Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Andrés Grasso: “Tenemos una buena Ley de uso y conservación del suelo, pero está desfinanciada hace años” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Contra lo que cree la mayoría de observadores, no es cierto que en esta materia haya una ausencia total de regulaciones por parte del Estado. En rigor, Grasso recordó que desde 1983 existe una Ley nacional de uso y conservación de suelo. De todos modos aclaró que la norma solo funcionó durante cinco años y luego quedó desfinanciada.
“La Ley no es mala. Tomaba en cuenta cinco grandes regiones agroecológicas del país y funcionaba con consorcios regionales que abarcaban las demandas regionales, por la heterogeneidad de cada suelo”, detalló Grasso en diálogo con Bichos de Campo.
Pero como en el caso de tantas otras leyes, el texto quedó convertido en letra muerta por la falta efectiva de aplicación y control. “Así llegamos a cómo estamos hoy, en donde el productor no tiene ninguna reglamentación que lo ordene y termina decidiendo en función de lo que le otorgan las variables macro del sistema. Cuando los años son malos, se va para abajo en la reposición de nutrientes”, advirtió.
Aquí la entrevista completa con el técnico de Fertilizar AC:
Grasso contó que en un momento más reciente de la historia, desde la industria de los fertilizantes se había propiciado otros instrumento legislativo para incentivar el uso de ese insumo. El proyecto de ley contemplaba una desgravación impositiva para aquellos que realizaban una buena práctica en materia de reposición de nutrientes. Pero esa herramienta también cayó en desgracia, incluso antes de ser sancionada.
Ver Producción de granos: En la Argentina se aplican 87 kilos de fertilizantes por hectárea
En este contexto de desamparo para los suelos, entonces, “siguen existiendo algunas reglamentaciones muy puntuales según provincia, cuenca o cultivo, como pasa con el maní en Córdoba pero no va más allá”, informó Grasso.
El experto de Fertilizar, por último, destacó que el único beneficio con el que cuentan hoy los fertilizantes es la exención en la mitad del IVA, ya que pagan 10,5% en vez de 21%. Pero esto se hizo para unificar la alicuota con la de los granos y tampoco parece ser suficiente para incentivar una práctica que siempre -pese a ser necesaria- suele quedar atada a una coyuntura económica y la rentabilidad de los productores, en un país con reglas muy cambiantes.
La entrada Andrés Grasso: “Tenemos una buena Ley de uso y conservación del suelo, pero está desfinanciada hace años” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Jorge Bassi: “Estamos en un gran momento para fertilizar el trigo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Estamos en un gran momento para fertilizar, por cuestión de precio”, afirmó el vicepresidente de Fertilizar, Jorge Bassi.
Según el precio del trigo a futuro y la urea actual, se necesitan 2,18 kilos de trigo para pagar 1 kilo de urea (que tiene 46% de N -nitrógeno-).
En cuanto al MAP (fosfato monoamónico con 18% de N y 22% de P -fósforo-), la cuenta da 3 kilogramos del cereal cada 1 del fertilizante. “Es una muy buena relación”, exclamó Bassi.
El directivo de la Asociación Civil que promueve la fertilización en el país mostró un gráfico en el que se evidencia que desde 2011, cuando se cayó el precio del trigo por la imposibilidad de exportarlo, la fertilización en el país fue disminuyendo año tras año hasta llegar a valores bajísimos allá por 2014 y 2015; menos de 150 kilos por hectárea, sumando todos los fertilizantes del mercado.
“Hoy estamos llegando a los valores de 200 kilos promedio por hectárea que estábamos en el 2010. Pero la disponibilidad de nutrientes es mucho menor, porque en todos estos años la monocultura de soja con escasa fertilización ha hecho que caiga la materia orgánica de los suelos por consecuencia también de la baja rotación con gramíneas”, esgrimió Bassi.
Además, los valores de fertilización siguen siendo bajos porque la genética triguera actual -con altos rindes potenciales- necesita más nitrógeno para llenar sus granos con proteína.
“Si elegimos genética francesa tenemos que utilizar manejo europeo, no criollo”, dijo Bassi al respecto. “Si no obtendremos altos rindes, porque la genética lo expresa, pero con la proteína diluida”. Para el profesional, un “8%, 9% o 9,5 % son niveles bajos de proteína en grano”.
El directivo de Fertilizar lamentó: “Vemos que el productor promedio -de punta- del sudeste bonaerense fertiliza con 150 kilos de N, pero hoy se necesitan 200 por la coyuntura que atravesamos”
Para finalizar, Bassi recomendó realizar análisis de suelo hasta 60 centímetros, midiendo nitratos, fósforo extractable de materia orgánica y Zinc disponible. Y si se mide Nitrógeno mineralizable mejor.
También aconsejó trabajar siempre con una fertilización balanceada entre los principales macronutrientes (N, P, S y Zn); ajustar la dosis de N con modelos de simulación o de umbral, teniendo en cuenta el potencial de las nuevas variedades; desdoblar las dosis de N para minimizar riesgos de pérdida por lluvia (no fertilizar solo una vez sino dos como mínimo); apuntar a rendimiento y calidad; y siempre brindar dosis alta de P y S para que tenga un efecto residual en la futura soja de segunda.
La entrada Jorge Bassi: “Estamos en un gran momento para fertilizar el trigo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>