta el acceso o cupos asignados para viajar. Tenemos un sólo único colectivo que llega y se va. Este es un tema que aún no tiene respuesta porque aunque dicen que habrá servicio los cupos seguirán limitados”, resumió.

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Elizabeth vive en un campo de Uruguay y se siente dichosa: “Estoy orgullosa de haber roto con el prejuicio de que criar un hijo en el campo es coartarlo” http://wi631525.ferozo.com/elizabeth-vive-en-un-campo-de-uruguay-y-se-siente-dichosa-estoy-orgullosa-de-haber-roto-con-el-prejuicio-de-que-criar-un-hijo-en-el-campo-es-coartarlo/ Thu, 10 Dec 2020 14:24:42 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=53071 María Elizabeth Cesar tiene 43 años, es uruguaya y productora rural, aunque se define como “madre por sobre todas las cosas”. Su establecimiento, llamado “El Rincón”, se ubica en Marmaraja, la zona rural del departamento de Lavalleja, Uruguay. “Estamos en las Sierras del Este y hoy en día trabajamos más de 500 hectáreas, parte de […]

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María Elizabeth Cesar tiene 43 años, es uruguaya y productora rural, aunque se define como “madre por sobre todas las cosas”. Su establecimiento, llamado “El Rincón”, se ubica en Marmaraja, la zona rural del departamento de Lavalleja, Uruguay.

“Estamos en las Sierras del Este y hoy en día trabajamos más de 500 hectáreas, parte de la propiedad de la empresa familiar y una gran parte en arrendamiento”, describe Elizabeth. “Nos dedicamos a la ganadería mayoritariamente de ganado vacuno, aunque también hay lanares, y hacemos el ciclo de cría de las dos especies”.

Hace muchos años que el planteo es de pastoreo rotativo sobre campos naturales, con algunos potreros donde se agregaron algunas leguminosas en cobertura para potenciarlos. No realizan nada de agricultura y compran el grano o raciones que usan, cuando es necesario.

“El ganado vacuno es Hereford con Angus, aunque estamos en un punto en que ya tiene más de Angus. La majada son de dos razas, Corriedale y Texel. Esta última es sólo para la producción de carne mientras que la Corriedale es doble propósito, carne y lana. Dentro del establecimiento criamos algunos caballos y todos los usamos para trabajar en el campo, y los pura sangre también para deportes de resistencia, raid y enduro”.

En “El Rincón” también entrenan algunos caballos criollos de la cabaña de unos amigos con los que la hija, Sara, compite en carreras de resistencia de esa raza, participa de pruebas de rienda y de fiestas gauchas. Así, los caballos, además de ser un medio de transporte y una herramienta de trabajo son parte de la diversión, del deporte y de toda la vida diaria de esta familia que eligió vivir en el campo. “En lo personal los caballos me generan un mundo de emociones indescriptible e incomprensible para quien no lo siente”, se emociona Eli.

“Nuestra empresa es familiar en toda su dimensión: trabajamos los tres en todas las tareas, tanto en los trabajos con ganado, en los alambrados, en la gestión predial y en la económica. La hacienda se comercializa por intermediarios pero mayormente en el campo, porque al ser criadores somos el primer eslabón de la cadena y nosotros vendemos a los invernadores. En Uruguay hay una carga impositiva alta pero para mí lo que más complica es la incertidumbre de los valores de venta, o sea lo inestable de los precios en el mercado”.

Elizabeth explica que para ellos la pandemia tuvo impacto en la educación de Sara, que pasó a ser virtual e implicaba una necesidad de acompañar desde un lado más pedagógico y no sólo como padres pero que en su vida cotidiana no tuvo ninguna incidencia. “A nivel económico veremos cómo afecta los mercados mundiales que se reflejan en los mercados locales”, reflexiona Elizabeth.

El Rincón no realiza turismo rural, aunque es una actividad que a la familia le resulta interesante y que en Uruguay también está teniendo un buen marketing: “Creo que en esta nueva etapa, después del sacudón del Covid, se valoró y se le empezó a mirar como la mejor opción para vacaciones; hay una mirada que cambió, se ve una vuelta a lo sencillo, a apreciar y valorar lo simple”.

Elizabeth destaca la suerte de haber elegido la vida que lleva y de haber encontrado en su pareja alguien con quien compartir una forma de ver el mundo y los parámetros que consideraba óptimos para vivir.

“Criar a nuestra hija en el medio rural es una elección, no para alejarla de nada citadino sino para que encare la vida en sociedad con una visión más global”, explica.

“Actualmente concurre a una escuela en la ciudad a la que la llevamos desde el establecimiento, a la vez que estudia inglés y ha ido probando diferentes disciplinas como ballet, patín artístico y natación. Si de algo estoy orgullosa es de haber roto con el prejuicio que criar un hijo en el campo es coartarlo o brindarle menos oportunidades”.

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Crónicas Robadas: La historia de Rodrigo, el chico de Villaguay que quiere ser agrónomo y diseñó su propio sistema para extraer agua para la huerta familiar http://wi631525.ferozo.com/cronicas-robadas-la-historia-de-rodrigo-el-chico-de-villaguay-que-quiere-ser-agronomo-y-diseno-su-propio-sistema-para-extraer-agua-para-la-huerta-familiar/ Tue, 24 Nov 2020 13:05:41 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=51833 Esta crónica robada fue tomada de esta nota de El Entre Ríos: Rodrigo es un estudiante de segundo año de la Escuela Secundaria N°14 “Palmas de Yatay”, ubicada en Raíces Oeste, Departamento Villaguay. Es el protagonista de esta singular historia que el director de esa institución educativa contó recientemente. “El año pasado lo recibimos de […]

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Esta crónica robada fue tomada de esta nota de El Entre Ríos:

Rodrigo es un estudiante de segundo año de la Escuela Secundaria N°14 “Palmas de Yatay”, ubicada en Raíces Oeste, Departamento Villaguay. Es el protagonista de esta singular historia que el director de esa institución educativa contó recientemente.

“El año pasado lo recibimos de la escuela primaria, a meses de haber perdido su mamá en un accidente de tránsito. Luego de un tiempo trascurrido, se evaluó la posibilidad para él de un Proyecto Pedagógico Individual para la inclusión (PPII) y desde ese momento se trabaja como la situación lo amerita”, explicó el docente Diego Capurro.

Contó, entonces, que “hace unos meses visite su casa, encontré que Rodrigo había dado vuelta la tierra de un sector del patio bastante grande. Ante la consulta, me dijo que iba hacer una huerta que eso es lo que le gustaba, la próxima concurrencia veo que él se había tomado el trabajo de cortar chilcas y cercar todo el predio de la huerta para que los animales no ingresen a ese sector, ¡sí! les cuento que se tomó el trabajo de separar entre chilca y chilca de una misma medida todo el predio, ¡que prolijidad! le dije, y contestó, sí, porque yo quiero ser ingeniero agrónomo y tengo que calcular”.

“Me comentó que no tenía insumos para semillas o plantines así que me comprometí a que la próxima semana se lo haría llegar, luego surgió el tema que no tenían agua apta para el riego ya que en la Aldea donde viven el agua es muy salada, y él dijo que haría un pozo”, recordó sobre su alumno que vive junto a cinco hermanos y su papá que hace trabajos en madera.

Allí fue cuando llegó a este miércoles 18 de noviembre: “fui y me encuentro con semejante huerta y nuevamente me sorprendo de su trabajo, donde cada planta tiene la misma separación una de otra, donde los surcos mejor hechos que por una sembradora, donde su maíz mide más de 2 metros de alto, acelgas inmensas porque a fertilizado la tierra con sobrantes de la carpintería y además con riego particular”.

Sí, leyeron bien. El joven entrerriano de sólo 13 años “no solo hizo un pozo de 6 metros de profundidad solo, sino que también elaboró un sistema para sacar el agua del mismo con una rueda de bicicleta, una cuerda y unas gomitas; un genio digno de destacar”, explicó el docente.

Luego, el colega Guillermo Acosta, escribió esta segunda crónica sobre Rodrigo y su escuela. Entrevistó a Diego Capurro, el docente a cargo del establecimiento:

Diego Capurro es de Viale, a donde regresó con la crisis de 2001 luego de haber empezado otra carrera fuera de su casa. Allí egresó como maestro y, ya en el último año del Profesorado de Enseñanza Primaria ingresó a trabajar como preceptor en una secundaria.

A partir de allí fue involucrándose más con ese nivel hasta que una Extensión Áulica del Profesorado de Tecnología de Nogoyá le permitió concretar ese desafío. Hoy es el director de la Escuela Secundaria Nº14 “Palmas de Yatay” ubicada a la altura del kilómetro 96,5 de la Ruta Nacional 18 (ubicada en el margen derecho, si se transita de este a oeste, o sea desde la costa del río Uruguay hacia la del Paraná).

Además, dicta clases en el primer año de los Profesorados de Biología y Matemática de Viale, más precisamente, en el Taller de Oralidad, Lectura, Escritura y TIC que dicta junto a una comunicadora social. “Y trabajo en otra escuela rural, de Crucecitas Séptima, por la tarde”, dice por si fuera poco.

Capurro contagia entusiasmo en su relato. El mismo que lo llevó a hacer pública la historia de uno de sus alumnos, en la escuela que dirige. El docente además transmite gusto, entusiasmo por lo que hace cuando va hasta la casa de “El niño que domó el agua”, parafraseando a aquel de la película británica que en 2019 mostró la historia de William Kamkwamba que la ignota Malaui construyó un aerogenerador para alimentar algunos aparatos eléctricos en la casa de su familia.

“Tiene que ver con una cuestión mía, me gusta ir a visitarlos, verlos y estar en sus casas”, contó sobre la razón de acercarse hasta la vivienda de los Farias, en la que viven el papá y sus 5 hijos (3 de ellos son alumnos de la Escuela “Palmas de Yatay”: Romina, Vilma y Rodrigo). En el medio, hay una historia inspiradora de superación, ni más ni menos que del fallecimiento de la mamá en un accidente de tránsito.

Hay, además, la posibilidad de canalizar y mostrar lo mejor de sí poniendo manos a la obra para mejorar la vida misma y la de su entorno. Eso es lo que logra Rodrigo con cada verdura que brota en su huerta, con cada gota de agua que llega hasta la superficie desde el pozo que con su ingenio realizó. A sus 13 años enseña mucho y muestra que es “un genio digno de destacar”, como dice Capurro.

A continuación la entrevista que el director de la secundaria, situada a 40 kilómetros de Viale y 60 de Villaguay, en el Departamento de nombre homónimo, concedió a El Entre Ríos:

-¿La escuela, cómo es, está en una zona rural?

-La escuela es rural y está ubicada sobre Ruta Nacional 18, en el kilómetro 96,5. Viniendo de Concordia para acá está a mano derecha. Está una vieja estación de servicios que se llamaba Piñeiro, que tiene el techo caído, y después de eso, unos 2 kilómetros adelante, está la escuela.

-¿De qué zona son los alumnos?

-Todos van de la zona rural. Es la única escuela secundaria del Distrito Raíces Oeste. Nuestros estudiantes son todos de la Aldea Faría, Aldea Díaz, Aldea Pérez y algunos también vienen para acá desde Estación Raíces.

-¿Cuántos alumnos?

-En la escuela secundaria sede tenemos 44 estudiantes. Digo sede porque también tenemos un anexo que funciona en el Paraje El Tropezón, que está a 18 kilómetros de la ruta para adentro, en pleno monte. Ahí tenemos 11 estudiantes más.

-¿En tu caso, imagino que te tocará hacer un poco de todo?

-Sí, hacemos de todo y lo que podemos. También contamos con un equipo importante así que no estoy sólo pero sí soy el único en el cargo de conducción porque no tenemos secretario, vice, no tenemos administrativo ni preceptor, por ejemplo. Cuento con un gran equipo de trabajo de docentes y asesores pedagógicos.

-¿Este año cómo marchó: alcanzaron a empezar y después se paralizó? ¿Tuvieron oportunidad de retomar al aula?

-No. La cuestión es que si fuera por los chicos, volvemos. Ellos hubieran vuelto en marzo porque la escuela es su lugar de encuentro. A diferencia de la ciudad donde se encuentran en una plaza, en un club, ahí no hay nada de eso y la escuela es su lugar de encuentro, de socialización. Entonces, aman ir a la escuela.
Pero bueno, como la escuela está ubicada a mitad de camino entre Viale y Villaguay, la mitad somos de una ciudad y la mitad de la otra. Entonces, pasa que iba a ser mucha la circulación de gente, entre las dos ciudades y el transporte también porque ellos no iban a poder ingresar todos a la vez por el tema del distanciamiento así que se optó, por una cuestión de seguridad, no volver.

-¿Y cómo ha ido el año, cómo se las arreglaron?

-Nosotros nos manejamos con el elemento más sofisticado que hemos podido sostener y que, no es con todos, es por Whatsapp. Nuestros contactos, nuestras clases, fueron así y les hemos pedido 10 trabajos durante el año. Esos los han hecho por área porque tampoco fue la idea sobrecargarlos. Imaginate que te lleguen tantos trabajos, tantas fotos. Hicimos un acuerdo institucional y así, por ejemplo, se juntó la profe de Inglés con la de Lengua e hicieron un sólo trabajo. A partir, de un sólo texto trabajaron ambas asignaturas. Hicimos lo mismo con el área de Naturales y Ciencias Sociales. Los chicos no recibieron por etapa más de 5 trabajos. De esa manera pudimos sostenerlo por Whatsapp.

-¿En el caso de, por ejemplo, Rodrigo y su familia como con otros chicos donde no tenés un contacto directo por Whatsapp tuvieron que buscar otras alternativas?

-Sí u otras personas .Por ejemplo, a Rodrigo le mandábamos a Romina, su hermana. Y a otra hermanita que también va a la escuela, que es Vilma, le mandamos a Vanesa, otra hermana. En la escuela secundaria son 3 hermanos que tenemos: Romina, que termina sexto, Vilma que está en cuarto y Rodrigo que está en segundo.

-¿Por qué contaste lo de Rodrigo, qué te movilizó en lo personal y que te pareció lindo compartirlo?

-Primero porque me parece que últimamente está todo negativizado. Todo se pasa a negativo, todo son cuestiones con enfermedades o situaciones así. Entonces, dije: esta es una situación digna de destacar, más que nada por el esfuerzo de él y, ante la adversidad de haber perdido a su mamá, porque me imagino el sufrimiento que tendrá él, sus hermanos y demás.

-¿Esa pérdida fue el año pasado?

-Sí, exacto.

-¿En un accidente?

-Sí, en un accidente de tránsito, aquí por Ruta Nacional 18. Rodrigo es bastante introvertido, las hermanas son más de expresarse pero él, en su cabecita, pudo imaginarse una situación de poder salir, de esmerarse en algo y lograrlo. También mostrar esos conocimientos. No sé, yo si tuviera que hacer un pozo no sé dónde para sacar agua. El poder hacerlo, encontrar agua e ingeniarse para ver cómo sacar esa agua de allá abajo con un mecanismo que no sea el tradicional del balde y la soga. Él da vuelta la rueda de la bicicleta, gira la cuerda que, cada tantos centímetros, tiene una gomita que las cortó de una goma de bicicleta y eso hace que suba el agua por el caño.

-Algo contaste respecto a que él, en su edad aún tan chico, se imagina poder estudiar algo el día de mañana.

-Claro. El tema es que Rodrigo tiene un PPI (Proyecto Personal Individualizado). Eso quiere decir que no aprende igual que el resto y, por ende, no se le enseña igual que al resto. Entonces, sus actividades este año y el anterior fueron pensadas para el resto de una manera y para él de otra, teniendo en cuenta sus intereses. Por ejemplo, sabemos que no puede ser bueno en la lectura o la matemática y entonces tratamos de buscar textos que tengan que ver con lo que a él le atrae, lo que le gusta. De esa manera, tratar de incentivarlo. Eso, en las escuelas secundarias y primarias está reglamentado y existe. Ese nudo en la garganta que se me hace cuando él dice que quiere ser Ingeniero Agrónomo es porque yo no sé si la Facultad de Agronomía está preparada. Ojalá, cuando él llegue a nivel superior o universitario eso suceda.

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En Pergamino, César Belloso busca fórmulas que cierren la brecha entre campo y ciudad: “Debe ser algo natural: yo soy rural de día y urbano de noche” http://wi631525.ferozo.com/en-pergamino-cesar-belloso-busca-formulas-que-cierren-la-brecha-entre-campo-y-ciudad-debe-ser-algo-natural-yo-soy-rural-de-dia-y-urbano-de-noche/ Wed, 26 Aug 2020 12:46:57 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=46117 César Belloso fue presidente de Aapresid (los productores en siembra directa) y forma parte de la regional Pergamino de esa entidad. Esa localidad en la que vive y desarrolla su actividad como productor agropecuario, vive un conflicto importante: Los agricultores fueron acusados de dañar al medio ambiente y a los pobladores urbanos, sus vecinos. Lejos […]

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César Belloso fue presidente de Aapresid (los productores en siembra directa) y forma parte de la regional Pergamino de esa entidad. Esa localidad en la que vive y desarrolla su actividad como productor agropecuario, vive un conflicto importante: Los agricultores fueron acusados de dañar al medio ambiente y a los pobladores urbanos, sus vecinos.

Lejos de plantarse como defensor de uno de los dos lados de la grieta, Belloso y otros productores inquietos como él intentaron con acciones concretas acercar las posiciones entre lo rural y lo urbano.

“La vinculación debe ser algo natural: yo soy rural de día y urbano de noche”, dice como para aclarar de movida que todos forman parte de un todo al que hay que aportar para mejorar las condiciones de producción, de vida y del medio ambiente.

Mirá la charla con César Belloso:

El ex presidente de Aapresid cree que el diálogo no se sostiene sólo en argumentos sino que comienza “a través del ejemplo, que es la mejor manera de comunicar. Hay que comunicar los valores con acciones” enfatiza.

Una de esas acciones fue la de generar un espacio donde los chicos de la zona puedan mejorar su nivel de educación. “Vimos una oportunidad en la escuela agrotécnica de Pergamino a partir de un reclamo de un contratista que buscaba personal para la maquinaria y veía que la gente ya no tenía aptitud ni actitud, no querían estar en la casilla una semana o quince días fuera de la ciudad”.

Fue entonces que decidieron ponerse en contacto con la escuela para desarrollar módulos educativos, luego de los cuales los alumnos participantes reciben el título correspondiente. “Hay módulos de tractor, de siembra, de pulverización y fertilización, de cosecha y hasta de agrónica, aprovechando la interacción que podía aportar la escuela y la Universidad Nacional del Oeste de Buenos Aires (UNOBA)”.

Docente y productor, Diego Álvarez se cargó al hombro el desafío de intentar producir soja y maíz sin agroquímicos en el periurbano de Pergamino

El contenido de los cursos fue planteado de alta calidad. Cuenta Belloso que de los primeros 16 participantes se recibieron sólo 4 porque la idea no era que fuese sencillo obtener un certificado que te habilite a trabajar en el rubro de las maquinarias sino que los alumnos se comprometan, trabajen, estudien y se forman a conciencia.

“Este año arrancaron 25 alumno y hay más pedidos. Esto genera una bolsa de trabajo que la escuela ya tenía pero con calidad de recursos humanos más calificados para productores y contratistas”, comenta el productor. La aspiración es que la comunidad de Pergamino, a la larga, confié en la calidad de los recursos humanos que realizan las aplicaciones cerca del éjido urbano.

Pergamino es una localidad donde la agricultura siempre hizo punta y también fue eje de los reclamos ambientalistas que llevaron a que un juez determina un límite caprichoso de 1.095 metros para las aplicaciones de agroquímicos desde las últimas viviendas, en los límites con el campo. Lo que pone en evidencia es la necesidad de consensos entre la vida urbana y la rural, que se necesitan mutuamente porque forman parte de un todo.

Belloso además participó activamente del armado de una cátedra libre de sistemas agropecuarios dentro de la UNNOBA, que tienecinco5 eventos al año en el que se repasan los diferentes modelos productivos y se presentan testimonios de los productores. “Se va tocando diferentes temas y se habla sobre qué hacen los municipios, la Universidad, el INTA, siempre con el eje en lo económico, ambiental y social”, explica a Bichos de Campo.

El expediente Pergamino: Por primera vez procesan por agroquímicos a tres productores de la Provincia de Buenos Aires

En el último evento, del que participaron 300 personas en forma virtual, “se presentaron trabajos sobre el estudio presencia de agroquímicos en el agua y en la sangre en diferentes pobladores, para evidenciar los impactos. Se trata de dar información par que la gente saque conclusiones”.

Este productor comprometido con su comunidad está convencido de que “tenemos que ponernos de acuerdo en cuál es el ambiente que queremos en la ciudad y en el campo. Y se tiene que dialogar para consensuar los temas y los que hay divergencia trabajarlos para lograr comunidad armónica”.

Considera Belloso que, frente a una necesidad grande de contar con alimentos, la producción debe ser cada vez más sustentable. Pero aclara que el foco “no debe ponerse solo en lo rural, porque si no parece que el único que contamina“ es el productor.

“Hay muchas prácticas habituales en la vida cotidiana que contaminan y mucho”, señala Belloso, que preguntó, a modo de ejemplo: “¿Qué hacen las famlias con el aceite de cocina usada, que es altamente contaminante en el agua?”

 

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La escuela agrotécnica de Arerunguá, entre los sueños de arraigo de Hector y las añoranzas de un joven correntino emigrado hacia la patagonia http://wi631525.ferozo.com/la-escuela-agrotecnica-de-arerungua-entre-los-suenos-de-arraigo-de-hector-y-las-anoranzas-de-un-joven-correntino-emigrado-hacia-la-patagonia/ Sun, 16 Aug 2020 16:12:20 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=45345 El paraje Arerunguá se halla a 25 kilómetros al sur de Itá Ibaté, que significa “Piedra Alta” en guaraní, y que está sobre la margen del Paraná, a mitad de camino entre dos capitales, Corrientes y Posadas. Es una región singular con una franja de lomadas arenosas entre los bañados San Miguel o Carambola y […]

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El paraje Arerunguá se halla a 25 kilómetros al sur de Itá Ibaté, que significa “Piedra Alta” en guaraní, y que está sobre la margen del Paraná, a mitad de camino entre dos capitales, Corrientes y Posadas. Es una región singular con una franja de lomadas arenosas entre los bañados San Miguel o Carambola y Santa Isabel, afluentes del río Corriente y de los Esteros del Battel, salpicado de un frondoso monte nativo.

Esta franja corre de norte a sur, desde Itá Ibaté hasta Concepción, más allá de Caá Catí, y tiene un ancho de entre 300 y 2.000 metros. Hace unos 50 o 60 años los colonos fueron desmontando para plantar cítricos, dejando algún lapacho y timbó para sombra, laurel para hacer postes. Luego fueron asentando sus chacras para sembrar mandioca, maíz, batata, porotos, y hacer huertas. Algunos, con más tecnología, hacen invernaderos y producen tomates, morrones, berenjenas y crían sus animales. También hay algunos estancieros, de 2.000 a 7.000 hectáreas, que crían búfalos y bovinos.

La región posee una envidiable biodiversidad, con osos hormigueros, coatíes, tortugas del agua, carpinchos, aguará gazú o zorros grandes, yacarés negros y overos, ciervos, pumas, venados, gatos monteses, hermosos guacamayos o loros grandes con pecho colorado, alas azules y lomos de varios colores, lobitos de río, yaguaretés, nutrias de agua y mucho más. Variadísima flora y unas 500 especies de aves.

Héctor Andrés Montenegro, de 48 años, es Técnico Forestal y rector de la “Escuela Agrotécnica de Arerunguá” desde hace 10 años, que tiene unos 80 alumnos en doble jornada. Allí los jóvenes se reciben de Técnicos en Producción Agropecuaria.

Me cuenta que apenas cuenta con un auxiliar administrativo y un preceptor, que no tienen todas las instalaciones necesarias y que dan las clases teóricas por la tarde en una escuelita primaria. Sí poseen una parcela de 28 hectáreas con dos aulas taller y una cocina.

En invierno y verano comen en una galería abierta. Y como no tienen presupuesto para un chofer, él mismo es quien maneja la combi con la cual dedica unas 4 horas diarias o más, para trasladar a los alumnos de Itá Ibaté y de Berón de Astrada. Hace unos 150 kilómetros diarios por caminos de tierra. Otros llegan de a caballo, en bicicleta o de a pie.

Además Montenegro está a cargo de la sala de industrias agrícolas, por la mañana, y da clases de monte frutal, por la tarde. Se ocupan del mamón o la papaya, la guayaba, los cítricos, la jabuticaba o el Yvaporú, que es una frutita silvestre como la cereza, de sabor ácido, que posee mucha vitamina C y les encanta a los monos y a las aves. Con todos ellos aprenden a elaborar dulces y cómo conservarlos.

Además elaboran hamburguesas, chorizos, quesos de cerdo, porque los mismos alumnos crían, a baja escala, ovinos, caprinos, porcinos, aves de corral, gansos, codornices, gallinas ponedoras, pollos parrilleros, y envasan los huevos. En la chacra cultivan mandioca, batata, maíz, caña de azúcar, avena, sandía, zapallo criollo, andaí (que es una especie de la calabaza), zapallo brasileño (que es un híbrido), anquito, cáscara de hierro y zapallito de tronco. A todo esto lo llevan a vender a la Feria Franca y parte de la carne faenada y de los productos de la huerta agroecológica se aprovecha para el comedor de la escuela.

Los fondos recaudados se invierten en comprar combustible, y reparar máquinas o comprar herramientas.

Muchos alumnos provienen de hogares en riesgo, conllevan problemas de aprendizaje y algunos ingresan hasta con 16 años de edad. Me cuenta Héctor que uno de los profesores debía realizar un trabajo temporario de medición forestal en la Estancia Benetton, en Esquel, y lo invitó a un ex alumno recibido en el año 2017, Ismael Casco, de 22 años de edad para que lo acompañara en ese trabajo. Allí fueron a fines de 2019 y al tiempo de verlo trabajar a Ismael, el directivo del área de la empresa quedó tan satisfecho con su formación y capacidad, que lo invitó a quedarse.

Contacté a Ismael por teléfono y me contó que debido a la cuarentena, quedó parte del personal en suspenso, y se está arreglando con changas. Pero que, como allí hay más trabajo que en su provincia y ve posibilidades de progreso, piensa quedarse. Sueña a futuro con emprender sus propios cultivos y sabe que lo puede lograr estando allí. Le llamó su atención que en la Patagonia se come carne de caballo, porque para él es un animal tan noble y compañero que le costaría comerlo.  

También hacen las tortas fritas de modo diferente, que en su pago les llaman “chipá cueritos”. A la tortilla a la parrilla, en Corrientes, le llaman “chipa parrilla”.

Extraña el asado vacuno, porque allá siempre es de cordero, y acompañar el asado con la mandioca o la batata dulce, pero ni siquiera usan el pan para acompañarlo, ni es común el chimichurri o el limón, como suelen aderezar en el litoral.

Le resultó curiosa, la carne del guanaco. Dice que se le ríen cuando cuenta que en su pago comen milanesas con la cola del yacaré o pescado frito o que pescan un surubí de hasta 70 kilos, o dorados de 20 kilos, cuando la trucha más grande puede pesar 6 kilos, que es lo que en el Paraná pesaría apenas una boga.

También extraña el reviro, el mbeyú y el tradicional mbaipú, que hacía su madre, pero los patagónicos hacen sabrosos locros. Le gustó mucho la fruta del calafate, las ciruelas y las manzanas, pero extraña que en el monte correntino, si alguien se perdiera, no moriría de hambre, porque sobran los frutos silvestres, y en la Patagonia debe comprar casi todo.

Héctor Montenegro, el rector, cortó la charla y se puso reflexivo. Me aventuró que de no existir la escuela agrotécnica, tal vez la comunidad del paraje “Arerunguá” hubiese quedado desierta de gente. El nivel de la escuela es riguroso y eso ha conseguido que las empresas les pidan técnicos, lo que les asegura una salida laboral.

Para Héctor es un orgullo alcanzar el número de 80 alumnos y este año egresará una octava camada. Uno de los que egresará está pensando en seguir una carrera universitaria. Héctor ya se siente realizado, aunque le queda mucho por hacer. Eligió un chamamé, “Recordando a Itá Ibaté”, de Pedro y su hija Norma Palavecino, para mostrarnos su querencia: 

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¿Hay trabajo en el campo? Javier Amondarain promueve la pedagogía de alternancia para fortalecer el arraigo http://wi631525.ferozo.com/hay-trabajo-en-el-campo-javier-amondarain-promueve-la-pedagogia-de-alternancia-para-fortalecer-el-arraigo/ Wed, 03 Jun 2020 13:21:09 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=39453 Javier Amondarain es el director de la Unidad Programática de la FACEPT, una federación integrada por Asociaciones de Centros Educativos para la Producción Total (CEPT), donde hay agricultores familiares y un plantel de profesionales docentes que trabajan para desarrollar las comunidades rurales, promoviendo la llamada pedagogía de la alternancia. Esta pedagogía fue importada de Francia, […]

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Javier Amondarain es el director de la Unidad Programática de la FACEPT, una federación integrada por Asociaciones de Centros Educativos para la Producción Total (CEPT), donde hay agricultores familiares y un plantel de profesionales docentes que trabajan para desarrollar las comunidades rurales, promoviendo la llamada pedagogía de la alternancia.

Esta pedagogía fue importada de Francia, y, según explicó Amondarain a Bichos de Campo, la modalidad “consiste en que los estudiantes alternen entre vivir la mitad del mes en el centro educativo, y la otra mitad volviendo a sus casas. Además, garantiza una formación teórica en las aulas, y práctica en el terreno”.

“Cuando ellos están en sus casas, los docentes también los van a visitar. Y no es sólo una visita pedagógica, sino una visita a la familia; por eso decimos que cuando un chico ingresa al CEPT, la familia también lo hace”, agregó Amondarain.

“Acá hay un doble trabajo. No sólo el pedagógico y escolar, sino que, además promovemos la participación de las familias rurales con proyectos productivos, y promoción de grupos de productores y de cooperativas. El propósito de este sistema es, no sólo que la familia se quede en el campo, sino que el pibe se quede con un proyecto de vida y con condiciones dignas”. remarcó Amondarain.

Mirá la entrevista completa realizada a Javier Amondarain:

La pedagogía de alternancia permite, según Amondarain, “recuperar los saberes y prácticas previas. Tenemos herramientas pedagógicas para que eso suceda, y en función de la currícula de la Dirección General de Escuelas, así vamos produciendo nuevos saberes”.

En cuanto a la organización de estos centros, Amondarain explicó que “hay como una doble institucionalidad. Por un lado están los CEPT, que son los Centros Educativos para la Producción Total, y las ACEPT, que son las Asociaciones de los Centros Educativos para la Producción Total, las cuales están conformadas por todos los miembros de la comunidad de ese radio de influencia, y las cuales, a su vez, están representadas por los consejos de administración. Y estos consejos, en co gestión con la Dirección General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, administran pedagógica y económicamente a los CEPT”.

“Esos CEPT, que son unos 35 en toda la provincia de Buenos Aires, son organizaciones de primer grado que están nucleados en otras de segundo grado que son las FACEPT (Federación de Asociaciones de Centros Educativos para la Producción Total). Así se termina de conformar organizacional e institucionalmente nuestro movimiento”, agregó el directivo.

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