Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada ¿Cuánto vale una hectárea agrícola en Uruguay? El consultor y agrónomo Guillermo Binello afirma que los extranjeros no tienen ninguna restricción para invertir se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Legalmente hay cero complicaciones. Los extranjeros no tienen ningún tipo de restricción para invertir en Uruguay. La titulación es perfecta”, dijo Guillermo Binello a Bichos de Campo.

Y en efecto, a la hora de pensar en comprar un campo en la República Oriental solo hay que tener en mente los gastos del escribano, la comisión de la inmobiliaria interviniente y el Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales (ITP), que sólo se paga una vez y representan el 2% del valor fiscal de la propiedad. En ese país, los valores fiscales rondan el 30% del valor real.
“Para comprar se firma un boleto de reserva donde se le pide al dueño del campo que reserve esos padrones para la venta. Después viene el estudio de títulos, se piden los certificados y los antecedentes, que como máximo pueden demorar 60 días. Ahí se termina la historia. Se escritura y es tu campo”, aseguró Binello.
En cuanto a la parte impositiva, anualmente se debe abonar el Impuesto de Primaria, que es el 1.5% del valor fiscal. En aquellas operaciones por arriba del millón de dólares, también se debe pagar un impuesto al patrimonio, cuya alícuota ronda el 1%.
Existe además una contribución rural anual, lo que es equivalente a la tasa de conservación de caminos en Argentina. “Es muy baja. Un campo de 700.000 dólares puede pagar 1.000 dólares por año”, indicó el consultor.
Ahora bien, ¿cuánto cuesta una hectárea agrícola en Uruguay? Si bien todavía no terminó el año, las primeras estimaciones indican que el promedio de los valores registrados en 2021 fue de 3.800 dólares por hectárea. Sin embargo, si hacemos una división territorial algunos valores pueden despegarse mucho de esa cifra.
“Si dividimos al país por el Río Negro, que lo parte al medio de este a oeste, los campos del sur son más caros que los campos del norte. Eso va a estar influenciado más que nada por la calidad de tierra y también por la cercanía a puertos”, señaló Binello.
Los campos ubicados a la altura del litoral argentino, aquellos dedicados exclusivamente a la producción agrícola, tienen valores de entre 8.000 y 11.000 dólares por hectárea.
Los campos mixtos, que dividen su producción entre agricultura y cría o pre cría de ganado, están entre los 3.500 y los 4.500 dólares por hectárea. Si bien son más económicos, la distancia que mantienen con los puertos hace que aunque los commodities tengan buenos precios, no sea rentable dedicarse de lleno a la agricultura.
Por otro lado están los territorios dedicados netamente a la cría de bovinos y ovinos. En esos casos los valores rondan los 1.500 a 2.000 dólares la hectárea.
“En Uruguay hace muchos años se clasificaron todos los suelos con fines impositivos en el Índice CONEAT. El índice va de de 0 a 240-260. Los campos que están por arriba del índice 140 son campos agrícolas, los que están por debajo son ganaderos”, aclaró el especialista.
¿Cuánto vale una hectárea agrícola en Europa? La respuesta te sorprenderá
Pero además de las actividades agropecuarias, el país vecino destina mucho territorio a la forestación, una actividad muy fuerte que se ve cristalizada en la actual construcción de una tercera planta de celulosa.
“Los campos que se pueden forestar son campos que tienen suelos que el gobierno te dice que son aptos para forestación. No te dejan forestar cualquier suelo. Un suelo que tenga aptitud agrícola no te lo van a permitir forestar. Esos campos tienen un precio diferencial de acuerdo a la cantidad de superficie que sea forestable, y están alrededor de los 3.000 y los 3.500 dólares por hectárea”, afirmó Binello.
De las 17 millones de hectáreas aproximadas de superficie con las que cuenta Uruguay, más de un millón han sido destinadas exclusivamente a la actividad forestal.
-¿Cuáles son las ventajas y desventajas de producir en Uruguay?- le preguntamos al agrónomo.
-Uruguay te da mucha tranquilidad, las reglas de juego son claras y no cambian. Yo planifico un campo de acá a diez años en un excel y sé que lo único por lo que tengo que rezar es que los commodities valgan y la lluvia esté. El sector agrícola ganadero en Uruguay siempre ha sido protegido por el gobierno. Productivamente la agricultura no es comparable con Argentina. Los campos argentinos son mejores que los uruguayos, eso no se discute. Pero sacar una soja de 4.500 o 5.000 kilos en Argentina de promedio, es lo mismo que sacar una soja en Uruguay de 3.000 o 3.500 kilos porque en Uruguay no hay retenciones. El 35% no se lo lleva nadie, te lo llevás vos.
Binelló agregó además que el hecho de que la economía del sector esté dolarizada, se traduce en una ventaja a la hora de cobrar por lo producido.
“Todos mis insumos los pago en dólares pero toda mi producción la cobro en dólares billete que me depositan en una cuenta bancaria, y que retiro cuando quiero sin ningún tipo de cambio diferencial. Eso es re importante, lo que producís lo sacás. Además en el sector primario no hay IVA, con lo cual no tenés saldos o créditos fiscales que discutir con los organismos fiscales”, remarcó.

-¿Cuáles son los países que más invierten en el sector agropecuario de Uruguay?
-Probablemente los tenedores extranjeros de grandes superficies sean los brasileros y los argentinos. Los brasileros compran mucho en el norte de Uruguay y los argentinos tratan de comprar más en el oeste, junto a la Argentina. Pero también tenés gente de Estados Unidos, de Dinamarca. Los neozelandeses entraron en su momento con mucho tambo y hoy se han retirado. Europeos también hay pero no en grandes extensiones.
-¿Por qué considerás que los argentinos deciden ir hacia Uruguay?
-El argentino que viene acá no busca hacerse millonario comprando campos. Viene acá por un seguro de su capital. Los que compran en fracciones chicas por lo general las arriendan. El mercado es muy ávido de arrendamientos, cuesta conseguir campos buenos para arrendar. Para que te des una idea, los campos buenos pueden ser arrendados por 800 a 1.000 kilos de soja por hectárea por año. Son entre 450 y 500 dólares por hectárea de renta anual. Eso les está dando entre un 3% y un 4% de rentabilidad sobre el capital tierra. En el caso de que compren y arrienden, el único impuesto que van a pagar por año es el 10.5% de la renta que tiene por arrendamiento. Si vos lo explotás al campo vas a pagar más o menos un 25% sobre las ganancias si es una Sociedad Anónima. Si es una Persona Física podés llegar a pagar un poco menos.
Foto portada: El Occidental
La entrada ¿Cuánto vale una hectárea agrícola en Uruguay? El consultor y agrónomo Guillermo Binello afirma que los extranjeros no tienen ninguna restricción para invertir se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A la mitad del gobierno de Alberto, Domínguez relanzó la política forestal: Quieren plantar dos árboles nuevos por habitante se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El actual ministro Julián Domínguez fue quien tomó la posta luego de dos años signados por la pandemia, la inmovilidad de las anteriores autoridades políticas de Agricultura y un silencioso trabajo de Daniel Maradei, el director forestal nacional Daniel Maradei, por recuperar fondos para desplegar esta política, que básicamente consiste en aplicar los estímulos de la Ley 25.080 de Bosques Implantados aprobada en 1999 y ya prorrogada en dos ocasiones.
Entusiasta, como suele ser en sus anuncios, Domínguez anunció hoy “un auspicioso plan de forestación impulsado por su cartera” y pensado en función de “el presente y en las futuras generaciones, poniendo en valor el cuidado del ambiente”. La idea es, de aquí al final del mandato de Alberto, implantar la menos dos árboles por habitante.
“En 2022 vamos a iniciar un programa para plantar 100 millones de árboles en todo el país”, destacó Domínguez, que no dio precisiones sobre las medidas para llevar a cabo ese objetivo.
El ministro añadió que “el Programa tiene como objetivo plantar, cuidar y acompañar en su crecimiento 100 millones de árboles en todo el país, un equivalente a dos árboles por habitante”. En otro tramo el funcionario indicó: “Queremos que este programa sea una motivación nacional para poner en valor nuestra posición geográfica como país, para poner en valor el cuidado del ambiente”.
La excusa para lanzar este plan fue la presentación de un largo trabajo para que la Argentina cuente con un inventario forestal. El titular de la cartera agropecuaria destacó al respecto que “después de 20 años se puedan conocer las conclusiones del relevamiento de la industria forestal, porque sin dudas va a ser punto de partida para pensar la estrategia de negocios, por un lado, y de políticas públicas del Estado Nación y el Consejo de Ministros, por el otro”.
Veremos.
La entrada A la mitad del gobierno de Alberto, Domínguez relanzó la política forestal: Quieren plantar dos árboles nuevos por habitante se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Vicente Dell’Arciprete pone garra y corazón para sostener la Estación Forestal 25 de Mayo del INTA, que tiene un gran banco de especies y distribuye plantines hacia todo el país se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El establecimiento no fue siempre del INTA. Inició su recorrido como escuela agropecuaria y luego pasó a formar parte del Instituto Forestal Nacional (IFONA), pero cuando ese organismo se disolvió en 1991 esta estación forestal y algunas otras quedaron bajo el paraguas del Instituto de Tecnología Agropecuaria.
Actualmente cuenta con una superficie de 115 hectáreas, ubicadas a siete kilómetros de la localidad bonaerense de 25 de Mayo. Entre sus principales tareas está la investigación, la experimentación y la transferencia tecnológica de especies forestales, tanto en forma de plantas como de semillas. La estación se ha convertido en uno de los principales bancos de especies de todo el país, y su producción, multiplicación y venta se realiza a través de la Asociación Cooperadora del INTA Pergamino. Se especializa en sauces y álamos, que son las más difundidas en esta región del país. Pero hay semillas, plantines o estacas de un montón de árboles diferentes.
“Tenemos parcelas experimentales donde producimos semillas que se multiplican, y después por otra parte multiplicamos clones de álamo y de sauce, entre otras especies, que son nuestro ícono a nivel de producción forestal. Tenemos un banco clonal genético que es una reserva de variedades. Trabajamos con muchos clones para indicarle al productor cuál puede plantar según el tipo de suelo. De sauces y álamos debemos tener 120 clones distintos. Algunos todavía siguen experimentándose y otros ya son comerciales”, explicó a Bichos de Campo Dell’Arcipetre.
“Eso es un poco el por qué de poner carteles en las rutas. Al ver la palabra forestal la gente consulta, sabe que es un lugar donde hay plantas y donde puede preguntar. La idea fue ubicar a la estación y motivarlos”, agregó el investigador.

Teniendo ese gran reservorio forestal -el más importante de la provincia de Buenos Aires y del cual salen muchas semillas y plantines rumbo a varias provincias del país- se podría pensar que la experimental está llena de trabajadores, dada la gran extensión de la misma. Pero a Bichos de Campo le asombra cierta sensación de soledad. Es evidente que esta estación atraviesa una escasez de mano de obra preocupante, pese a que Vicente se desvive para tapar los agujeros como puede.
“Acá somos 7 personas con el administrativo incluido, y lamentablemente debido a la pandemia se redujo la planta. Tuvimos que enfrentar esta situación hasta hace un mes con solo dos auxilares de campo. Tratamos de cumplir, dentro de nuestras posibilidades y haciendo un gran esfuerzo, con los productores del resto del país”, reconoció con pesar Dell’Arcipetre.
Mientras el coronavirus mantenía a todos encerrados, a la Estación seguían llegando pedidos de estacas, plantas o semillas de todas partes del país. Por ejemplo, cuenta el investigador que ahora existe una gran demanda de álamos desde Córdoba a raíz de la sanción allí de una ley que obliga a forestar al menos 2% de la superficie de todos los campos. Responder a ese tipo de pedidos -además de a la de investigadores, viveros, municipios o productores particulares interesados en implantar sus propios bosques- tiene que ver con la necesidad de generar ingresos para sostener a la estación, que si bien logró sobrevivir no está en las mejores condiciones en que debería dada su importancia.

“Hoy estoy orgulloso de decir que la estación la hemos podido mantener. Quizás no como estaba antes del inicio de la pandemia. No ha habido un gran deterioro, salvo algunas partes en donde debimos dejar el cuidado a un lado, como por ejemplo cortar el pasto. En general tenemos las herramientas caminando y la maquinaria en funcionamiento, que no es poca cosa”, afirmó el técnico.
El estado de cosas no sorprende si se tiene en cuenta la situación del sector forestal a nivel nacional. Lo que ocurre en esta estación del INTA es un claro ejemplo de la falta de promoción e incentivos que tiene esta actividad. Así lo demuestran las estadísticas: la superficie forestada no ha crecido de 1,2 millones de hectáreas desde hace muchas décadas, cuando la Argentina está en condiciones de elevar fácilmente su área de bosques implantados hasta un piso de por lo menso 5 millones. Pero la Ley 25.080 promociona las nuevas plantaciones con subsidios que usualmente llegan tarde y desactualizados por la alta inflación.
“Eso es lo que a veces nos pone un poco mal a quienes venimos tirando del carro hace muchos años en el tema forestal. Argentina tiene superficies que no compiten en lo más mínimo con la agricultura y la ganadería. Pero no llegamos a tener más de 40.000 o 50.000 hectáreas nuevas por año”, señaló Dell’Arcipetre. Muchas de las que se implantan, especialmente en la región del delta bonaerense y de la pradera pampeana, reciben estacas o plantines de esta estación forestal.
Mirá la nota completa acá:
Una de las razones que el especialista esboza es que el productor no ve rentabilidad en un cultivo agrícola de largo plazo, que solo puede ser cosechado en 12 o 15 años. Esto se debe en parte a la falta de incentivos y a la concientización sobre la potencialidad que tiene la actividad.
“El tema forestal no termina en cortar la madera que se va a comprar en el aserradero. La captación de carbono, la acción contra el cambio climático, la generación de sombra, son ventajas comparativas. Tenemos que pregonar que la forestación no es solo forestar. Los árboles pueden convivir con los cultivos agrícolas y sabemos muy bien que puede convivir con la ganadería en los sistemas silvopastoriles”, sostuvo el especialista.
En ese sentido, la actividad de un vivero forestal como el del INTA en 25 de Mayo no solo está ligada a una apuesta al largo plazo. También se trata de una actividad muy artesanal, que no puede automatizarse ni mecanizarse. De allí la necesidad de que esta experimental cuente con una mayor dotación de mano de obra calificada que pueda supervisar y atender los distintos cultivares.

Pero aún con todo el viento en contra, Dell’Arcipetre espera con los brazos abiertos y las ganas intactas de responder dudas a todo aquel que quiera acercarse a visitar la estación, la que ha sido su casa por más de 40 años. “Acá se puede acercar todo el mundo y se atiende a todo el mundo. Ya sea un productor particular, una empresa o un municipio, así sea por una planta o por una forestación de diez hectáreas”, invitó.
La entrada Vicente Dell’Arciprete pone garra y corazón para sostener la Estación Forestal 25 de Mayo del INTA, que tiene un gran banco de especies y distribuye plantines hacia todo el país se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada COP26: Con apoyo de Brasil (y una adhesión confusa de la Argentina), anuncian un nuevo acuerdo global para detener la tala de bosques se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En la primera década del milenio, hasta que logró implementar su Ley de Protección de Bosques Nativos, la Argentina estuvo entre los países que más deforestaron a nivel global, según indicadores de la propia Naciones Unidas. Un acuerdo de este estilo implicaría poner límites más severos para la ampliación de la frontera agrícola en las provincias del norte del país.
El acuerdo para detener la deforestación se firmó en el tercer día de la COP26, pero en la última jornada en la que participarán los presidentes, entre ellos Alberto Fernández, quien habló ante la cumbre y volvió a vincular la necesidad de vincular el endeudamiento externo de los países con los “servicios ecosistémicos” que brinden al resto de la comunidad internacional. Evitar la deforestación podría ser considerado uno de ellos, pues sabido es que los bosques actúan como sumideros de carbono. En ese sentido, el Presidente solo avisó que el gobierno enviará al Parlamento un nuevo proyecto de ley de presupuestos mínimos para la protección de los bosques nativos.
EN VIVO | El presidente Alberto Fernández participa en la Sesión Plenaria de la Cumbre de Líderes de la COP26 https://t.co/v4iU75GZoz
— Casa Rosada (@CasaRosada) November 2, 2021
En la jornada inaugural de la COP26, el lunes, los diferentes jefes de Estado lanzaron dramáticos llamados a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero para “salvar a la humanidad” de los devastadores efectos del cambio climático. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) impusieron sobre este punto un pacto de 105 países para reducir un 30% ese tipo de emisiones para 2030. La adhesión argentina a ese acuerdo se conocía de antemano, pero a que el metano es el gas que emiten naturalmente las actividades ganaderas, por lo que esta acción podría ser contraproducente para las economías agropecuarias de la región.
En materia de forestación, que también podría resultar un condicionante al avance de la frontera agropecuaria, el anuncio de un acuerdo entre otros 105 países lo hizo el primer ministro británico, Boris Johnson. Contó que el compromiso implicará detener la deforestación en 2030 y movilizará recursos por 19.200 millones de dólares de fondos públicos y privados para lograrlo.
“Estos grandes ecosistemas abundantes, son los pulmones de nuestro planeta y esenciales para nuestra propia supervivencia”, señaló Johnson, que habló de un “acuerdo histórico” y una “oportunidad sin comparación para crear puestos de trabajo”.
“Con las promesas sin precedentes de hoy, tendremos la oportunidad de poner fin a la larga historia de la humanidad como conquistadora de la naturaleza y, en cambio, convertirnos en su custodio”, agregó el británico.
Los expertos tuvieron reacciones diversas respecto al anuncio. Algunos de ellos que lo consideraron positivo, aunque advirtieron que un acuerdo previo de 2014 no logró detener la deforestación en absoluto y que es imperiosos cumplir con los compromisos. Otros, en cambio, denunciaron el anuncio como una “luz verde para otra década de destrucción forestal”.
Bosques y selvas absorben casi un tercio del Carbono global emitido por la quema de combustibles fósiles, pero cada minuto se pierde una superficie forestal equivalente a 27 campos de fútbol, según la presidencia de la COP26. Esto sucede en los países en vías de desarrollo, pues las potencias que ahora pregonan la necesidad de detener la deforestación ya talaron sus propios recursos hace muchas décadas.
Pero el asunto es complejo: según las mediciones disponibles el 23% de las emisiones mundiales de CO2 proceden de actividades como la tala, la deforestación y la agricultura, mientras que a la vez hay al menos 1.600 millones de personas -casi 25% de la población mundial- que dependen de los bosques para su subsistencia.
Según este anticipo, los países que firmarán el acuerdo contienen el 85% de los bosques del mundo. Entre ellos destacan Rusia, Canadá, Brasil, Rusia, Colombia, Indonesia y la República Democrática del Congo. Hasta esta mañana no se conocía la posición del gobierno argentino, aunque se suponía que actuaría de acuerdo con Brasil y el resto de los países del Mercosur.
Finalmente se supo el motivo del intríngulis. En la declaración emitida por el gobierno británico sobre este acuerdo no figuraba la firma de la Argentina porque al parecer ninguno de sus funcionarios se hizo presente al momento de suscribir el pacto. De todos modos, luego fuentes oficiales confirmaron a diversos medios que la adhesión nacional a ese acuerdo para frenar la deforestación no estaba en discusión.
Los países que suscriben la iniciativa se comprometerán con 12.000 millones de dólares de fondos públicos para proteger y restaurar los bosques, junto con 7.200 millones de dólares de inversión privada. Parece ser poco dinero frente a los recursos que moviliza la agricultura, la ganadería y otras actividades que compiten por esa misma superficie.
El Reino Unido destinará más de 2.000 millones de dólares a lo largo de cinco años para apoyar la defensa de los bosques. Ese dinero incluirá casi 500 millones de dólares para los bosques tropicales de Indonesia y más de 270 millones de dólares para la Coalición LEAF, organismo que que facilita que los países con bosques tropicales y subtropicales avancen más rápido hacia el fin de la deforestación.
Los gobiernos que representan el 75% del comercio mundial de productos básicos clave que pueden amenazar los bosques, como el aceite de palma, el cacao y la soja, también suscribirán una nueva Declaración de Bosques, Agricultura y Comercio de Productos Básicos (FACT).
El ministro de Medio Ambiente británico, George Eustice, describió hoy el acuerdo de deforestación como un “avance realmente significativo”. En declaraciones a Sky News, resaltó también que Brasil esté entre los firmantes, considerando que se trata de un compromiso que el país sudamericano no había asumido antes.
“Creo que las cosas están empezando a cambiar en términos de su enfoque. Siempre con estos acuerdos multilaterales, tenemos que trabajar con los países. Necesitamos que todo el mundo se una y haga estos compromisos. Creo que es produjo cierto éxito”, dijo.
La entrada COP26: Con apoyo de Brasil (y una adhesión confusa de la Argentina), anuncian un nuevo acuerdo global para detener la tala de bosques se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La comunidad agroalimentaria apoya la posición argentina en Glasgow, pero marcó 5 contradicciones en la estrategia para reducir emisiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero al mismo tiempo, en un extenso documento, la comunidad agroalimentaria local marcó cinco visibles contradicciones en que incurre la Argentina si realmente quiere lograr ese objetivo.

La Cumbre de Glasgow busca llegar a acuerdos internacionales que permitan mitigar las emisiones de GEI que están provocando el calentamiento del planeta. La Argentina ya anunció, a través de su gabinete de Cambio Climático, que asumirá una actitud muy agresiva para incluso sobre-cumplir lo que ya había prometido hacer. Pero por ahora no se conoce a ciencia cierta la estrategia local para concretar dicho compromiso.
En un extenso documento, el CAA ratificó el “compromiso de colaboración” de las cadenas productivas “para el logro de las metas y objetivos declarados en línea con los compromisos internacionales asumidos”. Pero a la vez alertó que “no lograr alinear las políticas y acciones correctas en el corto plazo pueden dejar afuera a Argentina de los mercados internacionales, condicionar los sistemas productivos nacionales, afectar el empleo y el bienestar de los ciudadanos”.
En ese sentido, en el escrito el Consejo exhibe cinco políticas contradictorias entre lo que el gobierno dice debe hacerse y lo que realmente está sucediendo. Son las que siguen:
Biocombustibles: El bloque agroindustrial consideró que una de las “carencias” de la estrategia nacional de largo plazo ha sido la reciente modificación de la Ley de biocombustibles 27.640, que redujo los cortes de uso de biocombustibles en reemplazo de los hidrocarburos. Para la CAA esa decisión, impulsada con mucha claridad desde el kirchnerismo, “fue contraria a los compromisos asumidos por Argentina tanto en el Acuerdo de París (ratificado por la Ley 27.270) como en las Contribuciones Nacionales que Argentina presentó en el Plan de Acción Nacional sobre energía y Cambio Climático en 2017 y su actualización en 2019”.
Movilidad Sustentable: El Consejo Agroindustrial también criticó el reciente proyecto de Movilidad Sustentable, que solo prevé los motores eléctricos como recursos para la transición energética. Otra vez, no se habilitaron motores que soporten cada vez más porcentaje de bioetanol o biodiésel. Esa estrategia oficial, a juicio de los agropecuarios, “profundiza la contradicción y demuestra directamente una exclusión de los biocombustibles en la estrategia del país, siendo que los mismos no solo sustituyen combustibles fósiles, sino, además, colaboran manteniendo retenido en el suelo -de forma segura- el carbono emitido por los mismos”.
Otras energías renovables: El CAA consideró que no solo la producción de biocombustibles, sino también la de biogás o la generáción de energía eléctrica y térmica a partir de residuos, efluentes, chips y pellets de biomasa son formas de valorizar los subproductos de actividades del agro y bosques, a través de su aporte de soluciones de carbono neutro sustituyendo el uso de energías fósiles. “Además de mitigar el impacto ambiental de la disposición de efluentes y residuos, su uso permite el aprovechamiento energético, la obtención de biofertilizantes y de múltiples bioproductos”, se remarcó. ¿Y cuál es la contradicción en este caso? Que hablando de esta bioeconomía los empresarios no observamos “su inclusión con la importancia que tiene”.
El sector forestal: Sabido es que una de las manera de capturar carbono es a través de las masas boscosas. Para el CAA, “la plantación de árboles y la captación de carbono del aire en los suelos vía sistemas conservacionistas altamente difundidos en el país (siembra directa)” deben ser parte de la estrategia nacional. Pero aquí el problema marcado es que se pone todo en acento en la Argentina promete impulsar nuevas forestaciones y cuidar sus bosques, pero tanto la ley de promoción de plantaciones forestales 25.080 como la llamada Ley de Bosques 26.331, “se encuentran ambas desfinanciadas, contradiciendo lo enunciado”.
La demonizada ganadería: En este punto, la contradicción está en el discurso que llevan muchos funcionarios argentinos a Glasgow, respaldando el argumento internacional de que buena parte de la responsabilidad sobre el calentamiento global responde a las emisiones de metano que producen los rumiantes. Para el CAA, en este aspecto, hay que “evitar la demonización de la actividad”, ya que el metano que genera la ganadería no es equivalente al CO2 que emiten los combustibles fósiles, que el sector de hidrocarburos es “el principal responsable de la situación a la que hemos llegado a nivel global”.
En materia ganadera, además, se destacó que el sistema de producción local “no es similar” a los de otros países, ya que aquí los bovinos pasan la mayor parte de su vida sobre pasturas que a la vez capturan carbono. “Debemos seguir trabajando en las mediciones del balance de carbono de los sistemas de producción ganadera de Argentina que muestren su real impacto en el cambio climático”, reclamó el Consejo.
Este es el documento completo:
POSICIÓN DEL CAA SOBRE LA ESTRATEGIA NACIONAL SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO
“Estamos convencidos que el sector de agricultura, ganadería y bosques y sus cadenas de valor en Argentina son parte de la solución para la mitigación y adaptación al cambio climático y pueden impulsar la creación de miles de puestos de trabajos en la transformación que requieren los sistemas productivos y cadenas de valor para reducir la huella de carbono en la transición hacia el logro de la carbono-neutralidad”, enfatizó el bloque agroindustrial, que reclamó a los funcionarios que partieron hacia Glasgow “una coordinación permanente entre Ministerios del Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Gobiernos provinciales y sectores productivos y científicos”.
La entrada La comunidad agroalimentaria apoya la posición argentina en Glasgow, pero marcó 5 contradicciones en la estrategia para reducir emisiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Nuevas apuestas y viejos problemas para el grupo Benetton: Las usurpaciones de campos en el sur congelan una fuerte inversión en la industria forestal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La fragilidad social, económica y política de la Argentina se empecina en mostrar siempre la hilacha, y hay problemas viejos que recrudecieron estos años y que actúan como freno para nuevas inversiones en el país del holding Edizione SRL, que agrupa los negocios de los Benettón en el mundo. El principal escollo son las usurpaciones de campos que el grupo sufre desde hace casi dos décadas en la zona cordillerana.

Agustín Dranovsky, el CEO local del grupo, no oculta que por eso mantienen en duda una inversión para construir un aserradero que en principio debería servir para procesar localmente la madera de las 10 mil hectáreas de pinos que la compañía implantó hace más de 25 años en sus estancias de Chubut y Río Negro, y que ya están llegando a su madurez productiva. La inversión estimada sería de por lo menos 2 millones de dólares en una etapa inicial.
“Nosotros ya estamos en condiciones de procesar la producción forestal propia. Sería un proyecto único en la zona: un aserradero en la primera etapa, con la aspiración de poder generar luego productos madereros de mayor sofisticación. Esta inversión generaría muchos puestos de trabajo en la zona de la Cordillera, ratificando el compromiso histórico del grupo con las comunidades donde opera”, indicó Dranovsky, en una entrevista concedida a Bichos de Campo.
El proyecto forestal de la Compañía de Tierras se comenzó a diagramar en 1992, ni bien se produjo el desembarco de los Benettón en el país. Los pinos, sobre todo de la especie Ponderosa, fueron ocupando superficie en aquellas áreas de las estancias cordilleranas del grupo donde no era posible criar ganado o desarrollar pasturas. Ya hay árboles que han llegado al momento de corte y se necesita pronto del aserradero. Pero en el grupo hay dudas grandes: “Hay cuestiones relacionadas a la seguridad de las operaciones y de las hectáreas forestadas que se están estudiando antes de continuar el proceso”, reconoce la propia compañía en un informe.

-¿Qué quiere decir esto?- le preguntamos a Dranovsky.
El joven ejecutivo, de poco más de 40 años y que tiene a cargo negocios distribuidos entre Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, no oculta que existe una gran preocupación por las usurpaciones de campos que ha padecido no solo esta empresa sino muchos otros productores -y hasta organismos como el INTA- en la zona cordillerana. Allí el grupo Benettón tiene 4 estancias: Leleque (Chubut), Montoso (Chubut), Maitén (Chubut y Río Negro) y Pilcañeu (Río Negro) que ocupan un total de 356 mil hectáreas. Esquel está el sur. Bariloche al norte.
Allí secrían ovinos para lana y carne, además de unos 4.000 vacunos de la raza Hérefod, hay una cabaña de esa raza y otra de ovejas Merino. Y está la forestación de las 10 mil hectáreas, a punto caramelo para el aserradero. Pero…
“Antes el problema de tomas de campos parecía ser solo de Benettón, pero todo fue escalando. Si bien los grupos que protagonizan las usurpaciones no son los mismos, el modus operandis es muy semejante y nadie les pone un freno”, se lamentó el CEO local del grupo, que reclama sobre todo a la justicia, “que avance en lo que dice la ley y haga los desalojos correspondientes”.
En casi todos los casos, Benetton tiene fallos judiciales a favor, pero que no se ejecutan.
La vieja Compañia de Tierras, que no había sufrido conflictos de este tipo desde su creación en 1889, sufrió la primera toma en 2002. En ese caso, se confirmó la propiedad y primero hubo un desalojo judicial, pero el mismo grupo de gente volvió a ocupar el predio en 2007, luego de la sanción de la Ley 26.160, que ordenó suspender los desalojos de comunidades indígenas y ordenó un relevamiento de las tierras ocupadas por ellas, que todavía (quince años después) no ha concluido. La Ley se viene prorrogando cada cuatro años.
En 2015 hubo una nueva ocupación de tierras, pero esta vez protegonizado por un grupo mapuche denominado RAM. Luego de un proceso plagado de errores, la justicia no actuó hasta ahora. En 2019 se registró un tercer episodio, con el mismo resultado: los fallos judiciales confirman que los campos pertenecen al grupo desde su origen, pero no se dispone el desalojo.
En total, entre Leleque y Maitén, los Benettón tienen inhibidas de poder utilizar entre 3 mil y 4 mil hectáreas. Pero el ejecutivo aclara que “nuestra principal preocupación no es tanto el no poder disponer de las propiedades sino que son situaciones violentas y peligrosas. Llevamos hechas más de 60 denuncias penales por cortes de alambrados, por carneadas y robo de hacienda. Hubo ataques a nuestros trabajadores, nos incendiaron cinco puestos, se ejerció violencia sobre los puesteros. Es dificil de calcular finalmente la superficie afectada por las usurpaciones, que decidís no utilizar más en realidad porque no queres exponer a nadie de la empresa. Pero tampoco querés abandonar un campo que te pertenece. Así que todo forma parte de un conflicto dificil de administrar”, confesó Dranovsky.
En una segunda nota sobre el grupo contaremos cómo está reorganizando el resto de sus negocios en la Argentina. El de la región cordillerana, por ahora, es claramente el más problemático de todos. Pero las estancias más grandes del grupo no están ubicadas allí sino en Santa Cruz, la provincia de los Kirchner, donde Benetton posee más de medio millón de hectáreas de las 920 mil que lo convierten en el mayor propietario de tierras de la Argentina.
-¿Y en Santa Cruz no tienen problemas con la ocupación de campos?- le preguntamos al CEO.
-No, allí sucede todo lo contrario. Ahí vemos un potencial enorme de producción, pero hay muchos campos que no están en producción y hasta se están despoblando. Esto sucede porque una familia en la actividad ovina necesita de un mínimo de 3.000 a 4.000 ovinos para sobrevivir, y eso demanda tener una superficie de por lo menos 20 mil hectáreas. No son millonarios los que tienen esa superficie y lamentáblemente, por los altos costos de producción que se enfrentan allí, muchos no pueden sostenerse.
La entrada Nuevas apuestas y viejos problemas para el grupo Benetton: Las usurpaciones de campos en el sur congelan una fuerte inversión en la industria forestal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luis Carpineti demostró que los Eucaliptos Grandis de la Mesopotamia también pueden crecer en Timote, el pueblo donde mataron a Aramburu se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Cerca de su retiro, Carpineti se preguntó por qué los Eucaliptus Grandis, la variedad que había ayudado a difundir en provincias como Misiones o Corrientes, no podían crecer también en Timote, un sencillo pueblo del oeste bonaerense ubicado a pocos kilómetros de Carlos Tejedor, donde él mismo posee un campo llamado “La Gabriela”.
En diálogo con Bichos de Campo, recuerda Luis que hasta ese momento Timote solo era conocido por una historia muy poco feliz para sus vecinos: allí apareció el 1 de junio de 1970 el cuerpo sin vida de Pedro Eugenio Aramburu, el general que había sido secuestrado por los Montoneros. Pero Carpineti imagina que, a partir de esta experiencia, Timote podrá incorporar una historia un poco más grata: mostrarle al mundo que los Eucaliptus Grandis también pueden crecer en sus tierras, en medio de un “mar de soja”, como él mismo lo define.
Mirá la entrevista con Luis Carpineti:
Los árboles no nos dejan mentir. Están allí y constituyen un emprendimiento silvopastoril que puede ser frecuente en otras regiones pero que ciertamente es una rareza en el oeste bonaerense, que se ha hecho mucho más agrícola que ganadero en las dos últimas décadas. Tras comprobar que sus clones forestales prendieron también en esas tierras, Carpineti está ensayando con un plantel de cría bovina, que se mantiene en el lugar -un pequeño lote de 1 hectárea- aprovechando la sombra que le dan los árboles.
Ahora Luis sueña con incorporar con la apicultura. Imagina un planteo silvopastorial que se podría replicar en la zona y que ofrecería varias opciones de ingresos y calidad de vida a quienes todavía quieren vivir en el campo y no depender solamente de la soja. La agricultura moderna, con agroquímicos y fertilización, decididamente le molestan a este agrónomo. La responsabiliza sobre todo del despoblamiento de los campos y del éxodo rural -tanto de propietarios como de trabajadores- que debieron migrar a las grandes ciudades.
Meditando sobre esas cosas fue que surgió la idea de revertir la uniformidad del monocultivo por otro modelo capaz de lograr un beneficio colectivo económico, social y ambiental, sumando diferentes producciones no competitivas, amigables, complementarias unas con otras.

La estrategia fue la de sumar la forestación de muy alta calidad con el aporte de la biotecnología. Carpineti inició su emprendimiento con los mejores clones híbridos de eucaliptos, provistos mediante convenio por las empresas Garrucho SA y Decio Forestal SRL, de la provincia de Misiones. Utilizó los mejores clones adaptados al ambiente, tanto al frío como a la sequía o a las inundaciones.
Un viejo árbol que el había traído en los años en que todavía trabajaba con esos clones en la región forestal argentino, había crecido de modo considerable por las suyas. Era el mejor ejemplo vivo de que el intento de forestar cerca de Timote era posible.

El ensayo dispone ahora de 44 clones de: Grandis x camaldulensis, Grandis x benthami, Grandis x tereticornis y Grandis x nitens.
Carpinete se enorgullece de haber conservado en el lugar algunos clones que no se pueden encontrar en el país. Hoy cuenta con E. grandis puros y 12 grandis nitens únicos en el país. Además, habiendo conseguido polen de E. nitens, quiere lograr nuevos clones del híbrido, a través de las empresas y del INTA Concordia, donde trabajó en estas experiencias de clonación.
En este particular ensayo, los árboles se plantaron a 2,5 metros por 4 metros que. Sumados a los 150 de la bordura, suman un total de 1150 árboles.
En la experiencia ganadera, los vacunos (150 vacas con sus terneros), pastorean por los costados de la forestación, donde la sombra se proyecta por más de 10 metros. La superficie forestada suma 1 hectárea y se integra con 1,5 hectáreas del corredor perimetral, por donde circula la hacienda, que es suplementada. En un extremo disponen de silo de sorgo y maíz, en otro la provisión de agua. La relación es de 4 árboles por cada animal.
El sistema ideado en “La Gabriela” permite que, en caso de lluvias intensas o de frío, los animales puedan ingresar a la forestación por el tiempo que dure la inclemencia. El alambrado eléctrico posibilita el acceso a la forestación. Para aliviar la presión del ramoneo y evitar que las vacas se coman las cortezas, se refuerza la alimentación con rollos de pasto. Mientras los vacunos rumian bajo la protección forestal, Luis estudia y registra el comportamiento más adecuado de sus 44 clones para la zona.
Los árboles tienen poco más de 5 años de plantados, con una altura media de 13 metros. Crecen más lento que en la vertiginosa región mesopotámica, donde la forestación muestra las tasas de crecimiento más elevadas de todo el mundo. Pero crecen a buen ritmo. Y constituyen una opción productiva.
Carpineti está convencido de que la diversificación de actividades incrementa las fuentes de trabajo y asegura la sostenibilidad del emprendimiento. La menor emisión de gases efecto invernadero, con la hacienda no confinada, pastoreando a cielo abierto y los árboles como secuestradores de carbono y moderadores de la temperatura, mejoran el ambiente de las plantas forrajeras, a su vez la sombra aporta al bienestar animal y a su más rápida producción.
Piensa que las hojas de los eucaliptos pueden utilizarse como fuente de aceites esenciales, del alfapineno y cineol, que tienen propiedades medicinales. A su vez, el uso del aceite esencial como repelente reemplaza a los insecticidas y no contamina los granos almacenados.
La apicultura es otra actividad complementaria a la silvopastoril. Los clones seleccionados inician su floración en primavera, concentrando su producción de néctar y polen, por lo tanto tienen muy buena aptitud melífera.
La entrada Luis Carpineti demostró que los Eucaliptos Grandis de la Mesopotamia también pueden crecer en Timote, el pueblo donde mataron a Aramburu se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Sin el aporte de los seguros de autos para implantar nuevos bosques, hay incertidumbre sobre el presupuesto necesario para llevar adelante la política forestal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La iniciativa “Seguro Verde”, impulsada por el gobierno de Mauricio Macri, permitió recaudar de las aseguradoras (o mejor dicho, de quienes pagaban un seguro automotriz) y eso alivió mucho las cosas: en 2019 hubo una inédita ejecución presupuestaria de 680 millones de pesos para plantaciones forestales. Esto permitió poner bastante al día los pagos atrasados, aunque el impulso oficial no duró lo suficiente como para incrementar la superficie forestal.
A pesar de que Argentina cuenta desde 1998 con una ley que fija un programa de subsidios para ampliar las forestaciones, la superficie de bosques implantados casi no creció de las 1.2 millones de hectáreas durante más de 20 años. Esa situación, más las deudas acumuladas por viejos planes forestales, fue la que impulsó al macrismo a idear un plan para que el 1% del valor de cada póliza de automotores, motos y camiones de carga se destinara a la promoción forestal y los objetivos de reducir la huella de carbono.
De nuestro archivo: Macri anunció un “seguro verde”, en las pólizas del auto, para financiar las nuevas forestaciones
En el primer año de Alberto, el 2020, se ejecutaron 270 millones de pesos que habían quedado pendientes de la partida del 2019, pero luego la cifra presupuestaria definida para todo el año pasado bajó a 67 millones de pesos. A eso debe agregarse la cancelación del acuerdo ya mencionado que era administrado por la Superintendencia de Seguros de la Nación.

“El Seguro Verde para nosotros es un problemón y 67 millones de pesos no es un presupuesto. Sirve para un mes del año. En su momento se pusieron al día con todo lo que estaba disponible para pagar. Ahora se va a volver a atrasar todo si no se consiguen otros fondos”, dijo a Bichos de Campo Claudia Peirano, Directora de Desarrollo Institucional de la Asociación Forestal Argentina (AFOA).
En 2018, quien fuera secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Guillermo “Willy” Bernaudo, anunció que finalmente se había logrado poner al día las deudas incurridas en el marco de la Ley 25.080. Ahora sin embargo, no hay información sobre nuevas partidas presupuestarias ni una reactivación del Seguro Verde.
De nuestro archivo: Gracias al aporte compulsivo de quienes pagan el seguro de su auto, el Gobierno logró poner al día los planes forestales
“El mayor problema de recuperar el seguro para las plantaciones es que en el presupuesto 2021 se utilizó esa fuente de recursos para financiar al Sistema Nacional de Manejo del Fuego. El presupuesto incluyó una previsión de un 3 por 1000 de todos los seguros. De cada 1.000 pesos que se paga en un seguro (excepto los de vida) 3 pesos van a Manejo del Fuego. Esa relación que teníamos entre las plantaciones forestales y la posibilidad de mitigar la huella de carbono de los autos desapareció”, aseguró Peirano.
Desde AFOA indicaron que se ha pedido una reunión con el Ministro de Agricultura Luis Basterra, para conocer cuáles son los palnes del gobierno para 2021, pero aún no se ha obtenido respuesta.
La entrada Sin el aporte de los seguros de autos para implantar nuevos bosques, hay incertidumbre sobre el presupuesto necesario para llevar adelante la política forestal se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Iniciativa de la Sociedad Rural de Jesús María: Con 200 pesos podes ayudar a reforestar las zonas incendiadas durante 2020 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La Sociedad Rural de Jesús María tiene un vivero agroforestal y pensamos que teníamos que contribuir. Como primera medida la Rural decidió donar diez mil árboles para que sean plantados en los lugares incendiados”, contó a Bichos de Campo Bibiana Rosa, una de las coordinadoras de la Campaña Forestal y miembro de la Comisión Directiva.

A raíz de ese proyecto, la ONG “A Tree to Breath”, que tiene iniciativas de reforestación en todo el mundo y lleva más de 5,5 millones de árboles plantaros, contactó a la entidad para participar. Quien desee colaborar puede hacerlo a través de un aporte solidario de 200 pesos, que equivale a un plantin que será plantado en las zonas afectadas.
“Tenemos muchos voluntarios: estudiantes de la Escuela Familiar Agrícola de Colonia Caroya, chicos del ateneo de la Sociedad Rural de Jesús María y otros ateneos de otras zonas. La campaña no tiene que ver con si la persona es o no socia de la Sociedad Rural. La idea es forestar las zonas incendiadas”, aseguró Bibiani.

Recientemente se realizó la primera plantación de 50 ejemplares. Para donar tu plantín ingresá en el siguiente link.
La entrada Iniciativa de la Sociedad Rural de Jesús María: Con 200 pesos podes ayudar a reforestar las zonas incendiadas durante 2020 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Rosana Gutiérrez trabaja para promover la provisión de semillas certificadas de árboles nativos: “Invitamos a abrir la mente y el corazón” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
-Cómo nació el proyecto de producción de semillas de plantas nativas?
-Como respuesta al cuello de botella para la producción de plantas y árboles que es la disponibilidad de las semillas de plantas nativas. El 90% de los viveristas de nuestra región cosechan y acondicionan sus propias semillas de plantas nativas, y en algunos casos realizan intercambio. Esta tarea de cosecha de las propias semillas es dificultosa, lleva mucho tiempo y limita la cantidad y calidad de plantas a producir. Desde la Agencia de Extensión Rural Agropecuaria INTA Zárate hace más de 15 años que generamos actividades de capacitación, difusión y plantación de plantas nativas, y en particular de árboles, con énfasis en las formaciones boscosas. Fomentamos el cultivo y la plantación. El proyecto tiene como objetivo la provisión de semillas de origen identificado y ofrecer un material de propagación certificado.
-¿Cómo trabajan?
-Desde la Agencia INTA se realiza la cosecha de semillas de árboles semilleros en la ciudad (los planté con ese objetivo) y se entrega a quienes lo solicitan. Desde la Agencia se generó un grupo de productores, mientras que otros inician la actividad para incentivar la producción y aumentar la oferta de plantas; se difunde la ubicación de árboles semilleros o de lugares de monte para cosechar. Esta tarea es muy importante, como así también el trabajo conjunto, el contacto y el intercambio de saberes y experiencias.

-¿Brindan capacitación en reconocimiento y manejo de plantas nativas? ¿Se ha notado un mayor interés que años anteriores?
-Las capacitaciones y reuniones para la identificación y manejo se realizan de forma periódica y están dirigidas a los viveristas, docentes, alumnos, promotores del programa ProHuerta y los aficionados a la huerta y jardinería. Todos los años se llevan a cabo capacitaciones y también plantaciones en la ciudad para la difusión y revalorización de las funciones ecosistémicas de las nativas. Se trabaja con organizaciones o escuelas que acompañan en las actividades y cada año se da una impronta especial. También se generó un proyecto de corredor biológico urbano hacia el área de barrancas, para restaurar y conservar las especies propias del bosque de tala, que comenzó en el año 2015 con un grupo de alumnos y docentes de primer año de la Escuela Secundaria Estatal Nº 6 de Zárate que tuvo mucha repercusión.
-¿Los afectó el Covid?
-Este año de pandemia, tres organizaciones colaboraron en la plantación para conmemorar el Día del Árbol el 29 de agosto y el grupo de viveristas donó las plantas. Se llevó a cabo la plantación en la plaza del Barrio el Progreso de Zárate, impulsada por el grupo de la Juventud Radical y la Sociedad de Fomento; el grupo Zarate Recicla en un espacio verde del Barrio Matadero y Centro de formación Profesional 402. Además, las plantaciones realizadas en este año 2020 fueron inscriptas en la campaña “Un Millón de Árboles” que promueve la organización “Semana del Árbol”.
-Además del INTA, ¿hay alguna otra institución involucrada?
-Desde INTA formamos parte de REVINA, que es una Red de viveros de plantas nativas que congrega a viveristas, paisajistas, jardineros, biólogos, agrónomos, forestales ambientalistas y educadores. Se articula con instituciones como INASE, SENASA, universidades, Dirección Provincial Desarrollo Forestal, el OPDS. También forjamos vínculos con la Municipalidad de Zárate, otros Municipios de la provincia, ONG locales y de la región norte de Buenos Aires, con el Programa Un millón de árboles. Del mismo modo con el sector Industrial -como Toyota o Quilmes- se han generado diversas actividades de capacitación y de plantación. Hay otras empresas que nos solicitan asistencia técnica para cortinas forestales con nativas y restauración de ambientes degradados o erosionados.

-¿Por qué alguien elige plantar nativas?
-Es la pregunta que siempre se hace. Al momento de elegir un árbol o una planta las personas consideran el gusto, la afinidad, el valor ornamental, la recomendación de otro y la oferta del vivero. Por ello nosotros invitamos a abrir la mente y el corazón cuando proponemos plantar nuestras especies nativas, no sólo las autóctonas propias de la región fitogeográfica sino también las nativas de nuestro país, a conocerlas y promocionar sus valores estéticos, ornamentales, medicinales, biológicos y culturales. Si las conocemos, las identificamos, podemos quererlas y recomendar o aconsejar a otros a cultivarlas, plantarlas, comerlas, cosechar los frutos y en definitiva a conservarlas en nuestras casas y jardines.
-¿Y las ventajas “técnicas” cuáles son?
-Están adaptadas al ambiente, al suelo y al clima. Tienen rápido crecimiento, son fáciles de multiplicar y mantener y tienen muy pocos problemas sanitarios (y por lo tanto poco costo de mantenimiento). Proveen de alimento y refugio a la fauna, promueven la restauración de los ambientes y con ello la conservación de la biodiversidad. Atraen a mariposas, colibríes e insectos benéficos promoviendo la polinización, la fecundidad y la salud ambiental del entorno. Y más.
-¿Nos da algunas ideas?
-Claro. Se puede iniciar con un pequeño número de plantas que crecen en el entorno, en las veredas, alambrados y también se pueden comprar. Para un jardín a pleno sol, les propongo elegir algunas especies como Abutilón grandiflorum (malvavisco), Austroeupatorium inulifolium (chilca de olor), Senna corimbosa o Salvia Guaranítica. Si es un espacio de sombra podemos plantar una cubresuelos como la salvia procurrens. Para la vereda o un espacio de mayor tamaño un Curupí (Sapium haematospermun) que es el “llamador”, el que tiene una función a mi criterio de atracción. Es visitado por gran cantidad de aves para conocer y descubrir y que aniden en el árbol. Este intercambio permite que se instalen otras especies.
-¿Y si sólo tengo una pared o cerco?
-Ideal para alguna enredadera o planta apoyante como la pasionaria, jazmín de córdoba, peine de mono o la uña de gato. Siempre hay algo para cada lugar.
La entrada Rosana Gutiérrez trabaja para promover la provisión de semillas certificadas de árboles nativos: “Invitamos a abrir la mente y el corazón” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>