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La entrada País de locos: Por fin el Estado se acordó de controlar a la aviación clandestina y los aplicadores registrados lo festejan se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En tiempos en que la actividad está sometida a una enorme presión social para hacer bien las cosas en materia de cuidado del ambiente y la salud, parecía un despropósito absoluto que el Estado -en sus distintos niveles- permitiera en pleno siglo 21 que hubiera aviones que aplicaban agroquímicos sobre los cultivos (o sobre las escuelas rurales, no sabemos porque eran justamente clandestinos) sin tener ningún tipo de control. Pero sucedía. Lo denunciaban sus pares que sí estaban registrados.
Este es aquel programa:
Todo este recuerdo viene a cuento de que recién ahora, dos años y medio después de aquella emisión y a más de 90 años de la aparición de la aviación agrícola en el país, leemos con algo de expectativa un comunicado que da cuenta de que “durante la semana pasada, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) realizó inspecciones de seguridad operacional sobre empresas de Trabajo Aéreo y aeronaves agrícolas en la provincia de Entre Ríos” y “detectó aviones aeroaplicadores que no contaban con las habilitaciones correspondientes en dos localidades de la provincia”.
Albricias. Los integrantes de FAERCA celebran en dicho comunicado el hecho de que “la aeroaplicación clandestina” haya quedado “en la mira”. Nosotros nos preguntamos por qué pasó tanto tiempo.
Como sea, por primera vez en años se sabe de un operativo de la ANAC y eso es bienvenido. Contaron los aeroaplicadores bien registrados que la fiscalización se llevó a cabo en las localidades de San Salvador y Villaguay, “luego de haberse recibido varias denuncias de actividad agroaérea clandestina”.
Es decir, que la ANAC reaccionó recién luego de las denuncias, porque sigue sin conocer al parecer qué cantidad de aviones aplicadores existen en el país, cuántos están registrados, cuantos están en condiciones de volar, quiénes son sus pilotos, y otros etcéteras elementales en cualquier país normal, que no parece ser nuestro caso.

“Según informó la ANAC, se detectaron aeronaves aeroaplicadoras que no contaban con matrículas ni cumplían tampoco las condiciones mínimas de seguridad, dado que estaban ensambladas sin la intervención de personal calificado ni certificado” contó FEARCA, que manifestó su apoyo “a la presencia en territorio de la ANAC”.
“Desde hace años, la Federación viene reclamando a la autoridad aeronáutica mayor presencia en territorio y mayor interacción con las autoridades legales para una efectiva fiscalización de la actividad agroaérea. Cada acción en este sentido, cada nota presentada y cada planteo fueron oportunamente informados a la comunidad agroaérea”, indicó la cámara de los aviones bien registrados, que suelen pagar por los platos rotos de los pecadores.
En ese mismo sentido, FEARCA reconoció que “el trabajo aéreo clandestino constituye la principal causa del reclamo ambientalista dirigido a la aviación agrícola en su conjunto, dado que el desapego a las normas de los evasores no se limita a las reglamentaciones aeronáuticas, sino especialmente a las protectoras del medio ambiente”.
La consecuencia de esta inacción de control y registro por parte de las autoridades es que “los aeroaplicadores legales quedan expuestos ante la sociedad por las prácticas desaprensivas de los ilegales, que al encontrarse fuera del sistema eluden todos los mecanismos de fiscalización, por lo que las acusaciones y cuestionamientos terminan siendo soportados siempre por quienes están en regla”.
Tras expresar su apoyo a las autoridades de la ANAC, los pilotos inscriptos recordaron que esta ofensiva sobre la aviación clandestina “también merece ser respaldadas desde la perspectiva comercial, pues desbaratan la competencia desleal que desde hace años padecen los empresarios legales a manos de los clandestinos, lo que ha degenerado en una auténtica depredación del mercado”.
Por si quieren verlo, este es otro programa de Bichos de Campo sobre el tema, pero ya con aviones que no solo están registrados sino que además certifican su actividad son el sello IRAM:
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]]>La entrada Un convenio busca que se generalice la certificación IRAM de buenas prácticas en las empresas de aviación agrícola se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esos eran los pioneros, la vanguardia. Ahora un convenio intenta generalizar la certificación de BPA en las aplicaciones aéreas de agroquímicos.
Lo firmaron la empresa Syngenta, que es una de los líderes en el mercado de ese tipo de insumos; la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca), que agrupa a buena parte de los aviadores agrícolas; y la Cámara de Aeroaplicadores de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA), que integra a esas empresas en el territorio donde la certificación bajo normas IRAM a dado sus primeros pasos.
Mirá el programa de Bichos de Campo sobre este asunto:
En principio, mediante este convenio las partes se propusieron desarrollar un manual para la implementación de la implementación de la Norma IRAM 14130, a modo de complementar las capacitaciones en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) que vienen impulsando.
La Norma 14130 refiere a las “Buenas Prácticas Laborales Agrícolas” y su cumplimiento viene acompañado de una certificación que avala el trabajo realizado por el titular del certificado, teniendo en cuenta la legislación aplicable, las normas de seguridad e higiene, las condiciones del equipo y el tratamiento de los envases para garantizar que las aplicaciones fueron seguras y eficientes.
“Es un orgullo para nosotros ser la única empresa que trabaja de la mano de estos actores con el objetivo de que las empresas aeroaplicadoras continúen certificando esta Norma en pos de una producción cada vez más segura y amigable con el ambiente”, señaló Guillermo Delgado, gerente de Negocios Responsables y Sustentables de Syngenta para Latinoamérica Sur.
Será un orgullo para ellos, pero debería ser motivo de preocupación que todo el resto de las empresas no se pongan en línea.
Danilo Cravero, director ejecutivo de Fearca, aseguró que este tipo de certificación “es una manera de demostrarle a la comunidad que se protege la salud de las personas y que se es amigable con el ambiente”.
La entrada Un convenio busca que se generalice la certificación IRAM de buenas prácticas en las empresas de aviación agrícola se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada En Córdoba, los aviones agrícolas ayudan cuando hace falta para combatir los incendios. ¿Pero quién coopera con ellos? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Y aunque dicho así puede parecer obvio, en Córdoba los aviones aeroaplicadores se han transformado en una herramienta más para combatir los incendios. ¿Es obligatorio modificar el avión, agregándole una compuerta hidráulica, para que pueda ser hidrante? Aunque no es excluyente, porque ante una situación de emergencia el avión podría funcionar de igual forma, las condiciones de habilitación lo vuelven necesario.
Más allá de lo técnico, la clave está en que el piloto adquiera la habilitación adicional de piloto forestal, realizando el curso pertinente. Pero esto no es barato y el piloto aeroaplicador que desee colaborar deberá poner de su bolsillo.

“Han existido durante mucho tiempo trabajo de ayuda a bomberos regionales en puntos del país en donde hay aeroaplicadores. Es Córdoba en donde más intervenciones hemos tenido y lo que le propusimos al gobierno provincial es que cuando la dirección aeronáutica de la provincia no pueda cubrir el requerimiento de los bomberos de las distintas regiones, nos cubran los costos de la operación”, dijo Diego Martínez, vicepresidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca).
“Para una empresa privada, para una pyme, cuyos costos son en su mayoría en dólares, se nos hace muy difícil. Nosotros mantenemos nuestra infraestructura, nuestras habilitaciones, nuestras aeronaves y nuestros seguros. No estamos en condiciones de realizar determinadas intervenciones para colaborar una o dos veces al año con nuestros bomberos locales, pero no queremos dejar de colaborar”, agregó Martínez.
En este sentido, los aeroaplicadores conocen las limitaciones del trabajo y no buscan extinguir incendios en las sierras, sino ser una herramienta para situaciones particulares. El diseño de estos aviones es ideal para trabajar a bajas distancias y lograr aplicaciones más directas.

Es por eso que en 2018 la Cámara Provincial de Aeroaplicadores puso por escrito este pedido al gobierno de Córdoba mediante un convenio que estipulaba la colaboración estatal a los aeroaplicadores que pusiesen sus aviones a disposición.
“Como operadores tenemos que hacer un curso específico para obtener la habilitación y decirle a la compañía de seguros que necesitamos la cobertura extensiva de incendios. Nosotros lo asumimos pero con el compromiso de que del otro lado, cuando nos necesiten, nos cubran”.
En más de una oportunidad, desde la provincia se ha indicado que la mayoría de los aviones hidrantes están destinados a contener los focos activos en las sierras. A pesar de ese panorama y con dos años ya sin respuesta, los aeroaplicadores de las distintas zonas de Córdoba se muestran a disposición de aquellos cuarteles de bomberos que necesiten de su ayuda.
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]]>La entrada Langostas: Senasa recurrió a los aviones agrícolas para seguirlas y combatirlas antes del amanecer se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La primera manga de langostas entró el 21 de mayo a Formosa desde Paraguay, luego de estar unos días volvieron al país vecino y reingresaron el 28 de mayo por el departamento de Pilagás (este de Formosa). Ya recorrieron Chaco, Santa Fe y Corrientes y se encuentran en las cercanías de la provincia de Entre Ríos.

La manga detectada es la denominada langosta migratoria sudamericana (Schistocerca cancellata), es una plaga voraz que amenaza a los cultivos, campos de pastoreo y montes naturales de distintos sectores productivos y, en este caso, podría afectar el trigo, las avenas y pasturas para animales.
La única vía de control es la aplicación aérea con productos autorizados por Senasa y en las cantidades correctas. Es por eso que Fearca (la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas) se encuentra al momento trabajando a disposición de las autoridades nacionales de Senasa.
Y lo primero que deben entender es cómo se comporta la plaga en el terreno. “Las langostas se asientan de noche en grandes cantidades, en poco volumen de hectáreas, en un radio de entre 5 a 25 ha.”, contó el aeroaplicador Guido Kindwerley.
El trabajo debe realizarse antes de que salga el sol, cuando la langosta está asentanda, porque luego se mueven y se dificulta mucho la precisión de la aplicación.
“Hay que organizarse para hacer el tratamiento lo más temprano posible, dejar el avión a full de combustible a la noche para salir antes de que aclare, llegar a un horario que no se muevan porque cuando se mueven ya no hay más oportunidad”, aseguró Kindwerley.
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]]>La entrada Por el auge de los cultivos de cobertura, estiman que medio millón de hectáreas ya se siembran desde aviones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Dice un informe de Fearca (la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas) que para este año se estima que lloverán semillas (en especial de cultivos de cobertura) sobre medio millón de hectáreas de campos fértiles del país. Esto, a juicio de los pilotos que las desparramarán en pleno vuelo, significaría un incrementó de casi 40% respecto del año pasado.
Semejante salto denota que algo nuevo está sucediendo en el campo argentino, donde no crece el café. En el informe que agrupa a los aviadores especializados en tareas agrícolas (la más relevante, queda claro, es la aplicación aérea de agroquímicos), parece surgir que esta mayor adopción por parte de los productores de los llamados “cultivos de servicio”, que son aquellos que intentan reemplazar los barbechos químicos en pos de una “agricultura siempre verde”. Esta es la receta que está recomendando Aapresid para salir de la trampa de las malezas resistentes a diversos herbicidas.
La siembra de semillas con aviones no es nueva. “La siembra aérea comenzó, en 1980, de la mano de la Siembra Directa en el sur de Santa Fe”, contó la ingeniera agrónoma y piloto Virginia Zarantonello, que trabaja desde la localidad de Las Parejas, provincia de Santa Fe.

Según Zarantonello, “en mi zona principalmente se siembra avena, centeno, cebada, raygrass y tréboles, aunque últimamente se están incorporando otras semillas como triticale, vicia, villosa y sativa”. Estas siembras se realizan tanto sobre soja o maíz en pie, próximos a cosecharse, para hacer cultivos de Cobertura. También se arrojan sobre lotes sin cultivos para la siembra de pasturas.
Para el piloto e instructor Carlos Careaga, de la empresa Aerofumigaciones Don Alejandro, “la siembra aérea es una actividad tan apasionante o más que la aplicación de fitosanitarios”.
“Hoy en día sembrar se volvió algo de mayor atención y mayor precisión a la hora de realizar este tipo de labor con un avión”. La empresa, radicada en Coronel Bogado, Santa Fe, siembra unas 3.000 hectáreas al año en las zonas de Pergamino, San Nicolás, Ramallo, en Buenos Aires, y en Malbrán y Guardia Escolta, Santiago del Estero.
Cargando semilla de centeno para siembra aerea de cultivo de cobertura. #BPA #Rotacion pic.twitter.com/kaJ0vzeJOO
— Santiago Lorenzatti (@sanlorenzatti) April 22, 2017
“La siembra se está implementando mucho más allá de la ganancia que el cultivo posterior nos deja. Se está hablando de cómo hacer una cama para el próximo cultivo y así usarlo de barbecho y tratar de controlar malezas que suelen aparecer cuando esta cama de siembra queda vacía”, explicó Carlos vinculando claramente el crecimiento de la demanda de aviones para sembrar con los cultivos de cobertura.
“Los cultivos de cobertura se siembran con el cultivo estival aún en pie entrando al lote más temprano, obteniendo en el cultivo de cobertura una notable ventaja sobre las malezas que nacerán a futuro”, explicó Virginia. Y aseguró que “en sistemas ganaderos permite ganar uno o dos meses con esta siembra anticipada y el forraje estará disponible mucho antes para su consumo”.
Para estos planteos, la siembra aérea supone una mayor eficiencia, debido al menor tiempo que insume realizarla y además porque se pueden sembrar grandes extensiones en un tiempo mínimo. También permite sembrar en lotes bajos con exceso de agua, que quizá perderían la capacidad de producir un forraje de calidad para el ganado por no poder entrar a sembrarlo en tiempo y forma de modo convencional.
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]]>La entrada Los aviones agrícolas están en la mira de la sociedad: “Exigimos que se nos controle, pero a todos”, reclaman se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Nosotros somos los más expuestos” a los riesgos de trabajar con agroquímicos, afirmó a Bichos de Campo, Diego Martínez, un piloto con más de 20 años de experiencia en la actividad, argumentando que al estar en contacto directo con los productos que aplican extreman todos los cuidados posibles. No en vano, recordó, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya definió el riesgo de esta actividad: “Está directamente relacionado al grado de toxicidad de los productos y al grado de exposición a los mismos”, indicó.
Mirá la entrevista completa realizada a Diego Martiínez:
Martínez es actualmente el vicepresidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca), que representa a buena parte de la dotación de aplicadores aéreos, pero no a todos, porque sigue existiendo un buen porcentaje de ellos que no están debidamente registrados. El piloto no oculta esa situación sino que insta a las autoridades a enfrentarla y resolverla.
Aprovechamos la charla con Martínez para hacer varias preguntas básicas sobre la actividad. Por ejemplo, si necesitan un permiso básico para realizar este tipo de aplicaciones. El dirigente de los piltoos explicó que no necesitan una sino dos habilitaciones. Por un lado “necesitan una habilitación nacional aeronáutica”. Por el otro, “una habilitación agronómica provincial”.
“Además, los pilotos tenemos una revisión anual obligatoria físico y mental”, aclaró.
A través de esa especie de VTV anual exigida a quienes desafían la gravedad, Martínez considera que se dan garantías a la población sobre el buen uso de agroquímicos, las óptimas condiciones de los equipos y la capacitación de los profesionales que llevan a cabo esta tarea. A pesar de eso, parte de la comunidad que no acepta el modelo agrícola con agroquímicos y ve a los aviones como un gran peligro.
En este marco, el aviador del sur de la provincia de Córdoba aceptó que deberán revertir los cuestionamientos y miradas negativas sobre el sector, porque sino “todos estamos condenados”. Contó que para lograrlo “tenemos una relación franca con las autoridades yles exigimos, tanto a las nacionales como a las provinciales, que nos controlen. Pero a todos”, reclamó.
Martínez señaló que desde Fearca también se reclama a Senasa, que es la autoridad que aprueba los insumos, “que si hay un problema específico con algún principio activo (como el glifosato) defina la situación, porque somos los primeros en reclamar a si el uso del agroquímico no nos da garantías”.
La actividad agroaérea en el país tiene alrededor de 90 años, y hay registradas unas 800 empresas de las cuales el 60 o 65% son socias de Fearca. “Respetamos las reglamentaciones para darle seguridad a la población. Hemos hecho muchas demostraciones, sobre todo frente al temor de la deriva y comprobamos que es absolutamente controlable”, concluyó el piloto.
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]]>La entrada Los agro-pilotos primero tuvieron que explicar que viajaban solos y no contagiaban: Ahora forman parte de la lucha contra el Coronavirus se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Vamos a tratar de explicarlo.
“Paradójicamente estamos habilitados por las carteras agropecuarias a transitar y a trabajar pero no estamos habilitados desde el ámbito aeronáutico libremente. Después de unas gestiones institucionales con la autoridad aeronáutica se logró una posibilidad de autorización específica para cada empresa que solicite la excepción. O sea que el ámbito oficial agronómico nos habilita a trabajar pero el aeronáutico no, lo cual es muy difícil, muy incómodo”, detalló Diego Martinez, vicepresidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FEARCA).
Pero este fin de semana, el sábado en Mendoza, el gobierno provincial a través del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), un avión agrícola realizó la primera desinfección aérea del país contra el Coronavirus, en las inmediaciones del aeropuerto El Plumerillo, a 10 kilómetros de la capital. El logró le corresponde a la empresa aeronáutica Aerotec, de la cual ya hablaremos mañana.
https://twitter.com/rodysuarez/status/1243902214004932610?s=20
Desde la cuenta oficial de Twitter del gobernado Rodolfo Suarez se informó que “se llevó a cabo un operativo de limpieza y desinfección del Aeropuerto Internacional de Mendoza, mediante técnicas de aplicación hidrosensibles que se realizaron vía aérea y terrestre”.
“Esta acción es parte del compromiso de Aerotec por poner las herramientas aéreas en bien de la comunidad en general. Lo hacemos en épocas normales asistiendo en seguridad, lucha contra incendios, inspección de ductos y lineas de transmisión de energia, y trabajos agroaereos. Con más razón es tiempo de poner la experiencia obtenida y los medios aéreos con todas sus ventajas, al servicio de la salud”, celebró Diego Cardama, gerente general de Aerotec.

Los aeroaplicadores, después de este hito, sintieron que tocaban el cielo con las manos (mal chiste). Pero en serio, les había costado revertir mucho la prohibición para volar que sufrieron en primera instancia, los primeros días de cuarentena.
“Tuvimos que explicar que nuestro vuelo es un vuelo monoposto, de una sola persona, va de punto a punto, no hace escalas, siempre opera de una misma pista”, explicó Martínez. Y agregó que tampoco en tierra este trabajo “requiere gran cantidad de personas, en una base de operaciones trabajarán una o dos personas más aparte del piloto”.
“Por eso le pedíamos a la autoridad que entendiese que la nuestra era una actividad particular, totalmente distintas respecto a los vuelos comerciales o privados”, expresó el directivo de Fearca.
Así, finalmente, la Administracion Nacional de Aviación Civil (ANAC) dictó la Resolución 2020-102-APN-ANAC#MTR el pasado sábado 21 de marzo, en donde estableció el tipo de autorización que los aeroaplicadores deben solicitar y una serie de requisitos y cuidados en el marco de la cuarentena por el Coronavirus, haciéndose eco de los planteos del sector.
"PUEBLOS FUMIGADOS"
— Lic.Ricardo Martínez Peck (@rmpeck2012) March 22, 2020
En realidad están siendo pulverizados por profesionales, que manejan variables climáticas, tamaño de gota, tasa de aplicación y deriva potencial.
El dengue logró que los buenos aeroaplicadores demuestren lo que saben hacer bien.@BumperCrop1 @pfernandezpoeta pic.twitter.com/W0HRd9bTYM
Ahora, con esta venia del gobierno y la experiencia de Mendoza, la federación expresó: “Esperamos con celeridad se avance en este modelo de gestión público-privada para avanzar en este tipo de operativos en otras terminales aéreas del país, y espacios urbanos de posible circulación del virus”.
Desde la entidad también se anotaron últimamente en la pelea contra otra epidemia: la del dengue. “La reproducción del mosquito vector podría ser totalmente erradicada con la labor del aeroaplicador y para dar curso a esto como solución a la problemática, solicita el trabajo interdisciplinario de los organismos del Estado. Con un solo avión se podría hacer el trabajo de una ciudad como Rosario en un día”, aseguraron los pilotos.
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]]>La entrada Mientras haya “aviones clandestinos” será difícil que el agro pueda ser creíble: Piden al nuevo gobierno que los enfrente se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Es así? ¿Existe una flota clandestina de aviones dedicados al agro?
Sí, existe, y los miembros de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FEARCA) son quienes así los denominan. Y quienes los denuncian. Por más que no usen parche, se refieren a varios casos de empresas que prestan servicios a productores sin estar minimamente inscriptas en los registros pertinentes. Operan por fuera de los radares.
En Bichos de Campo siempre nos llamó la atención este asunto de un país que no puede controlar una flota de unos pocos cientos de aviones civiles. Directivos de FEARCA, en un programa especial que hicimos sobre ese sector, llegaron a decir que la flota clandestina llega a ser tan numerosa como la de aviones que están bien regulados. Mirá aquel programa:
Lo cierto es que la palabra “clandestinos” volvió a aparecer en la primera reunión que los socios de esa Federación mantuvieron con la nueva responsable de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Paola Tamburelli. Durante el encuentro, la aviación agrícola se expusieron algunas de las problemáticas que acarrea el sector.
“Se puso en tema sobre la mesa la problemática que sufre la federación debido a la cantidad de aviación clandestina. Ante esta situación, la ANAC ratificó que continuará su presión contra los aeroaplicadores clandestinos y se comprometieron a analizar, junto con el Departamento de Legales de FEARCA, la posibilidad de interponer acciones penales federales contra los mismos que, además, son los generadores del conflicto ambiental que hay en el país”, informó luego de esa reunión la entidad.
Ver Los aviones para combatir plagas agrícolas comenzaron a utilizarse hace 90 años
Ojalá prospere esa ofensiva. El agro no puede ser creíble para el resto de la sociedad si persiste.
Por otro lado, las empresas aeroaplicadoras contaron a Tamburelli que están sufriendo la caída de la Certificación de Explotadores de Trabajo Aéreo (CETA), lo que hace que los seguros aeronáuticos no sean válidos ya que la CETA es la entidad que los regula. Ante esta problemática, la ANAC se comprometió a firmar 18 trámites antes del viernes 6 de marzo para que las empresas regularicen su situación.
Con respecto a la problemática ambiental, “la ANAC se comprometió a trabajar en conjunto a favor de la aviación agrícola. Esto se llevará a cabo a través de una comunicación permanente con autoridades de los municipios o jurisdicción que tengan planteos ambientalistas sobre la prohibición de la actividad”, dijeron los pilotos.
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]]>La entrada Los aviones agrícolas iniciaron su propio viraje hacia la agroecología se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Días atrás se llevó a cabo en el aeroclub de Nogoyá, en Entre Ríos, una reunión entre miembros de Fearca, de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), y del grupo “Por la Vida sin Agrotóxicos en Concepción del Uruguay”, donde los aplicadores intentaron explicar que los aviones son simplemente una herramienta de trabajo, que puede utilizarse con fines múltiples.
“Es importante destacar que el diálogo y el entusiasmo, con nuevos paradigmas, fueron el eje de esta reunión que esperamos avance en la concreción de ejes de trabajo comunes”, declaró Fargioni luegod e ese encuentro.
“Intentamos encontrar caminos de diálogos que nos permitan acercar posiciones entre las demandas sociales, las luchas ambientales y los trabajadores del campo, por eso valoramos estas reuniones”, agregó el piloto, quien además sostuvo que “confiamos en que la continuidad de estos encuentros abra un camino promisorio para paliar una situación que involucra algo tan importante como es la producción de alimentos saludables y la salud de la población”.
La idea de los aeroaplicadores es “continuar convocando a más sectores con el objetivo de conformar una mesa de trabajo para la producción agroecológica de alimentos”.
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]]>La entrada En medio de una tormenta, los pilotos agrícolas deciden reducir al mínimo las aplicaciones con glifosato se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Es así. En un comunicado, la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca) recomendó “a la comunidad aeroagrícola minimizar el uso habitual del glifosato, limitándolo a los casos que sean específicamente indispensables y prescriptos por profesionales agronómicos”.
Este es un modo claro de cubrirse de eventuales demandas en un contexto caldeado y repleto de prohibiciones de todo tipo y color. En Entre Ríos, por ejemplo, la Suprema Corte les prohíbe a los aviones operar a menos de 3.000 metros de las escuelas rurales. En Pergamino, ya en Buenos Aires, hay un límite de 5 kilómetros de la ciudad. Y en otros partidos directamente esta práctica está vedada.
“La aviación agrícola argentina viene siendo cuestionada por la aplicación aérea del herbicida denominado Glifosato (N-fosfonotemilglicina). Se trata de un Principio Activo (PA) de amplio espectro, cuya comercialización es autorizada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)”, recordó la federación que agrupa aproximadamente al 50% de las empresas de servicios agrícolas aéreos.
Bichos de Campo realizó tiempo atrás un programa especial sobre ese sector:
Los aviadores se han convertido en un blanco fácil de la crítica social por las aplicaciones con glifosato. Fearca recordó que “las empresas aéreas sólo pueden aplicar las dosis prescriptas por ingenieros agrónomos sobre los cultivos indicados en los respectivos marbetes de cada PA”. Pero, a pesar de ello, “la opinión pública interpreta que son los pilotos quienes deciden el uso del PA y las condiciones de su aplicación”, reconoció.
“Por ello, y para evitar las falacias que demonizan la noble actividad del piloto aeroaplicador, la Federación recomienda a la comunidad aeroagrícola minimizar el uso habitual del PA Glifosato, limitándolo a los casos que sean específicamente indispensables y prescriptos por profesionales agronómicos”, enfatizó la entidad.
En el documento, la organización reclamó a sus socios “no aplicar en forma aérea el PA Glifosato en cercanías de zonas sensibles, zonas de amortiguamiento, escuelas rurales y centros urbanos, con fundamento en el principio precautorio que resguarda el Medio Ambiente y la Salud Pública”.
Luego de describir que la aeroaplicación es parte importante de la cadena agroalimentaria del país, la Fearca subrayó que dolo “reconoce al SENASA como única autoridad con capacidad de prohibir este o cualquier otro PA que se comercialice en Argentina”.
La entrada En medio de una tormenta, los pilotos agrícolas deciden reducir al mínimo las aplicaciones con glifosato se publicó primero en Bichos de Campo.
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