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La entrada Roxana Roeschlin hace biotecnología en el INTA para mejorar el algodón: Sabe que es un trabajo largo y no se distrae con capullos de colores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Han pasado más de 20 años desde aquella promesa, Monsanto fue comprada por Bayer y finalmente nada de eso sucedió: no hubo capullos de colores.
Roxana escucha la anécdota sabiendo el final de la historia, pues trabaja con biotecnología agrícola dentro del INTA y sabe que no se trata de soplar y hacer botellas. Que no deben venderse espejitos de colores. De todos modos, como consuelo, le muestra a Bichos de Campo un frasquito que contiene un poco de fibra de algodón de color amarronado. Aclara que ese es su color natural, pues no es material OGM sino una de las muchas variedades de algodón que tienen en el banco de germoplasma del organismo y que son la base de sus ensayos.

“En el laboratorio de biotecnología lo que hacemos es buscar características que queremos que tenga ese algodón y efectuamos cruzamientos. En nuestro país y en el mundo hay distintas tonalidades que se pueden utilizar para el mejoramiento genético del algodón. Mejoramiento es lo que hacemos aquí”, explicó Roeschlin, que estudió biotecnología en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y luego se mudó a Reconquista, en el norte de Santa Fe, cuando en 2017 el INTA inauguró este laboratorio de avanzada.
Allí lo que menos les interesa por ahora es el color que vaya a tener cada capullo. Pero no dejan de hacerse otras preguntas: ¿Se puede lograr cultivos más resistentes a la falta o sobreabundancia de agua? ¿Hay forma de que esas semillas germinen en suelos salinos? ¿De qué manera se puede lograr que resistan a distintas enfermedades o plagas?
Para poder trabajar más aceleradamente en el mejoramiento del cultivo de algodón, que es una economía regional muy importante en las provincias del NEA, el INTA Reconquista acaba de inaugurar un segundo laboratorio de Ecofisiología Vegetal, y además tienen equipos para realizar una medición a pequeña escala industrial de los parámetros de la fibra, como el largo, el grosor y la resistencia. De estas cosas hablaremos en otros artículos.
La gran apuesta de este grupo de investigadores es poder ofrecer al sector algodonero nuevas variedades de semillas en los próximos años, porque la oferta varietal actual es realmente muy limitada. Nada de capullos de colores. Las pesquisas que hacen Roxana y sus compañeros apuntan a resolver algunos dilemas productivos mucho más urgentes.
“En principio lo que buscamos es mejorar la producción, el rendimiento de ese cultivo y la calidad del algodón”, indicó Roeschlin.
Mirá la entrevista con Roxana Roeschlin:
¿Y cómo se introduce una variación en una variedad? En el laboratorio de Biotecnología pueden leer el ADN de cada cultivo y marcan las características que les interesa investigar a través de los marcadores moleculares. Luego de tener “marcados” esos rasgos de potencial interés, comienza la multiplicación y los ensayos con cientos de variedades, tanto a campo como en invernadero.
“Hay distintos tipos de mejoramiento. El clásico es que uno siembra esas semillas en el campo, ve una característica favorable de alguna planta en particular, agarra esas semillas y la vuelve a sembrar. Pero eso tarda, son campañas y campañas. Lo que te permite hacer el mejoramiento asistido con identificadores moleculares es que uno evita ir tan temprano al campo. Podemos hacer en un mismo año 2 o 3 cruzamientos de lo que queremos mejorar e ir seleccionando”, señaló la investigadora.
Eso termina por traducirse en un ahorro de tiempo y recursos. Hoy en día el país cuenta con siete variedades comerciales de cultivo de algodón. No son muchas y debería haber más, porque a mayor cantidad de variabilidad y de genotipos disponibles en el mercado, habrá mejores chances de mantener los cultivos sanos durante toda la campaña.

“Cuando ocurre algo en el ambiente o se desarrolla alguna plaga o enfermedad, si tenés poca variabilidad de semillas con el mismo fenotipo, podés perder toda la producción ese año”, sentenció Roeschlin.
El trabajo con cruzamientos no es la única forma de generar variabilidad en semillas, sino que también en este laboratorio se puede trabajar a partir de provocar mutaciones. Los investigadores trabajan con agentes mutagénicos para alterar el ADN original de una variedad y luego analizan los resultados. Esto les permite obtener caracteres que todavía no se encuentren presentes en el banco de germoplasma existente.
-Bueno, me queda claro que no se dejarán tentar por los capullos de colores y que buscan otra cosa más útil. ¿Pero cuánto tiempo más crees que el INTA podrá demorar en presentar nuevas variedades?
-Los tiempos son más o menos cuatro o cinco años para llegar a presentar una variedad. Una vez que se mejora ese cultivar, hay que probarlo al menos dos o tres años consecutivos, para que ese genotipo este enfrentado a tres campañas con condiciones ambientales distintas. Así veremos si se comporte de la misma manera. Si un año se comportó de forma espectacular y al año siguiente cambian las condiciones y no rinde como debería haber rendido, algo no está bien.
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]]>La entrada ¿Querés conocer cómo se trabaja en el campo? La Experimental de Miramar abrió sus tranqueras para todos los que quieran vivir la experiencia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para lograr eso, Pontaroli y su equipo habían puesto manos a la obra para crear un albergue dentro de la experimental, que pudiera recibir a interesados en conocer cómo se trabaja en el campo y tener su propia experiencia rural. Finalmente, en septiembre de este año se inauguraron las instalaciones que podrán ser habitadas hasta por veinte personas en turnos.

“Lo que pensamos es darle la posibilidad a cualquier bonaerense de vivir una experiencia en el campo. Tenemos ovejas, vacas, cría, engorde, producción de granos, y hasta estamos armando un proyecto para tener una plantación de kiwi y hacer fruticultura. Aparte de la producción, tenemos toda la parte de experimentación con microparcelas de tomas de datos. Es un variopinto del campo bonaerense”, dijo Leandro Pontaroli a Bichos de Campo.
Mirá la nota completa acá:
Quienes apliquen al programa podrán llevarse una experiencia de cómo se maneja hacienda tanto bovina como ovina, cómo se trabaja en una manga, cómo se realiza experimentación agrícola y cómo se trabaja, con métodos alternativos.
Incluso podrán conocer los distintos ensayos que la experimental se encuentra realizando en el periurbano desde hace un año y medio, en donde buscan adaptar la producción a esa zona teniendo en cuenta el impacto ambiental. De la misma se encuentra participando el INTA, la Facultad Agraria de Balcarce y la de Azul, CREA y Aapresid.
El propósito de la iniciativa es comparar una misma rotación con tres modelos productivos diferentes: el convencional; el sostenible, que incluye cultivos de servicio y aplicaciones dirigidas de insumos; y el agroecológico, en el cual no se emplea ningún componente de síntesis química.
“Sobre todo podrán llevarse una visión propia, una construcción de criterio propio, y no basar la opinión en relatos. Cuando estás en el campo te das cuenta de que no es fácil”, aseguró el agrónomo.
La historia detrás de la foto: ¿Qué hacen la vicia, el trigo y la soja todos juntos en un lote?
Fotos: Chacra Miramar
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]]>La entrada Con minuciosos fundamentos, el INTA rechazó el proyecto de expropiación de su campo experimental en Catamarca se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se refieren puntualmente al proyecto presentado por el senador del peronista catamarqueño Dalmacio Mera, que ya obtuvo media sanción en esa Cámara y fue girado a Diputados. Con muy pocos fundamentos, dicha iniciativa propone que, ante el crecimiento del ejido urbano de San Fernando de Catamarca, el Estado provincial tome ese lote perteneciente al INTA y lo destine a “un centro tecnológico, educativo y de esparcimiento”.
“La Estación Experimental Catamarca del INTA está radicada en la localidad de Sumalao, departamento Valle Viejo, desde hace más de 60 años. Primero como Delegación del Ministerio de Agricultura de la Nación y luego como Vivero Nacional Oficial Olivícola, aportando al gran impulso que tuvo la olivicultura, a partir de Ley Nacional de 1930 cuyo punto cumbre fue el desarrollo de más de 80.000 hectáreas de olivo en todo el país”, indicaron quienes rechazan esta avanzada sobre los terrenos del organismo en un documento al que tuvo acceso Bichos de Campo.
Allí se expresa con claridad que “la Dirección de la EEA (Estación experimental) no acuerda con los términos y fundamentos expresados en el proyecto de Ley en cuestión, ya que nuestra Institución valora fuertemente la importancia de la interface urbano-rural en el crecimiento sustentable de la calidad de vida de las comunidades”.

Vayamos a los argumentos. Lo primero que se afirmó desde el oficialismo es que el terreno en cuestión está en una zona “de viviendas familiares y no resulta adecuado el funcionamiento de una agencia experimental rural”, y que por ello “ss conveniente diseñar políticas e instrumentar programas y proyectos destinados al planeamiento urbano y a la ejecución de obras públicas en ese preciado terreno.”
¿Qué respondió la gente del INTA? Que no se debe tratar la cuestión solamente desde el punto de vista del diseño de políticas de planeamiento urbano, “sino de gestionar un plan de ordenamiento territorial” que desde el gobierno provincial ya se vendría gestionando.
“El proyecto de ley presentado por el senador parece no contemplar o desconocer la integralidad de dicho plan, donde el INTA también tiene un rol activo. Este nuevo plan debería permitir congeniar la convivencia de espacios rurales y urbanos, desmotivar el hacinamiento, generar pulmones verdes y acercar la tecnología de la producción agropecuaria a todos los sectores”, sostuvieron.
A continuación, agregaron que “el INTA Catamarca ha desarrollado proyectos para el ambiente urbano-rural fomentando la convivencia de ambos sistemas en armonía, lo que significa que consideramos permanentemente los criterios ambiental, económico y social, y tenemos en cuenta las transformaciones territoriales relacionadas al avance de la urbanización”.
Este es el documento completo:
Agosto 2021- Documentos INTA EEA Catamarca . Rechazo proyecto Ley S-1104-20
En cuanto al segundo fundamento, el senador Mera sostuvo que los “criterios de sustentabilidad aconsejan desplazar del inmueble el funcionamiento de INTA y así diseñar una localidad, donde el vecino sea el principal beneficiario” con esos terrenos estatales.
La gente del INTA, que desde hace años realiza numerosos estudios para analizar la manera de transicionar hacia sistemas agropecuarios mas sustentables, indicó que “desde los instrumentos programáticos con los que se cuenta, se aborda el desarrollo de sistemas productivos para áreas de amortiguamiento e interfaces urbano-periurbano-rural, que promuevan el resguardo ambiental y la producción de calidad”.
En ese sentido, remarcaron que la experimental se encuentra en permanente contacto con productores y sus familias, contribuyendo al arraigo rural, a la equidad social y al agregado de valor en origen.
“Estamos convencidos que no solo la urbanización es la que genera innovación y creatividad. No debe desmerecerse ni desconocerse la importancia de la interface urbano-rural en el crecimiento sustentable de la calidad de vida. Por ello creemos que a la hora de implementarse el ordenamiento de los territorios se debe limitar el cambio de usos del suelo rurales a usos urbanos (pérdida irreparable de las tierras más fértiles y productivas para desarrollos inmobiliarios) y promover los asentamientos que optimicen las infraestructuras existentes, mejorar la conectividad, refuncionalizar espacios y ocupar vacíos urbanos”.
El documento incluyó también un racconto de los antecedentes vinculados a esa parcela ahora amenazada. Desde 1987 se realizan allí ensayos experimentales con frutales: uva primicia, poda corta de higueras, durazneros, ciruelos, almendros, nísperos y palmeras datileras. Además contó con un vivero forestal, en el que se trabajó hasta 1995.

Más cerca en el tiempo, el predio contó con plantas madres de olivo, que se mantuvieron hasta que iniciaron los problemas de abastecimiento de agua asociados al inicio de una obra aledaña.
“En suma a la falta de agua de riego, el capital humano del INTA Catamarca (a raíz del decrecimiento de la planta de personal por distintas políticas que llevaron a ello) y los recursos presupuestarios, destinados al mantenimiento de parcelas de investigación y experimentación, no han sido suficientes para dar continuidad a planes de trabajo que se mencionan en párrafos anteriores”, señalaron los trabajadores.

Frente a eso, desde 2008 a 2019 se presentaron múltiples propuestas para mitigar esa realidad, relacionadas principalmente a obras para riego.
¿Cómo concluye el documento que pide a los diputadosmrechazar este tintento de expropiación? Con el pedido del INTA EEA Catamarca de continuar con las acciones institucionales posibles que ayuden a resolver esa problemática, para “preservar las tierras agrícolas de la Institución e incorporar prácticas de agricultura urbana y periurbana, poniendo en valor las funciones ecosistémicas de estos espacios para las ciudades, y ofreciendo diferentes oportunidades para la conservación e integración de la biodiversidad en el contexto urbano-rural”.
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