Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada ¡Se pasa el arroz en Entre Ríos! No llega gasoil para los equipos de riego y el cultivo se cocina en medio de la sequía y los elevados calores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero tampoco, porque sin que mediara explicación las empresas petroleras han dejado de enviar gasoil a la región arrocera de la provincia y ya son varios los productores que han debido detener los equipos que bombean agua desde los pozos porque directamente el combustible se les ha terminado y no consiguen renovar sus stocks.
En este contexto, la próxima cosecha de arroz corre serio peligro. En Entre Ríos se han sembrado este año unas 75 mil hectáreas y el 80% de esa superficie se riega gracias al gasoil. En Corrientes, en cambio, se utiliza el agua de represas y no corren estos sofocones por falta de combustible.

Jorge Paoloni, productor e industrial arrocero de la ciudad de San Salvador, en el noreste de Entre Ríos, alertó a Bichos de Campo sobre la situación: “Estamos bastante preocupados y asustados pues está muy complicada la provisión de gasoil, por parte de YPF, de Axion o del que sea. No están entregando combustible y ya estamos con varios pozos de riego parados en plena floración del arroz. Eso va a implicar mermas en los rendimientos y menos calidad”, alertó.
Lo curioso es que el arroz es el único cultivo entrerriano que, al tener necesariamente que ser regado, tenía cierta previsibilidad frente a escenarios de sequía como el actual. “Pero ahora al agua no la podemos sacar porque no están abasteciendo las petroleras de combustible. No sabemos qué es lo que pasa. En el Ministerio de la Producción de la Provincia y en la Nación nos dicen que no hay problema, pero a las distribuidoras no le mandan el combustible”, insistió el dirigente arrocero.
La situación es más grave de lo que parece porque “para colmo no ha llovido nada. Este es el momento clave para el riego. El cultivo está inundado, le aplicamos la urea y empieza la floración, y no le puede faltar nada de agua, tiene que tener una lámina permanente. El clima también nos juega en contra, pues hace 27 días que no llueve bien en los departamentos San Salvador, Villaguay, Colón y Concordia, así que no podemos cortar el riego. En un día sin riego se seca la chacra, con los soles que hace, y después no recuperás más el cultivo”, indicó el especialista.
Según Paoloni, nadie en la zona sabe por qué está faltando el gasoil, pero lo cierto es que el vital combustible no está llegando o lo hace a cuentagotas. La situación excede por lejos el desabastecimiento que se suele producir los días previos a una suba de los precios del combustible,
“Tenemos los pozos, tenemos los ríos y si tuviéramos el combustible podríamos estar regando. El 80% del arroz de la provincia se riega con gasoil y solo 20% del área utiliza la energía eléctrica. Eso está marchando. La empresa Provincial de Energía, a pesar de los altos consumos, ha priorizado los pazos. Pero el grueso de los equipos están parados o próximos a hacerlo”, aseguró el dirigente de la Federación de Industriales Arroceros de Entre Ríos.
La entrada ¡Se pasa el arroz en Entre Ríos! No llega gasoil para los equipos de riego y el cultivo se cocina en medio de la sequía y los elevados calores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Parece increíble pero resulta cierto: Denuncian que en la cadena de la naranja, el único que no tiene ganancias es quien produce la fruta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El análisis efectuado, que se realizó durante los últimos tres meses de 2021, tomó en cuenta el recorrido de la naranja desde su producción en la localidad enterriana de Chajarí –provincia que concentra el mayor porcentaje productores-, hasta su comercialización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
De los 69,8 pesos en los que se vendió el kilo de cítrico dulce en CABA –precio promedio de noviembre 2021-, el 21,1% corresponde a ganancias ($14,7); el 36.8% a costos ($25,7) y el 42,1% restante a impuestos y otras tasas ($29,4).

Ahora bien, respecto a las ganancias netas, sólo tres de los cuatro eslabones que conforman la cadena lograron alguna. El galpón de empaque obtuvo 1 peso, el mayorista 5,7 pesos y el minorista 8,1 pesos. El productor fue el único que no registró ganancias, a diferencia del 2020 en donde obtuvo el 3,9% de ganancia neta respecto al precio de venta final.
Así, el estudio evidenció que los eslabones que generan valor agregado (producción y empaque) sólo explican el 13% del precio final del cítrico dulce.
“Un productor que no tiene ganancias, pese a haber invertido y arriesgado a cielo abierto, no está en condiciones de aumentar su productividad ni reconvertir. Al no ser sustentable en el tiempo, a mediano o largo plazo, es un productor que tiende a desaparecer”, afirmó Eduardo Rodríguez, director del sector de Economías Regionales de CAME.

Por otro lado, la presión tributaria del Estado, en todos sus niveles, creció en casi cuatro puntos respecto al 2020, pasando de 38,3% a 42,1%.
Según indicó CAME, por año el sector citrícola destina al menos 500.000 toneladas anuales de fruta al mercado interno. En el caso particular de las naranjas, el país cuenta aproximadamente con 46.000 hectáreas productivas, distribuidas entre las provincias de Entre Ríos (con más de 1.780 productores), Corrientes (con más de 980 productores) y Misiones (con más de 220).
La entrada Parece increíble pero resulta cierto: Denuncian que en la cadena de la naranja, el único que no tiene ganancias es quien produce la fruta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada En Entre Ríos los ruralistas reclamaron la Emergencia Agropecuaria por sequía y le avisaron al gobierno que no hay margen para subir impuestos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La situación actual del campo es crítica producto de la sequía. El maíz en Entre Ríos se encuentra en un 80% en estado Regular a Malo, la Soja de Segunda en un 58% y la Soja de Primera en un 46%”. Ese fue el diagnóstico que los dirigentes de la Sociedad Rural, Coninagro, la Federación Agraria, y la Federación de Sociedades Rurales FECIER, le llevaron al funcionario del gobernador Gustavo Bordet, con quien usualmente no han mantenido buen diálogo.
En materia ganadera, la descripción de los dirigentes del campo fue que “los campos naturales se han secado por completo y las pasturas implantadas están bajo estrés hídrico. Hoy la respuestas forrajeras son nulas, y tanto la ganaderia como la lechería están pasando un pésimo momento”.
Las luces de alerta también llegan al sector de Forestacion. “En estas últimas semanas se han incendiado más de 4.600 hectáreas con grandes pérdidas y escasa asistencia del Estado”, avisaron los ruralistas.
Un informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos comparó una serie de precipitaciones de 17 años (periodo 2004 al 2020) con la situación actual, en diciembre de cada campaña. A nivel regional, la precipitación promedio de diciembre se ubica en 130 milímetros, pero en 2021 el promedio se ubicó en 16 milímetros. “Es decir que se registró una merma del 88 % (114 mm)”, define.

El déficit hídrico es generalizado, explicó la Bolsa, que de todos modos precisó que “el peor escenario se encuentra en el centro norte, con mermas que oscilan entre 120 a 159 milímetros. Por otra parte, se detectan pequeños sectores aislados donde el déficit de la precipitación se posiciona entre 60 a 99 milímetros”.
La situación descripta recuerda mucho a 2008, “lo que habla por si solo de la gravedad de la situación”. Por eso el reclamo de los ruralistas al ministro Ballay fue que se declare la Emergencia Agropecuaria en toda la provincia de Entre Ríos.
“Le trasmitimos también que no hay ningún margen para incrementos impositivos y menos aún para la sola mención de crear nuevos tributos (en alusión al Consenso Fiscal 2022)”, contó Juan Diego Etchevehere, el directivo de la Rural en la provincia..
El dirigente recordó que “Entre Ríos aumentó su presión tributaria en un 75% en los últimos 10 años y se mantiene entre las provincias de mayor presión fiscal del país. Esto hace que la actual política fiscal provincial no de para más, y que haya que cambiarla. Sino llegaremos al punto de ser una provincia sin producción y por ende sin productores. Es decir inviable”.
La entrada En Entre Ríos los ruralistas reclamaron la Emergencia Agropecuaria por sequía y le avisaron al gobierno que no hay margen para subir impuestos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los bioestimulantes ganan terreno: En el INTA Concordia estudian formulados con extractos de algas y proteína de pescado para mejorar el cultivo de arándanos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Un bioestimulante es cualquier sustancia o microorganismo que se aplica a las plantas con el objetivo de mejorar la eficiencia nutricional y la tolerancia a estrés abiótico. Es importante destacar que no forman parte del grupo de pesticidas ni fertilizantes”, explicó María Fernanda Rivadeneira, investigadora en ecofisiología de frutales del INTA Concordia.
“El foco de la producción argentina de arándanos está puesto en diferenciarse a través de la calidad, aspecto que incluye el tamaño, la firmeza y el sabor, muy valorados en muchos mercados. Es cada vez más importante tener en cuenta que la producción sea sustentable y es por ello que el sector está atento a estos nuevos desafíos que se van presentando en un mundo cada vez más competitivo”, agregó la especialista.

Los ensayos con bioestimulantes se realizaron sobre las variedades Emerald y Snowchaser, en inicio de floración, crecimiento de fruto y luego de cosecha. Los productos se aplicaron en forma foliar y por fertirriego en el cultivo. En todos los casos se utilizaron plantas que se encontraban en buen estado.
Una vez cosechados, los arándanos se enviaron al laboratorio del Instituto en donde se constató un mayor crecimiento vegetativo y una mejora en la firmeza de la fruta. También se observaron mejoras en el contenido de nutrientes en hojas y los niveles de nitrógeno, potasio y magnesio en follaje de la variedad Snowchaser.
“Si bien los resultados son recientes es fundamental poder contar con estas alternativas de manejo para el productor, ya que evaluar los productos disponibles en el mercado permite generar información adaptada y validada para la región”, aseguró Rivadeneira.

En la actualidad se están realizando, de forma paralela, otros ensayos que evalúan el comportamiento de nuevas variedades inscriptas de arándanos; la respuesta de la especie bajo distintos sistemas (al aire libre, bajo cobertura con malla antigranizo, plástico y manta); la aplicación de biorreguladores y la interacción con los metabolitos, y la aplicación foliar de fertilizantes y otros productos que tienen como finalidad mejorar firmeza, color o tamaño de los frutos.
Fotos: INTA
La entrada Los bioestimulantes ganan terreno: En el INTA Concordia estudian formulados con extractos de algas y proteína de pescado para mejorar el cultivo de arándanos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Néstor Ianni dejó su vida de ciudad para ir a hacer su propio vino: “Entendí que no puedo esperar a que las cosas cambien afuera para sentirme mejor yo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Seis años más tarde de ese primer envión (desde que se mudaron) tienen 50 vacas y un toro Angus, animales de granja, reciben turistas, tienen vides y hacen vino… ¡en su propia bodega!

“Este predio estuvo sujeto a agricultura con agroquímicos durante mucho tiempo”, explica Néstor Ianni. “Un día compré semillas de lotus, raigras y trébol y lo incorporé al campo al voleo sin usar fertilizantes ni hacer limpieza con fungicidas; esperé unos meses, el pasto empezó a crecer muy bien, saqué 43 terneros y este año ya están naciendo de nuevos. Mis praderas semillan solas y las vacas están todos preñadas. Uso sistema con boyeros; en invierno hice unos rollos y los animales pasaron bien el tiempo de frío”.
Néstor cuenta las cosas como si nada. O mejor dicho con una mezcla de naturalidad y alegría que le brota por todos lados porque le gusta lo que hace y a Vilma también. Y les gusta porque lo eligieron, porque en 2010 se pusieron a armar la chacra y desde 2015 aquí viven. Con Bichos de Campo los visitamos en marzo de 2020 y menos de dos años después y atravesando una pandemia tienen muchas cosas nuevas para contar, como que se pasaron al sistema de energía solar y están llevando todas sus producciones hacia un planteo orgánico.
Los Ianni se animaron a todo: a vivir en el campo y a elaborar vinos (¡en Entre Ríos!)
“Como en la zona el abastecimiento de electricidad es malo, siempre se corta y eso me hacía correr riesgos para activar los tanques en la bodega, decidí empezar con energía solar. Ahora tengo 10 pantallas con dos inversores y baterías de almacenamiento, estoy ahorrando mucha energía y si se corta no me preocupa. Tanto mi casa como las bombas para el agua de la hacienda, todo es solar; sigo conectado a la red y algo consumo pero es mínimo”, detalla.
“También estamos trabajando para ser orgánicos en todo, incluso las vacas: este año me compré una maquinita para cortar el yuyo a mano y así evitar el poco herbicida que uso una vez por año; creo que en breve tendré todo para certificar. Y, mientras, hacemos nuestro propio vino”, recalca Néstor porque especialmente ‘ese’ es el sueño cumplido.
Actualmente tienen plantada una hectárea y media con Viognier, Sauvignon Blanc y Cabernet Franc, variedades que se eligieron considerando la experiencia en “terroirs” similares, por lo cual se tomó en consideración primero la aptitud agronómica y su adaptación a la situación agroecología y, en segundo lugar, el perfil de vinos que se querían obtener. Recientemente han agregado un poco de Tannat para complementar la oferta de vinos tintos y están pensando en nuevas plantaciones así que están evaluando variedades, todo con el asesoramiento del ingeniero agrónomo uruguayo Andrés Passadore, también viticultor y con una tradición familiar en el rubro de más de 100 años.
“El cultivo se realiza en espalderas, con un sistema de poda en cordón de pitones y en relación al manejo del suelo se deja un empastado natural en la entrefila; los viñedos no tienen riego, excepto en la plantación y primer año, y todos se cubren con malla antipájaros”, detalla el especialista. En cuanto a las características del terruño de la zona son suelos con una fertilidad media donde las temperaturas cálidas con noches templadas generan viñedos con un buen desarrollo vegetativo. Actualmente la producción de la bodega es de 12.000 botellas anuales.

Passadore explica que estos son vinos de carácter frutal, no tan alcohólicos, con unos blancos donde se destacan las notas florales y una buena intensidad aromática. “Son vinos diferentes muy amables de tomar, nuevos; en general tienen buena aceptación, sobre todo en aquellas personas dispuestas a descubrir otro tipo de productos, más allá del Malbec”, grafica.
“La tendencia de consumo es hacia vinos no tan concentrados, menos alcohólicos, más fáciles de tomar y creo que esto obedece un poco a temas de salud y a que las personas quieren disfrutar de vinos menos complejos. Hay que seguir fomentando las nuevas experiencias, elaboraciones más familiares (pequeña escala) y sobre todo insertos en ambientes naturales y con una producción respetuosa del ambiente”.
“Como tengo buena tierra hemos incorporado muy pocos fertilizantes. solo algo de potasio y magnesio, y como está bien aireado no tenemos problema de enfermedades; estamos usando tierra de lombrices y abonos de cama de pollos”, cuenta Néstor.
“Creo que el sistema productivo convencional ha devastado los campos, los ha saqueado con un criterio de explotación que no deja nada. Cuando yo era chico sembrabas maíz con las semillas del año anterior y todo funcionaba, los rindes no eran tan bestiales pero se producía y se vivía. Hoy eso no pasa: si no echas de todo no crece nada, nuestras tierras son un desierto”.
“Desde aquí, desde mi pequeño lugar quiero cambiar `algo´ porque entendí que no puedo esperar a que las cosas cambian fuera para sentirme mejor, entonces empecé yo a hacer el cambio. Con mi experiencia voy pensando cosas y poniéndolas en práctica”, reflexiona Néstor. “Quiero vivir en un lugar donde me sienta bien, por eso la idea de ir hacia lo orgánico en todo lo que producimos: pollos, vacas, vinos… y vamos aprendiendo en el camino”.
La entrada Néstor Ianni dejó su vida de ciudad para ir a hacer su propio vino: “Entendí que no puedo esperar a que las cosas cambien afuera para sentirme mejor yo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Alejandro salvó el campo familiar con pastoreo racional y terminó enseñando sobre ganadería regenerativa: “A mi viejo le hubiera venido bárbaro el curso” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero sepamos más detalles de este derrotero: el padre de Alejandro, César Carlos, pasó su vida vendiendo fertilizantes para una multinacional. Siendo joven decidió comprarle un pequeño campo citrícola de 360 hectáreas a su madre para continuar su producción. El mismo está ubicado en Puerto Yeruá, en Entre Ríos, sobre la margen del río Uruguay, al sur de Concordia. Se compone de unas 280 hectáreas pastoreables y el resto es monte cerrado de espinillos con algunas partes arenosas sobre el río. Hoy posee apenas 4 hectáreas de naranjos que dan unas frutas deliciosas, aunque de aspecto rústico.
Cuenta Alejandro con cierta indignación que el mercado de consumo fue cambiando y el público prefiere una fruta de aspecto inmaculado por fuera, incluso a veces pintadas y en algunos casos desabridas, a las ricas naranjas de su campo familiar. Eso llevó a que su padre ya no las pudiera comercializar y hoy sólo quedaron para su propio consumo y de sus animales. Porque su padre entonces comenzó apostar a la ganadería, comprando 200 vacas.
También se fue frustrando en este rubro a causa de sucesivos fracasos, lo que lo llevó a pensar que su campo era ineficiente. Luchó contra todo y lo sostuvo como pudo hasta su fallecimiento, hace ya casi seis años.

“Nosotros somos 7 hermanos, pero sólo mi hermano César ayudaba a mi padre en su lucha con el campo. Yo llevaba 10 años trabajando de fotógrafo de los egresados de colegios secundarios. Había creado mi propia empresa y llegué a tener 40 fotógrafos a mi cargo. Como mis clientes eran jóvenes me obligaron a capacitarme mucho en el manejo de las redes sociales y eso luego me sirvió en lo que iba a emprender. Un día decidí hablar con César y le propuse intentar recuperar ese campo en el que fuimos tan felices los veranos durante nuestra infancia. Y acordé que él se ocuparía de la mantención del casco, mientras yo del ganado“, cuenta Alejandro.
“De pronto vino la pandemia y toda mi empresa se desmoronó, quedándonos todos los fotógrafos sin trabajo. Mientras, yo venía viendo que los costos de los insumos para la ganadería se tornaban imposibles de comprar, a causa de la inflación. Entonces comencé a interiorizarme en este sistema natural por razones económicas, más que ideológicas. Me compré el libro del discípulo de Voisin, `Pastoreo Racional Voisin, Tecnología Agroecológica para el Tercer Milenio`, de Luiz Carlos Pinheiro Machado, y me voló la cabeza. De modo que tomé un curso `on line` de los uruguayos, que están más avanzados que nosotros en el tema”, como Federico Longo, de Maldonado, relató el neófito productor.

Y continuó: “Al fin decidí lanzarme a la actividad agropecuaria y arranqué comprando alambrados, caños, a preparar las aguadas para implementar los sistemas de pastoreo racional y la ganadería regenerativa. En febrero 2020 comencé a hacer rotar los animales en circuitos por los lotes. Este sistema te llama la atención, sobre todo a los que no venimos del palo de la producción de la ganadería tradicional. Lo ideal es que vos no rompas el suelo todos los años. Se trata de que haya más pasto”.
“Dejé de usar ivermectina y me proliferaron los escarabajos estiercoleros, que hacen túneles y meten la bosta bajo tierra, fertilizándola, y se vuelve un humus lleno de lombrices. Una parcela puede estar pisoteada con alta carga de animales durante 8 a 10 días, unas 7 a 8 veces al año, y el resto de los días del año, descansando”.
“Este sistema es autosustentable, con un manejo más basado en procesos que en insumos. Es volver a las raíces, donde se maneja el descanso del suelo. A las vacas hay que llevarles agua. Es más lento, pero más seguro. Con todo este manejo empezás a desarrollar la paciencia. A la larga, el sistema te lleva a duplicar la carga. Al haber más pasto va a dar más kilos de carne por hectárea y vas a necesitar más bocas”.
“No es magia sino que consiste en respetar los tiempos de la naturaleza. Te conectás con el suelo y esto a mí me emociona. Ahora tengo cada vez más pasto y al campo lo tengo cada vez más ordenado. Comienza a haber pasto donde nunca hubo. El suelo te responde con fertilidad. Dejás de necesitar perros y de castigar a los animales porque te comienzan a seguir mansitos y por su propia cuenta”.
“Mis demás hermanos no se interesaban, pero cuando vieron los cambios se empezaron a interiorizar. Lo más difícil es romper el modelo mental. Mi padre pensaba que el campo era malo, pero no. Lo que era malo era el manejo del campo.”, asegura Alejandro.
“Hoy en nuestro país no hay acceso al crédito ni a la información. Empecé a ver que había poca difusión acerca de todo esto y me dije: `Esto se tiene que difundir`. Los libros de Pinheiro Machado no se conseguían. Hallé unos cuantos y me puse a venderlos por internet para difundir el PRV. Armé mi cuenta de Instagram en mayo de 2019 y registré mi naciente empresa de comunicación: PRV Argentina“.

“Empecé a armar cursos y charlas por zoom. Se sumó a dar esos cursos el uruguayo Federico Longo, desde Maldonado, Uruguay. Y gracias a él la cuenta tomó gran repercusión, pero a los pocos meses se bajó del proyecto por falta de tiempo. Es un proceso interno muy fuerte, el de capacitarte para comunicar. Yo quería transmitir que se puede empezar con un `fitito` o un libro o un curso o una visita a campo. Con Federico trabajamos como 6 meses para armar el curso y nos costó mucho porque estábamos en cuarentena a causa de la pandemia. Le pusimos por título: `Cómo empezar con Pastoreo Racional Voisin – Argentina-`”.
“En mi comunicación apunto al pequeño productor de 30 a 80 hectáreas y mi objetivo pasó a ser generar familia y comunidad. El 25 de octubre próximo pasado cumplimos un año desde que lanzamos el primer curso. Es que difundiendo conocimiento ayudás a mucha gente y eso me apasiona. Esto es un cambio de paradigma que llega a influir en toda tu vida”.
“Mi curso dura 25 días, pero hay gente que lo hace en 3 a 5 días. Hay empleados de campo que hacen el curso, el cual es un éxito y ya puedo decir que vivo de esto. Estoy trabajando en ventas, marketing, RRPP, las marcas me mandan productos para que los muestre, pero yo sólo muestro lo que considero que sirve. Estoy en etapa de expansión, de viajar y filmar. La cuenta tomó una dimensión enorme. Ya vendí 400 cursos y puedo llegar a dar 2000”.
“Tengo algo de idealista: sueño con transformar el mundo, de limpiar el planeta. Hoy muestro mi campo familiar como modelo, por zoom, pero la idea es hacerlo físicamente, recibiendo visitas. Un productor ya me pidió que saque la segunda parte del curso, y luego vendrán más. Hay grandes referentes en este tema que no tienen desarrollada su comunicación y tengo la intención de convocarlos”.

“Es un orgullo para mí que una ingeniera del INTA y un vecino me vieron comenzar y ahora me felicitan por mis logros. Tener más pasto da libertad y promueve el empoderamiento del productor. Yo a vos te diría `Empezá como puedas, si tenés un campo, empezá probando con la mitad`. Hoy me doy cuenta de que el oro que nos dejó mi viejo fue la tierra. Mi viejo era la persona a la que le hubiese venido al pelo hacer el curso que estoy dando”.
Alejandro nos quiso dedicar una canción africana que le gusta bailar con su esposa y su hijo Benjamín: Dance Moves Worlwide.
La entrada Alejandro salvó el campo familiar con pastoreo racional y terminó enseñando sobre ganadería regenerativa: “A mi viejo le hubiera venido bárbaro el curso” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Jucofer: Cumplió cinco años la cooperativa que le saca el jugo a los cítricos y ayuda a que los productores no sean exprimidos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata de un caso de PPP (Participación Público Privada) que podría considerarse exitoso. Hace 10 años los citricultores del departamento de Federación comenzaron a diseñar una cooperativa que recién vio la luz en junio de 2016. Se hizo posible gracias al aporte de los más de 200 productores que la conforman y que son dueños del 50% de la planta juguera, más un aporte del Estado Nacional y Provincial, que tienen la propiedad del otro 50%.
Además, para apuntalar este proceso, se conformó una fundación de la que participa el Estado, la Federación Agraria y la Federación del Citrus (que le dio fuerte impulso a la iniciativa), y que hace las veces de entre de contralor del funcionamiento de la empresa.

Gustavo Zandoná es productor y actualmente ocupa la presidencia de la cooperativa ubicada en la localidad de Villa del Rosario. Allí se procesa la fruta y se fabrican jugos concentrados sin conservantes con los diferentes cítricos producidos en la región. Con ese producto abastecen a las empresas que fabrican aguas saborizadas.
“Recibimos las naranjas, mandarinas y pomelos y elaboramos jugos concentrados sin conservantes, que se envasan en tambores de 200 litros que luego son vendidos a diferentes empresas del país que elaboran sobre esta base aguas saborizadas. También tenemos exportaciones a diferentes partes del mundo”, explicó Zandoná.
Escuchá la entrevista completa:
Los productores y directivos de la cooperativa tienen ganas de seguir creciendo a pesar de los problemas que todos los días surgen de la compleja macroeconomía argentina.
“Tenemos planes de expansión. La planta comenzó con lo básico, cuatro extractores de jugo y de aceites esenciales, y originalmente el proyecto contaba con una cámara de frío que trabaja a 18 grados bajo cero. El año pasado ampliamos a 2 cámaras de almacenamiento y estamos atrás de una nueva inversión para recuperar parte del agua que se va a los efluentes y de la que se pueden sacar derivados y reducir la contaminación. Es una inversión de 150 mil dólares”, contó el directivo.
Y añadió que “además está en proyecto la ampliación de extractores, pues contamos con cuatro y queremos llevarlos a seis. Eso hace a mejor calidad e trabajo, tiempo y extracción de jugo. Estamos hablando de 250 mil dólares de inversión”.
El desarrollo de la cooperativa tuvo como finalidad ofrecerles a los productores una alternativa comercial que mejore las condiciones de los demás operadores del negocio, en especial para absorber el excedente de fruta de baja calidad comercial, que no puede ser vendida en fresco pero sí tiene destino industrial.
La intención de los productores de Federación fue no quedar a expensas de la decisión de pago de un tercero, en una economía regional que como tantas otras no tiene un mercado institucionalizado y en la que muchas veces el pago de la materia prima se demora varios meses o es en cuotas, con los consecuentes perjuicios para los productores.

Los citricultores de Federación, gracias a ese empuje inicial, organización y el apoyo del Estado lograron dar forma a una fábrica que finalmente es suya y que le permita el agregado de valor a lo que sale de las chacras.
La entrada Jucofer: Cumplió cinco años la cooperativa que le saca el jugo a los cítricos y ayuda a que los productores no sean exprimidos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Mejoramiento genético de Sudáfrica a la Argentina: La odisea de Ignacio Vidal para importar embriones de caprinos y ovinos de élite y tener así “el mejor rodeo del país” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Por suerte para él, esta historia tiene un final más que feliz.
Junto a su familia, Ignacio Vidal, productor agropecuario de la localidad entrerriana de Villaguay, mantiene un campo en la provincia de Chaco, que se dedica a la producción y cría de reproductores de chivos y ovejas. Con el tiempo el trabajo de desdobló y el productor abrió su propia cabaña de reproductores en Entre Ríos, bajo el nombre de Cabañas del Impenetrable.
Las razas con las que trabaja son Dorper y White Dorper, en ovinos, y Boer en caprinos. Su trabajo en el mejoramiento genético ha sido más que un éxito si se tiene en cuenta que la cabaña obtuvo grandes campeones durante las exposiciones rurales de Palermo en 2014, 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019. La de 2020 no se hizo. Por eso sea que quizás no ganó.
“Hacemos el mismo trabajo que las cabañas de toros, con el agregado de que somos una de las únicas cabañas en Argentina, te diría la única, que trabaja con la tecnología de transferencia embrionaria y lavado de embriones de donantes. Tenemos nuestras madres seleccionadas y sobre esas madres producimos nuestros propios embriones que son de hembras de élite”, explicó Rodríguez Vidal a Bichos de Campo.
“Los embriones se sacan y se congelan para guardar, o se implantan en el momento en hembras receptoras para multiplicar genéticamente a esa hembra de élite. Nosotros apuntamos mucho al mejoramiento genético y tratamos de difundir a nuestras hembras. Si haces un servicio natural tenés una cría. Por embriones, en cambio, tenés un promedio de ocho a diez crías por cada lavado que hagas”, agregó el productor.

En 2015 Vidal viajó hasta Sudáfrica para trabajar dos meses en una cabaña de criadores de Dorper y Boer. ¿Y por qué ese destino en particular? Porque allí se encuentran las cabañas con las mejores genéticas del mundo que, sorprendentemente, nutren de material genético a otros países que producen ovinos y caprinos.
De hecho, Argentina importa estas genéticas pero lo hace con algunas dificultades. “Sudáfrica le vende mucho a Australia. Australia se queda con lo mejor que llega y lo restante lo saca a la venta. Mucho de ese producto va a nueva Zelanda, que a su vez se queda con lo mejor y vuelve a vender lo restante. Eso es lo que llega a la Argentina. El origen que tenemos de Boer y Dorper viene generalmente de Nueva Zelanda”, indicó Vidal.
¿Y qué tienen de distintivo las genéticas sudafricanas? En líneas generales sus biotipos favorecen un mayor peso de los animales en el nacimiento, una mejor conversión de kilos a carne, un mayor peso del animal en su adultez y hasta mejores características raciales.
Todo esto fue lo que motivó al entrerriano a visitar Sudáfrica nuevamente en 2019, para elegir donantes de élite, producir embriones e importarlos de forma directa y sin intermediarios a la Argentina.
De esta forma el cabañero se hizo con las genéticas del Gran Campeón Mundial Dorper de 2018, del Gran Campeón Mundial Dorper de 2016 y del hijo del Gran Campeón Mundial Dorper 2018, además del Gran Campeón Mundial Boer de 2019. Pero la noticia quizás más importante para los productores caprinos es que Vidal también adquirió la genética Kalahari, un tipo de cabra colorada de la que Argentina no tenía línea pura hasta este momento. De ella trajo al Gran Campeón Kalahari 2019.
Ahora bien, hasta aquí el negocio parece sencillo, pero ¿es realmente así? Vidal respondió a Bichos de Campo con un rotundo “no”.
“Es totalmente desgastante. Imaginate que arranqué en 2019 y me llegó todo hace diez días. Por diferencias sanitarias y políticas, de acuerdo al gobierno de turno de Argentina y de Sudáfrica, cambian las políticas de reciprocidad constantemente. Lo que venía un día, al día siguiente no funcionaba porque me decían que se rompían las relaciones. Fue terrible”, confesó el productor.
Para poder iniciar con el proceso de inseminación de las hembras y posterior recolección de los embriones, los países deben ponerse de acuerdo en el protocolo sanitario. Es recién allí que comienzan las tareas que culminarán con el congelamiento de embriones, que después deberán afrontar inspecciones sanitarias y mucho papelerío.
A eso hubo que sumarle el estallido de la pandemia, que afectó por obvias razones a todas las rutas aéreas, por lo se tornó una odisea conseguir un vuelo que pudiese transportar el tanque con nitrógeno líquido que refrigeraba al material genético.

“Económicamente es una inversión enorme. Vos tenés entre un 70% y un 80% más de impuestos por sobre lo que vale esa genética en Sudáfrica. Un embrión en promedio está entre 350 y 450 dólares. Se pone precio por unidad pero se venden por paquetes de a diez prácticamente. Un paquete te puede salir 3.500 dólares, pero si comprás más, baja el precio”, detalló Vidal.
Pero como dijimos al comienzo de esta nota, la historia tuvo un final feliz. Luego de mucho esperar el productor consiguió un vuelo que conectó a Sudáfrica con Holanda y Argentina, y hace poco más de diez días los embriones llegaron de forma exitosa a Entre Ríos. Fueron 78 en total: 32 embriones de la raza Boer, 32 de la Dorper y 14 de la Kalahari.

Y como frutilla del postre, ocurrió lo impensado: como consecuencia de un brote de fiebre aftosa que el país africano tuvo a comienzos de 2020, este no podrá vender ningún material genético a ninguna parte del mundo durante los próximos ocho años. Esto convirtió a Vidal en el único productor de la región en tener genéticas de élite y le otorgó una ventaja importantísima respecto a otros que quieran eventualmente emprender este mismo negocio.
“Gracias a Dios, en lo que es América del Sur, Australia y Nueva Zelanda compartimos el mismo protocolo. Ninguno de estos países podrá ingresar genéticas sudafricanas”, señaló emocionado el entrerriano.
Ahora solo resta iniciar el proceso de multiplicación y lograr uno de los mejores y más competitivos rodeos de caprinos y ovinos del sector.
La entrada Mejoramiento genético de Sudáfrica a la Argentina: La odisea de Ignacio Vidal para importar embriones de caprinos y ovinos de élite y tener así “el mejor rodeo del país” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Donde antes había vacas ahora hay una reserva privada: “Dejamos que la tierra cicatrizara”, dicen los Powell se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Recorriendo el predio donde hay vivero de nativas, huerta y senderos para conocer la naturaleza, la primera pregunta que surge es cómo fue el proceso para dejar de ser un campo con vacas a convertirse “en esto”. Y la esencia de la respuesta es respetar el proceso natural. “Dejamos que la tierra cicatrizara y que se fuera recomponiendo la vegetación; es un proceso continuo, -que no se acaba nunca- y esperamos 5 años antes de abrir al público: recién en ese momento comenzamos a tener una biodiversidad mínima como para tener el recurso para la educación ambiental”.

Juliana, que es licenciada en Planificación y Diseño del paisaje, fue quien tomó bajo sus alas al proyecto. Pero aclara que fue un trabajo interdisciplinario. ya que contó con el asesoramiento de topografía de gente de la Universidad de Buenos Aires y de naturalistas que hicieron diversos relevamientos como el de flora, que fue liderado por Gabriel Burgueño (titular de cátedra en la licenciatura que Juliana realizó) junto con personal de INTA. Y un dato: comenzaron con 10 hectáreas y ahora tienen 125 hectáreas. La reserva se ubica a 8 kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú.
“El vivero comenzó en parte como un hobby de mi papá y a su vez la producción nos sirvió para ir reforestando algunas áreas de la reserva”, cuenta Brenda, que es técnica en Hotelería.
“Por otro lado mi hermana es paisajista y obviamente en sus trabajos trata de fomentar el uso de plantas nativas y la realidad con la que se encontraba, hace unos años, era que en los viveros que eran sus principales proveedores no contaban con variedad de especies nativas; digamos que Juliana fue la primera gran clienta del vivero”, remata con una sonrisa. “La demanda continuó creciendo y sin planificarlo terminó siendo una unidad de negocio de la reserva”.
“Lo lindo del crecimiento del vivero, además de que cada vez más gente busca este tipo de especies, es que generamos una red con otros viveros productores de plantas nativas de la zona donde nos consultamos continuamente con qué contamos para poder satisfacer los pedidos de nuestros clientes y así nos complementarnos”.
Con respecto a la huerta, comenzó con los inicios del emprendimiento y por idea de Mercedes y hoy, además del uso familiar, esos productos se utilizan en las comidas que se ofrecen a los turistas, sobre todo a quienes eligen pasar las noches haciendo glamping (carpas instaladas en el monte con camas cómodas y baño completo), iniciativa liderada por Brenda, que tiene experiencia en hotelería. El tratamiento de la huerta es 100% agroecológico.

Con respecto a la propuesta de turismo, Senderos del Monte abre los sábados de 15 a 19 horas. En ese lapso se puede ingresar a la reserva, recorrer el sendero autoguiado, el centro de interpretación y la zona de juegos para chicos (250 pesos por persona). A las 17 realizan senderismo guiado donde se invita a conocer qué es un humedal y por qué es tan importante contar con ellos. La guiada tiene un valor de 500 pesos por adulto y 250 pesos para los menores de 12 años (si se realizan ambas actividades se hace un 20% de descuento sobre la guiada).

Esas son las actividades fijas pero la familia siempre está ideando y proponiendo cosas distintas, como feria de emprendedores locales, jornada de juegos para menores de 2 años, guiadas nocturnas, talleres y clases de yoga. El 80% de los visitantes y que realizan las actividades fijas son de Buenos Aires y Santa Fe, que son muy bien aceptados por la gente de Gualeguaychú.
“Los visitantes nos dicen que no pueden creer que exista un lugar así tan cerca, y nos felicitan porque notan el esfuerzo puesto en cada rincón de la reserva. La mayoría reconoce que vienen sin saber con qué se van a encontrar pero que todo el lugar, la gente, las edificaciones, la cartelería, supera ampliamente las expectativas”, detallan.
Otra iniciativa de la reserva es un programa para promover la conciencia del cuidado del ambiente destinado a estudiantes universitarios, terciarios y del último ciclo del colegio secundario, como así también a instituciones afines a la temática como por ejemplo agrupaciones Scouts. La propuesta consiste en que los estudiantes compartan una jornada de aprendizaje, esparcimiento y trabajo voluntario, a cargo de sus docentes y con el respaldo de las instituciones a las que pertenecen. La familia brinda la visita guiada sin costo y, al finalizar, los chicos colaboran con tareas de la reserva como por ejemplo repique de plantas en el vivero o control de exóticas.

-¿Les consultan personas interesadas en crear una reserva?
-Sí, muchas, hay gran interés. También por eso integramos la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas donde intercambiamos, ideas, objetivos, conocimientos, esperanzas, sueños y deseos con otras personas que están en nuestra misma situación.
-¿Por qué es importante crear reservas privadas?
-Porque además de ser una gratificación personal (al menos en nuestro caso), es hacer un bien colectivo a través del cuidado ambiental: respetando la naturaleza se generan servicios ecosistémicos para el bienestar de la comunidad y del planeta en general, aunque sea solo de la dimensión de un granito de arena.
La entrada Donde antes había vacas ahora hay una reserva privada: “Dejamos que la tierra cicatrizara”, dicen los Powell se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Otra vez sopa: Fernando Borgo confirma que mucha naranja y mandarina no se cosechará por los bajos precios y la falta de mano de obra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
“Estamos en época de cosecha de mandarinas y naranjas, pero por la falta de demanda no se puede vender como un producto fresco y muchos optan por entregarla a la industria”, contó Fernando Borgo, productor en Colonia La Argentina y dirigente citrícola.
Luego confirmó: “Hay chacras en las que la fruta se está cayendo (en cuanto a su calidad), desmejora por la falta de agua y el ataque de plagas o enfermedades”, lo que obliga a mayores gastos en un escenario de precios muy bajos para esas variedades de frutas.
Borgo explicó que por un bin de 460 kilos se están pagando 3.000 pesos. “Eso significan 6,50 pesos por kilo, con un costo de producción que es exactamente el doble. Y eso cobran los que pueden entregar durante todo el año. Los más chicos, que lo hacen de forma, discontinuada cobran 5 pesos por kilo”.

Pero eso no es todo. Ese dinero el citricultor lo va a cobrar dentro de varios meses, por lo que la inflación pulverizará aún más ese ingreso. “Por la fruta que se vendió hace dos meses entregaron cheques a cobrar en febrero, y por la que sale en estas semanas el pago será en marzo o abril”, comentó. De esta forma, el ingreso no es ya del 50% del costo sino mucho menor.
“Por eso también está quedando fruta en las chacras: no se paga ni la cosecha”, estableció Borgo.
Además, los citricultores tienen que hacer frente a costos de producción más altos. “El que consigue urea a 1.100 dólares, y tiene el dinero para pagarla, sale corriendo a comprarla. En cuanto a los herbicidas también hubo subas importantes. En septiembre del año pasado pagamos el bidón 6.000 pesos, en septiembre de este año 16.000 pesos y esta semana ya estaba en 24.000 pesos”, dijo Borgo.
Como si fuera poco existe el visible problema de la falta de personal, que responde a diferentes cuestiones, al menos en el litoral. Por un lado la cosecha de cítricos fue abundante y ahora encima se suma la de arándanos, lo que reduce la disponibilidad de mano de obra. Pero además hay pocos trabajadores porque la anunciada compatibilidad entre los planes sociales y el empleo formal -dispuesta por decreto hace dos meses- parece letra muerta.
En la práctica, confirma Borgo, esa nueva legislación no está dando los resultados esperados. “La gente no se quiere blanquear, quiere seguir cobrando el plan y tener ese ingreso garantizado. Hay trabajadores que prefieren seguir cobrando los planes e ir al hospital antes que tener una mutual que no funciona”.
La entrada Otra vez sopa: Fernando Borgo confirma que mucha naranja y mandarina no se cosechará por los bajos precios y la falta de mano de obra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>