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La entrada Domínguez está obsesionado en certificar “libre de carbono” y el IICA le ofrece ayuda para hacerlo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ahora bien, ¿cómo medir algo tan complejo? Muchas empresas del sector público están ayudando a los productores a poner sus datos en fila, pero no hay un proyecto claro y concreto del Estado Argentino para comenzar a hacerlo y ofrecer a sus clientes en el mundo un balance de carbono creíble y homologado sobre todo su sector productivo.
En esta búsqueda, la prédica de Domínguez se encontró en las últimas horas con un posible aliado: El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Se trata del organismo agrícola de la Organización de Estados Americanos (OEA), que es presidido por el argentino Manuel Otero. En las últimas horas hubo reuniones vinculadas a este asunto.
El propio IICA informó que Domínguez tiene como prioridad “avanzar con un sistema internacional de certificación de prácticas de producción sustentable y aumentar la investigación científica en biotecnología”. y explicó que en una reunión con el ministro se acordó que el Instituto Interamericano “brindará apoyo para alcanzar estos objetivos”.
Otero y Domínguez se reunieron apretadamente en la oficina del IICA en Buenos Aires. También participó del cónclave el al subsecretario de Coordinación de Políticas del Ministerio de Agricultura, Ariel Martínez, quien ya trabajó cooperativamente con el IICA para ordenar la posición de la región en la Cumbre de la Alimentación y en la todavía más relevante COP 26, que se realizó en Glasgow. Allí quedó claro que los países deberán hacer esfuerzos adicionales para ajustar sus emisiones de carbono y otros gases del efecto invernadero.
“En respuesta al llamamiento internacional realizado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP26, buscamos certificar nuestros sistemas de producción de alimentos bajos en carbono. Lo primero que debemos hacer es definir las autoridades certificadoras, lo que haremos en colaboración con las facultades de Agronomía y Medicina Veterinaria de las universidades públicas y privadas ”, reveló Domínguez en esa reunión.
El director general del IICA ofreció la ayuda del instituto para poner en marcha el sistema de certificación en la Argentina. De entrada, ofreció la posibilidad de organizar un seminario en conjunto con Argentina sobre la importancia y el trabajo de las autoridades certificadoras de sistemas de producción agroalimentaria bajos en carbono.
Otero estuvo acompañado por Jorge Werthein, el representante del IICA en la Argentina, pero también por Gabriel Delgado, quien ocupa ese mismo puesto en Brasil y fue uno de los primeros candidatos del gobierno a ocupar la silla del Ministerio de Agricultura en la que ahora se sienta Domínguez.

El diplomático de la OEA, que aprovechó su visita al país y se reunió con Juan Manzur, el jefe de Gabinete; y con el canciller Santiago Cafiero, también puso a disposición la experiencia del Instituto para avanzar en las prácticas ganaderas sostenibles y la investigación en biotecnología, así como en fortalecer las escuelas técnicas agrícolas.
Cuenta el comunicado del IICA que durante su visita a la oficina del instituto en Buenos Aires, el ministro Domínguez destacó la noticia “muy alentadora” de la reciente aprobación de la Comisión Nacional de Bioseguridad de Brasil (CTNBio) de la compra de harina de trigo HB4, desarrollada en Argentina por Bioceres.
“Es importante seguir avanzando en la investigación científica y la biotecnología. Para ello, queremos seguir más de cerca lo que están haciendo las empresas líderes en el mundo en este tema ”, reveló Domínguez.
De nuevo allí Otero puso a disposición el trabajo del IICA para colaborar en los objetivos trazados por el gobierno argentino encaminados a mejorar la productividad y la sostenibilidad económica, social y ambiental de la agricultura argentina, reconocida tanto a nivel regional como mundial. Sobre este tema, afirmó que la ciencia y la innovación deben ser parte ineludible del futuro de una agricultura que responda a la creciente demanda de una producción más sostenible de alimentos saludables.
“El IICA debe trabajar en pos de las agendas de los ministros de Agricultura de las Américas, haciendo nuestras las prioridades de Argentina”, expresó Otero, que asumirá por un nuevo periodo al frente del organismo internacional en Costa Rica a mediados de enero, en un acto al que invitó al ministro argentino.
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]]>La entrada Proyecto CarbonView: Bayer comenzará a medir la huella de carbono de los productores de maíz para etanol de Estados Unidos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En principio, implica que sumará productores de maíz de los Estados Unidos que ya son proveedores de la industria del etanol, para medir a fondo en sus campos la huella de carbono que dejan y, en caso favorable, intentar el armado de un mercado que premie o compense la captura de carbono.
“Esto ha sido conceptualizado por Bayer y desarrollado en colaboración con Bushel y AWS. Es la primera solución tecnológica de su tipo que ayudará a los agricultores de los Estados Unidos a impulsar cadenas de suministro más sostenibles y mitigar el impacto que la agricultura tiene en el medio ambiente al agregar la huella de carbono de los productos finales”, indicó un comunicado de la compañía.
En realidad, si uno pone Carbonview en los buscadores irá a parar a una página homónima, donde la empresa de software australiana Simble Solutions Limited presenta un “software integral de clase mundial diseñado para ayudar a las empresas a mejorar su eficiencia energética y reducir su huella de carbono”. Más o menos lo mismo. Lo que hace Bayer ahora es tomar ese mismo nombre y enfocarse en el negocio agrícola.
En todo caso, significa comenzar a “mirar la huella de carbono”. En la agricultura global, a la que se culpa de generar un 20% aproximadamente de los gases de efecto invernadero (GEI) que provocan luego el calentamiento y el cambio climático. Mirar qué tan responsable es cada empresa agrícola permite en algunos casos mitigar esas emisiones, pero a la vez existe la posibilidad de, en caso de lograr una huella negativa y capturar más carbono del que se emite, tratar de acceder a un mercado de bonos donde se puedan compensar las emisiones de otros sectores.
¿Pero cómo hacer todo esto si no se mide? Es lo que pretende hacer ahora Bayer con este lanzamiento.
“El Proyecto Carbonview es el último ejemplo del enfoque de Bayer para conectar al agricultor más profundamente en la cadena de valor, para capturar mejor su contribución de carbono e impulsar toda la cadena de valor hacia emisiones netas de carbono cero”, se explicó.
Comenzando como programa piloto, el Proyecto Carbonview de Bayer seleccionará productores -en esta primera etapa en los Estados Unidos-, que recibirán una compensación por su participación en el programa.
“En última instancia, una vez que estos mercados estén ampliamente establecidos, anticipamos que los productores serán compensados en función de la implementación de prácticas agrícolas sostenibles y compartirán los incentivos financieros creados por los mercados de combustibles con bajas emisiones de carbono”, afirmó el comunicado.
En este primera experiencia, el proyecto Carbonview medirá la huella de carbono de varias empresas fabricantes de etanol. Como el maíz es un insumo clave en la producción de ese biocombustible, el programa se plantea “rastrear las emisiones de carbono en toda la cadena de suministro, desde la plantación hasta la producción, e implementar prácticas comerciales más sostenibles al proporcionar los datos necesarios para tomar decisiones de compra más informadas y reducir sus emisiones de carbono”.
“Para los agricultores que optan por el programa, Project Carbonview agiliza la recopilación de datos en su establecimiento con la aplicación Climate FieldView de Bayer y la conecta con los datos de entrega y transporte capturados de los 54.000 usuarios activos de la plataforma de Bushel en Estados Unidos
Project Carbonview, que se basa en AWS, permite el acceso autorizado a transacciones de productos bajo demanda y datos del mercado de intercambio de cultivos desde las instalaciones de producción de etanol a través de la plataforma Bushel para evaluar el impacto del carbono de las decisiones de abastecimiento y compra.
Leo Bastos, líder de ecosistemas comerciales globales de Bayer, explicó que “si bien FieldView ayuda a los agricultores a tomar decisiones más informadas sobre sus propias operaciones, Project Carbonview les permitirá impulsar mejoras de sostenibilidad en toda la cadena de valor. La integración de nuestra ciencia digital y de datos en el Proyecto Carbonview brindará a los agricultores más opciones y recursos para ser compensados por decisiones más productivas y sostenibles”.
El equipo detrás del Proyecto Carbonview, que comenzó a probar esta integración con los productores de maíz de EE.UU. durante la temporada 2022, informó que luego “planea expandir el programa en el futuro a otras regiones del mundo y otros granos forrajeros, cereales y semillas oleaginosas como la soja”.
Veremos.
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]]>La entrada La política agropecuaria argentina es la receta ideal para potenciar los efectos nocivos del cambio climático se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Incluso Brasil fue promocionado como uno de los ejemplos por seguir a nivel global gracias al “Plan ABC”, que se propone abarcar una superficie de 72 millones de hectáreas para reducir emisiones hacia 2030 por al menos 1000 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2eq).
El sector agropecuario es la “carta de oro” para compensar las emisiones de gases de efecto invernadero, dado que, tal como propuso años atrás el Ministerio de Agricultura y Alimentación de Francia con la “iniciativa 4‰”, bastaría una pequeña recuperación de la materia orgánica de todos los suelos –a razón del 0,004% anual– para revertir completamente el cambio climático.
Las prácticas regenerativas, como la siembra directa, los cultivos de servicio y la recuperación de pastizales degradados, son esenciales para preservar la “salud” del planeta y, por extensión, de todas las especies que habitan en el mismo.
Pero las prácticas regenerativas no son “gratuitas”, sino que requieren, además de un mayor esfuerzo intelectual, una enorme inversión en insumos, dado que los procesos agronómicos deben mantenerse siempre activos para darle de comer los 365 días del año a los miles de millones de microorganismos que habitan el suelo.
Para lograr que eso suceda, es necesario que, como mínimo, los productores agropecuarios puedan gozar plenamente del fruto de su esfuerzo, dado que, más allá de los eventuales “golpes” climáticos que son parte de las reglas de juego de la actividad, necesitan recursos económicos de manera constante para mantener la presencia permanente de raíces vivas con rotaciones diversas y múltiples, porque a los microorganismos que residen en el suelo –como a cualquiera de nosotros– les gusta comer bien y variado.
Algunos países incluso creen que es indispensable subsidiar al agro para lograr que eso suceda, con diferentes programas de ayuda y apoyo, o al menos –si se no se tiene mucho presupuesto– dar de vez en cuando alguna palabra de aliento que motive a los productores locales.
Pero en la Argentina, más allá del gigantesco esfuerzo particular que vienen haciendo algunos empresarios agropecuarios para regenerar el nivel de materia orgánica presente en el suelo, a nivel nacional esas prácticas lucen inviables porque el Estado, a través de impuestos y regulaciones, se lleva la mayor parte de los ingresos de las empresas agropecuarias.
Ya sea con tributos, intervenciones de mercado o distorsiones cambiarias, la enorme extracción realizada por el Estado resta o directamente anula la posibilidad de contar con recursos indispensables para implementar prácticas regenerativas, lo que contribuye, en definitiva, a potenciar los efectos nocivos del cambio climático.
No se trata de una cuestión menor, porque, así como es imposible encarar una transición energética sin recursos, también lo es la factibilidad de implementar una producción agropecuaria sostenible sin una moneda en el bolsillo.
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]]>La entrada ¿Se puede enseñar a las vacas a ir al baño? Una investigación probaría que es posible y que esto serviría para reducir las emisiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Parece un chino, pero… ¿es posible enseñarle a las vacas a ir a un baño para orinar allí?
Un grupo de investigadores de Alemania y nueva Zelandia ha comenzado a probar que sí resulta posible educar a los bovinos para que se metan dentro de una letrina cada vez que sientan ganas de orinar. Sus primeros resultados han sido publicados por el medios especializado ScienceDirect. En el resumen del trabajo, los investigadores recuerdan que “la evacuación indiscriminada de excretas por parte del ganado contribuye a las emisiones de gases del efecto invernadero (GEI), además de la contaminación del suelo y el agua”.
Entonces, la hipótesis es que si se logra que los animales evacúen en un lugar especial (el baño para vacas), se podrán utilizar allí estrategias para la mitigación de ese tipo de emisiones, y colaborar así a la lucha planetaria para reducir el aporte de la ganadería al calentamiento climático.
https://twitter.com/josephmjauregui/status/1459521653000622088?s=20
¿Pero es posible convencer a las vacas para que colaboren? Es lo que se preguntaron varios científicos provenientes del Instituto de Fisiología del Comportamiento del Instituto Leibniz de Biología de Animales de Granja (Alemania), del Instituto de Bienestar Animal y Ganadería Friedrich-Loeffler (Alemania), del área de Ciencias del comportamiento de la Universidad de Rostock (Alemania) y hasta de la Escuela de Psicología de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda).
“Para orinar, ir al baño requiere de autocontrol y la coordinación de una cadena compleja de comportamientos que incluyen la conciencia de la plenitud de la vejiga, la anulación de los reflejos excretores, la selección de una letrina y la relajación intencional del esfinter uretral externo”, explican los científicos en su resumen.
Pero reconocen que “hasta ahora los intentos de entrenar al ganado para el uso del baño solo han tenido un éxito parcial, aunque su excreción y el control neurofisiológico asociado son similares a los de las especies capaces de ir al baño”, como el hombre, los perros y los gatos.
Aprobaron un aditivo “reductor de metano” para bovinos pero no quieren decir cuánto cuesta
Por eso, los investigadores se pusieron a utilizar “un procedimiento de entrenamiento basado en recompensas y encadenamiento hacia atrás” para tratar de acostumbrar a un grupo de 16 terneros bovinos de las ventajas de ir a orinar a un baño.
De esa manera, argumentan que se logró demostrar que “el ganado puede controlar su reflejo de micción y usar una letrina para orinar”.
“En nuestro estudio, 16 terneros se sometieron a entrenamiento individual para ir al baño en un procedimiento de encadenamiento hacia atrás de tres pasos. En la primera fase (entrenamiento en letrinas), los terneros fueron confinados a un área distintiva (y cada evento de micción fue recompensado con comida. El aumento de la frecuencia de orientación hacia la recompensa a medida que avanza el entrenamiento demostraría el éxito en llevar la micción bajo control de las recompensas”, relataron los investigadores.
El resultado de esos ensayos fueron que “se observó una orientación rápida y confiable hacia la recompensa (aprendizaje) en 10 de los 16 terneros”.
“Estos resultados respaldan la evidencia publicada de que el comportamiento de micción en el ganado puede modificarse mediante recompensas y demostró el paso fundamental para el encadenamiento hacia atrás del uso del baño en la mayoría de los terneros”, indicó el resumen de la investigación.
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]]>La entrada Se presentó la flamante Asociación Grassfed Argentina: Agrupa a quienes producen carne a pasto pero a la vez practican una ganadería regenerativa se publicó primero en Bichos de Campo.
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“La gente usa atributos indiscriminadamente como ‘carne natural’, ‘carne a pasto’, ‘carne de pastizal’ o ‘carne orgánica’. Nosotros decimos ‘grassfed’ porque en el mundo es un producto instalado, y le dimos este ajuste: además de ser grassfed o carne a pasto, regenera el suelo. Porque vos podes hacer carne a pasto con un sistema de pastoreo extensivo, que degrada el suelo y la pastura. Eso también es carne a pasto, pero introducida bajo otros sistemas”, remarcó Rina Vasquetto, la flamante presidenta de dicha institución, a Bichos de Campo.
¿Quiénes integran a esta nueva asociación que apunta a trabajar sin fines de lucro? Todos los actores involucrados con la producción y la comercialización de carne a pasto: productores de terneros, recriadores, invernadores, comercializadores del mercado interno y de la exportación, organismos de certificación y control, y prestadores de servicios de faena.

Pero algo, según Vasquetto, debe quedar muy claro: “Ser un productor de carne a pasto grassfed regenerativo implica usar tecnologías de procesos y no de insumos para producir. Damos de comer pasto y manejamos los tiempos de ocupación y descanso de las parcelas. Los animales pastan en una parcela y la de al lado descansa. Esto permite la recuperación de las pasturas y la regeneración del suelo”, explicó la productora agropecuaria.
Desde hace varios años Vasquetto mantiene junto a su familia dos proyectos de ganadería regenerativa a pasto –los establecimientos El Mate y El Puente- en la localidad de Adelia María, en la provincia de Córdoba. Fue ella quien, junto a otros productores, comenzó a gestar la iniciativa que ya lleva dos años de desarrollo, y que en 2021 logró su formalización.
Gregorio Vasquetto hace ganadería regenerativa y saca 700 kilos de carne por hectárea
A diferencia de los sistemas de pastoreo extensivos tradicionales, en donde los animales pastaban a campo y aplicaban el hábito selectivo de elegir la pastura recién rebrotada, en detrimento de aquellas más viejas o duras, este sistema regenerativo busca el manejo racional de las pasturas. Una de esas variantes es el Pastoreo Racional Voisin, pero hay otros métodos.
“Ahora el hábito que vos favoreces es el de voracidad: se come toda la parcela por igual y se evita que los animales ingresen a aquella que comenzó a rebrotar para que se recupere la pastura. El hombre racionalmente decide sobre la administración del pasto para los animales. Los hará comer según el momento biológico de las pasturas, evitando así el sobrepastoreo”, indicó Vasquetto.
¿Y qué consecuencias tiene este manejo? Principalmente mejora la composición química, física y biológica del suelo, al permitir que el mismo esté siempre cubierto, que tenga una mayor tasa de infiltración de agua de lluvia, que capture mejor el carbono y hasta que reaparezcan especies biológicas autóctonas entre la oferta de pasto.

Una de los factores que impulsa esta regeneración son las deyecciones que los animales realizan, las cuales funcionan como un abono natural. Gracias al sistema de parcelas, el bosteo se distribuye parejo sobre todo el territorio. En este punto también es importante la disponibilidad de agua, ya que evita que los animales deyecten en zonas lejanas a la pastura. Eso por eso que los productores que aplican este sistema también se preocupan por tener correctas instalaciones de bebederos, ya sea con tanques móviles, como con mejoramiento en molinos, aguadas y accesos a cursos de agua naturales.
“Producción y ambiente no deben ser antagónicos porque sino estás produciendo pero con costos ocultos que después te dejan mal parado a largo plazo. Te empobrecés como productor porque se empobrece tu suelo. Este sistema favorece la captura de carbono atmosférico en suelo y por ende la mitigación del cambio climático. No es que estas vacas no emiten. Emiten como cualquier animal, pero la captura es mayor que las emisiones”, aseguró la productora a este medio.

Desde la Asociación también se tiene en cuenta a toda la cadena de comercialización, ya que un factor importante de tracción de estos nuevos modelos son los consumidores, que cada vez demandan más información sobre aquello que consumen. Aquí vienen las diferenciaciones con el resto de alternativas “a pasto” o “de pastizal”, pero que provienen d emanejos extensivos.
Para mostrar las diferencias de su planteo regenerativo, desde la entidad diseñaron un protocolo avalado por una certificadora, para que aquellos que quieran comercializar este tipo de carne sean auditados y se controle la dieta de los animales, los productos aplicados o no en las pasturas, y hasta el uso de antibióticos y antiparasitarios. Eso se controla conjuntamente con la medición de la regeneración del suelo. La misma no es obligatoria para los miembros pero es una herramienta más a disposición a la hora de querer “transicionar” hacia este modelo de manejo.

De igual forma se acordaron los pasos a seguir en caso de una emergencia climática que deje a los productores sin pasto, como una sequía o un fuerte granizo. En ese sentido se acordaron parámetros sobre las suplementaciones permitidas, el tiempo en que pueden proveerse, bajo qué circunstancias, entre otras cuestiones, para brindar aún más garantías a los consumidores.
“La Asociación es muy federal y esa fue la intención. En carnes, pensando en vías de comercialización, uno tiene que tener continuidad de abastecimiento del producto. Si bien hoy no estamos desarrollando de manera agrupada la comercialización, es una mirada a largo plazo. Esto es naturaleza pura, porque uno se basa en tecnología de procesos y no de insumos, y dependemos del clima, las lluvias, etcétera. El hecho de estar en distintas provincias nos da fortalezas”, concluyó Vasquetto.
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]]>La entrada COP26: El mismo día que el gobierno prometió reducir 30% las emisiones de metano, la cadena ganadera le mostró el camino para lograrlo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El metano está sindicado de ser uno de los gases más dañinos de la atmósfera y uno de sus orígenes es la actividad ganadera, ya que los rumiantes lo emiten a través de eruptos y todo tipo de flatulencias.

Por esa razón las asociaciones de productores, como CRA y la Sociedad Rural, ven más este tipo de acuerdos como una amenaza concreta contra esa actividad. Y aunque se consolaban argumentando que lo que debería reducirse en esta década era el metano que produce la industria gasífera y del petróleo y no el llamado “metano biogénico”, lo cierto es que este compromiso internacional de reducción genera mucha preocupación en la cadena ganadera. ¿Se obligará al sector a achicar un 30% su stock bovino, como había deslizado algún funcionario trasnochado?
En este contexto, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) publicó un oportunísimo y extenso estudio donde argumenta que la ganadería argentina es mucho más sustentable de lo que se piensa y que ya hizo un ajuste importante de sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Pero el documento, que aquí reproducimos, deja la puerta abierta para hacer un ajuste todavía mayor e incluso aporta una serie de recetas para lograr ese objetivo.
Este es el documento del IPCVA.2402_1631020822_sustentabilidad
“En lo que se refiere a la ganadería, las emisiones GEI están compuestas por diversas fuentes y han mostrado una tendencia negativa desde 1990, explicada parcialmente por reducción de cabezas, aunque también por mejoras sustanciales de eficiencia del ciclo productivo”, defiende el IPCVA a la producción local de carne vacuna. Según este lectura, las emisiones por cabeza se han reducido de 1.620 kilos de eqCO2 (carbono equivalente)a en 1999 a los 1.350 kilos de eqCO2 en 2016. Esto es casi un 16%.
Pero el IPCVA tiene claro que “esta evolución positiva no exime al sector de mayores esfuerzos para controlar y reducir las fuentes de emisión principales, en especial la fermentación entérica y evitar pérdidas de CO2 por deforestación, pérdidas de pastizales y pasturas perennes”.
Como se viene argumentando desde el sector productivo, la Argentina tiene además la chance de “capturar” o “actuar como sumidero” de carbono, lo que permitiría corregir los balances actuales y tener una base de partida diferente como para encarar esa pretendida reducción adicional del 30% para 2030.
En este sentido, se explica que “a nivel internacional existe discrepancia respecto de la métrica a utilizar para contabilizar los GEI distintos al CO2, con particular énfasis en revisar el impacto real del CH4”. Los dos argumentos que se blanden para minimizar el impacto del metano emitido por los bovinos son que tiene “menor vida media en la atmósfera” respecto del carbono y que se trata de un profeso natural, diferente de la emisión “producto de la combustión del carbono acumulado en fuentes fósiles”.
“En los agroecosistemas el CH4 se genera en procesos biogénicos vinculados intrínsecamente a procesos circulares, en tanto que lo que se emite eventualmente es reincorporado en la fotosíntesis, por lo tanto, si la cantidad total de metano no cambia año a año, no resulta en una acumulación de GEI”, es el argumento del IPCVA, que agrupa tanto a productores como frigoríficos de la Argentina.
En el mismo sentido, el Instituto remarcó que “pocas veces se dice que alrededor del 90% del CH4 emitido es inactivado en la estratósfera por un radical libre que se encuentra en la naturaleza llamado Hidroxil (OH), que actúa como una especie de ‘detergente atmosférico’ que rompe la molécula de metano y la convierte en vapor de agua y en un alquil inocuo”.
“Esto cambia la perspectiva del problema, ya que su gravedad se ve considerablemente atenuada por la propia naturaleza que toma a su cargo el problema de “limpiar” la atmósfera de este gas contaminante”, dice el informe tomando por ciertas y válidas las teorías del científico argentino Ernesto Viglizzo.
Por otro lado, en defensa de la ganadería, el IPCVA hace referencia al tipo de producción que se realiza en la Argentina. “Las emisiones de nuestro país son de por si bajas, debido a que se trata de una ganadería de carácter extensivo, con la mayoría de los sistemas de producción sobre sistemas pastoriles”, define, precisando que esta característica existe en el 95% del área ganadera bovina del país, unos 60 millones de hectáreas.
Luego de abundar largas páginas sobre por qué esa característica podría arrojar un balance positivo de carbono, el documento de todos modos acepta que, en el camino de recortar las emisiones, hay una serie de medidas que deberían tomarse a futuro para hacer una ganadería “todavía más sustentable”.
¿Qué propone el IPCVA? Por un lado tomar “acciones inductivas para modificar rutinas de operaciones hacia rutinas de producción -primarias e industriales- que mitiguen los efectos ambientales”. Serían las siguientes:
Aprobaron un aditivo “reductor de metano” para bovinos pero no quieren decir cuánto cuesta
Un segundo eje de trabajo propuesto por el IPCVA se pensó un función de lograr el Fortalecimiento de los Sistemas de Medición y Evaluación de impactos ambientales. Para ello se sugiere:
La entrada COP26: El mismo día que el gobierno prometió reducir 30% las emisiones de metano, la cadena ganadera le mostró el camino para lograrlo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Qué dice la declaración con la que el agro argentino pretende enfrentar cientos de páginas de informes científicos que lo acusan de calentar el planeta? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Con esta proclama de tres páginas, que fue dada a conocer este martes por la mañana, Domínguez espera poder torcer el sentido acusatorio de cientos de miles de dedos que -apoyados en estudios científicos de la comunidad internacional- acusan a la ganadería y la deforestación como parte del problema del calentamiento global. Sucede que hay organismos internacionales como la FAO o el Panel Internacional de Científicos sobre Cambio Climático que lo dicen. Y aquí, también el Gabinete especial sobre Cambio Climático del Estados Argentino parece compartir esa postura.
En este marco claramente adverso, a pocos días de la reunión cumbre de Glasgow, en Escocia, el ministro de Agricultura y gran parte de la cadena, incluyendo a las organizaciones díscolas de la Mesa de Enlace, han dado a luz este documento que, más que admitir las culpas propias que lo cupieran, presentan a la agricultura argentina como parte de la solución al severo problema de las emisiones de gases del efecto invernadero.
Esta es una posición alimentada por algunos estudios científicos antagónicos a la idea generalizada de que la ganadería es una de las principales fuentes del calentamiento por vía de las emisiones de metano los bovinos y otros animales. Y que esgrimen la idea de que las pasturas actúan como “capturadoras” de carbono, de modo tal que neutralizan aquellas emisiones y hasta permiten mostrar un balance favorable. Claro, eso si las cuentas estuviesen bien hechas. Pero esta posición, vale decirlo, ofrece por ahora muy pocas pruebas.
Por eso resulta un verdadero acto de fe considerar que esta Declaración podría torcer el curso de los acontecimientos, al menos en el corto plazo y de cara a la COP26.
El documento fue rubricado por el Ministerio de Agricultura, el Consejo Federal Agropecuario (el CFA agrupa a las áreas productivas de todas las provincia)s; el Consejo Agroindustrial Argentino (el CAA es un conglomerado de más de 60 entidades de las cadenas productivas); y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). También por las cuatro organizaciones gremiales de los productores, nucleadas en la Mesa de Enlace.
Esto es lo que dice la Declaración:
Argentina líder mundial en producción agroindustrial sostenible
“Nuestra ganadería extensiva es altamente segura en términos sanitarios, eficiente en materia de bienestar animal y en términos ambientales. Existe evidencia científica que demuestra que la captura y secuestro de carbono de nuestro sistema productivo de naturaleza extensivo-pastoril, compensa largamente las emisiones”, remarca el documento, que por supuesto no expone los datos crudos que puedan validar esa posición frente a decenas de páginas de informas científicos de todo el mundo que sostienen lo contrario.
Este manifiesto, sin embargo, se apoya en la tarea de “diferentes organismos internacionales especializados en la materia” que han considerado que “lejos de ser el problema, la agro-bio-industria es parte de la solución a los desafíos de sostenibilidad que nos presenta hoy la agenda internacional”.
“La Argentina es un actor profundamente comprometido en la lucha contra el Cambio Climático, siendo una parte activa de la Agenda 2030 así como del Acuerdo de París”, afirman las organizacioens de la cadena agropecuaria local, que destacan el compromiso asumido por el país en diciembre de 2020 para realizar una Segunda Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) que reduciría un 26% el límite de las emisiones de GEI al 2030, en relación a la Comunicación de 2016, y establece el objetivo de ser un país neutral de carbono en 2050.
La proclama agropecuaria argentina (al ministro Domínguez le gustó incorporar le palabra “bio” en el medio, en otro acto de fe, quizás pensando que esa denominación más amplia quedará en la historia y será asumida por todos) afirma que el sector forma parte de este compromiso y podrá “producir alimentos de forma sostenible, respetando el equilibrio entre los tres pilares (económico, social y ambiental)”; y de trabajar con las cadenas de valor para aportar soluciones que propicien la mitigación de emisiones de GEI y la carbono neutralidad”.
Pero a la vez el documento reconoce que hay pocas mediciones realizadas en el sentido de demostrar que lo que dice el mundo sobre la ganadería no es tan cierto. Por eso afirma que “el sistema científico-tecnológico público y privado de la Argentina (junto con la región) debe seguir demostrando de forma consistente que ofrece soluciones eficientes (adaptadas localmente) a los desafíos que presenta la sostenibilidad y los escenarios de vulnerabilidad productiva frente al flagelo del cambio climático, las cuales han sido adoptadas por el sector productivo”.
Para los firmantes de esta proclama, cuando se hagan bien las cuentas quedará demostrado que “Argentina es un país acreedor en términos ambientales”.
“Existen países que tienen una responsabilidad histórica y actual por la degradación ambiental y, por ende, son esos los que deben liderar el proceso de mitigación, así como proveer los medios económicos para que otros se adapten. Según el último inventario global del Banco Mundial (2018), casi el 60% de los gases de efecto invernadero son emitidos por tan sólo 5 países, mientras que Argentina sólo emitió el 0,7% del total”, se enfatizó.
Allá vamos. ¡A triunfar!
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]]>La entrada Adrián Bifaretti, del IPCVA, cree que la ganadería podrá demostrar que es sustentable: “Los pastizales de la Argentina equivalen a lo que emitimos como país durante 75 años” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Lo cierto es que promete ser una cita importante para la ganadería. Sucede que el IPCVA convocó a científicos de diferentes organismos, como el INTA, el INTI, la Facultad de Agronomía y el Conicet, quienes aportarán datos duros para demsotrar que la ganadería es “parte de la solución” al combate de los daños que genera el cambio climático debido a la ewmsiión de gases de efecto invernadero (GEI).
Adrián Bifaretti, jefe del Departamento de Promoción Interna del IPCVA, explicó que hay muchos cuestionamientos -muchas veces infundados- que culpan a la ganadería de ser un gran emisor de GEI. Y señaló: “No podemos defendernos porque no hay información científica. El Instituto pretende que los expertos cuenten su visión de donde estamos respecto del tema sustentabilidad”.

Luego contó que el sector está en condiciones de demostrar que captura mucho más Carbono equivalente del que emite (en realidad la ganadería es fuente de Metano) y que en un mercado de bonos el sector tendría un saldo muy a favor que podría ser vendido a otras actividades que sí tienen un balance negativo.
“Hay mediciones que no contemplan la cantidad de carbono capaz de capturar el suelo y esa consideración cambia la ecuación”, explicó Bifaretti, quien consideró que de ese modo que “podés pasar de ser el malo de la película a ser el héroe, porque de repente vas a generar un crédito de carbono”.
El expero analizó que “si se consolida el mercado, cuando venga una petrolera que quiera limpiar su alma por todo lo que contamina, va a tener que acudir a alguien con saldo positivo. El valor de nuestra carne ya no solo será por su sabor o características organolépticas sino por tener un balance positivo de carbono”, dijo Bifaretti.
Escuchpá la entrevista:
Aunque habrá que esperar la palabra de los científicos, el referente del IPCVA explicó que el carbono que se encuentra “en los pastizales de la Argentina es equivalente a lo que emitimos como país durante 75 años”.
“Si vos hacés un cálculo y estimás la posibilidad de mejorar con majeno 1% ese stock, estás compensado el 75% de lo que emite el país en un año. Entonces la ganadería empieza a ser la solución”, enfatizó.
Bifaretti destacó, en cuanto a la percepción social, que según diferentes mediciones sólo el 5% de los argentinos “le echa la culpa a la ganadería” de ser una actividad contaminante, mientras que el 51% de las personas encuestadas cree que la carne vacuna es sustentable.
La entrada Adrián Bifaretti, del IPCVA, cree que la ganadería podrá demostrar que es sustentable: “Los pastizales de la Argentina equivalen a lo que emitimos como país durante 75 años” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Qué dice el nuevo informe de Panel Intergubernamental del Cambio Climático sobre el sector ganadero? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Con un aumento de la temperatura 1,5 ºC de calentamiento global, el IPCC pronostica crecientes olas de calor, estaciones cálidas más largas y estaciones frías más cortas, mientras que con un suba de 2 °C los golpes de calor se harían más frecuentes, junto con lluvias más intensas o sequías más severas, dependiendo de las regiones.
“El cambio climático está afectando los patrones de lluvia. En las latitudes altas es probable que las precipitaciones aumentarán, mientras que se prevé que disminuya en gran parte de los subtrópicos”, indicó el informe del IPCC.
Las áreas costeras verán un aumento continuo del nivel del mar durante el presente siglo, lo que contribuirá a inundaciones costeras más frecuentes y graves en las zonas bajas.
El informe, denominado “Cambio Climático 2021: la base de la ciencia física”, fue aprobado por 195 gobiernos miembros del IPC a través de una sesión virtual. Entre los autores latinoamericanos del mismo figuran Claudine Dereczynski (Brazil), Lincoln M. Alves (Brasil), Anna A. Sörensson (Argentina), Carolina Vera (Argentina), Lucas Ruiz (Argentina) y Marcelo Barreiro Parrillo (Uruguay).
¿Qué dice el nuevo informe sobre la ganadería? Veamos. “Las emisiones de la fermentación entérica y el estiércol han aumentado gradualmente de aproximadamente 87 teragramos año-1 en 1990-1999 a 109 teragramos año-1 en 2008-2017 principalmente debido al aumento en el número total de animales a nivel mundial”, afirma (un teragramo es equivalente a un billón de gramos).
“En los sectores de agricultura y desechos, la producción ganadera tiene la mayor fuente de emisión (109 teragramos año-1 en 2008-2017) dominada por la fermentación entérica en aproximadamente un 90%”, añade el informe.
Si bien las emisiones de metano provenientes de ganado son diferentes a las emisiones generadas por fuentes fósiles porque forman parte de un ciclo biogénico natural, el IPCC las considera equivalentes.
De hecho, en el período 2008/2017 el documento considera que las emisiones de metano de fuentes fósiles –carbón, petróleo, gas y combustibles generados a partir de los mismos– generaron emisiones casi equivalentes a las del sector ganadero.
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]]>La entrada Es misionero el primer ministro de Cambio Climático en América Latina: “La producción agropecuaria, realizada de forma holística, puede ser una aliada de la biodiversidad”, dice Patricio Lombardi se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Este dato no es menor ya que son pocos los países que cuentan con organismos destinados a este tema, entre los que se destacan Australia, Francia, Holanda, Nueva Zelanda, Suecia, Noruega y Portugal.
Patricio Lombardi es el ministro de Cambio Climático y quien responde esta entrevista para Bichos de Campo.

-Se dice que Misiones cuida el último remanente continuo de Bosque Atlántico o selva paranaense. ¿En Brasil y Paraguay ya no queda?
-El Bosque Atlántico abarcaba Brasil, Paraguay y Argentina pero fue degradado debido a las malas prácticas ambientales, como el desarrollo desmedido de infraestructura, la agricultura intensiva y los monocultivos. En los últimos 120 años esta ecorregión fue deforestada en más de un 90%, así que actualmente queda menos de un 7% de su extensión original. El mayor remanente continuo del Bosque Atlántico está en la provincia de Misiones, en Argentina, lo cual representa un gran logro y se debe al esfuerzo del pueblo misionero que supo ver su importancia y se comprometió, a través de políticas de preservación, a ser refugio de más de la mitad de la biodiversidad del país.

-¿Por qué es tan importante?
-Porque es la segunda ecorregión más importante de América Latina, comparable únicamente con el Amazonas. Este bioma cuenta con un récord mundial de árboles distintos por hectárea y se han encontrado un total de 453 especies. Fue declarado por el secretario de las Naciones Unidas, António Guterres, como uno de los 5 ‘hot spot’ de biodiversidad global más urgente a restaurar, y el más prioritario dentro del continente americano. A pesar de su relevancia, es uno de los ecosistemas más amenazados del planeta.
–¿Desde cuándo el Ministerio se ha especializado en Cambio Climático y en qué consiste esta especialización?
-La iniciativa surge en septiembre de 2020 con la creación de la primera Secretaría de Estado de Cambio Climático de América Latina. Luego de la visita del Gobernador al Papa Francisco, su Santidad nos encomendó la misión de replicar la importancia de preservar la biodiversidad y comprometernos en construir una relación más sana con el ambiente y nuestra Casa Común a través de prácticas sostenibles para hacer frente a la crisis climática. Nos pidió replicar esta iniciativa a otras jurisdicciones y convocar a todos los gobiernos del continente a seguir nuestro ejemplo.
-¿Trabajan con ministerios de otras provincias de Argentina? ¿De qué forma?
-En esta crisis ambiental y climática, las provincias o Estados subnacionales tienen un rol clave como agentes de cambio ya que son los gobernadores e intendentes quienes entienden qué es lo que pasa en sus territorios. Como decimos siempre en el Ministerio: es de abajo hacia arriba. Desde el área local trabajamos transversalmente con todos mis colegas tanto en el área de Educación, como de Hacienda, Agricultura Familia, Ecología y demás. A nivel nacional, nos encontramos trabajando de la mano del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, específicamente con la Dirección de Cambio Climático y con el Gabinete Nacional de Cambio Climático.

-¿También con otros países?
-Sí, continuamos tendiendo redes; por ejemplo, el bloque regional de ZICOSUR (Zona Integrada del Centro Oeste de América del Sur), donde fuimos elegidos unánimemente para presidir la Comisión de Ambiente y Cambio Climático. Esta organización agrupa a 7 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay) y 71 Estados subnacionales. Además, Naciones Unidas nos invitó a exponer en el XXII Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, donde tuve el honor de representar a Misiones como el único Estado subnacional con un rol activo.
-¿Por qué decidieron tomar esta bandera del Cambio Climático?
-Porque entendemos que no se trata sólo de la temperatura sino que es una crisis ambiental, que involucra a la pérdida de la biodiversidad, a la crisis hídrica y atmosférica. Ante ese panorama tenemos una visión integral del problema porque es lo que el mundo requiere. Nos proponemos realizar un cambio transformacional del modo en que se conciben las acciones climáticas a largo plazo para transformar el enfoque de la gestión de los recursos naturales y su valoración en la economía mundial.
-Desde el punto de vista del Ministerio, ¿cómo se concilia la producción agropecuaria con la conservación de la naturaleza?
-Desde Misiones sostenemos que la producción agropecuaria, realizada de forma holística y contemplando tanto al ambiente como a los agricultores, puede incluso ser una aliada de la biodiversidad, generar servicios ecosistémicos y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) propuestos por la ONU. Desde la Secretaría de Cambio Climático estamos trabajando para desarrollar y promover técnicas agrícolas innovadoras, que incluyan los conceptos de restauración de paisaje, conservación de la biodiversidad y protección del suelo.

-¿Pueden nombrar experiencias que hayan realizado o estén realizando?
-Mantuvimos reuniones con referentes del sector productivo de Misiones, por ejemplo con el presidente de la Sociedad Rural, el Ing. Carlos Navajas, con el que conversamos sobre sistemas de ganadería sustentable de pastizal mediante fomento al mercadeo y el desarrollo de productos premium. También charlamos sobre la implementación de modelos de producción ganadera en el sur de la provincia. Estos favorecen la conservación de los ambientes nativos y la captura de gases de efecto invernadero. Se trata de promover el uso sustentable de los pastizales; conservando al mismo tiempo la biodiversidad que contienen, aumentando drásticamente la captación de carbono atmosférico por las pasturas y su posterior fijación en el suelo.
-¿Hay alguna iniciativa relacionada a la producción orgánica o agroecológica?
-Sí, otro de los ejemplos del impulso de la acción climática de Misiones desde una visión integral es el Ministerio de Agricultura Familiar creado en 2015, también el primero en América Latina, con el objetivo de promover la agroecología rural con perspectiva de género. En coordinación con esta Secretaría se promueven acciones en favor de la soberanía alimentaria y la agricultura climáticamente inteligente, promoviendo el uso sustentable de los bosques nativos como alternativa del sistema productivo tradicional. Le estamos dando una señal al mundo: que nos preocupa comer sano, que nos preocupa la rotación del cultivo, el cuidado del suelo, y que nuestras frutas y verduras no tengan agroquímicos.
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