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La entrada Mariana y José Pablo son tercera generación de productores de frutillas en Coronda, pero todo se hace cuesta arriba y dudan que su hijo pueda seguir se publicó primero en Bichos de Campo.
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Las primeras frutillas del año se llaman “primicia” y son exclusivamente las de Coronda. Desde fines de mayo y comienzos de junio empiezan a salir hacia el Mercado Central de Buenos Aires. Podrían vender hasta fin de cosecha, pero ya en septiembre comienzan a llegar al mismo mercado las frutillas que se producen en el conurbano de Buenos Aires y en el Gran La Plata, y que se venden a más bajo precio porque, entre otras cosas, tienen menos flete.
Entonces ya está estipulado que cada Día de la Madre, las frutillas de Coronda se dejan de vender en fresco y a partir de esa fecha la destinan para industria.
Este 2021 el precio base de la frutilla fresca fue de 160 pesos el kilo, mientras que en octubre les pueden llegar a ofrecer a 80 pesos, un valor que ya no cierra. “Imagínese, a 80 pesos perdemos plata. Pagamos por cosecharla, clasificarla en cajas de 3 a 5 kilos, más el flete, y nos cobran por bajarla del camión. Luego, el distribuidor tendrá su ganancia. Y ni le enumeré los gastos de sembrarla y de cuidarla”, señala Mariana, preocupada.
Entonces los productores de Coronda hoy celebran la ventaja de contar con 5 o 6 fábricas en su zona, que recepcionan la frutilla despalillada -sin el cabito verde- de modo que pueden salvar toda la producción que les queda hasta fin de cosecha, ahorrándose el gasto de flete a Buenos Aires. Estas fábricas procesan las frutillas para elaborar pulpa y otros derivados, cuyos destinos serán los jugos, helados, yogures, dulces, almíbares, mermeladas, panificados, bebidas, coctelería y demás.

Mariana nos contó la historia de su emprendimiento: En 1960, Clementina Paporelo, abuela de su pareja, José Pablo, había enviudado. En su chacra ubicada en Lisandro de la Torre 436, a 3 kilómetros de Coronda, ella tuvo que agarrar la azada para cultivar frutillas, melones, calabazas, tomates, lechuga, camote, higos, cítricos y dar de comer a su familia. Pero luego puso un kiosquito a la vera de la ruta 11 -cuando aún no estaba la autopista- y allí se puso a vender los excedentes. La sucedió su hijo Miguel Monti, quien se concentró en el cultivo de las frutillas y creó la empresa Monti Hermanos. Poco a poco fue comprando más tierras hasta llegar a 11 hectáreas.
José Pablo decidió ir a estudiar agronomía a Esperanza, pero no terminó la carrera y pegó la vuelta. Su padre, Miguel, le dijo: “Si no estudiás, trabajá en la empresa familiar”. Así lo hizo y justo en esa época –hace unos 12 años- conoció a Mariana, con la que luego formó familia. En 2010 tuvieron un hijo, Juan Pablo, al que llamaron “Juanpy”. En 2015 José Pablo creó Monti SRL junto a Mariana, ya que su padre falleció y sus hermanos se fueron retirando de la actividad. Con la SRL pasó a alquilar las 11 hectáreas a su mama Cristina y sus hermanos. Mariana y José Pablo hoy ocupan 6 hectáreas con frutillas -que ahora venden bajo la marca “Juanpy”- y dejan descansar 2, porque rotan los cultivos. En la misma chacra tienen su casa y los galpones para clasificar la fruta. Además tienen un pequeño ensayo de frambuesa y mora.
Producir frutillas no es nada simple. Mariana nos lo explica: “Compramos los plantines a viveristas reproductores de la provincia de Neuquén (a su vez ellos compran los plantines ‘madres puras’, cada 4 años, a productores de Estados Unidos y de España). Los plantan de agosto hasta marzo y los cosechan en abril. Cada planta reproduce unos 6 a 8 estolones, que ellos enraizan y dan sus 6 a 8 nuevos plantines de primera calidad. Así viajan unos 800 a 1000 plantines en cajas con un frío de 7 a 8 grados, desde Neuquén hasta Coronda”.
“Cada planta nos debe dar no menos de 1 kilo de frutillas. Cada hectárea debe rendir unos 45.000 kilos de frutillas, como mínimo, para la cual aprovechamos 4 personas. En diciembre matamos a las plantas con herbicidas porque la frutilla es una planta de clima frío y en el verano no rinden, no dan ni medio kilo. Se desmonta todo, se ara la tierra y se montan las mangueras para riego, se tiran los nylons y vamos colocando micro y macrotúneles. Lo más caro es la desinfección del suelo, matar los hongos, virus, bacterias y ´nemátodos”, agrega.

Continúa Mariana: “Cultivamos las frutillas formando lomos o camellones de tierra compactada. Los forramos con un nylon ‘mulching’ -un polietileno negro con una perforación cada 20 o 30 centímetros donde se introduce cada plantín, impidiendo que crezcan malezas a su alrededor-. Y le colocamos una manguerita que va por el medio, de riego por goteo”.
“Cubrimos cada lomo con un micro túnel. Los levantamos al final de cada jornada y al otro día el personal los despliega apenas llega. También formamos macro túneles de nylon que cubren entre 5 y 6 lomos, también desmontables, pero los dejamos entre 3 y 4 meses. Ambos son para proteger a las plantas de las heladas y las lluvias. Apenas cosechadas las frutillas, van a la cámara de frío para que al día siguiente, las mujeres las clasifiquen en el galpón”, relata la productora.

La ingeniera agrónoma Romina Vagnoni es quien realiza el control de plagas en sus cultivos y hace 3 años los llevó a implementar el manual de buenas prácticas agrícolas.
Mariana tiene necesidad de que el común de la gente sepa del sacrificio y de los problemas que hoy tiene su actividad: “Invertimos 3 millones de pesos por hectárea para sembrar la frutilla. Este año arrancamos con deudas y las pagaremos, pero no creemos poder ahorrar para la inversión del año que viene. Nos mata, la inflación”.
“En pandemia no nos bajaron las ventas, pero cumplir con los protocolos nos complicó y nos generó muchos gastos extra. Todos los insumos son en dólares, mientras vendemos las frutillas en pesos. Siempre comparamos el tratamiento de esta planta con la tarea de los tambos, porque hay que estarle encima de lunes a lunes”.
“Dependemos del clima, hoy hubo tormenta eléctrica con muchos truenos y no pudimos cosechar. Las PyMEs frutilleras de Coronda estamos en la lucha. Pero si cerráramos, cada una dejaría a unas 30 familias sin trabajo. Además, arrastraría a innumerables proveedores y todo produciría una caída de consumo en la ciudad. Es que acá los que no trabajan en la frutilla, en general son empleados estatales”.
“Nuestro futuro es incierto y nos duele que hoy no estemos soñando con que nuestro hijo continúe con la empresa, lograda con tanto sacrificio de tres generaciones”. Mariana y José Pablo nos quisieron dedicar la canción “Frutillerito de ruta”, de y por Orlando Vera Cruz.
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]]>La entrada El día que los tractores llegaron al centro de Santiago de Chile: ¿Por qué no en Buenos Aires? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El agro y el coronavirus, a la Argentina.
Desde Chile nos llega un comunicado de prensa de la Federación de Productores de Fruta de ese país (Fedefruta) que muestra una reacción completamente distinta frente a la misma pandemia global: allá a los tractores no les impiden circular por las zonas de producción y hasta los utilizan para cooperar en la campaña sanitaria contra el Coronavirus. En pleno centro de la ciudad capital, Santiago de Chile.

El comunicado de Fedefruta cuenta esta experiencia en la voz de uno de los productores que participó del operativo de “sanitización” organziado junto a la Intendencia Metropolitana con la Municipalidad de Santiago y los bomberos. Se trata de Víctor Catán, un productor de fruta del Valle del Aconcagua y a la vez presidente de la Asociación de Agricultores de Los Andes. Se trasladó desde San Esteban, provincia de los Andes, hasta la capital con tractores y operarios para ayudar en esta campaña.
Primero lo primero. ¿Qué es una sanitización?
Es la aplicación de un sanitizante, que es un químico que reduce el número de microorganismos a un nivel seguro. Por eso aquí no se debe habla de una desinfección común en las calles de Santiago. No se aplicó un desinfectante sino un producto especial para controlar el virus.
“Esta iniciativa salió hace poco más de una semana por una conversación con el presidente de Fedefruta, Jorge Valenzuela, en la que le propuse que llegáramos con nuestras maquinarias a Santiago, donde más casos de coronavirus existían, y pudiésemos colaborar con la sanitización”, comentó el agricultor y dirigente.
“Era una posibilidad para que el campo ayudara a la ciudad y me contacté con el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, le envíe vídeos de las acciones que habíamos hecho en Aconcagua, en San Felipe, en Santa María. Esto empezó a tomar vuelo y el lunes llama Cristián Allendes, vicepresidente de SNA (Sociedad Nacional de Agricultura, como la Mesa de Enlace local) comentando que lo estaba llamando la Intendencia para llegar con máquinas, por lo que nos sumamos a la SNA”.

Así, la gremial chilena logró reunir cerca de 25 máquinas con nebulizadores en el popular Parque O’Higgins. “El desafío logístico no era menor, pues había que cargar la maquinaria en camiones desde San Esteban, y llegar a Parque O’Higgins para bajar las máquinas con una rampla”, dijo Catán. “Llegaron incluso tractores de la zona de Lampa, andando por la carretera hacia Parque O’Higgins, una cosa insólita, muchos pequeños agricultores que quisieron poner su grano de arena”, agregó.
El productor chileno relató que los agricultores con los tractores y máquinas se reunieron con las autoridades, entre ellas el ministro de Agricultura chileno, Antonio Walker, para iniciar la campaña. El trabajo seguirá con operativos este mes en comunas del gran Santiago que no estén bajo cuarentena. Algo así como nuestro conurbano.
“Cada tractorero tenía su ruta definida, con la férrea colaboración de bomberos para el llenado de las máquinas”, apuntó el fruticultor del Valle del Aconcagua. “Una de las cosas que me sorprendió fue la recepción de la gente, sobre en todo en barrios como Villa Francia, 5 de abril o la zona de Blanco Encalada, donde la personas salían a aplaudir, valorando la iniciativa. Estamos muy, muy contentos de cómo resultó, esto debe seguir y si falta algo estamos dispuestos a seguir colaborando”.

“Jamás pensé llegar con maquinaria agrícola, con tractores y pulverizadores a plena Alameda, pero era necesaria”, comentó Catán. “A nuestros operarios esto les llenó el corazón, les llenó de emoción ayudar a la ciudad desde el campo, no solo con alimentos, sino con esta acción”.
¿Y por casa cómo andamos? ¿Por qué no ofrecer este mismo tipo de ayuda para Buenos Aires y sus alrededores?
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]]>La entrada El citrícola Fernando Borgo sufre con la deflación: "El cajón de naranjas que vendí el año pasado a 250 pesos ahora no llega a 200" se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Venimos atravesando las cuestiones internas conocidas por todos y además las externas que impactan negativamente, como un menor precio internacional del jugo y un crecimiento productivo de nuestros competidores”, mencionó Borgo a Bichos de Campo.
Pero sin dudas el factor que más impacta sobre la economía de los citrícolas es el escaso valor de su fruta en el mercado local, que lejos de acompañar cualquier inflación y devaluación, disminuye su valor en pesos con respecto a años anteriores. La deflación, pero solo para los ingresos del productor.
“El otro día encontré una factura de agosto del año pasado en la que vendí a 250 pesos el cajón de 20 kilos de naranja valenciana. Esa misma (variedad) hoy vale entre 150 a 200 pesos”, contó el productor.
Aquí la entrevista completa con Fernando Borgo:
Además de este panorama de caída en el precio del producto cosechado (en pesos, porque en dólares mejor ni hablar), los productores enfrentan costos que se duplicaron de un año para otro. “Yo mando fruta a Mar del Plata, a 1.000 kilómetros, y el valor del flete pasó de 25 a 50 peso el kilómetro. Lo mismo la descarga allá, que pasó de 4 pesos por bulto a 8 pesos”, mencionó Borgo.
Hace unos meses Bichos de Campo recorrió esa economía regional y habló con varios de sus protagonistas. este fue el programa sobre ese sector:
Como dato para graficar el impacto social de esta crisis en esta economía regional, Borgo recordó que en Entre Ríos existen al día de hoy unos 1.800 productores de cítricos dulces y casi 400 empresas que empacan la fruta propia o de terceros.
Por último, Borgo manifestó que esta situación similar lleva tres años acumulándose en los hombros de los productores. “La rentabilidad es nula y eso atenta contra la inversión y calidad. Por eso vemos tanta variedad de fruta en el mercado. Los productores van perdiendo carrera y se van quedando productivamente”, se lamentó.
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]]>La entrada Un ejercicio periodístico saludable: ¿Cómo voto “el otro campo”? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La verdad es que “el campo”, como figura sintética de la ruralidad, no es uno solo ni piensa siempre lo mismo. Por supuesto que la mayoría de los productores no les gusta una excesiva intervención estatal sobre su propia economía, pero este es un postulado que podría aplicarse también a cada uno de los argentinos. Incluso a los seres humanos. Pero de allí a creer que toso “el campo” debería votar a favor del macrismo y en contra del peronismo hay un trecho enorme.
Luego de esta explicación necesaria (hay muchos campos en el campo), nos permitimos rescatar un trabajo periodístico muy sano que realizó la Revista InterNos, dedicada a contar las cosas que suceden sobre todo en las economías frutihortícolas. El título de esta nota no puede ser más correcto. Pregunta: ¿Cómo votaron las principales localidades frutícolas del país? Así deberían ser formulados los toros títulos informativos. Ya no más “cómo voto el campo”, pro favor. La próxima vez, cuando hablemos de Córdoba, pongamos “así votó la zona núcleo maícera”. Y si hablamos de la Cuenca del Salado, titulemos “de este modo votaron las zonas de cría bovina”.
Vayamos al trabajo de la Revista InterNos, que analiza cómo votó el otro campo, que no es siempre el que se considera para escribir los títulos.
Lo primero que dice es que en las principales localidades frutícolas, “la situación no cambia demasiado” respecto de la elección general, dondeel candidato peronista Alberto Fernández se impuso por más de 15 puntos al oficialista Mauricio Macri, supuesto “candidato del campo”.
“Lo que se observa es un rechazo generalizado a las reglas de juego que el gobierno planteó a las principales economías regionales en los últimos años: altos costos por inflación, retenciones a la exportación de productos primarios con mano de obra intensiva y baja de los reintegros por envíos al exterior, entre otras cosas”, resume el artículo que analiza el voto del “otro campo”. Veamos algunos datos que confirman este razonamiento:
“Es necesario leer estos datos a la luz de lo sucedido en los últimos tres años con las Economías Regionales, donde muchas pequeñas y medianas empresas perdieron competitividad en los mercados internacionales, mientras otras incluso tuvieron que abandonar la actividad por falta de rentabilidad. La situación se replica en diversos puntos del país, donde productores y productoras navegan en un mar de inestabilidad e incertidumbre respecto a su futuro”, sintetizó el trabajo periodístico.
La publciación aclara lo que era previsible: “El gobierno actual consiguió mejores resultados electorales en zonas productivas de la denominada Pampa Húmeda, una región que incluye el este de Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y el noroeste y norte de la provincia de Buenos Aires. Allí la producción de granos como la soja y el maíz representan la mayor productividad por hectárea del país. En términos generales, los productores de la agricultura extensiva ratificaron las políticas del presidente, con quien han tenido siempre un diálogo directo”.
Y concluye Revista InterNos que “cuando Macri se refiere al ‘campo’ lo hace pensando principalmente en las grandes extensiones que, sin duda, son motor de la economía argentina por los ingresos que representan para el país ante cada exportación, en términos fiscales. Sin embargo, desde este medio hemos marcado en varias oportunidades que ‘el campo’ no es un sector homogéneo, menos en un país extenso y de climas variables como Argentina”.
Bienvenido entonces este ejercicio periodístico de analizar lo que sucedió en ls diferentes tipos de campos, cada uno con sus particularidades, Sería bueno ahora que la política nacional imite este ejemplo.
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]]>La entrada Nació “Frutas de Argentina” y recomendó al gobierno imitar el modelo peruano para recuperar las exportaciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Bichos de Campo pudo acceder al documento que los productores de fruta reunidos en la nueva institución expusieron ante Sica. De entrada nomás le recordaron que en conjunto el sector genera unos 176.000 puestos de trabajo, que tiene producciones en más de 10 economías regionales, que exporta con valor agregado a más de 70 países y que genera cerca de 2.000 millones de dólares de facturación (1.446 millones en exportaciones y 650 millones en el mercado interno).
Tras la presentación de esas credenciales, los empresarios frutícolas pasaron a exponer frente al alto funcionario la que consideran es su mayor desgracia. El gráfico que le mostraron a Sica es muy claro: muestra como en los últimos diez años la Argentina achicó un 50% sus exportaciones de frutas, resignando embarques por cerca de 750 mil toneladas anuales.

El fuerte retroceso exportados también explica muchos de los problemas de precios que se registran en diferentes economías regionales, especialmente con los cítricos y las frutas de pepita, pues los excedentes de oferta que no se pudieron venden al extranjero naturalmente se vuelcan a un mercado interno saturado, que no logra recompensar a los productores con precios razonables. La conclusión es que muchos productores no pueden seguir en carrera y crece la concentración en el negocio.
¿Y por qué no se logra exportar? La respuesta de Frutas Argentinas es bastante sencilla y contudente: “Somos mas caros que nuestros competidores”.
En ese punto, los productores expusieron ante Sica el cóctel que los aqueja, conformado por la existencia de retenciones o impuestos a la exportación, la reducción de reintegros, la inflación, el dólar atrasado, los costos laborales, las tarifas de energía, los altos costos logísticos, y la falta de acuerdos comerciales que permitan reducir los aranceles de importación que se cobran en los distintos mercados.

En la reunión en Producción hubo espacio para hacer algunas propuestas. El sector comparó la situación local con la de los diferentes países del Hemisferio Sur que compiten con la Argentina en los mercados internacionales, en especial Chile, Sudáfrica y Perú. No fue ociosa la comparación, pues son esos países los que absorbieron la exportación de las 750 mil toneladas que dejó de colocar la Argentina en el mundo.
Frente a Sica, los fruticultores recomendaron en concreto imitar a Perú, un país que de la nada se convirtió en una potencia frutícola. Ese desempeño se basó sobre todo en la ley 27360, de promoción del sector agrario, que entró en vigencia n enero de 2001. Desde aquella sanción, las exportaciones peruanas de productos del agro se multiplicaron nueve veces y más precisamente las de productos no tradiciones (como los espárragos o los arándanos) lo hicieron 13 veces. Perú pasó de exportar vegetales por 634 millones de dólares en 2001 a 5.795 millones en 2017.
“Hoy Perú es reconocido como importante proveedor de alimentos de alta calidad”, dice el documento presentado a Sica, que además destaca que este programa de fomento permitió en ese país llevar a cabo una proeza en términos sociales: la pobreza se redujo en 50% por el aumento en las fuentes de trabajo generadas por el sector, que se duplicaron.
En la Argentina, según el flamante bloque de entidades frutícolas, este camino debería comenzar con algunos gestos concretos, como la “eliminación de los derechos de exportación y al restitución de los reintegros a los valores originales”.
Pero para el mediano plazo la organización reclamó “una ley de economías regionales específica para la fruta argentina, y que no incluya al agro más extensivo”. En ese paquete legal específicos, los productores pretenden que se impongan una serie de reformas en el terreno laboral e impositivo, que se promueva una financiación barata para el recambio de variedades y para minimizar el riesgo climático, y que se apuntale la logística interna.
Nació “Frutas de Argentina”. Ya tiene logotipo y una agenda de trabajo muy ambiciosa.
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]]>La entrada Cantando el Himno, como en los 90, se aplazó el remate de una chacra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata de Luis Carreras, productor de Maique, quien mantiene una deuda con Banco Nación cercana al millón de pesos y que no ha sido incorporado al fideicomiso constituido por la provincia con los deudores de esa entidad nacional, ya que con gran esfuerzo, Carreras venía afrontando sus pagos.
“Se presentó a la jueza un pedido de aplazamiento, sosteniendo el carácter de agricultor familiar, y la vigencia de la suspensión de desalojos del artículo 19° de la ley nacional 27.118. También se invocó la ley provincial 4.856, que protege a los pequeños productores agropecuarios de deudas contraídas con entidades financieras. Si bien se abrió por un instante una vía informal de dialogo, en la que se transmitió a la Justicia la voluntad de pago por parte del productor al Banco Nación, el juez consideró insuficiente la oferta y decidió continuar con la subasta”, indicó el director de Federación Agraria Argentina, Erik Muñoz.
Este viernes al mediodía se convocó a una movilización. Allí se cantó el himno y así fue como se logró la suspensión del remate.
El Diario Río Negro cubrió allí los acontecimientos
FAA venía solicitando una prórroga de seis meses, a la Justicia y a las autoridades del Banco Nación. En la gestión intervino admeás la federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, varios intendentes rionegrinos y la diputada Silvia Horne. La conducción nacional de la FAA incluso pidió una audiencia al presidente del BNA, Javier González Fraga.
“El juez hasta aquí había desestimado el carácter de Carreras de agricultor familiar, por no estar acreditado en el registro ReNAF ni en el banco de tierras, pero cabe aclarar que en ambos casos esto sucede por incumplimientos del propio gobierno provincial. Tampoco había merituado la ley provincial, por considerarla de rango inferior. Es decir, la justicia y el banco venían demostrando hasta hoy nula voluntad de preservar la condición de productor, a quien tiene voluntad de pago. Pero con la movilización logramos ganar tiempo y que se nos escuche”, explicó Muñoz.
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]]>La entrada Apareció la plata para la poda en el Alto Valle se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Se avanzó en un nuevo acuerdo para financiar el período de poda en la producción de peras y manzanas en Río Negro y Neuquén”, informó Agroindustria en un comunicado. La partida, según el organismo, debería alcanzar a más de 1.000 productores del Alto Valle.
Hace unos días, en declaraciones a Bichos de Campo, el presidente de la Federación de Productores de esas provincias, Sebastián Hernández, se había quejado de las demoras en la firma de este convenio con la Funbapa, que había sido anunciado a fines de mayo. “La poda va desde mayo hasta agosto. Desde septiembre, el productor empieza a preparar la tierra por las heladas tempranas que pudieran presentarse, y lo concreto es que no está el dinero para que los productores puedan pagar a sus empleados para comenzar a podar”, advirtió.
Ahora que la plata apareció,se definió que los productores la cobrarán en dos etapas: el 50% inicial con la aprobación de los requerimientos exigidos en el acuerdo entre la Fundación y la Federación de Productores de fruta de Rio Negro y Neuquén; y el 50% restante una vez que el productor primario de cuenta ante la autoridad de aplicación sanitaria que las labores de poda han sido efectivamente realizadas.
“Para dar seguimiento y controlar el funcionamiento del proyecto se conformara un comité evaluador entre el Fondagro, Funbapa y la Federación de Productores”, informó el gobierno. En este sentido, el productor deberá permitir la fiscalización y supervisión de las autoridades de aplicación en su establecimiento, se avisó. “La Fundación tendrá la potestad de rescindir el préstamo al productor, quien deberá reintegrar el capital actualizado” en caso de incumplimiento.
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]]>La entrada Una pregunta a Juan Casañas: ¿Qué hace Cambio Rural en el Alto Valle? se publicó primero en Bichos de Campo.
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Una gacetilla del Ministerio de Agroindustria agregó que hasta el 30 de este mes se está realizando un Registro online y obligatorio de integrantes de Cambio Rural. A su término, se avanzará en la consolidación e integración de grupos en esta zona crítica, donde el número de productores caídos del mapa se ha incrementado sustancialmente en los últimos años.
Sobre esta crisis, a la que el Gobierno Nacional todavía no le ha encontrado la vuelta, Casañas añadió: “Durante mucho tiempo los productores recibieron subsidios; este mecanismo ha fracasado, porque pasa el tiempo y siguen igual de complicados, o peor. Están presos de la coyuntura y muchos no tienen esperanza. En este escenario, Cambio Rural viene como herramienta del Estado a acompañar y apoyar a quienes quieren seguir produciendo y crecer. Hay gente que lleva tres o cuatro generaciones produciendo, por lo que saben perfectamente cómo trabajar; pero a quienes tengan la convicción de asociarse, a través de Cambio Rural podremos acercarles un paquete tecnológico y metodologías de trabajo para que puedan seguir produciendo y crecer”.
Ojalá funcione.
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