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La entrada Nicolás Pino: “Nuestra postura es que se permita el libre comercio para que podamos asegurar una mayor producción de carne” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“No es lógico que se nos corte la posibilidad de exportar; es una pésima decisión”, indicó Nicolás Pino, productor agropecuarios, comercializador de carne y flamante presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
“Ayer me tocó estar en un almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP), institución de la cual la SRA es fundadora, en el cual el ministro de Economía Martín Guzmán dijo que el país necesita más producción exportable y exportar más. Y nosotros no podríamos estar más de acuerdo con eso”, indico a Bichos de Campo.
Está claro que, más allá de lo que finalmente acuerde el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC) con funcionarios del gobierno nacional, desde la SRA, entidad integrante de la Comisión de Enlace Agropecuaria, no se aceptará ningún condicionante orientado a restringir la libertad de comerciar.
“Nuestra postura es que se permita el libre comercio para que, desde nuestro sector, podamos asegurar una mayor producción de carne para los argentinos y para generar divisas”, afirmó el presidente de la SRA.
La SRA acaba de formalizar su ingreso al Consejo Agroindustrial Argentina (CAA), de manera tal que ahora ya están las cuatro entidades que integran la Comisión de Enlace dentro de esa supra-entidad integrada hasta el momento por 64 instituciones del ámbito agroindustrial.
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]]>La entrada Basterra: “Macri representó al porteño que despreció al interior y esto esperamos que en la Argentina no se vuelva a repetir” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Estamos construyendo una política federal para poder incrementar la producción de carne y poder resolver de una manera más comprensiva el equilibrio que demanda poder aprovechar la oportunidad de generación de divisas en el comercio exterior, pero también garantizar el consumo en nuestro país”, apuntó el funcionario durante una charla en línea ofrecida anoche en un evento organizado por el Instituto Independencia.
“Bajo ningún aspecto podemos aceptar que se nos ubique en una posición anti-campo, contraria a la producción agropecuaria”, afirmó Basterra, para luego agregar que “nuestro ministerio enfrenta esa tensión que existe entre la generación de divisas para pagar la fiesta macrista” y “la necesidad de nuestra población de acceder a alimentos en cantidad y calidad suficiente de manera accesible”.
Según el funcionario, “todos los ministerios” nacionales están enfrentando “este desafío, que es generar divisas necesarias para el desarrollo, pero no a costa de que nuestra población no acceda a los alimentos”.
“Hemos tomado medidas que pueden parecer para algunos contrarias a la producción agropecuaria, como el cierre a las exportaciones de maíz (a fines del año pasado), pero lo que hicimos en ese momento fue decir paremos la pelota y discutamos cómo hacer que nuestros productores de huevo, de pollo, de cerdos dispongan de maíz porque no había maíz”.
Basterra dijo que “eso habilitó la constitución no sólo de la mesa del maíz, sino de la mesa del trigo. Y en dos días se resolvió el tema; al tercer día me entregaron un acta, que fue un viernes, y el día lunes se abrió (la exportación de maíz). ¿Qué titularon los diarios? ‘Marcha atrás del gobierno’ y no ‘Una exitosa gestión del presidente (Alberto) Fernández que logró que la oferta y la demanda se encuentren”.
El ministro dijo que en el marco de los acuerdos también debe incluirse el fideicomiso aceitero para garantizar la venta del aceite de girasol a precios accesibles en el mercado interno.
En cuanto a la suspensión temporaria de las exportaciones de carne bovina, Basterra dijo que “acá no se trata de que el que pierda sea el productor, sino de que todos hagan un esfuerzo: el comercializador, el frigorífico, el supermercado y obviamente también los productores. Pero no puede caer –sin duda– todo el esfuerzo sobre los productores. Y es por eso que optamos por la búsqueda de acuerdos y cuando tiene que actuar, actúa, como lo estamos haciendo ahora”.
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]]>La entrada Cero en historia: Los frigoríficos exportadores no aprendieron la lección y se cortaron solos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero los frigoríficos exportadores que integran el Consorcio ABC decidieron desafiar las lecciones de la historia y probar suerte. Negociaron por su cuenta un “acuerdo cárnico” al tiempo que, casualmente, comenzaban a aparecer diferentes normativas oficiales tendientes a favorecerlos, como el cuarteo obligatorio y restricciones para aquellos osados emprendedores que se animan a exportar sin una planta industrial propia.
Pero, mientras que durante la primera gran intervención del mercado cárnico (2006/2015) la factura llegó con el postre, esta vez la trajeron cuando recién estaban empezando a mirar la carta. Los tiempos de la historia se aceleran.
Pocos días después de firmar un acuerdo en el cual los principales frigoríficos exportadores se comprometían a entregar 8000 toneladas mensuales de cortes bovinos a precios subsidiados, el presidente Alberto Fernández tuvo una mejor idea: cerrar las exportaciones para incrementar la oferta interna de carne.

Se le podría haber explicado al presidente que la faena bovina está distribuida en cientos de operadores, la mayor parte de los cuales abastece al mercado interno; que la mayor proporción de lo que producen los exportadores son cortes destinados al mercado chino que resultan incomibles para el consumidor argentino; que, al desintegrar una media res, el número de cortes que pueden obtenerse de la misma es limitado; que hay algo llamado “mesa de las carnes” que puede ser convocada para estos casos. Pero ya era tarde.
El Consorcio ABC, que inicialmente se propuso como interlocutor válido del sector, debe asumir la responsabilidad de cumplir con el deseo del presidente: que bajen los precios de todos los cortes vacunos populares. Todos. No una cuota mensual de 8000 ni de 16.000 toneladas.
En definitiva, lo que seguramente se vendió puertas adentro de la entidad como una gran oportunidad que no se puede desaprovechar, se transformó en un pestañeo en un gran problema que expandió sus esquirlas hacia los demás eslabones de la cadena cárnica.
El resultado: los frigoríficos que integran el Consorcio ABC deben resolver por su propia cuenta y costo el deseo presidencial para destrabar el cierre de exportaciones, una medida que, ante los ojos de Alberto Fernández, representa un incentivo extraordinario para promover la creatividad de sus subordinados.
La cuestión es que, una vez resuelto el deseo presidencial, sólo puede esperarse un crecimiento de las tensiones presentes dentro de la cadena cárnica, dado que nadie querrá hacerse cargo del costo del subsidio forzoso impulsado por la administración kirchnerista, comandante indiscutible de la deglutida coalición peronista que asumió el gobierno a fines de 2019.
En tal escenario, cabe esperar un creciente nivel de conflictividad intrasectorial que, seguramente, representará una gran oportunidad comercial para aquellos que puedan vender confianza.
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]]>La entrada Sigue el conflicto con el campo ante la dificultad del gobierno para comprender que en el mercado de carne bovina no funciona el “comando automático” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A diferencia de lo que sucede en los demás sectores agroindustriales –como puede ser el caso del aceitero, molinero y avícola–, en el sector cárnico vacuno los principales funcionarios del gobierno de Alberto Fernández siguen sin comprender la dinámica del funcionamiento de la actividad y eso impide que puedan entender quiénes son y qué poder de influencia tienen los múltiples interlocutores del sector.
Los primeros pasos, en ese sentido, consistieron en negociar con el sector exportador, el cual, a cambio de restricciones orientadas a dificultar la viabilidad del negocio de los matarifes, se comprometió a colocar una cierta cantidad de cortes bovinos en el mercado interno a precios subsidiados.
Cuando comprendieron el limitado alcance de esa negociación, los funcionarios del gobierno optaron por cerrar las exportaciones de cortes que no se consumen en el mercado interno y sumar nuevos actores a la mesa de negociación –frigoríficos consumeros y matarifes–, pero éstos son tantos y están tan desagregados regionalmente que los funcionarios del gobierno de Alberto Fernández, acostumbrados a “bajar” órdenes en una estructura de mando vertical, se marean con facilidad.
La desorientación presente en el núcleo duro del gobierno argentino quedó en evidencia con las declaraciones realizadas por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en lo que respecta a la cuestión cárnica.
“La negociación por el precio de la carne es sencilla. Ya hace tiempo veníamos generando diálogo con el sector exportador para buscar un precio adecuado que se estacione en las posibilidades de los ingresos que tienen las familias argentinas”, aseguró Cafiero en una entrevista concedida a Radio 10.
Pero Cafiero juzgó insuficientes tales negociaciones porque “el precio de la carne venía creciendo indebidamente y entonces la decisión que tomó el presidente fue cerrar las exportaciones y esperar ahí sí que el sector exportador traiga una propuesta para resolver una ecuación que es muy sencilla, que haya exportación, que mejore la calidad exportadora (sic), que generen ingresos genuinos de divisas, que es muy valorable, pero no a costa de poner en crisis la mesa de los argentinos y alimentación de nuestra gente. Lo que necesitamos es que el sector traiga una propuesta y que sea contundente”.
Pero, nuevamente, el sector exportador está muy lejos de poder ser un interlocutor válido para las pretensiones de “comando automático” de la lógica gubernamental, dado que, por ejemplo, los principales diez frigoríficos argentinos representan un 18,8% del total de la faena realizada en el primer cuatrimestre del año en un sector que tuvo en el período a 3616 operadores, 2475 de los cuales faenaron menos de 300 cabezas en los primeros cuatro meses de 2021. Adicionalmente, la mayor parte de lo que vienen faenando los frigoríficos exportadores en los últimos años son vacas para elaborar cortes que no se consumen en el mercado interno.
Manual básico para entender qué es una vaca conserva y por qué nosotros no la consumimos
El jefe de Gabinete indicó –mostrando lo poco que conoce del tema– que el cese de comercialización de hacienda se hizo “con intenciones políticas del sector agropecuario; nosotros con los que venimos trabajando son con los que realmente tienen la participación en la exportación y en el mercado cárnico; los otros están haciendo política”.
El propio presidente, por su parte, ratificó el razonamiento de Cafiero al afirmar que no está dispuesto a dar marcha atrás con la medida hasta que no bajen los precios de la hacienda. “Yo lo que quisiera es que los formadores de precios se den cuenta de que los argentinos no tienen porqué pagar la carne al mismo precio que se paga afuera”, manifestó el presidente sin advertir que el mercado cárnico bovino es, en términos de teoría económica, un mercado de “competencia perfecta” en el cual ninguno de los miles de participantes tiene poder suficiente para imponerle un precio de compraventa a otro.
Los integrantes de la Comisión de Enlace, Daniel Pelegrina (SRA), Jorge Chemes (CRA) Carlos Iannizzotto ( Coninagro) y Carlos Achetoni (FAA), prevén entonces que tendrán que extender la medida de fuerza si los principales funcionarios del gobierno siguen sin comprender la dinámica del asunto e insisten en cerrar el mercado exportador con el propósito de deprimir el valor de la hacienda liviana que no se destina a mercados externos.
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]]>La entrada El gobierno vuelve a probar con una receta que destruyó al sector cárnico argentino y cierra las exportaciones por 30 días se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El Ministerio de Desarrollo Productivo (nombre que a esta altura parece más una broma que otra cosa) anunció esta noche que procedió a cerrar las exportaciones de carne por el término de 30 días “como consecuencia del aumento sostenido del precio de la carne vacuna en el mercado interno”.
La noticia, que fue adelantada por el propio presidente Alberto Fernández a representantes del ámbito frigorífico poco antes de ser ser anunciada, tomó por sorpresa al sector, dado que apenas unos días atrás habían anunciado un “acuerdo cárnico” que, supuestamente, iba a garantizar el flujo de ventas externas –en el marco de un esquema regulatorio comandando por la Secretaría de Comercio Interior– a cambio de comercializar al menos 8000 toneladas mensuales de cortes a precios subsidiados con recursos propios de la industria
La canasta cárnica bovina medida por el Indec en la ciudad de Buenos Aires –integrada por asado, carne picada, nalga, paleta y cuadril– registró una suba interanual del 78% en abril pasado, una cifra muy superior al promedio de los alimentos, cuyo ajuste en el período fue del 43,2%. Irónicamente, buena parte de ese aumento se explica por el déficit de oferta de hacienda provocado por por la intervención promovida por el primer gobierno kirchnerista entre 2006 y 2015.
En las últimas semanas se registraron diferentes manifestaciones por parte de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, respecto de intervenir las ventas externas de alimentos, al tiempo que referentes y medios oficialistas están haciendo grandes esfuerzos para asociar la inflación con el precio de los productos agropecuarios.
En ese contexto, el núcleo de funcionarios kirchneristas, que viene ganando cada vez más posiciones de poder en el ámbito de la coalición gobernante integrada por diferentes fuerzas del peronismo, pretende imponer una completa regulación del comercio exterior de productos agroindustriales, similar a la que, en la década pasada, provocó una liquidación histórica de más de diez millones de cabezas bovinas y destruyó la producción argentina de cereales en general y de trigo en particular.
De hecho, la semana pasada el director nacional de Control Comercial Agropecuario, Luciano Zarich, se reunió con representantes de la industria frigorífica para prometerles que la nueva Declaración Jurada de Exportaciones de Carnes (DJEC) no actuaría como una traba al comercio de tales productos. Aunque, luego de la noticia conocida esta, tal promesa quedó en el olvido.
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]]>La entrada Otra vez: El gobierno argentino estableció el procedimiento para comenzar a restringir de manera discrecional las exportaciones de carnes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No hará falta esta vez –como sucedía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner– completar planillas y planillas porque los datos a partir de los cuales trabajarán los agentes de Control Comercial Agropecuario provendrán de los registros del Sistema Malvina de la AFIP.
La cuestión es que, una vez ingresados al Ministerio de Agricultura los datos de la operación de comercio exterior del Sistema Malvina –cantidad, valor FOB, destino, etcétera–, esa información se transformará por arte de magia en un DJEC, el cual, según indica la disposición 59/2021, quedará en un estado “pendiente”.
Una vez realizada la evaluación de la DJEC por los agentes de Control Comercial Agropecuario, “de no mediar rechazo u observaciones, se la considerará aprobada de manera automática a las 19:00 horas del tercer día hábil de la fecha de oficialización” del DJEC. Es decir: como mínimo las DJEC permanecerán en suspenso durante tres días hábiles.
Sin embargo, la disposición 59 indica “cuando lo considere oportuno o a solicitud de la Secretaría de Comercio Interior”, se “podrá requerir documentación respaldatoria a los operadores y/o información adicional a los distintos organismos públicos”. O sea que pueden llegar a ser bastante más que tres días.
Y si los agentes descubren “inconsistencias insalvables en el proceso de evaluación”, la DJEC será rechazada. Pero la disposición 59 no especifica cuáles serían tales “inconsistencias”, con lo cual el mecanismo queda habilitado para tomar decisiones arbitrarias al respecto.
En aquellos casos donde los agentes detecten “inconsistencias, anomalías y/o discrepancias subsanables en la evaluación de la DJEC”, se podrá “requerir al operador información y/o documentación respaldatoria y/o complementaria a los fines de ser analizada para ser aprobada o rechazada definitivamente”. Un marco normativo por demás adecuado para garantizar la seguridad de las operaciones pactadas con clientes del exterior.
La disposición además indica que los exportadores de carnes comprendidos en la medida –vacuna, porcina, aviar y ovina– deberán ingresar al portal del Ministerio de Agricultura “para ver el estado de sus DJEC”. Cuando la DJEC sea aprobada, el sistema permitirá imprimir un certificado que deberá ser presentado ante la Dirección General de Aduanas para poder proseguir con el trámite de exportación.
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]]>La entrada ¡Ojo con la cadena de frío! Una pyme creó un dispositivo para controlar la temperatura de los alimentos refrigerados durante su transporte se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Los termógrafos que se usan generalmente tienen una bobina muy precaria. Se colocan en la caja donde va embalada la carne, ya sea enfriada o congelada dependiendo de la modalidad de venta. Lo que suele ocurrir es que no son precisos y se agota su batería”, explicó a Bichos de Campo Francisco Casciaro, uno de los socios del proyecto.
Frente a ese panorama crearon Datametric, un termógrafo que cuenta con un software que permite registrar la temperatura ambiente cada 30 minutos, con un error de medio grado. “Se despierta, toma la temperatura y se duerme. Así logramos una autonomía de por lo menos 100 días”, indicó Casciaro.

El usuario luego puede controlar las mediciones del dispositivo mediante una app que se conecta por bluetooth –ya está desarrollada para Android y próximamente estará disponible para IOS- y ver un registro que incluye fecha y hora. También se conecta con la nube por lo que el cliente recibe en su correo todo el reporte final.
El producto cuesta 80 dólares y por mes se producen entre 250 y 300 unidades. Se considera descartable cuando es utilizado para exportación ya que en difícil recuperarlo. Sin embargo, si el cliente lo regresa, la empresa se encarga de formatearlo para continuar usándolo y en ese caso sólo se paga un valor diferencial.
“Si existiera un convenio con los grandes frigoríficos exportadores estaríamos dispuestos a que sea al costo. Al mercado local no lo vendemos, sino que lo damos en comodato por un abono mensual. Cada cuatro meses hacemos un recambió”, señaló el ingeniero.
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]]>La entrada Misterio: Detectaron a quince exportadores de carne que no liquidaron divisas para saltarse al “cepo cambiario”, pero nadie quiere decir quiénes son se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Es decir: casi 450 participantes más en un negocio que se achica. La teoría económica indica que la mayor competencia contribuye a eficientizar el sistema de formación de precios, que es la clave para que los mercados funcionen de manera adecuada. Pero la teoría económica funciona si se trata de una demanda genuina, porque si tiene alguna otra motivación, entonces el factor introducido puede resultar distorsivo.
Las empresas integrantes del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y de la Unión de la Industria Cárnica Argentina (Única) indicaron que fiscalizaciones realizadas por agentes del Senasa, la Aduana y la Dirección de Control Comercial Agropecuario detectaron “la existencia de una decena de operadores en situación irregular que no poseían inscripción como exportadores en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA) y que “utilizan maniobras de triangulación con empresas radicadas fuera del país y posibilitarían el ingreso de divisas por fuera del mecanismo natural de liquidación de exportaciones”.
Es decir que, luego de concretar embarques de cortes cárnicos, no liquidaban el total de las divisas correspondientes a la operación de comercio exterior en el plazo máximo determinado de 180 días, para derivar las divisas a cuentas en el exterior y evitar el “cepo cambiario” que confiere a los exportadores 97,2 pesos por dólar ingresado al sistema en lugar de los 146,2 pesos correspondientes si se toma como referencia el tipo de cambio “contado con liquidación” (CCL).
Se sobreentiende que eran empresas que estaban habilitadas como “usuarios de faena”, es decir, que podían contratar el servicio en algún frigorífico y disponer de la carne para venderla en el mercado que quisieran. Pero, al parecer, esas quince empresas no estaban habilitadas en el RUCA en la categoría correspondiente, que es “exportador sin planta”. Aún así exportaron y habrían cometido un supuesto fraude.

La primera pregunta qué habría que hacerse es cómo esos usuarios de faena exportaron si no estaban debidamente inscriptos en el RUCA. Es decir, como la Aduana habilitó esos embarques (allí se maneja el verdadero registro de empresas exportadoras e importadoras de la Argentina) y cómo el Senasa les extendió los certificados sanitarios necesarios para vender carne con destino a mercados externos. Además, resta averiguar cuáles fueron las empresas frigoríficas con las cuales trabajaron dichos “exportadores sin planta” y cómo las mismas se expusieron a prestar servicios de faena para un operador que no estaba matriculado como corresponde en el RUCA,.
El propio Senasa admitió la fragilidad en sus mecanismos de control la semana pasada, al dictar una resolución que determina que, a partir de ahora, deberá consultar también los padrones del RUCA, además de los de la Aduana, antes de comenzar a tramitar certificaciones de comercio exterior.
Por medio de un comunicado, las tres entidades frigoríficas aseguraron que los operadores irregulares detectados ahora “fueron suspendidos provisoriamente, interdictándose mercadería producida y motivando la investigación por parte de otros organismos intervinientes”, mientras que “los frigoríficos que prestaban el servicio de faena fueron también notificados de abstenerse de realizar actividad comercial con estos operadores irregulares y son pasibles de sanciones”.
Ahora viene la parte insólita de la noticia: Bichos de Campo solicitó a integrantes de las entidades frigoríficas, del Senasa y del Ministerio de Agricultura que identifiquen a las empresas exportadoras que participaron de las maniobras irregulares. Pero nadie quiere dar los nombres. ¿La razón? Sin explicaciones.
Una hora después de la difusión del comunicado de las tres entidades frigoríficos, el propio Ministerio de Agricultura emitió un parte de prensa al respecto, en el cual se remarca que “como resultado de distintas investigaciones se logró desnudar la operatoria de varias organizaciones que se dedicaban a la exportación de carne y granos con la finalidad de evadir los controles del Estado Nacional para su propio beneficio, en competencia desleal sobre el resto de los operadores y en grave perjuicio para las arcas públicas”.
Tales acciones –añade– “responden al objetivo de la cartera agropecuaria nacional de transparentar el comercio exterior de los productos agropecuarios, haciendo cumplir con las reglamentaciones vigentes en materia sanitaria y comercial, además de la supervisión del cumplimiento de las regulaciones impositivas y cambiarias”.
El comunicado oficial menciona que se suspendieron a 15 empresas exportadoras (algo raro, porque en el mismo comunicado dice que su principal delito es no haber estado inscriptas en el RUCA) y que se encuentran interdictas más de 40 toneladas de carne congelada que tenían destino de exportación. Pero no menciona un solo nombre de las firmas involucradas.
“Una vez finalizadas las inspecciones, el Ministerio nacional procederá a realizar las respectivas denuncias a cada organismo según su competencia, entre los que se encuentran la Administración Federal de Ingresos Públicos, el Banco Central (BCRA), la Aduana y la Unidad de Información Financiera (UIF), y en sede judicial”, prometió la cartera agropecuaria.
Quizás, cuando comiencen las prometidas demandas judiciales, se pueda conocer su identidad.
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]]>La entrada Por los bajos precios pagados por China, se cayeron los ingresos por exportaciones de carne vacuna a pesar del aumento de los envíos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para las naciones que concentran la mayor parte de la exportación de carne vacuna en China –como es el caso de la Argentina, Brasil y Uruguay– no se trata, por cierto, de una buena noticia. Y los números lo confirman.
Durante el primer mes del presente año se registraron exportaciones argentinas de carne bovina enfriada, congelada y procesada por 48.200 toneladas peso producto a un valor FOB promedio de 4127 u$s/tonelada que generaron divisas por 199 millones de dólares.

Respecto del mismo mes del año pasado, en enero de 2021 se registró un crecimiento en el volumen del 15%, pero con una caída en la facturación del 12% debido a una caída del 23% en el valor promedio, según datos oficiales recopilados en un informe publicado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

La caída en divisas se debe a los menores precios que paga China, que represento en enero pasado el 75% del total de los envíos. La nación asiática pagó en el arranque del año un promedio de 3385 u$s/toneladas, mientras que Alemania, los Países Bajos e Italia, que llevan los cortes pemium de novillos como lomo, cuadril y bife, abonaron entre 7600 y 8300 dólares la tonelada.

Pero, según datos de la Asociación de Productores Exportadores (Apea), a partir del presente mes de febrero los precios de exportación comenzaron a mejorar.
Los importadores europeos están pagando 12.000 a 13.000 dólares por tonelada por los cortes Hilton, una cifra que representa el doble de lo pagado en noviembre del año pasado, a causa de la recuperación del consumo alineada con una mayor vida social a la salida del invierno europeo.
En el caso de China, por el garrón y brazuelo se paga 5800 dólares la tonelada, lo que significa una mejora del 7% con relación a los valores registrados en enero pasado. Por el set de 24 piezas, el valor de referencia está en 4900 dólares, lo que implica una suba del 8%. Y esa mejora en los valores se presenta en el período estacional de menor demanda –fines de los festejos por el Año Nuevo Chino–, lo que indicaría que a la nación asiática le sigue faltando carne pese a los esfuerzos realizados por aumentar la producción local.
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]]>La entrada Según el USDA, en 2019 Argentina vuelve a ser el 5° exportador mundial de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El incremento de las exportaciones en los últimos 3 años fue de 150% y se consolidó gracias a la mayor demanda de China. Además por los estímulos que dieron las políticas oficiales, entre los que se cuentan la quita de Roes y de retenciones que duró hasta hace pocas semanas, también por los reintegros fiscales y un dólar que en el último año duplicó su valor al pasar de los $17,5 en la primavera pasada, a los actuales $35 / 37 y con picos de $40.
En los últimos años el salto en las exportaciones de carne vacuna fue notable. En 2015 sumaron menos de 200 mil toneladas, en 2017 llegaron a 315 mil según el registro de la secretaría de Agroindustria y para este año si se mantiene el ritmo alcanzado en enero-septiembre superarían las 500 mil.
En tal sentido el analista Víctor Tonelli, estima que a fin de 2018 el total sumaría 520 mil toneladas en gran medida gracias a la liquidación del rodeo de cría. “El productor no tiene otra forma de financiar su estructura y costo de vida porque las tasas son muy altas y entonces se desprende de vacas aprovechando los buenos precios que paga la exportación”.
Tonelli ve con optimismo el futuro inmediato en la ganadería. El analista considera que la alta faena de vacas generará un faltante el próximo año, lo que impulsaría los precios de esa categoría. Y también espera una mayor disponibilidad de maíz, en consecuencia precios convenientes para el engorde lo que se combinaría con una menor oferta de terneros (porque el servicio 2017/18) cuyos precios en consecuencia también se afirmarían luego de un año de fuerte deterioro de su valor que derivó en importantes pérdidas para la cría.
La entrada Según el USDA, en 2019 Argentina vuelve a ser el 5° exportador mundial de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
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