Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Comenzaron a desinflarse los precios de exportación de los cortes Hilton por los rebrotes de Covid-19 en Europa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La llegada del verano en el hemisferio norte, la liberación de las restricciones a la circulación de personas y la reactivación del turismo ayudaron al incremento de la demanda y de los valores que tuvieron hasta hace poco precios muy elevados en términos incluso históricos.
El consumo de carne vacuna en Europa se da mayormente fuera del hogar, especialmente en restaurantes y hoteles, actividades que sufrieron mucho las restricciones impuestos durante la pandemia.
Covid deaths in Europe to top 2 million by March, says WHO https://t.co/f0467eYX9Z
— The Guardian (@guardian) November 23, 2021
Los valores de estos cortes de alta calidad (lomo, cuadril y bife de novillos engordados a pasto) que se colocan en la Unión Europea con preferencias arancelarias comenzaron a mejorar en el verano europeo hasta llegar a un pico en el cual se hicieron operaciones en torno a los 15.000 u$s/tonelada de promedio.
Esto duró hasta mediados de octubre, porque a partir de allí, debido a los rebrotes de casos de Covid-19 asociados a la proliferación de nuevas cepas del virus, comenzó a generar mermas en los pedidos de los importadores europeos.
Los valores de referencia publicados esta semana por la Asociación de Productores Exportadores muestran que el Rump and Loin Hilton promedia los 13.000 u$s/tonelada, mientras que la tonelada de bife ancho se ubica en torno a 12.500 u$s/tonelada. Son valores que, si bien siguen siendo elevados, comenzaron a “pincharse” en las últimas semanas.
Mientras tanto, el precio del novillo mestizo para exportación en la Argentina es de unos 430 pesos el kilo de carne en gancho, lo que significa que el productor está percibiendo 250 a 260 $/kg vivo, niveles de precios similares a los que se pagan por los mejores lotes livianos que se venden en el consumo interno.
Se trata de valores realmente altos para la industria frigorífica exportadora, porque, con el tipo de cambio oficial (intervenido por el gobierno), implican unos 4,30 u$s/kg en gancho, una cifra que supera por primera vez el promedio de referencia de Uruguay, que ronda los 4,00 a 4,05 u$s/kg en gancho.
La tendencia es marcada a la suba, según indican consignatarios e industriales, debido al faltante del producto, que en buena medida se explica por la “limpieza” de proveedores de hacienda Hilton realizada este año por el Senasa.
El elevado valor de la hacienda producido por escasez de oferta y distorsiones cambiarias, junto con derechos de exportación (9,0% en el caso de la carne vacuna) y la cuotificación de exportación (“cepo”), explican la notable caída de las ventas externas en octubre pasado.
La entrada Comenzaron a desinflarse los precios de exportación de los cortes Hilton por los rebrotes de Covid-19 en Europa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Argentina insólita: El propio documento oficial del “Plan Ganadero” reconoce que el problema real es la inflación y no la falta de oferta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No se trata del incremento del precio de la carne vacuna, que por cierto tuvo un salto muy importante en 2020, cuando subió casi 80% porque la pandemia modificó los patrones de consumo de ese y muchos otros alimentos, sino del hecho de que el problema “real” es del orden estructural.
No es la exportación el principal factor que impide a muchos acceder plenamente al consumo de carne vacuna –un activo cultural y social clave para los argentinos–, sino el bajo poder de compra del salario, producto, precisamente, de la inflación, que no es otra cosa que un impuesto indirecto cobrado por el gobierno.
“En lo que va de 2021, el ratio entre salario mediano y kilos de asado llegó a ser inferior a 100 veces, lo que representa el peor valor desde por lo menos 1995”. ¿De dónde sale esta afirmación? Nada menos que del texto del propio “Plan Ganadero Nacional” diseñado por el gobierno de Alberto Fernández.
Y luego agrega: “Como se observa (en el gráfico) las subas de salario por encima del precio de la carne van de la mano con un mayor consumo local”. Veamos entonces el gráfico.
Y entonces, como los salarios no van a mejorar su poder de compra ni la inflación va a ceder, ¿qué hacemos? Pues no queda otra receta más a mano para un kirchnerista que echarle la culpa a otro, que en este caso, casualmente, es un “viejo enemigo”, el sector agropecuario en general y ganadero en particular. Y así se aplicó el “cepo cárnico” que afectó a toda la cadena.
Además, insólitamente, el mismo documento oficial indica que no hay un problema de abastecimiento de carnes. “Desde los años’90, hubo un incremento notable de la producción aviar y porcina que ha ido de la mano de un gran crecimiento del consumo local de este tipo de proteínas. Si bien el consumo de proteína bovina ha ido cayendo, el aumento del consumo de carne aviar y porcina lo compensa”.
Es decir: no existe un déficit de proteínas, especialmente si tenemos en cuenta que además tendríamos que sumar el aporte de la carne ovina, caprina y el pescado, además del componente presente en la economía informal.
Aun así, a pesar de la evidencia empírica, se decidió echarle la culpa al sector exportador de carne vacuna. “Desde 2015, el ratio de exportaciones subió año tras año hasta rozar el 30% en 2020 y, si bien hubo un incremento de la producción, el consumo local se contrajo, debido a que el aumento de las exportaciones más que compensa el de la producción”. Malos exportadores que le sacaron el bocado de carne de la boca a la gente. Malos malos.
Pero nada se dice sobre los miles de millones de dólares que aportó la venta de carne vacuna al extranjero, ni los millones de dólares que los industriales y ganaderos invirtieron en los últimos años, ni del empleo generado, todo un círculo virtuoso que se frena por la decisión del gobierno teñida del clima electoral y de los prejuicios contra el sector.
Igual, no es necesario que diga nada al respecto, porque el propio documento oficial refleja las propias contradicciones presentes en la política instrumentada contra el sector pecuario.
La entrada Argentina insólita: El propio documento oficial del “Plan Ganadero” reconoce que el problema real es la inflación y no la falta de oferta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>