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frutales – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Tue, 18 May 2021 15:11:35 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png frutales – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Evelaine y su bella familia elaboran vinagres biodinámicos en toneles de roble, mientras cabalgan bajo la luz de la luna http://wi631525.ferozo.com/evelaine-y-su-bella-familia-elaboran-vinagres-biodinamicos-en-toneles-de-roble-mientras-cabalgan-bajo-la-luz-de-la-luna/ Wed, 03 Feb 2021 13:12:27 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=57863 Evelaine De Vlieger (29) es nacida en Capital Federal y se llama así porque su padre es un ingeniero francés, nacido en Chantilly, que conoció a su mamá, Virginia Cervetto, y se vino, por ella, a vivir a la Argentina. Corría el año 1995 cuando vivían todos en Buenos Aires y un verano en vez […]

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Evelaine De Vlieger (29) es nacida en Capital Federal y se llama así porque su padre es un ingeniero francés, nacido en Chantilly, que conoció a su mamá, Virginia Cervetto, y se vino, por ella, a vivir a la Argentina.

Corría el año 1995 cuando vivían todos en Buenos Aires y un verano en vez de vacacionar en la Patagonia, rumbearon para La Cumbre, en Córdoba. Su papá, Jean Claude, allí se hizo amigo de un hombre del lugar y en 1997 compró la estancia La Lorna, en la Ruta E66, kilómetro 5, en el camino a Ascochinga, a sólo 400 metros de la Estancia El Rosario. Tenía 150 hectáreas pero solo 2 cultivables en esa zona serrana, eminentemente pedregosa. A partir de allí, todos los veranos y los fines de semana largo, los pasaban en La Cumbre, donde se enamoraron de la ruralidad y de las cabalgatas.

Comenzaron a criar animales, a campo y con alimentos 100% naturales, con afrecho y semita, porque el maíz escasea. Caballos, vacas, chanchos, ovejas, cabras y gallinas. Plantaron árboles frutales en hileras, con la precisión de papá ingeniero. Fueron a comprarlos a Mendoza, papá, mamá, Eve y su hermano Olivier, quien trabajó mucho en la estancia, pero hoy vive en Neuquén.

Mamá Virginia es una fervorosa luchadora por la vuelta a una vida más natural en la que disminuyamos el uso de agroquímicos, el consumo de lácteos, azúcares procesados, panes blancos, mermeladas con jarabe de maíz de alta fructosa o fermentaciones artificiales. Ella, que es una apasionada de los yuyos medicinales y de las fermentaciones naturales, rodeó los árboles frutales de plantas aromáticas y medicinales para protegerlos de los bichos, por ejemplo con romero.

Al principio colocaron riego por goteo, pero hoy volvieron a aprovechar el ritmo natural de la lluvia, incluso en la huerta agroecológica y biodinámica que crearon. Hoy cultivan papa, tomate, zanahoria, calabazas, zapallitos, lechuga, verdeo, perejil, frutillas y mucho más.

A los siete años de haber plantado frutales de pepita y de carozo, comenzaron a dar duraznos, ciruelas, peras, damascos y manzanas. Se lanzaron a elaborar exquisitos dulces, mermeladas y chutney bajo la marca “La Lorna”, con certificación orgánica. Cocinaban los dulces con azúcar orgánico proveniente de Salta, en la cocina económica a leña del año 1910, que está en la casa principal y es tan antigua como la cocina. Los comercializaban en Córdoba y en Capital Federal.

Eve cuenta que no matan a las hormigas, por ejemplo, sino que ya saben que un hormiguero se puede llegar a comer los frutos de dos árboles y ya se los dejan a su merced.

En el año 2002 Papá había instalado un tambo detrás de la caballeriza, con vacas Holando Argentino y comenzaron a hacer quesos y un dulce de leche orgánico -según Eve- delicioso. Pero el tambo, no prosperó porque esa raza no se adaptaba a aquel terruño.

Hace cuatro años que dejaron de hacer dulces y chutney, aunque aún les queda stock. Y bajo la dirección de mamá Virginia, se abocaron a elaborar vinagres biodinámicos de manzana, ciruela, durazno, pera y damasco, más tres de sabores combinados, bajo una nueva marca: “Cumbre Biodinámicos”. Fermentan las frutas en toneles de roble y van vigilando su acidez.

La fruta no espera, dice Eve, porque se debe cosechar antes de que las aves se coman los frutos. Es una tarea u oficio muy sacrificado. En noviembre pasado cosecharon una tonelada y media de damascos, por ejemplo, con 8 personas durante 5 días, para lo cual contrataron gente. Cada tanto pierden una cosecha entera a causa de una helada.

Cuando ocurrió la Pandemia del Covid 19, papá Jean Claude, ya jubilado, decidió irse a vivir a la estancia. Y lo siguió Eve -que era profesora de baile y daba clases de teatro, en Buenos Aires-. Es que se había puesto de novia con Franco González, un paisano nativo y cuarta generación de La Cumbre, que organiza cabalgatas de luna llena y las realiza a caballo desde que tenía 10 años de edad. Hoy Eve está a cargo de la estancia y su madre viaja permanentemente desde Buenos Aires, porque mantiene su antiguo trabajo.

Aprovechando que en la estancia tienen dos casitas más -además del casco, de estilo inglés- han decidido apostar al turismo rural, convirtiéndolas en cabañas. Piensan ofrecer cabalgatas -a cargo de Franco- asados, pileta de natación, recolección de frutos y escapadas a un río serrano que pasa a sólo 400 metros.

Hoy Eve ya tiene el ritmo de vida de una paisana de campo, sin prisa, pero sin pausa, porque son muchas las tareas diarias que obligan a madrugar. Toma mate con cedrón o menta y está pensando en sembrar kale. Está feliz de criar a su hijo Valentino -de 9 años de edad- en el campo, cocinándole pan casero al horno de barro. A él le encantan los caballos y no se pierde una cabalgata de Franco. A Eve no le apasionaba comer el tradicional locro, pero desde que probó el mismo, tan rico -que prepara su cuñado, Sebastián- se ha vuelto una ferviente “fan” de nuestro guiso patrio.

En su gira de temporada, acaba de pasar por La Cumbre el talentoso y joven dúo santiagueño, oriundo de Las Termas de Río Hondo, “Sentir de mi pueblo”, que interpreta maravillas como la chacarera “El que siembra, cosecha”, de Horacio Banegas, y esta unida y emprendedora familia, que sueña con un mundo más natural y sano, nos la quiso dedicar:

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Raros cultivos nuevos: La carambola, una fruta estrellada que se abre paso en el norte argentino http://wi631525.ferozo.com/raros-cultivos-nuevos-la-carambola-una-fruta-estrellada-que-se-abre-paso-en-el-norte-argentino/ Sun, 23 Feb 2020 11:54:19 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=34677 La palabra “carambola” significa mucha cosas. Puede indicar algo que se hace por casualidad, o indirectamente, y también es una jugada del billar. Pero lo que quizás muchos no saben es que en botánica también tiene su uso, ya que refiere a una fruta poco conocida, al menos en Argentina. La carambola en el norte […]

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La palabra “carambola” significa mucha cosas. Puede indicar algo que se hace por casualidad, o indirectamente, y también es una jugada del billar. Pero lo que quizás muchos no saben es que en botánica también tiene su uso, ya que refiere a una fruta poco conocida, al menos en Argentina. La carambola en el norte es una novedosa fruta que va ganando cada vez más adeptos entre los productores.

“Es originaria de Indonesia, las Filipinas y Malasia, y a la Argentina llegó de la mano de la comunidad taiwanesa. En Formosa ya tenemos varios productores que cuentan con esta especie dentro de su sistema productivo y, de hecho, de uno de ellos adquirimos las plantas para hacer nuestros ensayos”, explicó a Bichos de Campo el ingeniero agrónomo Elías López, que trabaja como técnico en el Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias (Cedeva) de la localidad formoseña de Misión Tacaagle, que se encarga de investigar y adaptar cultivos frutales, tropicales y subtropicales.

López, que trabaja en el desarrollo de esta fruta, comentó que “los primeros ensayos en Argentina se hicieron en el 2012, y hoy, esas plantas que ya atraviesan un estado de adultez, están produciendo algo más de 15 toneladas por hectárea”.

Más allá de que en el Cedeva se hace a modo experimental, hay productores que incorporaron la carambola en sus planteos y de hecho lograron armar un circuito comercial en donde esta fruta es de a poco conocida y aceptada. Se la puede encontrar, por ejemplo, en el barrio chino de Capital Federal.

“En Formosa ya se armó un circuito comercial interesante de parte de productores inmigrantes taiwaneses que apostaron a la carambola”, destacó el ingeniero.

La carambola, muy difundida también en América, y puntualmente en países como Brasil, es conocida como la ´fruta estrella´, ya que, si la vemos en un corte transversal, las 5 aristas que posee se asemejan a una estrella. Pero no sólo llama la atención por su forma, sino también por su color vibrante amarillo.

Su gusto es similar al de una manzana o pera. “No es muy dulce, debido a la gran cantidad de agua que tiene su pulpa”, explicó López, y agregó que “existen muchas variedades de carambola, que se clasifican en dos grupos: uno de variedades dulces que contienen menor contenido de ácidos, y otro de variedades ácidas que contienen mayor contenido de ácidos málicos y oxálicos”.

La fruta es utilizada no solo para consumo en fresco, sino también para uso industrial, como elaboración de jugos y mermeladas, y entre sus múltiples propiedades, se destaca que es una fruta muy rica en vitaminas, y de muy bajo poder calórico. “Es muy famosa por ser consumida entre diabéticos, ya que su concentración de azúcares es muy baja, debido a que más del 90% de la fruta es agua”, remarcó el técnico del Cedeva.

El Cedeva avanzó hacia su manejo en viveros, en producción de pie e injertos, podas de formación y conocimientos fenológicos (época en que brota o florece) y también estudió los rendimientos potenciales que puede tener la carambola en el norte argentino.

En cuanto a aspectos productivos, López declaró que “la fruta tiene dos etapas: una floración que va de noviembre a diciembre y se cosecha entre febrero y marzo, y otra etapa de floración en marzo que se cosecha entre junio y julio. Así, un 40% de la producción se reparte en la cosecha de febrero, mientras que el 60% restante se hace en la cosecha de junio”.

Lo que tarda una planta en dar frutos, desde que es llevada del vivero al campo, es de 3 a 4 años, llegando su pico de producción en el séptimo u octavo año. En su manejo, requiere de una poda de formación, en la que se arma la planta tratando de lograr una arquitectura bien distribuida, y luego requiere de una poda o limpieza sanitaria en donde se eliminan ramas rotas, secas, enfermas e improductivas.

“También se hace una poda de mantenimiento o altura con el fin de limitar el crecimiento de la planta, para que eso no dificulte las labores de cosecha. De ese modo los frutos pueden estar al alcance del operario”, enunció el técnico.

En cuanto a plagas y enfermedades, la carambola no presenta mayores problemas, aunque López aclaró: “tenemos sí, algunos ataques de pulgones o trips, y cercano al período de la madurez del fruto, suele atacar la mosca de la fruta. Pero en el Cedeva no hemos tenido mayores problemas de hongos, bacterias o virus”.

Otra característica de la carambola, es que, sus frutos se desarrollan por racimos, dando aproximadamente entre 10 y 15 frutos por racimos. El problema de este desarrollo, según López, es que, “al haber gran competencia entre ellos es que se pueden generar diversos tamaños, lo que no es aconsejable para un mercado en fresco, porque algunos son muy pequeños. Aunque no ocurre lo mismo si se destina el fruto para industria, ya que ahí no importa el tamaño o la calidad externa”.

Ver: Raros cultivos nuevos: La pitaya se investiga en Formosa desde 2012 y ahora está en búsqueda de productores que se le animen

Para un mercado de consumo en fresco, se prefieren frutas de mayor tamaño, y así, esos racimos de 10 o 15 frutos, se reducen a una selección de sólo 2, ya que se deben elegir los mejores. “Así se logra una buena calidad en cuanto a tamaño y se evita el roce entre frutos para no agredir la piel de los mismos”, afirmó el técnico.

Al igual que la pitaya, la carambola fue validada como cultivo, y lo que sigue ahora es la entrega de las plantas de parte del municipio, a todos aquellos productores que estén interesados en incursionar en este cultivo, de modo tal de poder realizar un relevamiento de todos ellos, y desde el Cedeva, producir los plantines y entregárlos de forma gratuita, ofreciéndo seguimiento a esas plantas y un asesoramiento técnico correcto. Porque con conocimiento, se puede avanzar, siempre.

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CNA 2018: En el país hay medio millón de hectáreas con frutales, pero solo Mendoza concentra el 37% http://wi631525.ferozo.com/cna-2018-en-el-pais-hay-medio-millon-de-hectareas-con-frutales-pero-solo-mendoza-concentra-el-37/ Tue, 04 Feb 2020 16:50:39 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=33478 La ampliación de los resultados del censo Nacional Agropecuarioo 2018 (CNA 2018) realizada por el INDEC en los últimos días permitió conocer una radiografía de la Argentina frutícola. Existían en el país, a junio de 2018, un total de 514.700 hectáreas implantadas con árboles frutales. Mendoza confirmó que es por lejos la principal provincia productora […]

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La ampliación de los resultados del censo Nacional Agropecuarioo 2018 (CNA 2018) realizada por el INDEC en los últimos días permitió conocer una radiografía de la Argentina frutícola. Existían en el país, a junio de 2018, un total de 514.700 hectáreas implantadas con árboles frutales. Mendoza confirmó que es por lejos la principal provincia productora de frutas, ya que ostentaba el 37% del total de esa superficie, con 193 mil hectáreas.

Sin discriminar todavía por tipo de fruta, el ránking de provincias frutícolas continúa con Tucumán (53 mil hectáreas), San Juan (52 mil hectáreas), La Rioja (37 mil hectáreas), Río Negro (35 mil hectáreas), Entre Ríos (32 mil hectáreas), Catamarca (25 mil hectáreas) y Corrientes (20 hectáreas). Como fruto de una gran diversidad, Salta también forma parte de este ránking con 30 mil hectáreas. En total, hasta aquí ya tenemos 477 mil hectáreas, más del 90% del total.

Total del país        514.700,8
Buenos Aires            6.139,3
Catamarca          25.304,2
Chaco                 22,2
Chubut               560,3
Córdoba            5.246,7
Corrientes          20.622,9
Entre Ríos          32.733,8
Formosa            2.311,1
Jujuy            6.646,0
La Pampa               110,8
La Rioja          36.991,2
Mendoza        193.349,8
Misiones            4.406,3
Neuquén            7.737,5
Río Negro          35.439,5
Salta          30.273,3
San Juan          51.899,2
San Luis               351,0
Santa Cruz               224,6
Santa Fe               509,7
Santiago del Estero               858,1
Tierra del Fuego                   0,6
Tucumán          52.962,6

Una gran curiosidad es que en Tierra del Fuego el INDEC detectó la existencia de 0,6 hectárea dedicada a la fruticultura. Se reparten entre la producción de frambuesas y grosellas. Bichos de Campo deberá hacer alguna nota sobre esto. Otra provincia con una mínima actividad productora de frutas es el Chaco, extrañamente, con solo 22 hectáreas.

La importancia superlativa de Mendoza y San Juan tiene que ver sobre todo con la relevancia que tiene la vid para ambas provincias. Y es que la uva es el frutal más difundido en el país, con 185 mil hectáreas en total. De ellas, Mendoza tiene 133 mil.

La importancia de la vid, en combinación con la del olivo, es la explicación de por qué La Rioja aparece también fuerte en el ránking de provincias frutícolas. Y es que el olivo es el segundo árbol frutal en importancia a nivel nacional, con 53 mil hectáreas implantadas con variedades para hacer aceite y otras 25 mil hectáreas dedicadas a la producción de aceitunas de mesa.

Por la importancia de este complejo es que también Catamarca suma millas para aparecer en el ránking.

Luego de la vid y el olivo aparece con fuerza el limón (con Tucumán como nave insignia). Según el CNA 2018, en total había 58 mil hectáreas implantadas con esa fruta cítrica. De pomelo, su primo hermano, hay cerca de 3 mil hectáreas.

La naranja, con 40 mil hectáreas, y la mandarina, con otras 23 mil hectáreas, constituyen el complejo de los cítricos dulces. Allí tallan fuerte las provincias del Litoral, Entre Ríos y Corrientes, que también ingresan en el top ten de las frutícolas.

El Alto Valle de Río Negro y Neuquén, está visto, anda en franca decadencia. Tiene una capacidad de producción bajo riego de casi 60 mil hectáreas, pero actualmente se registraron solamente 19 mil hectáreas de manzana y otro tanto de peras, cumando un total de 38 mil hectáreas.

Entre los frutos secos, el nogal hace su aporte con unas 15 mil hectárea.

En total el INDEC registró la producción de 42 variedades de frutas en el país. Hay rarezas de todo tipo y color: 64 hectáreas de ananá, 9 de dátiles, 5 de quinotos, 83 de gundas, 24 de grosellas, 34 de moras, 577 de papayas y 979 hectáreas implantadas con tunas.

Pero la rareza más grande es media hectárea dedicada a la producción de chirimoya. Está en la provincia de Formosa, donde existen 23.00 hectáreas implantadas con frutales. Sin duda es la más diversa.

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